Nuestra pequeña Aiko

Summary

Pasado, presente y futuro de la relación de Izuku y Katsuki, atravesando problemas y malentendidos que los llevan a una triste separación. ¿Su amor será capaz de sobrevivir al tiempo y la distancia? Izuku descubrirá la respuesta mientras conocé a una pequeña y adorable rubia en el camino. _____________________ ⚠️ •Historia DekuBaku (Deku Top y Katsuki Bottom). •AU donde Katsuki no tiene Kosei. •Historia con contenido omegaverse. •BNHA y sus personajes son propiedad de Kōhei Horikoshi. •Este fanfic se realizó sin fines de lucro.

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

Pasado

Izuku y Katsuki se conocían de toda la vida, pues sus madres eran mejores amigas y esperaban que sus hijos siguieran sus pasos.


Pero, desgraciadamente, ambos niños tuvieron una relación difícil y conflictiva. Peleaban y discutían siempre que se veían, siendo Katsuki quien solía iniciar esos conflictos.


O al menos así fue por un tiempo.


Ya que la vida del pequeño Katsuki cambió drásticamente.


Todo comenzó con la muerte de sus padres.


Masaru y Mitsuki habían perdido la vida en un accidente de tráfico, ellos no tuvieron la culpa, sólo tuvieron la mala suerte de coincidir en el camino de un conductor ebrio, el cual había sobrevivido y en la actualidad vivía una vida plena y feliz, pues había sobornado a las autoridades y fue dejado en libertad.


El hombre caminaba libre por las calles mientras Katsuki lloraba la pérdida de su pequeña familia.


El pequeño niño no tenía más familia en Japón y sacarlo del país no fue una opción para sus parientes lejanos.


Katsuki estaba por ser designado a un orfanato cuando la adorable Inko Midoriya, mejor amiga de Mitsuki y madre de Izuku, había decidido hacerse cargo del pequeño niño.


Fue un largo proceso para que el estado aceptara la petición de la mujer, pero todo su esfuerzo valió la pena pues después de meses, su solicitud fue aprobada.


El proceso de adaptación de ambos niños fue difícil, Katsuki ya no era el mismo niño alegre, vivaz y engreído que fue en el pasado, y eso se notaba.


Izuku decidió ser un apoyo para Katsuki (aunque este no lo quisiera), con mucha paciencia y esfuerzo, ambos niños se convirtieron en mejores amigos, prácticamente inseparables.


La vida parecía volver a brillar para Katsuki, pero entonces 2 noticias volvieron a sacudir su mundo:


1.- Era un Omega


2.- No tenía Kosei


Aquello era un símbolo de debilidad dentro de la sociedad y el pequeño Katsuki comenzó a ser rechazado por sus demás compañeros.


Pero Izuku estuvo ahí, siempre estuvo ahí, a pesar de se un alfa que, aún sin un Kosei, era respetado por la sociedad.


Entonces, Katsuki comprendió que, sin importar las circunstancias, Izuku siempre estaría a su lado.


Todos los demás podían guardarse sus malditas opiniones, pues a él dejaron de importarle. Avanzó con la frente en alto y su encantadora sonrisa arrogante, él estaba decidido a ser el mejor.


Y pronto la vida comenzó a sonreírle.


Descubrió que sus difuntos padres habían dejado un testamento, uno que habían elaborado desde que Katsuki nació. En dicho testamento, ambos le heredaron la importante empresa de diseño de modas que con mucho amor y esfuerzo habían construido. La empresa sería suya en cuanto cumpliera la mayoría de edad, por el momento la empresa era manejada por un socio mayoritario.


Así que, mientras Izuku comenzaba sus inicios como héroe gracias a un Kosei heredado, Katsuki comenzó sus estudios como diseñador de modas. Muchos pensarían que gracias a ese alejamiento, ya que ambos estudiaban en escuelas diferentes, su relación se fragmentaría, pero no fue así, pues el amor tocó a la puerta y ambos comenzaron una relación amorosa.


Aceptar sus sentimientos fue difícil, pero, en cuanto fueron conscientes de dichos sentimientos, se volvieron una pareja bastante amorosa (muy a su estilo).


Izuku siempre fue una persona bastante afectuosa y no dudaba en demostrar a Katsuki su amor de todas las formas posibles. Por su parte, Katsuki adoraba recibir toda esa atención de Izuku, aunque no le gustaba demostrarlo en público, pues siempre consideró que aquellos momentos debían ser solamente suyos.


Katsuki amaba a Izuku, no había duda de ello, pero, a pesar de todo, siempre hubo una inseguridad que se sembró profundamente dentro de su ser.


Izuku lo amaba, el mismo pecoso se encargaba de dejarlo muy en claro todos los días, pero ambos habían tenido un caótico inicio y cada que Katsuki recordaba sus horribles acciones, el miedo de ser abandonado por Izuku solo crecía.


"Izuku podría conseguir a alguien mejor"


Aquel amargo pensamiento se repetía una y otra vez dentro de su cabeza hasta que el sentimiento de amargura lo hacía llorar en silencio.


Intentó ignorarlo y seguir adelante.


Pero aquello sólo empeoró cuando Melissa Shield hizo su aparición.


Melissa era una preciosa mujer Omega, bastante lista y astuta, era caprichosa y estaba acostumbrada a recibir todo lo que quería con sólo pedirlo, ya que al ser hija del símbolo de la paz nada le era negado.


La mujer era hija del respetado héroe número uno All Might y del reconocido científico David Shield.


Desgraciadamente para Katsuki, Melissa Shield había puesto sus ojos sobre Izuku desde que el pecoso se volvió pupilo de All Might y Melissa siempre obtenía lo que quería.


Y claro que el novio de Izuku no sería un obstáculo para ella.


Ambos rubios se habían conocido en una fiesta importante, Melissa había actuado bastante amable y educada, pero Katsuki tuvo un mal presentimiento desde que la mujer se entrometía entre él e Izuku cada que ambos estaban a solas.


Igualmente Melissa fue bastante directa con sus intenciones.


Tal vez sea tuyo ahora, pero no descansaré hasta que Zuzu esté a mi lado y ningún Omega insignificante como tú va a detenerme — Katsuki recuerda claramente esas palabras llenas de veneno que la mujer le dijo.


Eres sólo un sastre de cuarta que no aportará nada a la vida de Izuku — rió de manera burlona y miró despectivamente a Katsuki —Yo puedo darle todo para que sea el mejor héroe del mundo


Aquello quebrantó el orgullo de Katsuki, pues, a pesar de que esa mujer fuese toda una arpía, tenía todos los medios necesarios para impulsar la carrera de Izuku.


Después de eso todo se fue en picada.


Melissa Shield se volvió una constante en la vida de Izuku, la rubia mujer no se separaba ni un poco del alfa pecoso e Izuku tenía la mala costumbre de justificar todas las actitudes de la Omega.


—No era la intención de Melissa hacer eso —


—Ella no ha tenido amigos antes, es normal que quiera estar siempre a mi lado —


—Las cámaras la ponen nerviosa, por eso me abraza siempre que llegan los paparazzi —


Tenía miedo de regresar ella sola, por eso me pidió que la llevara a su departamento


Izuku siempre tuvo buenas intenciones, pues era una persona amable y cortés, pero era tan distraído que no se dio cuenta de que aquellas acciones inocentes fragmentaban cada vez más su relación.


Hasta que todo se fue al caño.


Era el aniversario de Izuku y Katsuki, una fecha importante para ambos y para la cual Izuku había planeado una cena romántica al lado de Katsuki, había hecho todo un itinerario para pasar la mejor noche al lado de su hermoso y amado Omega.


Lastimosamente él nunca llegó al restaurante.


Katsuki mentiría si dijera que no estaba decepcionado, pero desde que Izuku se volvió un héroe era normal que no apareciera a sus citas.


Trató de no darle importancia y regresó a la casa que ambos comprarían, se acostó debajo de las sábanas y cerró sus ojos, esperando que en algún momento de la noche Izuku llegara y lo abrazara mientras dormía.


Pero nuevamente, Izuku no llegó.


Katsuki dio vueltas sobre el colchón en un inútil intento por conciliar el sueño, pero la angustia y la preocupación no lo dejaron en paz.


El amanecer pronto llegó y Katsuki decidió revisar su teléfono celular, ya había perdido la cuenta de cuántas veces lo había revisado en el transcurso de la madrugada, con la esperanza de tener noticias de su novio.


Desgraciadamente, cuando buscó la palabra "Héroe Deku" en el buscador, lo primero que apareció fue una selfie tomada por Melissa Shield. En dicha foto, Izuku y ella estaban acostados en la misma cama, Izuku estaba profundamente dormido mientras una muy sonriente Melissa mostraba un anillo en su dedo anular y la frase "Dije que sí" acompañaba el pie de la foto.


Katsuki bloqueó su teléfono y dio un largo suspiro, no estaba triste, tampoco decepcionado, estaba cansado y harto de la situación que parecía no tener final y a la que Izuku no parecía poder frenar.


Él sabía que todo aquello era una más de las mentiras de Melissa, conocía lo suficiente a Izuku y sabía que él no era un traidor, si Izuku se hubiera cansado de él habría terminado la relación sin llegar a la infidelidad.


El anillo de compromiso que mostraba Melissa en la foto era otra prueba de sus mentiras, pues el anillo no llevaba los tradicionales diamantes de compromiso, llevaba esmeraldas y rubíes.


Hace algunos años, cuando Izuku se había pasado de copas y había terminado bastante ebrio, le confesó a Katsuki que ya había imaginado el anillo de compromiso perfecto para él.


Tendrá rubíes como tus ojos y esmeraldas como los míos, para que pienses en nosotros, en lo mucho que nos amamos


Después de aquella confesión, había llorado de la emoción.


Por favor, no le digas a Kacchan


Aquello le pareció tierno en aquel momento, pero ahora estaba confundido.


El día siguió su curso y aquello le dio tiempo a Katsuki de pensar en lo que haría con su vida y su relación.


Izuku llegó corriendo a casa cuando el sol se estaba ocultando, mostrando un precioso atardecer.


Katsuki estaba sentado en el sofá, con sus piernas cruzadas y un cigarro entre sus labios.


Había adquirido ese hábito cuando entró a la universidad, había tratado de dejarlo y ya sólo lo hacía cuando estaba realmente estresado.


—K-Kacchan — dijo de manera lastimera y con sus ojos llenos de lágrimas —S-Sé que se ve mal, p-pero te juro que no pasó nada — trató de explicar mientras se acercaba al rubio, dejándose caer sobre sus rodillas en cuanto estuvo frente a él —P-Por favor, créeme — dijo con sus mejillas empapadas en lágrimas.


Katsuki lo observó, con una de sus manos quitó el cigarro de sus labios y lo apagó con sus dedos, exhaló el humo con tranquilidad y sonrió de manera triste.


—Lo sé, sé que nada pasó —


Izuku se arrojó a su novio y lo abrazó con fuerza mientras ríos de lágrimas salían de sus ojos.


Katsuki no correspondió el abrazo y aquello hizo que el corazón de Izuku se detuviera, sabía que algo no estaba bien.


—¿Cuál es tu versión de la historia, Izuku? — preguntó de manera tranquila.


Izuku se separó de Katsuki de manera dudativa, observó sus preciosos ojos rojos, pero esos brillantes rubíes carecían del brillo tan fiero que los caracterizaban.


Izuku tragó saliva —Y-Yo... M-Melissa, ella tomó el anillo, e-en realidad era para ti y y-yo creo que tomé demasiado, n-no quis-se —


—Izuku — lo interrumpió Katsuki — Respira y cálmate — acarició el rostro de Izuku, tratando de trasmitirle un poco de calma al alfa pecoso.


Izuku tomó la mano de Katsuki y se recostó contra su tacto, intentó volver a abrazar al rubio pero Katsuki lo detuvo de inmediato.


—Hueles a ella — explicó ante el rostro afligido de Izuku.


El pecoso apretó sus labios y volvió a llorar en silencio ante el rechazo de su Omega, pero trató de calmarse y explicar lo que realmente había pasado.


—Ayer estaba emocionado por nuestra cita, tenía muchas cosas planeadas para nuestro aniversario y no estaba realmente concentrado en el trabajo. Le conté todo a Melissa porque ella tenía curiosidad por saber qué era lo que causaba tanta emoción en mí. Ella propuso ir a un bar a celebrar antes de nuestra cita, pero creo que me pasé con las bebidas y terminé inconsciente por el alcohol, ella no supo qué hacer y me llevó a su casa — explicó.


Katsuki frunció el ceño —¿Por eso estabas en su cama? — preguntó en el mismo tono tranquilo que tenía tan inquieto al pecoso.


Izuku agachó su cabeza —Sí, Melissa me dijo que sólo tiene una cama porque vive sola —


Katsuki sintió una punzada en su corazón al ver como Izuku justificaba de nuevo a la rubia.


—¿Por qué tenía ella el anillo? —


Izuku levantó su cabeza con rapidez —Dijo lo que lo encontró entre mis cosas y no pudo resistir el ponérselo porque era muy bonito, subió esa foto como una broma para los paparazzi ¡P-Pero ya la borró! Ella estaba realmente arrepentida, lloró muchísimo —


—¿Una broma? — preguntó incrédulo —¿Realmente crees que borrando esa foto el problema se arregla? — preguntó con el ceño fruncido.


Izuku sintió un escalofrío recorrer su espalda —E-Ella no suele interactuar con muchas personas, por eso no sabe cómo tratar a los demás, a ella le pareció una buena broma y sé que borrar la foto no cambia el problema, pero podemos dar una conferencia de prensa y —


—¿Y le dirás a todo Japón que todo fue una broma de Melissa? — interrumpió al pecoso —¿Realmente crees que todo Japón creerá esa absurda historia? — preguntó con molestia.


—Bu-Bueno... Yo —


—¿¡Hasta cuándo vas a seguir justificando sus actos!? — exclamó mientras se ponía de pie y se alejaba de Izuku, el pecoso de inmediato se puso de pie e intentó acercarse —¡No te acerques! — dijo con lágrimas en sus ojos.


—Kacchan — intentó hablar pero de nuevo fue interrumpido.


—Estoy cansado, Izuku. Cansado de aguantar todos esos intentos de esa mujer por separarnos y que tú sólo justifiques sus actos ¿De verdad no lo ves o sólo no quieres verlo? —


—¿P-Por qué dices eso? — preguntó decaído —Melissa es mi amiga, ella no es así, ella es hija de All Might y — la risa de Katsuki lo hizo callar.


Katsuki rió de una manera triste —Claro, la perfecta hija de All Might, lo olvidaba —


Después de esas últimas palabras, la habitación quedó sumergida en un silencio casi sepulcral.


Izuku abrió la boca para decir algo, pero Katsuki habló antes que él.


—Quiero terminar —


Izuku sintió a su corazón hundirse en su pecho de una manera tan dolorosa que le costó seguir respirando —¿Qué? — logró preguntar en un hilo de voz.


Katsuki miró directamente a los ojos de Izuku.


La mirada de Katsuki parecía opaca pero decidida, mientras la de Izuku era triste y temerosa.


—No puedo seguir con esto, Izuku — se abrazó a sí mismo y desvió su mirada, sabía que si seguía viendo los acuosos ojos del pecoso cambiaría de opinión —Melissa sigue haciendo estás cosas y tú no le pones un alto, sabes que confío en ti plenamente, pero hoy ha sido esto ¿Qué pasará si se le ocurre decirle a la prensa que está esperando un hijo tuyo o algún disparate de ese estilo? —


—Ella no — intentó hablar, pero Katsuki no se lo permitió.


—¿Ella no sería capaz? — preguntó —¿Realmente lo crees? — preguntó con tristeza.


Izuku apretó sus labios y bajó su mirada, comenzaba a replantearse muchas cosas acerca de su amistad con Melissa.


Un amigo de verdad no lo pondría en estos aprietos.


Katsuki negó con su cabeza ante el silencio de Midoriya.


—Ya preparé una maleta y pasaré la noche en casa de Camie, después vendré por lo demás — explicó con tristeza y tranquilidad.


—¿Ya no me amas? — preguntó Izuku de manera lastimera.


Ambos se quedaron quietos.


Los ojos de Katsuki buscaron una vez más los de Izuku —No hay parte de mí que no te ame. Te amo, Izuku. No hay persona en este mundo a la que ame más que a ti. Te amo, pe —


Sus palabras fueron interrumpidas por los labios de Izuku, el pecoso se había acercado rápidamente al rubio al escuchar aquel primer "te amo".


Quería aferrarse a esas palabras, porque si Kacchan aún lo amaba, entonces podría salvar esa relación.


—Te amo, Kacchan — dijo en cuanto se separó del rubio, pero no le permitió responder ya que de inmediato volvió a besarlo.


Katsuki lloró mientras se aferraba al cuerpo del alfa y correspondía aquel beso.


Cada uno pensaba diferentes cosas acerca de la situación, pero aquellos besos silenciaron lo ruidoso de sus mentes y sólo pudieron pensar en lo mucho que amaban al otro.


Aquella noche se entregaron nuevamente en cuerpo y alma, pero de una manera diferente, más intensa que otras veces y llena de amor.


Cada uno se encargó de dejarle en claro al otro lo mucho que lo amaba.


Se hicieron el amor hasta que sus cuerpos no lo soportaron más y durmieron abrazados.


Lastimosamente Izuku despertó solo en una fría cama y no volvió a saber más del rubio.


Quizás si hubiese dejado terminar de hablar a Katsuki habría escuchado las palabras que el rubio quería decirle:


"Te amo, pero debo amarme más a mí mismo"


Holi


Vengo con otra historia, la primera parte de esta historia estaba lista desde hace tiempo, pero se atravesó lo de mi perrijo y la detuve.


Escribí esta historia por el simple hecho de que quería leer algo así, pero la mayoría de las historias con una temática similar están inconclusas o son muy cortas.


Tocó escribirme mi propia historia con juegos de azar y mujerzuelas (?)