Capítulo 1. Embarazada
Charlotte pov
Desperté a su lado como todos los días, sintiendo su calor y fue hermoso. Es hermoso sentir su cuerpo cerca de mí.
Esto es lo que siempre soñé y esperé.
Ahora mismo. Estoy emocionada por el hecho de que podría estar embarazada de meses, pero lo más loco es que no me di cuenta desde el principio, bueno, si es que lo estoy.
Todavía no estoy muy segura de nada. Es solo una sospecha que tengo desde hace unos días.
Una suposición que no me abandona. Y es simplemente increíble imaginarlo, imaginar que pueda estarlo. Es algo que me emociona, que me pone muy feliz y a la vez nerviosa.
Marima, mi amiga, sabía de mis sospechas, así que me dijo que me recogería por la mañana. Ella me acompañará al ginecólogo, pero no se lo he comentado a mi esposa. Quiero estar segura de que estoy embarazada primero.
En serio, todo esto me pone muy nerviosa.
"Nu, ¿por qué estás tan pensativa?" Preguntó, besándome la mejilla y luego mirándome con curiosidad.
Supongo que me miraba así, porque hace unas horas cuando entró al baño yo me había quedado aquí y sigo en el mismo lugar.
"Estaba pensando en la cita con el médico", murmuré sonriendo.
"Sí, ¿qué hay de eso?" Se sentó en la cama conmigo para abrazarme.
Sonreí al sentir las caricias de mi esposa.
"Bueno, Marima, dijo que me recogería para irnos, no quiero enfermarme", mentí.
"Char... Amor, recuerda que yo cuidaré de ti, espero que no sea nada grave lo de tus problemas estomacales", me besó brevemente, de nuevo.
Sí, vale, le mentí un poco, le mentí acerca de sentirme mal del estómago, pero no puedes culparme, no quiero que se sienta decepcionada después. Esto es algo que siempre la ha ilusionado, ambas lo anhelamos.
"Lo sé, por eso te amo", susurré suavemente en sus labios. "Voy a darme una ducha para ir con Marima", terminé de decir y luego rápidamente la besé en los labios.
"Entonces está bien, ¿no quieres que vaya contigo?", preguntó mientras me levantaba.
"No, amor, mejor cuando vuelva vengo y te lo cuento todo", entré a la ducha esperando que no insistiera.
"¡Está bien, te espero abajo para desayunar!", gritó mientras salía de la habitación.
•
•
•
Después de haber confirmado todo, todo esto ahora se sentía realmente irreal, mi felicidad en ese momento era irreal y ya no podía esperar.
Engfa, tenía que saberlo también.
Entramos a la empresa y la gente empezó a saludarnos. Marima, que entró conmigo, decidió esperar sentada en uno de los asientos que había allí, mientras yo caminaba hacia la oficina de la CEO, es decir, mi esposa.
"Buenas tardes, Char"
Fue Nessa quien me saludó con una sonrisa.
"Hola Nessa, ¿está la jefa en la oficina?", pregunté con una sonrisa dulce en mis labios.
"Para ti siempre, adelante", se rió, guiándome.
"Gracias, que amable", me reí también.
Entré y miré a mi esposa con unos papeles en la mano. Cuando ella notó mi presencia, salió de detrás de aquellos papeles que le cubrían la cara y sonrió.
"¡Cariño, ya estás aquí!" Se acercó a mí y me abrazó antes de darme un tierno y dulce beso en los labios. "No sé por qué, pero te extraño cada vez más, cada segundo. ¿Y Marima?", preguntó ahora mirando.
"Yo también te extraño cada segundo... Ah, ella fue a saludarme, porque quiero pasar un tiempo a solas contigo", respondí nerviosamente a su pregunta.
Engfa me sostiene por la cintura mientras yo tenía mis brazos sobre sus hombros. Entonces sentí que me abrazaba más cerca de ella.
"Mmmm... ¿Un momento a solas, dices? Qué atrevida", susurró, dejando besos en mis labios, mejilla y finalmente en mi cuello.
Tuve que empujarla suavemente para que me dejara hablar.
"Eres una tonta, pervertida. No es eso en lo que estás pensando", me reí a carcajadas sonrojándome.
"¿Ah, no? ¿Y qué?", hizo pucheros mientras intentaba besar mi cuello otra vez.
"P'Fa... en serio", pedí poniendo los ojos en blanco. "¿Puedes prestarme atención?" Resoplé, algo molesta.
"Está bien, lo que quieras", respondió ella y caminamos hacia las sillas, se sentó y me hizo sentar en su regazo. "Dime, amor... ¿Esto se debe a que estás enferma?"
Me miró con atención y ahora con preocupación.
"Me gusta que me prestes atención", me reí ahora suavemente y besé sus labios.
"Aunque no lo creas, siempre te presto atención. ¿Cómo no te voy a prestar atención? ¡Si eres tan jodidamente hermosa!", declaró.
Esta vez sentí que mis mejillas ardían más.
"¡Basta, no puedo concentrarme cuando te comportas de una manera tan linda!" Suspiré, rendida a sus encantos.
"JAJAJAJA...", se rió divertida. "Dime" Susurró y me miró con adoración.
"Quiero empezar confesando que lo que te dije sobre estar enferma era mentira", sonreí avergonzada y arrepentida por mentir. "Sé que no debí hacerlo, pero fue lo que me ocurrió en el momento, perdóname", le pedí, haciendo un adorable puchero.
Engfa se quedó callada, mirándome con dulzura y comprensión. Creó ella que lo estaba imaginando. Ella sabía que era mentira, desde un principio.
"Sobre el hecho de que estaba rellenita...", continué. "Y eso de que tenía mucho más apetito ahora y las náuseas. Todo eso era porque... yo..." Antes de continuar hablando, respiré profundamente intentando calmar mi corazón.
"¿Es? Nu, dime... Me estoy asustando", pidió muy nerviosa.
Mi corazón latía muy rápido y dudo que el de mi esposa esté igual o peor. Engfa parecía cada vez más nerviosa y confusa, parecía no entender nada de lo que estaba diciendo.
"¡Estoy embarazada!", dije de golpe, mientras las lágrimas corrían por mi rostro.
Engfa se sorprendió, pero una enorme sonrisa apareció rápidamente en su rostro, y con ella lágrimas de alegría.
"Cha, ¿hablas en serio?" Gritó mientras intentaba no hacerlo demasiado fuerte.
"¡Sí, sí lo estoy!"
"Es increíble... Tú, tu eres increíble, está es la mejor noticia ¡voy a ser mamá... vamos hacer madres!", corrigió y afirmó. "Me siento muy feliz en este momento, me siento la mujer más suertuda del mundo. ¡Dios es mío, te amo Charlotte Austin. Te amo tanto!", soltó demasiado emocionada, tocando con cuidado mí vientre, mientras se acercaba a mis labios.
Sonreí con lágrimas de felicidad en mis ojos. Ella rápidamente rozó sus labios con los míos lentamente para luego besarlo apasionadamente.
"Cariño, gracias por amarme, gracias por amarme siempre por esperarme. Esta noticia es sumamente hermosa y por fin vamos a poder estar aquí juntas y compartir estas hermosas etapas..."
"Siempre te amaré, ya me siento tan enamorada de este bebé"
Tocó mi barriga y besó mis labios nuevamente.
"Fui al ginecólogo, como ya te imaginas, y me confirmó que estoy embarazada de dos meses", dije con una sonrisa.
"¡JODER! ¿Cómo es posible que no nos hayamos dado cuenta, antes?", gritó sin poder hacer nada.
"Shhh... Esas palabras ya no se dicen. Ellos escuchan"
Le tapé la boca y ella rió tiernamente.
"Nu, no creo que los escuchen todavía, pero es que esto es impactante, estoy feliz, estoy enamorada, creo que también puedo desmayarme... ¿ME DESMAYARE? espera ¿como le llamaremos? ¡¡espera, espera... le daremos hermanitos después!! Será una, mi princesa o tendremos un principe ¿y cómo será? Ojalá que sea hermoso cómo tú", terminó de decir.
Me quedé en silencio mientras reía, tratando de entender y procesar lo que mi esposa acababa de decir.
"Oye, oye, ¿puedes quedarte callada... P'Fa?", grité para llamar su atención.
"Sí, lo siento, esto es simplemente emocionante", hizo pucheros. "Gracias por esta sorpresa, amor... Los protegeré con mi vida, lo prometo", dijo ahora sin soltar mi mano.
"Lo sé, te amo, seremos grandes madres, ¿sabes? Me encanta cuando hablas sin parar... Y pronto estaremos respondiendo cada una de esas preguntas".
Sonreí y luego me acosté sobre su pecho y la abracé fuerte.
Ella también me abrazó y luego sentí un pequeño beso en la cabeza. Engfa estaba a punto de hablar cuando la puerta se abrió y aparecieron los rostros de Marima, Heidi, Tina, Nessa y la hermana de mi esposa.
"¡No puedo creer que mis englotitas vayan a ser madres!", gritó Heidi dramáticamente.
"¿Ya lo sabes?", se lo preguntó Tina a Engfa con emoción.
Engfa asintió frenéticamente con entusiasmo.
"¡Voy a ser tía, felicidades, hermanita!", gritó ahora Plaifa, con mucha emoción.
"¡Marima, te pedí que te callaras y no lo dijeras, todavía!", le reclamé, ahora riendo. "Se suponía que era una sorpresa", murmuré mirándola brevemente.
Todas rieron y ella prosiguió a hablar.
"Nessa me convenció, pues lo ha hecho, todo el mundo ya lo sabe, así que enhorabuena P'Fa", dijo la sinvergüenza con una sonrisa sonrisa en sus labios.
"Gracias, estoy muy feliz... todavía estoy procesando todo, pero estoy muy emocionada", sonrió, mirando a todos.
• • •
Después de unas horas de locura, por fin llegaron a casa para descansar. Todos sabían la noticia. Y todos estaban felices, pero especialmente la pareja que ahora dormía abrazada.
Engfa siempre soñó con casarse y tener una familia y ahora lo estaba logrando, estaba cumpliendo sus sueños.
¡Hola!, he decidido corregir esta historia, así que espero que te guste el resultado. 🫶🏾