Golden Maknae

Summary

Jeon JungKook es el pecado en forma humana y Kim TaeHyung es el hombre más pecador de todos por amar y tomar a ese pecado a su placer. TaeKook/Vkook

Genre
Erotica/Romance
Author
V
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Único

JungKook es llamado el Golden maknae de BTS por ser el integrante más joven de la BoyBand, además de destacarse en absolutamente todo lo que hace. Él es un verdadero prodigio.

Su trayectoria como miembro de la banda sur coreana es larga y exitosa, siempre se destacó en todo lo que le asignarán hacer apesar de su corta edad cuando debutó en el grupo.

El esfuerzo y empeño que cada uno de los miembros de la banda ha puesto por seguir como grupo es verdaderamente admirable, todo el fruto de su esfuerzo y noches en vela había valido todo.

JungKook está en la cúspide. Su carrera como solista se ve muy prometedora y tiene a sus fans muy atentos a todo lo referente con su vida musical y personal.

BTS es el estándar como banda tanto en corea del sur como afuera de la tierra sur coreana y Jeon JungKook es el estándar de un Golden maknae.

Si a cada uno de los integrantes de la BoyBand le preguntasen por las palabras exactas que describen a Jeon JungKook, sin duda alguna Kim SeokJin sería el primero en soltar halagos hacia el menor y lo definiría como “señor músculos”, por otro lado Min YoonGi y Jung HoSeok responderían con un “Hermano pequeño”, mientras que Park JiMin y Kim NamJoon dirían que es “el golden maknae de BTS”, pero no le pregunten a TaeHyung. A él no.

Kim TaeHyung respondería de la manera más sincera esa pregunta y eso podria ser malo. Sería una respuesta que con total seguridad pondría en el ojo del huracán a su persona y al resto del grupo, incluso podría ser la firma automática de su despido y exilio del grupo.

TaeHyung es alguien impulsivo y sincero la mayor parte del tiempo respecto a lo que opina, es alguien sin tapujos y muy directo.

Todos saben que Jeon JungKook es atlético, musculoso y muy masculino. Es el tipo de hombre soñado y deseado por muchas y muchos en este momento y TaeHyung no los culpa, JungKook es verdaderamente atractivo y lo más importante, Jeon JungKook es el novio de Kim TaeHyung.

TaeHyung en sus ratos libres ve algunos que otros videos que sus fanáticas hacen de JungKook y se divierte en cierta parte, el menor en ellos luce tan masculino y activo, que hacen a TaeHyung llegar a pensar por un momento que si él se dejara doblegar, JungKook lo tomaría sin dudar, pero eso no ha sucedido y no sucederá. Kim lo tiene tan claro. Aunque TaeHyung se le ponga en cuatro (como vulgarmente se dice) a Jeon Jungkook en medio del acto; este lo único que haría en su lugar sería deslizarse bajo suyo y abrir esas bonitas y tan formadas piernas que posee para que Kim sea quien lo tome.


[..]


La pareja de hombres había quedado sola en casa luego de que HoSeok se marchó.

TaeHyung le habia pedido a JungKook que hiciera algo de comer porque moría de hambre y aunque el menor renegó, después de rato accedió a la petición de su novio.

Estaban en la casa del menor, quien justo unas horas antes había hecho live para interactuar con sus fans. HoSeok y TaeHyung lo acompañaron felizmente para interactuar también con sus fanáticos. Luego de terminar el live HoSeok se marcho al recibir una llamada de JiMin y TaeHyung decidió quedarse en casa de JungKook para dormir con su chico, por cuarta ves a la semana.

Kim ocupaba más la cama del pelinegro que la propia. Decía que era más acolchada y tenía un olor a lavanda delicioso.

JungKook sabía que esas eran puras excusas que ponía su novio para quedarse a dormir con él.

Mientras JungKook cocinaba, TaeHyung se dedicaba a contarle cualquier suceso que recordaba o se le ocurriera, haciendo reír al menor de paso.

Habían platicado de los nuevos proyectos por separado que tenían preparados, de la ida al servicio de HoSeok y la de ambos. Estarían un muy largo tiempo separados y eso los ponía triste a ambos.

Al terminar de comer la deliciosa comida, JungKook se dispuso a levantar lo que utilizó y dejó a Taehyung sentado en el sofá, yéndose a lavar la loza.

El menor estaba usando solo dos prendas: un boxer Calvin Klein de color negro y un suéter Celine que meramente le cubría los glúteos.

TaeHyung desde el sofá podía ver perfectamente a JungKook lavar la loza y esa vista que tenía del menor le fascinaba, hacía que sus pensamientos fueran demasiado lejos. Kim estaba por considerar la idea de que JungKook hacía las cosas con un propósito distinto al que quería hacer creer. Siempre que TaeHyung visitaba a JungKook, este último se paseaba por la casa usando solo unos boxers en la parte inferior de su cuerpo y una camisa o suéter extra grande en la superior. Habían veces que el maknae no usaba nada en su parte superior y Taehyung se veía arrastrado por el deseo carnal con más facilidad.

JungKook alzó la vista, haciendo contacto visual Kim y le sonrió tiernamente antes de volver a bajar la vista para concentrarse en lavar la loza.

Ese era otro punto. JungKook era demasiado tierno, aún si no hacía esfuerzo para serlo. Taehyung sentía que cometía un pecado cada vez que pensaba cosas tan jodidamente impuras de su novio, cuando este lo único que hacia era sonreírle tiernamente.

—¿Ocurre algo, amor? —preguntó JungKook desde el otro lado de la isla de la cocina mientras secaba un plato que recién había enjuagado.

TaeHyung negó. Había estado sumergido en sus pensamientos y no se había percatado que el pelinegro le había estado hablando. Además, Kim no le diría a JungKook que tenía un problema entre sus piernas en ese momento.

JungKook no habló de nuevo y se dedicó a terminar con su deber, mientras que el mayor tomó su celular para distraerse un poco.

Al pasar unos minutos desde eso, JungKook ya había terminado con su deber y se dirigió hacia el sofá donde estaba TaeHyung sentado viendo la pantalla de su celular.

JungKook se sentó a horcajadas sobre TaeHyung, causando que al mayor se le escapara un jadeo. Kim miró al menor, había olvidado por completo su erección.

»¿Por qué no fui al baño?« pensó el mayor.

—¿Qué estabas viendo en tu celular que te pusiste duro, Tae? —JungKook miró fijamente al castaño, alzando una ceja intrigado.

Pasando saliva, Taehyung detalló la expresión sería del menor. Dejó su celular a un lado y habló. —No estaba viendo nada, amor. Mientras lavabas la loza te miraba y me puse duro —sonrió —no estaba viendo nada de lo que sea que estés imaginándote —TaeHyung dejó un beso en el puchero que JungKook había formado con sus labios —lo prometo.

—¿Por qué no me lo dijiste? Hace un rato te pregunté si ocurría algo y me dijiste que no.

—No quería que dejaras a medias tu oficio kookie —TaeHyung sonrió ampliamente, haciendo a JungKook sonreír de igual manera.

Esa sonrisa de TaeHyung tenía un gran efecto sobre JungKook, quien tomó entre sus manos las mejillas del mayor y comenzó un beso despacio.

En un principio TaeHyung siguió a la perfección el calmado ritmo del beso, pero el hecho de tener al menor sentado a horcajadas en sus piernas, presionando su erección y besándolo suave, lo ponían muy mal. Lo calentaba.

El mayor tomó con fuerza la cadera de JungKook y lo acercó más a él, haciendo que con el movimiento su miembro quedara entre los glúteos del menor.

»Justo ahí« se dijo a si mismo TaeHyung.

—T-tae —gimió el menor.

TaeHyung siempre amará escuchar esa voz susurrante. Una voz tan suave y delicada que sonaba tan necesitada. Kim sentía que volvía a vivir cada vez que JungKook hablaba de esa manera.

El mayor con su brazo derecho le rodeó la cintura a JungKook, mientras que con la mano izquierda lo tomó del mentón, profundizando el beso, el cual JungKook seguía a la perfección el ritmo. Tantos años de relación le habían servido al menor para saber manejar muy bien la velocidad y brusquedad que su adorado novio llevaba en un beso en este tipo de momentos.

Para ellos todos se sentía correcto, caliente, amoroso en este tipo de momentos. Se sentían complices e íntimos porque solo eran ellos dos demostrando su amor el uno al otro.

Llevaban una pelea con sus lenguas, cada uno queriendo tener el control del beso y la mano que TaeHyung anteriormente usaba para profundizar el beso, ahora estaba enredada en la cabellera negra azabache de Jungkook.

JungKook comenzó a un vaivén con sus caderas sobre el regazo de TaeHyung, rozando con sus glúteos el miembro erecto del castaño. TaeHyung deslizó su mano dentro de la ropa interior del menor e hizo círculos con su dedo índice al rededor de su entrada anal, tentando a JungKook, quien se quejó y Jadeó cerca del oido de Kim.

—Tal parece que te vistes así todas las veces que vengo a tu casa para que no me resista a cogerte —JungKook gimió al sentir la grave voz de TaeHyung cerca a su oido y del dedo de ese mismo abrir paso en su estrecha entrada —a la próxima, cariño —otro dedo se sumó —esperame desnudo para ahorrarnos tiempo.

—T-tae —el mayor atrapó la boca de Jungkook entre sus dientes y mordió su labio inferior al tiempo que movía con agilidad sus dedos. Jungkook arqueo la espalda placenteramente —T-tus dedos son largos...

—¿Si, cariño? —sonrió lascivo —no solo mis dedos son largos —le mordió con suavidad el lóbulo de la oreja a JungKook, causando que este se estremeciera.

—Tae mete...¡ah! —gimió el menor, sintiendo su cuerpo estremecerse a sobre manera por la estimulación en su punto.

Maldita sea, TaeHyung volvería loco de placer a JungKook.

—¿Me ibas a decir algo, cariño?

Jungkook asintió, en realidad un poco perdido, estaba muy sumido en el placer que el mayor le causaba al seguir tocando rítmicamente y acertadamente en su punto.

—Tae —murmuró.

—Dime, corazón

—por favor, házlo ya —JungKook había mantenido los ojos cerrados y la boca medio abierta. Sentía su cuerpo caliente al igual que sus mofletes. Estaba exitado.

JungKook se dijo para si mismo que Taehyung debía cogerlo todos los días de la semana, las 24 horas. Lo hace tan bien, ama la manera en la que intimidan.

Taehyung retiró los dedos del interior del menor, haciendo que este último le gruñera y lo mirara con reproche.

—Eso no es justo, hazlo de nuevo...por favor —Habló JungKook.

TaeHyung le sonrió al menor y dejó un beso en sus labios para luego ponerse de pie tomando con fuerza la cintura de JungKook. El menor pesaba bastante, pero TaeHyung a estas alturas se había acostumbrado al peso y tamaño del cuerpo de su novio.

JungKook envolvió con sus piernas la cintura del mayor y con sus manos el cuello de este mismo.

En el camino a la habitación no dejaron de besarse y jugar con sus lenguas mientras Taehyung amasaba las nalgas de JungKook a su gusto y este último se disponía a maltratar los labios del contrario.

No se preocuparon por cerrar la puerta, fueron directamente hasta la cama, en dónde TaeHyung con cuidado depósito el cuerpo del menor.

—Amor —soltó en un gemido el pelinegro.

TaeHyung desenvolvió las piernas del menor de su cintura y se dirigió hacia la mesita de noche de la habitación y buscó un recipiente de pasta color azul.

JungKook se reincorporó sobre el colchón y se puso de rodillas mientras miraba a Tae con una ceja alzada.

—No va a pasar lo de la otra vez, JungKook —TaeHyung conocía esa mirada.

El menor hizo un puchero.

—Lo de la otra vez no fue nada, amor —habló JungKook en tono bajo, mientras con su mano diestra tocaba su erección.

TaeHyung caminó hasta la orilla de la cama.

—Kookie, te maltrate, ¿Cómo dices que no fue nada?

—pero me gustó —JungKook gateó lo que por la cama hasta llegar a TaeHyung —no lo uses...¿Si?

El mayor no sabe con certeza si es la manera en la que Jungkook tocó su pecho sobre la ropa o la voz susurrante y seductora que usó para hablar, pero en menos de diez segundos Taehyung ya se había abalanzado hacia JungKook, besándolo desesperado y necesitado.

TaeHyung besó desde la mandíbula hasta el cuello y luego el pecho de JungKook, dónde mordió a su gusto y dejando marcas. Desnudó por completo al menor, arrancándole prácticamente las prendas, ansioso de sentir la caliente y suave piel de JungKook entre sus manos. Luego se dedicó a deshacerse de su propia ropa hasta quedar desnudo completamente.

—abre las piernas, bebé —demandó TaeHyung con voz grave. JungKook le obedeció de inmediato.

TaeHyung tomó las piernas de JungKook, las acarició y besó delicadamente cada una, dejándolas sobre sus hombros. JungKook soltó quejidos al sentir sus piernas doblarse cuando TaeHyung se acercó a él y dejó un beso sobre sus rojizos labios.

—No te quejes porque sé que te gusta —murmuró Taehyung cerca el rostro del menor. Metió dos de sus dedos en el menor, quien se retorció debajo suyo —eres un pecado —JungKook Jadeó

—Tae...ya, por favor

—¿ya que, precioso? —preguntó el mayor, manteniendo una sonrisa en su rostro. TaeHyung sentía como su propio miembro le pedía atención.

—En-tra en m-mi —pidió el pelinegro.

—Como ordene, mi capitan, Jeon

TaeHyung depositó un beso en los labios del menor y acomodó con su diestra su miembro a la entrada de este. Jungkook cerró los ojos con fuerza al sentir su entrada abrirse recibiendo el miembro de su novio.

El menor sonrió feliz. Taehyung lo había obedecido al no usar lubricante y aunque sabía que luego estaría quejándose, no le importó.

TaeHyung soltó un gemido placentero y comenzó a mover su cadera. JungKook soltó un gemido adolorido al sentir un poco de ardor. Al menor siempre le costaba un poco al comienzo que su entrada anal se acostumbrara al tamaño del miembro de su novio y eso lo hacía doloroso y al mismo tiempo placentero.

TaeHyung era grande en todo el sentido de la palabra. ¿Qué tienen en los ojos aquellas personas que ven a Kim delicado y pequeño?

—Hy-ung —gimió el pelinegro.

—Tan estrecho como siempre —jadeó TaeHyung, dando embestidas fuertes y profundas.

Cuando TaeHyung aceleró el ritmo de sus embestidas, JungKook se quejó.

—pa-para, Ta-e —gimió

TaeHyung sonrió y contrario a lo que JungKook le pidió, aumentó el ritmo de las embestidas, dando en el punto dulce del maknae.

—Tae...

—No lo ha-re —habló entre dientes. Tomó el miembro erecto de Jungkook en su mano diestra y empezó a masturbar este —ah, joder

JungKook arqueó la espalda y cerró los ojos, soltando unos gemidos altos al sentir la doble estimulación.

—Ta-an lindo mi chico —dijo TaeHyung cerca del oido de JungKook.

—Taeh-Ta... Hyung...para, por fa-¡AH! —Jungkook gimió alto de nueva cuenta al sentir el toque constante en su punto sensible. Apretó las sabanas, jadeando y gimiendo.

TaeHyung se apartó del cuerpo del menor, saliendo del interior. Bajó las piernas de Jungkook de sus hombros e hizo que el menor se volteara para que quedara con el rostro pegado a la almohada.

—Levanta el culo, kookie —habló bajo. Su respiración era irregular, igual que la del menor, tenía gotas de sudor en su frente y pecho por el esfuerzo.

JungKook hizo todo lo posible para acatar la orden del mayor pero no pudo al sentir las piernas temblarle.

TaeHyung depositó una sonora nalgada en el glúteo derecho de JungKook, dejando la marca de su mano allí. JungKook gimió enterrando la cabeza en la almohada.

—Que levantes el culo te digo —dijo TaeHyung, dando otra nalgada al menor.

El menor jadeó y con un poco de dificultad hizo lo que TaeHyung le había pedido.

—Asi, kookie. Que obediente —susurró TaeHyung.

JungKook, quien aún estaba con el rostro metido entre la almohada, sintió como TaeHyung entraba nuevamente en él y empezaba las embestidas. Rápidas, profundas y duras. Justo como quería él.

TaeHyung amasó a su gusto los suaves y pomposos glúteos de JungKook mientras entraba, salía y luego se movia dentro de él.

—Me vas a pa-partir, Tae —dijo con voz amortiguada JungKook. Sentía que se partiría literalmente en dos partes si TaeHyung seguía las embestidas en ese ritmo. —Tae...

—A ti te gusta sentir dolor, cariño —susurró TaeHyung en el oído de JungKook —eres un masoquista. Eso te gusta —besó el cuello del menor y sonrió.

El pelinegro sintió un dolor en su espalda baja, se lo atribuyó a la posición en la que estaba. Apretó las sabanas cuando sintió ese cosquilleo en lo bajo de su abdomen. Está vez no se había tocado mucho tiempo y aún así, el chorro blanquecino de semen que salió de su miembro, fue lo suficientemente bueno para manchar las sabanas de seda color blanco y su abdomen.

—¿Mi bebé se corrió? —TaeHyung de nuevo susurró en el oido de JungKook.

Él apenas se estaba recuperando de su corrida cuando sintió como se ponía nuevamente duro. Bendita voz de Kim. JungKook sintió a TaeHyung embestirlo más rápido, mientras le susurraba cosas al oído que solo Dios y el propio Tae sabría que eran.

—Ta-Tae...amor me v-vas a par-tir, ¡mierda! —gimió en alto JungKook. Algunas cuantas lágrimas hicieron un camino por las mejillas del pelinegro.

—Koo-kie... —TaeHyung gimió, con sus ojos cerrados y las manos apretando la cadera del pelinegro. Se corrió dentro de JungKook y este último nuevamente en las sabanas.

Ambos quedaron unos segundos allí, en silencio, tratando de recuperar el ritmo de sus respiraciones.

TaeHyung fue el primero en romper el silencio.

—Kookie, amor ¿Te lastimé? —acarició la espalda desnuda del pelinegro, quien negó con una sonrisa.

—No...pero sentía que me ibas a partir —soltó una pequeña risa que contagió a TaeHyung.

Kim dejó un beso en el hombro de JungKook. —Me dejo llevar mucho por el impulso de verte hecho un desastre, cariño —dijo en el oido de JungKook. TaeHyung sabía que su novio amaba que le susurrara.

—Cuidado no me doy cuenta —dijo JungKook riendo levemente.

—No puedo prometer que seré delicado la próxima. Nunca se sabe —Taehyung besó la espalda de su novio cariñosamente mientras sonreía. JungKook murmuró un gracias sarcástico.

—Tengo sueño, amor —bostezó el pelinegro.

—Debemos limpiar todo antes de dormir, kookie —el castaño salió de él y contempló con una gran sonrisa el cuerpo bien formado de su novio y su escencia chorrear de su entrada.

—¿Qué me ves? —preguntó adormilado el menor.

—Lo bello que eres —dijo TaeHyung. —Soy afortunado por tenerte en mi vida —besó la mejilla de su maknae.

—Ahora eres Kim Romeo, cuando hace un momento casi me partes el culo —el menor tomó asintió en el colchón mientras se quejaba del dolor en su espalda.

¿Cuantas veces más necesitaba tener sexo con TaeHyung para que sentarse después no doliera?

TaeHyung soltó una risa y negó divertido.

—¿Quién diría qué a quién creen el activo es quién pide que pare porque siente que se va a partir, ah? —JungKook bufó, sus mejillas se colorearon de carmesí.

—Cállate, Tae —el pelinegro miró de mala manera a su novio —eso que tienes entre las piernas es muy grande y crece más...a ti nunca te la han metido, por eso te burlas.

TaeHyung soltó una risa y negó.

—Me he metido una muy grande en la boca, eso debe contar —guiñó.

—No, no cuenta, porque el mío no es así de grande como el tuyo y tampoco así de... largo —hizo un puchero, mismo que TaeHyung besó.

—Aún así es perfecta para estar dentro de tu boca y dentro de tu culo, mi Golden maknae.

Jungkook se sonrojó.

—Cállate, Hyung.

—Deberías hacer tu propia historia erótica, ¿Se llamaba fanfic, no? —Jungkook soltó una risa.

—Fanfic es lo que las fans escriben de sus ídols.

—Bueno, lees mucho de esos. Te saldría muy natural narrar nuestras cogidas. Nadie sabrá que eres tu si te haces pasar por un fan —TaeHyung soltó una carcajada cuando JungKook golpeó su hombro —¿Qué? Es buena idea.

—Lo pensaré —sonrió —quizá cuando esté en el servicio y te extrañe, pueda que lo haga —TaeHyung sonrió.

—Un nombre perfecto sería “Golden maknae” o “Los fe...” —JungKook le tapó la boca a TaeHyung antes de terminar la frase.

—¡Amor! —se quejó el menor.

—Ya, ya. Pero no lo niegues, es una gran idea —sonrió. Se levantó de la cama y jaló a JungKook hacia él, abrazándolo por la cintura —Te amo, mi Golden maknae y cu...

—¡Tae! —de nueva cuenta cubrió la boca del mayor con una de sus manos, sonrojado —yo también te amo a ti, mi Good Boy, pervertido.