Big boy Baby boy
Choi Seungcheol es un conocido hombre de negocios en Corea. Ha tenido éxito en todo lo que se ha propuesto en la vida. Nació con una cuchara de oro, fue capitán de fútbol en la escuela, presidente estudiantil, líder del equipo de debate desde su primer año en la universidad y se graduó con honores antes de ocupar un puesto en la empresa de su padre. Seis años después, Seungcheol tiene todo lo que quiere, excepto por una cosa. Sexo. Su vida íntima es casi inexistente y él, como alfa cercano a los treinta, siente la necesidad de disfrutar al máximo de su juventud y estamina antes de sentar cabeza y formar una familia.
El problema es que no ha podido mantener relaciones sexuales con ninguna de sus últimas parejas. No es que Seungcheol tenga alguna deficiencia, de hecho es todo lo contrario. Seungcheol es un alfa muy capaz, quizás demasiado. Durante sus primeros años de universidad se enorgullecía de tener una polla más grande que la media alfa, teniendo relaciones pasajeras con muchos omegas que buscaban divertirse un poco y retarse a sí mismos intentando montar la polla bien dotada del alfa. Aunque ninguno era capaz de tomarla por completo, la mayoría de las veces estaban lo suficientemente calientes como para satisfacerse con mamadas o algunos dedos.
Todo cambió unos años más tarde, cuando Seungcheol asumió un cargo mucho más importante en el negocio de su familia y tuvo que cambiar las fiestas universitarias por actos sociales entre gente importante de su entorno laboral. Un alfa con la reputación y fama de su familia ya no podía permitirse ser visto en fiestas salvajes o clubes nocturnos.
Los omegas con los que empezó a salir buscaban relaciones en las que el sexo no fuera tedioso después de un cansado día de trabajo. Y la mayoría de ellos acababan dormidos con sólo el tiempo que tardaban en prepararse para aquella bestia entre sus piernas. Seungcheol sabía que era posible coger su polla. En el pasado había participado en orgías con omegas interesados en el bdsm y algunos que apreciaban el dolor durante el sexo, sin embargo, tras un par de experiencias el alfa se dio cuenta que causar dolor o incomodidad con su polla no era algo que le gustara.
Buscaba a alguien que estuviera dispuesto a compartir noches calientes con él, un omega que no le tuviera miedo y con el que pudiera tomarse el largo tiempo de preparación necesario para coger su polla.
Con el tiempo, Seungcheol se acostumbró a ver a Seungkwan acompañando a Mingyu en sus reuniones sociales y, entre conversaciones casuales, se hizo amigo del omega. Así fue como Seungkwan le habló de uno de sus amigos, Wen Junhui, que casualmente buscaba un sugar daddy.
El omega era un estudiante extranjero que había venido a Corea a estudiar danza en la universidad, y necesitaba dinero para poder mantenerse en el país. Según Seungkwan y las fotos que le había enseñado de Jun, el joven era alto, delgado, con una cara bonita y con disponibilidad para hacer compañía a Seungcheol durante las noches. Además, había sido informado de la situación de Seungcheol y aún así se había mostrado positivo a la hora de establecer una relación con el alfa.
Así que Seungcheol le pidió a Seungkwan que les concertara una cita.
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Seungcheol ha sido el sugar daddy de Junhui desde hace unos meses y, aunque su relación empezó como una mera transacción comercial, pronto se convirtió en algo más emocional.
Junhui no podía negar que se sentía atraído por Seungcheol, con sus rasgos fuertes y su enorme cuerpo, por no hablar de su riqueza y generosidad. El omega no se consideraba codicioso, sí, mantenía una relación con el alfa por dinero para pagar el alquiler, pero Jun nunca le pedía nada más. Regalarle cosas lujosas siempre fue idea de Seungcheol, y siguió haciéndolo aunque el omega le dijera que no era necesario.
Y aunque Seungcheol disfrutaba mimando a Junhui con regalos bonitos y vacaciones sorpresa para ver las lindas reacciones del más joven, había una cosa que le rondaba por la cabeza cada vez que salía con él.
Quería enseñarle a Junhui cómo coger su polla.
Hasta ahora sólo habían compartido besos húmedos y jugado con la polla y el agujero de Jun. Se notaba que el omega era inexperto en la cama, pero el chico tenía muchas ganas de aprender, y Seungcheol estaba más que feliz de acompañarlo mientras exploraba esta nueva faceta suya.
De hecho, habían hablado de esto desde el primer día que se conocieron. El alfa estaba encantado con el omega, y realmente no le importaba que Jun no tuviera mucha experiencia en la cama, incluso cuando el sexo era originalmente lo único que quería cuando buscaba un sugar baby.
Fue idea de Seungcheol que antes de intimar empezaran a salir en citas como una pareja normal, para que les resultara más cómodo acostumbrarse el uno al otro en la cama. Poco a poco fueron aumentando la intensidad de sus caricias durante sus encuentros, y así empezaron a visitar lugares más privados.
Finalmente llegó un día en que los dedos ya no eran suficientes para Seungcheol, su apetito sexual estaba demasiado necesitado por tener sexo real con el hermoso omega que tenía como compañero. Así que ambos volvieron a hablar de ello y, para sorpresa del alfa, Jun también sentía que era el momento de hacerlo. Así que fijaron una fecha.
Esa noche, Seungcheol invitó a Junhui a su casa para pasar una noche especial juntos. Compartieron unas copas de champán y bailaron al ritmo de la música. Mientras sus cuerpos se movían al sensual ritmo de la música, Seungcheol se inclinó hacia Jun y le susurró al oído: “Estás especialmente hermoso esta noche gatito. ¿Vamos al dormitorio?“.
El corazón de Jun se aceleró al pensar en lo que iba a ocurrir. Asintió nervioso, un poco inseguro de estar realmente preparado.
Jugueteó nerviosamente con el dobladillo de su camisa de seda, de pie en la lujosa casa mientras el alfa apagaba la música. Jun llevaba ya unos meses en este acuerdo y aunque estaba acostumbrado a dejar que el otro usara su cuerpo, esta noche era diferente. Seungcheol tenía una mirada en los ojos que Junhui nunca había visto antes, un hambre primitiva que le producía escalofríos.
El alfa se acercó a Junhui y su enorme y musculoso cuerpo se elevó sobre el delgado hombre. Sus manos se posaron en la cara del omega y sus pulgares acariciaron suavemente sus mejillas. Los nervios de Junhui estaban a flor de piel mientras esperaba el siguiente movimiento de Seungcheol. Era inexperto, sólo había estado con unas pocas parejas antes de conocerlo. Había confiado en su sugar daddy para que lo guiara, pero esta noche era especial y diferente.
“¿Estás listo, bebé?“, la voz de Seungcheol sonaba profunda y ronca, enviando una oleada de deseo a través del cuerpo de Junhui.
El omega asintió con impaciencia, no muy seguro de su capacidad para tomar su polla. Pero confiaba en Seungcheol y estaba dispuesto a intentarlo todo. Su corazón se aceleró cuando el alfa lo condujo al dormitorio.
Todo estaba preparado para su noche íntima. La habitación estaba tenuemente iluminada, creando una atmósfera seductora. La cama estaba adornada con sábanas de seda y en la mesita de noche había una botella de aceite de masajes perfumado.
Seungcheol tumbó a Junhui en la cama y se desnudó delante del omega, mostrando su palpitante erección. El joven jadeó al verlo y se sentó en el borde de la cama. “Quiero que te concentres en mi polla”, le ordenó Seungcheol. “Aprende a darle placer, a tomarla”.
Después, Seungcheol frotó lentamente su polla contra los labios de Junhui, provocándolo, antes de deslizarla adentro finalmente. Jun abrió los ojos sorprendido al sentir el miembro de Seungcheol llenándole la boca. Pero lo aceptó con avidez, chupando y lamiendo tentativamente.
Junhui había tomado pollas en el pasado, pero ninguna había sido tan grande como la de Seungcheol. Se le hacía agua la boca sólo de pensar en ese pedazo de carne follándoselo por detrás.
Seungcheol gimió de placer al ver cómo la inocente cara de Junhui se transformaba en una de pura lujuria. Se dio cuenta de que Junhui aprendía rápido y pronto metió más de su polla en la boca del menor, moviendo la cabeza del chico arriba y abajo.
La mano de Seungcheol se deslizó bajo la camiseta de Junhui y sus dedos bajaron por su pecho para jugar con sus pezones. Jun gimió, ahogándose con la polla mientras se empujaba contra el alfa en busca de más contacto.
El hombre mayor tiró de él por la nuca, alejándolo de su polla para dejarlo respirar.
El omega se levantó de la cama y se entregó al alfa.
Seungcheol desnudó lentamente a Jun, admirando cada centímetro de su tersa piel. Junhui respiró hondo cuando los ojos de Seungcheol recorrieron su cuerpo. No pudo evitar sentirse cohibido bajo su intensa mirada. Pero antes de que pudiera expresar sus inseguridades, los labios de Seungcheol estaban sobre los suyos, besándolo apasionadamente. Junhui se fundió en el beso y su cuerpo respondió al contacto del alfa.
Junhui nunca había sentido un placer tan intenso y gimió mientras las manos de Seungcheol recorrían su cuerpo libremente.
De repente, fue empujado hacia la cama. Pecho y cara contra el material de seda.
Seungcheol cogió el aceite de masaje y lo vertió en la espalda de Junhui, mientras sus hábiles manos amasaban sus músculos. El cuerpo de Junhui se relajó bajo sus caricias y cerró los ojos, disfrutando de la sensación de ser mimado.
La experiencia era abrumadora y Junhui se perdió en el placer.
Pero las caricias de Seungcheol pronto se volvieron más íntimas. Sus manos bajaron por la espalda de Junhui hasta sus nalgas, apretándolas con firmeza. Junhui soltó un grito ahogado y Seungcheol aprovechó la oportunidad para girarlo boca arriba.
Los labios de Seungcheol volvieron a encontrarse con los de Jun y sus lenguas bailaron juntas en un beso desordenado. Mientras tanto, sus manos se movieron hacia la erección del omega, acariciándola lentamente. El cuerpo de Junhui temblaba de placer y no podía creer lo bien que se sentía.
La mano libre de Seungcheol bajó por el muslo del menor, levantando su pierna para envolverla alrededor de su cadera. Junhui jadeó cuando la mano de Seungcheol bajó con avidez, cada vez más cerca de su zona íntima. Y antes de que pudiera procesarlo, los dedos de Seungcheol estaban dentro de él, estirándolo y preparándolo mientras le acariciaba la polla.
Junhui no podía creer las sensaciones que estaba sintiendo. Había una mezcla de dolor y placer, pero todo era tan intenso que ni siquiera podía pensar con claridad. Su agujero comenzó a producir lubricante. Seungcheol se inclinó hacia él y lo besó apasionadamente mientras sus dedos hacían magia en el cuerpo del chico.
Pasaron un rato preparando el agujero de Jun, asegurándose de que estaba lo bastante lubricado. El omega se retorció cuando cinco dedos atacaron su punto más profundo al mismo tiempo y eso sólo motivó al alfa a acelerar su ritmo.
Con un suave gemido, Seungcheol retiró sus dedos ahora mojados y miró el jadeante agujero.
Se colocó entre las piernas de Junhui y guió su polla hacia su entrada. Los ojos del omega se abrieron de par en par con miedo y expectativa. Nunca había estado con un hombre tan dotado y no estaba seguro de poder aguantarlo todo.
Pero Seungcheol le aseguró: “No te preocupes cariño. Iré despacio, dime si quieres parar”. Empujó suavemente la punta de su polla y el cuerpo de Junhui se tensó. Sentía como si lo estuvieran estirando, pero Seungcheol fue paciente y le dio tiempo para adaptarse.
Una vez que Junhui se relajó, Seungcheol siguió empujando con breves embestidas, centímetro a centímetro, hasta que estuvo completamente dentro de Junhui. Los gemidos de Jun llenaron la habitación, sintiéndose lleno con una mezcla de placer y un poco de incomodidad. Seungcheol se inclinó para besarlo, distrayéndolo mientras sus caderas empezaban a moverse. Los brazos del omega lo rodearon con fuerza mientras tomaba la polla del alfa.
Sus cuerpos se movieron en perfecta armonía, y la incomodidad inicial de Junhui fue sustituida por un placer abrumador. Las embestidas de Seungcheol eran lentas y profundas, golpeando todos los puntos correctos dentro de Junhui. Estaba asombrado de lo bien que se lo estaba tomando su bebé, y no podía evitar sentirse orgulloso mientras miraba el pequeño bulto que formaba su polla en el vientre de Jun.
A medida que sus movimientos se hacían más rápidos y urgentes, Seungcheol podía sentir cómo se acercaba al límite. Los gemidos de Junhui eran cada vez más fuertes y sabía que él también estaba cerca.
Con un último empujón, ambos alcanzaron su clímax. El nudo del alfa se expandió de repente, su semen llenó a Junhui hasta el límite y sus cuerpos temblaron por la intensidad del orgasmo.
Mientras yacían juntos, recuperando el aliento, Junhui no podía creer lo que acababa de ocurrir. Había experimentado un placer inimaginable con Seungcheol, se habían corrido vergonzosamente rápido, pero estaba impaciente por repetirlo ahora que sabía que podía tomar al alfa.
Seungcheol le sonrió, viendo la satisfacción en su rostro. Sabía que era el comienzo de algo nuevo para ellos y estaba decidido a seguir aventurándose con Junhui.