AMOR DIABÓLICO

Summary

Los compañeros de clase acababan de humillar una vez más a Stiles Stilinski, esta vez delante de todo el instituto. Stiles estaba muy harto de ellos, muy harto y muy furioso, por lo que esta vez decide no quedarse quieto, soportando todo el maltrato de sus horribles y abusones compañeros. Aprovecha que es la noche de Halloween para invocar a un poderoso demonio para que le ayude a vengarse de todos los lo humillaron tan cruelmente, se burlaron de él y lo despreciaron. Para su sorpresa el ritual de invocación funcionó y ante él se encontraba el hombre más sexy y hermoso que había visto en toda su vida.

Status
Complete
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

NARRADOR


Era la noche de Halloween y en el instituto de Beacon Hills se iba a celebran una gran fiesta.


Yo al principio Stiles Stilinski no tenía pensado ir, debido a la popularidad no es precisamente lo suyo, y tampoco se consideraba lo suficientemente atractivo para que alguien le pida o acepte salir con él.


De hecho el chico de lunares era todo lo contrario a un chico popular. El es la persona con la que la mayoría de mis compañeros deportistas se meten y humillan.


Por eso le sorprendió y desconcertó mucho que una de las chicas más populares del instituto le pidiera ir al baile con ella.


Al principio desconfío de que Lydia Martin quisiera que justo fuera él el que le acompañara a la fiesta, puesto que todo su grupo de amigos tenía por afición hacerle bullying, por lo que la rechacé amablemente.


Sin embarga a pesar de sus palabras educadas y cordiales, la pelirroja no se todo nada bien el rechazo.


— ¡¿Como te atreves a rechazarme, patético enclenque?! ¡¡¿Acaso sabes quien soy yo?!!


Stiles tan solo rodó los ojos y se dio la vuelta para marcharse de allí, ya que no le merecía la pena ponerse a discutir con la pelirroja chillona, más Lydia no se lo permitía.


Ella le agarró del brazo clavándole sus afiladas uñas y obligándolo a escucharla.


Finalmente al ver lo mucho que insistía la pelirroja y tras escuchar su interminable y soporífero monólogo diciendo que ella estaba haciendo un acto altruista permitiendo que alguien tan patético acompaña a alguien tan majestuoso como ella y lo asombrosa y generosa que ella era, acabo aceptando para que al fin cerrara la boca y lo dejara libre, pidiendo a cambio que ella hiciera que su grupo de amigos lo dejara en paz para siempre.


Sin embargo, en el fondo de su ser Stiles sabía el error tan grande que acababa de cometer y lo mas probable es que se arrepintiera de dicha decisión.


Y así resultó. La intuición de Stiles una vez más estaba en lo cierto.


Era jueves por la noche, la noche del 31 de octubre, la noche de Halloween, y Stiles estaba regresando a casa de la fiesta con unas increíbles ganas de llorar.


El ojimiel está completamente cubierto de sangre y tripas de cerdo.


Lydia Martin, Jackson Whittemore y Scott McCall le habían gastado una broma muy pesada, humillándole delante de todo el instituto.

Stiles sintió un nudo en el estomago al recordar el terrible y cruel momento, donde prácticamente todos se rieron y burlaron de él.


Se sintió tan impotente, denigrado y mortificado que tan solo quería que ellos padecieran su mismo sufrimiento.


Las lágrimas amenazaban por salir de sus lindos ojos color miel, mas él trataba de retenerlas.


Al llegar a casa se alegró de que su padre, el sheriff del pueblo, tuviera turno de noche debido a que en la noche de Halloween siempre había más personas metiéndote en problemas y liándola que de costumbre.


Stiles sabía que si su padre le veía así haría muchas preguntas y no podía soportar un interrogatorio después de lo que acababa de pasar.


Nada más entrar por la puerta del hogar Stilinski fue de inmediato al baño para ducharse y quitarse al fin toda esa suciedad y restos de la terrible broma de la que fue víctima.


Se duchó sin parar, frotándose todo el cuerpo y su cabello, mas seguía sintiéndose tremendamente inmundo y cochambroso, pero mientras se lavaba en su interior se estaba formando un cóctel de ira, odio y sobre todo ansias de venganza, con lo que tras salir después de varias horas del baño estaba decidido a buscar la manera de hacerles pagar a Lydia, Jackson y Scott por su crueldad.



Debido a que Stiles siempre creyó en las fuerzas más allá de la comprensión humana, en gran parte debido a que al ser el hijo del sheriff, y saber sobre los casos en los que este trabajaba, desde crío notó elementos que no se podían explicar.


Debido a esto último y aprovechando que era el día de Halloween, un día en el que el poder de lo siniestro y lo oculto era mayor, decidió invocar a una poderosa criatura de la oscuridad para que le ayudara a castigar a sus torturadores.


Con rapidez el chico de lunares procedió a hacer el ritual.


Primero dibujo en el suelo de su habitación un círculo. Dentro de él se encontraba una estrella de cinco puntas, en el que cada punta era tangente al círculo.


Después colocó cinco velas negras encima de cada una de las puntas y por último procedió a recitar:


— Ohh fuerzas de la oscuridad, demonios del averno, discípulos de Belcebú, yo os invoco para causar desgracia sobre los cabrones que me atormentan... Ayudadme os lo suplico... Haré lo que sea...


En ese preciso instante las velas en encendieron, pasando rápidamente el color de sus llamas de rojo y naranja, a un rojo sangre y negro.


De las velas comenzó a surgir un intenso humo que poco a poco se fue juntando y formando un torbellino, que cuando se dispersó delante de él se encontraba el hombre más sexy y hermoso que había visto en toda su vida.


Él era claramente un demonio.


Era alto, su rostro definido, con el cabello negro y una ligera barba bien recortada, también negra, y expresión intensa, tenía unos cuernos rojos prominentes que sobresalían de su cabeza, sus ojos, además de muy bellos, parecían tener un brillo especial, realzando su apariencia, su torso, fuerte y tonificado, se encontraba completamente al descubierto, mostrando su perfecto pecho, con pezones ligeramente oscuros, los cuales resaltaban sobre su piel bronceada, sus brazos y muslos eran gruesos y fuertes


También tenía unas alas a su espalda, de gran tamaño. Estás eran negras y parecidas a las de un murciélago.


El demonio tan solo llevaba una prenda puesta, para que esta cubriera su ingle, la cual era un taparrabos de cuero negro.


Toda la imagen de él era la de un ser poderoso, a la par que misterioso.


Stiles al ver a este hermoso ser olvido por un momento su ira y sintió una tenue excitación acumulándose en su interior y tras observar la sonrisa cómplice del demonio y una de sus gruesas cejas negras alzarse con expresión divertida, se sonrojó fuertemente.


— ¿Has dicho lo que sea?– preguntó curioso el demonio, y el ojimiel le asintió muy rojo todavía– Me gusta como suena...– sonrió coqueto.


— ¿Como te llamas?– preguntó Stiles nervioso, lo que desconcertó al moreno.


Nadie jamas le había preguntado, ni siquiera llamado por su nombre.


El ser demoníaco lo miró durante un largo tiempo, tratando de comprender a este humano que se comportaba diferente a todos los que había visto durante toda su existencia, lo que incomodó al castaño.


— Llámame Derek.


— Yo soy Stiles.


— Lo se– volvió a sonreírle de forma seductora– Más no lo entiendo...


— ¿El que?– arrugó su entrecejo confuso.


— ¿Que hace un animalillo tan hermoso invocando a un peligroso y poderoso demonio?– murmuró Derek mirando primero a los ojos del lindo humano, posando su mirada de vez en cuando hacia sus bonitos y jugosos labios.


— Yo necesito ayuda...


A continuación le contó al demonio todas las veces en que el grupo de Lydia lo humillaban, insultaban y despreciaban, y este lo escuchó atentamente.


— Parecen unos seres humanos horribles... Del tipo que debo castigar en el lugar del que procedo...– susurró Derek pensativo.


— ¿Eso significa que me ayudarás a devolverles todo el daño que me causaron?– preguntó esperanzado.


— Cariño, todo tiene un precio– dijo mostrando una sonrisa coqueta– Y creo que podemos llegar a un acuerdo mutuamente beneficioso para ambos.


— ¿Que clase de acuerdo?– interrogó Stiles con sospecha.


— Tu quieres ayuda para castigar a esos matones, ¿cierto precioso?– le sonrió ampliamente y el ojimiel asintió con la cabeza– Y yo...– trago saliva borrándosele por un momento su sonrisa– Ser libre... y jamás regresar al lugar del que provengo, al que vosotros, los humanos, soléis llamar y lo conocéis como infierno.


— ¿No quieres regresar ahí nunca, entonces ...? ¿Tu familia no está ahí...?


— Yo no tengo familia, pequeño... En ese lugar solo hay gritos, dolor, sufrimiento, penurias...– el negó con la cabeza– No es así como quiero pasar mi existencia...


— ¿Que te gustaría, Der?– preguntó con un tono cariñoso.


— Vivir en este lugar. Tener aquello de lo que jamás he podido disfrutar..., paz. Explorar y ver mundo... Pocas veces he tenido la oportunidad de estar aquí, pero aunque esos momentos fueran breves han sido los mejores de mi existencia.


— Es un precioso deseo, Der... Yo estaré encantado de ayudarte a cumplirlo.


— Si aceptas el trato yo no regresaré al infierno, estaré atado a ti por toda la vida... a cambio prometo ayudarte siempre y que nunca vuelvas a sufrir daño alguno. ¿Entiendes en qué consiste el trato, bombón?


A Stiles le pareció muy tierno y amable que Derek le explicara cómo funciona ese acuerdo claramente.


— Acepto, Der– sonrió tímidamente al ver como el rostro del demonio se iluminaba de emoción, extendiéndole la mano para sellar el trato.


— Gracias, bebé.


Ambos pasaron el resto de la noche, el viernes, puesto que no había clase debido a que era festivo, y el fin de semana hablando, conociéndose más, explorando un poco del pueblo y sobre todo planeando cómo vengarse de Jackson, Lydia y Scott.