SOL EN MEDIO DE LA OSCURIDAD © vkook

Summary

Jungkook quizá estaba demasiado maravillado con Taehyung. Sacarlo de su zona de confort se convirtió en una obsesión que, más temprano que tarde, iba a acabar con él. © houndix

Genre
Fantasy/Romance
Author
Yu
Status
Ongoing
Chapters
27
Rating
n/a
Age Rating
18+

Prólogo.

Año 1278.

El país estaba repleto de maldad para aquellas épocas. Las brujerías y prácticas en las que pactos y rituales con criaturas y espíritus del más allá se convirtieron en el pan de cada día, y lo que se conocía para ese entonces como Corea tenía la reputación por el suelo; el mundo exterior alegando que era la tierra de lo bárbaro e insano.

El emperador estaba desesperado por encontrar una solución. Quería que las calles volvieran a ser habitables y que los ciudadanos comunes y corrientes no cayeran en la mala labia de las peores ratas, mejor conocidos como brujos nigromantes.

Aquella gente se mezclaba y perdía entre los demás. Habían adquirido poderes asombrosos que les permitía meterse dentro de cuerpos muertos y en sueños ajenos para llevar a cabo rituales que, por lo usual, dejaban muy buen dinero.

Todos aseguraban odiarlos; sin embargo, a espaldas del emperador y su gente, los contrataban para saldar deudas, para crear caos, para atormentar enemigos y para temas más triviales como ser conocedores de la forma en la que había muerto alguien o saber quién le había quitado la vida. También eran contratados para apaciguar temores banales y, en sí, brindaban cualquier tipo de servicio, fuera bueno o malo.

La magia negra se había apoderado del país, y fue por eso que el emperador dio gracias al universo cuando Kim Taehyung llegó al mundo.

El niño poseía características que a ningún otro humano se le había visto por esos lares; había nacido con albinismo.

Su cabello, piel, cejas y pestañas eran tan blancas como la nieve en invierno. Sus ojos tan azules como el cielo en verano. Y era digno de un instinto innegable con el que todos se habían maravillado en cuanto lo hizo ver: percibía y podía ver la maldad.

Desde temprana edad señalaba a los culpables que robaban, como si tuviera una habilidad especial que lo obligaba a ser preciso en sus acusaciones. Era como si, a través de esos preciosos ojos, pudiera ver el alma de las personas y ahondar por sus pensamientos, resentimientos, remordimientos y pecados.

Taehyung podía ver todo lo malo.

Rápidamente se convirtió en el sol de la nación. Su blancura representaba la pureza y con ella iba a acabar con la oscuridad que rodeaba y atosigaba a Corea.

Kim Taehyung, tal y como su inusual y maravilloso físico lo mostraban, había nacido diferente porque era la luz que iba a alumbrar cada rincón. Iba a ser la estrella que llevaría calor al frío de lo malo, descuidado y lúgubre.

Un niño albino con la capacidad de ver la vileza y capaz de otorgar justicia, era precisamente lo que el emperador necesitaba.

Kim Taehyung, el “niño sol”, el portador de luz y el vigía de todos los tiempos, sería el encargado de acabar con todos y cada uno de esos nigromantes y delincuentes.

La cacería de brujos y malhechores había empezado, y nada ni nadie iba a poder contra el Sol de la nación.