Prólogo
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Autarquía, estado de plenitud y autosuficiencia, armonía con uno mismo y con el mundo que lo rodea, un equilibrio entre las aspiraciones internas y las circunstancias externas. Pero... ¿Consiguieron todos hallar ese equilibrio? Algunos todavía vivían entre los recuerdos de un pasado trágico y caótico, otros simplemente aprendieron a vivir en conformidad.
Cuatro años pasaron fugazmente, con nuevas vivencias, experiencias, y emociones abrumadoras. Seguían unidos, más nunca volvería a ser lo mismo. Las risas y reuniones entre amigos desaparecieron, dejando un sentimiento de carencia en sus almas. Ya no eran aquellos jóvenes que tenían órdenes que acatar, se habían convertido en adultos, formando sus propias familias, y aún más importante, en los jefes. Un nuevo orden se había instaurado, y con esto, la diversión pasó a segundo plano, siendo sustituida por largas horas de trabajo.
¿Qué pasó durante esos cuatro años? Es una pregunta algo compleja, pero empecemos por el principio...
Desde la partida de Dahlia, el corazón de Yerek se enfrió, convirtiendose una vez más en una roca impenetrable, ausente de sentimientos, todo lo que creía haber descubierto gracias a ella, ese amplio abanico de emociones, fue reducido de nuevo a su estado original. Al fin y al cabo, la historia siempre se repite, uno siempre vuelve a sus orígenes, ¿No?
Pero él no fue el único que sufrió, Kassia había perdido a todos los que amaba, sin darse cuenta, de un momento a otro, se desvanecieron efímeramente entre sus dedos... Si algo la mantuvo con vida, fue el amor incondicional de Terenzio, y su promesa de crear una nueva vida juntos, sin más pérdidas, sin más dolor.
Matvey, lamentaba no haber podido hacer más por ella, quedándose como un espectador mientras observaba su sufrimiento y escuchaba su llanto por las noches. Sin embargo, aunque sus lágrimas no eran físicas, su corazón lloraba junto al de los demás, y aunque en algunos momentos le parecía una tarea imposible, debía mantenerse fuerte, por su hija.
Kendrick, quien para muchos no solo era la figura de un jefe, sino la de un padre, cayó duramente enfermo. De alguna manera, aunque él no lo supiera, el lazo que lo unía a su amada esposa le llamaba, guardando para ambos el mismo destino. Durante un tiempo luchó, y todos los rebeldes se unieron en comunidad por él, pero aun recibiendo los mejores de los cuidados, su final estaba escrito, y aceptándolo, le abrió sus brazos a la muerte, deseoso por aquel tan esperado reencuentro. Así, el tiempo se paró por unos minutos, de manera que, aunque en dos realidades distintas, sus almas trascendieron en el mismo instante hacia el basto universo. Al fin, descansarían en paz, y en compañía, por fin sus miradas se volverían a encontrar, las cuales de amor siempre estuvieron llenas.
Tras su muerte, Kendrick dejó todo su legado escrito, para que no hubiera lugar a dudas, y aunque sus decisiones al principio resultaron confusas, todos se acogieron a ellas, respetando su palabra como algo sagrado.
En estas letras, Kendrick otorgaba su lugar a Yerek en vez de a Matvey. Aunque todos daban por hecho que sería Mat el que tomaría la posición de Kendrick, ambos estuvieron de acuerdo con lo dictado, Yerek era más joven, y estaba mejor entrenado para el liderazgo. Además, con la llegada de Aelia, Matvey tenía otras prioridades, y tener el poder ya no era una de ellas.
A cada uno de los rebeldes más allegados les dejó una carta personal, agradeciéndoles sus servicios y lealtad.
La CM ya no existía, Yerek tenía absoluto poder y control sobre la ciudad, que poco a poco se convertía en una diferente. En pocos meses, el nuevo régimen se instauró, uniendo toda la ciudad en una misma entidad, sin ciudad central, sin suburbios, sin rebeldes... Al menos, ese era el plan, pero como era de esperar, de nuevo surgieron diferentes ideologías.
La ciudad mejoró notablemente en poco tiempo, los suburbios fueron rehabilitados, con casas y edificios decentes. Por fin podían decir que el hambre y la pobreza se habían acabado, junto al antiguo gobierno.
Ahora todos eran iguales. Ahora todo era... ¿Mejor?