Lujuria | Evelynn KDA x Lector | League of Legends | Two-Shot | Limón

Summary

Luego de un infartarte mes de trabajo, tienes un fin de semana libre, aprovechas y vas en busca de pasarlo junto a tu novia, pero lamentablemente para ti, ella no parece disponible, y para tu mala suerte, terminas hechizado y "rígido" por una de sus compañeras. ¿Qué más podría salir peor? No es como sí una ninfómana hambrienta fuera a tocar tu puerta ¿Verdad? ¿Verdad?

Status
Complete
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

Primera Parte: Encantado. 💋

POV Narrador:

Habías estado planeando el día perfecto, finalmente, luego de estar trabajando como un neg-- Ejem... Digo, como un esclavo durante un mes entero, lograste que tu jefe te diera un fin de semana libre. Estabas decidido a pasar los dos días junto a tu novia, en circunstancias normales, la llevarías a comer un simple tazón de ramen, bueno, mejor dicho, UNOS simples tazones de ramen, no había nada que la hiciera más feliz que eso, sin embargo, no trabajaste como esclavo solo para gastar el dinero en algo tan barato, NO, trabajaste como esclavo solo para poder hacer lo que toda pareja desea hacer todos los días; comer comida chatarra mientras disfrutan de una agradable película en su propia casa.

Así es, ese era tu gran plan, claro que, no te juzgo... pero podrías haber hecho un plan mejor, pero bueno, no se puede esperar mucho de un holgazán con mucha, pero mucha suerte.

Estabas frente a la puerta de su departamento, habías estado practicado el como se lo dirías, toda la semana, en tu cabeza; la imagen de tu novia saltando emocionada a tus brazos al saber que finalmente tenías tiempo para ella, se hizo tan clara que incluso podías saborearla.

Claro que toda esa preparación cuidadosamente practicada, se fue a la basura en el momento en que se abrió la puerta.

De pie frente a ti, en topless y usando una tanga delgada y negra, estaba ni más ni menos que la rapera principal del grupo KDA, Akali, tu novia. Tenía una mirada sorprendida en sus rasgos, como si se hubiese esperado cualquier cosa menos a ti detrás de la puerta.

—¿Cariño? ¿Qué haces acá? ¿No se supone que hoy trabajabas?

—Si--no--digo. —Moviste la boca tratando de formar palabras, pero era como si tu lengua fuera incapaz de formar algo coherente.

La pequeña mujer de 1,63, arqueo una ceja prácticamente demostrando no entender tu nerviosismo hasta que señalaste tímidamente su desnudez.

Ella pareció sorprenderse.

—Oh... lo siento —dijo torpemente tapándose el pecho con un brazo.

No era como si no la hubieras visto antes, pero toda la situación te tomo por sorpresa

—N-no hay problema —dijiste avergonzado—. Y... ¿Suele pasarte seguido? —preguntaste un tanto preocupado.

Akali se sorprendió.

—¿Qué? Claro que no, tonto —aclaró con vergüenza para luego desviar la mirada—. Yo solo... te vi a través de la mirilla y no pude evitar abrir la puerta sin pensar —admitió con un ligero tinte en sus mejillas.

—Y-ya veo... —dijiste rascándote detrás de la cabeza—. Aunque... ¿Por qué estas semidesnuda?

—Ah, eso, estaba cambiándome, pero recordé que me había olvidado algo en la sala y bueno, aquí estamos —explicó antes de soltar una ligera risa—. D-deja de mirarlas tan fijamente —solicitó con una sonrisa.

—No me pidas que deje de ser hombre —dijiste como todo macho que se respeta (?

—Pff, tonto. Jajaja.

Un bostezo se escuchó desde el pasillo donde estaban las habitaciones del grupo.

—¿Por qué tantas risas? —preguntó la vocalista principal del grupo conocida como Ahri.

La Gumiho se refregaba los ojos mientras se acercaba hacia ustedes.

—¿Qué está sucediendo? —preguntó con un ligero cansancio en el tono de su voz.

—Buenos días, pequeña Zorra. —saludaste.

Como si un balde de agua le hubiera caído encima, Ahri abrió los ojos sorpresivamente antes de señalarte.

—¡Tú! —dijo con una voz acusadora.

Te reíste.

—¿Acaso no te enseñaron que apuntar con el dedo es de mala educación?

Ahri dejó escapar un gruñido.

—¡Púdrete! —dijo molesta tomando el picaporte y cerrándote la puerta en la cara.

—¡CARAJO! —gritaste de dolor cubriéndote la nariz con las manos—. ¡Estúpida, Tsundere! —te quejaste.

POV Lector:

Mientras estoy luchando por recomponerme, puedo escucharlas discutiendo al otro lado de la puerta.

—¡Akali! ¿Qué está haciendo ÉL aquí? —pregunta la muy zorra.

—¿Por qué te sorprende tanto? Es mi novio después de todo. Lo raro, sería que nunca viniera. —responde la rapera.

—DESEARÍA que nunca viniera, es totalmente insoportable —comparte con mucho odio hacia mi persona.

—Argh, ¿Podrías intentar llevarte bien con él, aunque sea un solo día?

—¿Llevarme bien con ese pajero? Ja, no me hagas reír. —¿A quién llamas pajero? Estúpida zorra de cuarta.

—¿Cuál es tu problema con él, Ahri? —¡Así es! ¿Cuál es tu puto problema conmigo?

—No, la pregunta es: Cuál NO es mi problema con él.

—Por dios...

—¡Espera! —grita la rubia con su estúpida voz aguda—. ¿No me digas que abriste la puerta “vestida” así?

—Sí, ¿Y?

—Genial, ahora va a masturbarse en lo que no estas. —¿Qué?

—¡¿Qué?! ¿Por qué hablas como si mi novio tuviera algún problema de adicción?

—Es porque lo tiene.

—Claro que no. —¡Exacto! No tengo problemas, puedo dejar de tocarme cuando quiera, ¡solo que no quiero hacerlo!

—Dices eso porque tu nariz no es tan sensible como la mía. Créeme, se perfectamente a que huele. —¿Y cómo sabes tú como huele el...? sabes que, olvídalo.

—Te puedo asegurar que conmigo, él no tiene tanta necesidad.

—¡¿Estas bromeando?! ¡SE LA PASA FROTANDO EL PALO! —¡Hija de--!

—¡EY! ¡PUEDO OÍRTE! —le grito molesto.

—¿Y PIENSAS QUE NO LO SÉ? —¡ZORRA!

—Vamos, Ahri, deja el escándalo. —le pide Akali.

—¡Y tú ve a ponerte algo de ropa! —le exige.

—¡Sí con eso dejas de gritas, con gustó iré a cambiarme! —responde mi mujer.

El sonido de pasos cada vez se vuelven más distantes. Unos momentos después, la puerta del apartamento se abre nuevamente, esta vez revelando una figura más vestida.

A pesar de que no lucir glamorosa en su apariencia habitual para las cámaras, es difícil no reconocer a Ahri. Su cabello rubio esta suelto y desordenado, viste una camisa holgada de gran tamaño que hace que el cuello se deslice por un hombro. Sus pantalones cortos de pijama muestran sus piernas que dan una apariencia general más cómoda de lo que estoy acostumbrado a ver.

—Hola, bobo. —saluda con amargura.

—Hola, narcisista.

Ahri parece ofenderse.

—¿Cómo me llamaste?

—Como lo escuchaste.

Otro gruñido como el de un gatito intentando parecer violento sale de ella.

—Eres un imbécil con todas las letras.

—Y tú eres una cabeza hueca y no te lo ando remarcando cada vez que te veo... oh, no, espera, sí, sí lo hago —digo con una ligera sonrisa en mi rostro.

—No sé qué vio Akali en ti— Ouch, como diría mi mejor amigo, golpe bajo.

—Claro que no lo sabrías ni aunque lo intentaras, después de todos, eres solo una zorra súper superficial —respondo frunciendo el ceño.

—Pfff, por favor, ¿Acaso estas diciendo que hay algo bueno en ti? —Ella realmente está colmando mi paciencia.

—¿Quién sabe? —digo levantando los hombros—. Ahora, sí me disculpas, voy a ir a ver a Akali cambiarse —explico entrando por la puerta, ignorando su existencia.

—¡Ey, espera! No puedes pasar, así como así. —La escucho quejarse mientras cierra la puerta para luego caminar detrás de mí.

Me muevo por la sala hasta los pasillos, con una molesta garrapata mordiéndome los talones, pero intento no pensar en eso.

Estando frente a la habitación de mi novia, toco la puerta por cortesía.

—Akali. —la llamo.

—Ya casi termino de cambiarme, espérame afuera. —Genial, perdí mi oportunidad, gracias por nada, estúpida zorra—. Está bien, te espero —respondo dejando en claro mi molestia con un ligero suspiro.

—Jajaja. Perdedor. —se ríe Ahri. No le voy a dar la satisfacción de verme enojado, así que finjo sonreír mientras abro mi teléfono para revisar las redes sociales.

(...)

Luego de unos 10 minutos, Akali sale vestida, ya con su traje habitual puesto, que deja ver una gran parte de su abdomen. Bonitos abdominales, jeje~.

Akali me sonríe.

—Estoy list-- —su rostro se contorsiona con enfado al notar a la Kumiho—. ¿Ahri? ¡¿Qué haces acá?! ¡Deberías estar cambiada! —se queja con molestia.

—¡Mierda, lo olvide! —dice sorprendida.

—Jajaja. Perdedora. —Que dulce es la venganza~ Su mirada de odio solo alimenta mi ego.

En solo unos segundos, Foxy desaparece de mi vista y un portazo resuena por el pasillo.

—¿Por qué tanta prisa? —le pregunto a Akali.

Ella deja escapar un suspiro con molestia.

—Argh, lamentablemente, tenemos una sesión de fotos.

Mis ojos se abren.

—¡¿Qué?! —No me la contes...

—¿Sucede algo? —pregunta confundida.

Bien, y ahora ¿Cómo se lo digo?

—Yo... puede que, finalmente tenga ese fin de semana libre y quería pasarlo contigo.

Akali queda boquiabierta.

—¿Es enserio?

—Sí.

—¡¿Porque no me lo dijiste antes?!

—¿Quería que fuera una sorpresa?

Akali pone los ojos en blanco.

—Dios, a veces eres tan distraído.

—Sí, lo sé, lo siento. —digo abriendo los brazos en busca de su calor.

—Tonto~ —dice aceptando el abrazó con una sonrisa tonta en su rostro. ¡La táctica siempre funciona!

Mis manos acarician su espalda, bajando poco a poco y habilidosamente, hacia un lugar el cual he querido tocar desde hace tiempo; su suave y bien formado, trasero. Sin duda, no haberla visto un mes, me ha afectado en ciertas... “necesidades”.

Ella no parece oponerse a mi agarre, así que, manoseo suavemente y con un ligero silbido, susurro en su oído.

—Bonito trasero. —le digo sonriendo.

Las comisuras de sus labios se elevan hacia arriba mientras ella retrocede ligeramente.

—Bonito paquete. —dice acariciándome la entrepierna por encima del pantalón. Creo que no soy al único que le afecto no vernos... Je, la amo~

Seguimos con nuestro jugueteo, al menos, hasta que el sonido de alguien aclarándose la garganta llama nuestra atención.

—¿No creen que es demasiado temprano para este tipo de cosas? —ríe ligeramente la chica más alta de toda la banda, la bailarina principal, Kai’sa.

Ambos nos separamos al instante, avergonzados.

—L-lo sentimos —respondemos a la vez.

Kai’sa niega con la cabeza.

—Solo bromeo, sé lo mucho que se han extrañado todo este tiempo.

—Je. Me alegra saber que al menos me extraña. —bromeo.

—Sí, aunque agradecería que fuera menos ruidosa —admite Kai como sí nada.

Akali se pone roja como tomate.

—K-Kai’sa, p-pero que cosas dices —dice riéndose probablemente de los nervios. Jojo ¿Te atraparon?

—Akali, Olvidas que mi habitación está justo al lado de la tuya? Puedo escuchar tus Ah~ Sí~ Bebe, tócame más~

—¡K-Kai’sa! —grita Akali muy avergonzada. Carajo, ahora el tomate, soy yo—. B-bien, creo que es suficiente, d-deberíamos irnos ahora. —dice evitando mirarme.

No puedo evitar el querer seguir molestándola.

—Akali, si te hace sentir mejor, yo lo hago pensando en ti, no sé, como casi todos los días.

Kai’sa estalla de risa mientras ambos vemos a Akali muriéndose de la vergüenza.

—¡YIN! —dice escapándose a la sala.

—La amó. —repito, solo que esta vez lo hice en voz alta.

—Cualquiera se daría cuenta—. dice Kai’sa con una sonrisa fraternal.

—Espero que ella lo sepa.

—Ni siquiera lo dudes.

Nos dirigimos hacia donde escapó Akali. Ahora, está sentada en el sofá, cubriéndose con las cobijas que compró para cuando me quedo a dormir.

No es que no quiera dormir con ella, ni nada parecido, solo que la última vez que estuvimos en la misma cama, tuvimos sexo salvaje durante un día completo y terminamos molestamos a la princesita delicada de Ahri, quien le lloró a Evelynn para que me fuera y no volviera nunca más. A partir de ese día si quería quedarme a dormir, tenía que hacerlo solo y en el sofá. Qué vida tan triste...

Mi novia se cubre como si estuviera dentro de un capullo ¿Qué eres un Metapod? —Vamos Kali, Bokkie solo estaba bromeando. —admito intentando sacarle las sabanas del rostro, pero me es imposible. A veces, creo que ella tiene mucha más fuerza que yo.

—Sí, solo era una broma. —explica la esbelta bailarina a mi lado.

—Ese no es el problema.

—Entonces ¿Cuál es? —pregunto.

—Tú... ¿D-de verdad te tocas pensando en mí?

Siento mi rostro poniéndose pálido, ¿Qué se supone que deba decir? ¿Acaso es alguna clase de pregunta trampa? ¿Una indirecta? ¡No lo sé! Mis ojos viajan desesperadamente a Kai’sa en busca de ayuda, pero solo me responde con un ligero movimiento de hombro.

Maldición, maldito idiota, ¡Por favor, piensa antes de responder! Veamos, ¿Qué es lo peor que puede suceder si le digo que sí?

. . .

¡Claro! Que le parezca sumamente repulsivo y termine dejándome.

Bien, para nada tengo que responder con un, sí.

¡Anotado!

Ahora... ¿Qué es lo peor que puede suceder si respondo con un no?

. . .

¡Ya sé! Que se sienta mal al creer que no me parece lo suficientemente atractiva como para encenderme, que piense que soy un malagradecido que no aprecia las fotos que me manda y termine dejándome por todo eso.

¡QUE PUTA MIERDA! ¿Acaso estoy en las pruebas de SAW y nadie me lo dijo?

RÁPIDO, RESPONDE ALGO INTELIGENTE

. . .

—¿Masturbarse? ¿Qué es eso? ¿Se come? —GRAN IDIOTA, ELLA USÓ LA PALABRA TOCARSE NO MASTURBARSE.

Akali saco la cabeza de las cobijas y junto a Kai’sa, dieron una mirada en blanco.

—No me juzguen ¿Qué se supone que debía decir en esta situación?

—¡La verdad! —responden a la misma vez como si fuera una obviedad.

—¡M-maldición!

Kai’sa comienza a reírse.

—Kali, ¿en serio te preocupa eso? Estoy seguro que él es la definición del famoso “El pajas locas” —dice entre carcajeos. Tampoco exageres, Bokkie...

Akali se enfoca en mí, como si quisiera escuchar mi respuesta, cosa que no hago, al menos no hasta que Kai’sa comienza a golpearme la costilla con el codo para que hable.

Mis mejillas me arden.

—¡Está bien! ¡¿Sí?! —tomo aire—. Me tocó pensando en ti casi todo el tiempo. Este mes fue donde más lo hice, ¿Sabes lo difícil que fue para mí mantener mi libido bajo luego de cada sesión estresante de trabajo? —admito probablemente con mi rostro pareciendo un maldito Kétchup.

—¿De verdad piensas, e-en mí? —pregunta con un tono rosado espolvoreando sus mejillas.

—Literalmente, es imposible no pensar en ti, tengo un poster gigante de ti en mi habitación. —confieso sin importarme que tan desagradable podría resultarle saber eso.

Un chirrido sale de Bokkie, parece demasiado ¿Excitada?, ¿Por qué?, ni siquiera yo lo sé.

—Sí y apuesto a que esta todo manchado con cu— —rápidamente tapo su boca. Así que esa era la razón por la que te veías así.

—¿Eso es lo que querías escuchar? —le pregunto a Akali.

—Mmm, tal vez. —dice volviendo a encerrarse.

—Oh, vamos, ¿Y ahora que sucede?

—¿Y también lo haces pensando en alguien más? —¿PERO QUÉ CLASE DE MOSCA LE PICO HOY A ESTA CHICA?

—¿Perdón?

—No sé, en Kai’sa por ejemplo —. mi mirada va hacia la nombrada. Si tu objetivo era avergonzar a Kai’sa, créeme ya lo conseguiste.

—Vamos, Kali no—

—No pienses que no te atrapado comiéndote sus muslos con los ojos. —UY, PERO LA CON...

—K-Kali, eso jamás... —Kai’sa me mira fijamente con los ojos entrecerrados—. Cambiando de tema ¿Qué ocurre con estas preguntas tan raras?

—N-nada. —responde en su modo capullo.

Sin nada más que decir, me saco la gorra de la cabeza y se la coloco a Kai’sa con la visera tapando sus ojos para evitar que pueda ver lo que voy a hacer.

—Guau, todo está oscuro... ahora sé cómo se siente Viego. —dice riéndose.

—Quédate quietita ahí.

—Ta bien. —dice levantando el pulgar arriba.

—Rogue —digo llamando la atención de Akali—. sal un segundo de ahí.

Akali vuelve a sacar la cabeza.

—¿Mmm? —aprovecho su conmoción para desprenderla de las cobijas—. ¡O-oye! —se queja como niña pequeña.

Subo las rodillas al sofá y empujo ligeramente a Akali a lo largo del sillón para acostarme encima de ella, agarro sus muñecas con mis manos y las coloco a los costados de su cabeza, sus piernas quedaron entremedio de las mías. Estando frente a frente una sonrisa se plasma en mis labios, Kali esta totalmente sonrojada mientras sus ojos azules buscan desesperadamente desviarse inútilmente, ya que con cada desvió vuelve a mirarme.

—Kali~ ¿A qué se deben todas esas preguntas tan raras? —pregunto con dulzura.

—Y-ya te dije que a nada.

—Vamos~ No me digas que crees que miento cuando digo que pienso en ti.

—N-no. —niega avergonzada, como una gatita asustada. Me encanta verla así.

—No creo que estés siendo sincera~ —opinó plantando mis labios en su colorada mejilla.

Sus labios canturrean mi nombre.

—Mmm~ adoro cuando te vuelves sumisa —admito bajando mis besos hacia su cuello. —Eres tan adorable~

—N-no soy adorable. —dice con cierta dificultad, ya que, su respiración comienza a agitarse.

—Sí, sí lo eres~ —respondo llevando sus brazos por encima de su cabeza para sostener sus manos con una de las mías. Teniendo mi otra mano disponible, viajo, asegurándome de ser lento, a su definido abdomen. — Y te aseguro que si toco los botones correctos, puedo volverte aún más adorable~ —digo bajando poco a poco hacia su zona prohibida.

—Yin~

—Kali~ —susurro en su oído—. No quiero que vuelvas a dudar de lo mucho que te deseo, ¿Oíste? —pregunto jugando con la hebilla de su cinturón.

—S-sí~

—Me alegra escucharlo. —mi mano desabrocha su cintura y con mucha habilidad, abro y bajo ligeramente su pantalón exponiendo el color negro de su ropa interior—. Hola de nuevo~

Akali sonríe.

—Tonto~.

Me acerco a mi novia y aprieto mis labios contra los suyos. En forma de círculos, la acarició por encima de sus bragas. Akali gime en el beso, incitándome a seguir tocándola, mis labios abandonas los suyos para volver a enfocarse en su cuello, donde debido a nuestros anteriores encuentros, tengo muy en claro que la voy hacer estremecer. Ella me pide que la siga tocando a través de dulces y adorables gemidos que escapan de su garganta mientras continúo jugando con su cuerpo.

—No hubo un solo día, en el que no fantaseara con hacerte mía~ —admito en un tono seductor.

—Yin, yo--

La interrumpo volviendo a su boca, esta vez, dejo que nuestras lenguas se enreden en un beso francés de puro placer mientras su cuerpo de contorsiona debajo de mí, pidiéndome que por favor la alivie. Con mucho gusto accedo a darle el placer que necesita acelerando mis movimientos.

POV Narrador:

Kai’sa los espiaba a través de la transparencia de la gorra. Akali se retorcía del placer con cada toque que le dabas, la mucha atención que ponías para complacer a la rapera, enorgullecía completamente a la bailarina. «Ese muchacho me llena de orgullo.»

POV Lector:

Un suspiro tembloroso sale de los labios de Akali mientras empuja sus caderas hacia arriba. Se muerde el labio con cada frotamiento a través de su ropa interior vergonzosamente húmeda.

—Ah~❤ Yin~❤️

Un gemido escapa de sus labios cuando aumento la presión de mi toqueteo mientras sus piernas tiemblan como gelatina. Kali jamás ha estado tan alterada antes, probablemente tuvo un mes demasiado tediosa, ¿Quién puede culparla por querer un poco de alivio y liberación?

Akali ciertamente no tiene problema cuando aparto las bragas y hundo un dedo dentro de ella, haciendo que sus piernas se estremezcan en el proceso mientras jugos eróticos gotean de su interior ensuciando mi mano. La rapera reprime otro gemido usando mi boca, al mismo tiempo que poco a poco abre más las piernas dejándome tocarla con más claridad.

No importa que yo no obtenga un alivio de estrés. Todo lo que me importa es darle placer a través de mi dedos clavados en su entrada bombeando una y otra vez. Puedo decir que incluso está mucho más caliente que de costumbre, Akali está gimiendo más de lo habitual. Sí sigo así, solo es cuestión de tiempo para que--

—¡¿QUÉ CREEN ESTAN HACIENDO?! —interrumpe una voz histérica viniendo del pasillo. El cuerpo de Akali se tensa por completo, mierda me había olvidado de ella. Mi cabeza gira entorno a la voz—. ¿Es en serio? ¿En mitad de la sala? —cuestiona con el ceño fruncido y con una muy clara molestia en el tono de su voz.

—¿Sí? —respondo sin pensar sentándome en el sofá.

Ahri me lanza una mirada asesina para luego enfocarse en Kai’sa que parecía estar ¿Comiendo palomitas? ¿En qué momento--?

—Y tú ¿Se puede saber qué diablos haces viéndolos de brazos cruzados?

La bailarina traga un puñado de palomitas.

—Viendo porno en vivo, ¿quieres unirte? —pregunta ofreciendo el aperitivo salado.

—¡¿Qué?! ¡Claro que no! —exclama como si estuviera ofendida por el ofrecimiento.

—Justo en el mejor momento. —refunfuña Akali con muy mal humor.

—¿Estas bromeando cierto? —pregunta la zorra levantando una ceja.

—Eres una aguafiestas, estaba apunto de venirme —le responde cruzando los brazos.

—¿Aguafiestas? ¿Venirte? Dios, Akali, hay que irnos lo más pronto posible, deja de perder el tiempo intentando controlar al desequilibrado hormonal de tu novio. —Hay odio puro en su mirada.

Creo que estoy un poco cansado de esto...

—¿Sabes que loca? Estas celosa. —comparto satisfaciéndome de que este tan alterada.

Una vena se hincha en su frente.

—¿Eh? —ella comienza a mirarme con mucho desagrado—. ¿Quién estaría celosa de que alguien tan desagradable como tú la toque? Preferiría morirme antes de ser tocada por alguien siquiera parecido a ti.

—¿No crees que te estás pasando? —pregunta Akali frunciendo el ceño.

—¿Yo? Tú estúpido novio fue quien dijo que estaba celosa.

—Tal vez porque parece que lo estas.

—¡¿Qué?! —responde casi pareciendo ofendida.

Akali salta del sofá colocándose frente a ella.

—Vamos, todo lo que has hecho hasta ahora desde el primer momento en el que él entro en mi vida, no han sido más que gritos e insultos y de alguna forma pareciera que intentaras separarnos a toda costa. —expone enojada.

—Yo no... —Ahri se estremece—. Como siquiera puedes creer que él... me... —ella vuelve a temblar de desagrado—. Qué asco —¡Oye, eso es un insulto para mí!

El ambiente se pone tenso, sin embargo, sin darme cuenta, en algún momento comencé a comer palomitas junto a Kai’sa. Espera, ¿Que mi mano no había estado dentro de...? Meh, olvídalo, para más sabor.

—Bro, ¿No deberías detenerlas? —pregunta Kai’sa mirándome de frente.

—Claro que no, Bokkie, ellas son adultas y pueden arreglar sus-- —Akali saca sus dagas de debajo del sofá, ¿como llego eso ahí? —. Nop, sabes que, creo que tienes razón. Me levantó del sofá y me acerco a ellas—. Chicas, chicas. —repito—, sé que soy irresistible, pero--

—¡NO TE METAS! —dicen a la misma vez. Diablo loco, ¿Por qué tan agresivas?

Le pido ayuda a Kai’sa a través de mi mirada. Ella niega con la cabeza y continúa comiendo. ¡JUDAS!

Si no detengo esto, todo se ira al carajo, y si todo se va al carajo, se enterara Evelynn, y si se entera, yo también me iré al carajo.

Vamos cerebro, piensa, piensa.

Mis pies se mueven solos caminando hasta estar entre medio de los dos, básicamente, me acabo de suicidar, pero, de todas formas, moriré sí no detengo esto.

—Vamos, vamos, dejen de pelear. —digo con mis palmas en frente de cada una, primero intento conversar con Akali. —Cariño, ¿Qué importa lo que digan lo que digan los demás?, yo sé bien que soy y lo que no soy. —la rapera parece tranquilizarse, suspirando mientras guarda las armas en su bolso a un costado del sofá. Bien, un problema menos, ahora Ahri, aunque ¿Por qué siento que toque algo esponjoso? —. Ahri yo-- —MIERDA, NO MEDÍ BIEN LA DISTANCIA. Mi mano posa sobre uno de sus pechos, y como si estuviera hechizado, involuntariamente aprieto su esponjoso seno. ¡Ahí te voy San Pedro!

Para cuando Ahri, finalmente cae en lo que sucede, yo ya terminé de rezar a la virgen María, a Jesús y al espíritu santo.

Una vena parece explotar de su frente. Cualquiera podría pensar que va a matarme, no lo sé, tal vez chupando mi alma con su magia, o me acuse de acosador y me caiga la policía, pero según lo que me conto Akali, la forma de vengarse de Ahri, es la menos noble que hay, hablando de nobles ¿No va a golpearme en MIS partes nobles?, no ¿verdad? Mi corazón se detiene de la confusión. Ahri tiene la sonrisa más tierna que me ha ofrecido jamás... ¿Cuál es la trampa?

Akali abre los ojos e intenta acercarse a mí. —

Ahri no te atrevas. —amenaza ¿Amenaza?, ¿Por qué amenaza? ¡Tengo miedo!

Asustado intento hacerle entender que todo fue un error.

—Foxy, d-de verdad, n-no lo hice a propósito, f-fue sin que-

Sin más preámbulo, ella me lanza un beso. ¿Un beso? JA, Sabia que le gusta--¿ba?

Mi cabeza comienza a dar vueltas...

¿Dónde estoy?, alguien me llama, ¿Akali?, ¿Por qué estás en mi casa? No, esta no es mi casa ¿Y por qué Kai’sa está preparando palomitas? Ah, cierto. Yo... vine a verla para pasar el fin de semana juntos, pero... ¿Por qué de pronto hace tanto calor? ¿Alguien prendió alguna estufa? Tengo ganas de desvestirme, tengo calor, mucho calor y por alguna razón siento aún más calor en mi entrepierna, ¿Por qué diablos la zorra se ve tan feliz? ¿La zorra? ¡Ahri! Cierto, ella me lanzó un beso y... ¿Me excite? No, no, no, eso es imposible ¿Qué diablos me sucede? Beso, Ahri, Ahri, Beso. ¡OH, HIJA DE PERRA! ¡ESA PUTA ME HECHIZÓ!

Palmeo mi rostro fuertemente despertándome de mi frenesí.

—¡¿Amor?! —al parecer el golpe alarmó a Kali—. ¿Estás bien?

—S-sí—digo intentando ignorar el hecho de que me balanceo como si fuera gelatina—. ¡Estoy Mejor que nunca! —miento a la perfección, ¡Genial! Finalmente, esas clases de actuación valieron la pena.

—Ahri ¡¿Qué carajos le hiciste?! —le pregunta furiosa a la muy zorra.

—Tranquila, estoy bien. —sostengo. No, de hecho no estoy para nada bien.

Ahri lanza una sonrisa de superioridad.

—Nada, solo le demuestro lo que verdaderamente es.

Akali parece confundirse.

—¿A qué te refieres con eso?

La cantante solo levanta los hombros.

—Quien sabe~

Los ojos de Akali se abren mientras la enfrentan.

—No me digas que hiciste lo que creo que hiciste.

El sonido de la bocina de un auto se escucha fuera del departamento. La gran zorra principal del grupo se acerca hacia el balcón y mira por la ventana.

—¡Llegó! —celebra con emoción—. Vamos, chicas, tenemos que irnos, no dejemos al chofer esperando por nosotras. —dice agarrando su bolso del respaldo de una de las sillas alrededor de la mesa del comedor.

—¿Desde cuando te importa dejar esperar a alguien? —pregunta la rapera—. Espera, de todas formas, ese no es el problema, deja de escapar. —dice yendo detrás de ella saliendo por la puerta. ¿Ni siquiera un hasta luego? Ok.

Kai’sa se acerca a mí.

—¿Te sientes bien? —pregunta con preocupación.

—¡Sí! —exclamó con demasiado ánimo.

Ella me observa de arriba abajo lanzándome una mirada desconfiada.

—Bien. —dice caminando hacia la salida.

—Espera. —logro decir.

Kai se detiene y se da la vuelta.

—¿Qué sucede?

—Verás, Akali ya se fue y no llegue a preguntarle ¿Te molesta si me baño acá? —le pregunto algo avergonzado.

Ella se ríe.

—Tonto, no tienes por qué preguntar, después de todo es como tu segunda casa. —dice con una sonrisa tranquilizadora.

—Gracias Bokkie~ —digo acercándome para darle un abrazo—. Suerte en la sesión. —bendigo con mi cabeza sobre su hombro. El aroma a jazmín de su cabello de pronto me parece demasiado atrayente, como si fuera alguna clase de afrodisiaco. —Mmm~ —canturreo en su oído.

—¿Yin? —pregunta supongo que sorprendida por mi acción.

Me separo repentinamente del abrazo. Mis mejillas arden. —L-lo siento, yo... me perdí por un momento.

—No, tranquilo, no hay problema. —comparte llevando un mechón de pelo por detrás de su oreja. Ella comienza a reírse—. Aunque, creo que deberías hacer algo con “eso” de tus pantalones —dice señalando debajo de mí.

—¿De qué estás--? —pregunto al mismo tiempo que sigo su señal—. ¡PUTA MADRE! —una enorme tienda de campaña sobresale de mis pantalones.

Sin pensarlo dos veces, me cubro ante sus ojos.

—No sabía que te ponía de esa forma~ —dice con una sonrisa pícara.

—¿Q-qué? Claro que no, quiero decir, claro que estas caliente, pero solo te veo como mi hermanita, no tengo esa clase de... pensamientos contigo —admito.

—¿Oh~ de verdad? —me mira sin creer lo que digo.

—Sí. —vuelvo a afirmar.

—Está bien, sí tú lo dices. —sonríe volviendo a dirigirse hacia la entrada—. Ignorare el hecho de que estuviste comiéndome los muslos con los ojos ahora mismo. —dice con una gran sonrisa mientras se ríe. Carajo ¿Soy tan obvio?

—¿Eh? No, Yo...

—Jajaja, es broma. —saluda con la mano—. Nos vemos luego, “hermano mayor”.

—S-sí, nos vemos luego. —Sin duda... soy demasiado obvio.

La puerta se cierra. Bien, es hora de bañarse, aunque... ¿Por qué siento que me estoy olvidando de alguien...?

Fin de la Primera parte.