Unidos por destino: La unión Blackwood

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Summary

Alessandra y Ethan se ven obligados a casarse debido a un acuerdo empresarial entre sus familias. A medida que navigan su relación forzada, descubren secretos, pasiones y sentimientos que desafían sus expectativas y los llevan a cuestionar su destino.

Genre
Action
Author
Leidy004
Status
Complete
Chapters
10
Rating
n/a
Age Rating
13+

Capítulo 1: La firma del destino

Las familias Blackwood y Ferrer, dos imperios empresariales rivales, acuerdan una alianza para evitar una crisis financiera global.

La condición es clara: un matrimonio entre Alessandra Ferrer y Ethan Blackwood.

Ninguno lo pidió. Ambos lo rechazan. Pero el contrato ya está firmado.


La sala de juntas estaba en completo silencio cuando el último trazo de la pluma selló el acuerdo. El sonido del papel al ser retirado del escritorio pareció más definitivo que cualquier palabra.

Alessandra Ferrer apretó los dedos bajo la mesa. Su postura era impecable, pero su mirada no. Había fuego contenido en sus ojos, una mezcla de incredulidad y rabia que no se atrevía a explotar todavía.

—Esto es absurdo —murmuró finalmente, rompiendo el silencio.

Su padre no la miró de inmediato.

—Es necesario.

Al otro lado de la mesa, Ethan Blackwood soltó una risa breve, sin humor. Ajustó el reloj en su muñeca como si el simple hecho de estar ahí le resultara incómodo.

—¿Necesario para quién exactamente? —preguntó, frío—. Porque para mí esto parece una negociación disfrazada de sacrificio.

El señor Blackwood lo observó con dureza.

—Para las empresas. Para el futuro de ambas familias.

Alessandra se puso de pie de golpe, empujando la silla hacia atrás.

—No soy una cláusula en un contrato.

El golpe de sus palabras quedó suspendido en el aire.

Ethan la miró por primera vez directamente. No con cortesía, ni con interés social. Con evaluación. Como si intentara entender qué tipo de problema le habían impuesto.

—Y yo no soy una herramienta de rescate financiero —respondió él, igual de firme.

El abogado en la mesa carraspeó, incómodo, deslizando el documento hacia el centro.

—El acuerdo es legalmente vinculante. Ambos herederos han sido designados como parte de la unión estratégica.

Alessandra apretó la mandíbula.

—Esto no es estrategia. Es control.

Ethan tomó el documento, lo leyó en silencio unos segundos y luego lo dejó caer sobre la mesa como si quemara.

—Entonces supongo que nos acaban de vender a ambos.

El silencio volvió a caer, más pesado que antes.

Por primera vez, Alessandra y Ethan se miraron sin intermediarios, sin familias, sin discursos de negocios.

Solo dos desconocidos atrapados en la misma decisión que no tomaron.

—No voy a fingir que esto me gusta —dijo ella, firme.

—No te preocupes —respondió él—. Yo tampoco.

Y aun así, el papel ya estaba firmado.

Afueras del edificio, la ciudad seguía su ritmo normal, como si nada hubiera cambiado.

Pero dentro de esa sala, dos vidas acababan de ser atadas a un destino que ninguno eligió… y que ninguno parecía dispuesto a aceptar sin luchar.