Under the rain (KookGi)

Summary

Bajo la lluvia te conocí, bajo la lluvia te ame, bajo la lluvia termino nuestra historia. -Two Shot -Prohibida cualquier copia o adaptación sin previa consulta

Status
Complete
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
13+

Una rosa roja


La lluvia caía sin parar por las viejas calles del pueblo, el cielo estaba gris y a cada minuto el día se volvía más oscuro, sus ropas estaban empapadas al igual que su cabello, incluso podía sentir que el agua que la tela había absorbido le daba un peso extra a su cuerpo, pero él seguía caminando hacia una dirección que su cuerpo conocía muy bien, parecía estar en automático porque siempre tenia la misma rutina desde hacia años. Cada paso que daba le traía un recuerdo distinto, abriendo una herida que jamás se había cerrado, en su mano cargaba con una rosa roja, la más bonita que había encontrado en todas las florerías del lugar, era solo una rosa roja, sin espinas, nada especial para otros, pero para Jungkook, esa rosa tenía más significado y era más especial de lo que toda su vida había sido desde hacía 8 años.

A veces era difícil darse cuenta el momento exacto en el que había llegado a su destino, pero cada año su cuerpo siempre le da para las mismas señales para hacerlo entender que había llegado, su vista comenzaba a nublarse porque ya no podía contener sus lágrimas, sus piernas cedían y caía de rodillas generando un gran estruendo entre el silencio del lugar, su destino era una lápida blanca, pulcra y limpia, siempre rodeada de rosas blancas, todas frescas porque siempre se aseguraba de que el cuidador las cambiara, después de unos minutos sus ojos podían enfocar de nuevo y por milésima vez, leyó el epitafio que la lápida tenía.

Min Yoongi

09/03/1988-11/11/2011

“Siempre el sol más brillante de verano y la luz que guía el camino en los días más oscuros"

Y entonces la lluvia se hizo más fuerte, mezclándose con las lágrimas que seguían cayendo por su rostro y amortiguando el ruido de aquellos sollozos de dolor puro.

Cada año que pasaba el dolor se hacía más fuerte, la soledad se hacía más presente, los recuerdos dolían más, cada año él deseaba estar otra vez entre los brazos su amado, cada año tenía que tomar más antidepresivos, cada año sentía que su corazón se rompía un poco más y cada día deseaba morir un poco más pero él aguantaba, lo hacía porque ya faltaba poco.

Pero Jungkook mentiría si decía que no extrañaba su risa, sus abrazos, todas esas “sonrisas de gomita” y sonrojos de los que podía decir que era dueño, si decía que no extrañaba el olor a comida cada vez que entraba a casa después del trabajo o después de clases, el calor de un cuerpo a su lado por las frías mañanas en invierno, que no extrañaba verlo pintar con tanta concentración, sentir el olor tan familiar del oleo llenando su nariz cuando abrazaba a su amado, que no extrañaba cuando él acariciaba su cabello para que durmiera después de una pesadilla, verlo cuando estaba distraído viendo las nubes, escucharlo hablar sobre los sueños más locos que tenia, que no extrañaba besarlo, acariciarlo.

Pero es que Jungkook jamás mentiría con eso, lo extrañaba con todo su corazón, con todo su cuerpo, con toda su alma, ya había pasado todas las noches en vela mirando al cielo y recordando con tanto dolor y tristeza toda su vida durante los últimos 5 años, pero había sido esa misma vida la que le había quitado al amor de su vida en un parpadeo. No había cosa que no le recordara a su amado, a su Yoongi, la estrella más brillante del firmamento. La estrella con la que anhelaba juntarse de nuevo.

Jungkook y Yoongi tenían un historia bastante particular, se conocieron un día lluvioso en un parque, ese día Jungkook había escapado de su casa, él juraba que había sido la mejor decisión de su vida y jamás se arrepentiría de haber huido de casa aquella tarde lluviosa. Sus padres se estaban divorciando y el solo era un joven de 17 años que deseaba tener paz, así que solo corrió bajo la lluvia hasta que sus piernas no dieron para más, se sentó en la primera banca que encontró y dejo que las frías gotas de lluvia golpearan con fuerza su rostro mientras cerraba sus ojos, pero entonces dejo de sentir la lluvia, abrió lentamente sus ojos y vio al joven más hermoso que jamás vio pegado al respaldo de su banca y compartiendo su sombrilla roja con él, seguramente tenía la misma edad que él, cuando mucho un año más.

-Si te enfrías demasiado enfermaras - Le dijo mientras le tendía un hoodie negro que tenía en el bolso que colgaba de su hombro.

-Póntelo, te lo presto, yo tengo mi impermeable, mi sombrilla y mi bufanda.

Jungkook cedió sin decir nada, se sentía aturdido porque Yoongi era sumamente bonito y también era amable, sin dejar que la sombrilla lo desprotegiera se sentó a su lado y siguió compartiendo compartiendo la sombrilla con él sin decir una palabra.

-Me llamo Jungkook

-Bonito nombre, yo me llamo Yoongi ¿Puedo acompañarte de vuelta a tu casa? ya sabes para que no te empapes más

-Sí eso estaría bien

Durante el regreso a la casa de Jungkook, este se había esforzado por conocer un poco más a Yoongi, había despertado una chispa en él y deseaba saber más de quien era y así descubrió que ambos eran apasionados por el arte. Cuando estuvieron en el porche de la casa de Jungkook acordaron volverse a ver en el mismo parque en el que se habían conocido, para que Jungkook le devolviera su hoodie a Yoongi y para pasar la tarde dibujando juntos. Desde entonces fueron inseparables y comenzaron a pintar su propia historia, una historia bajo la lluvia.

Se habían, conocido un día de lluvia, más de una vez se ganaron un resfriado por jugar a saltar en los charcos que la lluvia hacía, cuando ellos estaban cayendo enamorados el uno por el otro, o de esas veces que bailaron y se besaron bajo esas mismas gotas frías ya siendo una pareja oficial, o todas aquellas ocasiones en las que hicieron el amor mientras la lluvia azotaba su ventana, realizando el compás perfecto junto a los gemidos de su amado. Pero ahora dolía, dolía ver la lluvia caer y estar solo, le dolía que su mente proyectaba cada imagen y cada recuerdo en su mente, cada momento de ellos juntos, le dolía ya no tener a Yoongi a su lado, porque la lluvia ya no era bella y alegre, ahora solo era tristeza.

Pero no todo en su historia fue belleza, siempre se escapan manchas que arruinan el lienzo, tenían alrededor de 21 años a Yoongi le diagnosticaron cáncer de pulmón, Jungkook lo dio todo, dio todo lo que tenía de él en cada momento que Yoongi lo necesito, lo apoyo en cada una de las decisiones que tuvo que tomar para sus tratamientos estuvo ahí todas las veces que él lloró porque su estado era terminal, todas las veces en las que vio como se le acababa la vida de a poco, estuvo ahí el último día de todos, cuando Yoongi le pidió salir a la lluvia.

-Hace frío aquí afuera deberíamos volver adentro

-Jungkook cielo estoy bien, adentro o aquí afuera me duele respirar de la misma manera- Quiso reír, pero solo consiguió toser con dolor.

-Sh sh aquí estoy, sabes que no debes hacer tanto esfuerzo

-Cuéntame otra vez la historia de como nos conocimos

-Pero Gigi tu ya sabes esa historia, tu estuviste ahí

-Lo sé, pero cuando tu la cuentas se escucha como una película bonita, vamos solo la última vez antes de irme

-No digas eso por favor, pero esta bien te la contare otra vez

Entonces Jungkook empezó a contar como se habían conocido por millonésima vez en el tiempo que llevaban juntos, tenia a Yoongi en su regazo con una manta sobre ambos, estaban sentados en una banca que tenían en el porche de su casa. Mientras Jungkook hablaba y mecía con suavidad a Yoongi, este comenzaba a sentirse cansado y con sueño, sus ojos se cerraban con mayor facilidad a medida que Jungkook estaba más cerca de terminar la historia.

-De verdad no te imaginas cuanto de amo- Le dijo somnoliento a Jungkook cuando termino la historia.

-Se que me amas, tanto como yo te amo a ti, no lo olvido nunca

-No lo olvides nunca por favor

-Jamás Gigi, jamás

Jungkook siguió meciendo a Yoongi en su regazo para lograr que cayera en un profundo sueño, lo observo mientras su respiración se volvía más lenta y calmada, tan lenta que en un punto desapareció y solo dio un ultimo suspiro, Jungkook lloro en silencio con su amado en brazos, sintiendo como su calor se acababa de a poco. Una vez se había calmado un poco llamo a todas las personas importantes en la vida de Yoongi para que supieran que ya había llegado su tiempo.

El día que sepultaron su cuerpo, compró todas las rosas rojas que pudo con sus ahorros, solo porque eran las favoritas de Yoongi, porque el las merecía, y desde entonces en cada oportunidad, momento o fecha especial que podía, llevo una rosa roja a la lápida su amado, sentándose y apoyando su cabeza en ella y contándole como iba la vida sin él, diciéndole lo mucho que lo extrañaba, cuan sola se sentía la casa en la que vivían, justo como ahora.

-Esta es la ultima rosa que te doy en esta vida, cada día se vuelve más insoportable lo sabes, pero me he mantenido fiel cada día a nuestras promesas, a nuestros sueños, pero jamás fue lo mismo sin ti y aun así lo hice todo, por fin nuestro mayor sueño esta en pie y listo para ser inaugurado, todo tiene el lugar justo y correcto, Jin hyung se encargara de todo ahora, yo ya hice lo que estaba en mis manos, ahora espero verte pronto.

La lluvia había terminado hace minutos, pero el viento frío no se había hecho esperar, poco a poco Jungkook fue quedándose dormido bajo el frío de la noche, desde hace tiempo tenia que tomar pastillas para dormir así que solo había tomado unas extras esa noche, estaba tan cansado y sus ojos simplemente se cerraron aun con sus ropas empapadas, la temperatura de su cuerpo comenzó a bajar cada vez más con el paso de los minutos, sus huesos y articulaciones habrían comenzado a doler pero estaba tan sedado que no podía sentirlo, su cuerpo se enfrío tanto hasta entrar en un estado de hipotermia y cuando dieron las 11:00 pm y el corazón de Jungkook se detuvo, llevándolo de vuelta los brazos de su amado, donde pudo llorar otra vez, pero esta vez de alegría.


(Publicación original en wattpad 6/07/19

2da edición 19/06/2024)