Chapter 1
-¡No se cual es la respuesta correcta! ¡ayudenme!
-Quedan solo 3 minutos-se escuchó en el altavoz, la voz robótica y siempre igual, sin emoción, que anunciaba que un horrible destino se acercaría si no resolvían el acertijo.
Mientras en una habitación no muy lejana se encontraban Jackie, Lucy, London y Lara, apenas abriendo los ojos, después de estar en un estado de sueño profundo. Al despertar se encontraban en la habitación número 1, que a diferencia de la otra habitación está es más fácil de superar, un simple juego, pero un paso en falso sería la perdición de cada uno de ellos.
La habitación era gris, un gris claro, tan claro que casi se confundiría con blanco. Era grande, estaba vacía, excepto por una puerta, una pequeña mesa en el centro, un papel rojo en una de las paredes y un humano, no, un ser parecido a un humano de pie al lado de la mesita.
En la pequeña mesa había un papel, donde se explicaba de qué trataba esto.
Room #1
Hola a todos y bienvenidos a su nuevo hogar.
En esta habitación deberán encontrar la forma de alcanzar el papel rojo de la pared que está colgado a 3'5 metros de altura, si lo logran antes de 20 minutos podrán salir de esta habitación, de lo contrario seguirá el castigo.
Buena suerte al terminar el desafío.
Al acabar de leer esta nota observaron todo con cautela, para no saltarse ninguna cosa.
-¿Qué tipo de castigo recibiremos si no hacemos lo que dicen?- Cuestionó Lucy en voz alta lo que ninguno se atrevía a pronunciar.
-No lo sé, pero es mejor no averiguarlo- Esta vez tomó la palabra Jackie quien se movía en dirección al papel rojo en la pared.
Todos se acercaron allí y pensaron en formas de bajarlo, pero no funcionaba, de alguna forma no lograban alcanzarlo.
-Tengo una idea. Podríamos hacer una especie de pirámide, dos personas abajo arrodilladas y con las manos en el suelo, una persona más encima de esos dos en la misma posición, y la última persona que alcance el papel, la persona de arriba tendrá que ser London, quien es el más alto- Terminó así Jackie de explicar su idea y todos parecían contentos con la idea menos Lucy, quien se oponía a colaborar con ellos en algo tan “absurdo”.
-Quedan 5 minutos-
Sonó a través de un altavoz.
-Lucy, ¡ven a ayudar!
-Si, deja las estupideces, solo nos quedan 5 minutos- Decían los chicos empezando a entrar en pánico, sin saber que pasaría al acabarse el tiempo.
-No pienso hacer eso, es absurdo, aparte, ¿Qué es lo peor que nos pueden hacer? Nada. Así que dejen de ser llorones y solo esperemos a que nos saquen de aquí, probablemente sea una maldita broma- Replicó la chica muy segura de sí misma y a la vez con voz arrogante, a pesar de ver a sus amigos en pánico.
Al acabar el tiempo sonó una alarma, pero no ocurrió nada, absolutamente nada, tan solo todo quedó en un silencio penumbral, a lo que Lucy sonrió victoriosa.
-¡Vieron!- Exclamó ella mientras se daba vuelta a mirar a sus amigos- No ocurrió absolutamente nad…- No pudo acabar su frase, pues antes de hacerlo, aquel "humano" de la habitación le había hecho una gran herida en la cabeza tan solo usando su brazo, matándola al instante, y acto seguido volvió a su lugar en el centro de la habitación, junto a la mesa.
-Quedan 10 minutos-
Habló la voz del altavoz nuevamente, mientras todos miraban atónitos el cuerpo de su amiga Lucy sin vida. En contraste con el gris claro de la habitación, el rojo de su sangre hacía todo mucho más espeluznante, pero no podían quedarse ahí mucho tiempo así que se pusieron manos a la obra.
Aún atónitos idearon otra forma de alcanzar el papel, esta sería como la anterior, solo que de ser dos personas abajo, pasaría a solo ser una y así lo hicieron, pero no lograban agarrar el papel, ya que perdían el equilibrio antes de lograrlo. Al cuarto intento y con un salto de London por fin lograron arrancar el papel de la pared, así que lo llevaron a la mesa, donde aquel "Humano" lo agarró y sacó una llave con la que abrió la puerta, la cual llevaba a un pasillo con alrededor de 10 puertas cerradas, del mismo tono casi blanco de las paredes de la habitación en la que estaban encerrados hace un minuto.
Jackie sollozaba en silencio, mientras los demás, con un rostro apagado, buscaban una salida de este lugar. De una puerta cercana salieron otras personas, eran dos solamente y parecían aterrados al salir de ese cuarto. Tenían miradas vacías, así como ellos tres.
Estas dos personas miraron a los otros tres chicos y sus ojos se iluminaron, parecían realmente felices de ver a alguien más en ese lugar.
-¿Esto es una broma verdad?¿Ya podemos salir, cierto?¿Nuestros amigos están bien?- Preguntó el joven. Parecía de unos veinte y tantos años, con ropas caras y un cabello perfectamente arreglado. Era alto, rubio, tenía unos ojos verdes como esmeraldas y su nombre era Estive, lo sabían porque la chica a su lado lo dijo al intentar calmarlo.
-No, lo sentimos, no sabemos qué es esto ni qué hacemos aquí- Dijo London.
-Ohh… Esto debe ser malo, ¿Por qué estamos aquí?-Dijo la chica al lado de Estive hablando para sí misma. Ella era delgada, con su cabello algo desordenado y de un negro azabache. La chica era muy blanca, tanto que casi podría confundirse con el color de las paredes de este espeluznante lugar.
-¿Cómo llegaron ustedes aquí?- pregunto de nuevo ella.
-No lo sé, estábamos en el parque todos juntos y luego despertamos en este sitio.
-Solo eran ustedes 3?- Preguntó Estive.
-No, eramos 4 pero…- Dijo Jackie a la vez que su voz volvió a quebrarse.
-Ohh entiendo, nos ocurrió lo mismo, nosotros eramos 6, pero la habitación #3 nos costó resolverla.
-¿3? nosotros estábamos en la 1, ¿Quizá esa sea la manera de salir de aquí? Quizá un acertijo en ambas habitaciones- Dijo Lara, que había estado callada durante todo este rato.
-Por cierto, nosotros somos Lara, Jackie y yo London- Dijo el chico señalando a cada una de las chicas y luego a sí mismo.
-Yo soy Sofía y este es Estive- Dijo la pelinegra mirando a Estive a su lado, quien parecía pensativo.- ¿Pasa algo?
-No lo sé, aún quedan muchas cerradas, aunque antes de salir nos dieron- Estive no terminó de hablar ya que las habitaciones empezaron a abrirse y algunas personas salían de ellas. Al final eran unas 40 personas las que salieron en total de las habitaciones.
Empezaron a hablar con los demás y todos tenían un número distinto.
-Nosotros estábamos en la 6.
-Yo salí de la 2.
-Nosotros de la 8.
Y así continuaron todos, en total formaron los números del 1 al 10, pero había algo que no tenía sentido, todas las habitaciones se habían abierto menos la última, que estaba en frente de todas, al final del pasillo.
Cada habitación era más cruel que la anterior, acertijos, torturas, sacrificios… las habitaciones aumentaban su nivel de crueldad cada que subían del 1 al 10. Así parecía que la 1 había sido solo un pequeño juego de niños en comparación a las demás.
-¿No deberíamos ver que hay en la puerta del fondo?- Preguntó Claire, un chico pelirrojo que salió de la habitación 9. Sus ojos irradiaban temor, pues nadie sabía qué pasó en la habitación 9, ya que los de esa habitación eran los únicos que se habían negado a hablar.
-Si, tienes razón, deberíamos ir- Y diciendo esto varias personas empezaron a caminar hacia la puerta, mientras que otros se quedaron en el sitio en el que estaban, no querían arriesgarse y tenían miedo de que algo malo ocurriera si esa puerta no era segura.
Al llegar a la puerta Lara agarró el pomo de la puerta y suavemente lo giró, y para sorpresa de muchos esta se abrió dejando ver una habitación completamente vacía, así que ellos entraron. Al hacerlo oyeron gritos y al mirar hacia atrás, una persona estaba en el suelo ¿Muerta? Solo un pequeño agujero en la cabeza se veía en ella, del cual comenzó a brotar sangre, y en ese instante todos corrieron hacia la puerta ahora abierta, en donde se encontraban Lara y algunos más. Cuando todos estuvieron dentro la puerta se cerró y un gas empezó a entrar a través de unas pequeñas rendijas en el techo. Todos comenzaron a sentirse cansados, y poco a poco se quedaron dormidos.








