DESCARADO 🥵 || KOOKMIN TS || BP

Summary

El descarado Jimin aprenderá de mala manera que el "Nerd" no es lo que piensa, aprenderá a base de lo que se podría llamar una tortura placentera, que tiene que obedecer a Jeon Jungkook. –Si quieres mi polla tendrás que rogar e humillarte por ella, Park. Dirty talk. BDSM. Humillación. Degradación.

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

CAP 1 🫦

Un peli-rosa iba caminando por los pasillos de su secundaria, moviendo sus caderas de un lado a otro, su pequeña falda apenas cubriendo su trasero y la camisa blanca con dos de sus botones sueltos, dejando ver sus clavículas y el inicio de sus pequeños pechos.

El peli-rosa llamado Park Jimin era un Omega bastante descarado, le gustaba que lo desearan, le gustaba jugar con la cordura de los Alfas y después dejarlos con una grande erección, rogando por adentrarse en su coñito, pero era algo en lo que no iba a complacer a nadie.

–Jiminie~

Escuchó a sus espaldas encontrando a su mejor amigo, Kim Taehyung, un Omega peli-azul que era igual o peor que el en cuanto a coqueteo.

–Tae~ te extrañeee~– Jimin podía ser muy descarado, pero eso era solo una parte de su personalidad, la otra parte era mimosa y tierna.

–Me viste ayer pequeño– el peli-azul acaricio el cabello del más bajo.

–Si pero igual te extrañé– hizo un puchero abrazándolo, haciendo reír a su amigo.

–Vayamos al salón antes de que llegue el maestro pequeño mimoso.

En cuanto llegaron al salón las miradas de todos se dirigieron a ellos, no era que presumieran, pero los dos estaban conscientes de su excelente físico.

Se dirigieron a sus asientos y el peli-rosa sintió como todos los días esa pesada mirada en su nuca atravesando su pequeño cuerpo, de nada más ni nada menos que Jeon Jungkook.

Un Alfa pelinegro imponente, frío y bastante serio, el era el nerd de toda la secundaria, pero por alguna razón no es como esos nerds pequeños y asustadizos que imaginarias, era tímido sí, pero con su apariencia haría mojar a cualquiera.

Su rostro varonil, esos hombros anchos, esos fuertes brazos, ese torso que se notaba excelentemente marcado a través de la aburrida camisa del uniforme, esas piernas fuertes, y ese prominente bulto que se marcaba en su entrepierna sin necesidad de estar despierta.

El pelinegro le causaba curiosidad y miedo, su cuerpo y Omega reaccionaban a el de una forma tan sumisa, y en verdad lo "odiaba".

Y la curiosidad era el hecho de que los amantes que tenía salían maravillados por su manera de desempeñarse en el acto, los afortunados decidieron mantener el morbo y no decir que los tenía tan fascinados.

Son unos estúpidos, ni que todo el mundo quisiera saber.

– Te fascina ¿No es así?– dice su amigo a su lado con una sonrisa.

–¿De qué estás hablando?– dijo moviéndose en su silla nervioso.

– De Jeon, no dejas de verlo.

– Es verdad Mimi, un poco más y comienzas a babear– habló su amiga Lisa.

– N-no sean ridículos, no estoy mirando a nadie– negó– mucho menos a Jeon.

– ¿Estás seguro?– está vez pregunta Jin.

– Segurisimo, ni porque Jeon fuera el último hombre en la tierra, estoy seguro que lo que ocultan sus "amantes" – hizo comillas con sus dedos– es su falta de tamaño.

Sus risas y las de sus amigos se escuchaban en todo el salón de clases y también la de algunas personas a su alrededor que habían escuchado la conversación.

–No creo que sea eso– dijo Jin cuando sus risas calmaron– si no, no estarían todavía atrás de el.

–Quien sabe, talvez los amenazó, o aún mejor, los soborno con hacerles la tarea.

Sus risas se escucharon de nuevo pero está vez más fuerte, por las ocurrencias del peli-rosa quien de un momento a otro miró hacia un lugar en particular, justo donde estaba un pelinegro totalmente... ¿divertido? ¿enojado?

No lo sabía distinguir, porque en su rostro había una sonrisa bastante, siniestra, pero su mirada estaba de un rojo intenso que lo hizo escojer en su asiento dirigiendo su mirada a sus manos que jugaban entre sí en su regazo, ese estúpido chico lo ponía muy nervioso.

–Hey, Mimi ¿Estás bien?– preguntó Taehyung– de un momento a otro te fuiste a un viaje astral.

–O-oh sí no te preocupes Tae, solo estaba pensando que no hice la tarea que dejó el profesor Choi– en verdad eso no era mentira, pero eso para nada era el hecho de su "viaje astral"

– ¿Y desde cuándo te importa eso Jiminie? – está vez pregunto Jin.

– Desde que mi padre amenazó con castigarme un mes completo– eso tampoco era mentira.

– Eso no puede ser Minnie ¿ Y más pijamadas de los sábados? son muy importantes– le recordó Lisa.

– Es cierto!– dijo con un puchero– si me castigan juró que me escaparé los sábados.

Siguió hablando con sus amigos hasta que llegó el profesor, olvidándose por completo de un Alfa pelinegro que solo estaba esperando que se acabará la hora para poder sacar al omega de ahí y enseñarle "su falta de tamaño".

Escuchó todo y su Omega las pagaría.

No le iba importar que fuera su destinado, haría sufrir a Park Jimin de tanto placer, pero primero, lo haría rogar por el, de eso estaba seguro.

Pasaron segundos, minutos y finalmente las dos horas del profesor Choi acabaron y la campana de cambió de hora sonó, los alumnos comenzaron a hablar esperando la entrada de la Señorita Kim, su profesora de Matemáticas, pero algo llamó su atención y no fue su maestra.

Si no un pelinegro dirigiéndose a pasó lento al peli-rosa quien al verlo acercarse se encogió en su asiento por el aura tan intimidante, autoritaria y dominante, que tenía este.

Al estar frente su asiento solo se quedó viendo a Jimin analizando todo su cuerpo, desde su cabeza baja que intentaba ocultar el sonrojó en sus mejillas, su pecho moviéndose errático por la adrenalina, sus manos jugando con nerviosismo en su regazo, y su feromonas de completa sumisión que le encantaban al Alfa.

Y todo ésto a mirada de todos en el salón, quienes se hacían una sola pregunta.

¿Ese era el mismo Jimin que actuaba descarado y no se dejaba dominar por nadie?

– Isabella, ven aquí– habló el pelinegro por primera vez.

La chica rubia se levantó de inmediato parándose al lado del pelinegro con la cabeza gacha, soltando feromonas de sumisión, que para el pelinegro a pesar de no ser tan satisfactorias como las del rosado, igual lo mantenían satisfecho.

– ¿Lo que esconden sobré mí, tu y tu grupo de amigos es mi falta de tamaño?– preguntó lo bastante alto como para que todo el salón lo escuchará.

– ¿Q-qué?– miró un poco estupefacta a Jeon.

– ¿Tengo que repetirlo?– su voz se torno amenazante y despegó su mirada levemente del rosadito, la cual no había sido dirigida hacía otra persona desde el inicio de la clase.

– N-no señor– dijo volviendo a bajar la mirada– no es eso en lo absoluto.

–Umm, de acuerdo– asiente y dirige su mirada completamente a Jimin quien había alcanzado colores en la paleta de rojos impensables en su rostro– Entonces no te soborno con hacer tu tarea para que no le digas a nadie ese secreto ¿No es así?

–S-si señor, no se quién habrá dicho eso pero está equivocado.

El pelinegro río y se acercó aún más al peli-rosa haciendo que este se encogiera más en su asiento.

–Fue Park, al parecer el encuentra correcto hablar sobre mi vida sexual– el peli-rosa subió un poco su mirada, encontrándose con los ojos del mayor, en ese instante bajó la mirada de nuevo, se sentía tan humillado.

>> ¿Eso está bien Isabella?

– No señor, Park no debería hacerlo– lo miró de arriba a abajo con un poco de desprecio.

– Exacto, buena chica, puedes ir a sentarte pequeña– dijo volteando a verla y acariciando su cabello unos segundos como recompensa a su buen comportamiento.

La rubia sonrió de oreja a oreja por la recompensa de su dominante y se dirigió a su asiento. Por que si, era su dominante, Jeon tenía muchos y muchas sumisas a lo largo de todo el instituto y ese era el secreto, Jungkook era un dominante innato.

Jeon volvió a dirigir su mirada al peli-rosa quien aguantaba las ganas de llorar por lo humillado que se sentía.

– Entonces– dijo en tono burlón– ¿Sigues creyendo que la tengo pequeña Park?

–Y-yo...

–Ujum.

–L-lo siento, n-no quería...

–De pie– lo interrumpió.

–¿Ah-ahh~?

–Que te pongas de pie Jimin, ahora– su voz no dejaba de ser tan intimidante y autoritaria.

El Omega se levantó frente a las miradas de los del salón, su cabeza quedando justo en sus pectorales en los cuales quisiera dormir muy cómodo, cuando subió su mirada para encontrar la del Alfa su mundo dió vueltas, todos se sorprendieron al ver como este mostraba su cuello en un acto claro de sumisión.

–Umm eso pensé– tomó su mano y comenzó a caminar con destino a salir del lugar.

–¿Q-qué haces? la p-profesora Lee...

– Cállate– volvió a interrumpir, el Omega cumpliendo la órden de inmediato.

Cuando salieron del salón se encontraron frente a frente con la profesora Lee, quien levantó una ceja mirando extrañada a sus dos alumnos.

– Señor Jeon, señor Park ¿Por qué no estan en el salón?

– Jimin se siente mal, lo estoy llevando a la enfermería– dijo un poco fastidiado por la interrupción de la maestra– ¿No es así Jimin?

El peli-rosa se quedó un momento pensando que hacer, pero el no podía molestar más a Jeon, ni su omega ni el lo querían ver verdaderamente enojado.

– E-es verdad maestra Lee~

–Bien, espero que se mejore Park– dijo con un poco de desconfianza, pero aún así entró al salón.

– Execelente pequeño, ahora sigamos, solo quiero follarte y demostrarte a quien le perteneces y a quien debes obedecer, voy a convertirte en mi puta personal– "después de hacerte rogar por eso" sonrió el pelinegro por sus pensamientos.

Las palabras del Alfa humillaron de tal manera al peli-rosa, pero lo que más humilló al omega fueron los jugos mojando sus bragas y muslos, el quería tanto ser follado por su Alfa, solo quería ser doblegado por el, era su Alfa, lo necesitaba.

–¿V-vas a follarme?– el Omega lo quería tanto, después de todo ese chico le encantaba aunque no lo admitiera y como ya dijo era su Alfa.

–Tan duró, haré que pidas que pare más sin embargo no me detendré, me voy a enterar tan profundo en tu coño que podrás sentirme tocando tu útero y más allá si es posible, te dejaré lleno de mi semen y goteando por semanas.

El peli-rosa dejo de respirar por un momento mientras esas sucias palabras hicieron que su coño chorreara jugos aún más, tanto así que el Alfa sintió su olor haciendo que se detuviera y girará hacia el más bajo.

–Te mojaste– dijo con una sonrisa arrogante, sonrojando a el Omega– ummm la pequeña perrita se mojó por las palabras de su Alfa.

–N-no digas esas c-cosas!~– soltó en un pequeño chillido.

–Tu no me das ordenes pequeña putita–su voz sonó tan profunda que el Omega solo pudo volver a gemir y mostrar su cuello en sumisión.

–L-lo siento A-Alfa~–el Omega soltó un pequeño sollozo estaba tan excitado y el Alfa se hubiera preocupado si no hubiera sentido las fuertes feromonas de apareamiento.

Este gruñó y siguió con su camino a quien sabe dónde. El Omega no podía ver nada a causa de sus ojos nublados por la excitación, pero en cuanto enfocó su vista se dió cuenta de que estaban en un salón de clases vacío.

El Alfa después de entrar puso seguro a la puerta y se acercó lentamente al Omega. Este solo pudo bajar la cabeza mientras jugaba con sus manos.

– Ponte de rodillas– ordenó en cuanto quedo frente al Omega.

El peli-rosa lo hizo de inmediato, mirando al Alfa desde abajo con súplica, solo quería que lo tocará un poco solo un poquito, se sentía tan excitado. Y el Omega no planeaba decir esto pero su olor no se pudo disimular.

Estaba soltando feromonas de excitación y desesperación.

– Ummm mi pequeño Omega está desesperado– dijo con falsa tristeza– ¿No es así mi amor? estás desesperado porque Alfa meta su polla en tu agujero.

–S-si Alfa, Mimi q-quiere que A-alfa m-meta... meta

–Ujum?

–S-su p-polla en m-mi agujero– se sentía tan avergonzado e humillado y eso solo hacia que su excitación fuera mayor.

–Espera mi Omega, ahora Alfa quiere que le comas la polla.

Los ojitos del peli-rosa se agrandaron y su boquita formo una pequeña 'o' en sorpresa. La cual solo aumento cuando el Alfa desabrochó su bragueta, metiendo la mano en sus bóxers y sacando su gruesa y larga extensión.

Su jugos salieron en gran cantidad al ver tan prominente erección, alzó su mirada hacia los ojos que estaban más oscuros de lo normal y se veía tan dominante desde arriba, estaba doblegado por y para su Alfa.

–¿Te gusta? ¿Te gusta la polla de Alfa?

–A M-mimi le encanta la p-polla de A-alfa.

–Bien bebé, ahora haz lo que te dice Alfa, tomala en tus manos y métela a tu boquita– el Omega se asustó debido a lo dicho por el pelinegro.

El nunca había hecho algo como eso.

–Y-yo no s-se Alfa.

–Vamos pequeño– sonrió de lado el Alfa – ¿Vas a decirme que nunca has chupado una polla?

El Omega se sonrojó y bajó la mirada negando, talvez tenía que tener un poco de experiencia antes meterse en una situación como está.

El Alfa soltó una carcajada incrédulo de la idea que cruzo por su cabeza.

– Acaso el descarado Park Jimin ¿Es virgen?– miró con superioridad al peli-rosa desde arriba, la reacción de Park solo se lo confirmó.

Tomó su polla guardandola otra vez en sus pantalones, ahora tenía otra idea.

Iba a sobreestimular al omega hasta su desmayó.

Lo cuál iba a ser muy fácil porque este era un Omega virgen, sin una sola experiencia sexual. Quién lo diría.

Pero no iba a darle la follada que tanto quería.

Ya lo dijo, lo haría rogar por eso.

– Está bien bebé, seré bondadoso y suave– no será ningúna de las dos– levántate y desnúdate.

El Omega lo miró un poco sorprendido pero se levantó y comenzó a quitar su camisa botón por botón, dejando libre sus pequeñas tetas.

El Alfa soltó una carcajada y se acercó al omega acariciando levemente sus pechos, estremeciendo al omega por el tacto tan caliente en su sensible piel.

– ¿Se supone que ésto es un par de tetas?– dijo burlonamente– estoy seguro que Namjoon tiene los pectorales más grandes que tus tetas.

Jimin sollozo humillado, sus jugos ya bajando por todas sus piernas, lo estaba excitando de sobre manera ser humillado por el Alfa.

– L-lo siento Alfa– no quería que el Alfa estuviera insatisfecho con su cuerpo.

–¿Por qué te disculpas? Me encantan– dijo bajando a dar un beso en el pequeño pezón ganándose un suspiro entrecortado como respuesta– ahora sigue.

El Omega asintió y el Alfa se separó un poco para darle espacio, sus manos se dirigieron a la bragueta bajandola con lento por sus manos temblorosas, cuando por fin lo hizo bajo su falda dejando a vista del Alfa sus bragas empanadas al igual que sus muslos sin ser impedimento el pedazo de tela.

– Te falta una prenda Jimin– dijo roncó por la excitación.

El peli-rosa obediente mente bajo sus manos a los bordes de sus bragas arruinadas bajandolas lentamente a la vista del Alfa quien mordió su labio más por la vista de esos labios gorditos empapados en lubricante y era un coñito pequeño y no tenía vista del clítoris pero maldición que lo encontraría.

– Mierda eres una jodida maravilla– se acercó y acunó el coño en su mano.

– Ahg~ e-espere, A-alfa– el pelinegro había comenzado a mover sus dedos a lo largo de todo el coñito.

–Shhh, los dos sabemos que te encanta– movió sus dedos un poco más a lo largo de su coño para después detenerse de un momento a otro, escuchando una pequeña queja de parte del peli-rosa– Ve hasta la mesa del profesor, súbete en ella y siéntate de piernas abiertas.

El Omega solo asintió comenzando a caminar con piernas temblorosas hasta la mesa siguiendo las indicaciones del pelinegro, sentándose en ella de piernas abiertas dándole una excelente vista de su coño mojado y necesitado al Alfa.

– L-listo Alfa– dijo desesperado viendo como Jeon no parecía querer moverse de su sitió, pero el por otro lado quería ser tocado, lo necesitaba tanto.

El Alfa camino hacia el con esa aura tan intimidante y autoritario, el más pequeño se sintió tan intimidado y pequeño que se encogió en la mesa cerrando las primeras y cubriendo su pecho con sus brazos a lo que Jungkook río sabiendo que tendría que enseñarle muy bien a su Omega como comportarse.

Una vez estuvo frente a frente al peli-rosa, puso sus manos en la sensible piel de los muslos del Omega provocando un estremecimiento en este.

–Descubre tu pecho– dijo con voz profunda y autoritaria, logrando que el Omega obedeciera de inmediato – y creí haberte dicho que abrieras las piernas.

– L-lo siento A-alfa, me sentí m-muy intimida... intimidado.

– ¿Sí? ¿Tu Alfa te intimida?– preguntó aún pasando las manos aún por los muslos del Omega, y este asintió– No me importa, tu obedeces y ya ¿Entendido?– su voz de mando salió a flote haciendo que la mesa bajo el Omega se empapara.

– O-oh, p-por la luna, entendí!– la voz de Alfa lo prendió tanto.

– Pequeña puta– río burlón el Alfa descubriendo el pequeño fetiche de su omega.

El peli-rosa sollozo tan humillado y caliente, solo quería que algo dentro de su coño virgen.

– P-por favor~– dijo abriendo las piernas de par en par dejando a la vista su coño empapado a su Alfa.

El Alfa gruñó cuando pudo ver el coñito pequeño en su totalidad, aunque en verdad no sé podía ver mucho porque el pequeño coño se encontraba cubierto por los labios gorditos y lampiños, los cuales cubrían todo a pesar de que el peli-rosa se encontraba de piernas abiertas. Ese hecho solo calentó de sobre manera al Alfa, maldición era un coñito tan pequeño e inocente y el se se encargaría de desvirgar a ese Omega descarado que tenía como destinado.

El olor tan dulce del coño solo aumentaban sus ganas de comerlo y joder que lo haría.

Sus manos se dirigieron a los pezones completamente erectos pellizcandolos con fuerza sacándole chillidos y gemidos a Jimin, su rostro se dirigió a uno de ellos soltando un suspiro en encima de ellos estremeciendo el cuerpecito bajó el, rodeó el botoncito chupando como si fuera a salir leche de ahí.

– A-alfa!! Ahhg~ M-mimi... Ahh!! Mimi n-no leche~– el Alfa río con burla aún con el pezón en su boca, y esta vez soltó una fuerte mordida, trayendo consigo el devastador orgasmo del peli-rosa– AHHH!! JUNGKOOKIE!!

El pequeño cuerpo tubo espasmos por unos minutos siendo el mayor orgasmo que a tenido, sus deditos no servían de mucho.

– ¿Te corriste solo por estimular tus pezones?– dijo de manera despectiva y con un toque de burla a la vez– que patético.

El Omega soltó un sollozo a la par en que un puchero adorno su boquita.

– L-lo siento A-alfa– dijo apenado, el quería complacer a su Alfa, pero no pudo evitar correrse ante la estimulación tan placentera y no antes conocida– la p-próxima vez a-aguantaré más y Alfa p-podra hacer lo que quiera con Mimi.

El Alfa solo sonrió para el mismo por la ingenuidad del Omega, enserio pensaba que terminarían ahí y que seguirían otro día, pobrecito. Aunque tenía que admitir que le gustó lo último que dijo, aún más con esa caliente y adorable mención de si mismo en tercera persona, no sabía que eso podría llegar a calentarlo.

– Abre las piernas lindura– ordenó el pelinegro.

–¿Q-qué? ¿P-para qué?– preguntó un poco asustado.

– Eso no te interesa, abre las piernas– el Omega lo miró suplicante, buscando un poco de piedad, pero no pasaría– Abre las piernas. Ahora.

El Alfa usó voz de mando a lo que el Omega no pudo resistirse.

Recostó su espalda en la mesa abriendo sus piernas a disposición del Alfa que en un acto de reprensión soltó un fuerte azote de mano abierta al coño de Jimin. El peli-rosa se arqueo dejando salir un fuerte chillido por el tremendo placer que le causó el dolor de aquel golpe.

– Ahhg~!! D-duele– dijo sollozando por la sobreestimulación que sentía, nunca había seguido tocándose después de un orgasmo, su cuerpo era muy sensible– M-mimi sensible, A-alfa.

El Alfa ignoró las súplicas, si era muy hijo de puta por torturar con la sobreestimulación a alguien virgen, pero, eso no le importaba, Park Jimin saldría de esa habitación siendo una completa puta sumisa, su puta, y nadie podría detenerlo.

Bajó su rostro hasta el coño abriendo este con sus manos dejando ver su pequeño clítoris escondidos entre los pequeños labios inferiores y esa entradita pequeña y todo en un tierno rosa que poco a poco llegaba a un rojo por la estimulación.

El pelinegro pasó sus dedos por en medio de los labios inferiores del coño separándolos para encontrarse con el pequeño he hinchado clítoris del peli-rosa, y sin esperar más dió una larga lamida desde la receptiva entrada hasta el clítoris escuchando los gemidos del Omega, quien pedía que parara a la par que movía su cadera buscando más contacto de su coño con la boca.

*Que puta más hipócrita* pensó el pelinegro.

– Dime una palabra de seguridad– Dijo el pelinegro a sabiendas de que el chiquillo podía decir que quería parar pero en verdad no era así a menos de que mencioné una palabra seleccionada por el mismo.

–¿Q-qué?– la mente del pequeño solo pensaba en lo bien que se sentiría la boca del pelinegro aferrada a su coño.

– Una palabra de seguridad, si la dices en ese mismo momento me detendré, nada que sea en un contexto sexual, y que no sea "para"– dijo lo último conociendo bastante bien al más pequeño, puede que esté no lo supiera, pero Jungkook sabía todo de el.

Jimin se quedó procesando la información unos segundos hasta que una palmadita en su clítoris lo sacó de su ensoñación.

– Ahh!! H-helado– soltó sin pensar.

– Buen chico– sonrió complacido– recuerda tu palabra bonito, porque si no la dices no me detendré por más que quieras.

El peli-rosa solo asintió un poco asustado, pero muy excitado por la amenaza.

Jeon no perdió tiempo y volvió a bajar su cabeza al coño y sin esperar siquiera segundos se aferró al clítoris chupando con fuerza sacándole incontables chillidos al omega.

Fue bajando hasta la entrada besando superficialmente está para después comenzar a chupar está con hambre, bebiendo sus jugos, los cuales comenzarían a ser una obsesión de ahora en adelante.

– AhHH!! A-alfa!! Que rico!!– el Omega estaba tan absorto en el placer, le estaban comiendo el coño tan bien.

– ¿Si? ¿Te gusta bebé?– los ojos del Alfa se encontraban rojos, los jugos del omega eran una maldita droga que hizo despertar a su lobo.

– S-si!! M-me gusta m-mucho!!

El Alfa volvió al coño, su atención quedando en el clítoris mientras uno de sus dedos profanaba la entrada dándose cuenta que está era tan pequeña y apretada que si alguna vez metía su polla allí rompería al omega, el pensamiento haciendolo gruñir y morder con fuerza el clítoris, arremetiendo contra la entrada con bastante fuerza.

– Alfa e-espere!! es d-demasiado– el nunca había experimentado tanto placer, sentía que moriría.

Jeon solo sonrió con el clítoris entre sus dientes jalando de este mientras arqueaba su dedo dentro del Omega sacándole un chillido seguido por un fuerte sollozó.

– Lo encontré.

– Ahí!! A-ahi ahhg– el Omega se deshacía en diferentes sensaciones en las que predominaba el placer.

El Alfa siguió su labor comiendo y arremetiendo contra el coño como un complemento sádico disfrutando de las lágrimas que bañaban el rostro del Omega y los sollozos que no paraban de salir de su boca.

Y para el Omega todo solo se intensificó cuando otro largo dedo entró de la nada a su interior para hacerle compañía al otro, eran tan largos, solo eran sus dedos y ya se sentía tan lleno. Su entrada dolía por los dedos en su interior, ya que lo único que había metido ahí era dos de sus deditos, nada comparado a los que tenía dentro en este instante, pero ese dolor causaba que el placer solo fuera en aumento.

Era un completo masoquista, solo por y para su Alfa.

–A-Alfa pipí!! haré pipí– enserio se estaba orinando, eso más su corrida saldrían de su coño en segundos, estaba seguro– Pipí!!

– No, si te orinas o te corres sin mi permiso te daré un castigo.

El Omega sollozo más fuerte por la orden y la amenaza, no creía poder aguantar, se sentía tan bien.

El Alfa sólo sonrió separando su boca del coño para poder ver que tan destruido estaba Jimin, y mierda, si que lo complació ver cómo estaba el peli-rosa. El labio inferior de este se encontraba sangrando por las mordidas, sus mejillas llenas de lágrimas y sus ojos de borreguito asustado y desesperado por correrse pero sabiendo que no podía era lo mejor de todo, su cuello y rostro en un carmesí bastante adorable.

Amaría poder destruirlo aún más, por eso aún sabiendo que sería demasiado para la cordura del Omega dirigió la otra mano hacia la bolita de nervios del Omega y dirigió su boca a los pezones rojos, hinchados y erectos, estimulandolos con fuerza y agresividad y por último.

Maldita puta– dijo con voz de Alfa logrando que el Omega se corriera al instante.

– AHHHh!! La luna!!– el cuerpo del Omega se convulsionó mucho más que en su primer orgasmo, esta vez acompañado de orina, que no solo lo empapó a el, si no también al Alfa.

– Perra sucia, me ensuciaste– dijo con desprecio, comenzando a desatar su cinturón– y me desobedeciste, atente a las consecuencias.

– P-por favor, n-no p-puedo más– sus voz entrecortada y dócil solo lograron que las súplicas encendieran más.

El pelinegro enrolló el cinturón en su mano, dejando parte de el suelta para lo siguiente que iba a pasar.

– A-alfa, perdona a M-mimi– dijo con los ojos cerrados no sabiendo que era lo que planeaba el Alfa pero sabiendo que terminaría desmayado– Mimi n-no puede m-mas.

El Alfa gruñó cuando sintió esa necesidad de protección hacia el Omega, diciéndole que parará por ahora, después de todo, el chico al que estaba destruyendo era su Omega.

Más sin embargo recordó las veces que este coqueteo descaradamente con otros Alfas frente sus ojos y las otras veces que lo ignoraba, más lo que hizo hoy. Y la sensación de reprensión talvez no superó la de protección pero si fue lo suficientemente grande como para que el cinturón compactara fuertemente contra el coño del Omega.

–Ahh!! No!– el Omega se arqueo en la mesa– s-sensible, Mimi sensible!!

– Tu te lo buscaste bebé, ahora toma todo lo que yo decida darte– dijo para volver a azotar el coño.

Los azotes venían uno tras otro, sacándole chillidos y gemidos al omega, quien no sabía cómo el dolor y la sobreestimulación podían causarle tanto placer.

Sus gemidos eran descomunales, interrumpidos constantemente por sus sollozos, estaba tan destruido, su alma se sentía fuera de su cuerpo, como si el placer hubiera nublado cualquier pensamiento coherente y predominara en todas sus sensaciones.

Su coño estaba rojo e hinchado, el Alfa no podía estar más orgulloso de eso.

– Tienes que ver esto Park, mira como está tu coño de mojado, parece una fuente, es una puta.

Sentó a Jimin dejándolo ver su coño, y el charco de jugos debajo de el, a lo que el Omega gimió por como este se veía, estaba tan irritado y aún así su entrada seguía apretándose a la nada buscando algo a lo que aferrarse, nunca antes se había sentido así al ver su coño, era tan malditamente caliente y tan vergonzoso, parecía una completa puta.

Y al parecer es lo que era.

Así que porque no comportarse como una de una buena vez. Volvió a recostarse en la mesa abriendo sus piernas de par en par, cosa que se le hizo fácil gracias a su flexibilidad.

– A-alfa p-por favor entra tu p-polla en Mimi– dijo llevando sus manos a su coño para abrir su entrada lo más que podía– L-lo necesito tanto.

El Alfa gruñó sacándo su polla de sus pantalones dejando afuera toda la extensión, tan gruesa y larga. Eso sin duda rompería al omega, y ambos estaban más que encantados con la idea.

– Eres una puta Park, ofreciendo tu coño de esa manera, rogando porque lo rompan– dijo sacándole algunas lágrimas al omega por la humillación, es verdad, era una puta– Sucia puta calienta pollas.

Jungkook se posicionó en medio de sus piernas, tomando su cuello con una de sus manos apretando este, dejando sin aire al omega, mientras tomaba con la otra mano su erección dirigiendola a la virgen entrada, calentandolo en sobre manera la diferencia de tamaño.

Jugó con el Omega restregando su pene a lo largo de la vagina sin soltar su cuello, haciendo que lo único que se escuchara del Omega fueran pequeñas quejas de desesperación, pero bastante ido del placer que le causaba la falta de aire.

–Quieres tanto mi polla ¿No es así?– dijo con burla por las quejas del rosado– lastima que yo no follo con putas.

Jimin lo miró suplicante ante lo último intentando replicar pero la mano en su cuello no se lo permitía.

Jeon levantó al omega para sentarlo y que se mirarán fijamente, para luego decirle lo siguiente:

>> Si quieres mi polla Park, tendrás que humillarte y rogar por ella, solo así me apiadare de ti– habló bastante serio haciendo que el Omega quisiera chillar en desesperación– Correte.

Apreto aún más provocando un fuerte orgasmo en el Omega, quien se desmayó por falta de aire y el cansancio de tres orgasmos seguidos.

El Alfa rodó los ojos viendo lo frágil que era ese omega, aún así limpió y vistió al omega despues de arreglarse a si mismo, dejando este en la enfermaría que se encontraba vacía.

Sabía que pronto Park iría a rogarle que lo hiciera suyo, conocía a su Omega.

Ese día le enseñaría a él y a todos a quien le pertenecía Park Jimin. Y también pondría una marca en su cuello, solo tendría que esperar un par de semanas para que el Omega se diera cuenta de que su orgullo no valía de nada.

Y que el único que en verdad lo dominaba era el.

Jimin era la puta de Jungkook, este ya lo sabía, solo le faltaría aceptarlo cuando esté en su cinco sentidos.






Continuará...







Hice esto hace mucho la verdad, espero les guste.

Muak 😘