💌
Querido Sunghoon, estos últimos años contigo han sido sin duda los mejores años de toda mi vida, te agradezco por todo lo que has hecho por mí.
Gracias por haberte acercado al torpe y antisocial cajero de la tienda de conveniencia (yo) y hacer un esfuerzo sobrehumano por mantener una conversación, y gracias por volver al día siguiente y todos los días que siguieron después de ese hasta que lograste hacer que me sintiera cómodo contigo a mi alrededor.
¿Recuerdas el día en que me invitaste a salir? El introvertido era yo, pero en ese momento tartamudeaste sin parar y apenas logré entender lo que quisiste decir, y entonces, cuando mi cerebro procesó la situación yo también comencé a balbucear incoherencias, te reíste un poco de mí antes de tomar mi mano, gracias a eso fui capaz de asentir y susurrar "me encantaría".
Nuestras citas no fueron las mejores, como cuando terminamos en un restaurante que preparaba comida asquerosa y ambos comimos en silencio, sonriendo forzadamente mientras tratábamos de no vomitar, todo porque nos dió vergüenza reclamar.
O cuando fuiste a conocer a mi madre, ella ya te adoraba desde el momento en que entraste por la puerta, pero estabas tan nervioso que cuando subiste al segundo piso para ir al baño, de regreso tropezaste y caíste siete escalones antes de terminar en el suelo. Después de que te fuiste mi madre se rio durante horas, cuando le dije que era malvada ella alegó que eras igual de torpe que yo, mencionó algo como "adorablemente torpe"
O cuando terminamos en una marcha contra una empresa que desechaba residuos tóxicos a un río, ni siquiera sé cómo pasó, pero estoy de seguro de que ocurrió porque ninguno pudo decirle que no a la mujer enojada con una gran pancarta en sus manos.
Cuando le contaba a mi hermano mayor sobre nuestras citas catastróficas siempre había una sonrisa tonta en mi cara y el me veía como un bicho raro y siempre preguntaba "¿y qué hay de bueno en eso?", "eso no es para nada romántico, ¿porqué estás tan contento?".
Yo tampoco lo entendí, para ser honesto eran horribles, pero cuando estaba contigo todo parecía tan fácil y divertido, no tenía tiempo para enojarme o estresarme, veía tu rostro y entonces todo estaba bien, tomabas mi mano, me sonreías, acariciabas mi cabeza, hacías de una situación horrible la mejor cita de todas para mí Sunghoon.
El día en que tuvimos nuestra primera pelea fui un desastre, llegué a casa lloriqueando como un bebé, y no voy a mentirte, mi madre quería golpearte en la cara un par de veces.
Esa noche no pude dormir, pensé que nunca me escogerías por encima de tu mejor amigo de toda la vida, aún si estaba mal influenciando en nuestra relación. Me aterro que me llamaras a la mañana siguiente, me arreglé y continúe llorando, convencido de que ibas a ponerle fin a nuestra relación.
Mamá estaba dormida, pero mi hermano no y continúo abrazándome y convenciendome de que todo estaría bien, estuvimos así una hora hasta que estuve listo para verte.
Y justo cuando veía todo perdido, agachaste la cabeza y comenzaste a llorar, me pediste perdón por haber dejado que tu amigo se metiera en nuestra relación y por haberte dejado influenciar por sus palabras tan fácilmente, de cierta forma no podía culparte, si tuviera un amigo desde la infancia que asegurará haberte visto con alguien más en una situación íntima, también dudaría.
Pero no quiero entrar en detalles sobre cosas desagradables, traje el tema a colación porque también tengo que agradecerte el haber confiado en mí, eso definitivamente salvó nuestra relación.
Para este punto seguramente te estés preguntando "¿cuál es el motivo de esta carta?" Bueno, anoche, cuando creías que estaba dormido y te recostaste a mi lado, te escuché Hoon, cada palabra, frase y risa, escuché todo lo que me dijiste.
Y no te haces una idea de cuánto lloré después de que te quedarás dormido, mi corazón se estrujó cuando susurraste "te amo, aún si muchos lo ponen en duda o si parece que es sólo cariño, lo sé Jay, te amo tanto que podría darte todo sin dudar".
También te amo Hoon, pero creí que sería bueno escribirlo, sabes que hablarlo cara a cara me resulta muy vergonzoso y quiero expresarme correctamente porque eso es justo lo que mereces.
Sé que es destructivo y probablemente un acto que demostraría poco amor propio, pero no me interesa, porque te amo más de lo que me amo a mí mismo, y eso no significa que no tenga dignidad o autoestima, significa que eres parte de mí Hoon, trato de decir que estar lejos de ti es como si me arrancarán un órgano vital, algo que necesito para vivir, para respirar, para ser feliz. Eres parte de mi corazón, parte de mi vida, y la mayor fuente de alegría que he tenido.
Quiero apoyarte en todo, quiero estar a tu lado cuando cumplas cada uno de tus sueños, quiero poder repetir una y otra vez lo orgulloso que estoy de ti, de ver la persona en la que te conviertes a medida que pasa el tiempo, quiero que seas la persona más feliz en el mundo y en dado caso de que no sea así, quiero poder estar a tu lado para hacerte ver que no todo es tan malo, justo como tú lo hiciste conmigo.
Te amo mucho más de lo que las palabras o acciones pueden expresar, eres mi luz, mis ojos, mi vida y no me arrepiento de ello.
Gracias por amar a este desastre y convertirlo en una mejor persona.
Con amor, Jay.
Pd: Espero que no llores leyendo esto, eres demasiado emocional, pero no hay problema, estaré ahí para abrazarte si eso ocurre.
Jay sonrió al sentir los brazos de Sunghoon apretándole con fuerza mientras las saladas lágrimas bajaban por sus ojos, Jay dió leves caricias a su espalda. —Sabía que llorarías.
Sunghoon se apartó sólo un poco para verle a la cara, sonriendo aún cuando las lágrimas seguían saliendo. —Pero dijiste que estarías aquí para abrazarme —. Jay no lo negó, continuando con las caricias, dejando que Sunghoon enterrara su nariz en su cuello.
—Esto es por mucho lo más lindo que me han dicho alguna vez Jay, dios, te amo tanto —. Sunghoon murmuró antes de atrapar sus labios en un cálido beso que Jay correspondió gustoso.
Ambos gozan del contacto, fundiéndose en el calor del otro y disfrutando del dulce aroma que desprendían las flores que Jay había comprado para acompañar la carta.
—También te amo Hoon.