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Abrí los ojos y a decir verdad no sabía dónde me encontraba.
Había una chica pelirroja a uno de mis lados, la miré y ella me miró inmediatamente. Sus ojos se abrieron como platos.
-Mierda-susurró ella mientras soltaba mi mano y se levantaba-Harry! Harry está despierta!
La vi salir de la habitación, había una ventana que daba a un pasillo dónde pude ver a un chico de melena castaña hablar con un chico rubio que sería de su edad, una mujer de cabello castaño con dos mechas rubias y por último otro hombre igual de rubio que el primero.
De pronto vio como el chico de melena castaña dejó a esas tres personas y empezó a caminar al interior de la habitación.
-Elara!-sonrió ese chico mientras venía a darme un fuerte abrazo-menos mal que estás despierta hermanita
-Disculpame, pero no estoy entendiendo nada-me limité a responder
Vi como la sonrisa de ese chico se esfumó al momento y miró a la chica pelirroja.
-Ya nos advirtieron que esto podría suceder-habló la chica
-No pasa nada, de acuerdo?-habló ese chico mientras aguantaba mi mano-como te sientes, te sientes bien?
-Creo que si, pero que me ha pasado? No recuerdo nada, ni si quiera mi nombre
-Te llamas Elara-habló ese chico-y has estado en coma durante diez días, Ginny creo que será mejor que avises a las sanadoras de que ella ha despertado y despidete de los Malfoy por mi parte
-Claro-sonrió ella mientras se marchaba de la habitación
-Quien eres tu? Parece ser que nos conocíamos
-Soy tu hermano mellizo-respondió él-me llamo Harry
-Hola Harry-me limité a sonreir
Unos cinco minutos después la chica pelirroja apareció de nuevo junto a una sanadora muy amable, ella me revisó y me dijo que salvo por mi perdida de memoria el resto de mi cuerpo parecía estar bien.
Por lo que ella se marchó y me dejó con mi hermano y con la chica pelirroja cuyo nombre desconocía.
-Y ella quien es Harry?
-Ella es Ginny-respondió mi hermano-os conoceis desde que tienes 12 años, sois mejores amigas, y también es mi novia
-De verdad lo es?-le sonreí-y yo lo sabía?
-La verdad es que no-respondió él-hace unos días hicimos las cosas oficiales, estuvimos separados por la guerra
-Una guerra?
-Una guerra por la que no debes de preocuparte-aclaró él-la guerra ya pasó y ahora todo está más tranquilo
-Yo estoy así por la guerra?-pregunté
-Si hermanita, te atacaron y terminaste así, pero lo importante es que ya estás recuperandote
Ginny y Harry hablaron conmigo durante horas, quería saber más y más puesto que en pocas palabras no recordaba absolutamente nada de lo que me había sucedido.
A media tarde una chica rubia entró a la habitación nada más verme sonrió genuinamente y caminó hasta mi cama para poder abrazarme.
Su abrazo se sintió increiblemente familiar y cálido, no pude evitar sentirme agusto en ese abrazo, había sido una sensación muy bonita, incluso sonreí.
-Como estás?-preguntó ella sin borrar la sonrisa de su rostro
-Luna, ella ha perdido la memoria-le respondió Harry
-Pero ella está despierta-sonrió-y eso es mejor que nada, estoy segura de que en un tiempo nuestra Elara podrá recordarnos a todos, por Merlín que contenta me he puesto de golpe!
-Tu nombre me gusta, es muy bonito-le sonreí
-Siempre me lo decías-sonrió ella
Ellos tres estuvieron conmigo hasta que las sanadoras les dijeron que el horario de visitas se había terminado, por lo que me quedé sola en la habitación del hospital.
Me dieron sopa de cenar y a decir verdad no me gustó demasiado, seguramente los caldos no eran mi gran pasión antes de caer en coma.
~
Habían pasado un par de días desde que desperté del coma, y desde entonces había ido recordando algunas cosas.
También me habían hecho varias pruebas para ver en que estado me encontraba y para mi suerte todas salieron bien, por lo que los medimagos me dijeron que seguramente en unos días me dejarían regresar a casa, lo cual sin duda alguna me alegró.
Quería conocer mi casa, aunque Harry me había dicho que tendríamos que esperar unos meses, puesto que la estaban reformando.
Era la casa de nuestros padres, dónde se suponía que deberíamos habernos criado si Voldemort no los hubiera matado, Harry me lo contó.
Hoy solo estabamos Harry y yo en la habitación del hospital, ayer me cambiaron a una distinta.
Pero nuestra tranquilidad se vio invadida cuando la puerta de la habitación se abrió.
-Mi niña!-sonrió una mujer pelirroja mientras venía a abrazarme, supuse que era pariente de Ginny-no sabes lo feliz que estoy de que ya estés despierta, me hubiera encantado venir antes, pero estamos muy liados últimamente. Mi hija Ginny me contó sobre tu perdida de memoria, pero no pasa nada cariño, te ayudaremos a superarla y ya verás como en un abrir y cerrar de ojos estarás perfecta, por si no lo recuerdas me llamo Molly
-Ginny creo que te mencionó alguna vez-respondí
-No ha venido Ron?-preguntó Harry-pensé que vendría con vosotros
-A penas sale de su habitación Harry-habló Molly algo desanimada- Hermione es la única con la que pasa tiempo, está muy afectado por la muerte de Fred
Me habían hablado de Ron, él era mi novio. Pero siendo sinceros no recordaba como era él, aunque supuse que sería pelirrojo.
-Pero han pasado dos semanas ya-habló Harry-por mucho que Ron sea mi mejor amigo tiene que saber que la vida sigue
-Lo se-suspiró ella-pero no parece entenderlo. Yo le he dicho que venga a ver a su novia, pero parece ser que su único apoyo ahora mismo es Hermione
-Quien es Hermione?
-Harry, no le has hablado de Hermione?-preguntó Molly-pero si es tu mejor amiga, como no le has hablado de ella a tu hermana?
-Han sido unos días demasiado extraños, no me da tiempo a hacer muchas cosas, pero tal vez tenga que visitar la madriguera para pedirle a Ron que venga a ver a mi hermana, puede venir con Hermione, estoy segura de que a Elara no le importará, cierto hermanita?
-A mi la verdad es que me gustaría conocer a Ron-respondí-quiero ayudarlo a superar su perdida, soy su novia por lo que tengo que apoyarle
-Es que mirate, que buena chica eres cariño-sonrió Molly-esta noche volveré a pedirle a mi hijo que venga a verte, tal vez esta vez tendré más suerte
-Si no no me importa esperar, tal vez pueda visitarle yo cuando pueda salir del hospital
-De eso nada señorita, acabas de salir de un coma, necesitas tranquilidad. Harry te han dicho algo sobre cuando podrá salir Elara del hospital?
-Seguramente antes de la semana que viene-aclaró él-lo que nos viene bastante bien, por que así Elara podrá ir a testificar
-Pero Harry, como vas a llevarla a testificar si no recuerda nada
-Tiene que testificar, las personas que le salvaron la vida a mi hermana necesitan de mi ayuda como ella la necesitó de ellos en su debido momento, es lo minimo que puedo hacer por ellos
-Pero de igual manera, que testificarás? Nunca te has llevado bien con ellos y mucho menos con Draco
-Lo se, pero gracias a ellos mi hermana sigue viva
~
Finalmente el domingo por la mañana me dejaron salir finalmente del hospital, Harry me había traido ropa que aparentemente era mia y salí del hospital con ella puesta.
Usamos el metro para llegar a dónde viviríamos temporalmente, era una casa que apareció gracias a la magia, así la gente no mágica no sabía de su existencia. Sin duda alguna la magia era maravillosa.
La casa era de colores algo oscuros, aparentemente nos la había dejado en herencia el padrino de mi hermano.
-Por que no vas e investigas el lugar?-me preguntó Harry
-Vienes conmigo?
-Ve tu sola-me sonrió él-no puedo estar todo el rato a tu lado, yo estaré en la cocina
-Bueno, está bien-me limité a responder
Decidí tomar unas escaleras que había a mi lado izquierdo, la verdad es que los pasillos me daban mal rollo.
Entré a la primera habitación que había, supuse que era la de Harry puesto que estaba un pelín desordenada y la cama sin hacer.
Miré la habitación por un par de minutos y luego salí. Antes de volver a subir las escaleras había otra habitación más. Esta tenía los muebles propios de una habitación, pero habían diversas cajas sobre el escritorio.
La curiosidad me ganó y aunque sepa que está mal mirar las cosas que no son tuyas, una vocecita en mi interior me hizo abrir una de esas cajas. La caja estaba llena de libros que a simple vista me parecían interesantes, tal vez si al propietario no le importaba, podría leermelos.
Pero hubo uno de ellos que llamó mi atención más allá del resto. No tenía titulo, es más parecía un diario.
Decidí abrirlo, tal vez así podría saber el nombre del propietario.
Me sorprendí al ver quien era el propietario del libro, era Elara, es decir yo.
Toqué sobre el nombre que había escrito en el papel y entonces escuché una voz en mi interior, cerré los ojos y visualicé algo.
Me encontraba en un despacho bastante granda, llevaba una túnica azul puesta y sentado frente a mi había un hombre de mediana edad con los cabellos negros como la noche.
-Es muy importante que escribas aquí todo lo que te he contado Elara-habló ese hombre mientras me entregaba el diario-es lo único que le dará la libertad a aquellos que de verdad la necesitan, está en tus manos por si me pasa algo y no los puedo defender, prometeme que lo escribirás
-Lo haré Severus-respondí-puedes confiar en mi
-Se que puedo pequeña-respondió él mientras acariciaba mi brazo
De nuevo abrí los ojos, me sorprendí al ver como había tenido un recuerdo.
Ni si quiera me digné a mirar el resto de cajas, empecé a leer el diario.
Estuve sentada sobre la cama durante una hora y durante esa hora entendí demasiadas cosas sobre varios miembros que pertenecían al bando de los mortifagos, había uno en especial un chico llamado Draco, no lograba imaginar como era él pero su historia me rompía el corazón.
Había sido un chico que no tuvo elección, su padre quedó preso en Azkabán y a él le obligaron a tomar la marca tenebrosa como castigo y le encomendaron una misión, dejar entrar a otros mortifagos a la escuela para poder matar al director.
La primera parte de su misión fue realmente dura, tenía que arreglar un armario evanescente y le tomó prácticamente todo el curso para arreglarlo, pasó mucho estrés y ansiedad, haciendo que perdiera peso a causa de ello, dejó de hacer todo lo que le gustaba y se sumergió en su propio mundo.
Fue incapaz de matar al director, no podía matarlo, por lo que Severus le ayudó y lo hizo él mismo. Desde entonces Voldemort le había sometido a torturas por no haber terminado la misión.
Su historia lograba que mi corazón se apretujara, debía de haberlo pasado horriblemente mal, por lo que tenía la necesidad de ayudarlo.
-Veo que has encontrado tu habitación-sonrió Harry desde la puerta-y ya estás leyendo? Veo que las tradiciones nunca cambian. Que estás leyendo hoy?
-Un diario que escribí, quien es Draco Malfoy?
-Por que me lo preguntas?-preguntó él
-Sale en mi diario, hablo sobre él. Sabías que Voldemort lo torturó por no haber matado a Dumbledore?
-No, no lo sabía-respondió él-como lo sabes?
-Lo pone en el diario, Snape me hizo hablar de él y de su familia. Además creo que he recordado algo
-Has recordado algo?-preguntó mientras se sentaba conmigo en la cama-Que es?
-Me he visto a mi en Hogwarts con Severus-aclaré-él me pedía que escribiera este diario, por que sabía que podría salvar a gente inocente
-Tu te llevabas muy bien con él
-Y crees que pueda verlo? Tal vez él sepa más cosas, en el juicio tal vez
-Me temo de que no podrás verlo
-Por que?
-Falleció la noche de la guerra-respondió
-Vaya-suspiré
-Eras muy importante para él, lo vi en sus recuerdos. Mañana iré al juicio
-El de los Malfoy? Crees que pueda acompañarte? Yo creo que puedo defenderlos
-No quería dejarte sola aquí-aclaró él-por lo que una de mis ideas era que me acompañases, ahora que te parece si vamos a la cocina? La cena está lista
-Está bien-sonrió ella
Ambos dejaron la habitación de Elara y se encaminaron a la cocina dónde la mesa ya se encontraba puesta.
Aunque Halley se asustó en el momento en el que vio a una criatura extraña en la cocina, inmediatamente corrió a cubrirse detrás de su hermano.
-Que es eso?-preguntó ella asustada
-El que?-preguntó él confundido
-Ese bicho extraño!
-Es un elfo doméstico-aclaró Harry-no te va a hacer nada, aunque es un poco borde
-Me lo prometes?
-Te lo prometo hermanita, ahora sentemonos y cenemos
~
Harry me despertó para que me arreglara para ir al juicio de la familia Malfoy, así que tras unos minutos de dar vueltas en la cama, finalmente salí. Miré el armario en busca de algo que ponerme y opté por un vestido blanco de tirantes.
Hacía algo de fresco por lo que decidí usar una cazadora por si a caso me entraba frio una vez salieramos de casa.
Dejé mi cabello suelto y me maquillé un poco, anoche encontré mi maquillaje y vi otro recuerdo.
Me estaba arreglando para una fiesta.
Así que intenté maquillarme y a decir verdad me salió bastante bien.
Bajé a desayunar junto a mi hermano y poco después salimos de la casa dispuestos a ir hacia el ministerio de mágia que era el lugar dónde se celebraría el juicio.
Cuando finalmente llegamos, el lugar me resultó extrañamente familiar, como si ya hubiera estado ahí en otra ocasión.
Harry nos guió por el ministerio, hasta que finalmente llegamos a un tribunal.
Ginny estaba ahí y nos sonrió, así que le sonreí de vuelta.
-Que tal la salida del hospital Elara?-me sonrió ella
-Bien, bastante bien-sonreí-he tenido algunos recuerdos
-Me alegro, en nada nos recordarás a todos, estoy segura-me animó
-Vendrán Ron y Hermione? No los veo por aquí-habló Harry
-No van a venir-respondió Ginny-Ron se niega a testificar y Hermione al final ha preferido no hacerlo
-Bueno, almenos podrías decirle a tu hermano que visite a su novia?
-Creeme que incluso mamá se lo dijo y no ha servido de mucho-respondió él-teniendo en cuenta que solo deja entrar a Hermione en su habitación
-Tal vez pueda ir yo a visitarle-propuse
-No digas tonterías, eres tu la que ha pasado por un coma, no él-habló Ginny-él no es el único que ha perdido un hermano por la guerra, yo también perdí a Fred, al igual que George y Bill, la vida sigue y eso es lo que él querría
El tribunal se fue llenando y finalmente el juicio inició. Pude ver a la familia Malfoy, la mujer era sin duda hermosa.
Se llamaba Narcissa.
Me pasé una gran parte del juicio mirandolos a los tres, de hecho no presté demasiada atención a lo que sucedía a mi alrededor.
Mi hermano testificó a favor de ellos, trató de favorecerlos lo máximo posible.
Pero cuando el juez pensaba que mi hermano había terminado volvió a hablar.
-Mi hermana Elara también testificará-habló Harry mientras se acercaba a mi para llevarme al estrado
Miré a mis alrededores, todo el mundo me miraba, pero sobre todo la familia Malfoy.
-Es sin duda aliviante ver que ya está recuperada de su accidente, señorita Potter-me sonrió el juez
-No estoy recuperada del todo-aclaré-no recuerdo nada de antes del accidente, muy pocas cosas son las que recuerdo
-Y como pretende entonces testificar a favor de la familia Malfoy
-El año pasado escribí un diario-aclaré mientras lo dejaba en el escritorio que había delante mio-Severus Snape me pidio que escribiera sobre ello. Lo encontré ayer y desde entonces ya me lo he leido
-Y que habla en ese diario?
-Sobre la familia Malfoy-aclaré
-Podría hablarme de ello?
-Principalmente hablan sobre lo que pasó tras el encarcelamiento de Lucius Malfoy-aclaré
-Que sucedió?
-Voldemort obligó a Draco a tomar la marca tenebrosa como castigo por el fracaso de su padre-respondí-él nunca la tomó voluntariamente. Le encomendó una misión y le amenazó si no la hacía
-Con que le amenazó?
-Con matar a su madre, y después a él-aclaré-por lo que él no tuvo otra opción que tratar de hacer la misión, pero como supongo que sabrá no la completó puesto que él no mató a Dumbledore, logró colar a los mortifagos. Draco simplemente desarmó a su director, pero fue Snape quien lo mató
-Entonces está culpando a Snape?
-Tampoco
-Así que nadie tiene la culpa?
-No es eso a lo que me refiero. Dumbledore tenía su muerte pactada con Snape, él conocía la misión de Draco y fue el mismo Dumbledore quien le pidió a Snape que él fuera quien lanzara el hechizo para que alguien inocente no debiera cargar con la culpa de un asesinato
-Pero por que se sacrificaría Dumbledore?
-Por que él estaba enfermo-respondí-tratando de romper un horrocrux recibió una maldición se sangre que lo fue deteriorando poco a poco, por lo que no le quedaba mucho tiempo de vida, antes o después hubiera muerto
Me hicieron algunas preguntas más, hasta que finalmente regresé a mi lugar junto a mi hermano.
Finalmente dieron el veredicto final, dejando así a los Malfoy como inocentes.
Sonreí al ver que nada malo les pasaría.
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-Donde vamos Harry?-pregunté mientras saliamos de casa
-Vamos a hacer una visita-respondió él- para eso utilizaremos la aparición, no te asustes
Él agarró mi mano y en un abrir y cerrar de ojos noté como literalmente me revolvía entera y con eso grité. Unos segundos después, caí al suelo mientras que Harry caia de pie tranquilamente.
-Que ha sido eso?-exclamé mientras él me ayudaba a levantarme
-Eso ha sido la aparición, ves? Ahora estamos en un lugar completamente diferente-dijo- Sabes cual es este lugar?
-No la verdad, no lo recuerdo-respondí mientras miraba la hermosa casa que tenía frente a mi- Pero es muy bonita, me recuerda a la casa de la bella durmiente
-Vamos-dijo él mientras picaba a la puerta
Tras ella, se apareció una mujer de cabello rizado y largo, de un castaño oscuro, además de que tenía los ojos marrones, de cierto modo me recordaba a la mujer que había visto en el juicio, me recordaba a Narcissa.
-Hola chicos!-sonrió la misteriosa mujer mientras nos dejaba pasar- sabes quien soy Elara?
-La verdad es que no-respondí- intento recordar quien eres, pero no recuerdo nada. De todos modos me recuerdas a una mujer que vi ayer, se llamaba Narcissa
-Eso es por que soy su hermana-dijo ella con una sonrisa- yo me llamo Andromeda
-He visto tu nombre en la casa en la que estamos-respondí recordando el arbol genealogico de los Black- está en una habitación, con el de ella
-Ven conmigo-dijo ella- te voy a enseñar algo que tal vez te ayude a recordar
Ella agarró y mano suavemente y por un momento recorde algo: ella llevandome al piso de arriba agarrando mi mano y luego parando frente una puerta mientras ella picaba.
Me llevó al mismo piso, donde pasamos por esa misma puerta y ella la abrió suavemente.
Lentamente me senté a los pies de una cama de matrimonio y miré todo lo que había a mi alrededor hasta que me encontré con una cuna. Mi hermano miraba atentamente la escena, mientras que Andromeda se dirigía a la cuna.
Ella sacó un bebé de dentro y volvió a mi, donde suavemente lo dejó en mis brazos mientras yo lo miraba dormir.
-Sabes quien es?-preguntó ella
-Intento recordarlo, pero está algo borroso-respondí- mientras subiamos por las escaleras he tenido un recuerdo
-Que era?-preguntó Harry
-Estaba Andromeda conmigo y subiamos las dos por las escaleras y entonces ella paraba frente esta puerta y picaba-respondí
-Eso pasó el mes pasado-sonrió ella-poco a poco lo vas consiguiendo
Seguí mirando al bebé que tenía en mis brazos y el pequeño abrió los ojos lentamente y me miró. Entonces su cabello empezó a cambiar a mi mismo tono y fue cuando lo recordé: él era Teddy, mi ahijado.
Andromeda era su abuela y había estado con ella desde la boda de Bill y Fleur. Dora y Remus! Me acordaba perfectamente de ellos y me sentí muy orgullosa de haber logrado tantos avances.
-Teddy!-sonreí mientras levantaba mi mirada- Andy, ya me acuerdo de ti!
Pero fue entonces cuando la realidad me golpeó, Dora y Remus habían muerto en la guerra frente a mi y de la nada empecé a llorar.
-Que pasa hermanita?-dijo Harry mientras se sentaba a mi lado
-No pude salvarlos-lloré-murieron frente a mi y no pude hacer nada
-Mi niña no te preocupes por eso-dijo Andromeda- ellos están en un lugar mejor
-Ellos están ahora con mamá, papá y Sirus-dijo tratando de tranquilizarme- no tienes culpa de nada
-Pero ahora Teddy no tendrá padres-seguí
-Pero nos tiene a nosotros-dijo Andromeda tratando de calmarme- tiene a sus dos padrinos y a su abuela, será un niño feliz ya lo verás
Pasamos el resto de la tarde con ella, mientras que nos enseñó fotos de ellos y logré recordar mucho más.
Cerca de las ocho, regresamos a la casa, cenamos, después volví a la habitación en la que me estaba quedando. Esta era de un chico, era el hermano de Sirius por lo que mi hermano me había contado. Se llamaba Regulus Black y él se sacrificó hace muchos años para que en un futuro Harry pudiera ganar la guerra.
Me quedé un rato tumbada en la cama con el pijama puesto, mientras que leía una carta que me habían enviado.Era de Ginny, la novia de mi hermano. En ella me decía que me visitaría en unos dias y que tendríamos las dos un día de chicas.
Luego mi cabeza se transportó al chico que mi hermano decía que era mi novio. Ginny me había contado que era su hermano y que llevabamos juntos desde finales de 1994, pero yo no me acordaba.
Aún no lo había visto y llevaba más de una semana aquí y desperté hace ya varios dias. No voy a negar que eso me entristeció mucho, no podía ni ponerle cara a mi novio y me dolía muchisimo no poder recordarlo, pero también me dolía que aún no me hubiera visitado.
Sin darme cuenta, había empezado a llorar de nuevo, así que me dirigí al cuarto de mi hermano, él se estaba quedando en la habitación de Sirius. Piqué a la puerta y Harry me dejó pasar.
-Que pasa hermanita?-preguntó él mientras se levantaba de la cama
-Estoy triste-respondí mientras me sorbía la nariz- puedo dormir contigo?
-Si me dices que te pasa claro que puedes-sonrió él
-Me siento mal por la realidad-dije mientras me sentaba en la cama
-Hermanita tu no tienes culpa de nada-dijo él mientras me tapaba con sus mantas- hay algo más que te preocupa, cierto?
-Porqué el chico que dices que es mi novio no me ha visitado?-pregunté sin dejar de llorar- es que no me quiere?
-Claro que te quiere-dijo él- quien no te querría a ti?
-No lo se-respondí
-Él te visitará pronto, ya lo verás
-Seguro?
-Seguro-dijo él de vuelta- sabes a que me recuerda esto?
-No
-A cuando de pequeños dormiamos juntos-dijo el mientras yo recordé
-En el armario!