Capítulo 1.- Sentimientos y nuevas experiencias de 3 jóvenes prepubertos
------------ 1 año después (10 de mayo) Naruto 13 años y 7 meses, Sasuke 13 años y 11 meses aproximadamente, Shikamaru 13 años y 8 meses aproximadamente------------
Tan sólo había pasado un año de la partida del pequeño Uzumaki y del último sobreviviente del clan Uchiha, amigos y rivales, que habían competido desde que formarán el equipo 7 con Kakashi. Dos personas completamente diferentes que habían tomado decisiones con el fín de cumplir sus metas y propósitos en la vida, uno era un espíritu lleno de alegría y amor, a pesar de nunca haber contado con el cariño de una familia si no sólo conocer el despreció hacia su existencia, más sin embargo eso jamás lo había sumido en el odio hacía las personas que conformaban la aldea que tanto amaba; mientras que otro era alguien lleno de rencor, pues había conocido lo que era el amor y la traición de la persona en la que más confiaba, su modelo a seguir, su hermano mayor, quién lo guió y cuidó, y en quién se quería llegar a convertir. Uno era el ying y el otro el yang y a pesar de ser distintos, eran el apoyó del otro, pues se complementaban de un modo singular, mostrando sus sentimientos y confiando ciegamente en la camaradería que tenían.
Entonces, ¿cómo es que habían tomado caminos diferentes?, ¿por qué Sasuke no había confiado en él?, ¿por qué habían terminado su amistad de aquélla manera?, o mejor dicho, ¿realmente existía ésta?, esas eran las preguntas que un joven pelirrubio se hacía, desde la última vez que había peleado con el joven Uchiha, en el valle del fin de la muerte, y que cada noche se hacía las mismas incognitas desde hace exactamente un año, tiempo que tenía viajando y entrenando con el viejo Jiraiya.
-Ne, ne, ero~sennin, hoy se cumple un año desde que emprendimos esté viaje para entrenarme, ¿crees que ya es tiempo de enseñarme un nuevo jutsu?, porque no creó que hacer diferentes variaciones del sexy no jutsu sea lo que vine ah aprender para rescatar al teme de Sasuke y cumplir mi promesa con la dulce Sakura~chan -habló un pequeño niño de casi 14 años.
-Bueno, si te eh dicho que aprendas diferentes variaciones de ese jutsu que creaste, es por la simple y sencilla razón, que es el único modo de pasar desapercibidos cuando tenemos que hospedarnos más de 5 días en un pueblo, y gracias a dicho entrenamiento eres capaz de mantener más tiempo ese jutsu sin ninguna complicación -respondió Jiraiya.
-Aún así, no me es cómodo estar casi 6 días, con la transformación, para que luzca como tu quieres, mientras tu sales a hacer tus cochinadas y dejarme sólo, rondando el pueblo en dónde nos quedemos, es algo que ya no quiero seguir sufriendo -contestó Naruto -(Además cada vez que estoy de aquél modo empiezo a sentirme atraído hacía los chicos, que son muy atentos conmigo) -pensó el pequeño pelirrubio sin querer externarle eso a su pervertido maestro.
-Se que no te es grato, pero es lo más conveniente para que puedas controlar el chakra del zorro y aparte es el único modo en que los del Akatsuki no te relacionen con que estás viajando conmigo, y sólo es cuando necesitamos hospedarnos en algún hotel porque tengo que hacer algún encargo de la vieja Tsunade, ¿entendiste mocoso?, además ya nos falta poco para llegar a dónde podrás entrenar sin tener que volverte a transformar, en esa hermosa versión femenina tuya -respondió Jiraiya con una cara de pervertido mientras le empezaba a escurrir sangre de la nariz.
-¡Pues con esa cara de idiota y con la sangre en tu nariz, no te creo nada ero~sennin! -gritó molestó el Uzumaki.
-¡Deja de decirle así, a tu maestro! -contestó molestó el viejo, dándole un coscorron al muchacho.
-¡Auch, eso me dolió! -comentó Naruto derramando unas pequeñas lágrimas, mientras se tocaba la cabeza, acuclillado en el suelo.
-Ya levantate muchacho, tenemos que seguir, dentro de 10 días llegaremos a otro pueblo y tendrás que volverte a transformar, en chica -dijo el peliblanco, suspirando.
-Mmmm, está bien viejo, pero prometeme que después de eso me enseñarás, una técnica increíble-comentó Naruto serio.
-Vale muchacho, es una promesa, así que andando -respondió el viejo Jiraiya -(Es mejor que no sepa que a pesar de que cuando lleguemos a nuestro verdadero destino, tendrá que seguir transformándose en chica de vez en cuando, para realizar misiones en dónde se requiera la presencia de una kunoichi) -pensó el viejo suspirando, sabiendo que cuando ese momento llegará, sería otro pleito con el mocoso.
Así ambos procedieron a terminar de levantar el campamento para poder emprender el viaje al siguiente pueblo, en dónde el sannin tendría que pedirle a Naruto que se transformará en chica de nuevo, pero con unas nuevas diferencias para que pasase más desapercibido que antes, y así no lo atosigaran los hombres, ya que lo dejaría completamente sólo para efectuar otra misión que era algo peligrosa.
Mientras tanto en otro lugar, a casi un día para partir aún nuevo escondite, y siendo más precisos con el demente del Uchiha, el cuál ya no tenía nada de inocente, pues ya casi cumplía 14 años y los cambios que sufría por la adolescencia, lo tenían del peor humor desde que había abandonado la aldea, y pues no era para menos, era otra historia.
-Mierda, no puede ser, otra vez es lo mismo -susurró cabreado Sasuke para luego golpear la pared con su puño y bajar la mirada hacía su entrepierna, en dónde tenía una erección matutina como casi todas las mañanas y la cuál era causada por la culpa del dobe de Naruto. Agradecía que tuviese un cuarto sólo siempre que estaban en un escondite nuevo, y que podría ir a desayunar cuando quisiera, ya que Orochimaru siempre lo entrenaba al medio día y era algo que venía sucediendo desde que había llegado a la primera guarida de éste, no pudo reprimir el recordar su sueño, el primero que comenzó todo y que había evolucionado con lo que le pasaba en ese momento.
-Flashback recuerdo del sueño de Sasuke un mes después de haber dejado Konohagakure-
En un lugar cerca de la guarida, se había topado al idiota de Naruto, quién había llegado sólo, nadie más que ellos dos estaban; aquél Naruto portaba su traje ninja de siempre, y el rostro con la determinación que lo caracterizaba, se había fijado sólo un segundo en sus ojos, esos malditos ojos que admiraba, y que no podía sacar de su cabeza ya que era lo último que había visto desde que peleó aquella vez con el pelirrubio, aquéllo fue el detonante que había empezado todo, su mirada, la cuál había hecho que tuviese su primera erección sin saberlo, y apenas un mes después de haber dejado herido al dobe de Naruto.
Aquéllo fue algo nuevo que no sabía como se llamaba y de que manera podía bajar lo que se encontraba elevado en su cuerpo, su hombría, la cuál tuvo que esperar una media hora para que regresará a como estaba antes de soñar con unos simples ojos azules; cuándo ya estaba su cuerpo como antes, había decidido indagar cuál era el motivo de que aquéllo sucediera, y por ello había ido con Kabuto, para preguntarle por qué un chico amanecía de ese modo, el secuaz de Orochimaru, le había explicado ciertas cosas, que lo habían avergonzado en el momento, pero agradecía saber ahora todo eso, y el como solucionar que se bajarán aquellas erecciones que empezaron cuando soño por primera vez con aquellos ojos azul cielo de Naruto.
Aún ahora su sorpresa no desaparecía, desde que Kabuto le dijera que las erecciones matutinas, la mayor parte del tiempo eran por el deseó que se sentía por poseer el cuerpo de una chica, y aunque pensó que eran puras idioteces lo que le dijo, con el pasar de los meses descubrió que todo lo que le explicó era cierto, pues ya no sólo soñaba con los ojos de Naruto, si no que éstos cambiaron para empezar a soñar con los besos que había tenido por accidente con el rubio, y con el cuerpo femenino del jutsu que usaba Naruto, empezaba a creer que le atraía la versión femenina de su amigo, ya que siempre soñaba con un Naruto chica a la cual le tocaba los senos, y que lograba que despertará con su miembro erecto, y cada que sucedia, optaba por una de las dos opciones que le menciono en su momento Kabuto, bañarse con agua fría en las mañanas, y por 7 meses lo estuvo haciendo, en donde a los 2 minutos su erección bajaba rápidamente, lamentablemente cuando faltaban 15 días para cumplirse 8 meses con aquella rutina, todo había cambiado de nuevo, porque ahora ya no soñaba con un Naruto chica, si no que ahora soñaba con su amigo-rival Naruto, el chico, la primera vez, al inicio fue la versión femenina, pero cuando la besó en el cuello y quizo tocar sus senos, como siempre, éstos no estaban, si no sólo un pecho plano y la voz chillona de Naruto Uzumaki, gimiendo su nombre cuando había hecho aquello, y a pesar de lo inverosímil de aquél momento, se excito más de lo que había pensado, ya que en aquél sueño masturbaba a Naruto, algo que hasta el momento no había hecho consigo mismo por considerarlo denigrante, pero que estaba disfrutando hacerle eso al dobe y que por el dolor de su miembro se había terminado despertando, notando que había tenido su primer sueño húmedo, pues a pesar de tener su miembro bien erguido, su ropa interior estaba demasiado húmeda, a cómo igual se lo había explicado Kabuto meses atrás, sin demorarse entró al sanitario para darse un baño con agua fría, y quitarse aquélla prenda húmeda para meter su cuerpo debajo de la regadera de dónde salía el agua helada, y que a los 2 minutos su erección bajará como siempre, a como lo venía haciendo desde hace 7 meses y medio, error, ese día estuvo 30 minutos bajo el agua fría y su pene nunca descendió, por el contrario le dolía más y escurria demasiado líquido preseminal, ya no sabía que hacer, su humor y paciencia estaba acabando, cuando de la nada recordó a Naruto desnudo y su mano masturbando al pelirrubio, lo que hizo que se estremeciera y que sintiera un tirón en su bajo vientre, y sin pensarlo más empezó a masturbarse, mientras que con su otro brazo apoyaba su cuerpo.
-¡Mmm..., Naruto..., mmm..., Naruto..., mmm..., Narutooo...! -susurró Sasuke jadeando, corriendose a los 5 minutos de haber empezado -¡Tsk, mierda! -dijo molestó viendo su mano la cual tenía su esencia, aquél líquido blanco que sabía se llamaba semen y que era la primera vez que veía, para luego dejar que eso escurriera con el agua y así terminará de bañarse, prometiendose que jamás volvería hacer aquéllo, para su desgracia 15 días seguidos habían sido lo mismo después de ese primer suceso, y desde entonces había optado por mejor hacerlo en la cama.
-Fin de flashback-
De eso ya eran casi 5 meses que lo venía haciendo esporádicamente y cada vez estaba más molestó, pues empezaba a comprender que deseaba poseer a Naruto siendo hombre, ya no bastaba sólo con masturbarse, cada vez le costaba más correrse, y nadie más le provocaba aquéllos deseos, tenía que buscarlo y hacerlo suyo, secuestrarlo y de ser posible poseerlo a la fuerza, al diablo en aquél momento Itachi o revivir su clan, Naruto tenía que ser sólo suyo, no por nada había sido él su primer beso, y aunque sabía que el dobe estaba enamorado de la tonta de Sakura, estaba seguro que él haría que la olvidará y que rogara por penetrarlo, y que entendería cuando decidiera buscar a una tonta chica para procrear con ella.
-Muy pronto serás mío dobe, y gemiras mi nombre -dijo el Uchiha, agarrando su miembro para empezar a estimularse -Mmm..., ahh..., mmm..., dobe..., mmm..., Naruto..., ahh..., como quiero enterrarme hasta el fondo de tu culo -gemia Sasuke imaginando el cuerpo del pelirrubio, aquél efímero recuerdo que tenía cuando lo había visto un par de veces por ser ambos chicos y que aún recordaba, ya que sin aún saberlo en aquél entonces su mirada había captado su trasero y se había sonrojado, que ingenuo e iluso fue en aquél entonces, pues sólo alejándose y sin ver al idiota de Naruto es que había empezado ah añorar al rubio. Mientras que el seguía masturbandose por casi una hora, un chico pelirrubio iba caminando con las orejas rojas sin saber que el motivo de que sucediera aquéllo era su amigo-rival, quién lo deseaba demasiado.
-Ne, ero~sennin, ¿por qué siento mis orejas calientes? -preguntó el ingenuo Uzumaki deteniendo su caminata un momento.
-¡Oh, las tienes demasiado rojas, alguien debe estar hablando demasiado de ti! -exclamó Jiraiya observando la cara de Naruto.
-¿En serio?, de seguro es Sakura~chan, dattebayo -respondió Naruto sonriendo, para después seguir caminando, ahora mucho más alegre que antes.
El viejo sannin prefirió quedarse callado y no romper el buen humor que tenía su discípulo por el momento, porque sabía que cuando estuviesen cerca de su cometido le pediría a Naruto aquélla locura. Y así siguieron caminando y descansando cada tanto, haciendo pequeños entrenamientos y peleas para mantenerse en forma, casi faltando 2 días para llegar a la aldea en donde dejaría a Naruto, Jiraiya por fin lo soltó.
-¡Naruto! -exclamó observando a su pequeño discípulo el cual bajaba su maleta de viaje.
-¿Qué sucede ero~sennin? -preguntó extrañado por la seriedad del viejo.
-Es hora de decirte, cómo tendrás que transformarte para está ocasión a la aldea a la que vamos -dijo su maestro peliblanco.
-¡Ya sé, de seguro tendré que verme como una muchacha de 25 años como la vez pasada, me comportare está vez, dattebayo! -exclamó el Uzumaki viendo al viejo -(Aquélla vez no me gustó lo que aquél hombre me hizo, por eso lo golpee, se merecía más, que iba a saber que era hijo del jefe de aquél lugar) -pensó Naruto suspirando, queriendo olvidar aquel suceso desagradable que le había generado demasiado miedo.
-Se qué lo harás, pero está vez, será diferente de las otras ocasiones, me eh enterado que ya algunos ninjas nos han visualizado juntos y han empezado a tener sospechas, me temo que pueda llegar a oídos de Akatsuki, y por eso está vez, sólo estaremos juntos un kilometro o dos y de ahí te dejaré por tu cuenta, además no sólo será eso, está vez tendrás que hacerte pasar por una joven de 19 años embarazada de 6 meses, creó que es el único modo para que ningún hombre se te acerqué ya que estarás 5 días sólo y tendrás que mantenerte de ese modo, sin deshacer el jutsu, también necesitaré que cambies el color de tu cabello con la transformación, y qué desaparezcas los bigotes que siempre tienes en el rostro -dijo el sabio de Jiraiya seriamente.
-¿Qué?, estás enfermo viejo, ¿por qué tengo que hacerme pasar está vez por una chica embarazada?, estás demente -gritó molesto Naruto acercándose al peliblanco.
-Entiendo que estés molesto -dijo su maestro.
-¡Claro que no lo entiendes, desde que empezamos el viaje para mi entrenamiento, eh sido más veces chica de lo que recuerdo! -exclamó Naruto molestó -Además, pienso que esto me empezará ah afectar en algún momento -dijo susurrando y desviando la mirada -(Mierda, no puedo decirle que ya me está afectando, hasta el punto de ver atractivo a uno que otro hombre) -pensó guardando aquél secreto.
-Estás exagerando mocoso, ya no te preocupes demasiado, será sólo por está ocasión que tendrás que lucir como una mujer embarazada, esté será tu mayor reto y sabremos que ya haz podido controlar el chakra como un ninja manda, además necesitarás demasiada energía para lograr que tu vientre se mueva cuando te quieran tocar la panza, así que empieza desde ahorita hasta que logres verte de ese modo, y en cuanto al color de cabello te lo dejo a tu elección -contestó el viejo ignorando las preocupaciones que aquejaban a su pupilo.
-Mmm, está bien, pero necesitarás enseñarme un jutsu increíble que recompense esto, dattebayo -dijo el muchacho sentándose en el suelo y empezando a meditar para hablar con el kyuubi, a los pocos minutos logró entrar a su subconsciente.
-¿A qué se debe el honor de tu visita pequeño renacuajo? -habló una voz profunda para atemorizar al pelirrubio, sin embargo éste no logró inmutarse.
-Kyuubi, necesitó me prestés de tu chakra -dijo seriamente Naruto.
-Jejeje, ¿qué te hace pensar que haré aquéllo?, ¿acaso estamos en peligro de muerte? -contestó mostrando sus enormes colmillos.
-¡No, pero estoy seguro que no podré lograr lucir como una chica embarazada y lo demás que me pide ero~sennin, mi chakra no es suficiente, necesito de tu ayuda, dattebayo! -comentó mirando a los ojos de aquél enorme demonio -Por favor Kyuubi~san -dijo agachando su cabeza
-Lo haré con una condición, sin embargo, ¿estás seguro de querer experimentar eso, todo lo que te pidió ahorita?, eres apenas un adolescente que está sufriendo pequeños cambios y las consecuencias de que sigas haciendo lo que te pide aquél viejo, se verán reflejadas en un futuro inmediato -respondió el zorro dándose una idea de lo que ya experimentaba su jinchuriki.
-¡Si, kyuubi~san, no me arrepentire en ningún momento, esté es mi camino ninja, todo sea por cumplir mis metas, dattebayo! -exclamó el pelirrubio confiado.
-Entonces, asume las consecuencias de tus elecciones, cuándo llegue el momento te diré que es lo que deseo que hagas, ahora quita el sello y abre mi prisión, porque desde este momento hasta tu muerte, nuestros chakras quedarán unidos para siempre -dijo el kyuubi observando al mocoso.
-Está bien, kyuubi~san, confiare en tí, y te agradezco el que me permitas utilizar tu chakra también -respondió Naruto sonriendo.
Por un momento aquél enorme zorro, sintió que era tratado como un igual y admiro al pelirrubio que le sonreía, confiando en un demonio como lo era él.
-Kurama, mi nombre es Kurama, y confiare en que utilizaras mi poder sabiamente -comentó aquélla bestia, acercándose a las rejas que lo tenían cautivo desde el primer jinchuriki del clan Uzumaki.
-Gracias, Kurama~chan, desde hoy eres uno más de mis amigos -respondió el chico quitando el sello y abriendo por primera vez las rejas que aprisionaban al nueve colas.
Inmediatamente después ambos chakras se fusionaron, y las prisiones que tenían resguardado al demonio desaparecieron dándole la libertad al zorro de vagar por cualquier parte de la mente del adolescente, cuándo Naruto abrió los ojos ya no estaba en su subconsciente, se encontraba en aquél claro donde había hablado con Jiraiya, el viejo peliblanco había sentido como el chakra de su pupilo y el del kyuubi, se había unido en uno sólo, y que a pesar de la unión, aún se mantenía la esencia de Naruto, se sorprendió en el momento en qué empezó todo y su cuerpo reaccionó de tal manera que casi atacaba al muchacho sin dudarlo, sin embargo daba gracias al cielo, que Naruto por fín lo había logrado, unir ambos chakras, lo qué el viejo no sabía, es que el chico, había quitado el sello y abierto las puertas para qué el demonio estuviera libremente en su mente.
-Oye renacuajo, ¿estás bien?, por qué necesitas tener el jutsu bien elaborado, y sólo tienes 48 horas para lograrlo -comentó el sannin agachandose.
-¡Estoy bien, dattebayo! -respondió abriendo los ojos, para luego levantarse y empezar con los sellos -¡Oiroke ninshin no jutsu! -exclamó el pelirrubio.
Rápidamente se formó una estela de humo, qué se fue disipando lentamente, cuando por fin pudo apreciarse al muchacho, Jiraiya se sorprendió al instante, pues enfrente de él se veía a una mujer joven efectivamente embarazada, sin marcas de bigote en el rostro y con el cabello de tonalidades rojizo mezclado con mechones rubios, por un momento sintió que veía a la madre de Naruto.
-Lo haz hecho muy bien mocoso -respondió el viejo con una gota de sangre asomándose por su nariz.
-¡Ero~sennin también te ponen las mujeres embarazadas, no tienes nada de respeto! -exclamó Naruto chica observando su vientre hinchado -(De algún modo se siente algo normal estar de éste modo, demonios ya empiezo a pensar raro de nuevo) -pensó sin darse cuenta que acariciaba su vientre. Para suerte de él, Jiraiya tampoco había notado el comportamiento del chico, que ahora lucía como una jovencita qué no aparentaba 19 años, con un vientre de 6 meses de embarazo, y un kimono de color azul celeste, en dónde se asomaban unos voluminosos senos, hinchados casi preparándose como si fueran a producir leche, y un cabello en tonalidades rojas y amarillas, sujetado en un descuidado chongo, realmente se veía hermosa y el viejo ahora comprendía el dicho de qué a las mujeres les favorece el embarazo.
-Deja de decirme así mocoso, sólo no te pegó porqué realmente luces como una mujer embarazada, bueno dejando eso aún lado, te haz lucido con ese jutsu que inventaste, ahora sólo falta que tu vientre patee cuando alguien quiera poner su mano en el -comentó Jiraiya poniendo su mano en el vientre de la joven que estaba enfrente -¡Pero qué demonios! -gritó el viejo pervertido alejándose y tropezando para caer sentado al suelo.
-Jejeje, jejeje, jejeje -reía aquélla jovencita -(Rayos, eso fue extraño, pero chistoso) -pensó Naruto poniendo la palma de su mano en su vientre.
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-Espero que quedes complacido renacuajo -habló Kurama en la mente de Naruto.
-Gracias, Kurama~chan -respondió en su mente el chico.
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-¿Cómo demonios lo haz hecho? -preguntó el viejo levantándose del suelo -(Yo sólo lo decía bromeando, mendigo muchacho, me a sorprendido) -pensó incrédulo Jiraiya.
-Fue el Kyuubi, esa patada que sentiste fue el chakra del Kyuubi -contestó Naruto chica, como si nada.
-Muy bien mocoso, estoy impresionado, ya puedes deshacer el jutsu -contestó el viejo peliblanco.
-No, me quedaré así hasta que lleguemos a la aldea -respondió Naruto chica.
-Si así lo quieres, pero no creas que porqué luzcas de ese modo, no vas hacer lo que te toca -contestó Jiraiya serio.
-Ne, ne, Jiraiya~sama, podrías preparar mi tienda, nuestro bebé patea mucho -respondió Naruto sonriendo, ladeando su cabeza y posando su mano en su vientre.
Después de decir aquéllo, Jiraiya había hecho rápidamente lo que le había pedido Naruto chica, para luego imaginarse cosas y caer desmayado con una hemorragia nasal, la joven se había reído y aprovechó para acomodar al viejo dentro de la tienda.
-Y dijo que no caería, le urge una esposa a el viejo, en fín, estoy seguro que no muy lejos de aquí pasamos un lago, quiero ir a bañarme, y aprovechar a cazar unos peces para la cena -comentó Naruto chica llevando un pequeño bolso con ropas que solía usar cada que se hacía pasar por mujer, al igual que el morral en donde pondría a los peces -(Cierto mientras voy al lago, cambiaré mi chakra y desaparecere el de Kurama) -pensó Naruto.
Camino tranquilamente un buen tramo, hasta qué por fín llegó al lago, sin saber que Sasuke Uchiha se encontraba en el mismo lugar, bañándose porque había terminado hace poco de entrenar y al igual que él, mantenía oculto su chakra, sin embargo Naruto iba en su nueva versión femenina, y había aprendido a modificar su chakra de tal manera que nadie lo reconociera en especial algún enemigo, siendo más específico algún miembro de Akatsuki. Naruto siguió caminando y pensando que las mujeres eran increíbles por albergar vida y ser también kunoichis algunas, cuando ya estaba por llegar al lago ya había cambiado su chakra, dejando el que usaba cada que se transformaba en mujer y modificó el del zorro para hacer más realista que esperaba un niño, en cambio el Uchiha había sentido una presencia y estaba por irse, cuando la vio, era una adolescente al parecer embarazada, pero de algún modo le recordó a Naruto a pesar de tener el cabello en su mayoría rojo, se extraño de qué en su estado, estuviera sola, pues era peligroso, pero éso era algo que a el en realidad no le importaba, ya iba a retirarse cuándo aquélla joven se desnudo, no pudo apartar su mirada, tenía un enorme vientre, y unos pechos enormes, pero se notaba que era una mujer delgada, y al ver que se soltaba el cabello, se excito.
-Pero que demonios -susurró al darse cuenta que su miembro empezaba a levantarse -(Joder, me estoy volviendo un maldito enfermo, pero su cara se parece al dobe, me excite pensando que era Naruto embarazado, definitivamente soy un enfermo) -pensó, sin embargo sabía que le costaría casi una hora correrse, y no pensaba llegar a dónde estaba Orochimaru con una erección que se notaba a simple vista.
-Mmm, definitivamente me iré al infierno por lo que haré -susurró el chico, maquinando algo.
A lo lejos Naruto chica ya había atrapado algunos peces, mientras los depositaba en el morral, se había sumergido de frente a dónde se encontraba Sasuke, al cuál no había visto, y era tan genial, el poder de su chakra y el nueve colas juntos, qué en su vientre no sé le notaba el sello de los 8 trigramas, ya le preguntaría a Kurama después, porque aunque no estaba seguro, apostaba que el kyuubi se encontraba completamente dormido, a parte Naruto chica sin saberlo, estaba a merced del Uchiha, inmediatamente cuando ella miró hacía dónde el joven se escondía, la atrapó en un gensutsu, para luego salir de frente y caminar en el agua hasta donde ella estaba sumergida, se acuclillo para ver de cerca su rostro y de repente sintió más dolor en su parte baja, era idéntica al dobe, en especial el color de sus ojos, al igual que casi al estupido jutsu que usaba, sólo que sin el color de cabello y las marcas del rostro que lo caracterizaban.
-Naruto -susurró tocando su rostro -Levantate mujer y ponte en cuclillas-dijo el azabache, parandose en el proceso.
-Si -respondió Naruto chica saliendo del agua y caminando a tierra, cuando estuvo de espaldas Sasuke miró su trasero e imaginó que era su pelirrubio.
Observó atentó a la chica qué al parecer oscilaba entre los 15 o 17 años, con ese cabello suelto, pero que era más baja de estatura, y cuando por fín la vio hincada, se acercó a ella y se apartó su hakama, para sacar su pene y ponerlo cerca de la cara de la muchacha.
-Lamelo -ordenó agitado por lo que hacía.
Naruto chica lo hizo, empezó a lamerlo como si fuese una paleta, lo estuvo haciendo 5 minutos, pero para el pelinegro eso no bastaba.
-Metelo todo en tu boca, y muevete de arriba hacía abajo -dijo el Uchiha excitado y recordando que la chica hacía todo lo que le pidiera pues estaba en un trance; el Uzumaki hizo lo que le pedían sin saberlo -Mmm..., Naruto..., ahh..., mmm..., Naruto..., ahh... -susurraba con los ojos cerrados para imaginar que era el chico que deseaba, cuando abrió los ojos y miró hacía abajo, notó que la entrepierna de la chica estaba húmeda y aunque podía metersela, sabía que no sería virgen como el dobe, sin embargo, luego pensó algo mejor, y recordó que Naruto era hombre, y la chica que estaba enfrente tenía lo mismo que el dobe, un trasero.
-¡Detente, volteate y ponte en cuatro patas! -ordenó Sasuke cegado por el deseo.
La chica hizo lo que le pedían, y el pelinegro al tenerla de ese modo, le tocó el trasero, estaba demasiado caliente y quería metersela, pero no podía lastimarla, estaba embarazada sería demasiado si dañaba al feto y ella de seguro notaría que había pasado algo en su cuerpo, a parte saldría del genjutsu si no tenía cuidado, tuvo que empezar despacio, acercó su miembro lubricado y lo rozó en el ano de la chica, frotandolo y simulando qué la penetraba, pero tuvo que alejarse por temor a no poder aguantarse, le mostró sus dedos a la joven y le ordenó que los lamiera, cuándo ya estaban bien mojados, acercó un dedo a su entrada, y empezó a meterlo despacio, metiéndolo y sacándolo, luego metió otro y siguió moviendo ambos juntos, estirando por dentro, abriendo sus dedos como si fuera una tijera, a los dos minutos metió el tercer dedo y siguió con lo mismo, ya no aguantaba y el ver como escurrian las piernas de la chica, lo enloqueció más, inmediatamente retiró los dedos y estando a punto de meterse en ella habló.
-Quiero que ahorita tengas un poquito de consciencia, quiero que lo que te pregunte me respondas con la verdad, ¿entendiste? -comentó el pelinegro.
-Sii..., ahh... -respondió la chica casi con un jadeo.
-Muy bien, ¿quieres qué siga con mis dedos o quieres sentir mejor esto? -dijo Sasuke acercando su falo a la entrada.
-Mmm..., éso... -respondió impulsando su cuerpo hacía atrás para meterse ella misma aquéllo que rozaba su ano -Ahh..., mmm..., ahh... -jadeo Naruto chica quieta.
-Mierda..., ahh..., mmm... -respondió el Uchiha quedándose quieto un momento, sin embargo la chica empezó a moverse poco a poco y Sasuke no aguantó más, empezando a moverse un poco más rápido, sujetandose de las caderas de la chica para llevar él, el ritmo y llamando a quién deseaba fuese aquélla mujer a la que sodomizaba en ese momento -Ahh..., Naruto..., ahh..., estás muy apretado..., ahh... -decía el pelinegro entrando y saliendo, con sus ojos cerrados.
-Ahh..., ahh..., más..., ahh..., por favor más... -respondía la joven embarazada jadeando, apoyando sus manos al suelo mientras era penetrada.
-Dime..., ahh..., Sasuke... más fuerte..., teme... más rápido..., ahh.... -contestó Sasuke ronco y jadeando, mientras seguía fantaseando que era Naruto el que le pedía aquéllo.
-Ahh..., teme..., ahh..., más..., ahh..., por favor..., mmm..., ah más fuerte..., Sasuke... -contestó Naruto chica.
-Joder..., ahh..., no podré aguantar más..., ahh...-susurró el pelinegro cegado por el momento, acelerando las estocadas, hasta que sintió que era el momento de salirse -Narutoo..., ahh... -gritó saliendo de la chica, para correrse en el trasero de está mientras ella decía su nombre y se mojaban sus piernas, para después ver que empezaba a tambalearse la joven, el Uchiha la agarró antes de que su cuerpo impactará el suelo. Una vez la tuvo en sus brazos, se extraño que era muy ligera, notando que también se había quedado inconsciente, probablemente unos minutos antes ella había logrado salir del genjutu y para su buena suerte, asociaria todo con un sueño, tuvo que sumergir su cuerpo en el lago para limpiar el semen que se iba escurriendo por su trasero, para luego optar por vestirla con un kimono que le recordó de nuevo a Naruto, la depósito cerca de un árbol y decidió esperar a que se despertará para así retirarse, era lo mínimo que podía hacer por aquélla joven después de desahogar sus deseos con su cuerpo, volvió a ocultar su chakra y esperó en la copa del árbol dónde la había dejado recostada. Faltaban 20 minutos para que fuese una hora desde que la vio desnuda, y empezaba a impacientarse de que aún no despertará, hasta que de la nada lo escuchó, pensó que alucinaba pero aquélla persona se acercaba más llamando al objeto de sus enfermos deseos, quién ya era su obsesión.
-¡Naruto, naruto! -gritaba Jiraiya buscando a su pupilo, no tenía mucho que acababa de despertar y no tenía que ser demasiado listo para darse cuenta que de seguro había ido a buscar comida el muchacho y de alguna manera no se equivocó, al poco tiempo lo diviso -Ahí estás mocoso, despierta muchacho, ya es tarde -dijo agachandose y sarandeando a la joven.
-Mmm, que sucede ero~sennin -respondió Naruto perezoso empezando a despertarse y recordando lo que había dicho hace rato para molestarlo -Ne, ne, Jiraiya~sama, nuestro bebé tiene hambre -respondió acariciando su vientre.
Mientras en la copa del árbol, dónde aún estaba el Uzumaki, sentado acariciando su vientre, Sasuke estaba molestó y empezaba a escurrir sangre de su mano, por la presión de encajarse sus uñas en su palma, quería matar a ese viejo que estaba con Naruto, pues su mente empezaba a imaginarse una historia, en dónde él viejo había abusado del dobe cuando esté idiota de seguro se había transformado en aquélla chica que ahora estaba embarazada y que habían escapado de la Aldea, ahora no se arrepentia para nada de meter al dobe en aquél genjutsu, y poseerlo aunque éste no supiera nada, y si eso era cierto, podría deshacerse de la criatura que esperaba y ser él quién embarazara al jutsu que convertía en mujer a Naruto, sin embargo desecho esas ideas cuando escucho más la conversación que se desarrollaba abajo.
-No volveré a caer en ese truco mocoso, y deja de decir nuestro bebé, si alguien te llega a escuchar, pensará que lo que dices es verdad, recuerda que hiciste esté jutsu porque no pueden relacionarte a que viajas conmigo ni con que eres Naruto, uno de los 9 jinchurikis -contestó el viejo serio.
-Bueno, ya, vale, no seguiré molestandote ero~sennin, pero si andas gritando Naruto, Naruto, cualquiera que éste cerca te escuchará, recuerda que ahorita soy Naruko -respondió intentando levantarse para luego darse cuenta que le costaba -Viejo, estoy cansado, me cuesta mantenerme en pié y me duele la espalda baja -dijo Naruto intentando acercarse a su maestro, sin embargo se tambaleo y gracias a que Jiraiya estaba cerca, lo atrapó.
-¿Qué mierda estuviste haciendo? -preguntó el peliblanco sosteniendo al chico.
-Nada, sólo atrape unos peces y me quedé dormido ... -contestó recordando de repente una parte de su sueño y sintiéndose avergonzado de la nada -(Joder porque rayos soñé con el teme haciéndome eso y yo rogando por más) -pensó sonrojandose al instante.
-Espero no te enfermes, estás rojo de la cara -dijo el viejo -Bueno, es hora de irnos, hoy cocinare yo, llegando seguirás descansando, subete a mi espalda, ahorita recogeré también tu bolso y el morral -dijo empezando a levantar las cosas, haciendo todo rápido.
-Gracias, ero~sennin -dijo intentando subir a su espalda para luego darse cuenta de que no podía -Ne, ne, la panza no me deja acomodarme -comentó el chico avergonzado.
-Entonces deshaz el jutsu -respondió el viejo que se encontraba con las cosas del pelirrubio, hincado de espaldas a Naruto.
-¡No, necesitó controlar completamente el jutsu para no cometer errores al lugar al que vamos, no te preocupes, iré caminando aunque me cueste, dattebayo! -exclamó el chico empezando ah alejarse, para después de haber dado 4 pasos, caer al suelo de senton por el cansancio qué tenía -¡Ayyyy, mi trasero! -gritó derramando un par de lágrimas.
-¿Estás bien mocoso? -preguntó el viejo preocupado, pues Naruto nunca había llorado de aquél modo -Debes tener más cuidado, yo te llevaré y luego vendré por las cosas, necesitas descansar -dijo Jiraiya, acercándose para cargar a la joven como una princesa.
-Espera ero~sennin, dame las cosas, yo las llevaré, así no tendrás que regresar -contestó la chica.
-Bueno, ten -respondió dándole sus pertenencias para luego cargarla como una princesa -Rayos muchacho, no pesas nada -dijo empezando a caminar con la chica en sus brazos.
-Que esperabas ero~sennin, sólo es un jutsu, pero gracias por cargarme -dijo la chica, depositando un beso en la mejilla de su maestro el cuál se había avergonzado, y había empezado a caminar hacía, dónde estaba el campamento.
El joven Uchiha, observaba todo, furioso, había tenido a Naruto sin saberlo y al parecer había mejorado en tan sólo 1 año de no verlo, se sentía un idiota por no darse cuenta que pudo secuestrar al dobe y llevárselo al escondite dónde estaban ocultos Orochimaru y Kabuto, a pesar de todo igual sentía celos por ver como el viejo ése, lo cargaba, Naruto era suyo y en la noche se arriesgaria a llevárselo, cuándo por fín vio que ya no estaban a la vista, bajo del árbol y emprendió el regresó a la guarida en dónde estaban ocultos la víbora esa y el demente de su subordinado. Cuando llegó al lugar se sorprendió que ambos estuviesen apurandose a guardar todo, habían llegado al lugar apenas 15 días antes y siempre se quedaban un mes para luego seguir moviéndose hacía otra parte.
-¿Qué demonios sucede? -indago Sasuke Uchiha al imbécil de Kabuto.
-Creó que es más que obvio que nos iremos de nuevo -respondió Kabuto sacando las pocas cosas que faltaban.
-¡No soy idiota Kabuto, lo que quiero saber es porqué nos iremos, siempre nos quedamos un mes, y apenas llegamos hace 15 días! -exclamó el pelinegro molestó.
-Son órdenes de Orochimaru~sama, él podrá responder tus preguntas Uchiha~san -dijo el muchacho de anteojos para seguir con lo qué le faltaba por sacar.
Inmediatamente entró a la cueva, para encontrar hasta el fondo a la maldita serpiente, él cuál al verlo habló.
-Sasuke~kun, tus cosas ya las a guardado Kabuto, es hora de irnos -comentó sonriendo de manera retorcida.
-No me iré, ¿por qué irnos cuando apenas tenemos 15 días de haber llegado a esté lugar? -preguntó el pelinegro frustrado por la situación que se estaba presentando y que alteraria los planes que ya había maquinado.
-Creó que es más que obvio porque nos iremos, Sasuke~kun -respondió el sannin serio.
-¡Tsk, no me iré! -gritó molestó cometiendo el peor error que podía hacer en ese momento, darle la espalda a Orochimaru.
-Lástima -dijo golpeando al adolescente en la nuca para dejarlo inconsciente y cargarlo como si fuese un costal de papas -Cuándo despiertes ya estaremos muy lejos de Jiraiya y la persona que lo acompañé -comentó al joven inconsciente para salir de la cueva y encaminarse en dónde estaba Kabuto -Es hora de irnos, ¿tienes todo listo Kabuto? -preguntó ocultando la cueva y posicionandose en dónde estaban todas las cosas.
-Si Orochimaru~sama -contestó Kabuto terminando todo, ya que con un jutsu prohibido se moverian a una guarida que se encontraba a 2 meses de viaje y qué con aquélla técnica qué se realizaría llegarían en un par de minutos.
-Bueno, vámonos, quedaré algo cansado pero, para mañana recobrare mis fuerzas, te encargó todo cuando lleguemos -comentó el sannin de las serpientes.
-Como usted ordene Orochimaru~sama -respondió el joven de anteojos inclinando su cabeza.
-Ah, y Kabuto, vigila que el chico no haga una tontería -habló para luego hacer un movimiento con su mano libre -¡Kotsu Jiko! -exclamó el nombre de la técnica, qué empleaba como medida drástica, para luego ser absorbidos los 3 hombres con las cosas que tenían en aquél circulo.
Desapareciendo, como si nunca hubiesen estado en aquél lugar, para cuando llegaron a su destino, Orochimaru le entregó a su subordinado, el cuerpo inconsciente de Sasuke, dándole las instrucciones para que lo dejase en un cuarto y guardará las cosas, para luego retirarse a descansar por aquél desgaste de chakra, cuándo Sasuke despertó ya era de noche y estaba molestó porque no tenía al pelirrubio, Kabuto lo dejó encerrado y con alimentos que contenían, un poco de tranquilizantes para que no destruyera el cuarto. Sasuke seguiría estando amargado y con frustraciones sexuales, por el restó del tiempo, hasta que de nueva cuenta volviera a tener cerca a Naruto Uzumaki, a quién ahora más que nunca estaba decidido a superar y hacerlo suyo estando éste consciente, lo que el pobre no sabía es qué el Usuratonkachi lo haría con otra persona que no sería él.
Mientras eso sucedió con el pobre del Uchiha, con la joven Naruko era otra historia, aún seguía con el dolor de trasero el cuál iba desapareciendo poco a poco, sin embargo no sabía porque lo tenía y aunque estaba seguro de que había soñado con el teme, más sentía que realmente había pasado aquéllo con Sasuke, pero eso era imposible ¿verdad?, así que después de haber comido y siendo ya casi la hora de dormirse, había optado por preguntarle a Kurama, ya que la intriga, lo estaba sobrepasando, por qué a él le gustaba Sakura, además de qué no era un pervertido como Jiraiya, ¿verdad?.
En el subconsciente del chico que ya tenía casi más de 8 horas siendo una mujer embarazada, se empezaría a desarrollar un diálogo.
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-Kurama~chan, Kurama~chan, ¿estás despierto? -preguntó Naruto.
-Mmm, ¿qué sucede mocoso?, acabas de despertarme -respondió la bestia adormilada.
-Disculpa Kurama~chan, pero necesito que me saques de una duda, es referente a Sasuke~teme -contestó Naruto avergonzado.
-¿Qué sucede con el bastardo ése? -comentó el kyuubi.
-Esto de, mmm, amm, bueno, lo qué sucede es que quiero saber, si el teme estuvo hoy cerca -contestó Naruto sonrojandose.
-¿Por qué preguntas eso renacuajo? -sonrió burlonamente el zorro.
-... ¿podrías contestar por favor Kurama~chan? -preguntó el chico más colorado del rostro.
-Ok, te contestaré, sólo que luego tendrás que decirme el porqué preguntas eso, ¿estás de acuerdo? -respondió esperando un asentamiento de cabeza por parte del chico, cuándo vio qué éste hacía aquéllo, prosiguió -No, en ningún momento eh sentido el chakra del bastardo ése -dijo acomodandose para escuchar lo que diría el joven.
-Gracias, y pues referente al porque pregunté eso, es por..., por..., porque tuve un sueño muy raro, demasiado extraño, es decir, jamás había tenido sueños de ese modo, con nadie, ni con mi adorada Sakura~chan, disculpa ya me fui por otro lado, pero es demasiado vergonzoso -decía Naruto.
-Escupelo ya -contestó el nueve colas, desesperado por seguir durmiendo, pues el hacer ese jutsu junto con el chico, minimizaba su chakra, y le provocaba un gran desgaste.
-¡Soñé con qué el teme de Sasuke Uchiha, me hacía cosas sexuales, sólo que yo estaba en el jutsu en el qué estoy ahorita, y penetraba mi trasero, y yo le pedía qué lo hiciera más duro!-exclamó el chico muy avergonzado.
-Jejeje, jejeje, te dije que el jutsu traería consecuencias, deja de preocuparte tan sólo fue un sueño -dijo el zorro -(Bueno en realidad yo estaba bien dormido, pero si hubiera sentido el chakra del bastardo ése, me hubiese despertado, de seguro fue un sueño reprimido, pero eso es algo que tiene qué descubrir sólo) -pensó el kyuubi sin decirle nada más al chico.
-Tienes razón sólo fue un sueño extraño, muy extraño y no creó volver a tenerlo -respondió ahora menos preocupado y pensando que probablemente se había lastimado, al estar cazando peces, además el dolor ya había desaparecido -Gracias Kurama~chan, ya me iré a dormir, que descanses -dijo Naruto despidiendo a la bestia.
-Igualmente mocoso -contestó acomodandose para seguir durmiendo.
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Naruto volvió a la realidad después de despedirse y se acomodó para caer dormido inmediatamente, un poco más alejado Jiraiya estaba borracho durmiendo. A la mañana siguiente despertaron temprano para seguir emprendiendo el viaje, en dónde después de un día más caminando llegaron al lugar, Jiraiya le dejó dinero suficiente para mantenerse sólo aquéllos días, al igual que recomendaciones qué esperaba siguiera, recordándole que lo vería en ese mismo lugar en dónde se estaban separando.
-No vayas a hacer una tontería mocoso, recuerda que estarás aquí 5 días por tu cuenta, tienes que mantener el perfil lo más bajo posible -comentó el sannin pervertido.
-¡Ten confianza en mí ero~sennin, dattebayo! -exclamó orgulloso aquélla jovencita.
-Confianza es lo que menos te tengo chiquillo, ¿quieres que te recuerde lo que ocurrió hace unos meses atrás? -preguntó Jiraiya serio.
-¡No, tendré cuidado, dattebayo! -comentó pálido la chica, recordando aquél suceso.
-Bueno, me iré ahorita, entra a la aldea dentro de una hora y ya sabes que decir si te preguntan porque una mujer embarazada anda sola -respondió el sannin.
-Si -contestó Naruto.
-Nos vemos en 5 días, aquí, al medio día, no lo olvides mocoso -comentó retirándose de inmediato.
La joven se sentó un rato en el suelo, y sin darse cuenta se quedó dormida, lo que había dicho el kyuubi era cierto, a pesar de estar con ese jutsu, había momentos en dónde le daba demasiado sueño, o muchas ganas de ir al baño, sin mencionar el antojo raro que había empezado a tener, y qué tuvo que complacerselo sin decirle nada a Jiraiya, pues el zorro había interferido de algún modo para que ingeriera carne de conejo media cocida, pensó que le haría daño pero para su suerte, no había pasado nada de eso, y ahorita que no estaría con el sannin sabía que el zorro haría que comiera más de aquéllo, mientras estuviese de ese modo, a casi 20 minutos de faltar una hora para que se encaminara a la aldea, un chunin iba pasando y había divisado a la joven embarazada que estaba durmiendo.
-Tsk, que problemático -susurro un adolescente que pronto cumpliría 14 años, bajando hacía dónde estaba aquélla mujer embarazada -(Mmm, al parecer es sólo una civil, tendré que despertarla) -pensó el joven del clan Nara que iba a dicha aldea por encargo de la Hokage Tsunade -Disculpa, disculpa -decía el joven moviendo el hombro de la mujer dormida.
-Mmm, ¿qué sucede? -contestó Naruto chica empezando a despertarse para luego sorprenderse de ver a su amigo Shikamaru -(Oh es Shikamaru, no me puede reconocer, si no ero~sennin me matará) -pensó bajando la mirada.
-Eso mismo me preguntó, porque una niña embarazada, está durmiendo en medio de la nada, lo más lógico de pensar es que es una trampa -contestó serio el chico el cuál estaba hincado cerca del rostro de Naruto -(El color de sus ojos son iguales a los de Naruto) -pensó el chico mirándola fijamente.
-No soy una niña, tengo 19 años, y me quedé dormida porque estoy cansada, dattebayo -contestó Naruto chica, casi mordiendose la lengua -(Mierda, siempre usó mi muletilla aunque me haga pasar por chica, que vergüenza que Shikamaru me vea de esté modo, espero que no me reconozca) -pensó empezando a ponerse roja -Eto, disculpa, podrías alejarte de mi rostro -comentó bajando de nuevo la mirada.
-¿Naruto? -susurró el chico, impactandose de inmediato -(No puede ser posible, su chakra es el de una civil normal, además el de Naruto es diferente y aunque se parece un poquito por sus ojos y esa muletilla, su cuerpo se mira diferente, y el sexy no jutsu de Naruto es pelirrubio y tiene marcas de bigote en el rostro, está chica es pelirroja con algunos mechones rubios) -pensó viendo el cuerpo de la mujer desde los pies, luego su vientre y deteniendo su mirada en el cimiento de los pechos, los cuales se notaban eran enormes, además de qué el kimono que usaba se le caía de un lado de su hombro, sin mencionar que la vestimenta era color rosa, su mirada se perdió un momento en su busto, y Naruto chica notando el silencio después de un tiempo, alzó su mirada para ver porque no hablaba su amigo el Nara.
-Esto de..., disculpa, en serio me siento incómoda, en especial que mires mis pechos -comentó la joven, acomodando su kimono y volteando la mirada -(Pero qué demonios, un año sin verlo y ya es igual que ero~sennin) -pensó Naruto.
-Disculpa, loo si..en..tooo -tartamudeo Shikamaru avergonzado -Pensé que eras otra persona, no era mi intención incomodarte -dijo el chico levantándose para luego ofrecer su mano para ayudar a levantar a la chica, quién acepto inmediatamente.
-Gracias - respondió sonriendo.
-Amm, de nada -contestó -(Hasta cuando sonríe se parece al idiota de Naruto) -pensó el muchacho, notando que era más alto que la chica -Bueno, para tu estado, a qué se debe que andes sola, casi en medio de la nada, es muy peligroso y problemático -comentó el joven Nara.
-No estaba sola, venía viajando con otra familia, pero hace como dos horas me eh separado de ellos y al estar cansada me eh quedado dormida, por cierto no me eh presentado, mi nombre es Naruko -dijo sonriendo y acariciando su vientre de manera inconsciente.
-Shikamaru, mi nombre es Shikamaru, y haz tenido suerte de que nadie te halla atacado, si vas a la aldea que está más adelante, podemos ir juntos -comentó el Nara como si nada.
-Claro, Shikamaru~kun -contestó Naruko acomodando la maleta que llevaba a la mano -(Qué genial soy, Shikamaru no a notado que usó mi jutsu, soy increíble dattebayo) -pensó el chico contento porque un shinobi como el Nara, no había sabido que era en realidad Naruto.
-Entonces vamos Naruko~san, si no te molesta, yo puedo llevar tu maleta -comentó el Nara.
-No es necesario, yo puedo llevarla -respondió Naruko.
-Insisto, además creo que aún sigue cansada -refuto Shikamaru.
-Bueno, está bien y disculpa las molestias -dijo la joven entregando su equipaje a la vez qué inclinaba un poco su cabeza.
Después de eso caminaron en silencio hasta llegar a la entrada de la aldea, siendo interceptados por los guardias de la misma.
-Buenas tardes, que busca una pareja de esposos tan joven, en nuestra aldea -comentó uno de los guardias -(La generación de ahora es más precoz) -pensó mirando serio a la pareja enfrente de él.
-¡No somos esposos! -exclamó Shikamaru rojo.
-Oh, ahora los jóvenes no se casan, en mis tiempos no embarazabamos a las mujeres y nos deslindabamos de nuestras responsabilidades -dijo serio el guardia más viejo.
-Disculpen, pero no es lo que creen, apenas lo conocí hace un rato, mi esposo murió hace 6 meses -respondió Naruto con una sonrisa triste -(Maldito ero~sennin, detesto actuar como una mujer sumisa y débil) -pensó volviendo a posar su mano en su vientre.
-¡Oh!, discúlpanos, no era nuestra intención ponerte triste -dijo el más joven de los guardias -(Es muy hermosa, y se mira demasiado joven para casi ser madre) -pensó el guardia sonriendo.
-Ajam -carraspeo para llamar la atención -Yo soy un chunin que vengo por una misión, estoy aquí de parte de la Hokage Tsunade, soy de la aldea Konohagakure -contestó más calmado Shikamaru, pero un tanto molestó por notar la sonrisa que uno de los guardias le dedicaba a la chica embarazada.
-Claro, ya nos habían notificado sobre tu llegada, Sota, te llevará a la oficina de nuestro líder, al igual que a la jovencita -dijo el guardia más viejo.
-Muy bien, siganme -comentó Sota caminando dentro de la aldea, observando cada tanto a la hermosa chica de cabello rojizo con amarillo.
Tanto Naruko como el joven Nara así lo hicieron, caminaban detrás del joven guardia, hasta que por fin llegaron a la torre y el señor feudal le ordenó al joven Sato retirarse, cuándo los 2 hombres y la chica se quedaron sólos, la joven tuvo que contar la historia que le había dicho su maestro Jiraiya, al igual que decir que sólo estaría 5 días en la aldea, para luego partir de nuevo, el señor feudal le había dicho que podía quedarse y vivir tranquilamente en el pueblo, pero ella dijo que tenía que viajar hasta dar con su abuelo, y éste no había insistido, el líder de la villa de igual forma le dijo que podía ayudar en algún negoció para así no gastar su dinero, y qué en dicho lugar le proporcionarian, alimentó y alojó, la joven agradecía todo, y cuándo ella dijo que se retiraba para que pudiera hablar con el chunin, el líder de esa aldea le pidió que no sé fuera, qué lo que se hablaría, no era algo que se tuviese que ocultar como secreto de estado, y le había indicado qué descansará por mientras, pues luego la escoltarian, al lugar en dónde estaría en el tiempo qué pasaría en el pueblo, sin embargo Naruto se había quedado dormida de nuevo, con sus manos descansando en su vientre y no supo de qué hablaron los 2 hombres.
-Bueno chico, eso es lo que necesitó qué hagas, descubrir quién es la persona que a secuestrado y desaparecido jovencitas, han sido 3 hasta ahorita, y aún no damos con el culpable, todas han sido de 14 años, al igual te pido qué estés al pendiente de la chica embarazada, no se que edad tenga, pero luce casi como si tuviese 14 o no más de 16 años, y al parecer se queda dormida como si nada, me temo qué llame la atención del atacante, aún aunque este embarazada -comentó el líder serio mirando a la joven que se encontraba dormida, como si nada.
-Tiene razón, a pesar de tener 19 años, parece más una niña, entrando a la adolescencia y más al ver que confía en extraños, tsk, que problemático, no sé preocupe, estaré al pendiente de ella y encontraré a el culpable de las desapariciones -respondió Shikamaru.
-Gracias, realmente me preocupa la persona que éste haciendo aquéllo, al igual que recuperar si es posible los cuerpos, pues me temo que lo más seguro es qué las pequeñas estén muertas, Tsunade me dijo que eres el mejor estratega, no por nada eres chunin con tan sólo 13 años -comentó el señor feudal serio para luego agregar -Y no creó que tengas inconveniente en compartir cuarto con la jovencita, estarán alojados en la única casita que está a dos cuadras de aquí, la casita tiene un letrero que dice shinobi, es pequeña, pero servirá para ambos y en cuánto al trabajo mañana podría empezar en la floreria que supongo notaste antes de llegar a la oficina, pensaba mandar a la chica que se quedará a dormir en el negocio de la floreria, pero me sentiré más seguro que un chunin la proteja en las noches, así que toma -dijo entregandole las llaves de la casita.
-Mmm, es algo problemático, pero lo haré, al igual que usted creó que ella sería una victima perfecta -respondió el chico agarrando las llaves.
-Bueno, puedes retirarte, cualquier cosa que descubras, informame a mi inmediatamente, ahh, por cierto crees poder llevarla, o llamó aún guardia para que te ayude -comentó el viejo líder, mirando al muchacho, el cuál había visto que era más alto que la joven.
-Será problemático llevarla, pero estoy seguro de poder hacerlo -respondió con una media sonrisa el Nara.
El anciano líder asintió con su cabeza y observó como el chico hacía un clon para darle las cosas de él y de la joven, pidiéndole que se encaminara a la casa con las llaves, para después cargar a la chica y notar que está no pesaba casi nada, después salió de la oficina para saltar por los techos y llegar al lugar que le había dicho el líder de aquél pueblo, le pidió al clon que cerrará la puerta, para luego ver como éste desaparecía y se encaminó a dónde se suponía estaba la alcoba, no tardó en encontrarla pues la puerta estaba abierta, y se sorprendió al sólo divisar una enorme cama, dejó a la chica en la cama y escribió una nota que le dejó a la vista, para luego cerrar la puerta, e irse a comprar algunos alimentos, ya qué el clon le había comentado que no había nada, que pudieran comer, se fue por 20 minutos a dónde había visto que vendían víveres, y compró carne de conejo, ya qué a veces le gustaba comer al ser su preferida, al igual qué compró unas cuántas frutas y verduras, para luego regresar a la casa de nuevo, caminando, mientras él iba haciendo eso, Naruto tenía 10 minutos que había despertado y 5 minutos de qué había terminado de leer la nota, checo si había un baño en el cuarto dónde vacío su vejiga, y luego se encamino de nuevo a la cama y buscó en su equipaje la ropa que usaría en un momento más, pues sentía calor y quería darse un baño, ese era otro defecto del jutsu, cuándo ya tenía todo listo, se soltó el cabello y desató su kimono, el cuál cayó al suelo, al instante quedó desnuda pues no usaba ropa interior ya que estando en esa tecnica de mujer embarazada, estás no le venían, y aunque ya empezaba a tener pudor como chica, en esos momentos qué personificaba a una mujer encinta, era más cómodo, qué no le apretara nada, en especial en el busto qué entré ratos los sentía sensibles por el calor que sentía y el motivo por el cuál tomaba otro baño, para su pésima suerte era ajeno a qué era observado por Shikamaru, él cuál había abierto la puerta pensando que la joven seguía durmiendo, viendo desde el primer momento cuando el kimono caía en el suelo, dándole la vista de su cuerpo, en especial de su trasero bien formado, Naruto al ser shinobi había sentido una presencia y al voltear por reflejó se había avergonzado al instante, para apresuradamente agacharse y tomar el kimono del suelo, error, Shikamaru ahora la había visto completamente desnuda, y aún no salía del trance.
-Ammm..., Shi..., Shika..., Shikamaru~kun, sal por favor -tartamudeo Naruto avergonzado estando en cuclillas en el suelo -(Hoy no es mí día, jamás le diré que Naruko es Naruto, que vergüenza que me allá visto, completamente desnudo como chica y con está panza) -pensó el chico avergonzado.
-Lo siento, discúlpame, debí haber tocado la puerta, sólo venía a ver si ya estabas despierta y preguntarte si comerias carne de conejo con verduras, no era mi intención verte desnuda -dijo el chico super rojo de la cara para darse la vuelta de inmediato y poder salir por fín del cuarto, sin embargo la joven habló.
-¡Espera, sé que no era tu intención, además debí desnudarme en el baño, eto, si quiero conejo, pero me gusta la carne medio cocida, y gracias Shikamaru~kun, en serio no te preocupes, dattebayo! -exclamó la chica cubriendose con el kimono y levantándose del suelo, para luego agarrar la ropa de la cama y meterse al baño.
El joven Nara había escuchado la puerta cerrarse y de inmediato se limpió la hemorragia nasal que emanaba de su nariz, para después cerrar la puerta, recargarse en está y resbalarse hacía el suelo, pues a pesar de no haber visto mucho, su cuerpo había reaccionado al ver su trasero.
-Mierda, mierda, mierda, que problemático -susurró el chico -(Por un momento vislumbre a Naruto, y lo peor de todo, es que éso fue lo que me excito, que mierda me pasa, desde qué estoy con ella sólo pienso en Naruto) -pensó el chico ignorando mejor aquello, levantándose del suelo e ir a preparar lo que comerian.
A los pocos minutos salió la joven y el accidente qué había ocurrido, no paso a mayores, después de comer, el joven le explicó lo de dónde trabajaría a partir de mañana y el qué se quedarían ahí juntos, hasta la estadía de ella, mientras que de la misión había preferido no hablarle completamente de todo, en especial qué ella era la siguiente posible victima, otro gran error, pues más adelante se daría cuenta que sí debió mencionarlo. Ambos estaban muy cansados, y auque la cama era lo suficientemente grande para los dos, el joven Nara no estaba muy convencido de compartir la cama, pero al final había terminado accediendo, por petición de ella, y así ambos se habían quedado completamente dormidos, a la mañana siguiente había despertado antes el Nara y había hecho los desayunos, dónde al poco tiempo le había acompañado Naruko, sólo que está vez había optado por llevar el cabello suelto y eso la hacía ver mucho más joven, estaba de suerte el joven, sabía que la persona que estuviese tras las desapariciones abordaria a la chica inmediatamente, en especial si se enteraba que sólo estaría 5 días en dicha aldea, y hoy ya era el segundo día, cuándo terminaron de desayunar, Shikamaru la dejó en la floristería y se fue a esconder para espiar quiénes le sacaban plática a la mujer de cabello singular, para estar embarazada habían querido ligarla varios hombres, y había anotado mentalmente sus rostros, entre ellos el de aquél guardia joven qué desde que se enteró que estaba sola, le tomaba demasiado interés a la chica, el chico Nara, había comido en el momento que la dueña le invitó comida a Naruko, cuándo ya eran las 6 de la tarde, salió de su escondite y se encaminó a la floreria, partiendo en una caminata tranquila a la casita shinobi e iban conversando, en el trayecto Naruko dijo qué quería invitar la comida, cuándo llegaron a la casa ya eran las 7 de la noche, aquélla casita si qué estaba alejada, además que después de una cuadra no habían más casas hasta llegar a la casita con el nombre shinobi, se alistaron lo más rápido posible y salieron casi 7:40 de la noche, para encaminarse a cenar algo, a las 8:20 de la noche, llegaron aún restaurante en dónde vendían barbacoa de conejo, pidiendo cada quién como quería comer su platillo de carne.
-¿Naruko~san, le gusta demasiado la carne medió cocida de conejo, verdad? -comentó Shikamaru observando la sonrisa de la joven.
-A Kurama-chan le encanta, ¿verdad Kura~chan? -dijo acariciando su vientre, dónde el joven Nara había posado su mirada, observando un leve movimiento -(Casi la cagó, espero piense que así llamaré al bebé) -pensó Naruto para luego agregar -Y puedes decirme Naruko~chan o Naru~chan, somos amigos Shikamaru~kun -habló sonriendo más Naruto.
-Ok, Naru~chan -respondió Shikamaru Nara pensando que ella amaba demasiado al pequeño que esperaba y que tenía un nombre muy peculiar, para luego ver qué el guardia Sato, se acercaba de nuevo hacía Naruko.
-Buenas noches, Naruko~chan, pequeño Nara, es una agradable coincidencia encontrarte en esté lugar, ¿puedo sentarme? -preguntó el guardia Sato, el cuál había visto entrar a la chica.
-Ammm, por mí no hay problema, ¿verdad qué no, Shikamaru~kun? -preguntó mirando en la dirección de su amigo.
-Por supuesto, no hay ningún problema -contestó el chico, sintiendo que era el más sospechoso de todos los que habían mostrado interés en la joven.
-Gracias, y bueno qué piensas de la cita que te pedí para salir a cenar mañana -dijo el guardia mirando a Naruko.
-Bueno, es que ceno con Shikamaru~kun, por eso no puedo -respondió Naruko con una sonrisa.
-Por mí no te preocupes, mañana regreso a mi aldea -contestó el Nara serio -(Perfecto, está es la oportunidad que esperaba para comprobar que ese hombre es el responsable de las desapariciones).
-Oh, no lo sabía, bueno, entonces aceptó ir contigo a cenar Sato~san -dijo Naruko sonriendo.
-Perfecto, entonces me retiró, hasta mañana Naruko~chan -respondió el chico alejándose -(Muy bien, serás mía, al igual que las otras) -pensó sonriendo maniaticamente, sin ser visto por nadie.
Después de aquéllo siguieron comiendo en silencio, para irse juntos a la casita en dónde se estaban hospedando, para hacer la misma rutina como la que habían hecho un día antes. Cuándo ya estaban en la recámara, se desearon buenas noches, para dormirse a las 10 en punto de aquél miércoles, y a las 7 de la mañana del día jueves ya estaban despertando, alistandose de inmediato para desayunar juntos antes de separarse, cuándo salieron de la casa, Naruto chica tomó la palabra, pues el silencio empezaba abrumarlo.
-Fue grato conocerte Shikamaru~kun, extrañaré tu compañía, te deseó un excelente viaje y esperó volver a encontrarnos de nuevo, dattebayo -comentó Naruko sonriendo.
-Si, fue problemático cocinarle a una chica más grande que yo, espero te cuides mucho Naru~chan, eres ingenua igual a un amigo que conozco, así que cuídate y no ingieras algo que dejes sin mirar, no es bueno que seas tan confiada, en especial con gente que apenas empezaste a tratar ayer -respondió el chico Nara serio -Bueno, te acompañare hasta la oficina del anciano líder, ya qué yo me tengo que reportar antes de partir -agregó luego, casi sonriendo.
-Gracias, y en serio eres increíble, terminaste el encargo que te encomendaron en menos de 2 días de haber llegado, te extrañaré -contestó abrazando al chico de repente -Lo siento, el embarazo me pone muy sentimental -dijo Naruko avergonzado separándose del muchacho y limpiando una pequeña lágrima qué empezaba a escurrir de su ojo izquierdo -(Ahora entiendo a lo que se refería Kurama~chan, cada día me siento diferente, ahhh, sólo tengo que aguantar, aún me extraña que no eh visto a ero~sennin, pfff, casi siento como si el no estuviera aquí) -pensó olvidando la vergüenza que había sentido y teniendo razón con aquél pensamiento, pues efectivamente el sannin no estaba en dicha aldea.
-Mmm, no te preocupes, mujer problemática -respondió Shikamaru serio aunque su mente era otra cosa -(No fui incómodo sentir su vientre, además de que sentí sus pechos, son enorme, mmm, estúpidas hormonas de la adolescencia, hasta ahorita no me habían afectado para nada) -pensó el joven del clan Nara.
Y así ambos caminaron en silencio, para luego separarse, la chica siguió de largo y el fue a hablar con el señor feudal de la aldea, a quién le contó quién era el posible sospechoso y que al parecer efectivamente haría su movimiento con la chica embarazada, diciéndole el plan que había maquinado para atrapar al joven con las manos en la masa y qué de ser posible, sólo el como líder supiera del plan, ambos habían estado de acuerdo y así se había retirado el chunin de Konoha, para efectuar la primera fase del plan, la cuál era, qué el guardia Sota lo viera irse. Y así es como lo había hecho, salió por la entrada principal, en dónde los guardias estaban, dos horas después se había infiltrado en la aldea por dónde el anciano le había dicho y se mantuvo vigilando a Naruko, viendo que a cierta hora la había ido a visitar Sota, probablemente para acordar la hora en que se verían, lo que no escucho el chico Nara fue que el guardia al parecer sabía dónde vivía la joven embarazada, pues Naruto al ser despistado ni cuenta se había dado que nunca le había dicho, en dónde se estaba quedando; Naruto chica ajeno a qué era vigilado y cuidado por su amigo, siguió trabajando hasta que salió a las 6 de la tarde, dónde se encaminó sola a la casita shinobi, para irse a bañar, ponerse un kimono limpio y salir a cenar con el guardia que la había invitado. Optó por ponerse un kimono azul celeste y ya cuando estaba por salir de casa, escuchó que tocaban la puerta, se sorprendió un poco al ver al guardia, el cuál vestía de civil.
-Buenas tardes, Naruko~chan, estás lista para ir a cenar -sonrío el hombre.
-Ah, si, dattebayo, vamos -dijo Naruko aún sin asimilar que no le había dicho su dirección en ningún momento.
Así ambos se encaminaron aún lugar nuevo, pues Sota la llevó aún restaurante bar, en dónde ya tenía previsto lo que comerian ambos, manipulando a los cocineros para preparar aquéllo. Cuándo se sentaron y pidió el menú, le dijo a la joven que él le recomendaba cierto platillo y ella por educación aceptó aquéllo, Shikamaru quién había entrado con un henge para verse más grande, se mantenía atentó a los movimientos del guardia.
-Bueno Naruko~chan, estoy seguro que te gustará lo que eh ordenado, es un delicioso corte de conejo semi cocido, con puré de papa y vegetales, y un delicioso jugó de naranja para ti y una cerveza para mi, estoy seguro que nuestro pedido llegará inmediato -comentó observando a la joven, con sus manos entrelazadas bajo su barbilla.
-Gracias, Sato~san -comentó Naruto.
-De nada, pequeña -respondió sonriendo.
-Jejeje, tengo 19 años Sato~san, no tengo nada de pequeña -contestó acariciando su vientre como costumbre desde que empezó a usar ése disfraz y recordando que algunas mujeres habían tocado su vientre como Jiraiya había predicho -(Aunque sólo tengo 13 años, no soy pequeño, aún estoy en crecimiento, sólo porque mida 1.50 no quiere decir nada, maldito viejo rabo verde) -pensó Naruto fingiendo una sonrisa.
-Bueno, no aparentas esa edad, luces como una niña que apenas entra en la adolescencia -contestó el joven guardia.
-Gracias por el cumplido, Sato~san, pero si me disculpas, necesito ir al sanitario, me podrías decir en dónde está, por favor -respondió la chica -(Estúpida vegija, con lo que me gusta ir a los baños públicos dónde van las mujeres, casi me siento un depravado por tener que entrar a ellos) -pensó el chico.
-Claro, mira, al fondo de aquél pasillo encontrarás los baños -contestó el guardia señalando hacia dónde tenía que ir la joven.
-Gracias, con permiso -habló Naruko parandose de su asiento para encaminarse lo más deprisa al baño.
A los pocos minutos de irse la joven, llegaron los platillos y el guardia Sato, le puso un líquido al jugo, Shikamaru había obsevado eso, y esperaba que la joven recordará lo que él le había dicho, él había terminado pidiendo lo mismo que comería la pareja y para disimular, también había pedido una cerveza, error, pues el conejo asado contenía algo que le afectaría no sólo a él, cuándo Naruko regreso, empezaron a comer, y muy rápido Naruto se acabó su carne por lo qué le terminó pidiendo un poco más pero del plato del guardia.
-Ne, ne, Sato~san, está muy delicioso todo, me podrías dar otro pedazo de conejo de tu plato, onegai -dijo haciéndole ojitos al muchacho.
-Claro, toma -respondió dándole un pedazo del asado -(Mientras más comas del asado, mejor, éste contiene un potente afrodisíaco que hará efecto en media hora) -pensó sonriendo para luego hablar -Oye, Naruko~chan, ¿no te gusta el jugo? -preguntó el guardia.
-Mmm, shi..., mmm, gulp, sí, pero siempre suelo tomar mi bebida después de terminar mis alimentos -respondió Naruko fingiendo una sonrisa -(Sólo por no ser grosero le daré unos sorbos, no me gusta beber jugo de naranja en las noches) -pensó Naruto olvidando la advertencia de su amigo Shikamaru. Del otro lado el joven Nara consumía su platillo lentamente, mientras estaba satisfecho de que la chica no bebiera de aquél vaso, iluso, eso era él, al tener expectativas de qué ella, siguiera sus consejos.
-Claro, disculpa si sone grosero, para compersarte, qué te parece si saliendo vamos a dar una vuelta, conozco un lugar que tiene una vista hermosa -comentó el joven sonriendo -(Y es un excelente lugar en dónde no te verá nadie, gemir como perra en celo) -pensó aún sonriendo.
-Mmm, está bien, dattebayo -contestó terminando de engullir el último pedazo de conejo y empezando a beber un poco del jugo -(Caminar me hará bien, comi demasiado, y este jugo sabe muy raro, ni la mitad bebere) -pensó dejando el vaso aún lado para agregar -El jugo sabe raro, pediré un vaso con agua -comentó Naruko, llamando aún camarero el cuál le trajo en un instante el vaso y lo bebio con avidez como si nada -Ahh, que refrescante, dattebayo -dijo viendo al joven.
-Perfecto, es hora de irnos, pagaré la cuenta, si gustas espérame afuera, ahorita salgo -habló el joven guardia -(Bueno, no importa, el afrodisíaco es más que suficiente) -pensó para luego ir a pagar la cuenta e inmediatamente salir afuera del local dónde lo esperaba la joven.
Shikamaru, quién no se había acabado el conejo, y sólo había bebido dos sorbos de la cerveza, pidió la comida para llevar, para luego acercarse al vaso de jugo qué la chica no sé había terminado.
-Mmm, huele a alchol -susurró el Nara, bebiendo un poco y comprobando que efectivamente era eso, para luego dejarlo en el mismo lugar, pagar su cena que no había terminado y guardarla en su maleta para luego retirarse de inmediato.
Rápidamente se movió sigilosamente hasta alcanzar a la pareja, y observar de manera prudente como se alejaban un poco de la aldea, inmediatamente hizo un clon para mandarlo al señor feudal y que este le explicará un poco, los sucesos qué hasta ahorita habían pasado, mientras él seguía avanzando, sin ser notado; después de media hora de seguirlos, el seguía igual como si nada, al igual que la chica que ya estaba algo cansada.
-Mira por fin llegamos -dijo Sato mostrando la vista de un lago -(Mierda, porque aún no le a hecho efecto, yo ya estoy en mi límite) -pensó notando que su miembro ya estaba duro.
-Oh, es genial el paisaje, dattebayo -respondió Naruko acercándose al lago para cerrar la vista y sentir la brisa del aire.
El joven guardia no resistió la escena, pues con aquél peinado de coletas bajas, y estando a espaldas de él, se veía como una dulce niña, y se acercó abrazando el cuerpo de la joven.
-Sa...to..., Sato~san, eto, me siento incómoda, en especial por tu porta kunai, que se está encajando en mi trasero -dijo Naruko, intentando alejarse sin poderlo -¿Sato~san? -comentó diciendo el nombre del joven.
-Naruko~chan, eso no es mi porta kunai -susurró cerca de su oído, pegando más su miembro a su trasero, para luego llevar su mano a uno de los pechos y lamer su oído.
-Ah -gimio quedito Naruko -Por favor, sueltame -dijo la joven pensando otra cosa -(Sueltame maldito rabo verde, es desagradable qué me toques con tus asquerosas manos, además a esté pasó no podré cumplir la promesa que le hice al viejo ero~sennin).
-No, te resistas Naruko~chan, no extrañas que un hombre te penetre -dijo agarrando fuerte ahora los dos senos, esperando que pronto empezará a pedir por sexo.
-¡Ah, duele, déjame, no me gusta qué me toques, se siente repugnante, y no quiero qué tú me penetres! -exclamó pisando el pie del joven para intentar alejarse lo más lejos.
-¡Mierda, me las pagarás maldita! -habló molestó, para deshacer el jutsu qué tenía y ser aquél hombre qué era buscado en otras aldeas.
El joven Nara, que se había mantenido al margen, lo atrapó en su jutsu de sombras, acercándose hasta él, para quedar ambos de frente.
-¡Shikamaru~kun! -exclamó Naruko -(Genial, no rompere mi promesa y así el viejo me enseñará una increíble técnica) -pensó alegre Naruto al ver ahí a su amigo.
-Oh, así que no te habías ido, pequeñajo -comentó aquél hombre.
-No, sospeche de usted desde que se quedó mirando a Naruko, Tensei, civil con algunas capacidades ninjas, y buscado en 3 aldeas, eras el único que podría ser el responsable de las adolescentes desaparecidas, ya que el shinobi Sato, regresó de la última aldea en la que estuviste hace 3 semanas -comentó el Nara manteniendo inmovilizado al hombre lo más que podía.
-Eres muy listo, mocoso, pero que lástima que todas estén muertas, además de que ustedes dos serán los siguientes y estarán en el fondo del lago como ellos -contestó molestó.
-Yo no cantaría victoria viejo, el señor feudal de la aldea ya viene con un escuadrón para atraparte -sonrío Shikamaru, pues había tenido que desaperecer al clon para mantener prisionero al viejo, sin embargo, empezaba a sentirse un poco raro.
-¡No dejare qué me encierren, primero muerto, sólo lamentare no poder ver el espectáculo que protagonizará Naruko~chan! -exclamó Tensei, mordiendo una pildora qué tenía escondido en su diente y que contenía veneno, donde empezo a salir espuma de su boca convulsionandose en el proceso.
-¡No, mierda! -exclamó Shikamaru deshaciendo el jutsu y viendo caer al hombre muerto -(A qué mierda se refería, Naruko apenas tomo 3 sorbos del vaso) -pensó el chico extrañado, dos minutos después llegaba el líder con un escuadrón capacitado para capturar al hombre que era buscado en otras aldeas.
-¡Naruko, Shikamaru! -exclamó el viejo líder -¿Están bien, no les hizo daño? ¿tienen alguna herida? -preguntó el señor feudal divisando por fín a los 2 jóvenes y al hombre muerto.
-Estamos bien, no me hizo nada y a Shikamaru~kun tampoco, ¿verdad? -respondió Naruko acercándose -(Sólo me tocó, pero no es algo grato de hablar, ya con qué Shikamaru lo viera es muy vergonzoso, definitivamente jamás le diré qué soy Naruto, pfff, quiero un baño siento mucho calor) -pensó Naruto molestó.
-También estoy bien, pero, lo siento, no pude evitar que no sé quitará la vida, debí haberlo previsto -contestó el joven Nara molestó.
-No importa, gracias al cielo ambos están bien, es una lástima que no podremos entregar los cuerpos a los familiares -dijo el líder serio.
-Creo que los cuerpos están en el lago, dattebayo -comentó Naruko algo triste, pues había prestado atención a lo que había dicho aquél asqueroso hombre.
-Lo que dice Naruko~san, es cierto, eso fue lo que nos dio a entender, antes de qué se quitará la vida, tks, qué problemático -comentó el chico Nara.
-Entonces, nosotros nos encargaremos de esto, vayan a descansar, ya es tarde, casi serán las 11 de la noche, mañana puedes presentarte después de la 1 de la tarde a trabajar Naruko, mandaré aún guardia a notificarle a la dueña de la floreria y Shikamaru, ya hablaremos mañana, lleva a Naruko a descansar, en su estado cualquier sobresalto puede agraviarla, te pido qué si en algún momento se agita o se pone mal, llevala al hospital, vayanse con cuidado y descansen -comentó el señor feudal, para después girarse al cuerpo muerto.
-Gracias señor líder -dijeron ambos jóvenes al mismo tiempo. Para luego alejarse lentamente de ahí.
Después de 20 minutos de silencio y algo avergonzado de lo que había pasado con aquél sujeto, Naruko habló.
-Ne, ne, Shikamaru~kun, gracias, de no ser por ti, aquél sujeto me hubiese hecho algo -comentó la chica asqueada -(Gracias porque no rompi la promesa que le hice a ero~sennin, pero me siento avergonzado, porque de seguro vio que me tocó aquél hombre, ahhhh, ya no aguantó el calor, ya quiero llegar y darme un baño y desaparecer el asqueroso sudor y saliva que siento en mi cuerpo) -pensó Naruto avanzando.
-No hay de qué, chica problemática, apresurate, que ya casi llegamos, aparte necesitó tomar un baño antes de dormir, hace demasiado calor -respondió Shikamaru sonriendo a la chica, para seguir caminando.
A las 10:50 habían llegado a la casa, y aún sus cuerpos no presentaban un gran indicio sobre el afrodisíaco, qué ninguno de los dos sabía, qué habían ingerido inconscientemente en el alimento, Naruko le pidió el favor al Nara para bañarse primero, comentandole qué tenía mucho calor y sueño, y éste le había cedido el sanitario por educación y respeto, mientras el guardaba lo que había dejado del conejo qué no sé había terminado de comer, pensando que podría desayunarlo al día siguiente, 20 minutos después Naruko le decía al joven que podía usar el baño, y ella se había acostado para quedar dormida de inmediato, casi a las 11:30 había salido el adolescente del clan Nara, aún sintiendo calor en su cuerpo, cuándo llegó a la cama, escucho a la chica haciendo sonidos extraños.
-Mmm..., ahh..., ahh..., mmm... -jadeaba quedito moviéndose inquieta.
Shikamaru empezaba a sentir que su miembro, respondía a los ruidos que hacía la chica, se estaba excitando y eso no era bueno, por lo qué optó por intentar despertarla, pensando que quizás era una pesadilla desagradable lo qué ella tenía y él era un maldito por excitarse sin razón aparente.
-Naru~chan, naru~chan, despierta -dijo sacudiendo el cuerpo de Naruko. Al poco tiempo despertó ella.
-Shikamaru~kun, ¿qué su...sucede? -tartamudeo soñolienta dejando escapar un jadeo de repente -Ahhh... -dijo de la nada -(Que mierda fue eso) -pensó preocupado para luego volver a jadear -Mmm..., ahh..., mmm..., ahh... -dijo intentando pararse de la cama para quedar hincada sobre el colchón.
Shikamaru, sólo miraba absorto todo, y sentía más calor y dolor en su miembro.
-Shi...ka..., Shika...maru, me sien...to raro -respondió Naruko sin darse cuenta que se refería a si mismo como chico -Ahh... -volvió a jadear.
El joven Nara que por fín había salido de su estupor, se acercó preocupado hacia el otro lado, en dónde estaba la chica hincada, para intentar ayudarla a pararse, y llevarla así al doctor, como había recomendado el líder, cuándo le estaba tendiendo la mano y está ya se había levantado, el adolescente cayó de espalda al suelo, jalando consigo a Naruko, la cuál cayó encima del miembro duro del adolescente Nara, quién la agarró de la cintura para que no golpeara su panza, tratando de no soltar un jadeo por la presión del trasero de la chica que sentía en su pene, sin embargo lo sorprendió lo que sucedió después, pues la chica empezó a frotar sus glúteos contra aquéllo duro que sentía debajo de su trasero.
-Ahh..., mmm..., ahh..., mmm... -jadeaba Naruto moviendo las caderas, por las sensaciones qué experimentaba, en ese momento. De lo qué aún no sé había percatado por su comportamiento y en especial del hecho de qué con aquél movimiento, su kimono iba cayéndose, hasta que quedó completamente desnuda.
-Mmm..., ahh... -jadeaba el chico excitado, excitandose más al verla completamente desnuda -Mierda..., ahh..., perdóname..., por lo que haré..., mmm..., Naru~chan..., ahh... -dijo tocando y apretando uno de los grandes senos de la chica.
-Ahh..., Shikamaru..., ahh..., lo siento..., mmm..., ahh..., pero quiero más... -dijo jadeando Naruto rojo de la verguenza, mientras seguía moviendo su cuerpo.
-Naru~chan..., ahh... -dijo el chico más excitado, por las palabras qué sugerían aquéllo.
Usó toda la fuerza que pudo y cargó a la chica embarazada tomandola por los muslos, mientras está se sujetaba por los hombros de su amigo, para luego inmediatamente depositarla con cuidado, y empezó a desnudarse desesperado, pues era una visión exquisita cómo aquélla joven jadeaba, su nombre, y cómo estaba muy húmeda, pues sus jugos, se iban escurriendo rumbo a su trasero.
-Naru~chan... -dijo acercando su pene a la entrada de la vagina de la chica. Cuándo está habló.
-No... -reaccionó Naruto, viendo la decepción del joven, para luego voltearse y mostrar su agujero, el cuál había separado con su manos, mostrando así su ano un poco mojado, y aunque tenía su cara de lado y su mejilla pegada al colchón agregó -Quiero aquí Shikamaru..., metelo ahí..., ahh..., por favor... -jadeo la chica avergonzada -(Mañana me arrepentire de esto, estúpido sueño con el teme, ni siquiera estoy seguro de lo qué hago, casi parezco como si ya lo hubiera hecho antes, definitivamente me quedó la curiosidad de qué se siente, por lo qué soñé hace días con Sasuke) -pensó echándole la culpa al Uchiha, por querer tener un miembro en su culo.
El joven Nara, se extrañó un momento, y casi juró ver a Naruto, su amigo pidiéndole eso, y en vez de sentir repulsión, sintió más deseo, pero regreso a la realidad rápidamente, con el sonido de los jadeos que la chica emitía.
-Naru~chan..., yo soy virgen..., no quiero lastimarte..., esa zona hay que lubricarla..., no sé como hacer eso..., ahh... -comentó jadeando inquietó aún excitado por tener su culo a la vista.
-Ne..., ne..., ahh..., hazlo..., ahhh..., Shikamaru..., ahhh..., es mi primera vez ahí también..., ahhh..., por favor..., ahhh..., me siento muy caliente..., ahh..., sólo lubricalo bien..., ahhh..., utiliza tus dedos primero... -jadeaba Naruto desesperado por cómo sentía su cuerpo.
El adolescente, ya no resistió más aquéllo, era demasiado verla rogando porqué se lo hiciera, implorando porque metiera sus dedos, eso era demasiado para un chico de tan sólo 13 años, no todos los días se tenía a una mujer que casi era 6 años mayor que uno, deseando a un niño que era un completo inexperto, y quién por primera vez, sentía deseó por una chica, es decir por alguien, un deseo abrumador, que jamás había experimentado ni por curiosidad a las revistas en dónde las personas hacían esté tipo de cosas, y qué en ese momento, intentó hacer lo que una vez vio en una de ellas, por lo que le mostró sus dedos a Naruko para qué está los lamiera, y así lo hizo ella, sin palabras de por medio, casi sabiendo lo que le pedía el chico, aún Naruto se sorprendía qué supiera lo qué le pedía, cómo hacer algo de lo qué no tenías conocimiento, una qué otra vez había espiado lo qué escribia el viejo pervertido de su maestro Jiraiya, pero no le había llamado la atención realmente, para averiguar de ello, el aún era un niño, y había cosas que no había entendido de lo ahí escrito, y a parte hasta el momento, no había sufrido los cambios de la adolescencia como su compañero de equipo Sasuke, erecciones o sueños húmedos, todo se remontaba a ese simple sueño qué no le tomó mucha importancia después de hablar con Kurama, el sueño en qué Sasuke lo penetraba y él rogaba y gemia por más, de ése recuerdo tan lúcido no había pasado mucho tiempo y apenas en ese momento, lo recordaba todo con claridad, pero todo eso se esfumó, cuándo lo sintió, algo estaba profanando su agujero, y sabía qué quién lo hacía no era el teme de Sasuke, si no su amigo Shikamaru Nara, y a pesar de saber que él también era un hombre, como su amigo, lo deseaba, deseaba hacer eso.
-Ahh... -jadeo Naruto retirando sus manos de sus glúteos y poniéndolas en el colchón, para luego empezar a moverse ella misma, ya qué el chico no hacia ningún movimiento y él se estaba impacientando -Ahhh..., Shikamaru..., ahh... -decía la chica excitada -(Joder, que bien, se siente, pero quiero otra cosa, algo más grande, al diablo la preparación, ya no aguantó) -pensó Naruto olvidando su orgullo por lo que iba a pedir en aquél momento -Shikamaru..., ahh..., Shikamaru..., ahhh..., quiero tu pene..., ahh..., metelo ya..., onegai... -suplicó Naruto chica cegado por el deseo.
Y eso desarmo al Nara, la paciencia y el control que mantenía, junto con el miedo de lastimarla por no querer hacerle daño, se fueron a la basura, sacó su dedo, separó sus glúteos y se metió en ella sin delicadeza.
-Ahh..., joder... -dijo el pelinegro, sintiendo lo apretado qué estaba la chica, para luego divisar un poco de sangre qué empezaba a salir de la entrada, y lograr así qué se preocupara -Mierda... -comentó intentando salirse, lo cuál no pudo hacer.
-Ahhh..., Shikamaru... -exclamó Naruto cuándo el Nara se enterró en ella, y al ver que éste no se movía, ella fue quién lo empezó -Ahhh..., más..., ahh..., más fuerte..., onegai... -jadeaba entrecortada.
-Ahh..., Naru~chan..., estás sangrando... -respondió conteniendo el deseó de hacer lo qué le pedía Naruko, embestirla fuerte.
-Ahh..., hazlo..., o buscaré... ah... alguien más qué lo haga... -contestó empezando ah alejar su cuerpo.
-¡Eso si qué no, mujer problemática! -exclamó el chico Nara, agarrando muy fuerte de las caderas a la joven y enterrandose lo más rápido pues casi se había retirado Naruto -Naru~chan..., ahh..., estás muy estrecha..., ahh... -decía embistiendo más fuerte a la chica.
-Si..., así...., ahí Shikamaru..., ahh..., qué bien se siente..., ahh..., más..., ahh..., onegai... -jadeaba ronco Naruto, sin darse cuenta que su voz ya casi no era la de Naruko, y que escurria demasiado su entrepierna.
-Ahh..., ahh... - jadeaba el Nara inclinando un poco más su cuerpo, para así apretar muy fuerte uno de los senos de Naruko.
-¡Ahh..., Shikamaru...! -gritó Naruto corriendose en la cama, sin ver que manchaba de blanco la sábana.
-Ahh..., no creó aguantar más... -comentó el joven casi corriendose dentro, pero salió a tiempo del ano de la chica, y lo hizo encima de su cuerpo, el cuál había caído de lado.
Para luego acostarse a lado de la chica. Y esperar a calmarse, sin embargo su erección no había bajado y la chica seguía agitada.
-Shikamaru..., mmm..., aún me siento raro..., quiero qué lo sigamos haciendo... -comentó gateando a dónde estaba el Nara y observando su miembro -(Rayos esa cosa entró ahí, mmm, a qué sabrá aquello blanco qué parece leche) -pensó acercando su rostro al pene de su amigo, para empezar a lamerlo.
-Naru~chan..., ahh..., está sucio..., ahh..., además..., ahh..., tiene restos de sangre..., ahh... -dijo mirando cómo se metía su miembro a la boca, excitandose al ver su trasero y su vientre, y sin pensarlo le metió una nalgada, la cuál hizo gemir a la chica, quién siguió metiendo aquél pene en su boca, más rápido, mientras el Nara la nalgueaba, más fuerte y está gemia -Ahh..., ya no aguantó más... -dijo el chico avisando para qué está se retirará, sin embargo Naruto no lo hizo, y se tragó la esencia de su amigo, corriendose él también en el procesó.
-Mmm, qué rica lechita Shikamaru -comentó limpiando con su lengua la esencia qué escurria por la comisura de sus labios. Para luego ver que aún seguía erguido aquél miembro -(Oh, la llama de la juventud como dice Lee~kun, jeje, mmm, aún tengo ganas de seguir, le daré todas mis primeras veces a Shikamaru) -pensó gateando de nuevo ahora encima del chico y acercando su lengua a los labios entre abiertos de éste, él cuál respondió el beso, torpe pero ansiosos, pues ambos eran inexpertos, viendo como se formaba una hilera de saliva al separarse, a parte Shikamaru Nara ignoraba qué Naruto se acomodaba entre sus piernas y qué lo iba acostando lentamente en el colchón, pues al Uzumaki le había entrado la curiosidad de que sentiría al empalarse el mismo el pene de su amigo, en aquélla vagina qué poseía por el jutsu y qué jamás se le había pasado por la cabeza qué haría aquéllo siendo el una chica.
-¡Ahh! -exclamó la joven sentándose de golpe encima del miembro de Shikamaru -(Mierda dolió más que del otro modo) -pensó agitado por el repentino dolor.
-¡Mmm..., ahh..., joder..., Naru~chan...! -exclamó Shikamaru cerrando sus ojos, para luego sentir como ella se movía y gemia su nombre -(Mierda, ahora entiendo, a qué se refería aquél maldito viejo, ahh, Naruko actúa raro, y no sólo ella, yo también, lo único qué se me ocurre, es que sea por algún afrodisíaco, pero joder, que bien se siente esto) -pensó el chico Nara viendo como Naruko lo cabalgaba, y por una fracción de segundo, cegado de repente, casi juró ver de nuevo al idiota de su amigo Naruto, y no pudo evitar lo qué hizo, cargar a la chica y ponerla debajo de él, penetrandola cómo poseído.
-Shikamaru..., ahh..., Shikamaru..., más fuerte..., ahhh..., más rápido..., ahh... -gritaba Naruto de nuevo con su voz normal y no la qué usaba cuándo era Naruko, sin escuchar lo que dijo su amigo de repente.
-Ahh..., mmm..., ahh..., Naru..., ahh..., no creó aguantar más..., ahh... -jadeaba penetrando cada vez más fuerte a la chica para salir de ella y gritar un nombre -Ahh..., Naruto... -exclamó corriendose en el vientre de la joven cayendo aún lado de ella, mientras Naruto también se había corrido diciendo el nombre del chico, y sintiéndose por fin cansado.
-Shikamaru, me siento exhausto, creó que ya son las 3 de la mañana -comentó Naruto casi bostezando.
-Mmm, van a ser casi las 4 de la mañana, descansa, Naruko -respondió más dormido que despierto.
-Ujum -dijo la chica, cayendo dormida de inmediato, al igual que el chico a su lado.
Así durmieron hasta lo más tarde qué pudieron, pues a las 8 de la mañana, Shikamaru se despertó, por falta de oxígeno, pues tenía los pechos de la chica cubriendo una parte de su rostro, y aunque se sintió avergonzado, eso desapareció al recordar todo lo que había hecho con ella, y optó por lamer el pezón de Naruko, quién empezó a despertar agitada.
-Shikamaru..., ahh... -susurró avergonzado Naruto, recordando el comportamiento qué tuvo y cómo había actuado con su amigo, Shikamaru al ver a la chica apenada dejó de hacer aquéllo, para levantarse de la cama.
-Lo siento Naruko, iré a tomar un baño -comentó serio para encaminarse al sanitario, sin embargo Naruto lo detuvo.
-Shikamaru, no me desagrado lo que hiciste ahorita, y siento mucho mi comportamiento de anoche -dijo Naruko, sujetando la mano del Nara, que empezaba a sentirse una basura por aprovecharse por lo que le había hecho a la joven -Demo, no me arrepiento de nada, me gustó demasiado, y si no tienes ningún inconveniente quisiera tomar un baño contigo -dijo parandose de la cama y caminando enfrente de su amigo para luego sujetar su rostro y besar sus labios, siendo correspondido el gesto, para luego ir despegandose la chica y tomar la mano del Nara para guiarlo al baño, dónde terminaron teniendo sexo, del mismo modo qué la primera vez qué lo hicieron, pues para Naruto había sido más placentero. Shikamaru disfrutó aquéllo y aunque quizo acabar dentro como las veces anteriores, no lo hizo por respeto, para luego por fín terminar de bañarse y salir desnudos juntos, vistiendose al instante, dónde se encaminaron a la cocina, para así poder desayunar pues ya casi eran las 10 de la mañana, cuándo el Nara abrió el refri y sacó el conejo Naruko dijo que no quería desayunar aquéllo, pues le recordaba lo vivido en la noche anterior qué estuvo junto al viejo rabo verde, así que el adolescente buscó y sacó otra cosa de la nevera y empezó a preparar el desayuno, el cuál comieron a los pocos minutos, olvidando el conejo que quedó afuera, y qué terminarían botando sin saber que ese platillo era lo que había comenzado aquéllas nuevas experiencias.
-Ne, ne, Shikamaru, gracias por el desayuno -comentó Naruko sonriendo.
-De nada, ¿y a dónde se fue el Shikamaru~kun?, Naruko -preguntó Shikamaru Nara.
-Al mismo lugar que se fue el Naru~chan, jejeje, ¿te molesta que te diga Shikamaru? -dijo la chica.
-No, sólo que suena más íntimo, y de algún modo también me recuerda ah alguien que me llama así, dejando eso aún lado, sólo tenemos 4 días con hoy conociendonos, que problemático -habló el joven, recordando que ya habían mantenido relaciones sexuales varias veces en menos de 24 horas.
-Oh, tienes razón Shikamaru, pero, nosotros ya hemos intimado -respondió Naruto desviando la mirada -(Mi orgullo de hombre se fue al carajo, lo que hice con Shikamaru me gustó demasiado, pero siento un poco de remordimiento por la persona especial que lo llama por su nombre) -pensó Naruto para luego decir -Lo siento -echándose la culpa de que todo eso comenzará, ya que el personificaba a una mujer mayor en apariciencia que para colmó estaba embarazada y que había seducido a un niño, del cuál se podría decir había violado, aunque la realidad era otra.
-No tienes que disculparte, lo que estuvimos haciendo en la madrugada, fue a causa de un afrodisíaco muy potente que ambos tomamos, del cuál aún no estoy seguro si fue el jugo del que sólo bebiste 3 sorbos y que yo igual termine probando, pero eso ya no importa, ahora lo que pasó ahorita en la mañana fue algo mutuo que disfrutamos por la atracción que de algún modo creó que ambos sentimos, mmm, que problemático, pero de lo que si estoy muy seguro es que me atraes demasiado, y no me importa que seas mayor y estés esperando un hijo del hombre con el que te casaste, quisiera que vinieras conmigo a mi aldea y así poder protegerte y cuidarte, al igual que al hijo que esperas -dijo el adolescente serio pero sonrojado -(Carajo acabó de hablar sin pensar) -pensó Shikamaru.
-Oh -exclamó Naruto sorprendido, sintiéndose alegre por lo que Shikamaru le decía, para luego sentirse triste al darse cuenta que todo aquéllo se lo decía a Naruko, y ella se iría para siempre mañana -Gracias, por expresarme tus sentimientos Shikamaru, me siento del mismo modo que tú, creó que también me atraes, y que apenas ahora que lo mencionaste, es que me doy cuenta, pues ni Sato, ni el viejo, ni ningún otro hombre que me ah querido tocar, me a parecido algo agradable, y contigo es diferente, pues me gusta y quiero que me toques, además yo fui quién comenzó todo, en serio agradezco tu ofrecimiento, pero no puedo aceptarlo, yo tengo que emprender un viaje mañana y tu tienes que regresar a tu aldea, en dónde te espera tu familia, tengo una promesa que debo cumplir, además de un secreto que no te puedo contar, pero te prometo que si nos volvemos a topar más adelanté, te lo diré, y espero sigas siendo mi amigo, dattebayo -comentó Naruto fingiendo una sonrisa.
-Entiendo, pero si tu no quieres ir conmigo, déjame acompañarte -respondió serio el Nara, para recibir un abrazó de Naruko, pensando que esa era una aceptación a su propuesta -Bueno, hay que apurarnos, ya casi es hora de salir de la casa -comentó observando que ya casi eran la 1 de la tarde, para luego besar en los labios a la chica y así por fin separarse.
Naruto, no había querido tocar más el tema, y había decidido que se iría de la casa, cuándo Shikamaru se quedará dormido en la noche. Después de darse otro beso por fin salieron de la casita shinobi y se encaminaron hacía el mismo rumbo para luego tomar cada quien caminos separados, diciendo el Nara, que pasaría a buscarla en la tarde, así Shikamaru llegó a la oficina del señor feudal para hablar con él sobre lo que quería hacer, contándole que había decidido acompañar a la joven en su viaje al día siguiente que partía, pues le preocupaba lo que le pudiera pasar al ser confiada e ingenua, además de pedirle su apoyo para que la Hokage y su familia, supieran lo que haría, el líder de la villa había pensado que era buena idea, y notaba que el muchacho, quería a la joven como una hermana, que equivocado estaba, pues Shikamaru había decidido guardar el secreto sobre lo del afrodisíaco, pues no había que ser tan listo para averiguar lo que había pasado al no tomar un antídoto, a parte de que existía la posibilidad que lo separaran de una mujer mayor que tenía experiencia en el ámbito sexual, y la arrestaran por argumentar que no era consensual, ya que él era aún menor edad, cuando término de charlar y el señor feudal le dijo que deseaba que ambos fuesen a verlo para redactar un texto y afinar detalles, que se le mandaría a la Hokage de Konoha para que estuviera informada, sobre que uno de sus ninjas, no regresaría; el señor feudal sugirió una partida de shogi después, dónde terminó perdiendo, siguiendole 6 derrotas más, seguidas, Shikamaru le dijo al anciano que ya se iría a buscar a Naruko, pues faltaba muy poco para que la chica saliera del trabajo, el hombre lo despidió y agradeció de nuevo su victoria en la misión, el Nara pensó que sentiría aquél trago amargó como cuando no recuperó a Sasuke de su primera misión como chunin y líder de aquél grupo que se formó, pero realmente estaba vez sentía que era una victoria, una victoria egoísta, la mejor de todas, pues había ganado a Naruko, aquélla mujer que había despertado algo nuevo, y que el pensaba sería la única persona.
Cuando llegó por Naruko, se despidieron de la dueña del local, a la cuál ya no verían mañana, después se encaminaron a la casa, en dónde inmediatamente al cerrar la puerta se comieron a besos, la desesperación de ambos era demasiado, y la joven embarazada, se fue agachando para ponerse hincada y sacar el miembro del adolescente, el cual ya estaba duró y goteaba líquido preseminal, empezó a lamerlo desde el glande para ir pasando su lengua hasta la base del pene y luego regresar de nuevo a la punta en dónde lo engullo lubricandolo más con su boca, mientras debajo de su kimono se lubricaba su entrada, con los fluidos que salían de su vagina, para luego sentir que no era suficiente.
-Ahh..., Shikamaru..., ya..., ya no aguantó más..., onegai... -dijo Naruto parandose e inclinandose para exponer su trasero -Onegai..., Shikamaru..., ahh..., te deseo demasiado... -comentó sonrojada.
-Naruko..., mmm... -respondió acercándose a la entrada -Ahh..., está es la tercera vez que lo hacemos por aquí y sigue estando muy apretado... -susurró excitado empezando a entrar, lentamente, para luego empezar a moverse -Ahhh..., Naru..., mmm..., ah... -decía el adolescente agitado.
-Mmm..., sí..., ahhh..., más..., ahhh..., más rápido..., onegai..., ahhh... -jadeaba Naruto.
Así siguieron por 40 minutos, con caricias, besos y penetraciones, para luego acabar juntos, Shikamaru en la cara de la joven, y Naruto encima de su kimono, recogieron las cosas y fueron a bañarse, cuando terminaron salieron a comprar cena para regresar de inmediato y comer en la sala, pues Naruko había dicho que tenían que dejar todo limpió para irse temprano de la aldea, y eso fue lo que hicieron, comieron y limpiaron todo, para luego hacer cada quién sus maletas, dónde el Nara alcanzó a ver como la joven depositaba su último pago que había recibido de la dueña de la floristería, en un monedero de rana y por un momento recordó que Naruto también tenía uno, realmente la joven era parecida en algunas cosas con su amigo, para luego ver como lo guardaba de nuevo y bajaba al suelo su equipaje, si el Nara fuera un chismoso, y hubiese revisado la maleta de viaje de la joven, hubiera visto la cinta ninja de Naruto. Cuando ambos terminaron de alistar sus maletas de viaje, ya era algo tarde, Shikamaru se sentía algo cansado, mientras que Naruto aún tenía energía y cuándo el Nara vio las sábanas manchadas de sangre y con otros fluidos corporales, se sintió un poco mal por haber sido un bruto, pues recordó que Naruko había sangrado cuándo la penetró sin cuidado, y apenas en ese momento se daba cuenta que al parecer si la había lastimado, lo que el joven no sabía es que esa sangre, la cual no era mucha, era de la primera vez de Naruto como chica, y cuando estuvo a punto de quitar las sábanas para poner unas limpias la joven embarazada le dijo que las dejará.
-Ne, Shikamaru, no te preocupes, estoy bien, no me lastimaste, esa pequeña mancha de sangre es porque fue mi primera vez, así que no te mortifiques, dattebayo -comentó Naruto -(Oh cierto, Shikamaru no sabe que fue mi primera vez como chica, de adelante y atrás, mmm, espero que piense que me referí a mi trasero y no de lo otro, se supone estoy embarazada, y como chica debí perder la virginidad y por eso estoy embarazada) -pensó Naruto para luego agregar -Dejalas, mañana las quitas y se lavan -dijo sonriendo al chico.
-Mmm, que problemática eres Naruko, está bien, ya no pensaré en que te lastime un poco, sólo que apenas me doy cuenta que es una mancha de sangre un poco grande y me disculpo por ser un bruto -respondió el joven para luego acostarse y pedirle a la chica que lo siguiera.
Así ambos se acostaron en la cama y Naruto se puso de lado para mirar a su amigo.
-Shikamaru, no me arrepiento de lo que sucedió con nosotros, ni el tiempo que llevamos compartiendo en éstos casi 5 días, se qué suena egoísta pero me siento feliz de qué perdieras tu virginidad conmigo -habló Naruto, depositando una mano en el rostro del chico, para luego sonreír, acercarse a sus labios y comenzar un fogoso beso.
El adolescente no pudo resistirse a los labios de la mujer que lo estaba besando, y sin pensar ya en todo lo antes mencionado y responderle a Naruko qué él igual era un egoísta por querer tenerla consigo, se posicionó encima de la joven embarazada sin recargar su cuerpo en el de ella, para luego empezar ah acariciarle los muslos, siguiendo con su vientre y terminar pellizcando uno de sus pezones, escuchando los gemidos que escapaban de aquellos labios femeninos, que había dejado de besar para darle pequeñas mordidas a su cuello.
-Ahh..., Shikamaru..., ahh... -gemia Naruto.
-Me encantas Naruko y lo siento -susurró en el oído de la joven para luego morder muy fuerte su hombro en dónde dejó una marca que desprendía un poco de sangre -Ahora me perteneces -dijo lamiendo la herida que le había hecho.
-Ahhhh... -gimio fuerte Naruto, manchando más aquéllas sabanas -(Carajo, se sintió muy bien, pero dudo que deje marca, está será la última vez, dattebayo) -pensó calmando su respiración agitada por haber tenido un orgasmo sin saberlo, para luego cambiar papeles y subirse encima de su amigo, empezando a frotar su trasero en la erección que éste tenía -Mmm..., ne..., Shikamaru..., ahh..., quiero montarme..., ahhh..., onegai... -dijo para empezar a desnudarse y empezar a retroceder, para desnudar la pelvis del joven Nara, cuándo le quitó la ropa interior, empezó a lamer la enorme erección que tenía su amigo.
-Mmm..., ahh..., Naruko..., ahh... -gemia Shikamaru con los ojos entre abiertos, mientras Naruto se dilataba su entrada, después de 10 minutos, dejó de hacerlo y se empalo en el joven - Ahhhhh..., Naruko..., mmm..., me encantas..., mmm..., ahh... -gemia el chunin tomando las caderas de la joven, para empezar más fuerte con las penetraciones.
-Ahh..., Shikamaru..., ahh..., más duro..., onegai... -decía Naruto olvidando que era una chica en aquéllos momentos, la chica de la qué se había enamorado su amigo, y la que le rompería el corazón sin saberlo.
Siguieron con aquél sexo desenfrenado, hasta que culminaron ambos, Naruto en las sábanas de la cama y Shikamaru afuera de la entrada de Naruko, al poco tiempo empezó a ganarles el cansancio, pues ya era muy tarde.
-Buenas noches, Shikamaru -susurró Naruto, deseando que él joven se durmiera pronto.
-Mmm, descansa, mujer problemática -respondió más dormido que despierto, empezando a cerrar los ojos para quedar completamente dormido después de 5 minutos.
-Shikamaru, ¿sigues despierto? -habló la chica, cuándo vio que esté no le respondía, se levantó con cuidado de la cama.
Después de pararse de la cama, se metió al sanitario para limpiar un poco su cuerpo, y salió, observando que su amigo aún seguía dormido, buscó su maleta y se puso un kimono limpió, busco unas hojas para escribir un par de cartas, tardó casi 30 minutos para terminar de redactarlas, para luego dejar ambas notas cerca del taburete en dónde una vez Shikamaru le había dejado una.
-Lo siento Shikamaru, espero me perdones algún día, por ser un egoísta, y que no pierda tu amistad a pesar de lo qué pasó con mi cuerpo de chica -susurró Naruto depositando un beso en los labios de su amigo -(Esté será mi secreto, y si algún día llegas a descubrir que Naruko y Naruto, son la misma persona, espero me perdones) -pensó para luego susurrar -Adiós, Shikamaru, espero olvides a Naruko -sonriendo de manera melancólica para irse por fin de la casa.
Cuándo salió de aquélla casita, ya casi eran las 4 de la mañana, y aunque estaba muy cansado, por las actividades sexuales que había tenido con su amigo, se fue de aquélla Aldea sigiloso sin ser notado, por los guardias que dormían en la entrada, cuándo ya estaba lo suficientemente lejos, se escondió en una pequeña cueva para descansar un poco, pues ya no aguantaba el sueño, tenía 6 horas para reponer fuerzas, pues había quedado con Jiraiya de verlo en el lugar dónde se habían separado hace 5 días, y ya sin el jutsu de por medio, inmediatamente se quedó dormido.
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-Es un milagro verte renacuajo -dijo una voz en el sueño de Naruto.
-¿Kurama~chan, eres tú? -susurró Naruto en la inconsciencia de su sueño.
-Si, ese soy yo, por cierto, qué espectáculo diste -sonrío el demonio molestando al chico.
-Espera, ¿nos viste? -contestó el chico avergonzado.
-Creó que la respuesta es obvia, pero no es por eso qué estoy hablando contigo en tu sueño, además de que no me interesan tus preferencias sexuales -dijo el Kyuubi.
-¿Entonces? -preguntó aún avergonzado sin querer refutar algo de lo que acababa de decir el demonio, pues lo qué había hecho con su amigo, aún en el cuerpo de una chica, no era de un hombre, le había gustado, y estaba empezando a dudar de los sentimientos que decía tener por Sakura.
-Ese amigo tuyo, aparte de marcarte, ¿se corrió dentro de tu cuerpo? -preguntó Kurama.
-Mmm, no, ¿por qué preguntas eso Kurama~chan? -respondió el chico extrañado.
-Por nada -contestó Kurama mostrando sus dientes -(Jejeje, será interesante ver que harás cuando alguien se corra dentro, o mejor dicho especialmente aquél chico que te marcó, y al que ahora de cierto modo le perteneces, mocoso) -pensó la bestia, ocultandole aquélla información a su joven jinchuriki.
-Bueno Kurama~chan -dijo Naruto.
-Es hora de qué despiertes, ya casi es medio día -habló la bestia acomodandose para volver a dormir de nuevo.
-Kurama~chan, extrañaré sentir tus patadas -respondió acercándose a la bestia para abrazarla, la cuál se sorprendió con el gesto.
-¿Así qué te gustó estar embarazado?, jejeje, estuviste peleando con el viejo ese por pedirte hacer ese jutsu pero te gusto cargar con una panza falsa, jejeje, si qué estás loco mocoso -contestó burlándose el nueve colas.
-Qué malo eres Kurama~chan, pero no me arrepiento, fue una experiencia interesante, y es algo que jamás experimentare al ser hombre -respondió serio.
-Yo no diría eso -susurró el demonio, sabiendo un secreto qué no pensaba revelar para que el muchacho eligiera con qué persona quería estar, aunque la realidad era que ya le pertenecía al tal Shikamaru.
-¿Haz dicho algo Kurama~chan? -preguntó Naruto intrigado.
-Eh dicho qué ya te vayas, porque se te hará tarde -contestó cerrando los ojos y guardando silencio, Naruto después de aquéllo despertó de su sueño.
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Efectivamente ya era casi la hora de ver a Jiraiya, así que deshizo por fin el justu y fue a darse un baño al lago, para luego vestirse con su traje naranja y desayunar un pescado que había cazado en el lago y que había cocinado con un jutsu de fuego. A la 1 de la tarde llegó al lugar en dónde se vería con el sanin, el cuál llegó 2 horas después de lo qué habían acordado.
-Tiempo sin verte Naruto -habló el viejo pervertido.
-¡Ero~sennin, ya es muy tarde, dijiste a las 12 y ya son casi como las 2 de la tarde! -exclamó el adolescente molestó, sin mencionar que el igual había llegado después de la hora acordada.
-Ya, ya, mocoso -dijo el peliblanco, dando un fuerte manotazo en el hombro de su discípulo.
-¡Ay! -gritó Naruto recordando que ese era el hombro dónde lo había mordido Shikamaru, avergonzandose del recuerdo de las veces que lo había hecho con su amigo -(Mmm, qué raro que aún no a desaparecido la mordida, ya luego le preguntaré a Kurama~chan) -pensó guardando silencio.
-Que exagerado eres muchacho, bueno ya es hora de irnos, así que mueve el culo, debemos llegar lo más lejos posible antes de qué anochezca -dijo avanzando para alejarse de la aldea.
Mientras Naruto volteaba para ver rumbo a la aldea y decía en voz baja para que no lo escuchará su maestro.
-Lo siento Shikamaru -susurró Naruto para luego voltear a la dirección del viejo y gritar -Esperame ero~sennin -para así alcanzar al viejo. Los cuáles se alejaron de la aldea para seguir con su viaje de entrenamiento, en dónde Naruto seguiría transformándose en chica cada vez que su maestro así lo pidiera, sólo que aquél jutsu de mujer embarazada jamás volvería a usarlo, por respeto a lo qué había vivido con su amigo, y el recuerdo que tenía de todo ello, para colmó la mordida había dejado una cicatriz imborrable en su hombro, pues ya habían pasado 5 meses y no desaparecía por más que le preguntará a Kurama, el cual no le decía nada, mientras que en el fondo de su mente guardaba los encuentros que vivió en esos pocos días con su amigo Shikamaru Nara, al igual que el secreto que su versión femenina ya no era virgen, y por lo tanto de algún modo tampoco él, al ser la misma persona.
Con 14 años y 6 meses de edad empezó por fín a tener ciertos sueños húmedos en dónde eran protagonistas el teme y Naruto chico, y otras veces, casi la mayoria de las veces, Shikamaru y Naruto, con éso se había dado cuenta qué aquéllos dos chicos le atraían de algún modo, pues sin contarle a Jiraiya quiénes eran los protagonistas, esté le había explicado a que se debían las erecciones matutinas y que debía hacer si no desaparecían solas, diciéndole que era lo normal por ser un adolescente que ya tenía 14 años, al igual que tuvo que explicarle sobre lo que pasaba cuándo un hombre y mujer tenían relaciones, y esté eyaculaba dentro dejándola así embarazada, Naruto se sintió un tanto idiota pues había experimentado tener relaciones como chica, aunque daba gracias al cielo que sólo era un jutsu que le daba esa apariencia y que el siendo hombre jamás tendría que preocuparse por ello, bueno lo haría en su momento, cuándo se acostara con una chica y formará una familia, también por curiosidad le preguntó a ero~sennin si dos mujeres o dos hombres podían tener relaciones y familia y esté le había dicho que si podrían disfrutar de la sexualidad, pero que hijos propios no podrían tener, si no sólo adoptar, después de aquéllo el pelirrubio no preguntó más y le pidió libros al viejo para informarse sobre la anatomía del cuerpo de un chico y una chica.
Después de 12 meses más que siguieron de que tuviera aquélla plática con Jiraiya, su entrenamiento en todo ese lapso había sido muy pesado, y su unión y control del chakra con el bijuu lo había vuelto más poderoso, a parte qué el usó constante del Oiroke no jutsu había cambiado por completo el interior de su cuerpo, siendo sólo Kurama el qué sabía aquéllo. Naruto con 15 años y medio, sólo deseaba regresar de nuevo a la aldea, pues extrañaba a la vieja Tsunade y a todos sus amigos que no había visto en un buen tiempo, aparte que tenía que cumplir su promesa con Sakura y superar la atracción que sentía por Sasuke y Shikamaru, los protagonistas de qué a veces terminará masturbandose en las madrugadas.
Mientras todo eso pasó con Naruto, con Shikamaru fue diferente, pues al despertar aquél día y no ver a la chica, se sintió triste y decepcionado, había sido un ingenuo, ahora comprendía que al enamorarse uno se volvía un estúpido, y al ver la carta que iba dirigida a él y al señor feudal de la aldea, no pudo evitar apresurarse a leer la suya.
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“Ne, Shikamaru~kun, cuándo estés leyendo está carta, me habré retirado de la Aldea, espero me perdones, pero no podía dejar que vinieras conmigo, éste es un viaje qué necesitó hacer, ya qué le hice una promesa a una persona y tengo que cumplirla, sabes, disfrute éstos días qué pasé contigo, y agradezco que fuera contigo con quién estuve y no aquél maldito viejo, sólo de pensarlo, me estremezco, sin embargo, a pesar de qué deseaba que me acompañaras, no puedo ser egoísta, probablemente tienes una familia qué espera tu retorno, al igual que amigos y alguna chica de la qué estés enamorado, siento mucho que dejarás de ser virgen conmigo, pero por está vez soy egoísta, al sentirme felíz que lo hicieras conmigo y qué fueses el primero, en serio, espero algún día me perdones por no ser una persona sincera, pero si algún día me encuentras, espero que no me odies y que pueda por lo menos, conservar tu amistad, te apreció mucho Shikamaru, y te deseo seas felíz, siempre atesorare los días que vivimos juntos, dattebayo.
Pd: Cuidate mucho y felicidades por tu primera misión sólo, disculpa dejarte con la lavada de la sábana que manchamos y te encargó le entregues la carta al líder de la aldea. Estoy seguro que nos volveremos a ver.
N. U”
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El chico término de leer la carta que le había dejado la mujer de la que se había enamorado, extrañado un poco por alguna de las palabras que había escrito ella, sin embargo no le tomó importancia y dejó la nota en dónde la había encontrado.
-Mujer problemática -susurró molestó, para levantarse y ver que efectivamente estaba sólo -Mierda, sólo espero que no te pasé nada malo -dijo golpeando con su puño la pared que estaba en la entrada del cuarto.
Cuándo observó la cama dónde había dormido desde el primer día con la mujer embarazada, no pudo evitar deprimirse un poco, el apenas era un chiquillo, y ella una joven de 19 años, había sido un iluso, preguntándose a dónde se había ido aquél chunin de Konoha, qué pensaba calculadoramente para después actuar, y la respuesta le quedó clara cuándo descendió una lágrima por su mejilla, se había enamorado por primera vez, y no había sido de una chica de su edad, después de darse cuenta de ése hecho, decidió dejar la sábana dónde estaba, no sabía a qué hora se había ido Naruko, y tenía claro que ella no quería que él fuera, por fín estaba pensando cómo normalmente lo hacía antes de conocerla a ella, sólo le quedaba confiar en qué estaría bien y qué si algún día la volvía a ver, pudiesen estar juntos si así los dos lo querían, a menos claro qué el se enamorara de otra, o ella conociera ah alguien, esperaba que ninguna de esas 2 opciones pasará. Observó qué ya era casi medio día y decidió qué ese día no partiría hacía Konohagakure, aunque su mente ya estaba clara, sus ánimos estaban por los suelos, desayuno algo rápido y fue a ver al señor feudal del pueblo para entregarle la carta qué le había dejado la chica, con su seriedad de siempre le contó, que en algún momento de la madrugada probablemente se había ido, y qué si no había ninguna molestia, le pedía permiso para dejarlo quedarse ese día pues ya era algo tarde para que él se fuera rumbo a Konoha, el líder había estado de acuerdo, y después de leer la carta, en dónde Naruko le agradecía todo y le pedía qué no sé preocuparan por ella, entendía qué aquél adolescente frente a el, se sentía triste por haber perdido una posible hermana mayor y para qué no pensará en ella, le sugirió jugar como habían hecho un día antes partidas de shogi, Shikamaru aceptó y jugaron hasta las 7 de la noche, comiendo en un pequeño lapso de las 3 de la tarde, para después cenar juntos hasta las 8 de la noche, cuándo el joven Nara, llegó a la casa qué compartió con Naruko, ya eran casi las 9 de la noche, e inmediatamente tomó un baño para luego acostarse en la cama, se sentía cansado, su mente había estado trabajando en lo qué debía hacer, las probabilidades de encontrarse con ella u olvidarse de aquél fugaz romance en el qué habían sido protagonistas por circunstancias externas, y por fín de tanto revuelto en su mente, lo decidió, guardaría aquél secreto y trataría de olvidarlo, pero conservaría aquélla carta qué tenía su letra y aunque sonaba algo enfermo, se llevaría aquélla sábana que enterraria en las inmediaciones de la aldea oculta entre las hojas y qué destruiría cuándo se enamorara de nuevo, después de 5 minutos de estar acostado mirando el techo y con la resolución de lo qué haría cerro sus ojos susurrando el nombre de su primer amor dónde después quedó dormido.
A las 7 de la mañana su cuerpo reaccionó con la pereza que siempre lo caracterizaba, antes de convivir con ella, y se bañó, vistiendose con sus ropas de siempre para luego guardar la sábana y la carta qué le dejó la joven, desayuno algo muy rápido y guardó los alimentos que consumiria en el trayecto hasta llegar a su aldea, miró por última vez la casa y cerró la puerta, para después despedirse del señor feudal del pueblo y entregarle así las llaves, cuando ya eran las 8:20 de la mañana partió por fín de aquél lugar y emprendió el viaje para llegar a Konohagakure, serían 20 días estando sólo, pero esperaba llegar lo más pronto posible, y así lo había hecho, se llevó 10 días pues no quería descansar demasiado pues su recuerdo aparecía, cuándo por fín llegó a Konoha, entregó su informe de la misión a la Hokage, contando sobre Naruko sólo lo necesario, para luego pedirle un par de días de descanso y retomar sus labores después de éso, la vieja había aceptado, dándole 10 días para qué regresará repuesto, pues notaba qué el chico se miraba cansado, el joven Nara agradeció aquéllo y partió de la oficina para ir a enterrar la sábana qué guardaba en su maleta, aquélla prueba de lo que había hecho, llegó aún claro algo lejos de la aldea y lo sepultó lo más profundo qué pudo para luego marcar cerca de un árbol una N y una U, y luego por fín irse a su casa para descansar, los días que le habían dado, cuándo llegó a su habitación tomó un relajante baño y se acostó a dormir en su cama, en dónde descansó hasta el día siguiene, y actuó cómo normalmente lo hacía, cuándo por fín volvió a las filas ninjas para hacer misiones, su vida continuó como siempre, sólo recordando a veces a la joven, y a pesar de qué interactuaba con mujeres hermosas, ninguna le llamó la atención nunca, 4 meses después ya tenía 14 años y sus deseos sexuales, eran nulos, sólo cuándo soñaba con Naruko, era inevitable qué terminará masturbandose con el recuerdo de ella, pues las veces en dónde en sus sueños era el protagonista otra persona la qué cambiaba con la chica, no lo hacía, aún a pesar de qué tardará en quitarse su erección, recordando al joven, a su amigo, a quién en sueños decía su nombre.
-Tsk, que problemático -dijo el joven Nara, despertando de un sueño qué le había provocado aquélla erección qué ahora se mostraba en el cuerpo de un joven de 15 años -(Mmm, esto es demasiado problemático, cada vez los sueños con ella van disminuyendo, y ahora a pesar de que ella sale un ratito, termina desapareciendo para salir el idiota de Naruto, joder tendré que tomar una ducha fría) -pensó Shikamaru, metiéndose al baño para sumergirse en el agua que salía de la regadera y ver qué después de casi 40 minutos, su erección no sé desvanecia -Joder, tendré que masturbarme -susurró empezando a hacerlo y cerrando sus ojos para recordar a Naruko, sin embargo, ella no aparecía, si no sólo Naruto, gimiendo su nombre y pidiendo que lo penetrara, éso lo hizo poner más caliente y por primera vez olvidó el respeto que tenía por su amigo -Ahhh..., ahh..., Naruto..., ahhh... -susurraba jadeando y masturbandose más rápido para antes de culminar decir -Ahh..., lo siento mucho Naruto... -corriendose al instante -Qué mierda acabó de hacer -susurró viendo el suelo en dónde iba desapareciendo aquél semen -Esto es demasiado problemático -dijo avergonzado por lo qué había hecho, para luego terminar de bañarse y tratar de seguir con su vida como si no sé hubiera masturbado pensando en uno de sus amigos, uno qué no había visto desde hace 2 años.
Para la mala suerte del Nara, qué pensó que jamás volvería a hacerlo, se equivocó, pues después de aquélla vez, le habían seguido muchas veces más en un periodo de 6 meses, y los sueños con Naruko habían desaparecido por completó, dando sólo cabida a Naruto como protagonista, agradecía que no estuviera su amigo en la aldea pues no estaba seguro de como manejar el problema si lo viera en las mañanas, después de masturbarse con recuerdo de un Naruto de 12 años. Cuando su amigo regresará de nuevo estaba seguro que aquéllos sueños desaparecían, pues sabía de algún modo que todo se debía a que lo extrañaba y que Naruto y Naruko tenían leves similitudes y su subconsciente jugaba y confundía por quién sentía cariño y de quién estaba enamorado, lo que Shikamaru Nara no sabía es que Naruko siempre había sido Naruto y que lo que le encantaba de la mujer que según el ahora tendría probablemente 21 y un bebé de casi 2 años, era la forma de ser de Naruto Uzumaki.
Lejos de ahí, siendo más precisos, aún mes de distancia, un chico pelirrubio de 15 años, iba viajando de regreso a su amada aldea, ya no medía 1.50 de estatura, pero aún era algo pequeño a comparación de sus amigos que no había visto y se encontraba ansioso por ver a todos de nuevo.