Neverending story (Historia sin fin)

All Rights Reserved ©

Summary

❛❛Nuestro final es como el título: Historia de nunca acabar. ❜❜ Entre lágrimas le grita al cielo por un poco de tiempo. Promete entre solllozos hacerlo bien ahora. Pero es tarde y la muerte no da más tiempo. Tiempo. Si tan solo tuvieras más de ello. ©KnowH19 2023

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Intro: El resumen trágico

Recuerdo el primer día que nos conocimos: las hojas cayendo, la brisa sacudiendo nuestro cabello, el color rojo anaranjado del cielo, nuestra vestimenta nada apta para el momento y el agradable sonido de tu risa.


Te recuerdo perfectamente a ti; tus ojitos haciéndose pequeñitos mientras tu hermosa sonrisa iluminaba todo el lugar, tus pestañas moviéndose al ritmo del viento, tu naricita arrugándose, tus mejillas sonrojadas y tus orejas rojas. Los dos éramos muy tímidos; nos costaba mantener una conversación sin ponernos nerviosos y sin estar sonrojados.


Recuerdo que pensé que iba a ser un día soleado; había ido vestido de shorts y playera sin mangas. Quién diría que terminaría lloviendo. Debí haber visto el pronóstico del tiempo, ¿no?


Pero tú estabas ahí. Te acercaste cuando me viste temblando frente a la cafetería; me salvaste del intenso frío que hacía. Recuerdo haberle agradecido a los cuatro vientos por haberte encontrado en mi camino. Me invitaste a pasar y yo, con mucho gusto, lo acepté.


Era un lugar cálido y acogedor. Recuerdo que me diste una charla; era una pequeña conversación de sonrisas tímidas y palabras torpes. Fue en ese momento cuando sucedió. Tuve la oportunidad de mirarte a los ojos, esos enormes ojos cafés; brillaban de una forma tan peculiar que pude contemplar mi propio reflejo en ellos.


Escuchaba tu voz de fondo y podía visualizar un poco de tus labios moviéndose, pero mi concentración iba directo a tus ojos, solo a tus ojos. En ellos pude apreciar la más hermosa galaxia. Me perdí tanto en esas bellas esferas que había olvidado en dónde me encontraba y qué estaba haciendo; en mi cabeza solo estabas tú.


Pasaron las horas, los días y semanas; a veces iba a la cafetería solo a contemplar tus brillantes ojos y tu hermosa sonrisa. En todo ese tiempo me di cuenta de lo mucho que quería protegerte, no quería separarme ni un segundo de tu lado y con cada sonrisa tuya más confirmaba mis sentimientos.


Esas semanas se convirtieron en meses para después convertirse en años. Llegamos a pasar los días más oscuros, descubrí tus más dolorosas sombras, pero nunca me fui de tu lado y tú no te fuiste del mío. Luchamos juntos y eso nos volvió más unidos. En esos momentos te prometí que siempre te protegería.


No sabes lo que daría por cambiar el tiempo y estar a tu lado.


Sabía que íbamos a luchar hasta el final para poder estar juntos, que nunca te ibas a dar por vencido. El mundo podía cambiar de dirección, pero tú y yo nos quedaríamos siempre en el mismo camino.


Desde que te marchaste, he estado yendo a la cafetería diariamente, en la mañana, tarde y noche. Este sitio fue nuestro comienzo y final. Este lugar perfecto, que fue testigo de lo mucho que te amé y aún te amo, conservará todos nuestros recuerdos juntos. Nuestra historia de un amor sin fin.


Para nosotros, un adiós nunca fue suficiente; nunca digamos adiós, nuestro amor va más allá de lo que es posible.


Somos una misma persona caminando por la misma ruta.


Sigamos sonriendo siempre, tanto como ese día que nos conocimos. Tú a mi lado y yo al tuyo. Justo en este momento daría lo que fuera para poder volver a escuchar tu risa.


Más que mañana, más profundo que la eternidad, te amo.


Extraño tu risa, tu voz, tus ojos brillantes, tu sonrisa, tus acciones, tus caricias, tus besos, tus labios, tus pequeñas manos, tu rostro sonrojado, tu naricita de botón y tu cabello desordenado. También extraño cómo miras el mundo, lo que dices y cómo hueles. Echo mucho de menos nuestras charlas nocturnas, tu forma de hacerme sonreír de manera tonta, de escucharme y después aconsejarme.


Siempre admiré lo fuerte que eras, la manera en la que arreglabas tus problemas. Siempre encontrabas cualquier momento para hacer esos comentarios extras, siempre le sonreías a la vida aun estando sufriendo por dentro.


Una noche prometí, mirando al cielo, que no importaban las dificultades; nos quedaríamos juntos hasta el final, incluso si era lo imposible. Ahora no puedo dormir por mis preocupaciones, lamentando que ese final haya llegado antes.


A veces me sentía perdido sin ti, desorientado, solo, roto, pero imaginaba tu voz y tu bella sonrisa para volver a llenarme de vida. Si me llamas, no importa dónde estés, iré y te encontraré. No me importa hacer lo imposible; con tal de volver a tu lado, haría cualquier cosa.


Prometí que nunca lloraría, que siempre sería fuerte, no lloraría ni siquiera en los días más dolorosos, pero ahora me es imposible no llorar. Prometí que siempre te protegería, que cuando estuviéramos en la tormenta te abrazaría. ¿Por qué tenía que romper mis promesas?


Nuestro amor, nuestra conexión y nuestros recuerdos me mantienen vivo, son mi fortaleza.


No lloraré más. Sé que nos volveremos a encontrar, nos abrazaremos y te diré lo mucho que te quiero.


Recuerdo tus palabras: "Dejemos las despedidas para la próxima vez", "Nunca llores". ¿Por qué no nos dejaste despedirnos? ¿Sabías que nuestro amor era más grande que cualquier cosa?


La historia que creamos permanecerá impecable y tan hermosa. Haremos de nuestros recuerdos la historia de amor más grande, así como hicimos que nuestros días infinitos sean hermosos. Quiero vivir con sueños alegres.


Por siempre contigo, sin importar lo lejos que estemos.


Mi amor por ti será siempre inefable, más grande que cualquier galaxia, inexplicable. Puede que las palabras «te amo» sean demasiado típicas, pero no puedo evitarlas porque te amo más que a nada en el mundo.


Espero todos los días para ir por ti, esperando la mañana solo por ti. Todo el día haciendo una historia que no terminará.


Sé que te encontraré y volveremos a estar juntos, viviendo lo que no logramos vivir porque nuestra historia no es cualquier historia, porque no somos como un cuento de hadas, porque tú no eres Romeo y yo no soy Julieta, porque no somos una película ni una serie, porque nos salimos de las normas, porque nuestro amor trasciende lo posible, porque nuestras promesas son del cielo, porque nuestra historia no es simple tinta en papel, porque nuestra química va más allá de lo científico, porque no tenemos un típico final.


Nuestro final es como el título: Historia de nunca acabar.