LA MUÑECA DEL BRATVA

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Summary

Soy Nala Kovlova hija de adoptiva de Nikolai Kovlov y nieta de Vicktor Kovlov alias Paxán, el jefe del bratva, soy la bogada y defiendo a los "malos", pero mas que eso, soy un Vor, defiendo a mi familia, amo la madre patria, amo mi familia, mi padre y mis hermanos, incluso al abuelo, el abuelo.... Soy la única mujer entre un mundo de hombres, es difícil conseguir que hagan lo que quieres, pero se logra, me enamore de la persona equivocada y ahora tengo que pagar el error Quiero se libre pero a que costo? Historia registrada No 2203180750958 SAFE CREATIVE Se prohíben adaptaciones de cualquier tipo. Historia original. Los personajes y la historia existen en la vida real. Se prohíbe el plagio evita una demanda por robo de propiedad intelectual.

Status
Ongoing
Chapters
6
Rating
n/a
Age Rating
18+

INTRODUCCIÓN

2004 Sur américa


Está haciendo calor y estaba fuera del manicomio esperando que mi hombre saliera, le había dado un trabajo sencillo, pero el idiota llevaba dos horas sin salir, tenía que hacerlo yo no había de otra forma, pero lo que si era seguro era que de aquí no me iba a ir.


Hacía tres días vi como sacaban a una pequeña de una correccional de menores, la niña peleaba con toda una leona, usaban sus garras y dientes, pero no se dejó vencer por nada, así que pedí a mis hombres un informe completo de porque esa pequeña estaba allí, era demasiado pequeña para estar en un lugar como ese, si soy un mafioso, había matado a mucha gente por mi padre, había descuartizado a otro tantos por Páxan pero ver a esa pequeña movió algo dentro de mí que no sabía que tenía, tal vez compasión, tenía en casa a tres hijo a los cuales los educaba y les daba una vida que se merecían, pero esa pequeña movió algo más.


Mis hombres me dieron un informe detallado sobre aquella niña, apenas tuve el informe en mis manos me di cuenta de su nombre en la parte superior "Dennis" con una foto de ella antes de que fuera juzgada por matar a su padre a sangre fría, según el informe lo mato con un cuchillo, el informe policial describe que al encontrar el cuerpo del padre tenía una herida en el cuello, por la cual se desangro también tenía múltiples heridas por arma blanca, no podía crecer, pero de algo si estaba seguro, era que esa niña no lo había hecho, era demasiado baja en estatura para haber hecho lo que dicen en el informe y a pesar de pelear fuerte, no tenía la fuerza de un hombre de ochenta y cinco kilos y de un metro ochenta de estatura, al finalizar el informe las notas dicen que fue traslada a una clínica psiquiátrica, tenía que sacarla de allí, porque allí si romperían su espíritu rebelde, romperían sus ganas de vivir y moriría en vida, tres días después aquí estaba fuera del maldito manicomio esperando a mi hombre, pero no sale, estoy dentro del auto y no puedo contenerme más.


- Voy a entrar - digo mientras saco el arma que tengo detrás de mi espalda, saco el cargador, reviso si está cargado y vuelvo a meter el cargador en el arma.


- Señor debería esperar - dice mi hombre a cargo de conducir.


- Esperar a que el idiota no ha salido - digo mientras abro la puerta y salgo del auto, vuelvo a cerrar la puerta de un portazo y me acerco a la puerta de la clínica, toco el timbre y espero, entonces la puerta se abre y veo a una mujer de cabello oscuro recogido en una moña baja, piel canela y ojos cafés, noto que me mira de arriba abajo y escondo mi arma.


- Vengo a ver a un familiar - digo lo más seguro que puedo sonar, pero sé que no me cree, es más que obvio mi acento Ruso no ayuda, no hablo muy bien el español y mi apariencia menos.


- La penitenciaria queda al otro lado de ciudad - dice y yo asiento, entonces levanto mi brazo con mi arma fija, no tiemblo deje de hacerlo desde hace mucho tiempo.


- Una niña de 11 años, cabello corto, tez pálida, de esta estatura, dónde está? - pregunto y ella abre los ojos con sorpresa.


- Donde está? - pregunto de nuevo pero solo abre los labios y los vuelve a cerrar.


- Esta en el ala de Electrochoque - dice y gruño, no puedo ser que llegue tarde, agito mi cabeza - aun estas a tiempo- me digo mentalmente.


- Llévame, pido y ella levanta sus manos y le quito el seguro al arma, la sigo y noto que dos hombre entran conmigo, entramos por el pasillo hacia la zona de electrochoque, noto que el hombre que envié está amarrado con una camisa de fuerza, lo veo y no lo creo, miro al resto de mis hombres y se acercan para ayudarlo y liberarlo.


- Ahora, llévame a la zona de electrochoque - pido y ella camina hacia ese lugar.


- Está cometiendo un error, se lo aseguro - dice y la empujo.


- No le estoy pidiendo su opinión, muévase y lléveme - le pido por última vez porque sé que me está haciendo enojar, escucho disparos y gritos detrás de mí y sé que mi tiempo es corto, llegamos al ala de electrochoque y encuentro en una cama casi moribunda a la pequeña, me acerco y toco su piel fría y morada casi azul.


- No se la puede llevar - dice la enfermera y sé que tengo que llevarme, miro a la enfermera y le disparo en la cabeza, no lo pienso dos veces la mujer cae al suelo sin vida y yo guardo mi arma detrás de mi espalda, tomo a la pequeña en mis brazos, esta helada, salgo de la habitación y me encuentro con los chicos.


- Salgamos de aquí - les digo a todos y ellos me siguen, salgo del edificio y el viento y el sol golpea mi rostro y el de la pequeña Dennis, ella gime un poco, así que trato de ocultar su rostro, camino rápidamente al auto y me subo, los chicos hacen los mismo, el auto empieza a alejarse de la clínica y suspiro, estoy tranquilo, lo que nunca me había sucedido.


- A dónde jefe? - preguntan Dima y yo miro por la ventana.


- Que preparen el avión tenemos que salir de aquí, antes de que noten lo que hicimos en el clínica y... - me freno y miro el rostro pálido de Dennis.


- Y antes de que noten la ausencia de ella - susurro y escucho a los chicos, están pidiendo que el avión sea preparado de urgencia, acaricio de nuevo el rostro de Dennis y me delito con su suavidad y ternura, está tranquila y sin miedo, llegamos a la zona de aterrizaje y me bajo del auto, ya está oscureciendo, cargo a Dennis y entro al avión, camino hasta el fondo del avión y la dejo en la cama, ella se despierta y sus ojos se abren con sorpresa.


- Shhh, tikthiy malen'kiy - (tranquila pequeña) - no te hare daño, susurro y ella no deja de mirar con miedo.


- Señor vamos a arrancar y tienen que estar sentados, dice Dima y Dennis se exalta.


- Son unos cabrones, dejen de joder - digo y miro a Dennis.


- Oye, quiero que confíes en mí, no te hare daño, pero tenemos que sentarnos - digo y ella me mira con desconfianza, le extiendo mi mano y ella la toma.


- Bien, vamos - digo y tomo a Dennis en mis brazos y la llevo al asiento, le pongo el cinturón y el avión despega, cuando estamos en el aire, miro a Dennis y esta pálida.


- Señor ya puede quitarse el cinturón - dice Dima y me lo quito a la velocidad de la luz hago lo mismo con Dennis, la tomo en mis brazos y la llevo a la parte de atrás de nuevo, saco una de mis suéteres le quedara un poco grande pero no importa.


- Me mataras? - pregunta Dennis y yo me doy la vuelta y me acerco a ella, corro su cabello a un lado y despejo su rostro.


- Niet - (NO) - digo con fuerza y ella suspira.


- Solo quiero preguntar algo y quiero que me digas la verdad y solo la verdad, no permitiré que me digas mentiras, entendiste? - pregunto y ella asiente, cruzas su piernas y me mira con atención.


- Hiciste lo que dice en el informe policial, mataste a tu padre? - pregunto y ella baja la mira y luego me mira.


- Que significa lo que dijiste ahora sobre que no me ibas a matar - pregunta con seguridad y yo sonrió de medio lado.


- Significa no, Niet - respondo y ella mira mis labios mientras pronuncio.


- Entonces niet - responde ella y sonrió abiertamente.


- Eres inteligente, vamos ponte esto, no mirare, pero lo tienes que hacer con rapidez, le paso un suéter para que no le de frio cuando lleguemos a Rusia, ella la toma la prenda y me doy la vuelta.


- De dónde eres? - pregunta y yo sonrió de nuevo.


- Rusia - digo y todo se queda en silencio.


- Que harás conmigo? - pregunta y sé que eso la intranquiliza.


- Que quieres que haga? - pregunto de vuelta.


- Lista - dice y me doy la vuelta y la miro, si le queda grande pero se ve bien.


- Te hice una pregunta - le digo y ella baja la mirada.


- Tienes un arma, eres malo? - pregunta y yo ladeo la cabeza hacia un lado.


- Sí, soy malo - respondo y ella duda.


- Para mí eres bueno, porque me sacaste de allí, dice y yo niego con la cabeza.


- Respóndeme - pido y ella me mira.


- Solo quiero que me des comida y donde dormir, puedo trabajar, pagarte - dice con esa seguridad y yo solo la miro sin entender.


- Eres muy joven para trabajar para mí, pero te daré algo mucho mejor - digo mientras me acerco y la bajo de la cama.


- Que puedes ser mejor que lo que pido? Pregunta ella y me rio internamente ante su osadía.


- Mi apellido, un lugar en mi familia, una vida - digo y puedo ver que no me cree, corro las sabanas de la cama y la vuelvo a meter en la cama, la cobijo y ella se quita el cabello del rostro.


- Voy a adoptarte como mi hija, porque te veo como una hija, te pareces a mi esposa, eres hermosa, sé que tuviste un padre y una madre, pero solo estoy yo con mis hijos y mi padre, déjame darte lo que nunca tuviste una familia que pelee por ti, que te apoye y este junto a ti, siempre - digo y ella suspira.


- Tengo sueño, dice y se acuesta en la cama, la cobijo y me levanto, tengo que darle tiempo.


- Oye! Grita y paro, me doy la vuelta y la miro.


- No me vas a abandonar, cierto? - pregunta y yo sonrió.


- Nunca - digo y me alejo de la habitación, la dejo dormir y me siento en una de las sillas.


Así comenzaba la historia de la Muñeca del Bratva