Vinculo prohibido ~SeBaek, SeMin, BaekMin~

Summary

El amor fraternal que siente BaekHyun es puro, sin condición, de por vida. El que siente Sehun es sin condición, de por vida, pero hace mucho perdió su pureza. Xiumin teje telarañas para acercarlos a vivir un amor prohibido.

Status
Ongoing
Chapters
17
Rating
n/a
Age Rating
18+

Tenemos que hablar

Baekhyun siempre había sido diferente, al menos ante los ojos de su hermano. Así que ese día cuando bajó con unos shorts demasiado cortos, no sorprendió demasiado a Sehun.


— ¿Y ahora que traes puesto?


— Los shorts? No son divinos? Me los regalo Irene, no se como pasé tanto tiempo de mi vida sin tener unos como estos, son super cómodos.


—Hazme un favor, pásame el control que se me cayó.


El control de la televisión estaba a escaso medio metro de Sehun quién como buen perezoso no había querido levantarse del sofá para recogerlo.


Baekhyun se acercó unos pasos agachándose para tomarlo, cuando escuchó el sonido de la cámara del teléfono. Se levantó con rapidez y su hermano sonreía.


— ¿Por qué me tomaste una foto?


— Por esto, mira – volteó la pantalla de su teléfono – Se te ven todas las nalgas hyung! Realmente no me importa si te vistes así, pero cámbiate antes de que llegue papá —dijo mientras marcaba la foto como 'favoritos' sin que su hermano lo viera


— Ustedes no saben nada de comodidad


— No se como eso puede ser cómodo, no te aprieta las bolas? – Interrogó Sehun, despegando la vista de la película para dirigirle una mirada – ¿Dónde está tu polla? ¿Cómo no se te marca si está tan ajustado?


— No me aprieta nada y mi pene está donde siempre, gracias por preocuparte.


— Pero no se ve nada…


— ¿Y por qué querría que se viera?


— Pues no es que quieras, pero siempre se ve, mírame a mí, no hago nada y mis pantalones son holgados, pero se marca y con esa ropa debería de verse más ¿Que hiciste?


— Pues ni que estuviera tan grande como la tuya, por eso no se marca.


— Hyung, si papá se entera de lo que sea que hayas hecho… ¿De dónde sacaste el dinero?


Sehun mostraba genuina preocupación, su padre tenía muchas cualidades pero sin duda la tolerancia homosexual no era una de ellas y si sabia que su hermano se habia sometido a un cambio de sexo, seguramente lo mataba.


— No me corte ni nada, Okay? Me gusta tener pene, no quiero ser niña, ya? Solo descubrí una forma de hacer que no se note tanto


— ¿Como?


—Te montas, entiendes?


—Pues no


—Agarras el pene, le pones cinta, lo pasas por atrás y lo pegas


—A ver agáchate de nuevo


—Y por qué querría que me vieras las nalgas de nuevo?


—Vamos Baek, te he visto todo, nos hemos bañado juntos infinidad de veces, quiero ver si se alcanza a ver algo


—Solo por que quiero saber si lo hice bien.


Baekhyun se inclinó con ambas piernas separadas, su culo quedaba a escaso medio metro de la cara de su hermano, quien se incorporó del sofá y se acercó lentamente.


—Se ve algo? – preguntó BaekHyun


—No mames Hyung, no se ve nada, el short tapa lo justo para que solo se vea parte de tus nalgas, pero no tu pito.


Baek se levantó y se sentó en el mismo sofá que Sehun, aprovechando que había espacio


—Lo sabía, todo lo hago bien.


—¿No duele?


—Me acostumbraré, más que dolor, se siente raro.


—Se te va a doblar la polla hacia abajo y parecerá que te ensartas tú mismo.


—No seas puerco Sehun


—Yo nomás decía…



—Hey, Sehun, tu hermano es marica, verdad? – Sehun se encontraba en la cafetería escolar con su grupo de amigos, cuando llegó Baekhyun con un pantalón demasiado ajustado y sus amigas


—Supongo, ya que se entere papá, va a estar jodido


—Si me lo jodo yo, ¿te enojas? – preguntó su amigo Seungri, sin despegar la mirada de las nalgas en vaivén del mencionado.


—Te parto la madre si le haces algo y eso va para todos pendejos. Ya no son esos tiempos de gente intolerante, o lo son? Diganme y les parto su madre de una vez.


—Huy que sobreprotector saliste – dijo Kai. – Yo no tengo problema con eso – repuso inmediatamente al ver la mirada que le dirigió


—No wey, era broma – contestó Seungri.


—Es mi hyung pendejos, si le gusta la verga allá él, pero no quiero que ustedes pendejos lo anden acosando


—Ya guey no mames, cálmate, era broma


Baekhyun se había sentado a un par de mesas de la suya, rodeado de chicas con faldas demasiado cortas, pantalones ajustados y ombligos descubiertos. Podría decirse que Sehun no juzgaba, pero si lo hiciera, las etiquetaría de putas a todas, sabía que este era un mundo libre y cada quien podía vestirse como quisiera y merecer respeto, sin embargo ninguna buena impresión causaba Baek juntándose con ellas, tarde o temprano se enteraría su padre.


—Sehun!! ¿Puedes ayudarme!?


Como cada fin de semana, sus padres habían salido a sus citas románticas (¡Tenemos que tener tiempo para nosotros, además ya se pueden cuidar solos!) y Sehun se había tirado como siempre a hibernar en sofá, rodeado de frituras y películas tontas, y, también como de costumbre, Baekhyun se había encerrado en su habitación a hacer lo que sea que hiciera.


Se levantó con toda la flojera del mundo y subió las escaleras a la habitación de Baek


—¿Qué quieres Hyung? –—dijo abriendo la puerta


En el momento en que fue consciente de la escena que veía, se arrepintió profundamente de haber entrado, pues si Hyung, parado frente a la ventana cerrada, traía puesta una peluca castaña, un traje de colegiala (si se le podía llamar asi, pues le cubría media nalga la falda y los pezones esa blusa) unas medias hasta las rodillas y zapatos de tacón. Pero también veía porque le había hablado, tenía la peluca atorada en las persianas de la ventana.


—Se enredaron los cabellos, ¿puedes ayudarme? No veo de donde se atoro y ya me deje calva media peluca.


—No mames Hyung, no que no querías ser niña


—No quiero pendejo, fue un reto de mis amigas y me estaba tomando fotos, ¿me vas a ayudar o qué?


Sehun obedientemente fue hasta donde estaba y comenzó a desenredar la peluca, una vez que lo logró, se separó un poco.


—Ya está Hyung, sabes que mis papas no tardan, quítate eso antes de que lleguen – dijo muy serio y si levantar la  vista


—¿Estás enojado? Es muy difícil para ti verme así?


—¿Te gusta vestirte así?


—No realmente, te dije que era un reto, ¿no? — contestó a la defensiva


—No me importa como te vistas Hyung, si es lo que te gusta está bien, pero si lo haces por complacer a otros ya no.


Se dio media vuelta y al salir cerró la puerta, no sin antes recordarle que no tardaban sus padres, momentos después, ya sin el maquillaje, pintura o ropa de mujer bajó Baek, las luces estaban apagadas y Sehun parecía estar dormido en el sofá de siempre. Baekhyun se dejó caer encima de el.


—¿Qué quieres Hyung? – dijo sin reaccionar y sin quitar el brazo de sus ojos


—Gracias


—¿Por qué?


—Por aceptarme como soy, pensé en lo que dijiste y tienes razón, no tengo porque demostrar lo que no soy. ¿Quieres hacer algo en lo que llegan nuestros padres? ¿Quieres ver algo?


—No quiero nada… — dijo por fin quitando el brazo de sus ojos


—Vamos, has estado aquí todo el día– Baekhyun se levantó y comenzó a jalar su brazo para que se levantara


—Báñate conmigo – soltó de pronto, viéndolo fijamente y Baekhyun soltó su brazo


—Báñate solo, ya estás grande


—¿Por qué? Antes lo hacíamos, siempre nos bañábamos juntos


—Antes era antes. — repuso


—¿Antes de que te dieras cuenta que te gustan los hombres? Por eso ya no te bañas conmigo?


—No te sientes incómodo?


—Me siento incómodo por que ya no quieres hacerlo


—Vamos pues, bañémonos juntos.


El baño era grande, blanco y luminoso. La bañera era lo suficientemente grande para que entraran dos personas. Una vez desnudos, ambos se ayudaron a lavarse el cabello y tallarse la espalda, limpios entraron a disfrutar el agradable agua caliente de la bañera.


—Hace siglos que nos entia la espalda tan limpia – comentó Sehun, descansando los brazos en la bañera mientras exhalaba


—Lo sé, se siente bien, verdad?


—Pero sabes Hyung? hay algo que tengo que decir


—¿Te sientes incomodo?


—No es eso, bueno, algo. Me siento muy incomodo de ver que tu polla se esta doblando hacia abajo


—Pendejo, tu anaconda me pone mas incómodo, como puede caminar con ese peso extra? Ya veo porque estás jorobado – Sehun solo sonrió.


—Baek, ¿ya lo hiciste con alguien?


—¿A que viene esa pregunta? Ya lo hiciste tú?


—Mis amigos... Seungri dijo que quería hacerlo contigo, no sé si bromeaba o no, pero me hizo pensarlo


—Oh…


—JongDae y Kai han compartido a algunas de tus amigas, seguido hablan de eso. No salgas con alguien como ellos


—No son  mi tipo


—¿Cuál es tu tipo?


—Creo que no lo he pensado muy bien


—Si lo sabes, dímelo y si te molesta alguien dímelo también.


Sehun se levantó de la bañera, salió y se enredó una toalla alrededor de la cintura, tomó una segunda y se la tendió a Baek, esperó a que este saliera y la puso sobre sus hombros.


—Si no tienes un tipo ideal Hyung, ¿qué piensas de mí?


—¿Cómo que qué pienso de ti?


—¿Me dejarías ser tu tipo?


—¿De que estas hablando Sehun? El calor del agua te hizo daño? — bromeó Baek


Sehun solo se encogió de hombros y se dio la vuelta, antes de salir del baño se tiró de nuevo hacia su hermano.


—Dile a mis padres que estoy cansado, no bajaré a cenar.


Baekhyun pudo haberlo seguido para aclarar lo que que sea que pensara su hermano, pero no pudo. Su corazón latía muy rápido, pero no de emoción.


Su hermano ni siquiera había fingido estar bromeando. Estaba bien ser así, estaba bien ser gay, sabía que algún día se enfrentaría a la decepción de su madre, a la ira de su padre, estaba bien porque sabía que su hermano lo apoyaba, lo que no estaba bien era arrastrarlo en esto. Sehun siempre había demostrado ser muy hombre; en los deportes rudos que practicaba, en los programas que veía, en los amigos que tenía, incluso Baekhyun lo había descubierto viendo porno hetero. El único cambio había sido él. Lo había confundido, eso era, lo había normalizado tanto, lo había incluso provocado, él había sido el causante de todo. Estaba bien ser asi, podría enfrentar a sus padres y soportarlo, pero no podría permitir que por su culpa, Sehun pasara por lo mismo.


Sehun siempre creyó que su hermano era raro; raro, lindo y admirable.


Desde niño lo contempló rodeado de amigas, así que dió por hecho que sería un mujeriego.


Cuando creció un poco más, la habitación de su Hyung estaba cubierta por posters de grupos de chicos, lindos y guapos, así que dio por hecho que los admiraba y quería llegar a ser como ellos.


En la adolescencia, cuando Sehun tenía 13, sin que su hyung se diera cuenta, fue testigo del primer beso de este y su vecino al cual en ese momento odiaba, le había robado un beso a su BaekHyun quien en vez de enojarse y golpearlo, solo sonrió, ese verano fue odioso, pues en lugar de pasar tiempo con él, no se separaba ni un instante de su vecino.


La palabra gay, marica, joto, la había escuchado un sin numero de veces, nunca asociado a nada positivo; personas cobardes, mentirosas, argüenderas…  Baekhyun no era nada de eso, lo único diferente en él, es que no le gustaban las mujeres; las amigas desde siempre, los poster en su habitación, el que no le gustaran los deportes rudos, todo cobró sentido.


Desde entonces Sehun  lo miró todo el tiempo, lo miró llorar por el novio de verano que se fue, lo vio cambiar su forma de vestir, su inseguridad ante su padre, lo vio ocultar cuando lo acosaban, lo miró cuando una noche, deshecho en llanto entró corriendo a casa y no salió de la ducha en dos horas. Duró semanas nervioso y sin salir, Baekhyun tenía 17 en ese entonces. A sus 15 años Sehun tomó la firme determinación de que nadie más lastimaría a su hermano, ni sus amigos, ni sus novios, ni incluso sus padres. Fue entonces cuando dejaron de bañarse juntos.


—Sehun!! Se hace tarde para la escuela, baja ya!!


La estridente voz de su madre le habló desde las escaleras.


Sehun estaba despierto hace horas. Tirado en la cama viendo al techo, siendo consciente de cuánto la cagó.


La noche anterior le había pedido a su hermano que lo considerará algo más  ¿QUÉ TIPO DE SER HUMANO EN LA VIDA, LE PIDE ESO A SU PROPIO HERMANO!? Lo admite, su hermano es tan lindo que es imposible no mirarlo, pero se había prometido a sí mismo, nunca hacer algo al respecto.


—¡Que bajes ya, que no escuchas a tu madre!?


Y ahora su padre estaba enojado, lo que faltaba.


Cuando bajó. Baekhyun ya estaba en el comedor, vestido con pantalones y playera holgada (Sehun estaba seguro que esa playera desaparecería en la escuela, para lucir en su lugar un top muy corto) comía a toda prisa.


—Más despacio cielo, te atragantarás — intervino su madre, mientras ponía un plato frente a Baekhyun.


—Voy tarde mamá, me tengo que ir ya.


—Pensé que nos iríamos juntos – dijo Sehun, sin despegarle la mirada, Baekhyun volteó ligeramente y en cuanto se encontraron sus miradas bajo la vista.


—Lo siento, no recordaba que tengo un trabajo que entregar.


Comió un último bocado, tomó sus cosas y se marchó.


—Bye ma, bye pa, los amo.


Consciente o no, no se había despedido de él.


—Esos malditos maricas! La sociedad cada vez está peor, ¿qué quieren ahora? Obligar a los niños a ser como ellos?


Sehun volteó a la televisión, donde pasaban la noticia de una marcha gay para la legalización de los matrimonio igualitarios.


—Solo es para que reconozcan el matrimonio – explicó


—Pues por eso, primero es eso, luego será otra cosa, terminaremos con un mundo de antinaturales en la calle.


—Ser gay no es antinatural  papá, es algo completamente normal.


—Lo normal es lo que Dios manda, mujer y hombre, no más


—¿Y qué harías si tuvieras un hijo así papá? Es más, si tuvieras dos hijos así? – Sehun elevaba la voz un poco más con cada palabra – ¿Nos echarás a la calle?


—Sehunnie!! – advirtió preocupada su mamá – ¿Qué te pasa hijo?


—¡Pues doy gracias a Dios de tener hijos normales! – gritó también su papá


—Pues estoy seguro que esos hijos no dan gracias a Dios por tenerte como padre!


Tomó la mochila y se fue dando un portazo, había perdido completamente la cordura, primero Baekhyun no le hablaba y ahora le había gritado a sus padres, estaba completamente jodido.


—Qué pasó, querido? – preguntó la madre una vez que estuvieron solos, ya que estando en la cocina, solo había escuchado una vez que Sehun alzó la voz.


—La maldita adolescencia, eso pasa!


Sin embargo, la duda ya estaba sembrada en la mente de su padre.




—Hablemos.


Baekhyun salía muy temprano en la mañana y llegaba muy tarde. Intentó estar fuera el fin de semana, pero sus padres saldrían y no le habían dado permiso, así que pasadas las 12 de la noche, cuando calculaba que Sehun estaría dormido, entro sin encender las luces, pero Sehun lo estaba esperando en la completa oscuridad, acostado como siempre en el sofá.


—Pensé que estarías dormido. - dijo Baek, dejando de ser cauteloso. – de que quieres hablar?


—Esa noche en el baño… no debí decir lo que dije, puedes fingir que nada pasó?


La oscuridad era tal, que Baekhyun no podía decir si su hermano lo miraba o no, sin duda, el aun no era capaz de aguantar su mirada.


—Lo intentaré – contestó Baek, quien no podía negar que sentía un alivio increíble al escucharlo.


Camino a tientas por la sala y se sentó al lado de su hermano.


—Lo siento Sehun, lo siento si te confundí o te hice pensar otras cosas, lo siento si te hice sentir culpable todo este tiempo, es solo que no sabía que hacer o qué decir.


A pesar de la penumbra, Sehun podría sentir que su hermano estaba al borde de las emociones; la voz contenida, los suspiros prolongados, la postura rígida. Él y solo el era el culpable, él había hecho que su Hyung se sintiera mal.


—Hey, no pasa nada, de acuerdo? No es tu culpa


—Es que , si yo no hubiera sido tan… descarado


La voz quebrada de Baek impulsó automáticamente a Sehun, quien sin pensarlo dos veces atrajo a Baekhyun a sus brazos y limpio las lágrimas de su rostro. Estaba cerca, demasiado cerca de sus labios.


—No es tu culpa, no pasa nada, todo lo que haces está bien.


La luz encendiéndose los cegó momentáneamente y por reflejo ambos se cubrieron los ojos.


—¿Qué estaban haciendo? – preguntó su madre, quien con la mano aun en el apagador no les quitaba la vista.


—Madre! No se supone que regresarián mañana? – Sehun se paró rápidamente para quitarle a su madre las bolsas que aún no soltaba,


Baekhyun se enjugó rápidamente las lágrimas aprovechando la distracción y fue a encontrar a su madre.


—¿Qué hacían? – preguntó de nuevo con sospecho.


—¿Qué hacían quién? – entró también el señor Park – Ah, están despiertos…


—Ellos… estaban en la sala… — omitió el “a oscuras, abrazados"


—Veíamos una película – contestó BaekHyun -  Se acababa de terminar cuando llegaron.


Su madre no pasó desapercibidos los ojos aguados de su hijo mayor y el cómo Sehun lo miraba de reojo de vez en cuando.


—Era de terror, le dije que no quería verla y me obligó, me tiene llorando de miedo. – explicó de nuevo Baek, al ver el rostro confuso de su madre. —Si iban a llegar hoy me hubieran dejado salir, me perdí la mejor fiesta de mi generación, ¿Cómo llegaron tan rápido?


El cambio de conversación fue todo un éxito, ya que se sin importar la hora, les contaron todos los pormenores, sin embargo, para Byun Sara esa no era la postura de un hermano apaciguando el miedo en el otro. Entendía que eran cercanos, pero  la semilla de la duda ahora había llegado a su ella.




Sara Byun, era una profesional independiente que prefería tomar pocos clientes para atender debidamente a su esposo e hijos, no es que fuera la típica mujer abnegada, pero creía firmemente que la familia mientras más unida, mejor.


Siempre había creído que su Baekhyun era perfecto, un niño muy alegre y apuesto, con muchas cualidades admirables. Siempre correcto,siempre bien portado, siempre un modelo ejemplar de hermano mayor. Desde que Sehun llegó a sus vidas, Baek la había ayudado muchísimo. A pesar de ser solo dos años mayor, siempre estaba al pendiente del pequeño, ayudándolo a caminar, más tarde a hablar, después con las tareas y hasta defendiéndose cuando era acosado.


Una vez que crecieron y que tanto en estatura como en complexión fue superado por el menor, aun así seguían tan unidos como siempre


Ahora esa unión le causaba intriga, el domingo en la noche no había visto mal, Sehun abrazando a BaekHyun en la oscuridad, eran hermanos y su mente encontraba mil razones validas por las cuales un hermano consuela a otro, si se forzaba, hasta podía encontrar una explicación a las luces apagadas. Entonces, ¿ por qué la duda no la abandonaba?


Busca y encontrarás, sospecha y acertarás


Más tarde usaría el pretexto de haber limpiado las habitaciones de sus hijos para convencerse a sí misma de no haber invadido su privacidad.


La habitación de su hijo mayor estaba en perfecto orden, mostrando uno o dos pósters de grupos de idol masculinos, pero al revisar los cajones se encontraban  repleta de maquillaje, cosa que podía pasar por normal si no hubiera encontrado también ropa, zapatos y hasta peluca de mujer.


No quiso indagar más, pues ya tenía su respuesta. Estaba bien, eso estaba bien, tenía un hijo gay, no era la gran cosa.


Al contrario la habitacion de su hijo menor no parecía fuera de lo normal, le encantaban los deportes , así que los poster de grupos deportivos, las pelotas de diferentes disciplinas y el desorden era típico de cualquier adolescente normal, pero había algo que hacía acelerar su corazón. En el buró había una foto de su hermano de cuando aún eran unos niños, en cada una de las repisas donde descansaban trofeos o elementos deportivos había también fotos de ambos, vestidos con ropa deportiva, celebrando cada uno de los triunfos del menor.


Baekhyun siempre lo acompañaba y lo animaba, así que por cada premio, había también una fotografía. No era nada raro, ¿verdad? solo eran una familia muy unida. Entonces, ¿por qué no había una sola foto de sus padres?¿Porque ninguna del grupo de amigos? ¿Del equipo deportivo?  Porque en todas las fotografías solamente se veían ambos hijos? Sara intentó autoconvencerse de que Sehun era un hermano orgulloso de su Hyung, que era solo admiración y cariño, nada diferente a eso. Era de suponer que, al pasar tanto tiempo juntos, Sehun supiera de la preferencia de su hermano, que esa noche lo estaba consolando, que la discusión con su padre se debiera al apoyo queque le brindaba a su hermano. Pero, ¿por qué no lo creía? Porque todo esto le sonaba tan preocupante?


Esa noche, cuando esperaba a que su marido saliera del baño para ir a la cama, estaba convencida que las cosas nunca volverían a ser iguales, la familia que siempre había deseado no la tenía, ni la tendría jamás.


—Tenemos que hablar.  – Le dijo a su marido en cuanto entró.




Byun JooHe tenia 58 años y dos hijos gays


El peso de esa información fue demasiado grande. Quería negarlo. Trató de debatir esa información, trato de explicar los hechos y refutar las conclusiones de su mujer, pero mientras màs lo pensaba lo conciencia le decía “Aceptalo, ya lo sabias” y sus constumbres, su crianza intentaban con todas sus fuerzas aferrarse a la fantasía de tener hijos heterosexuales.

No era un hecho que le gustaba, no era una persona violenta, pero eso era algo antinatural, algo malo, era cosa de pervertidos sin quehacer.


Sus hijos no eran eso, no lo serian nunca! Estaban mal y ya se encargaría de comprobar que se podía componer.


“que hacer si mis hijos son homosexuales” El buscados de su computadora en su oficina le mostro màs de seis millones de resultado en menos 0.37 segundos


Vidaysalud.org *Hijos homosexuales ¿Qué hacer?*


Si te enteras que tu hijo o hija adolescente es lesbiana o gay, lo mejor que puedes hacer es darle todo tu apoyo y demostrarle que, independientemente de su orientación sexual, el amor es más fuerte y tú siempre estarás a su lado para demostrárselo. Lo que se sabe hoy día sobre la homosexualidad…


La primer pagina mostrada lo lleno de impotencia y verguenza. Él quería estar siempre con sus hijos, obviamente con sus hijos heterosexuales que le darían nueras y nietos.


Siguió bajando por las opciones; Ayuda psicológica, test para saber si tu hijo es gay (tomo unos cuantos, por si las dudas) testimonios de padres que no lo aceptaban, hasta buscó como curarlo y se lleno aun más de verguenza pues eso no era una enfermedad, sus hijos no eran unos pervertidos, no estaban locos ni eran libertinos, eran unos buenos niños.


La curiosidad lo llevó a los  videos, vio muchos videos de hijos rechazados, de hijos confensandole a sus padres su orientación sexual y como era tan difícil hacerlo por el temor al rechazo que terminaban llorando, hasta un comercial de doritos de un padre ranchero que aceptaba a su hijo y supo que el no quería eso, al diablo todo en lo que había creído, al diablo lo que él quería, el tenía su vida y no era dueño de la de sus hijos, el quería ser ese padre ranchero.

Debía hacer las cosas bien para no perder a sus hijos. No era para nada lo que habia deseado, él no lo había pedido, no se había tampoco equivocado, solo tenía una mente cerrada y estrecha y era hora de cambiarla por el bien de su familia.


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