Galleta de reconcilación ↠Dahmo

Summary

Después de la galleta que Dahyun hizo para Sana, Momo se puso muy celosa. ( Está idea ha estado en mi cabeza por un tiempo y tuve que escribirla. ¡Espero que les guste! ) 20/01/2018.

Status
Complete
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo único

Dahyun


Después de la transmisión en vivo del comeback con Heart Shaker, todas nos quedamos un tiempo más en el estudio. Estuvimos bromeando y comiendo las galletas que recibimos. Todas estaban felices y reían, pero había alguien que lucia más pérdida de lo normal. Específicamente se trataba de Momo. Ella se encontraba sentada entre Chaeyoung y Jeongyeon, estaba bastante lejos de mí. Momo comía su galleta en silencio y reía cuando todas lo hacíamos.


¿Qué le sucede?


— Nayeon unnie, fuiste demasiado extrema con tu comentario a la galleta de Mina — dijo Jihyo. Mina comenzó a reír, sus mejillas comenzaron a sonrojarse.


Nayeon se encogió de hombros y rió sin importancia. — Al menos no dije que mi couple era el mejor — me molestó.


— Saida es increíble — Jeongyeon imitó mi voz y comenzó a señalarme con sus dedos indices mientras me decía; 'Tú'.


Reí ante lo tonta que estaba siendo Jeongyeon. Sana sonrió y me abrazo por la cintura sin importar que Nayeon y Jeongyeon nos estuvieran molestando.


— Pero, alguien estaba celosa, ¿verdad Tzuyu? — Preguntó Nayeon con una sonrisa burlona.


A nuestra miembro mayor siempre le gustaba bromear, al igual que a Jeongyeon. Es irónico cómo los papeles son inversos en nuestro grupo. Mientras Chaeyoung y Tzuyu, siendo las menores, son más serias y menos juguetonas que las mayores.


Tzuyu se limitó a reír del comentario de Nayeon mientras miraba a Momo.

Momo negó hacia Nayeon, mientras hacía un puchero.


¿Es por eso que Momo esta molesta?


La miré por un momento, sus ojos se encontraron con los míos pero ella aparto la mirada enseguida. Aún seguía en los brazos de Sana así que me aparte un poco, estaba por ponerme de pie e ir hasta ella. Sin embargo, Momo fue más rápida y se puso de pie.


— Voy al baño — dijo. Ella lo había dicho para nadie en particular, pero todas habíamos escuchado. Nayeon dejo de reír al igual que las demás.


Momo caminó hasta desaparecer de mi vista.


Salí de los brazos de Sana y me puse de pie.


— ¿Irás a reconciliarte con tu chica? — Preguntó Jeongyeon.


La ignoré y camine por el mismo pasillo donde vi a Momo caminar. Llegué hasta la puerta del baño, y toqué.


— Esta ocupado — dijo desde adentro.


— Soy yo, puedes abrir — le dije. No había sonado como una pregunta.


— Me estoy acomodando la blusa, regresa más tarde. Además, sabes que 'yo' no es un nombre.


— ¡Momo! — Me quejé. — Sabes que soy Dahyun, además no es como si no te hubiera visto desnuda antes. — Lo último lo había dicho casi en un susurro, a pesar de esto, estaba segura que ella me había escuchado.


— Vete, no te quiero aquí. — Su voz sonaba molesta sin duda.


— Ya bebé, abré — dije, mientras intentaba torpemente abrir la puerta.


— ¿Bebé?, ¿ahora soy tú bebé? Ve con Sana, y dejame sola.


Estaba enojada. No, más que enojada. Momo no era el tipo de persona que se molestaba por cualquier cosa, tampoco era celosa, al menos nunca la había visto celosa.

Era por eso que tenía tanto skinship con Sana. Momo nunca me hacía una escena de celos o lo que sea que fuera esto.


— Momo, basta. Abre la puerta, —dije desesperada.


— Detente. Quiero que te vayas.


Resignada me aleje del baño, estaba molesta. Sin querer mis pasos eran más pesados y al regresar con las demás todas se dieron cuenta que no estaba de humor para bromas.


Momo regresó después de un largo tiempo. Ahora tenía un suéter. Al menos estaba agradecida de que ya nadie más pudiera verle su increíble abdomen. Siempre me molestaba cuando Nayeon unnie lo tocaba o cuando cualquiera que no fuera yo lo hacía.


Ella caminó hasta su lugar sin molestarse en mirarme.


[...]


No quería seguir molesta con Momo, no me gustaba el ambiente incómodo que se formaba y detestaba no estar a su lado.


— Oppa, ¿tienes galletas extras? — Le pregunté a nuestro manager. Las demás se encontraban afuera del estudio, abordando las camionetas que nos llevarían de regreso al departamento.


— Claro Dahyun-ssi. — Me entregó una caja con las galletas sobrantes.


— Sólo necesito una Oppa, gracias. — Hice una pequeña reverencia. — Por cierto, ¿puedo quedarme un rato más? Quiero adornar una galleta más.


— Claro, puedes hacerlo mientras guardamos las cosas faltantes en la camioneta. Solo no te tardes demasiado.


Sonreí y le agradecí una vez más.

Camine hasta la mesa que tenía los tubos de chocolate con lo que adornamos las galletas antes. Tenía suerte de que el staff aún no las haya guardado o tirado.


Tomé el tubo de color rosa, el color favorito de mi novia.


Escribe un Sorry, que ocupó todo el espacio del medio de la galleta. También escribí I love you Momo, aunque era más pequeño y no estaba escrito tan derecho, me gustó. Los espacios que sobraron de la galleta los rellene con pequeños corazones rojos.


En cuanto termine, guarde la galleta en la caja junto con las demás. Tuve mucho cuidado de no dañar la galleta adornada.


— Dahyun ssi, ¿has terminado? — Preguntó el mánager oppa.


— Sí —, contesté mientras caminaba junto a él.


Subí al auto y se puso en camino al departamento.


[...]


— Mánager oppa me dio las galletas sobrantes, la caja esta en la cocina — les dije. Las chicas se encontraban en la sala, concentradas en una película. Momo había ido al baño, pero estaba tardando mucho en regresar por lo que sabía que no fue exactamente al lugar que dijo, supongo que mi novia no estaba interesada en una película la cual estaba basada en asesinatos y palabras coreanas difíciles de entender para ella. Aproveche este momento para tomar la galleta de la caja y llevarla conmigo en busca de Momo.


El primer lugar en donde mire fue su habitación, pero ella no estaba ahí. Caminé por el pasillo y la encontré observando el cielo desde la ventana.

Momo estaba tan inmersa en el cielo que no me escuchó, ni siquiera sintió mi presencia.


— Bebé, ¿qué haces aquí sola? — Pregunté. Ella dio un pequeño brinco porque mi voz la había asustado, reí ante su ternura.


Ella me miró aún enojada. Sólo me miró por unos cortos segundos antes de regresar su vista al cielo. Momo ni siquiera había notado la galleta en mis manos.


— No sigas enojada conmigo — dije mientras me acercaba a ella. — Lo siento Momo.


Me acerque más a ella, rodeándola por la cintura y de esta forma mostrarle la galleta que había hecho para ella. No pude ver su reacción ya que era más baja y claramente estaba a espaldas de ella.


— ¡Por qué no dice Dahmo es el mejor! — Se quejó, sin embargo su tono era más juguetón e infantil ahora. Esa era mi linda novia.


Reí, mientras la abrazaba más fuerte.

— Te amo Moguri —, dije.


— Sigo enojada contigo —, dijo mientras salía de mi agarre para ponerse frente a mí.


— No, lo siento Momo, te amo solo a ti bebé —, dije mientras hacía un puchero en mis labios. Una sonrisa se formo en sus labios.


— ¿En verdad me amas solo a mi? — Preguntó mientras se acercaba a mis labios. Asentí y acabe con la corta distancia que nos separaba.


Ella correspondió enseguida, enrede mis manos en su cintura mientras ella me tomaba la mejilla para acercarme más a ella.


— Gracias por la galleta — dijo en cuanto nos separamos. Sonreí y volví a besarla.


— ¿Comerás ahora la galleta? — Pregunté cuando el beso acabo.


Ella negó con una linda sonrisa.

— No, la guardare para después —, contestó. — Ahora quiero comer tofu.


Ella volvió a besarme, aunque ahora el beso era más intenso. Cuando dejo mis labios ella fue directo a mi cuello dejando besos húmedos, todo a mi al rededor desapareció, incluso el ruido de los gritos de la televisión de la sala.

Momo volvió a mis labios y comenzó a empujarme hasta su habitación.


Una vez en la habitación, dejo la galleta en la mesita de noche y regresó a mi lado.


— La galleta de reconciliación funciono, pero, quiero otra cosa para perdonarte de verdad.


Sonreí sabiendo que era "la otra cosa" que quería.


— Soy toda tuya — dije.


— Lo sé, incluso aunque Saida sea increíble—, me molestó.


— De verdad sigues con eso. Sabes que Dahmo es mejor. — Dije con seguridad.


Ella asintió, volviendo a mis labios.


— Te amo y eso es increíble. — Ella me miró a los ojos mientras pronunció esas palabras.


Sonreí ante lo tierna que había sido.

Sin duda amo a Hirai Momo y eso también es increíble.