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.𝙾𝚖𝚗𝚒𝚜𝚌𝚒𝚎𝚗𝚝𝚎•|
Alexis Ruiz un joven problemático con problemas de ira y de comportamiento, estudiaba en la preparatoria Atenas.
Alexis era el típico estudiante problemático que en la única materia que era bueno era en Deportes y se encargaba de bullear a todo aquel que consideraba “debil”. A Pesar de medir 1.60 era fuerte y habil lo que lo hacia el maton perfecto, lograba ganarle tanto a grandes como a chicos.
Hoy precisamente era un día normal para Alex, pues se encargaba de abusar a uno de sus compañeros, exponiéndolo ante todo el vestidor de hombres por estar usando calzoncillos de protección
—Pero que patético eres, ¿cuántos años tienes? ¿Tres?— todo los chicos que estaban presentes comenzaron a reír y fue entonces cuando se le ocurrió la brillante idea de sacar al niño del vestidor semidesnudo solo con sus calzoncillos de protección.
Todos sus amigos lo ayudaron a hacerlo, la gente comenzaba a juntarse para ver lo que pasaba y de un momento a otro ya tenían al pobre joven llorando fuera del vestidor de hombres para que lo dejarán entrar.
El escándalo se hizo tan fuerte que incluso los maestros se enteraron, y claro, avisaron al director
Cuando esté llegó pidió que abran el vestidor, y sin opción tuvieron que hacerlo.
Cuando le preguntaron al chico quien le había hecho eso, sin dudar apunto a Alex aún con los ojos hinchados de tanto llorar y la cara Roja de la vergüenza que había pasado.
El director asintió y se llevó a Alexis a su oficina más que furioso
— ¡Pero que estaba pensando al sacar a ese pobre joven en calzoncillos en medio del pasillo! — grito el director muy enojado por “la pequeña travesura” que había hecho Alexis —Ya le dejé pasar muchas peleas, y le mandé cientos de reportes y citatorios a sus sus padres, pero como siguen sin responder no tendré otra opción más que llamarlos personalmente desde aquí y comentarles toda la situación
Alex palideció al escuchar eso.
No, no, no, no ¡No! ¡Se había esforzado tanto para que su padre no se diera cuenta de todas sus hazañas en la escuela como para que ese viejo decrépito que tiene como director arruine!
Apenas iba a abrir la boca cuando su director levantó el teléfono que tenía a un lado diciendo —Comunícame con los padres del joven Alexis Ruiz
Todo su mundo se derrumbó al escuchar la voz enojada de su padre, que muy seguramente se encontraba “trabajando” en esos momentos.
El director le informo que debía de ir para hablar de algo muy serio. Escucho a su padre bufar y maldecir tanto que empezó a temblar al escuchar una respuesta afirmativa de este
—¡Cómo putas se te ocurre hacer eso Alexis! — grito su padre con enfado, el director le había informado a su padre de todas las hazañas de Alex con lujo de detalle, le contó de la vez que se fugó de clases para ir a fumar con sus amigos, o aquella vez que le tomaron fotos a las Chicas en el baño, y todas aquellas veces donde golpeaba alumnos sin motivo después de el horario Escolar y los dejaba abandonados y desnudos en los botes de basura de detrás de la institución.
Realmente al hombre no le importaba la vida de su hijo en lo absoluto, e incluso trato de defenderlo diciendo que “solo estaba jugando con esos pobres inútiles”pero obviamente perdió las casillas cuando el director le dijo que no había más remedio que expulsar a su hijo definitivamente de la escuela
Alex. El típico chico rudo que no se doblegaba ante nadie y que se daba a respetar ante cualquier persona, se encontraba temblando, llorando y suplicando para que su padre no lo golpeara
Pero obviamente este hizo caso omiso, se sacó el cinturon y comenzó a azotarlo y patearlo sin parar hasta que el pobre chico colapso y callo al suelo.
Los segundos se hacian minutos y los minutos se hacian horas y el padre de Alex no se cansaba, el pobre chico solo estaba hecho un ovillo en el suelo mientras trataba de no llorar ya que sabía que será peor. Alex le rogaba a su padre que se detuviera en inaudibles susurros, sabía que si gritaba la cosa terminaría peor, pero obviamente su padre hacia todo menos detenerse.
Puede que fuera de casa sea un chico malo e intocable, pero dentro de casa era totalmente lo contrario, su padre lo odiaba y lo obligaba a trabajar en su prostíbulo humillandolo y degradandolo para ganar al menos un poco de dinero, incluso lo golpeaba sin motivo y sin razón cuando llegaba ebrio después de una jornada laboral.
Y que decir de su madre, la pobre no solo lo odiaba porque había Sido el producto de un abuso de su marido, si no que también por sus delirios de grandeza ya que la pobre mujer había desarrollado algunos transtornos por las sustancias ilícitas, maltratos y golpes que su marido le daba
La vida de Alexis no era vida. O no lo era hasta que...
Un buen día el padre de Alexis se encontraba trabajando como normalmente lo hacia, eso hasta que una extraña pareja de hombres bien vestidos se cercaron a el con la intención de hablar y ofrecerle un trato que no podía rechazar.
Ambos hombres le ofrecieron una muy grande y tentadora suma de dinero a cambio de su hijo, al principio iba a negarse, no perdería a su puta más solicitada solo por un poco de dinero, pero al escuchar la enorme suma de billetes que aquellos hombres le ofrecían, no pudo resistirse y termino aceptando y firmando la enorme torre de papeles que los hombres le entregaban.
Los tipos venían de un lugar llamado “segunda infancia” dónde al parecer se encargarían de cuidar de su hijo y de encontrarle una mejor familia, o al menos eso le dijeron, realmente no le importaba lo que hicieran con el, solo aceptó que se lo llevarán por la plata.
Le parecía un poco extraño, pero no pudo negarse al ver la increíblemente ridícula suma de dinero que le ofrecían, era la cantidad que fácilmente podía ganar en dos años de trabajo, así que con una sonrisa de dientes podridos aceptó, estrechando la mano del tal Maverick Cameron tal vez podría contratar mujeres de mejor calidad para que su prostíbulo tenga más fama y finalmente salir de pobres.
No esperaba el momento para hechar a la pequeña alimaña de su casa de su casa, finalmente no tendría que preocuparse si esa pequeña mierda sigue con vida o no.
No podía esperar a deshacerse de todas sus cosas, tal vez podría venderlas y ganar aún más dinero
Alex iba regresando de la escuela, su padre y el director lo habían forzado a pedirle disculpas a aquel niño, antes de irse definitivamente de la institución.
No podía sentirse más humillado por eso, no tuvo ni el valor de ver sus amigos a la cara cuando se enteraron de lo que paso, sus mejillas se tintaban de rojo cada que sus amigos mencionaban el tema con voz burlesca; iba caminando directo a casa maldiciendo internamente al estúpido niño que lo había delatado y pensando en como obtener venganza, ya que no tendría permitido el paso a la escuela de ahora en adelante.
Se detuvo en seco cuando vio una misteriosa camioneta negra no muy grande y con vidrios blindados afuera de su casa.
Con miedo de interrumpir algo y que su padre lo golpee, entro a la casa con sigilo viendo a dos tipos gigantescos custodiando la entrada, y dos más sentados en la sala de su casa mientras su padre les hablaba de quién sabe que con ellos.
Al verlo, su padre sonrió, esa sonrisa que siempre le decía que no podía significar nada bueno para el—Hasta que llegas Alexis, te presento al señor Cameron y sus guarda espaldas.
Alex los miro por un segundo antes de de volver la mirada a su padre con cara de confucion.
—Ellos se harán cargo de ti de ahora en adelante —
espera que-
—¿Q-que?... — Alexis se quedó estático en su lugar al escuchar las palabras de su padre.
— Así es, estoy arto de ti y de aguantar tus mierdas, lo que pasó en tu escuela fue la gota que colmo el vaso, te expulsaron, y no quiero un mediocre vago en mi casa, ya no me sirves para nada más, así que decidí que estas personas se encargarán de ti de ahora en adelante —Alex quedó completamente estático al escuchar eso.
¡No podía ser cierto! ¡No después de todo lo que a hecho por su padre!
—¡Pero padre!-
— Yo ya no soy tu padre, es mas, nunca lo fui, siempre has sido un estúpido estorbo en mi vida, y ahora finalmente me has servido de algo, así que Señores, ya puede llevárselo—el padre de Alex hizo un ademán con la mano antes de voltear se para abrir el maletín lleno de billetes y empezar a contarlos uno por uno.
Uno de los guarda espaldas del tal “señor Cameron”, como lo había llamado su padre, avanzó y lo levanto como un costal de papas en hombros con suma facilidad, importandole poco los gritos, golpes, patadas e insultos que Alex daba.
El chico intentaba con todas sus fuerzas safarse, pero le era completamente imposible.
Y antes de darse cuenta, ya estaba a pocos centimetros de la ban con vidrios polarizados, lo subieron al carro y lo sentaron en una especie de silla con un sin fin de cinturones.
Miro por la ventana una última vez la que antes solía ser su casa. Pero apenas pudo apreciarla pues el carro empezó a avanzar dejando todo lo que antes conocía atrás.
Todo el camino Alex se la paso pateando y gritando maldiciones incoherentes hasta que en un punto el señor Cameron, se canso y ordenó que lo “silenciaran”.
Después de eso uno de los dos guardaespaldas que estaba a su lado, se acercó con un paño sospechoso a su boca.
Lucho con todas sus fuerzas para alejar aquel objeto pero el otro hombre a su lado lo sujeto con fuerza evitando que se moviera.
Al paso de unos segundos, no pudo aguantar más la respiracion y Sin querer aspiro el olor del paño, sintiendo como poco a poco sus párpados pesaban.
El pánico seguía ahogandolo, pero no podía hacer nada.
dulces sueños pequeño bebé~
Fue lo que escucho antes de finalmente perder la conciencia.