Amor Virtual
El sol del atardecer pintaba el cielo de tonos dorados mientras Asuna Yuuki cerraba su cuaderno y guardaba sus cosas en la mochila, había terminado otro día agotador de estudios en su prestigiosa academia privada, donde la presión por ser perfecta nunca cesaba
Sus padres tenían grandes expectativas para ella, y cumplirlas siempre había sido su única prioridad, aunque llegaba a sentirse cansada por momentos, quería dejar las cosas por una vez y solo quedarse en la cama durmiendo hasta la tarde, pero no podía, por mucho que quisiera no podía.
Entendía que sus padres solo querían lo mejor para ella, querían que fuera una mujer preparada y que pudiera salir adelante por si misma, que no tuviera que depender tanto de ellos o de su dinero, pero Asuna a veces ni siquiera quería eso, solo quería relajarse y disfrutar de una juventud normal, de una chica normal.
Pero un día, conoció a alguien que la hacía cuestionar todo lo que hacía.
- ¡Yuuki! -llamo una voz masculina a su espalda-
Asuna giro la cabeza y vio a Hyoudou Issei corriendo hacia ella con una sonrisa despreocupada, llevaba el uniforme de su escuela pública y, como siempre, parecía fuera de lugar en ese barrio lleno de familias adineradas y elitistas, pero eso no parecía importarle para nada.
Cuando vio sus ojos, pudo ver un brillo de diversión, lo que causó que Asuna esbozara una leve sonrisa, desde que Issei llegó a su vida, se sentía más tranquila y relajada, a su lado podía respirar más cómodamente y no tenía que seguir actuando como una dama de alto valor.
- Llegas tarde -comentó Asuna cruzando los brazos, sin perder la sonrisa pero teniendo una mirada seria- 10 segundos tarde
Issei se detuvo frente a ella, respirando agitadamente, el sudor caía por su rostro mientras se veía algo colorado, claros indicios de que había corrido bastantes, pero aun así, Asuna aprovecho eso para molestarlo un poco.
- El tren se retraso, además, me tomo un rato convencer al guardia de que me dejara pasar, creo que nunca me acostumbrare a venir a esta parte de la ciudad -respondió con cierta dificultad mientras estiraba un poco el cuello de su camisa-
Asuna suspiro con la misma sonrisa, pero cerró un poco los ojos, mirando a Issei en todo momento
- Deberías hacerlo. Nos vemos casi todos los días
- Sí, pero cada vez que vengo, la gente me mira como si fuera a robarme algo
- Bueno, en su defensa, siempre llevas esa chaqueta vieja y tienes una cara sospechosa
Issei alzo la vista y la miró ofendido, Asuna por alguna razón le encantaba ver a Issei así, era algo normal entre ellos, molestarse así con leves comentarios que si bien podrían ser ofensivos para cualquier otro, Asuna no los decía con esa intención, e Issei lo sabía, por lo que simplemente le seguía el juego.
- ¡Oye! ¡Esta chaqueta es mi favorita! -le dijo indignado-
Asuna soltó una risa ligera mientras su mirada se volvía más suave, podía sentir como sus hombros y pecho se volvían más ligeros ante la presencia de Issei, como si este fuera capaz de quitarle la carga que llevaba encima, algo que agradecía enormemente.
- Vamos, quiero caminar un rato
Ambos comenzaron a caminar por las calles iluminadas por la luz del atardecer, a pesar de venir de mundos distintos, sus encuentros se habían vuelto una rutina en sus vidas, se conocieron por accidente en aun librería meses atrás, cuando Asuna olvido su monedero y él, sin pensarlo, pago por su libro.
A partir de ese momento, empezaron a verse de vez en cuando, descubriendo que compartían una pasión por los videojuegos, aunque cada uno por razones diferentes; Issei por que siempre le había gustado jugar y disfrutar de diferentes mundos, y sentir que era el protagonista en una nueva aventura, mientras que Asuna los jugaba para escapar de su realidad, de las reglas que tenia que seguir de su familia y de las apariencias qué debía mantenerte
- Dime, ¿ya probaste el NerveGear? -pregunto Issei de repente-
Asuna negó con la cabeza.
- Mi hermano si, pero yo no he tenido tiempo, aunque... hace poco vi un juego llamado Sword Art Online
Issei asintió emocionado, cosa que siempre ponía feliz a Asuna, ver aquella alegría infantil que tenía el chico le calentaba el pecho y le generaba una calma sin igual
- ¡Si! Será el primer VRMMORPG real. Conseguí un copia, pero solo hay diez mil unidades en todo Japón
- Por que no me sorprende que tú hayas conseguido una
- Tengo mis contactos -dijo con una sonrisa mientras se frotaba la nariz- ¿Tú lo jugaras?
Ante esta pregunta, Asuna dudó por un momento, tenía ciertas dudas si jugar un juego de ese calibre, podía ser que no le gustara o que la aburriera demasiado rápido, incluso los juegos de un solo jugador llegaban a aburrirla por momentos, además de que también no sabía si sus padres la dejarían.
- No lo sé, apenas tengo tiempo para mí misma, entre los estudios y las expectativas de mis padres...
Issei suspiro mientras bajaba la mirada un poco, sabía muy bien la situación que vivía Asuna, y quería ayudarla, ¿pero que podía hacer él? No era más que un simple estudiante de una escuela pública que aunque no le iba mal y su familia era clase media, no podía hacer nada realmente significativo para ayudar a Asuna.
- No dejas de preocuparte por eso, ¿verdad?
Ella negó con la cabeza
- No es tan fácil
Issei la miró fijamente por un instante, antes de volver a poner su característica sonrisa.
- Tal ves jugar en ese mundo virtual sea una buena forma de escapar de las responsabilidades de este mundo tan agobiante
- ¿No es eso un pensamiento demasiado infantil?
- Incluso adultos han llegado a desear con encontrar algo que los saque de su monotonía o que logre alejar sus problemas, aunque sea un poco -Issei alzo una ceja mientras veía a Asuna- ¿Eso también es infantil?
Asuna se quedo callada unos segundos, pensando en las palabras que dijo Issei, tal vez esta era una oportunidad para poder relajarse y disfrutar un poco más su juventud, volvió a mirarlo y con una mirada algo ambigua le respondió.
- ¿Crees que si lo juego... podré sentirme mejor?
- Yo creo que sí, yo juego para olvidarme de mis propios problemas, tal vez a ti te funcione de la misma manera
Ella meditó sus palabras, aunque nunca había sido una gamer apasionada, la idea de sumergirse en un mundo sin reglas y sin presiones era tentadora, y más para alguien que tenía el tipo de vida como ella.
- Lo pensaré -fue todo lo que dijo-
Issei sonrió
- Cuando entres, búscame, tengo muchas ganas de volver a jugar contigo
Hace un tiempo ellos dos jugaban algunos juegos de peleas en línea, a pesar de que ya no jugaban tanto como antes, esos momentos eran muy apreciamos para Asuna, pues eran momentos donde dejó de ser la fría y distante Yuuki Asuna, para ser solo Asuna.
Esta miro a Issei con una expresión extraña, como si quisiera decir algo más, pero en lugar de eso, simplemente asintió, no sabiendo por que sentía de esa manera, por lo que meneo la cabeza y apartó ese pensamiento.
- Esta bien
Mientras el sol terminaba de ocultarse, ambos continuaron caminando, sin saber que aquel día marcaría el comienzo de una historia que cambiaría por completo sus vidas para siempre... aunque no de una forma bonita
Los días pasaron, y la idea de jugar Sword Art Online comenzó a rondar la mente de Asuna con más frecuencia de lo que esperaba. Cada vez que veía a su hermano NerveGear, una parte de ella sentía curiosidad por la experiencia, pero lo que realmente la impulso a tomar la decisión fue un mensaje de Issei.
- ¡Asuna! Conseguí otra copia de SAO. Si aun tienes dudas, podemos entrar juntos en el lanzamiento, ¿qué dices?
Ella miro la pantalla de su teléfono, pensativa, hasta ahora, su vida había estado regida por planes estrictos y exceptivas impuestas, nunca se había permitido hacer algo impulsivo o simplemente por diversión, soltó un suspiro y le escribió una respuesta
- Esta bien, lo intentaré
- ¡Genial! No te arrepentirás. Nos vemos el día del lanzamiento
Esa noche, cuando se acostó, el NerveGear estaba sobre su escritorio, listo para ser usado, cuando llego el 6 de noviembre 2022, el día lanzamiento, Asuna se sentó en su cama con el NerveGear colocado, su corazón latía con fuerza, era la primera vez que haría algo así, y aunque una parte de ella aún dudaba, otra se sentía emocionada
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Un resplandor la envolvió y, en un instante, el mundo real pareció desaparecer para ella, cuando abrió los ojos, se encontró en una ciudad medieval vibrante, con torres de piedra, calles de adoquines y un cielo azul impecable
Bienvenida a Sword Art Online
- ¡Asuna!
Se giro y vio a Issei corriendo hacia ella, su avatar se veía similar a su apariencia real, aunque con una armadura ligera, unas cicatrices en el rostro y una espada en la espalda.
- Vaya, en serio entraste, no puedo creerlo -dijo emocionado, como un niño pequeño que lo llevaban a una juguetería-
Asuna muro sus propias ropas, un atuendo de viajera con tonos cafés con verde
- Si... Es impresionante
- ¿Lista para explorar?
Issei le ofreció la mano, ella dudo un segundo, aun parecía tener cierto miedo de estar hay dentro, cosa que fue notada por Issei, quien se acercó y le acarició la cabeza, ganando la mirada de Asuna.
- No te preocupes, yo te cuidare y protegeré, ¿esta bien? -expreso con una mirada preocupada y suave-
Asuna sintió como sus mejillas se calentaban al momento de ver y oír lo que dijo Issei, esto era algo común entre ellos, a veces cuando Asuna se sentía muy estresada salía de la casa para caminar un rato para despejar su mente, en esos momentos siempre llamaba a Issei mandándole un solo mensaje “Ven aquí”
Y aunque Issei estuviera ocupado o tuviera cosas que hacer, siempre sacaba tiempo para estar con Asuna, y esta siempre lo abrazaba y lloraba de la frustración en su pecho, y cuando Issei estaba mal, Asuna tomaba su lugar, no por que fuera de una familia rica quería decir que fuera mala educada y desconsiderada, eso era un cliché visto en animes y series.
- Si, vamos -Asuna sonrió mientras abrazaba a Issei-
- Eh... ¿Y esto por que? -Issei estaba confundido y un poco rojo-
- Solo quería hacerlo -fue todo lo que dijo Asuna mientras cerraba los ojos-
Los abrazos de Issei siempre fueron un buen calmante para Asuna, sentía qué era su refugio, donde podía ser ella misma y no recibiría ninguna mirada crítica o burlona, además de que escuchar los latinos de Issei era una especie de canción para ella, quedando sorprendida de que su avatar en el juego también tuviera esos latidos.
Asuna e Issei caminaron por la bulliciosa ciudad de Aincrad, maravillándose con la cantidad de jugadores que exploraban los alrededores, mercaderes ofreciendo armas y pociones, herreros reparando equipos y guerreros organizando grupos para cazar monstruos, todo se sentía tan real que Asuna apenas podía creer que era un mundo virtual.
- Es impresionante, ¿Verdad? -Dijo Issei, observando el cielo azul sin una sola nube-
- Si... es como estar en otro mundo -tono tan adorable que Issei soltó una leve risa, ganándose una mala mirada de Asuna-
- Bueno, técnicamente lo estamos, pero lo mejor de este juego no es solo la ciudad, sino lo que hay fuera de ella
Señaló la enorme puerta de salida, donde varios jugadores se agrupaban para salir o se encontraban discutiendo sobre que hacer ahora.
- ¿Quieres probar el combate?
Asuna se cruzó de brazos, pensativa.
- No tengo mucha experiencia en este tipo de juegos...
- No te preocupes, yo tampoco -Issei se rio un poco- Pero aun así te ayudaré, solo sigue mis indicaciones
Finalmente, acepto, primero fueron a buscar todo lo que necesitaban antes de salir (o al menos lo que podían tener debido a su nivel bajo) y luego salieron juntos de la seguridad de la ciudad y entraron en un extenso campo verde, donde pequeñas criaturas rondaban los alrededores, eran jabalíes Frenzys, enemigos básicos para jugadores novatos
- Bien, Asuna, vamos a practicar sobre cómo atacar
Issei desenvainó su espada y golpeó a uno de los jabalíes, reduciendo su vida un poco, esquivo sus embestidas saltando a un lado o hacia arriba, hasta que finalmente el enemigo explotó en fragmentos de datos.
- Esta es una forma, pero te cansaras de tanto saltar o correr -miro su espada, la toco viendo como aparecía una pantalla- También puedes activar la habilidad de espada y dejar que el sistema haga el resto
Asuna asintió, saco su espada corta y se acerco a otro jabalí, al activarse su Sword Skill, su arma brillo por un instante, y antes de que se diera cuenta, el enemigo desapareció
- ¡Lo logre! -dijo sorprendida-
- Sbis qué lo harías, tienes buen instinto
Pasaron la siguiente hora derrotando más enemigos y recolectando recompensas, mientras lo hacían, Asuna comenzó a sentirse más cómoda con la mecánica del juego, pero entonces, un rugido se escucho en la distancia
- ¿Qué fue eso? -pregunto Asuna girando la cabeza-
Issei frunció el ceño mientras recorría con la mirada todos los alrededores, no logrando ver nada raro, ni siquiera un movimiento de algún enemigo.
- No lo sé, pero se escuchaba grande
De pronto, un lobo gigante emergió de entre los árboles y los miro fijamente con sus ojos brillantes, su barra de vida indicaba qué era un enemigo de nivel superior.
- ¡Es un jefe de campo! -exclamó Issei asombrado- No podemos enfrentarlo solos
Pero el lobo no les dio opción, con un gruñido, salto hacia ellos, Asuna sintió su corazón acelerarse, esto no parecía un juego, se sentía muy real para ella, el miedo se apoderó de su cuerpo y se quedo paralizada. Issei la empujó, logrando evitar que fuera alcanzada por el lobo.
Este se dio la vuelta y volvió a rugir, el cual resonó en el aire haciendo temblar a Asuna, Issei rápidamente se levantó mientras se interponía entre ella y la bestia, sujetando con fuerza su espada.
- ¡No podemos vencerlo solos, tenemos que huir! -exclamó, sin apartar la vista del enemigo-
Asuna apretó los dientes, sintiendo su propia inexperiencia pesar sobre ella, era solo un juego, pero su cuerpo temblaba y su mente le hacia creer que esto era real, incluso viendo la barra de vida del enemigo, le costaba moverse, el lobo gruño y cargó contra ellos
- ¡Corre, Asuna! -grito Issei, lanzándose a un lado para evitar el ataque-
Pero Asuna no se movió a tiempo, sintió el impacto del enorme monstruo, perdiendo su espada y siendo arrastrada bruscamente por el suelo, su barra de vida descendió abrutadamente
- ¡Asuna! -Issei corrió hacia ella y se agachó- ¿Estás bien?
Ella miro su barra de HP, notando que le quedaba poco menos de la mitad, si la golpeaban de nuevo, podía morir
- S-Si... Solo estoy un poco aturdida
Issei frunció el ceño y la ayudo a levantarse, aprovechando que el lobo parecía estar un poco aturdido o agotado después de la embestida qué dio, logró recoger la espada de Asuna y miro al lobo.
- No hay tiempo para descansar, vamos a correr en tres... dos... ¡ahora!
Ambos salieron corriendo hacia la dirección opuesta, pero el lobo no lo dejaría escapar tan fácilmente, cuando recobro las energías miro como ellos dos corrían y lanzo un rugido más fuerte que hizo que su piel se erizara
- ¡Nos sigue! -exclamó Asuna girando la cabeza asustada-
Issei maldijo entre dientes.
- Tenemos que separarnos, voy a distraerlo y tu corres a la ciudad
- ¡No! No pienso dejarte solo
- ¡No tenemos otra opción!.
El lobo salto nuevamente, con sus garras brillando amenazadoramente, sin pensarlo dos veces, Issei empujó a Asuna a un lado y bloqueó el golpe con su espada, el impacto fue tan fuerte que lo hizo deslizarse varios metros hacia atrás, su barra de HP se desplomó hasta el rojo.
- ¡Issei!
- ¡Corre, Asuna, ahora!
Pero ella no se movió, en su interior, una sensación extraña se apoderó de su pecho, no quería dejarlo solo, no podía, incluso si esto solo era un juego e Issei no estaba en peligro real, la idea de dejarlo solo le causaba dolor y la molestaba, por lo que se armo de valor y apretó su espada.
- ¡No voy a huir!
Se lanzó contra el lobo, activando su Sword Skill, su arma brilló intensamente cuando la movió en un tajo horizontal, impactando el costado del monstruo, causando que el lobo aullara de dolor, y en ese instante Issei reaccionó.
- ¡Así se hace!
Aprovechando la distracción, Issei corrió y atacó al lobo con todas sus fuerzas, la barra de HP de la bestia descendió, de forma lenta pero contante, el lobo, furioso, trató de lanzar otro ataque, pero ya era demasiado tarde, Asuna e Issei lo golpearon al mismo tiempo, no dándole ni un segundo para que pudiera contraatacar, hasta que por fin el lobo se desvaneció en una lluvia de datos.
Un silencio cayó sobre ellos
- ¿Ganamos...? -murmuró Asuna, aún temblorosa-
Issei respiró hondo y sonrió mientras se sentaba.
- Si, y lo hiciste increíble
Asuna lo miro, su corazón estaba latiendo con fuerza, no solo por la pelea que acababan de tener, sino también por él, esbozo una pequeña sonrisa mientras se sentaba a su lado.
- Gracias, Issei -este la miro con calidez-
- No hay de qué. Para eso estamos los amigos, ¿no?
La adrenalina del combate aún fluía por los cuerpos de Issei y Asuna, miraron el cielo mientras trataban de estabilizar su respiración, la batalla contra el lobo había sido intensa, pero lo que más le impactada a Asuna no era el peligro que habían enfrentado, sino el hecho de que Issei había estado dispuesto a sacrificarse para protegerla.
- Bueno... eso fue algo más que un simple tutorial -bromeó Issei, riendo con nerviosismo-
Asuna lo miro fijamente, con los ojos todavía brillando por la emoción del momento
- ¿Por que hiciste eso?
- ¿Hacer que?
- Te lanzaste contra ese lobo sin dudarlo, sabias que podrías haber... -Asuna apretó los labios, incapaz de decir la palabra-
Issei solo se encogió de hombros y desvío la mirada.
- No podía dejar que te pasara algo -fue lo que dijo- Además no te preocupes tanto, si moría solo volvería aparecer en la ciudad del principio, no te alteres tanto
Asuna sintió un extraño calor en el pecho, en la vida real, pocas veces alguien había actuado así por ella, y sobre todo, esas pocas veces, fueron por parte de Issei, recordando como hace tiempo, cuando aún no se llevaban del todo bien, en una tarde lluvia, Asuna perdió el autobús qué llevaba a su casa y su teléfono estaba sin batería, por lo que no podía llamar a sus padres para que vinieran a por ella, en ese momento llego Issei con una sombrilla y una bolsa que contenía panecillos.
Lo que quería dar a entender que él estaba hay por mera casualidad, los dos se fueron juntos a la casa de Issei, donde su madre le prestó su celular para que pudiera llamar a sus padres, quienes casi pierden la cabeza al enterarse de que su hija estaba en la casa de un hombre, yendo rápidamente por esta.
Se la llevaron y miraron con malos ojos a la familia de Issei, ellos a sus ojos no eran dignos de ni siquiera estar pisando el mismo suelo, a lo que Asuna suspiro molesta y los empujó afuera, despidiéndose de Issei, de camino a casa, sus padres intentaron convencerla de que se alejara de esa gente, sobre todo de Issei, pero Asuna no les hizo caso, se quedo mirando la pantalla mientras pensaba en el rostro de preocupación que mostró Issei al verla, y en la forma en como sus padres la trataron a ella, sintiendo un calor familiar que no sentía en casa.
- Eres un tonto -murmuró Asuna, saliendo de sus pensamientos, pero su voz carecía de dureza-
- Sí, bueno... me lo han dicho antes, y muchas veces -Issei sonrió-
Un silencio cómodo se instaló entre ellos, el bosque virtual parecía más tranquilo, ahora, con la luz del sol iluminando sus cuerpos, se sentían más tranquilos.
- Debemos volver a la ciudad -dijo Asuna finalmente- Necesito recuperarme... y pensar en que hacer ahora
Issei asintió y juntos comenzaron a caminar de regreso, los días fueron pasando e iban mejorando mucho, sus armas, armaduras y sobre todo, subían su nivel y ganaban más experiencia en el ámbito de la batalla, pero lo que más importaba aquí, era que los sentimientos de Asuna comenzaban hacer más claros.
Las sensaciones que sentía cada vez que estaba cerca de él, tanto dentro como fuera del juego, se ponía nerviosa, su rostro se calentaba y su estómago le ardía, ella no era tonta, sabía que estaba empezando a sentir algo por Issei, pero no quería confesarle nada por un motivo.
No estaba segura si realmente estaba sintiendo cosas por él, o solo le gustaba la idea que él representaba, la idea de ser libre y estar sin ataduras, sabía que tal vez estaría confundiendo las cosas, por lo que no dijo nada y prefirió estar segura antes de decir algo, no quería jugar con los sentimientos de Issei, pero tampoco quería que sus sentimientos salieran lastimados, era todo muy complicado para ella
Hasta que... llego ese día.
El bullicio en la plaza era de lo más común, algunos jugadores hablaban sobre formar gremios o equipos, nada del otro mundo, todo estaba yendo con normalidad, Issei y Asuna estaban viendo algunas armas para comprar hasta que un repentino destello rojo cubrió el cielo de Aincrad
Issei y Asuna salieron de la tienda, junto con los demás jugadores, alzaron la gusta con confusión, el cielo azul y claro había sido reemplazado por un tono carmesí ominoso
- ¿Qué demonios? -murmuró Issei, sintiendo un escalofrío recorrer su espalda-
De repente, un sonido grave y retumbante resonó en el aire, como si el mismo mundo se estremeciera, justo en el centro de la plaza, apareció una figura imponente: una capa roja flota a alrededor de su silueta sin rostro, con un par de manos gigantescas extendiéndose sobre los jugadores
- ¡Bienvenidos a Sword Art Online! -su voz resonó por toda la ciudad con una autoridad indiscutible-
Issei sintió que la piel se le erizaba, había algo en esa voz... algo que no era parte del juego, Asuna tomo la mano de Issei y la apretó con fuerza, estaba asustada y estaba temblando, creía que algo malo iba a ocurrir
- Mi nombre es Akihiko Kayaba -continuó la figura- Y soy el creador de este mundo
Los murmullos de los jugadores crecieron en intensidad, todos estaban nerviosos y no sabían que estaba pasando, el mismo creador del juego había aparecido ante ellos, como si fuera un jefe final, todo esto era tan extraño y aterrador.
Sin embargo, Kayaba alzo las manos y de inmediato un panel rojo apareció frente a cada jugador.
- Tal vez algunos ya lo hayan notado -prosiguió- Pero intentar cerrar sección... es imposible
Un silencio sepulcral se apoderó de la plaza
- No... no puede ser -susurro un jugador temblando-
- Debe ser un error del sistema -dijo otro, tratando de abrir el menú frenéticamente-
- No es un error -confirmo Kayaba- Es una función del juego
La sensación de inquietud se convirtió en pánico cuando los jugadores comprendieron el significado de esas palabras.
- Desde este momento, no pueden abandonar Aincrad hasta que alguien logre completar el juego
Esto causo que los murmullo se convirtieran en gritos.
- ¡No puede ser! ¡Déjenos salir!
- ¡Esto es una locura!
- ¡Voy a demandar a la compañía!
Kayaba, sin inmutarse, continuo.
- Además, si su HP llega a cero dentro del juego, sus cuerpos en el mundo real también perecerán
El silencio regresó instantáneamente
- ¿Qué... fue lo que dijo? -susurro Asuna, sintiendo un frío recorrerlo la espalda mientras soltaba la mano de Issei-
Issei apretó los puños, esto tenía que ser una broma...
¿Morir de verdad en un videojuego?
- He retirado la función de resurrección y no habrá escape -dijo Kayaba, con una voz tranquila pero aterradora- La única manera de regresar a su mundo, es ascender por los cien pisos de Aincrad y derrotar al jefe final.
Los jugadores quedaron paralizados, nadie podía creer lo que estaban escuchando, vieron como Kayaba bajo los brazos
- Ahora, les deseo buena fuerte... La necesitarán
Con esas palabras, la figura desapareció en un destello rojo, el silencio fue reemplazado por el caos, algunos jugadores entraron en pánico, gritando y corriendo sin rumbo, otros cayendo de rodilla, con las manos en la cabeza, incapaces de procesar la información, Issei miro sus propias manos, sintiendo el peso de la realidad sobre él, esto ya no era un simple juego... era una luche por la supervivencia
- Issei... -la voz de Asuna lo saco de sus pensamientos-
Él la miró y vio el miedo en sus ojos, parecía una niña pequeña que había tenido una pesadilla, sus manos temblaban y sus labios más, sin dudar, le dio un fuerte abrazo mientras podía escuchar y ver la desesperación de todos los presentes.
Empezó a frotar la espalda de Asuna, tratando de darle alguna especie de consuelo en este infierno digital, podía sentir como ella apretaba con fuerza su ropa y sollozaba, diciendo que no quería morir hay dentro, que no quería estar hay para siempre.
- No lo estaremos... estoy seguro que saldremos de este lugar... confía en mí -le beso la frente-
Aquel beso fue suficiente para que Asuna se acurrucara en el pecho de Issei y cerrará los ojos, aún seguía con miedo y quería creer que cuando abriera los ojos nuevamente, todo esto no sería más que una simple pesadilla, pero no pasó.
Por un momento, quiso culpar a Issei de esto, pero aunque estuviera asustada, logró mantener un poco la cordura y supo que esa idea era tonta, él no sabía que esto podía ocurrir e incluso si no hubiera decidido unirse al juego... él ahora estaría aquí, solo... sin ella.
Este simple pensamiento tenso el cuerpo de Asuna, lo que más le aterraba en estos momentos era morir y perder a Issei, no se había vuelto loca del todo gracias a que él estaba hay, si no lo estuviera, estaba segura que la habría pasado aún peor.
Los días habían pasado desde el anuncio de Kayaba, la ciudad de los inicios se había convertido en un refugio para aquellos que no se atrevían a luchar, mientras que otros jugadores, decididos a escapar, se aventuraron a los primeros pisos para subir de nivel y avanzar en el juego, y otros... decidieron terminar con su vida para no seguir en este lugar.
Asuna e Issei, ambos habían decidido que quedarse en la ciudad no era opción, si querían sobrevivir, tendrían que volverse más fuertes y prepararse para lo que vendría, si se quedaban esperando que alguien más pasara los 100 pisos, muy posiblemente estarían hay atrapados para siempre, pues no confiaban mucho en los demás jugadores y más teniendo en cuenta el estado mental de algunos.
Habían estado entrenando en el campo cercano a la ciudad, enfrentando jabalíes y goblins débiles para mejorar sus habilidades.
Durante el día, Issei parecía estar normal, él bromeaba con Asuna, se frustraba cuando fallaba un ataque y sonreía satisfecho cuando conseguía una victoria, se mantenía optimista, dándole ánimos a Asuna y a otros jugadores cuando tenían que trabajar con otros para avanzar o los que conocía en el campo de batalla, desde fuera, parecía que lo estaba llevando bien
Pero Asuna comenzó a notar algo, cada noche, cuando creía que nadie lo veía, Issei se alejaba del grupo al que se habían unido para pasar uno de los pisos, y se sentaba solo en algún rincón oscuro del bosque.
Al principio, Asuna pensó que solo quería un momento de paz, pero algo no cuadraba, así que una noche decidió seguirlo en silencio, escondida en la oscuridad.
Y lo vio, Issei estaba sentado en el suelo, con las rodilla abrazadas contra su pecho, su respiración era entrecortada y sus manos temblaban levemente, la luz que emitía la luna hacia ver más melancólica la situación de Issei, su rostro estaba cubierto de sudor y sus ojos miraban el vacío, llenos de un miedo que no mostraba durante el día.
Estaba teniendo una crisis nerviosa, Asuna apretó los dientes, preguntándose por cuanto tiempo había estado soportando esto en soledad
- Esto es una pesadilla... si... en algún momento mi madre me levantará y todo volverá a la normalidad... -hablaba consigo mismo mientras sollozaba- Volveré a la escuela... volveré a hablar con Asuna fuera de este lugar... si...
Se quedo en silencio, respirando de manera irregular, Asuna sintió un nudo en el estómago, durante el día, Issei parecía el mismo chico confiado y optimista qué había conocido, pero por la noche, la verdad salía a la luz, él, al igual que los demás, tenía miedo, y lo estaba enfrentando solo.
- Por favor... mamá... ayúdame... prometo darle más importancia a los estudios... te ayudaré en casa... lo que sea... pero sálvame... tengo miedo -empezó a llorar, pero aun así se controlaba para no romper a llorar- Mamá... quiero a mi mamá...
Por un momento, Asuna considero acercarse y hablar con él, pero se detuvo, si lo hacía, él podría cerrar aun más sus emociones.
No podía dejar que eso pasara... por lo que primero tendría que entenderlo y saber como ayudarlo, así que, noche tras noche, se quedo observándolo desde la sombra, cada vez que se alejaba del grupo, Asuna lo seguía en silencio, y con cada noche que pasaba, se daba cuenta de algo más.
Issei parecía ser un “niño de mamá“, pues siempre la llamaba y rogaba qué viniera a salvarlo, pero también descubrió algo más, Issei tenía miedo de perderla, una noche, antes de llegar al piso 11, escuchó lo que dijo una noche.
- Casi muere Asuna... de no ser por Krablus, ella... ella... -apretó sus manos con fuerza mientras lloraba- Por favor... no me la quites a ella también... si ella se va... no se si pueda seguir adelante... no se si podré seguir teniendo confianza en mi mismo
Asuna, quien estaba detrás de un árbol escucho todo en silencio mientras apretaba su pecho, sintiendo un fuerte dolor, ella estaba igual, las veces que Issei estuvo cerca de morir, esta podía sentir como todo su mundo se caía frente suya, no quería perderlo, ya perdió su vida normal al quedar atrapada en este juego, no quería perder la última luz que le quedaba.
Lograron llegar al piso 11 y con eso, se quedaron en Taft, una ciudad del piso, la cual estaba hecha de piedra y ladrillo, Issei, Asuna junto al grupo que pertenecían entraron a una posada para poder descansar, yendo cada uno a sus habitaciones, pero lo que Issei no sabía, era que esa noche Asuna le demostraría qué no estaba solo.
Issei estaba bañándose en el baño qué tenía la habitación para quitarse todo el polvo y triste que sentía, le parecía genial que esta posada fuera similar a un hotel del mundo real, cuando termino de bañarse se cambió dentro del baño, pero cuando salió, se encontró con Asuna sentada en su cama, mirándolo fijamente y con un vestido para dormir, el cual la había ver muy sexy y hermosa
- ¡¿A-A-A-A-Asuna?! -exclamó Issei sorprendido y sonrojado-
- Hola Issei... espero no te moleste mi visita inesperada -comentó Asuna mientras seguía mirándolo-
- C-Claro que no, jamás me molestaría por tu visita -expreso Issei nervioso mientras miraba a otro lado-
Asuna dio unas leves palmadas a su izquierda, claramente pidiéndole a Issei que se sentará a su lado y este le hizo caso, había un silencio muy incómodo presente en la habitación, pero en eso Asuna decidió que era momento de hablar.
- Te he visto... en las noches, cuando te alejabas del grupo -dijo Asuna sin medir palabra-
Esto hizo que el pecho de Issei se hundiera, le apareció un tic en el ojo mientras empezaba a sentirse ansioso, tenía ganas de correr de la habitación y dormir afuera en las calles frías de Taft, pero parece que Asuna lo conocía muy bien, pues tomo su mano, evitando que siquiera intentará huir ahora, Issei giro la cabeza para ver a Asuna, solo para ser recibido por algo que no esperaba.
Asuna le había dado un beso en los labios, uno tierno y suave, lo que provocó un escalofrío por todo el cuerpo de Issei y lo dejo estático, no podía moverse, parecía que tenía la mente en blanco, cuando se separaron del beso, Asuna lo miró a los ojos
- Por que... ¿Por que decidiste sufrir en silencio...? -pregunto Asuna con cierto dolor en su tono de voz, sus ojos se volvieron cristalinos-
Issei bajo la cabeza mientras apretaba sus manos con fuerza, pero sintió la mano de Asuna ponerse sobre la suya, logrando hacer que estuviera menos tenso, luego de un rato en silencio, por hablo.
- No quería preocuparte... estabas demasiado mal... te veías perdida... sentía que si yo también perdía la calma... algo podría pasarte -hablo Issei mientras mordía su labio inferior y empezaba a llorar- Por eso reprimí el miedo que sentía... por que necesitabas que alguien te cuidara...
- Issei... yo puedo cuidarme...
- ¡No puedes! -exclamó Issei mirándola mientras lloraba- De no ser por mí, casi te habría dado un colapso nervioso... y yo... yo... no quería eso... me dolió mucho verte en ese estado
Asuna se quedo callada, pensando en estos momentos solo debía de escuchar a Issei, sin interrumpir nada.
- La sola idea de perderte me aterra... tú eres como mi ancla ahora... en este infierno digital... tú eres lo único que me mantiene cuerdo -Issei lloraba mientras miraba el suelo- Por eso no quería preocuparte... no quería que tuvieras que cargar con más peso del que ya tienes ahora mismo...
No sabía si fue buena idea guardar eso, pero aun así lo hizo, tenía miedo de morir, miedo de no volver a casa, miedo de no volver a ver a sus padres, pero sobre todo... tenía miedo de perder a Asuna.
Issei siguió soltando todo el dolor reprimido qué tenía, expresando y dejando en claro en todo momento, que Asuna era como una luz para él, una luz que él quería proteger a toda costa, sin importar el peligro, por que sin esa luz estaría perdido y no sabría que rumbo seguir.
Asuna no pudo soportar más y abrazo a Issei con fuerza mientras volvía a besarlo, acostándolo en la cama mientras esta quedaba encima de él.
En ese momento Asuna también decidió soltar lo que tenía reprimido, diciendo que ella estaba igual, que estaba asustada de estar encerrada en ese lugar, de no poder volver a la vida real, que cada vez que veía como él arriesgaba su vida podía sentir como su corazón era desgarrado, todas las veces que estuvo cerca de morir casi provocan otro colapso en ella.
No quería perderlo, le dijo que dejara de ocultar su dolor, estaban juntos en estos, quisieran o no, le recordó todas las veces que se ayudaron en la vida real, como confiaba en él y que deseaba salir de ese lugar para poder estar con él, cosa que sorprendió a Issei
- Tú... si dices eso...
- ¡Por que me gustas idiota! -antes de que Issei pudiera hablar, Asuna lo callo con un beso-
Ninguno de los dos espero una confesión en esa situación y sobre todo de esa manera, pero les dio igual, los dos compartieron su dolor en la cama mientras se abrazaban con fuerza, solo queriendo estar junto al otro sin importar que.
A la mañana siguiente, Issei se levantó primero, sintiendo un peso sobre sí, bajo la cabeza y se encontró a Asuna durmiendo en su pecho, le acarició la espalda en círculos para levantarla, pero solo hizo que se acurrucara más.
- 5 minutos más -murmuró mientras abrazaba a Issei-
- Yo te daría todo el día... pero no se si el grupo pueda -comentó Issei entre risas-
Asuna abrió sus ojos, miro a Issei con una mirada somnolienta, y solo se acercó para besar repetidas veces los labios de Issei, de manera constante y tierna, cosa que derritió el corazón del chico y la abrazo con cariño dándole un profundo beso.
- Creo que me gusta esta forma de darme los buenos días -dijo Asuna mientras veía a Issei de manera afectuosa-
- Entonces... aunque la pregunta no creo que sea necesaria la diré... Asuna -la miro a los ojos con una mirada decidida, pero gentil- ¿Te gustaría ser mi novia?
- Solo en el juego -respondió esta-
Esto dejo atónito a Issei, quien no esperaba esa respuesta y empezó a deprimirse, pero Asuna rápidamente lo beso nuevamente mientras acariciaba su cabello, cuando se separó se relamió los labios, dándole una apariencia más atractiva a los ojos de Issei.
- Por que en la vida real... -se acerco a su labios, pero no los beso- Quiero ser tu prometida
Antes de que Issei pudiera responder, Asuna volvió a besarlo, rascando su cuero cabelludo con cariño mientras se acomodaba encima de Issei, disfrutando de la sensación de sentir su cuerpo contra el suyo.
La noche anterior, algo cambio en ambos, aunque el miedo por morir seguía allí, latente en su pecho, la calidez qué el otro les daba, les hizo recordar que en este infierno no estaban solos, y no tenían por que enfrentarlo solos.
Desde aquella conversación, Asuna comenzó a mantenerse más cerca de Issei, como si supiera que cada paso que daba podía estar lleno de dudas y temores, cuando entrenaban juntos, ya no solo se concentraban en mejorar su técnica, sino que también se aseguraba de que Issei no se sobre exigiera.
Cuando comían con los demás del grupo, ella siempre le dirigía una sonrisa, asegurándose de que no se sintiera aislado, por lo que más impacto a Issei era como Asuna parecía notar los momentos en los que su ansiedad aumentaba, como si hubiera aprendido a leerlo sin que él tuviera que decir una sola palabra.
Llegaron al piso 15, donde había una gran ciudad costera, miraron el lugar rodeado de mar, viendo que habían puentes qué unían la ciudad con otros pedazos de tierra que parecían ser islas, Issei y Asuna estaban cansados de tanto viaje y querían tomarse un descanso, se despidieron del grupo y se fueron los dos juntos, comprando una de las islas más alejadas de la ciudad para poder estar los dos solos.
Al llegar, vieron que tenía una cabaña bastante hogareña, de tamaño mediano, entraron y vieron que tenía todo lo que necesitaban, dejando sus cosas y empezaron a vivir juntos como pareja en esa isla, no sabían por cuánto tiempo estarían hay, o si alguien lograría llegar a completar el juego, pero mientras esperaban, iban a disfrutar de su tiempo juntos.
Los días en la isla fueron calmados y reconfortantes para ellos, sintiendo por primera vez, una gran calma, aunque fuera pasajera, no les molestaba eso, adornaron la cabaña con varias fotos de ellos y por las noches dormían juntos en la cama, sintiendo una gran calidez al sentir el calor corporal de su pareja.
Asuna llego a comentar que quería llevar esto a la vida real, quería comprar una isla privada para que ellos dos pudieran disfrutar de la tranquilidad que sentían aquí, a lo que Issei solo le acariciaba el cabello y decía que podían disfrutar de esas misma tranquilidad en un departamento o casa.
Una mañana, sigue estaba tomando el sol mientras llevaba unos lentes oscuros, era muy relajante disfrutar de las vibras del lugar y del ruido del mar moviéndose.
- Querido -la voz de Asuna vino detrás suya-
Issei giro la cabeza y sus lentes se cayeron mientras un fuerte sonrojo aparecía en su rostro y no por el calor del sol, sino por que su novia llevaba un traje de baño muy sexy y revelador.
- ¿Te gusta?
- Aaahh... Aaahh... -Issei no podía hablar y podía sentir como su cuerpo se calentaba aun más-
- Hehehe, puedo ver que alguien le gustó lo que llevo -expreso Asuna mirando la parte noble de Issei-
Este al oír eso se sonrojo aun más y se giro para evitar que siguiera viendo “eso” pero Asuna camino y se puso del otro lado, donde estaba viendo Issei y colocó una toalla sobre la arena, se giro para ver a Issei, quien estaba embobado viéndola con cierto deseo, cosa que solo hizo que Asuna sonriera más.
- Sabes... creo que aquí podemos dar el siguiente salto -expreso Asuna recostándose sobre la arena y levantando su trasero-
- ¿E-E-E-Estas... segura de eso? -pregunto Issei sonrojado mientras evitaba ver el cuerpo bien formado de su chica-
- Técnicamente estos no son nuestros cuerpos originales... así que sería como hacerlo y no hacerlo -dijo esta levantándose-
- Pues... tienes razón en eso...
- También -la sonrisa de Asuna se volvió extraña para Issei- Podemos aprovechar este momento para conocernos más “a fondo” -eso último lo dijo en tono coqueto-
Issei podía sentir como se le cortaba el aire, su respiración se volvió más agitada y su corazón palpitaba más rápido, en eso Asuna lo levanto y le dio un beso profundo mientras acariciaba su espalda y luego bajo, poniéndose de rodillas enfrente el bulto que tenía Issei en el pantalón.
Se lo bajó y pudo ver la erección de Issei en todo su esplendor, esto hizo que Asuna tensara las piernas mientras las apretaba y su respiración se volvía más agitada, había esperado este momento con paciencia, y la espera había valido la pena.
- Que grande es~
- Me pregunto que sabor tendrá~ -Asuna tenía muchas ganas de probarlo-
Como estaba de lado, empezó dando suaves besos para luego darle leves lamidas por todo el grosor, llegando a la punta, la cual se movía mucho debido a la excitación qué sentía Issei.
Asuna sonrió y empezó a besar la punta cada vez que iba hacia arriba, pareciéndole un poco divertido eso, luego saco la lengua y empezó a lamer los alrededores de la punta, primero arriba y luego abajo.
- Sostenlo~ se mueve mucho~
Issei le hizo y agarro su pene para que dejara de moverse, esto hizo sonreír a Asuna, quien le guiño el ojo y planto otro beso en su punta.
- Los niños buenos~ merecen una recompensa~ -expreso Asuna empezando a chupar la punta con cierto deseo-
Asuna movía lentamente su cabeza, usando su lengua para acariciar la parte de abajo, en eso, agarro a Issei de la cintura y lo jalo hacia adelante, causando que todo el pene de este entrará en su boca, llegando hasta su garganta.
Issei soltó un jadeo de placer y sorpresa por esta acción, bajo la mirada para encontrarse a una Asuna con los ojos cerrados, lo estaba abrazando por la cintura, lo que hacía imposible que pudiera sacar su pene, pero este soltó otro jadeo cuando sintió como Asuna usaba su lengua para acariciar la parte baja de su pene.
Asuna emitía gemidos ahogados mientras movía un poco su cabeza, parecía estar disfrutando de tener todo ese gran pene en la boca, luego empezó a sacarlo lentamente pero se detuvo en la punta, abrió la boca y con su lengua, empezó a mover su pene, de arriba hacia abajo mientras hacía sonidos que solo excitaban más a Issei.
- Puedo ver que te gusta~ me alegra ver eso~ -dijo Asuna volviendo a chupar el pene de Issei-
- Asuna~ ¿donde aprendiste esto?~ -Issei sentía su corazón a mil y se sentía demasiado bien-
Asuna lo sentó sobre la toalla que había colocado antes y siguió con la mamada mientras levantaba su trasero para que Issei pudiera verlo, volvió a sacar su pene de la boca y le dio unas cuantas lamidas antes de responder.
- Las mujeres también tenemos deseo~ y no solo los hombres ven Doujinshi~ -respondió antes de volver a meter el pene de su amado en su boca-
Issei solo podía jadear mientras sentía la humedad y calidez en la boca de Asuna, le acarició la cabeza, lo que hizo que se ganara una mirada de ella y le sonriera con los ojos mientras seguía moviéndose.
Aunque movía la cabeza de forma lenta, el placer que le generaba era imposible de reemplazar, como lamia su punta en círculos o cuando hacía un garganta profunda provocaba qué Issei sintiera leves espasmos de placer, apretó los dedos de sus pies y manos debido a lo rico que se sentía.
- Estoy cerca~ Asuna~ -la voz de Issei sonaba un poco grave-
Esto causó que Asuna se emocionara y empezará a mover su cabeza más rápido, sintiendo como su pene se hacía más grande y palpitaba, lo que quería decir que estaba cerca de correrse, y lo quería todo en su boca, no quería que lo hiciera afuera.
Siguió moviendo la cabeza y masajeando la parte de abajo para estimular más su pene hasta que llego el momento donde Issei soltó todo su semen en la boca de Asuna, el cual fue demasiado y terminó saliendo un poco de su boca, por más que intento evitar que eso pasara.
Asuna no se separó del pene de Issei, en su lugar, empezó a mover la cabeza para poder extraer todo el semen que aun quedaba en el, sintiendo como este seguía corriéndose un poco.
Al momento de terminar, se apartó de el y se trago todo el semen que tenía en la boca, pero poco a poco, era demasiado y sentía que si intentaba tragarlo todo se haría daño y no quería preocupar a Issei en un momento tan especial como ese, una vez terminó miro a Issei y abrió su boca, dejando salir su lengua, haciendo una expresión que calentó más a Issei.
- Asuna~ no sabía que podías ser más sexy~ de lo que ya eras~ -el pene de Issei volvió a ponerse erecto-
- Solo contigo seré así~ -miro su pene y su sonrisa se volvió más amplia- Veo que aun tienes ganas~
Issei la tomo de los hombros y la acostó sobre la toalla mientras se ponía sobre ella y metía su pene en medio de sus pechos, cosa que hizo reír a Asuna.
- Que impaciencia~ pero así te amo~ -con los brazos hizo que sus pechos apretaran más su pene y saco la lengua para lamer la punta-
Issei empezó a mover su pene mientras Asuna se encargaba qué este disfrutará de la suavidad de sus pechos y de la humedad de su lengua, cada vez que su punta se acercaba a ella, le daba una lamida circular.
Asuna bajos sus manos y sostuvo sus pechos, empezando a sacudirlos suavemente para darle más estimulación a su pene, sintiendo lo duro y grande que estaba, sobre todo, lo caliente, cosa que no hacía más que excitar más a Asuna, sintiendo como su vagina ardía y se sentía más mojada de lo normal.
- “Me encanta~ ya quiero hacerlo en la vida real~ ¿aquí puedo quedar embarazada?~ si la respuesta es no~ entonces podré sentir esta rica semilla en mi interior~” -pensó Asuna mientras seguía lamiendo su pene-
La punta estaba toda llena de saliva y varios hilos de esta unían la boca de Asuna con el pene de Issei, en eso, Asuna se levantó para volver a sentar a Issei en la toalla.
- También descansa las piernas un poco~ yo seguiré~ -dijo mientras seguía moviendo sus pechos para Issei-
Este se sentía en el cielo, la suavidad de los pechos de Asuna era algo que no podía describir, era imposible para él en esos momentos, solo quería que siguiera.
- Puedo ver que te gusta~ ¿te gustan mucho mis pechos?~ -pregunto Asuna mientras dejaba de chupar su punta-
- Siempre me gustaron~ son tan grandes y suaves~ me vuelven loco~ -respondió Issei respirando agitado-
- Son tuyos~ -le dio una lamia a su pene- Solo tú~ podrás disfrutarlos~
Dicho eso, empezó a mover más rápido sus pechos, volviendo a sentir como el pene de Issei palpitaba y se volvía a poner más grande, se preguntó si dentro del juego había un límite también de cuantas veces se podía correr, y estaría encantada de descubrirlo
Como era de esperarse, Issei volvió a correrse en la boca de Asuna, esta vez, manchando sus pechos con su semen, pero no le molesto a Asuna eso, le gustaba sentirse marcada por él, miro a Issei y abrió la boca, dejando ver el semen que tenía dentro.
- Que buenas vistas~
Asuna cerro la boca, tragando otra vez el semen de Issei, sentía que su vagina ardía más que sol, quería tenerlo dentro ahora mismo, se levantó mientras veía a Issei con una expresión de completa lujuria
- Es momento del plato principal~ -dijo dándose la vuelta-
- Con plato principal~ te refieres a~ -no pudo terminar de hablar ya que vio como Asuna se inclinaba hacia adelante, mientras movía la parte de abajo de su bikini, dejando ver su vagina mojada-
- Ven aquí~ mi querido príncipe~ -Asuna meneo su trasero de forma provocativa- Tu princesa esta esperando~
Casi se podía ver como los ojos de Issei brillaban de forma intensa mientras se levantaba y Asuna sonrió aún más, casi pareciendo qué tenía corazones en los ojos, Issei agarro su trasero y de manera instantánea, le metió todo su pene en la vagina, provocando que Asuna soltara un fuerte gemido de placer mientras sacaba la lengua.
- Por fin~ la metiste~ esta toda dentro~ y se siente tan delicioso~
Por lo visto, el avatar de ella no tenía himen, por lo que no sintió ningún dolor, pero el sentir como el pene de Issei crecía dentro suyo y abría sus paredes vaginales, era una sensación tan exquisita qué no podía describir y en esos momentos no quería.
La cintura de Issei empezó a moverse de atrás hacia adelante, golpeando el firme y suave trasero de Asuna, causando que esta gimiera sin control mientras sentía como sus pechos se balanceaban al mismo ritmo que las embestidas, saliendo de su bikini.
- Aaahh~ Asuna~ tu vagina aprieta demasiado~ y esta muy mojada y caliente~
- Tu pene esta más caliente~ y muy duro~ mételo más profundo~ quiero sentirlo todo~
Issei podía sentir como el interior de Asuna lo apretaba con fuerza, como si quiera exprimir el semen que aun tenía guardado, pero le daba igual eso, se sentía demasiado bien como para detenerse ahora.
Agarro las manos de Asuna y las jalo hacia atrás, provocando que su cuerpo se tensara un poco más y las embestidas fueran más duras, provocando que ambos sintieran más placer.
- ¡Joder!~ ¡Me encanta como me la metes!~ ¡Tu grueso pene me esta volviendo loca!~ ¡Sigue metiendo tu pene en mi mojada vagina!~
Gritaba Asuna sin control mientras sentía como su mente se ponía cada vez más en blanco, su cuerpo se estaba calentando más y deseaba que el pene de Issei siguiera moviéndose, no quería que se detuviera y se perdiera la rica sensación que estaba sintiendo.
Sin embargo, aunque la sensación fuera demasiado placentera, sus piernas temblaban un poco, cosa que causó que ambos gruñeran con disgusto, pero Issei se sentó en la toalla mientras Asuna hacia lo mismo, en todo momento, asegurándose de que su pene siguiera dentro de su vagina.
Asuna se sentó en el regazo de Issei y empezó a mover sus caderas en círculos, sintiendo como se movía el pene de Issei dentro suyo, y como estaba todo dentro, era mejor.
- Que rico se siente~ harás que me haga adicto a hacerlo contigo~ -dijo apretando su trasero-
- Esa es la idea mi amor~ -lo miro con una sonrisa pícara- Que me desees con locura~
Issei sonrió y la puso en cuatro sobre la toalla mientras apretaba sus grandes y suaves nalgas, embistiéndola con fuerza nuevamente y haciendo que Asuna gimiera más alto, preguntándose como era posible que su voz aun no hubiera tenido problemas
- ¡Oooh!~ ¡Se siente tan rico!~ ¿te gusta hacerlo de perrito?~ ¡Entonces mete todo su grueso pene así!~
Las embestidas iban con más fuerza, golpeando y abriendo cada centímetro de su interior, provocando que Asuna sintiera que en cualquier momento también se iba correr, deseaba hacerlo junto a Issei, que él supiera que también la estaba haciendo sentir muy rico
En eso Asuna soltó un leve jadeo de sorpresa al sentir como Issei la nalgueaba, no podía evitarse, tenía un buen trasero que pedía a gritos ser nalgueado, e Issei era el único con los honores para hacerlo.
- Estoy cerca~ amor~ más rápido~ córrete conmigo~
Asuna sentía como su interior palpitaba y se ponía más caliente, quería correrse, iba a correrse, y quería hacerlo mientras tenía el pene de Issei dentro, y este al oír eso, solo aumento la velocidad de las embestidas, llegando al clímax los dos al mismo tiempo.
Los gemidos de ambos llenaron toda la isla y Asuna pudo sentir como el caliente semen de Issei llenaba su interior, como lo calentaba y casi podía sentirlo en su útero, lo que solo provocó que su vagina temblara aun más, se acostó sobre la toalla y apoyo su cabeza sobre su mano.
Issei intento salir, pero sintió como la vagina de Asuna lo apretaba con fuerza, haciéndolo gemir de manera inconsciente por lo bien que se sentía, y aunque su pene estuviera un poco sensible después de haberlo hecho, no le dolía.
- No puedes salir~ tu pene ahora pertenece aquí dentro~ -dijo Asuna con un toque lujurioso en su tono de voz-
- ¿Enserio dijiste eso?~ -pregunto Issei sorprendido y excitado-
- Claro que si~ no quiero que vuelva a salir~
- Que pervertida y posesiva eres~
- ¿No es normal quererte y querer que seas solo mío?~ -pregunto Asuna con una sonrisa-
Issei sonrió de forma pícara mientras apretaba el trasero de Asuna y volvía a moverse, esta vez, de forma lenta, pero metida todo su pene con fuerza, causándole a Asuna una descarga de placer que recorrió todo su cuerpo, y logró sentirla Issei ya que sintió como su vagina se tensaba.
- Ooohh~ mmph~ qué rico lo haces~ sigue~ soy toda tuya~ -Asuna gemía un poco mientras sentía como Issei movía su pene-
- Que rico~ tu vagina es tan cálida y húmeda~ pero no puedo aguantar~
- ¿Eh?~
Issei le dio la vuelta a Asuna sin sacar su pene, levanto sus piernas y las movió hacia adelante mientras se ponía encima de ella ganándose su mirada.
- Amor~ -Asuna veía fijamente a Issei con una mirada que solo mostraba lujuria-
- Querida~ -Issei estaba igual-
Este empezó a embestirla desde arriba, causando que Asuna sintiera como todo su cuerpo se sacudía y rebotaba, abrazo la espalda de Issei con las manos y le dio un profundo beso con lengua, chupando y lamiendo esta misma mientras sentía como martillaba su interior, lo que causaba qué el semen qué estaba dentro suyo saliera por la fuerza que usaba.
- ¡AAAHH!~ ¡QUE RICO SE SIENTE!~ ¡ME ENCANTA MÁS ESTA POSICIÓN!~ ¡SIGUE METIENDO TU DURO PENE EN MI VAGINA!~ -grito Asuna envuelta en el placer-
Asuna abrazo a Issei con sus piernas mientras volvía a besarlo, podía sentir como el semen de este salía de s vagina con cada embestida, la cual hacía vibrar su interior de una manera tan rica que provocó que se corriera otra vez.
Sin embargo, Issei no dejo de moverse, lo que Asuna agradeció mentalmente, estaba sensible y las embestidas de Issei solo la hagan sentirse mejor, incluso empezó a usar sus piernas para ejercer presión en los momentos donde Issei bajaba para que la embestida fuera más fuerte.
Estaba perdida en el cielo del placer, no le importaba nada más, solo quería estar hay, cogiendo todo el tiempo con Issei, y cuando lograrán salir de este mundo virtual, ella misma se encargaría de ir a buscarlo y reclamar su virginidad.
- ¡ERES MÍO HYOUDOU ISSEI!~ ¡JAMAS TE DEJARÉ IR!~ ¡TE CASARAS CONMIGO Y TENDREMOS MUCHOS HIJOS!~ -Asuna gritaba sin pensar en las palabras- ¡DAME TODO TU SEMEN!~ ¡ESTE SOLO DEBE ESTAR EN MI ÚTERO!~
Issei no podía detenerse, realmente no podía hacerlo, se sentía tan rica la vagina de Asuna qué sentía que si se detenía, podría arrepentirse rápido de perder el placer que estaba sintiendo, lamiendo la lengua de Asuna en círculos mientras sentía como esta acariciaba de manera rápida su espalda.
Asuna lamia y chupaba la lengua de Issei, estirándola un poco mientras como su vagina volvía a vibrar, se estaba haciendo adicta a esa sensación, no creía posible que pudiera volver a vivir sin aquella gloriosa sensación que solo Issei, su amado príncipe podía darle.
Llegaron a otro clímax, volviendo a correrse al mismo tiempo, dándose un fuerte abrazo mientras se besaban, sus respiraciones se entrelazaban mientras se veían con deseo, aún no estaba satisfechos, ya fuera por que estaban en el mundo virtual y eso explicaba por que aun tenían tanta resistencia, aun así eso no les importo, es más, lo agradecían.
Issei se bajó de Asuna y se sentó, pero Asuna también se levantó un poco para evitar que el pene de Issei saliera del lugar donde pertenecía, teniendo una expresión de puro placer mientras el semen de su amado salía de su vagina.
Issei respiraba de forma agitada mientras inflaba el pecho en cada respiración qué daba, pero Asuna lo interrumpió empujándolo al suelo, esta vez, era ella quien iría arriba suyo, mirándolo con una mirada pícara qué solo mostraba unas intenciones claras.
- Hehehe~ y yo pensaba que una mujer no podía ser tan pervertida~ -dijo tocando uno de sus pechos-
- Las mujeres también tenemos deseo sexual~ qué sepamos ocultarlo es otra historia~ mi amado príncipe~
- ¿Crees que algún día salgamos de aquí?~ -pregunto Issei viendo como su novia se quitaba el bikini-
- No lo sé~ pero espero sea pronto y así pueda disfrutar de esto en la vida real contigo~ -dijo Asuna mirando a Issei con una sonrisa cariñosa y con cierto deseo sexual-
- Por mientras~ sigue bombeando tu semen en mi útero~ lo quiero todo lleno~ -meneo sus caderas-
- Si mi princesa lo pide~ entonces se lo daré~ -Issei sonrió mientras volvía a darle placer a su amada-
No sabían cuanto tiempo había pasado desde que quedaron encerrados en ese juego, pero tenían la esperanza de que algún jugador lograra completar el juego y así pudiera liberarlos.
Y esta manera, Asuna podría tener a Issei para ella sola, para toda la vida, lo haría suyo, y formarían una numerosa familia, y se encargaría de darle amor a Issei cada día de su existencia.