Capítulo
Narrador omnisciente
El reloj marcaba casi las tres de la mañana. La noche era estrellada, el jardín trasero de su cabaña tenía una hermosa vista hacía las montañas, digno de un paisaje de cuadro.
JungKook dió la última calada del cigarro y luego tiró al suelo la colilla.
Giró su cuerpo cuando escuchó la puerta principal abrirse y luego unos pasos. Un conocido se aproximaba a él, y estaba más que listo para recibir las noticias.
Ansioso.
-¿Y bien? - Indagó cuando YoonGi, su mano derecha, se posó frente a él.
-Todo en orden-Respondió Min mirándolo fijamente a los ojos, totalmente cómplices- Sólo que hubo una baja-
Jeon tragó una media sonrisa, debía mantenerse sereno - ¿Quién?-
-Park JinYoung-
El lobo de JungKook se removió incómodo pero con ganas de tomar el mando, una mezcla rara entre euforia y felicidad le recorrió el cuerpo por completo. Deseaba comenzar a reírse en modo de burla, como un psicópata.
Pero, por supuesto, se abstuvo.
-Una lamentable pérdida - Dijo al fin. Esta vez ni si quiera lo disimuló, no había otros espectadores cerca.
-En realidad si lo fue. Era un buen tipo- Murmuró el contrario por lo bajo. Escuchó un gruñido, proveniente de Jeon y respiró hondo - Pero ya sabés que tú, como líder de la manada, tendrás que informarle a su Omega - Sugirió.
JungKook desprendió los primeros botones de su camisa azul -Su Omega - Repitió acentuando cada palabra, con una ligera molestia-Tienes razón, iré ahora mismo-
Sin esperar una respuesta de su mano derecha, comenzó a dirigirse hacía la salida. Afuera se encontraban algunos hombres guardando armas en una de las tantas camionetas estacionadas frente a su cabaña, saludó a varios, quiénes respondieron de manera respetuosa, y se adentró en su auto. Sin perder más el tiempo encendió el motor y salió de allí a toda velocidad.
La cabaña del Omega Taehyung, quién acababa de perder a su esposo, no quedaba muy lejos y en menos de cinco minutos ya estaba allí.
Bajó del coche y tocó la puerta de madera, esperó unos segundos y nadie apareció así que repitió la acción.
Se imaginaba que Kim Taehyung seguramente estaría durmiendo por el horario, pero no sé permitiría irse hasta que se lo diga.
Cuando la puerta se abrió, se encontró frente a frente con el bonito rubio, quién portaba sólo una camisa blanca semi transparente que apenas alcanzaba a cubrir su trasero. Tal vez era lo que el contrario usaba como pijama...
No disimuló en llevar su mirada hacía el pecho, dónde se vislumbraban dos protuberancias llenitas.
JungKook podía ver claramente los pezones oscuros, su boca se llenó de saliva, su lengua recorrió su labio exterior, deseando chupar allí como si fuese un adicto.
¿Tener algo de respeto?
No, a él eso le importaba una mierda. Taehyung era suyo desde el primer momento en que se vieron, cuando ambos eran unos niños.
En la adolescencia tuvo la oportunidad de enterrarse una y otra vez en aquel apretando canal anal. De besarle cada parte de su cuerpo, y de llenarlo de su esperma una y otra vez.
Estaban destinados a estar juntos, eran el uno para el otro y aquello no cambió con el pasar del tiempo.
Jeon la cagó, si. Pero se arrepiente y ya pagó por aquél error. Demasiado castigo tuvo al verlo en brazos de otro, pero eso él mismo se lo buscó.
Ahora estaba decidido a arreglarlo todo, a recuperarlo.
-¿Qué sucede?- Preguntó Kim tratando de ignorar el hecho de que el Alfa se lo estaba devorando con la mirada -¿Qué hace aquí, líder Jeon?-
Diablos, de tan sólo hablar con el pelinegro, de sentir su exquisito aroma, su cuerpo temblaba por completo y de repente su agujero sentía la necesidad de sentirse lleno.
Su agujero era una puta si de JungKook se trataba, pero él era alguien racional y debía tener dignidad.
-¿Me dejarías pasar?- Indagó apoyando un brazo fuerte sobre el umbral, acercando su cuerpo aún más hacía el ajeno.
Taehyung respiró agitado.
"JinYoung no está, puedes dejarlo pasar y que te folle contra la superficie más cercana..."
Pensó, pero rápido negó con la cabeza.
-No- Respondió tosco, dando un paso hacia atrás, mientras más lejos mejor - Dígame qué quiere, mí bebé puede despertar en cualquier momento y no tengo tiempo para-
-Es importante- Interrumpió - Déjame pasar y te lo diré -
Tae suspiró, observó hacia atrás, las escaleras que llevaban a los cuartos dónde su pequeño JiMin de apenas tres meses dormía.
-Está bien- Dijo al final haciéndose a un lado para darle lugar.
Jeon se adentró sin pensarlo dos veces, y se encaminó directo hacía la sala. Una vez allí inhaló aire llenando sus pulmones, el lugar olía a Taehyung, y a cachorro. Pero también al Alfa Park.
Odiaba profundamente aquello.
Taehyung apareció, señaló uno de los sillones, dándole a entender que se siente y luego lo hizo el Omega. Quedando frente a frente y otra vez a poca distancia -¿Quiere beber algo?-
JungKook sonrió seductor y Tae tuvo que cerrar sus piernas por el repentino líquido natural que se deslizó de su trasero.
Por la Diosa Luna que ese Alfa lo ponía a mil.
-Si, quítate la camisa- Ordenó, para luego relamer sus labios con la vista en sus senos.
Taehyung se cubrió la zona con sus brazos. Sus pechos estaban muy llenos, JiMin no bebía hace horas.
-¿Qué es lo que le ocurre? - Alzó la voz, tratando de disimular que no deseaba con todas las fuerzas que el Alfa se pegara a sus pezones y succione con ganas - Por favor, tenga algo de respeto. Estoy casado-
-Eso no te importó la última vez- Susurró el pelinegro, Kim bajó la mirada, con sus mejillas rojas.
Le había sido infiel más de una vez a su marido, pero siempre con JungKook.
Su mundo giraba, lamentablemente, en torno a JungKook.
Hubo un silencio incómodo, entonces el líder decidió ir al punto de una vez.
-Hoy tenían que entregar un pedido, JinYoung estaba allí junto con sus compañeros - Se miraron a los ojos y Kim asintió, dándole paso a que continúe hablando. Tragó duro y aclaró su garganta - Lo asesinaron-
Taehyung se levantó de repente, el ajeno hizo lo mismo, y cortó toda distancia con Jeon, para acto seguido darle una fuerte bofetada en una de sus mejillas.
- Eres un hijo de puta - Dejó las formalidades y volvió a darle otros golpes, esta vez en el pecho - Hijo de puta, tú lo mataste -
No había lágrimas en el rostro del Omega, sólo furia.
Él no amaba a su esposo, pero JinYoung era un buen hombre y no merecía morir. Sabía que detrás de todo lo ocurrido estaba JungKook. No era un estúpido.
-Calmate, Omega- Le pidió tratando de sostener sus muñecas para que no se lastime. Hubo más tironeos y algunos insultos de parte del rubio, hasta que un llanto se escuchó.
JiMin había despertado.
Jeon le soltó las muñecas, Tae gruñó y se giró para ir hacía las escaleras.
El líder le dió algo de espacio, pero lo terminó siguiendo. Cuando llegó a la habitación de JiMin, Tae estaba sentado en una silla con el bebé en sus brazos, bebiendo del pecho izquierdo.
Una hermosa imagen para el Alfa.
-Amor...-
-No- Susurró el Omega con su mirada sobre su pequeño -No me digas así -
-Es lo qué eres para mí - Expresó el pelinegro dando un paso hacia adelante, adentrándose poco a poco a la bonita habitación- Mí amor, mí vida entera-
-Me obligas a casarme con Jin y luego me lo quitas- Gruñó - Ya no somos adolescentes, actúa como el hombre maduro que se supone que eres-
Si bien, él siendo el líder, había "obligado" a Taehyung a casarse con Park, en su momento creyó que tenía sus buenas razones.
Creyó que Taehyung necesitaba a alguien mucho mejor a su lado, alguien amable, tierno, un esposo disponible las veinticuatro horas.
Cabe aclarar que también, en ese entonces, era más impulsivo y sentía mucha presión. Su padre aún estaba vivo y no aprobaba la relación con el Omega.
Ahora se arrepentía de haberse dejado llevar.
-Yo cometí varios errores, pero estoy dispuesto a arreglar todo. A recuperarte, cortejarte y a darlo todo por tí. Porqué te amo Taehyung, estamos destinados a estar juntos. Tú eres para mí y yo soy para tí - Se acercó a la silla y se agachó frente a ellos, dando una mirada al cachorro, su lobo también se sentía posesivo con él, no iba a ignorar aquello, tal vez no era suyo, pero si de su Omega, y todo lo que sea de Kim, lo amaba - Puedes enojarte todo lo que quieras, pero eso no significa que no volverás a quedar debajo de mí, con tu agujero lleno de mí esperma, intentando dejar un cachorro en tu vientre..- Acarició con ambas palmas cada muslo, levantando un poco la camisa -Mio..-
Kim cerró sus ojitos y luego tragó duro -No, no tenías que matarlo...-
Jeon suspiró -Si tenía, no soportaba verte con él -
Taehyung rió irónico. A Jungkook bi le importaba asesinar, quitar una vida. Se habia criado de esa manera. Su única luz, la u
-Te lo mereces, espero que hayas sufrido mucho todo éste tiempo-
JungKook apoyó la cabeza en los muslos, y volvió a aspirar profundo, para llenarse del aroma de su amado -Como no tienes idea...-