Touhou - Harem x LECTOR (Star wars)

Summary

La historia trata de un joven que solo quiere vivir en paz. Pero vive sus días huyendo de un grupo extremista que lo quiere muerto. Pero que por capricho del destino, terminará llegando a un extraño mundo con fenómenos fuera de su entendimiento. Podrá el muchacho crear la vida pacífica que tanto desea; o los malos internos y externos que tanto lo hostigan lo acabarán consumiendo

Status
Ongoing
Chapters
23
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

CUIDADO CON LO QUE DESEAS - PARTE 1


Gensokyo... literalmente hablando es esta la tierra de las fantasías y la magia. Este mundo de alguna forma logra coexistir con el mundo donde habitaban los humanos sin magia, al cual simplemente era llamado por los habitantes de gensokyo como “el mundo exterior”, esto debido a que ambos mundos eran separados por una barrera denominada “la gran frontera”. Una barrera que marcaba el límite de la realidad con la fantasía.

Dicha barrera existe con el fin de proteger ambos mundos el uno del otro, puesto que por el lado de Gensokyo están los yokais que consideran a los humanos como una delicia culinaria, y por el lado del mundo exterior, están los humanos que podrían maquinar planes para explotar y dañar a Gensokyo para satisfacer su propia avaricia...

Era un dia normal como cualquiera en Gensokyo; las aves cantaban, las flores florecían, en días como este era sin lugar a dudas un buen momento. . . para no hacer absolutamente nada, o al menos eso era lo que cierta bruja común y corriente tenía en mente mientras se encontraba holgazaneando en un Kotatsu ubicado en el cuarto de atrás del templo hakurei, el cual era la residencia de su mejor amiga Reimu hakurei y que ahora mismo no se encontraba en su mejor presentación, pues ase unas pocas horas fue en ese mismo sitio el lugar en donde se celebró una fiesta tras otro trabajo bien hecho ante la provocación de un nuevo incidente, y claro, como era de costumbre, la presencia de alcohol no se hizo faltar. Un factor que terminó por jugarle en contra a la tranquilidad y presentación del santuario hacia el público.

Allí mismo entre todo el desorden se encontraba esa misma bruja de nombre Marisa Kirisame, la cual estaba sumamente ensimismada en un peculiar libro de dudosa procedencia.

—Vaya, los artefactos que muestran aquí son sumamente avanzados e interesantes. Cuanto me gustaría echarle mano a uno de ellos —La joven bruja miraba con atención varias ilustraciones de lo que parecían ser naves espaciales, un sujeto con un casco negro de lo más intimidante y todo tipo de armas con temática espacial—.

La concentración de la bruja en medio de su sesión de lectura se vio interrumpida por la llegada de cierta sacerdotisa, la cual no dudó en lanzarle una mirada furiosa por causa de su tan sedentaria actitud.

—Marisa!!! Hace media hora me dijiste que en cinco minutos me ayudarías a limpiar este desastre. Los fieles no se atreverán a pisar este templo si se ve como una pocilga.

—Venga ya Reimu, no esta tan mal. Además, ahora mismo estoy muy ocupada en asuntos sumamente impor. . .

La chica no alcanzó a terminar su explicación puesto que su amiga le arrebató el libro que sostenía

—¿De dónde sacaste ese libro? ¿la guerra de las galaxias?Jamás lo había visto por aquí —Preguntó llena de intriga—.

—Eso es porque no es de aquí, es de Sanae ¿Puedes creer que lo dejó descuidado y a la vista de cualquiera?

—¿“Descuidado”? Y con eso te refieres a...

—¡Exacto! Lo dejó guardado justo dentro de su bolsa mientras se distrajo 15 segundos para hablar con kanako.

Reimu simplemente frunció su cara en señal de desaprobación ante la tan burda explicación de su amiga.

—Marisa. Un dia de estos tu mala costumbre de “tomar cosas prestadas” te meterá en líos bastante serios. Pero ahora nos centraremos en ir inmediatamente al templo Moriya a devolverle a Sanae su libro, te disculparas con ella y luego vendrás aquí a ayudarme a limpiar, ¿entendiste?

—Uy, te comportas como si fueras mi madre... Está bien iré ya mismo —Dijo finalmente para luego tomar su gorro y su escoba mágica—.

Reimu y Marisa abandonaron la sala del templo Hakurei y emprendieron viaje hacia el Templo Moriya para devolverle a Sanae su libro.

Al llegar a su destino, las dos chicas se toparon con una joven chica de largos cabellos verdes, quien era la sacerdotisa del templo y la dueña del libro. la joven mantiene una sonrisa en medio de alegres tarareos, mientras, barría la entrada al templo.

—Oh, pero si son Reimu y Marisa-san, díganme que las trae por aquí.

—Buen dia sanae. Solo veníamos por aquí porque creímos que estarías buscando algo que se te “extravió“.

Tras recibir un ligero golpe de codo en la cintura por parte de su amiga, Marisa simplemente da un paso al frente y le entrega a sanae su libro.

—Oh vaya, lo había estado buscando por todas partes, debí haberme imaginado que Marisa-san estaba involucrada en su “desaparición”.

—Y bien Marisa, no hay algo que quieras decirle a Sanae —Dijo en un tono juguetón mientras le daba un par de codazos más a su amiga—.

—Si, si. Lo siento mucho —Dijo ella con amargura ante la presión que ejercía su amiga—. Solo intenta no descuidarlo tanto a la próxima, ¿ok?

—Disculpas aceptadas Marisa-san. Cambiando de tema ¿Les apetece entrar y tomar un poco de té?

—Bueno si lo pones de esa forma —Marisa se disponía a entrar dentro del templo, pero fue detenida al ser agarra por la parte trasera del cuello de su suéter por parte Reimu—.

—¿Y tú a donde crees que vas? —Le dijo a su amiga rubia, agarrándola con fuerza—. Lo siento sanae, pero Marisa y yo aún tenemos que regresar al templo hakurei para hacer limpieza, ¿no es así Marisa?

—Vale, vale. Ya entendí, pero ya suéltame que me asfixias.

—No hay problema chicas, solo vayan con cuidado.

Y así el dúo se despidió de su amiga peliverde y emprendieron rumbo, esta vez al templo de Reimu para empezar a con la limpieza.

Justo cuando la sacerdotisa y la bruja había abandonado el lugar, otras dos mujeres salieron al exterior del templo. estas resultaron ser ni más ni menos que la diosa y la ex-diosa del templo moriya: Kanako yasaka y Suwako Moriya respectivamente.

—¿Esas eran Reimu y Marisa? —preguntó la alta mujer de cabellos morados a la joven de pelo verde—.

—Efectivamente señorita kanako. Estaban aquí para devolverme mi libro, que al parecer Marisa-san “tomo prestado”.

—Jaja, eso es típico de Marisa —Respondió la diosa—.

—Oye sanae, si no estoy mal, ese libro forma parte de la pequeña gran colección que trajiste contigo cuando te trajimos a Gensokyo, ¿no es así? —Preguntó la otra chica de pelo amarillo, de pie junto a Kanako—.

—Usted también está en lo cierto Suwako-san. Lo cierto es que el contenido de estos libros siempre me fascinó. Me habría dolido bastante abandonarlos en el mundo exterior cuando llegamos a Gensokyo.

Kanako tomó el libro y le hecho un vistazo. Mientras iba hojeando página por página, y como mujer de ciencia que ella es, simplemente quedo maravillada con el montón de artilugios ilustrados en el libro.

—Vayan, sin duda es tecnología de lo más fascinante

—¿Verdad que sí? Uno no puede evitar imaginarse como sería el mundo si tecnología como esa de verdad existiera.

[. . .]

—Cuidado con lo que deseas aquí en Gensokyo, Sanae —Suwako simplemente le dedicó una sonrisa atrevida—. Porque podría terminar volviéndose realidad, ya sea para bien o para mal.

Las horas pasaron y la noche cae en el templo hakurei, el cual estaba de lo más limpio y reluciente, mientras que, por otro lado, se puede ver tanto a Reimu como a Marisa a las afueras del gran edificio, ambas completamente agotadas debido al intenso trabajo de limpieza al que tuvieron que someter el lugar.

—Ahg, estoy muerta, ya no puedo hacer nada más, ¿te importaría si me quedo a dormir aquí? - pregunto una muy exhausta Marisa.

—Por mi no hay problema, aunque ibas a quedarte de todos modos, aunque te dijera que no

—Jejeje me conoces bien.

Desde ese instante las dos chicas simplemente decidieron quedarse allí un rato para mirar el cielo nocturno y las brillantes estrellas que lo adornaban Coal joyas en una corona... o al menos así era cuando de repente.

—Reimu, estrellas fugases —dijo Marisa al señalar los majestuosos astros—. Pronto, pide un deseo.

—¿Eh?, no me digas que crees en esas cosas

—¿Y Porque no creerlo? Al fin y al cabo, esto es Gensokyo, pero no importa, si tu no lo vas a hacer, lo hare yo.

Marisa se tomó un momento mientras cerraba los ojos para pensar en un deseo adecuado. Un montón de ideas surcaban su cabeza

—¿Qué debería pedir?... ¿una escoba nueva?, ¿nuevas recetas para encantamientos y pociones?... ¡¡NO, ESPERA!!! ¡¡¡YA SE!!!

Reimu se quedó mirando atentamente a su amiga a la espera de poder escuchar lo que esta tenía en mente mientras el silencio total se apoderaba del lugar

...

...

...

...

...

...

...

—¡¡¡UN NOVIO PARA REIMU!!! —Grito la joven chica en voz alta y llena de convicción—.

—EEEEEEHHHHH!!?? ¿¿¡PERO QUE COSAS DICES CABEZA HUECA!!??? —Protestó Reimu, mientras le daba un coscorrón en la cabeza por gritar tal barbaridad de deseo—.

—Oye solo pienso en tu bien; es algo que en verdad necesitas. Solo mírate, estas toda seria y gruñona casi todo el tiempo.

—No necesito ni tu apoyo, y mucho menos a un hombre en mi vida. algo así solo complicaría mi labor de mantener seguro a todo Gensokyo —Refunfuñó Reimu aun molesta—. y si pasó gruñona casi todo el tiempo, es porque siempre me la paso, salvándote el trasero de los embrollos en los que tu misma te metes.

—Bueno, si tu no lo quieres, pues me lo quedo yo —Dijo en un tono burlón—.

—Y sigues diciendo tonterías, ¿Acaso crees que un hombre te va a caer del cielo solo porque así se lo pediste a una estrella? O más imposible aún, ¿Uno que en verdad pueda soportarte a ti y a tus temeridades?

—Jajajaja... ser temeraria es lo que me salva de ser aburrida —Contestó Marisa con una sonrisa de oreja a oreja—.

La discusión de las chicas continuo hasta que, de un momento a otro, Marisa notó algo peculiar en el cielo, o para ser más específicos, algo extraño en una de las estrellas fugaces que hace un rato estaban observando.

—Oye Reimu... —Pregunto Marisa un poco confundida—.

—¿Ahora que te pasa?

—¿Soy yo o esa estrella fugaz cambió su curso y viene directo hasta acá?

—¿Qué cosas dices? Las estrellas fugaces no cambian de curso así nada más.

—¡¡Pues al parecer esta si... ¡¡¡Y viene MUY RAPIDO!!!

La sacerdotisa levantó nuevamente la mirada al cielo, y pudo observar como uno de los objetos celestes se había separado del resto de los demás, cambiando su curso de colisión directo hasta el templo en donde se encontraban ambas

Inmediatamente las dos chicas buscaron refugio en las escaleras que daban a la entrada al patio exterior del templo; el choque era inminente.

—Esto tiene que ser una broma, justo cuando recién acabo de dejarlo todo limpio.

—Jajaja eso te ganas por obligarme a hacer limpieza.

De repente, justamente un par de segundos antes de que el objeto siquiera rozara uno de los tejados del templo, una especie de brecha se abrió, engulléndolo por completo y casi un instante después, una segunda brecha se abrió, de la cual volvió a salir el falso cometa de Marisa, solo que con un curso diferente.

—Vaya, vaya. Parece que llego en buen momento. Un par de segundos más y tu preciado templo no sería más que un montón de escombros de carbón humeante —Una nueva voz empezó a acercarse a las chicas. Una voz que Reimu conocía bien—.

—Hola Yukari —Dijo Reimu sin ninguna señal de sorpresa en su rostro—.

—En carne y hueso —La misteriosa mujer le sonrió a la sacerdotisa, con el viento nocturno ladeando su elegante vestido mientras aterrizaba en el suelo—.

—¿Oye y adonde enviaste ese misil cósmico? —Dijo Marisa llena de curiosidad—.

—Ah, si eso. Solo corregí su curso, ofreciéndole un punto de choque mucho más... Interesante, solo observen —dijo Yukari con una ligera sonrisa—.

Las dos chicas se levantaron de su pequeña “trinchera improvisada” y observaron como el objeto en llamas tomaba su nueva trayectoria de choque directo a...

—Esa cosa va a caer directo en los jardines de girasoles de Yuuka – dijo Reimu en un tono serio con cara de “Nos has condenado a todos”.

—Bueno, Yuuka también necesita un novio casi tanto como tu, Reimu. A lo mejor tener una estrella fugas en su jardín le de suerte. —bromeó Marisa, aguantando la risa—.

—Otra vez con tus tonterías....

*PUUMMM*

El estruendo del choque se escuchó en casi todo Gensokyo mientras una gran y espesa columna de humo negro se elevaba por los aires

—¿Crees que Yuuka lo note? —Pregunto Marisa preocupada por la situación—.

—¿Bromeas? ¿Quien no notaria un estruendo como ese? Yukari, ¿por qué tuviste que desviarla al jardín de Yuuka? —pregunto Reimu llena de furia—

—Bueno, primero dime ¿Porque no simplemente destruiste el cometa usando danmaku?

Reimu simplemente quedo de piedra ante la observación que le hizo yukari. Por unos instantes, no sabía que contestar.

—B-bueno ...esto... Pues.... ¡¡¡¡NO SE QUEDEN AHÍ PARADAS HAY QUE IR ALLI Y VERIFICAR QUE NO HAY NADIE HERIDO!!!! —Inmediatamente salió volando en dirección al lugar de la colisión, con tal de evitar aquella situación tan incómoda para ella—.

—Ohh claro que habrá heridos. Yuuka personalmente se encargará de eso —Marisa simplemente se subió a su escoba para ir tras su amiga—

—Bueno, esto será interesante sin duda alguna —Dijo Yukari para también ir junto a las chicas—.

================FIN DEL CAPITULO================