MOM BY MISTAKE

Summary

Katsuki siempre se consideró un omega serio y responsable que no tenía tiempo para cosas como fiestas, romances ni alcohol. Hasta que luego de una gran borrachera junto a su grupo de amigos queda embarazado de un completo desconocido. ¿Él destino jugará sus cartas para que pueda encontrar al padre de su hijo? Pd/ Esta historia fue originalmente creada con el objetivo de participar en una actividad de Facebook, de ahí viene el nombre.

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
16+

1.

🥀🥀🥀


— No... No, no, no, no... — Repitió sosteniendo entre sus manos temblorosas aquel aparatico mientras sentía sus ojos humedecerse. — No puede ser verdad... tiene que ser un error.


Lanzó al cesto de la basura el test y rápidamente tomó otro, no tenía ganas de orinar luego del primero pero se obligó todo lo que pudo hasta que el líquido caliente cubrió el dispositivo.


Una vez más se sentó en el suelo del baño esperando esos eternos cinco minutos para poder volver a mirar la prueba de embarazo. La alarma que había programado en su teléfono sonó y se acercó cuidadosamente a donde había dejado ese trozo de plástico rezando que le diera una buena noticia.


— Es positivo... — Sus mejillas se humedeciendo sin que pudiese controlarlo — ...mierda.


🥀🥀🥀



Cualquier otro joven omega estaría feliz de quedar en cinta, Katsuki Bakugou tenía 24 años y un empleo estable, era el mejor momento posible para que cualquier omega conciba una cría... el único inconveniente es que había quedado preñado de un completo desconocido.


Hace tres meses se le ocurrió la maravillosa idea de emborracharse junto a su grupo de amigos en una discoteca fuera de la ciudad, grave error. Entre copas una cosa había llevado a otra y le habían retado ligarse a uno de los alfas del local.


Él no era del tipo que busca aventuras de una noche, de hecho, era la tercera vez en su vida que salía de copas con amigos. Nunca le habían gustado ese tipo de ambientes, prefería quedarse en casa, leyendo un buen libro o viendo alguna película en Netflix mientras comía pizza.


Ligarse a un desconocido no estaba entre sus planes cuando aceptó ir al local, intentó negarse, pero al final la presión social fue más fuerte. ¿Y es que cómo podía negarse cuando se habían atrevido a creer que ÉL no era capaz? Katsuki Bakugou era capaz de eso y más, él siempre lograba lo que se proponía y si debía ligarse a un desconocido para demostrárselo a su grupo de amigos borrachos lo haría... lo cual claramente fue una decisión muy estúpida de su parte.


Luego de aceptar el reto se dirigió con seguridad a la barra en busca de su objetivo, podía sentir las miradas y risas de sus compañeros a sus espaldas mientras él se tambaleaba como podía. Su objetivo era pedir una copa y en el proceso buscar al hombre más atractivo presente para llevárselo a la cama, pero no contaba conque su estado de embriaguez fuese tan grande que ya empezaba a ver todo borroso.


— ¿Estás bien? — Una voz ronca, varonil, sexy... o tal vez algo cambiada debido al alcohol que corculaba por su sangre, apareció a sus espaldas llamando su atención.


— Por supuesto. — Respondió con seguridad dándose la vuelta para mirar al alfa que le observaba con preocupación.


Era guapo, muy guapo, aunque seguramente con los efectos del alcohol cualquiera se vería así. Lo que más le llamaba la atención era el peculiar color verde de su cabello rizado, era encantador, al igual que su sonrisa cuando se tambaleó chocando contra su pecho, ese pecho duro que podía sentir marcado incluso por debajo de la ropa.


— ¿Estás solo? — Preguntó el desconocido mirando a su alrededor en busca de alguien que se hiciera cargo del omega, pero fue en vano.


— Llévame a fuera, por favor. — Suplicó en un tono dulce, seductor... o al menos esa era su intención.


Luego de eso... negro, no había nada más, no recordaba nada más salvo haberse despertado en un hotel junto a semejante hombre desnudo a su lado. Le hubiese encantado apreciar más de él pero no tenía tiempo para ello, escapó antes de que este despertara y hasta el día de hoy recordaba aquello como una simple locura de una noche, una locura que le había dejado secuelas demasiado graves.


🥀🥀🥀



"Ya es demasiado tarde."


Las palabras del médico se repetían una y otra vez en su mente.


"El feto ya está formado, en estos casos lo más recomendable es proceder con el embarazo ya que extraerlo pondría en riesgo su vida."


Debía tener un hijo, era demasiado tarde, iba a tener un hijo de un completo extraño. Si al menos le hubiese preguntado su nombre o su número, si hubiese esperado a que despierte aquella mañana, tal vez hubiera podido tener más información de aquel hombre, pero la realidad es que ni siquiera recordaba bien su cara.


— ¿Todo bien, bro? — La voz de Kirishima, su mejor amigo de la infancia, le sacó de su mente haciéndole recordar que se encontraba en el trabajo.


— S-Si... solo estaba distraído. — Respondió con nervios, ellos nunca se guardaban secretos, pero no sabía cómo decirle que había quedado en cinta de un extraño, y esa no era la peor parte.


— ¿Te sientes bien? — Su expresión parecía entre confusa y preocupada — Te ves un poco pálido.


— Sí, sí, solo no dormí bien anoche. — Trató de sonar lo más convincente posible pero el beta no parecía tragarselo, a veces odiaba que le conociera tan bien. — I-Iré por un café.


Se puso de pié tratando de acabar con el tema alejándose de él, pero sin saber porqué sus piernas se debilitaron y su conciencia pareció esfumarse antes de caer al suelo.


🥀🥀🥀



Para cuando volvió en sí estaba en la camilla de un hospital, miró por la ventana intentando saber cuánto tiempo había pasado y maldijo por dentro al ver que era de noche.


— ¿Cuándo pensabas decirme? — La voz entre cortada de su madre provocó que su cuerpo se helara y lentamente giró su cabeza viendo a la mujer sentada en una silla a su lado.


— Hola, vieja... — Quiso suavizar el ambiente con su típica forma de hablarle pero la mujer ni siquiera pareció inmutarse.


— ¿Quién es el padre? — Exigió saber y al omega no le quedó más remedio que encogerse en su lugar bajando la mirada.


— No lo sé... — Soltó en un susurro casi imperceptible pero lo suficiente para que la alfa le escuchara.


Se sentía avergonzado, estúpido, todavía no lograba asimilar lo que le estaba pasando, no podía creer que todo eso le estaba pasando a él.


Siempre había sido muy cuidadoso con esas cosas, de hecho en toda su vida solo había tenido relaciones dos veces a parte de la de ese día. La primera con un antiguo novio de la preparatoria, la cual terminó en fracaso, y la segunda con un chico que conoció en redes sociales, resultó ser un idiota y otra vez todo terminó en fracaso. Incluso creía que era asexual, nunca se había sentido excitado debido a alguien, pero al juzgar por toda la humedad que había en la cama y su intimidad la mañana en que despertó junto a ese extraño, había disfrutado, una lástima que no recordaba nada de ello.


— ¡¿Has perdido la cabeza?! — Su madre gritó haciéndole temblar, normalmente cuando discutía él le daba la cara pero esta vez no tenía las fuerzas ni el valor para hacerlo.


Era evidente que había perdido la cabeza y todo lo que tenía que ver con ella, quería culpar al alcohol por sus acciones, pero la verdad era que su ego era el verdadero responsable de todo. Quiso demostrar que era capaz de ser una persona que realmente no era y ahora estaba pagando factura por ello.


— ¿Qué es lo que piensas hacer? — Preguntó finalmente la mujer al ver que su hijo no tenía intenciones de explicarse.


— Esperar nueve meses hasta que nazca. — La simple idea le hacía estremecer. ¿En serio iba a tener un hijo? ¿Podría hacerse cargo de él estando solo una vez que nazca?


La alfa suspiró, quería arrancarle la cabeza al idiota de su hijo, este siempre fue algo problemático pero nunca se había tenido que preocupar de más por él, por lo que esa situación nunca le pareció posible entre sus pensamientos a futuro.


— Vendrás para mi casa. — No era una pregunta, esa mujer era capaz de arrastrarle hasta allí si era necesario y aún así él iba a negarse.


— No, no, no pienso ir para allá. — No iba a volver allí luego del trabajo que le había costado salir, adoraba a su madre pero la vida con ella ciertamente podía ser... frustrante.


— No está en discusión, no te dejaré solo en estos momentos. — Hablaba con su típico tono autoritario, normal en un alfa.


— Mamá, no quiero volver allí, además, me queda demasiado lejos el trabajo. — Dijo como excusa aunque tampoco era una mentira.


— Entonces iré yo para tu casa.


— Mamá, por favor...


— ¡Necesitas las feromonas de un alfa para que ese niño nazca! — Le recordó aquello que no quería oír. — ¿Qué mejor alfa que tu madre?


— No creo que eso funcione, Mamá...


— ¿Entonces que vas a hacer? — La mujer hablaba alterada, parecía mucho más preocupada por la situación que él.  — Hoy fue solo un desmayo pero mañana puede ser peor, no pienso dejarte solo.


— Vieja... — No tenía como rebatir aquello, necesitaba tiempo para organizar sus ideas. — dame algo de tiempo, necesito tiempo para pensar, prepararme y aceptar esta situación.


— Está bien... — Suspiró como si toda la conversación le cansara, cosa que era cierta. — Tienes una semana.


🥀🥀🥀



Le habían cedido un día libre en el trabajo para recuperarse así que a la mañana siguiente que fue dado de alta pudo regresar a su casa. Su madre continuaba insistiendo que se vaya con ellos pero aún así se negó rotundamente.


Al entrar a su departamento se sintió abrumado por el desastre que era este, siempre estaba demasiado ocupado y nunca tenía tiempo para organizar, tal vez dedicarse a hacerlo ahora que estaba libre sería una buena forma de distraerse.


Su mañana fue tranquila, adoraba cocinar así que parte de ella se dedicó a esto hasta que recordó que su lavadero estaba averiado. Hacía ya una semana que había pedido ayuda para ello pero al parecer su pedido tuvo un retraso.


Con cansancio llamó una vez más a la empresa y esta vez le aseguraron que en menos de una hora estarían ahí para ayudarle.


Continuó con sus quehaceres hasta que el timbre de la puerta sonó y de inmediato se dirigió a ella. Al abrirla se encontró a un hombre alto, usando un mono de trabajo, que le sonrió.


Los ojos del omega se abrieron enormes, no podía ser él, era imposible que fuera él... pero era la misma cabellera verde que recordaba.


🥀🥀🥀