Capítulo 1 - ¿Cuántas veces te enamoras al día?-
La serenidad matutina es interrumpida por el sonido del despertador. Al despertar, Iker experimenta una sensación desconocida de malestar. Aunque es naturalmente optimista, el mal humor lo domina y proyecta una sombra sobre su habitual alegría.
Lanzando con brusquedad, silencia el despertador y llena la habitación de un tenso silencio. A pesar de desear aferrarse a esos escasos momentos de tranquilidad en los que se siente seguro, sabe que no puede permitirse quedarse más tiempo en la cama.
Con renuencia se levanta, notando cómo las paredes tiemblan como reflejo de su propio estado emocional. Aunque sea difícil, es importante recordar que cada día nuevo es una oportunidad para progresar y avanzar en la vida.
Se viste con rapidez y se alista para encarar el día. No obstante, al salir tarde de la cama, desencadena una serie de eventos que se suceden rápidamente y le deja con poco tiempo para llegar a su facultad de derecho, donde está en tercer año.
Va tarde, como era de esperar, en el primer día del nuevo curso. En su afán de llegar a tiempo, entra en el baño como un tiranosaurio Rex corriendo, dejando caos y desorden. El baño parece estar mostrando su marca destructiva al tropezar con objetos y derribar cosas.
Iker se toma su tiempo para arreglarse a pesar de la prisa y la aparente catástrofe. Él se aproxima al espejo y ve a un chico con el pelo castaño alborotado, unos ojos color miel que brillan con determinación y una altura de aproximadamente 170 centímetros.
Comienza a asearse meticulosamente con una calma sorprendente. Con unos movimientos rápidos de sus manos, arregla su revuelto peinado mientras los mechones se resisten a quedar en su lugar. Después, se debe lavar la cara permitiendo que el agua fresca le despierte y le dé un toque de vitalidad.
A pesar de todo, mantiene una actitud calmada y sosegada. Incluso en medio del caos, su enfoque meticuloso en cada detalle da la impresión de que tiene todo el tiempo del mundo. Se asegura de lucir presentable ajustando su ropa con cuidado antes de salir del baño con determinación.
A pesar de que la mañana no empezó bien, ella aborda el día con una actitud resiliente y segura. Aunque está retrasado y ha causado devastación temporal, sigue siendo optimista, consciente de que cada nuevo día trae oportunidades y experiencias emocionantes.
Iker sale del baño con su melena castaña perfectamente peinada, incluso con un ligero toque desenfadado, y una sonrisa juguetona dibujada en el rostro, listo para enfrentar el primer día de clases.Decidió tomarse un momento adicional para asegurarse de vestir correctamente, consciente de la importancia del momento. Aunque generalmente no le interesa la moda, en esta ocasión especial es importante que preste más atención. Elige unas botas oscuras que realzan su figura esbelta mientras se desliza en unos vaqueros ajustados, añadiendo un toque de misterio a su aspecto. Para completar su look, se pone una camiseta de la suerte con un alegre dibujo de Bob Esponja que refleja su espíritu juvenil y travieso. Para resguardarse del fresco de la mañana, ella se pone una chaqueta verde botella que destaca su piel morena y le da un toque sofisticado a su estilo casual.
A pesar de que algunos podrían considerar peculiar su elección de vestimenta, se siente a gusto y seguro con su atuendo. No se preocupa por lo que piensen los demás, ya que sabe que su autenticidad es más importante que las modas temporales. Está preparado para afrontar el día con confianza y una actitud relajada, mostrando su estilo único al mundo.
Nota que el día está a su favor mientras se mira en el espejo. Sobre él se extiende un cielo soleado, y aunque la temperatura no es lo suficientemente cálida para ir en manga corta, la brisa suave le proporciona una sensación agradable. Hoy es 15 de septiembre, un nuevo comienzo en su camino para convertirse en abogado.
Seguro de que será un día genial, coge su mochila y sale de su apartamento, dejando el desorden en el baño.
Baja corriendo las escaleras de su casa y entra en la cocina con la fuerza de un toro saliendo del corral.Con sus muebles blancos y diseño minimalista, la cocina crea un ambiente moderno y amplio. Dirigiéndose directamente hacia la mesa de cocina, rodea la gran isla central y encuentra un vaso de leche esperándolo junto a la ventana que da al jardín.
Agarra el vaso de leche sin perder tiempo y bébelo de un solo trago para satisfacer tu sed matutina.Después, va al plato donde su madre ha puesto una tostada con mantequilla especialmente para él. Da un mordisco sin delicadeza, dejando la mitad de la tostada en el plato.
Carmen, la madre de Iker, lo mira con asombro mientras se aleja, pero no siente la necesidad de regañarlo ni decirle nada. Él conoce bien a su hijo y sabe que sería en vano intentar detenerlo o incluso darle un beso de despedida. Ella opta por guardar silencio, confiando en que podrá llegar a tiempo y enfrentar el día a su manera. Carmen, que tiene el pelo castaño ondulado enmarcando su rostro, es un poco más alta que Iker. Mientras sigue el movimiento enérgico de su hijo, sus ojos oscuros reflejan una mezcla de cariño y preocupación. Aunque su expresión facial pueda parecer malhumorada a veces, quienes la conocen saben que en realidad es una mujer cariñosa y dedicada a su familia.
Carmen iba a decir algo, pero luego cambia de opinión y hace un gesto con desgano. Sabe que su hijo tiene su propia forma de hacer las cosas y que no lograría nada si intentara interferir en su ritmo. Ella es una madre comprensiva y paciente, lista para escuchar a Iker y brindarle consejos o consuelo en tiempos difíciles.
En lo que se refiere a su aspecto, el estilo de Carmen muestra su edad y forma de vida. Se preocupa por su apariencia personal y se viste apropiadamente para cada ocasión, seleccionando ropa que sea elegante pero cómoda. No es superficial su inquietud por cómo se ve, sino una manifestación de su deseo de cuidar de sí misma y proyectar una imagen positiva para su familia.
Carmen juega un papel fundamental en la vida de Iker como madre. Siempre está lista para brindarle apoyo emocional, siendo una figura maternal cariñosa y protectora. Está dispuesta a ofrecerle orientación y consejos para ayudarlo en su crecimiento y desarrollo, mostrando preocupación por su bienestar.
Aunque la forma en que Iker deja la cocina puede parecer brusca y un poco caótica, tanto él como su madre se entienden mutuamente. Ellos saben que él es una fuerza imparable de energía y que continuará avanzando sin importar las circunstancias. Iker se lanza al mundo con su actitud independiente y decidida, listo para enfrentar los desafíos y aprovechar las oportunidades que el día le presenta.
Corre con firmeza, sin voltear atrás, experimentando la emoción que recorre su cuerpo. Mientras da patadas en el aire, libera su exceso de energía golpeando el suelo con fuerza con sus pies. Iker está lleno de entusiasmo y vitalidad, con ganas de descubrir lo que el día le tiene preparado. Con cada paso que da, se distancía de su casa, preparado para afrontar el mundo con coraje y resolución.
Iker avanza con determinación y velocidad por las calles iluminadas por el brillo del sol de la mañana.Entre los edificios se cuelan radiantes rayos dorados, formando un hermoso contraste de luces y sombras a su paso. Su rostro es acariciado por el suave soplo de la brisa, trayendo consigo el fresco aroma de la mañana. Disfruta de cada respiración, experimentando cómo rejuvenece sus sentidos y lo llena de vitalidad.
A medida que avanza, se sumerge en el ajetreo de la ciudad bulliciosa. Los sonidos de los coches, las risas de la gente en la calle y el taconeo rápido de los ejecutivos se mezclan formando una sinfonía urbana que acompaña su paso. Mientras avanza, su atención es fugazmente atraída por los colores y formas tentadoras que exhiben los escaparates de las tiendas.
Con una intensidad vibrante, el sol ilumina su camino, pintando las fachadas de los edificios con tonalidades cálidas y resaltando los detalles arquitectónicos. Las sombras de los árboles bailan alegremente sobre las aceras, creando pequeños oasis frescos en medio del bullicio urbano.
Iker se sumerge en esta atmósfera rebosante de vida, disfrutando plenamente de cada momento.Mirando con curiosidad a las caras desconocidas que coinciden en su camino, se imagina las historias y los sueños que llevan. Es consciente de que en cada esquina de la ciudad se encuentra un universo por descubrir, vivencias por experimentar y personas por conocer.
Su cabello es acariciado por la brisa mientras que sus ojos se llenan de chispas de alegría y expectativa con el reflejo de la luz del sol. Al dar cada paso, se percibe cómo la ciudad late con su propio ritmo, instándolo a sumergirse en sus encantos y oportunidades. Iker se sumerge en esta sinfonía urbana, absorbiendo la energía del entorno y listo para encarar el día con pasión y determinación.
Mientras se dirige a la facultad de derecho, Iker se topa con caras conocidas y saluda a algunos compañeros de clase que también van en su dirección. La sensación de que este será un día especial es contribuida por las conversaciones animadas y el ambiente lleno de energía.
Cada paso que da, se va acercando un poco más a su meta de ser abogado. A pesar de saber que el camino no será sencillo, está determinado a superar cualquier obstáculo en su búsqueda de conocimiento y justicia.
Mientras va rápidamente hacia la facultad de derecho, se topa con Laura, su compañera de clase y amiga desde siempre. Desde su infancia, han vivido muchas experiencias juntos que han dejado una marca significativa en sus personalidades. Laura y Iker comparten un carácter similar, lo que les facilita llevarse bien y entenderse en muchas situaciones.
Él es más bajo que Laura, con pelo castaño y ondulado. Su amigo también tiene una actitud relajada hacia la moda, al igual que ella, y resalta su cabello oscuro con sus ojos. Laura es una amiga cercana con quien comparte una larga historia de amistad, que tiene una actitud franca y directa. Su relación cómplice persiste, ya que han sido compañeros de clase desde la infancia, por lo tanto algo del comportamiento de Iker se le ha pegado a ella y suele llegar tarde también.
Le dice con una expresión que refleja cierta falta de arrepentimiento
- Me he quedado dormido, Laura-. Responde Laura con una sonrisa mientras se miran y comparten una risa cómplice - Lo mismo te digo.
Los dos saben que no son muy puntuales, pero no les impide disfrutar de su amistad y divertirse con las travesuras. Aunque tuvieron contratiempos al comienzo del día, su conexión y complicidad les ayudaron a llevarlo con buen humor.
Iker y Laura continúan su camino hacia la facultad con risas y complicidad, sabiendo que siempre pueden contar el uno con el otro a pesar de los retrasos y las distracciones. Su amistad siempre les trae alegría y apoyo, y juntos podrán superar cualquier desafío que encuentren tanto en su vida académica como personal. Iker y Laura se preparan para enfrentar el día con determinación, respaldándose mutuamente gracias a su actitud ligera y risa compartida.
Finalmente, los chicos llegan a su clase, donde el bullicio y la animación les dan entusiasmo. Iker entra a la sala con una sonrisa, listo para empezar su tercer año de universidad. Saluda de manera muy cariñosa a ciertos compañeros con los que ya ha cursado el año anterior, abrazándolos y besándolos como si hubieran estado separados durante mucho tiempo.
En el aula, hay un gran ruido con risas y voces que se mezclan en un coro de entusiasmo y emoción. Los estudiantes reflejan alegría y ansias de contar sus experiencias del último mes de verano en sus rostros sonrientes. La sala parece rebosar de historias, impregnando el ambiente con una energía vibrante y contagiosa.
En el aire resonaron los relatos de viajes, con destinos exóticos y aventuras en lugares lejanos. Se dice que hay playas paradisíacas donde el agua turquesa acaricia los pies y el sol broncea los cuerpos. Algunos hablan de imponentes montañas que desafiaron sus límites físicos y les regalaron vistas espectaculares.Cuando alguien comparte anécdotas graciosas sobre la comida local o situaciones inesperadas durante sus travesías, las risas estallan.
Los amores de verano, romances fugaces que surgen en encuentros casuales y desaparecen con el resplandor estival, son frecuentemente mencionados. En el aire flotan susurros de historias de besos robados en la playa, paseos románticos al atardecer y despedidas agridulces. Cada uno de ellos tiene en su corazón un pequeño recuerdo de ese verano inolvidable, lleno de encuentros breves pero intensos.
Aunque los estudiantes tengan diferentes personalidades y trasfondos, el aula se convierte en un lugar donde se comparten experiencias. Se establece una atmósfera de complicidad que disipa las diferencias entre ellos. Ellos saben que cada persona aporta una perspectiva única y valiosa, enriqueciendo la diversidad de historias que se entrelazan en ese lugar.
Para Iker, esta atmósfera de amistad y apoyo es un bálsamo reconfortante. Usted puede confiar en sus compañeros para celebrar los logros, recibir apoyo en momentos difíciles y estar juntos durante esta etapa universitaria. El primer día de clase es una oportunidad para fortalecer esos vínculos y recordar que, a pesar de tener sus propios caminos por recorrer, nunca están solos. En el aula, las risas se entrelazan con los susurros de aventuras y los latidos de corazones llenos de entusiasmo, convirtiéndose así en un escenario mágico. Iker se siente agradecido de ser parte de este grupo de amigos, sabiendo que su experiencia universitaria se beneficia con cada una de las voces y experiencias compartidas en ese ambiente.
Con renovado vigor y una sensación de entusiasmo en el ambiente, él y sus compañeros se aprestan a enfrentar los retos académicos que les aguardan en su tercer año de estudios universitarios. A pesar de las diferencias y las dificultades, ellos saben que tienen un fuerte vínculo que les da el apoyo para superar cualquier desafío.
Mientras observa a Raúl, su nuevo profesor de derecho civil, entrar en la sala, se queda atónito sentado en la primera fila del aula. Cuando Raúl comienza a hablar y presentarse en clase, el tiempo parece ralentizarse para él. Raúl da la impresión de ser un individuo tranquilo y bien educado, amable y culto. El nuevo profesor cautiva a toda la clase, así como a él, quien no puede evitar contemplarlo con asombro.
Es cuando alguien se da cuenta del significado de la palabra “flechazo”, se enamora de alguien sin haber hablado con él. A ese sentimiento le dan el nombre de “amor a primera vista”.
Mientras Raúl sigue hablando, la mente de Iker empieza a divagar y se sorprende fantaseando sobre Raúl.¿Te imaginas cómo sería si Raúl no fuera tu profesor, sino una posible pareja romántica? La cautivadora personalidad de Raúl y su comportamiento, que exuda tranquilidad y serenidad, lo atraen.
No obstante, dentro de estos sueños despiertos, él identifica fácilmente las fronteras entre un estudiante y un profesor. Comprende la importancia de mantener una relación profesional en el entorno académico y separar sus deseos personales de la dinámica del aula.
Aunque sigue pensando en Raúl con atracción y admiración, se mantiene enfocado en sus estudios y respeta la relación profesional entre ellos. Reconoce las cualidades de Raúl como profesor y admite que sus interacciones deben limitarse al ámbito educativo.
No hubo interrupciones fuera de lugar este año, a diferencia de años anteriores, lo que ayudó a que la clase se desarrollara sin contratiempos y los estudiantes se sintieran entusiasmados. También, la maduración de los estudiantes influyó en el buen ambiente de la clase.
Al terminar la clase, los chicos empezaron a salir sin hacer mucho ruido, como es costumbre. Iker permaneció embobado mirando a su nuevo profesor, sin embargo no se dio cuenta de que todos se habían ido. Raúl notó la situación y le hizo una señal para informarle que podía irse, puesto que la clase había finalizado.
En ese instante, se avergonzó un poco por la situación, pero también agradeció la atención y consideración de Raúl. Al sentir nervios y siguiendo el cliché de una película romántica, arroja todos los libros al suelo. Comenzaron los dos a recoger los libros, teniendo una charla corta que hizo que Iker sintiera que Raúl podría ser más especial en su vida además de su papel como profesor.
- Raúl pregunta si todo está bien, notando la incomodidad de esta persona.
- Iker tartamudea al decir “Es....es... estupendo, gracias”.
- Raúl responde guiñándole un ojo de manera cómplice, diciendo que nos vemos en la próxima clase.
Al recibir el gesto de Raúl, se siente sorprendido y experimenta un leve rubor en sus mejillas, pero también una emoción palpable. Los dos son conscientes de la necesidad de mantener una relación profesional entre estudiante y profesor, sin embargo, el breve intercambio de miradas y palabras ha generado complicidad entre ellos. Antes de salir del aula, recoge rápidamente sus libros y se despide de Raúl. Al llegar al marco de la puerta, se vuelve a mirarlo una vez más, sintiendo la obligación de hacerlo a pesar de saber que él te está observando y notará que lo estás haciendo, pero siente que ha caído enamorado.¿Cuántas veces uno no se enamora al día? En su interior se pregunta repetidamente. Raúl, al girarse, mira y saluda con la mano. Cuando atraviesa la puerta, se lleva las manos a la cabeza y empieza a sentirse tan ridículo que se maldice repetidamente.
Mientras está deambulando por los pasillos de la universidad, su cabeza se llena de pensamientos y emociones confusos. Intenta mantener la distancia y enfocarse en sus estudios, pero no puede evitar sentir una atracción especial hacia su profesor.
Preparándose para enfrentar el desafío de mantener una relación apropiada en el entorno académico, su corazón late rápidamente. A pesar de la incertidumbre del futuro, a Iker le genera una combinación de entusiasmo y nerviosismo la promesa de tener otra clase con Raúl, e se pregunta qué les espera en el destino.
Persigue a Laura para alcanzarla, ya que ha salido antes. Busca entre la multitud y ve a lo lejos a la divisa, corre por entre la gente empujando sin mirar y la toma del brazo para contarle con detalle lo que sucedió cuando ya no había nadie en clase.Laura le contesta.
- El profesor es gay, el profesor ha estado mirándote durante toda la hora - responde Laura con confianza.
- Iker le contesta aún más seguro: “Pues no lo he notado”.
- No te has dado cuenta porque no dejabas de babear y quien sabe qué estaba pensando esa cabecita loca - le dice mientras le golpea la cabeza con el puño.
Después de terminar su primer día de clases, Iker va hacia su casa, contento por haber superado con éxito el comienzo de su nueva etapa académica. Al llegar a las puertas de la facultad, se encuentra con algunos amigos esperándolo, listos para compartir experiencias del día y disfrutar un momento juntos. Baja las escaleras con una sonrisa en la cara y se une al grupo de amigos, que están teniendo una conversación animada. Se intercambian historias, se comparten detalles de las clases y se planifican actividades para el día siguiente. Se puede sentir la fuerte amistad entre ellos, cada risa y gesto de complicidad refuerza sus lazos aún más.
El nuevo profesor de derecho civil, Raúl, se despide amigablemente del grupo al pasar cerca antes de continuar su camino. No obstante, en ese momento exacto, Iker es invadido nuevamente por un sentimiento de confusión y nervios, dejándolo momentáneamente aturdido frente al profesor. Sus palabras parecen volverse esquivas y su capacidad de expresión se ve obstaculizada. En ese estado de trance, solamente puede levantar tímidamente la mano y dibujar una sonrisa un poco torpe.
A pesar de sentir frustración por no poder expresar sus pensamientos en ese momento, confía en superar sus inseguridades con el tiempo y comunicarse de forma más fluida. Mientras tanto, encuentra consuelo en el apoyo y la comprensión de sus amigos, que lo aceptan tal cual es. Mueve la cabeza en despedida al grupo de amigos y luego sigue su camino hacia casa. Aunque dudó por un momento, ahora se siente feliz de formar parte del nuevo entorno académico y de tener amigos que lo apoyan en esta emocionante etapa universitaria.
Recrea momentos románticos compartidos con Raúl en su mente, construyendo una historia ficticia donde son pareja. Hable acerca de sus planes, aventuras juntas y los momentos especiales que esperan experimentar. En su imaginación, el entusiasmo por un inicio de curso espectacular se combina con las ganas de reencontrarse con Raúl y estar cerca de él.
A pesar de ser observado con curiosidad por los transeúntes, él no les hace caso a sus miradas. En ese momento, su felicidad y emoción por el próximo encuentro con Raúl lo hacen sentir que nada más importa.
Corre para llegar a casa, abre la puerta y entra en la sala de estar. Al no haber nadie en casa, se dirige rápidamente a la cocina. Abre la nevera rápidamente y coge un sándwich, eligiendo una comida rápida en vez de cocinar ya que no parece haber indicios de que su madre haya preparado algo para cuando llegara, pero a él no le importa. Cuando entra el amor por la puerta, el hambre sale por la ventana.
El hambre de Iker se vuelve insignificante en comparación con la emoción y la alegría que siente por el comienzo del año escolar y la persona que ha ocupado sus pensamientos todo el día: ¿Qué está pasando, Raúl? Temporalmente, su apetito queda relegado por la emoción de tenerlo como profesor y la fantasía de una relación más íntima.
Sosteniendo el sándwich, experimenta alegría al saber que su verdadera nutrición emocional proviene de los sentimientos y la anticipación que Raúl ha despertado en él.
Sube las escaleras chirriantes de su casa sin demora, agarrado a la barandilla que está a un empujón de descolgarse, pero a Iker no le importa porque su habitación es el lugar donde deja atrás las preocupaciones del día. Su mente está llena de la promesa de otro encuentro con Raúl al día siguiente.
Ingresa a su habitación y deja caer sin prestar atención cómo aterriza su mochila en el suelo. Va directamente a su escritorio, con ansias de prender su computadora. Arrancar hoy en día se siente como una eternidad, incluso en pocos segundos.
Mientras aguarda el encendido de la computadora, tañe nerviosamente el escritorio con sus dedos, aumentando su anticipación a medida que transcurren los instantes. Los pensamientos de Raúl todavía dominan su mente, y está ansiosa por buscar cualquier información que la acerque a su nuevo enamoramiento.
Por último, la pantalla se enciende y se inicia sesión rápidamente, sus dedos teclean velozmente. Mientras escribe el nombre de Raúl, su corazón late con emoción mientras navega en su motor de búsqueda favorito. Espera hallar algo que le brinde una visión de la vida personal de Raúl, como un perfil en redes sociales o un blog donde pueda adquirir más conocimientos sobre el hombre que ha cautivado su imaginación.
Cuando presiona el botón de búsqueda, es inevitable experimentar una combinación de nerviosismo y anticipación.¿Contendrá algo? ¿Raúl dejará alguna pista sobre sus intereses, pasatiempos o incluso su estado de relación? Mientras los resultados de la búsqueda se llenan en la pantalla, Iker escanea con esperanza los listados en busca de una pista sobre la persona que ha cautivado su corazón.
Pasé toda la tarde frente al ordenador sin lograr encontrar lo que buscaba. Raúl no se muestra en ninguna red social, pero él sabe que eso es inusual, ya que casi todo el mundo tiene al menos una cuenta en Instagram, Twitter, Facebook e incluso Tinder o Grindr. Sin embargo, seguirá intentando obtener su perfil o número de WhatsApp sin detenerse. Cree que es el amor de su vida, pero le resulta extraño que alguien tan perfecto como Raúl no aparezca en ninguna red. ¿Será una persona que comete asesinatos en serie? ¿O alguien que ha escapado de la justicia? Sigue imaginándote junto a él, no importa. Cuando llega la noche, se acuesta en la cama con la mirada perdida y da vueltas a un lápiz que sostiene en su mano izquierda, imaginándose viviendo situaciones románticas juntos antes de quedarse dormido.
Después de acostarse, se despierta con la mente aún somnolienta unas horas más tarde. Dirigiéndose lentamente hacia el marco de la puerta de su habitación, se levanta. Al encender la luz, el pasillo revela una tenue iluminación que lo envuelve en un silencio sepulcral. Con cierta curiosidad, se acerca primero a la habitación de sus padres, pero solo ve a su padre recostado, profundamente dormido. Él se siente extraño, pero elige seguir buscando.
Baja las escaleras con cuidado, utilizando el pasamanos para apoyarse. Cuando llega al salón, se detiene y observa en silencio. Ella está allí, frente al televisor, completamente concentrada en lo que mira, pero sin darse cuenta de la presencia de su hijo. La cabeza de su madre es lo único que puede ver asomándose por encima de una butaca situada junto al amplio sofá. Decide regresar a su habitación sin querer interrumpirla.
Al ingresar a su cuarto, una sensación de incomodidad lo recorre. El breve descanso que tomó no parece haberle sentado bien, pues siente un escalofrío que le eriza la piel. Decide que es mejor preparar su maleta para el día siguiente antes de bajar a la cocina en busca de algo de comer. Sin embargo, al mirarse en el espejo que se encuentra cerca de la puerta, nota que su rostro luce pálido y cansado. Consciente de que necesita descansar para recuperarse, toma la decisión de acostarse nuevamente, esperando que las horas en cama le devuelvan la alegría a su rostro y le permitan sentirse mejor. Su plan de asistir a la facultad para encontrarse con su nuevo profesor de derecho civil tendrá que esperar.
Cuando amanece, el sonido persistente de la alarma llena la habitación, pero esta vez no lo escucha. Es su madre quien finalmente se da cuenta de que la alarma sigue sonando y se acerca rápidamente. Al tocar a su hijo, nota que está ardiendo de fiebre y que su cuerpo está cubierto de sudor. Preocupada, le toma la temperatura y le aconseja que se quede en cama. El día que parecía maravilloso y lleno de expectativas se ve opacado por la enfermedad. A pesar de que tiene la intención de levantarse y volver a clase, la fiebre y el cansancio vuelven a vencerlo, sumiéndolo nuevamente en un profundo sueño.