A Prueba - JenLisa

Summary

"Dos almas unidas por un vínculo indestructible son forzadas a tomar caminos distintos cuando un solo instante lo cambia todo. Tiempo después, el destino las reúne en una ciudad que desde aquel día no es la misma. Objetos enterrados, recuerdos latentes y una ciudad marcada serán el escenario de una nueva prueba que desafiará lo inquebrantable de su conexión." Adaptación, con cambios y agregaciones originales

Genre
Drama/Romance
Author
MCJV05
Status
Complete
Chapters
57
Rating
5.0 2 reviews
Age Rating
18+

Capítulo 1

POV Jennie


—¡NINIIII! ¿Puedes darte prisa? ¡Llegaremos tarde!


Dios... ¿Cómo podía ser tan mandona?


—Lisa... amor... tenemos tiempo, ¿está bien? Tu vuelo sale en tres horas.


—Lo sé, lo sé, pero aún tengo cosas que hacer. Tengo que documentar el equipaje, encontrarme con Rosé, juntar los documentos de las dos y ¡Doyun! Debo llamarlo para que me dé los datos del hotel y, además...


No la dejé terminar. Salí lo más rápido que pude del baño y la callé de la única manera que sabía: con un beso. Era más que obvio.


—Hablas demasiado cuando estás nerviosa, ¿lo sabías? —le dije mientras sonreía.


—Y tú te tardas una eternidad en arreglarte. Lo cual, por cierto, sigo sin entender. Irás a dejarme al aeropuerto, Jen, no a una gala.


—¡Hey! Te irás por dos semanas, ¡DOS SEMANAS, LALISA! Tienes que llevarte la más hermosa última imagen de mí.


Esta vez fue ella la que se inclinó hacia mí, sellando mis labios tiernamente. Teníamos una sincronía que era única. Después de un momento, se separó lentamente y me miró con esos ojos que me hacían estremecer desde el primer instante en que nuestras miradas se cruzaron.


—Tú siempre estás hermosa —dijo, dedicándome esa sonrisa que me dejaba sin aliento en una fracción de segundo—. Pero en serio, tenemos que irnos ya. No sabemos cómo estará el tránsito, el estacionamiento... Además, hoy en las noticias anunciaron que iba a llover, y... 


Salió caminando hacia el auto, nuevamente divagando.


—Ay, Lili —pensé, dejando escapar un suspiro y una pequeña risa mientras tomaba mi bolso y las llaves—. Hay cosas que nunca cambian y seguramente nunca cambiarán.


Acomodé mi cabello por última vez, asegurándome de que todo estuviera en su lugar, y me dispuse a partir tras de ella.


El camino fue bastante tranquilo, aunque la ansiedad burbujeaba en mi interior. Lisa me hablaba con gran entusiasmo sobre algunas ideas que tenía para su proyecto. La verdad es que no tenía ánimo de escucharla. No me malinterpreten, estoy muy feliz y sumamente orgullosa de ella. Esta entrevista es todo lo que siempre ha soñado desde que la conocí, pero se irá dos semanas completas. Serán 14 días, 336 horas, 20,160 minutos e infinidad de segundos en los que estará lejos de mí. No tienen idea de lo que daría por acompañarla esta vez.


Es increíble cómo ha pasado el tiempo. Conozco a la hermosa mujer que va en el asiento de copiloto desde la preparatoria. Cada vez que la miro, es como la primera vez. Aún recuerdo aquel día, un encuentro tan casual que te costaría creer que ese pequeño instante fue el inicio de una gran historia. Pero el amor es así, supongo. Llega de la manera que menos te lo esperas, y no es algo en lo que tu cabeza o razón puedan influir demasiado.


Flashback


—Jen, ¿siempre caminas tan lento? ¡Anda, mujer, apúrate! ¡Llegaremos tarde! —insistía Hoyeon mientras yo luchaba por subir las escaleras de este infernal lugar un lunes por la mañana.


—Hoyeon, con calma, ¿sí? Es lunes, son las 8 a.m. El curso apenas comienza; lo que menos quiero en este momento es correr —le dije, molesta.


—¡Oh, vamos! No querrás llegar tarde tu primer día —me respondió segundos antes de comenzar a correr, dejándome hablando sola en mitad del pasillo.


—¡Hey, Ho! ¡HOYEON, ESPÉRAME! ¡Maldita desgraciada! —grité, mientras salía corriendo detrás de ella, ya que era mi primer día en esta escuela y ella era la única persona que conocía.


No me di cuenta cuando, al doblar en una esquina, mi cuerpo impactó con el de alguien más y ambas caímos al suelo. Intentaba reaccionar, pero no podía; aún me sentía algo mareada.


—Oye, ¿te encuentras bien? —escuché una voz a lo lejos—. Demonios, creo que ya la maté... Reacciona, por favor.


Unos segundos después, cuando pude recuperarme, la vi... Eran los ojos más hermosos que había visto en mi vida. Un color café claro, como dos pozos de miel, brillando con una calidez que envolvía a quienes los miraban. Me detuve a analizar el rostro de aquella chica con la que había tropezado y entonces lo supe: ¿jamás les ha pasado que ven a alguien y, con un simple intercambio de miradas, saben lo cuán importante será esa persona para ustedes? ¡JA! Ni a mí, solo había leído sobre aquello. Pero ese día todo cambió. Desde ese instante, supe que esos ojos eran los que quería ver por el resto de mi vida.


Fin del Flashback


—Bien, Nini, sabes que puedes llamarme cuando quieras y te responderé así sean las 3 a.m. Te preparé tu pasta favorita anoche, espero que te guste. También te dejé sobre la mesa un par de revistas con unos vestidos de novia que...


De nuevo, no la dejé terminar.


—Cielos, mi amor, en serio tenemos que trabajar en tus ataques de ansiedad. En cuanto a los asuntos de la boda, quiero verlos contigo, ¿está bien? Te esperaré a que regreses para encargarnos las dos de eso. —Le sonreí mientras enredaba mis manos en su cuello, acercando mis labios a los suyos. Diablos, aún no se va y ya la extraño.


—Está bien, estoy de acuerdo. Cuando regrese, planeamos todo con detenimiento, te lo prometo, mi vida.


"Pasajeros del vuelo 147 con destino a Nueva York, favor abordar por la puerta 2."


Ahí estaba, su vuelo siendo anunciado. Aún no puedo creer que se vaya. Sé que le irá de maravilla, pero hay algo dentro de mí que no quiere que se marche, por muy emocionante que parezca.


—Te amo —dijo, besando mis labios por última vez y tomando sus maletas.


—Yo te amo más, Lili —respondí, esforzándome por darle la mejor sonrisa que pude en ese momento, mientras en el fondo deseaba arrastrarla de vuelta a casa y abrazarla para siempre.


—Te llamaré en cuanto esté en el hotel —dijo por última vez, mientras tomaba sus maletas y comenzaba a caminar hacia la puerta de embarque, con esa emoción que siempre la ha caracterizado.


En ese momento solo ansiaba su regreso. Quería comenzar con los preparativos de la boda... ¡NUESTRA BODA! Pero era obvio que no lo haría sin ella.


Justo al final de aquel túnel, antes de entrar al avión, Lisa se volvió hacia mí con los ojos un poco cristalizados y un claro "te extrañaré" en el rostro. Levantó su mano dándome la última despedida.


Debí ir con ella.


Debí correr hacia ella, evadiendo a cada guardia de seguridad.


Debí abrazarla y besarla mucho más, de una forma que ella jamás olvidara, susurrándole al oído lo mucho que la amo, lo mucho que me importa.


Debí cometer alguna locura de esas que solo se hacen por amor, porque tal vez de eso se trata. Creo que todos somos curiosos y nos gustaría saber hasta dónde somos capaces de llegar por amor. Pero muchas veces no lo hacemos, no porque no queramos, sino porque para demostrarlo, nuestro amor se tiene que poner a prueba.


Debí, pero no lo hice. Finalmente, ¿Cómo iba a saberlo? Nadie podría nunca decirme, nadie nunca podría haberme advertido que esa sería la última vez que la vería...