Capitulo 1
«Eres libre de elegir, pero no eres libre de las consecuencias de tu elección» Pensó. «Pero que buena frase me acabo de sacar, por Dios, soy un maldito genio.»
—¡Santiago!—Llamaron. — a desayunar!
—Ya voy ma'—Contestó él.
Santiago salio de la ducha y procedió a vestirse, sin antes usar la toalla para secarse.
"Si que es muy cierto eso de que cuando te bañas te vuelan las ideas" Pensó él, viéndose al espejo, acomodandose el cabello.
—Muy rico ma' gracias—Agradecio Santiago acabando de comer.
—Apurele que va a llegar tarde— Advirtió ella.
Santiago miro la hora en su celular y al verla se asustó. "mierda" Pensó.
Salió corriendo de su casa con gran apuro, en el camino se encontró con Edward.
—Hola— Saludo con estusiasmo él.
—Hola—Respondio amargado Santiago.
—Que te pasa?.
—Pues que vamos tarde.
—No es tan grave, además quién quisiera ir al colegio?.
—Pues a ti no te preocupa porque a primera hora te toca física, en cambio a mi me toca evaluación de sociales—Contesto ariscamente Santiago. —Mejor mueve el paso que ya casi nos cierran la puerta.
—Si que estás estresado—Murmuro Edward con ironía.
Los dos lograron llegar justo a tiempo, y cada uno se dirigió a sus salones. Santiago se sentó en su puesto y saco rápidamente el cuaderno de sociales para repasar, pero no pudo ver mucho, pues la profesora arribo rápido y ordenó a todos separar los puestos para presentar el examen.
—Por que te preocupas?—Pregunto Andrés. —Si ya pasaste el año.
—Amm—Balbuceo Santiago. —Pues si, pero la cosa es pasar todos los periodos.
—Hagan silencio por favor—Ordeno la profesora.— Ya vamos a iniciar la evaluación, espero hayan estudiado.
—Pero usted ya se ha esforzado demasiado, eres el mejor de la clase, a veces los mejores también tienen que descansar—hablo en voz baja Andrés.
Santiago se quedó distraído pensando en las palabras dichas por Andrés, sin darse cuenta de que la evaluación ya había empezado.
—Santiago, qué pasa?—Pregunto la profesora enfrente de todos.— No estudiaste? Pero si sabías mucho del tema.
Santiago despertó del trance que le habían provocado sus pensamientos.
—¿Que?—Pregunto Santiago sin darse cuenta aún de lo que sucedía.
—Usted estaba como en las nubes, cierto? La evaluación empezó hace rato—Informo la profesora.
Santiago miro la hora en el reloj de la pared y se dió cuenta que había perdido varios minutos, y se le salió una sonrisa de vergüenza en modo de contestación a la profesora. De inmediato se puso a responder su exámen, pero se dió cuenta que realmente estaba sencillo, o por lo menos para él, pues cuando miraba a su alrededor veía a sus compañeros con caras de sufrimiento y frustración.
Después de acabar el examen.
—Oye, en la tercera pregunta, era el imperio alemán o el Austrohúngaro?—Pregunto Andrés.
—El ruso—Respondio Santiago con cierta indiferencia.
—Mierda—Dijo Andrés poniéndose las manos sobre la cabeza. —Ojala si pase la evaluación.
Pasaron unos minutos en los que todos los compañeros comentaban entre ellos las respuestas, algunos se alegraban, otros se lamentaban, Santiago por su parte solo se quedo en su silla con el celular en mano.
—Que escribes?—pregunto de repente una voz femenina.
—ah!—salto del susto santiago.
Él volteo a mirar,la reconocio de inmediato, era Allison, una compañera de clase.
—Tu escribes?—pregunto entusiasmada Allison.
—Intento—contesto evasivo Santiago.
—y escribes poemas o historias?—siguio preguntando curiosa Allison.
—Lo que me salga—respondio Santiago timidamente.
—y puedes escribir un poema de amor?—pidio Allison energica.—ya sabes, pa' el dia del amor y la amistad.
—pero eso no era el 21? hoy es 23—contraargumento Santiago.
—Unos cuantos dias de retraso no pasa nada—contesto fresca Allison.
En eso, el timbre del cambio de hora sono.
—Bueno, mas tarde me dices si me haces el favor o no—dijo Allison antes de salir corriendo a su puesto.
Las clases continuaron comun y corriente, todo dentro de la misma monotonia de siempre, hasta llegados la hora del descanso, en donde Santiago fue a buscar a Edward como usualmente lo hacia todos los dias, pero a la mitad de pasillo, Andres lo intercepto.
—Hola, ¿podrías ayudarme con algo? —preguntó un poco ansioso.
—Sí —respondió Santiago, un poco confuso.
—¿Ves a Taty junto a Allison? Pues necesito que distraigas a Taty, solo un momento, o sea, casi casi durante todo el descanso —le explicó Andrés.
—Está bien, te hago el favor —aceptó Santiago sin cuestionar, teniendo en mente que Andrés estaba enamorado de Allison.
Sin mas tiempo que perder, Santiago, muy nervioso, se acercó a las chicas y le pidió a Taty que le explicara algo sobre un tema que no entendía. Taty aceptó, y los dos se dirigieron al salón mientras Andrés se sento junto a Allison.
—Oiga Santiago, usted por que se puso rojo cuando la profe lo regaño?—pregunto Taty.
—Me puse rojo?—exclamo Santiago.
—y mucho—contesto Taty.
—Ay, es que nose, me pongo nervioso y me pongo rojo—explico Santiago.
—Entonces siempre esta nervioso—asumio Taty. —cuando le habla un profe, se pone rojo, cuando le habla cualquiera, se pone rojo, cuando lo mencionan se pone rojo, en cualquier situación se pone rojo usted.
Santiago que estaba mirando a su compañera, desvio la mirada ante las declaraciones, pues se puso nervioso.
—Incluso ahora te pusiste rojo—dijo Taty entre risas.
Santiago se tapo la boca con su mano izquierda mientras sonreia y reia apenado. Caminaron un poco más hasta llegar a las puertas del salon, en donde Taty se detuvo pensativo.
—¿No necesitas que te explique nada, cierto? —preguntó Taty.
—Claro que sí, ¿por qué dudas? —preguntó Santiago.
—Pues eres el más inteligente del salón, no necesitas que alguien te explique algo, y además ya me di cuenta de que Andrés se sentó con Allison, lo que me hace pensar que en realidad solo fue un plan para dejarlos solos, ¿no es así? —dedujo Taty.
—Puedee que sí —respondió tímidamente Santiago.
—Él me lo pudo haber pedido... pero bueno, igual no pasa nada, ellos se quieren—pensó en voz alta Taty.
—¿Qué? —exclamo sorprendido Santiago.
—Nada —contestó nerviosa Taty. —Yo ya me voy, así que, chaoo.
Después de eso, Santiago se fue a buscar a Edward. En ese momento, le llegó un mensaje de él que decía: "Oye, ¿dónde estás? Quiero presentarte a una nueva amiga." Santiago, un poco molesto, decidió ignorarlo, ya que su amigo le presentaba una nueva amiga cada dos meses, lo cual le cansaba un poco.
Terminado el descanso, Santiago fue el primero de sus compañeros en llegar al salón, ya que en su monotonía no tenía mucho más que hacer. Pasaron algunas clases más, hasta que llegó la clase de matemáticas, donde el profesor les dejó un taller que podrían resolver en grupo. En ese momento, Santiago, como siempre, veía cómo todos se agrupaban, mientras a él lo dejaban de lado. Pero, como usualmente había pasado recientemente, Juliana, una compañera, se sentó junto a él.
—Hola, de ese taller depende mi viaje a Cancún, ¿puedo copiarme de ti?—pregunto sin pena Juliana.
—Si, al menos no me sentire solo..—contesto en un tono muy bajo Santiago.
—Que dijiste?—pregunto Juliana.
—Que si, puedes hacerte conmigo—respondio nervioso Santiago.
—Bueno—celebro ella.
Pasados unos minutos, Santiago empezó a distraerse con la presencia de Juliana, la cual lo único que hacía era jugar en su celular y no aportaba nada al desarrollo del trabajo. «Si le digo que ayude, será que me pega?» pensó él mientras observaba los lentos pero hipnotizantes movimientos al cantar de su compañera.
—Hagale que se acaba el tiempo—apuro Juliana.
—Pues vaya copiando lo que ya hice—contesto Santiago.
Ella miró de re ojo el cuaderno de Santiago, sacó sus lapiceros y empezo a transcribir lo que había en el. «El dejar que ella me copié para no estar solo, será muy miserable de mi parte?» se preguntó Santiago incapaz de terminar el taller por el tormento de sus pensamientos.
Faltando poco para que se acabe la hora, Juliana se percató que Santiago no había avanzado nada.
—Vaya pregunté a la profe cómo es la cosa—sugirio ella.
—Pero yo sé cómo se hace.
—Entonces por que no has hecho nada?
—Es que está complicado.
—Excusas, mire los otros grupos, ya lo están terminando y usted complicándose, acepté que usted no entiende una mierda.
—... Vaya pídale el taller a otro, si es que soy una decepción.
—Tocara.
Juliana se levanto y de forma discreta paso grupo por grupo pidiendo el taller. Santiago dejo caer su lapiz al ver que ella había ido,se cerró y rasco los ojos, se acosto sobre el puesto mientras pensaba en la hora de irse a su casa. En ese instante en que sobrepensaba, Maria Mojica y Sebastian, dos compañeros cercanos a él, le hablaron.
—Santiago, como vas con el taller?—Pregunto Mojica.
—Mas o menos..
—Bro, es que era para que nos explicaras un punto—Indico Sebastian.
—Ah claro, cual es?
Aunque todavia no habia realizado ese punto de la actividad, a Santiago se le hizo muy sencillo analizarlo y explicarlo, e incluso resolverlo en cuestión de segundos para darles un buen ejemplo a sus amigos.
—Esta re facil—opino asombrada Mojica.
—Uy si—confirmo la opinión Sebastian.—Bueno bro, muchas gracias.
Santiago respondio sonriendo sin mostrar los dientes, y mientras veia como sus compañeros regresaban a sus asientos, empezo a maquinar la solucion a los problemas de dicho taller, asi que pegandole una leida rapida, comenzo a resolverlos, sin prestarle mucha atencion a los detalles ni verificando si estaban bien o no habia cometido errores, simplemente escribio en toda la hoja, pues se sentia libre de ese bloqueo mental que habia tenido por efectos de Juliana.
Al tocar el timbre, el profesor mando a recoger los talleres, Santiago caminando se dirigio a la mesa del profesor llevando la hoja con el taller un poco incompleto en sus manos, cuando de repente se escucho un gran estruendo. "Que fue eso!?" se preguntaba, cuando los cimientos del suelo empezaron a tambalearse, varios compañeros gritaron al aire "Esta temblando" y empezaron a correr despavoridos. Santiago se reviso los bolsillos en busca de su celular, y al confirmar que alli estaba, salio corriendo junto a la multitud. Bajo las escaleras con cuidado, pues todos se empujaban entre si, y al llegar al primer piso se reunio junto a todos los demas estudiantes en el centro de la cancha de baloncesto.
Mientras esperaba a que el sismo bajara de intensidad, busco con su mirada a Edward, pero su visión se empezo a ver reducida ante la apariciendo de una espesa neblina blanca que inundo el lugar al instante, y de repente, Santiago dejo de sentir a las personas a su alrededor, habian desaparecido, y como si se tratara de magia, aparecieron frente a sus ojos Andres, Sebastian, Mojica, Juliana y Allison, y entre todos se miraron y se sorprendieron, nadie sabia lo que pasaba, se les veia en la cara la incertidumbre mezclada con el temor.
Una luz empezo a brillar atras del grupo, todos voltearon a ver, y la luz crecio, hasta formar la silueta de un hombre con unas particulares orejas de conejo sobresaliendo de su cabeza, y aquella aparición en un tono firme y educado pronuncio: "Ustedes son los elegidos por mí para proteger la Creación, la luz y el orden de la realidad".
Santiago giro levemente la cabeza para apreciar la reaccion de sus compañeros, nadie lo podia creer, él estaba temblando, apenas manteniendose en pie por el movimiento incesante de sus piernas, y con el pensamiento ferviente de que debia salir corriendo, pero algo se lo impedia. Cegado por la luz, finalmente Santiago cerro los ojos, y al abrirlos se encontro con una sorpresa, se encontraba en la cama de un hospital.