One Shots Chanmin

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Summary

Conjunto de One Shots del Ship Chanmin, del grupo de K-Pop Stray Kids.

Genre
Erotica/Romance
Author
Kary
Status
Ongoing
Chapters
11
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

Historia 1 /Corderito prt.1/

Este libro contiene pequeñas hisotrias del shipp Chanmin del grupo de K-Pop Stray Kids. Se tocarán diversos temas y antes de cada capítulo habrá una advertencia. Además, este librito también está en Wattpad, por si se lo topan allás, no vayan a creer que me lo robé o algo así, jeje, solo lo trasladé aquí :3


ADVERTENCIA: Esta historia y su continuación es una adaptación de un one shot que yo escribí de otro shipp. Contiene sexo y un ligero tema de religión. Si no te agrada, no leas esto.

Kim Seungmin siempre había sido el chico nerd desde que iba en primaria, siempre centrado en sus actividades escolares, pues recordaba las palabras de su madre, las cuales eran que el estudio era lo único con lo que se podría defender en la vida. Así que, siguiendo siempre los consejos de su madre, no salía a fiestas, no tomada, y ni fumaba. Su círculo social solo se trataba de dos chicos, quienes al igual que él, preferían estudiar las lecciones vistas en clases, en alguna biblioteca.

Por la mañana, el pelinegro caminaba directo a su casillero, pues necesitaba dejar unos libros y guardar otros en su mochila, abrió la puertecilla gris del casillero y guardó algunos materiales. Por el rabillo del ojo vio como una sombra alta se pegó detrás de la puertecita, él simplemente rodó los ojos, pues para su mala suerte, su casillero quedaba al lado del abusador más grande de la institución, Bang Christopher, un tipo, qué para Seungmin, era de lo más desordenado, asqueroso y pandillero, vistiendo siempre de colores oscuros, algunos tatuajes, fumador a tiempo completo y con el cabello negro siempre desordenado. Por lo tanto, unos meses atrás, había exigido en dirección que cambiaran al chico de lugar, sin embargo, no le hicieron caso, no le quedó otra cosa más que conformarse de mala gana.

—¿Ya decidiste que harás mi tarea, Kim? —escuchó la voz profunda del chico de cabellos negros. Solo rodó los ojos y cerró su casillero, para notar como Bang se pasaba la mano por sus desordenados cabellos. Seungmin hizo una mueca de asco.

—No haré nada para ti, imbécil—respondió sin miedo el pelinegro. Pues a pesar de ser muy nerd, no se dejaba de nadie.

—Cuidado con tus palabras, maldito enano—respondió el pelinegro acercándose amenazantemente al chico que era solo unos centímetros más bajo.

—No te tengo miedo, idiota. Más vale que me dejes en paz—respondió listo para irse, no obstante, grande mano del más alto lo detuvo.

—No puedo creer que con esa boquita sucia que tienes, reces todos los domingos, como un santo. ¿Qué otra cosa harás con esa sucia boquita? —habló Christopher.

—Vete al carajo, Bang—el pelinegro se soltó de su agarre y emprendió su camino al aula de su próxima clase.

Era cierto, que cada domingo iba a la iglesia, pues su madre de alguna manera lo obligaba y no podía zafarse muy fácil, a menos que fuese un asunto escolar, como el realizar una tarea en equipo o algún proyecto importante. Así que, el domingo por la mañana, se terminó de poner una sudadera azul, ya que el clima era muy frío. Bajó de su habitación y se encontró con su madre esperándolo, salieron de la casa directo a la iglesia de la pequeña ciudad.

Para Seungmin, una hora de misa, era de lo más aburrido, no iba a mentir, sí creía en un Dios, pero no creía en la gente de la iglesia, pues sabía que ahí se encontraban las peores personas disfrazadas de bonitos y blancos corderitos. El chico salió del templo para respirar aire fresco y esperar a que su madre terminara de charlar con otras señoras.

Al salir del lugar vio un auto clásico de color negro estacionado frente de la iglesia y dentro de él estaba Bang Chan fumándose un cigarrillo. Seungmin decidió ignorarlo y dirigirse a la tienda de conveniencia que estaba en la esquina de la cuadra; entró al lugar, escogió un jugo y unas donas de chocolate. Se dirigía a la caja de cobro, sin embargo, Chan se le interpuso en su camino, Kim escaneó con su mirada, los tatuajes que el chico tenía, el pecho ancho y bien tonificado, los labios rosas del más alto, hasta llegar a sus ojos oscuros.

—¿Te gusta lo ves, corderito? —preguntó con burla Bang.

—¿Qué mierda quieres? —dijo Seungmin y le regaló una mirada de odio.

—Escuché por ahí que el profesor de literatura va a dejar un proyecto en parejas, así que le dirás que serás mi pareja y harás todo el trabajo—explicó el pelinegro y Kim soltó una risa.

—No haré tal cosa. Ocúpate de tus responsabilidades y déjame tranquilo—respondió el chico dispuesto a rodear al pelinegro para pagar sus productos.

—Si me eliges como tu pareja de trabajo, prometo pedir un cambio de casillero y no molestarte más por el resto del semestre—hizo un trato el más alto.

—Claro, como solo queda un mes del semestre, me conviene—dijo sarcásticamente el pelinegro. —Idiota—agregó y pasó por un lado dejando a Bang atrás.

Iba saliendo del lugar cuando sintió como el chico de tatuajes se le acercó por la espalda, Chan puso una mano en la nalga derecha del más bajo y la masajeó por un momento, haciendo que Seungmin soltara un jadeo.

—Tendrás que aceptar si no quieres que me convierta en tu sombra, Kim—habló con voz profunda Christopher y dio un pequeño apretón al glúteo, para después irse caminando como si nada. Dejando a un pelinegro muy confuso y algo excitado.

El lunes por la mañana, se encontraba en la clase de literatura escuchando como el profesor pedía que se reunieran en parejas para hacer un trabajo. Su vista chocó con la oscura mirada del chico australiano, mientras este le sonreía con arrogancia, Kim rodó sus ojos cafés y posó su vista en la pizarra. Para su mala suerte, Félix y Jisung ya habían hecho pareja, pues ambos rubios trabajaban muy bien, así que tuvo que buscar a alguien más. Estaba por voltear su mirada para buscar a alguien, cuando el gran cuerpo de Bang se le puso en frente.

—Que mala suerte, corderito. Te ha tocado hacer el trabajo conmigo—dijo el pelinegro burlonamente.

Kim soltó un bufido y se paró para ir directamente con el profesor, ignorando la mirada burlona de Bang Chan.

—Profesor, ¿habrá alguna otra persona disponible para trabajar? —preguntó amablemente.

—Lo siento Seungmin, ya todos me anotaron en una libreta los nombres de cada pareja—dijo viendo al chico y el pelinegro se extrañó, pues no le pasaron dicha libreta.

—Creo que ha habido una confusión, yo no me anotado con nadie—explicó el chico.

—Oh, el joven Bang fue el que anotó sus nombres. Creí que estabas de acuerdo—comentó el docente. Seungmin volteó a ver al chico de cabellos oscuros y este le sonrió.

—Entiendo, gracias—respondió Seungmin y se dirigió a su asiento.

A la hora del almuerzo, Kim buscó por el campo de futbol a Chan, pues sabía que se escondía por el lugar para fumarse un cigarro. Lo encontró sentado junto con su otro amigo pandillero, así que sin temor se paró frente a ellos.

—Bang, hice un horario que nos ayudará para avanzar con el proyecto—verbalizó el pelinegro extendiendo una hoja. El pelinegro se levantó y tomó la hoja para simplemente escanearla.

—Mira Kim, parece que no has entendido. Yo no haré nada, no pierdas el tiempo y avanza con el trabajo—dijo haciendo pedazos la hoja.

—Mira estúpido, yo no haré el trabajo y solo pondré tu maldito nombre. Es más, no me importaría reprobar. Escuché que, si no pasas esta materia, te quedas otro año aquí—dijo Seungmin viendo la oscura y enojada mirada de Christopher. —Te espero en la biblioteca a las cuatro en punto—agregó y dio media vuelta para regresar a sus actividades.

Como Seungmin dijo, el pelinegro estaba en la biblioteca a las cuatro en punto, el chico se encontraba leyendo la rúbrica que el profesor les dio para realizar el trabajo. Kim dio una mirada a la entrada del lugar, ya que desde la mesa donde se encontraba podía observar la puerta de cristal. Dieron cuatro con cinco minutos y vio a Chan entrar con cara de pocos amigos, el pelinegro alzó su mano haciéndole señas a su compañero. Chan llegó y se sentó al lado de Seungmin.

—¿Qué haremos, enano?—preguntó el pelinegro. Kim volteó a verlo y rodó los ojos.

—Traje estos libros sobre la información de la escritora que nos tocó por investigar. Aquí hay biografías y alguno de sus libros—explicó el pelinegro a la par de ir poniendo los libros frente a Chan.

—Bien, hasta donde tengo claro, hay que hacer una línea del tiempo, ¿no es así? —habló Chris y Seungmin se asombró un poco, pues al parecer su compañero sí ponía atención.

—Exactamente. Al parecer pones atención—comentó Kim sin poder mantener su boca cerrada. Solo se ganó un bufido del chico.

—¿Entonces que hago? —preguntó ignorando el comentario.

—Pues como no se puede rayar el libro, tienes que transcribir los sucesos más importantes en la vida de Jane Austen—dijo el más bajo y luego puso atención a lo que el transcribía sobre algunos libros más famosos de la escritora.

Después de dos horas, ambos chicos habían avanzado una gran parte del proyecto, solamente faltaba pasar todo a limpio en un cartel, porque a pesar de la tecnología, su maestro de literatura prefería que los chicos hicieran los proyectos a mano, pues pensaba que la información se aprendía mejor.

Seungmin un poco desconfiado volteó a ver la libreta de Chan para ver si no solo se había hecho tonto y grande fue su sorpresa al darse cuenta que Bang había llenado dos hojas de pura información, y cabe mencionar que el pandillero tenía una muy bonita letra.

—Bien, ahora nos tenemos que volver a reunir el sábado para pasar la información al cartel—habló el pelinegro.

—Lo siento, Kim, pero el sábado no puedo, ya tengo un compromiso—le respondió el pelinegro cerrando un libro y su libreta. —Pero podemos reunirnos el domingo en tu casa—añadió sonriendo de lado.

—Mi madre no dejaría que un sucio como tu entre a mi casa. Además, estoy obligado a ir a misa—explicó el chico.

—Pues falta, dile a tu mami que tienes un trabajo súper importante, que se vaya ella sola y aprovecho a entrar a tu santa casa—comentó Bang Chan mientras anotaba algo en la libreta de Seungmin. —Piénsalo y me llamas, bebé—añadió y se levantó de su asiento para irse.

Kim observó la espalda ancha del chico y luego observó su libreta, ahí estaba el número de Bang con su nombre. Seungmin solo soltó un suspiro y guardó sus cosas para luego irse de la escuela.

El sábado por la mañana, estaba desayunando cuando decidió hablar con su madre respecto a faltar a misa por un trabajo escolar. Dahyun, al principio se molestó un poco, pero recordó que su hijo era muy aplicado y pocas veces faltaba los domingos al templo, así que sin más que decir, aceptó. Así que, al finalizar mandó un mensaje a Christopher dándole las indicaciones.

Minnie: Mañana en mi casa a las 8:00 am en punto. Solo tenemos dos horas aproximadamente antes de que venga mi madre.

Bang: Está bien, cariño. Nos vemos mañana, quiero listo del desayuno, corazón.

Minnie: JA JA muy gracioso. En serio Bang, ven puntual, hay que aprovechar el tiempo.

Bang: Ya entendí, tranquilo, princesa. Ahí estaré.