Tarta de arándanos
Cumplían tres años de novios, y a Steve se le ocurrió prepararle un pastel a su amado Tony por su tercer aniversario juntos: tarta de queso crema y arándanos, su tarta favorita.
No podía perder tiempo por lo que al salir de clase se fue rápidamente al súper a comprar lo necesario, obviamente mandándole un mensaje a Tony con la excusa de que le surgió un imprevisto y tuvo que irse rápido, a lo que el castaño accedió advirtiéndole que en la tarde iría a visitarlo para hacer las tareas y luego cenar juntos, ver pelis y quedarse a dormir. Que suerte tenía de que su Tony no era alguien controlador... Un poco dramático, pero con sus ocurrencias le sacaba una sonrisa y alegraba sus días.
Compró todos los ingredientes y antes de encaminarse de vuelta a su casa, compró también un pequeño ramo de hortensias para colocarlas en un bonito jarrón en la mesa de la cocina y sorprender a su Tony con la tarta y las flores. Hecho esto y con la idea en mente, volvió a su casa lo más rápido que pudo. En cuanto llegó, lo primero que hizo fue poner las flores y las bolsas en la mesa de la cocina; acto seguido subió a su habitación para dejar su mochila y las cosas de clase y ya libre bajó de nuevo a la cocina. Colocó las flores en un hermoso florero con un poco de agua, sacó los ingredientes de las bolsas y buscó el libro de recetas que su madre Sarah le regaló hacía ya 7 años y del cual había hecho numerosos postres para sorprender a sus amigos, y en especial a su castaño. Con todo listo empezó a preparar la tarta cuanto antes.
Tarareaba una vieja canción que su madre le cantaba cuando era niño cuando de pronto y sin previo aviso empezó a narrar los pasos para preparar la tarta en voz alta, como si estuviera en un programa de cocina. Tan motivado estaba en la tarea y su programa ficticio que no escuchó la puerta, y cuando dejó la tarta en la nevera para que el queso endureciera, al cerrar la puerta se vio en el marco de la entrada a la cocina a su novio, con una ceja arqueada y una pícara sonrisa en su rostro.
- ¿Tony? -sus mejillas se colorearon de carmín- ¿C-Cuanto llevas ahí?
-Veamos... El suficiente para que tus queridos televidentes sepan la consistencia que debe de tener la crema antes de agregarla al recipiente donde previamente hemos añadido las galletas trituradas~
El rojo se apoderó del rostro de Steve, tapándose la cara con ambas manos mientras gritaba internamente.
- ¡Dios no! Prácticamente escuchaste todo... ¡Qué vergüenza!
-Pues sí, lo escuché todo -el castaño se acercó y robó un arándano de la bolsa que Steve tenía sobre la mesa- Pero admito que se te daba de perlas.
- Pero ¿Cómo entraste? Oh, claro. La llave para emergencias…
-Así es, Stiff –se comió un par de arándanos más antes de acercarse a Steve y rodear el cuello contrario con sus brazos- Y ahora, mi querido rubio ¿Vas a besarme o tengo que obligarte?
Steve sonrió antes de deslizar sus manos a la cadera de Tony y atraerlo hacia si para besarlo con amor.
-Feliz aniversario, Tony... Quería darte una sorpresa con una tarta de queso crema y arándanos, pero el sorprendido fui yo.
-Bueno, siempre puedo fingir que no sé nada de esto, sabes que se me da genial.
Ambos rieron y volvieron a besarse. Poco a poco el beso se fue intensificando, aprovechando el castaño y metiendo las manos bajo la camisa del rubio, buscando la hebilla del cinturón hasta que dio con ella, empezando a abrirla. Steve se dio cuenta de esto y paró el beso.
-Tony... Mghh… Tengo que terminar la tarta… ¿N- No la quieres?
-El postre se toma después, Cap, y podemos terminar de prepararlo juntos. Ahora quiero mi cena~
Steve tragó saliva y se sonrojó: podían pasar mil años, pero nunca se acostumbraría a la picardía de su novio, más no se pensaba quedar atrás así que levantándolo en sus brazos salió de la cocina rumbo a su habitación, dispuesto a darle la mejor noche de aniversario de su vida.








