๐˜ฝ๐™š๐™ฉ๐™ฌ๐™š๐™š๐™ฃ ๐™‡๐™ž๐™œ๐™๐™ฉ๐™จ ๐™–๐™ฃ๐™™ ๐™Ž๐™๐™–๐™™๐™ค๐™ฌ๐™จ

All Rights Reserved ยฉ

Summary

Entre luces y sombras, Hatsune Saeki camina una lรญnea que apenas distingue. En la superficie, su vida es un lienzo de perfecciรณn: galerรญas brillantes, rostros admirados y aplausos vacรญos. Pero en el fondo, la oscuridad susurra secretos que no puede ignorar. El pasado siempre encuentra una forma de regresar. Los Haitani, pilares de su infancia, representan el ancla de un vรญnculo inquebrantable en un mundo que no perdona debilidades. Pero es Sanzu, con su presencia abrasiva y su sonrisa cargada de peligro, quien la empuja hacia un abismo que nunca imaginรณ explorar. En el caos de Bonten, donde la ambiciรณn consume todo a su paso, Hatsune descubre que incluso la belleza puede corromperse, y que el amor, a menudo, duele mรกs que la soledad. โ€œBetween Lights and Shadowsโ€ es un retrato de dualidades, un descenso รญntimo hacia la contradicciรณn de ser: una mujer atrapada entre la vida que eligiรณ y la que nunca pudo abandonar.

Status
Ongoing
Chapters
18
Rating
5.0 7 reviews
Age Rating
18+

1. ๐™‡๐™–๐™ฏ๐™ค๐™จ ๐™›๐™ค๐™ง๐™Ÿ๐™–๐™™๐™ค๐™จ ๐™š๐™ฃ ๐™จ๐™ค๐™ก๐™š๐™™๐™–๐™™

Between Lights and Shadows

Advertencia

Estos escritos son un reflejo de mi realidad deseada, un mundo construido a partir de vivencias, emociones y fantasรญas personales. Aunque aborda temas complejos como el crimen, la pรฉrdida, la violencia y las relaciones humanas, mi intenciรณn no es romantizarlos ni trivializarlos.


Cada lรญnea escrita explora emociones y perspectivas que forman parte de mi universo interno, revelando la conexiรณn รบnica entre mi esencia y las realidades que he experimentado.





Lazos forjados en soledad

Me llamo Hatsune Saeki. Nacรญ un 9 de marzo, y tengo 28 aรฑos. Crecรญ en Minato, un distrito de Tokio envuelto en lujo y exclusividad, donde todo parecรญa diseรฑado para impresionar. Pero la perfecciรณn es un espejismo. Mi familia, aunque acomodada, estaba rota de formas que no podรญan verse desde afuera. Mi padre, Ryoichi Saeki, un magnate del transporte, dueรฑo de un imperio logรญstico que lo absorbรญa por completo. Mi madre, Itso Saeki, una escritora de novelas de suspenso cuya mente parecรญa siempre perdida entre personajes e intrigas ficticias. Entre ellos, el espacio para sus hijas era un vacรญo frรญo e impenetrable.

Ese vacรญo lo llenaba mi hermana mayor, Himari. Ella era mi refugio, mi brรบjula, y la persona que mรกs admiraba. Himari iluminaba todo a su paso, como si su risa y su calidez pudieran sostener un mundo que amenazaba con desmoronarse. Fue gracias a ella que conocรญ a los Haitani, dos hermanos que, aunque entonces no lo sabรญa, cambiarรญan el rumbo de mi vida.

Tenรญa siete aรฑos cuando nuestras vidas se cruzaron por primera vez. Nuestras familias, ambas influyentes y conectadas con el mundo de los yakuza de forma velada, coincidรญan en reuniones sociales exclusivas. Sin embargo, no fue en esos eventos donde realmente conectamos, sino en las clases de jiujitsu. Mi interรฉs por las artes marciales era personal, mientras que Ran y Rindou asistรญan por mandato de su padre, un hombre que veรญa en la disciplina y las cicatrices un escudo contra la debilidad.

Al principio, nuestro trato era distante, casi forzado. Pero Himari, con su calidez inquebrantable, rompiรณ esa barrera. Despuรฉs de una clase, los invitรณ a cenar en nuestra casa, y en esa noche sencilla naciรณ un lazo que no serรญa fรกcil de romper.

Los Haitani y yo compartรญamos mรกs de lo que admitรญamos en ese entonces: el aislamiento que acompaรฑa a una vida de privilegios, la ausencia de padres absorbidos por sus propios mundos, y una soledad que, aunque distinta en forma, era la misma en esencia. Con Rindou encontrรฉ un compaรฑero de tardes infinitas: pelรญculas, conversaciones sin rumbo, y un entendimiento silencioso que no necesitaba explicaciones. Ran, por su parte, era como un hermano mayor. Entre nosotros habรญa un respeto tรกcito, cimentado por nuestro amor compartido por el arte. Y aunque nunca lo dijo, siempre supe que estaba enamorado de Himari.

Los aรฑos pasaron y la vida comenzรณ a cambiar. Los Haitani, impulsados por un espรญritu rebelde, dejaron el jiujitsu y se adentraron en el mundo de las pandillas. Su evoluciรณn no me sorprendiรณ; siempre hubo algo inquietante y seductor en su forma de enfrentar la vida. Un aรฑo en un reformatorio solo consolidรณ su determinaciรณn de tomar Roppongi como suyo.

Sin embargo, el mayor giro en mi vida llegรณ el 22 de diciembre de 2004. Himari muriรณ en un accidente automovilรญstico mientras estaba de vacaciones con amigas. Ese dรญa, mi mundo se detuvo. La luz que iluminaba mi vida se apagรณ, dejรกndome a ciegas en una oscuridad sofocante. Me alejรฉ de todo y de todos, incluidos los Haitani, que poco despuรฉs se mudaron a Roppongi.

Mi aislamiento terminรณ gracias a dos personas inesperadas: Mitsuya Takashi y Yuzuha Shiba. Los conocรญa de la escuela, pero nunca habรญan llamado mi atenciรณn hasta aquel dรญa en el que Mitsuya intervino en una pelea que, segรบn รฉl, yo ya tenรญa controlada. Fue un encuentro extraรฑo, casi cรณmico, pero marcรณ el inicio de una amistad que lentamente me devolviรณ al mundo.

Mitsuya me llevรณ a la Tokyo Manji, donde conocรญ a Baji Keisuke. Entre encuentros casuales y largas conversaciones, creรญ encontrar algo parecido al amor, pero Baji era un enigma: constante y ausente al mismo tiempo. Decidรญ alejarme, convencida de que la incertidumbre no era algo que querรญa en mi vida.

Fue entonces cuando, en medio del caos de la pelea entre la Tokyo Manji y Tenjiku, me reencontrรฉ con Ran y Rindou. Para ese momento, ya eran figuras legendarias en el submundo. Con Ran, retomรฉ la confianza de inmediato; nuestra relaciรณn siempre habรญa sido sรณlida. Pero con Rindou fue distinto. Los sentimientos que habรญamos enterrado empezaron a resurgir, y al cumplir 18 aรฑos, nuestra relaciรณn dejรณ de ser solo amistad.

Durante dos aรฑos fuimos pareja. Fueron dรญas llenos de juventud y esperanza, pero al final tomamos caminos distintos. Yo me enfoquรฉ en mi educaciรณn y en fundar la Galerรญa Himawari, un homenaje a Himari. Rindou, junto a Ran, desapareciรณ en un mundo del que preferรญa no saber demasiado.

A los 24 aรฑos, sentรญ que habรญa conquistado el mundo que imaginรฉ para mรญ. Era una fotรณgrafa reconocida, con exposiciones internacionales y una galerรญa propia que bauticรฉ Himawari, un tributo silencioso a mi hermana. Pero la vida, como siempre, tenรญa otros planes. Fue entonces cuando volvรญ a encontrarme con Rindou, por tercera vez, en circunstancias que jamรกs habrรญa anticipado.

No buscaba revivir nuestra historia. Algo en mรญ insistรญa en que nuestras separaciones no eran casuales, que quizรก habรญa razones mรกs profundas detrรกs de ellas. Sin embargo, el destino โ€”si tal cosa existeโ€” nos seguรญa entrelazando en momentos y lugares inesperados. Ese reencuentro ocurriรณ en Corea, en una galerรญa repleta de murmullos y luces tenues. Admiraba una pintura que me resultaba inquietante, cuando escuchรฉ una voz que reconocรญ al instante:

โ€”Siempre tienes esa mirada perdida, Hatsune.

Me girรฉ y ahรญ estaba, sosteniendo una copa de vino. Su cabello era distinto, ya no usaba lentes, pero su rostro conservaba aquella mezcla de serenidad y misterio que siempre me desconcertรณ. Nos saludamos como si no hubieran pasado aรฑos, como si nunca hubiรฉramos dejado de conocernos.

Cuando regresรฉ a Tokio, comenzamos a vernos con frecuencia. Fue entonces cuando Rindou, en un gesto de honestidad inusual, me revelรณ lo que ya sospechaba: รฉl y Ran formaban parte de Bonten, la organizaciรณn criminal mรกs poderosa del paรญs. No fue una sorpresa. Habรญa oรญdo susurros en las fiestas de la รฉlite donde el nombre de Manjiro Sano flotaba como un rumor inquietante, acompaรฑado de historias sobre sus hombres mรกs cercanos.

Con el tiempo, nuestras interacciones se tornaron menos casuales. Rindou no tardรณ en pedirme que formalizรกramos lo que habรญa comenzado a florecer de nuevo entre nosotros. Aceptรฉ, no sin reservas. En ese mundo, las relaciones eran un acto de fe y peligro. Pero algo en la forma en que nuestros caminos siempre se cruzaban me hacรญa creer que esta vez, la tercera, serรญa la definitiva.

Fue un aรฑo despuรฉs cuando Kakucho apareciรณ en mi galerรญa, justo antes del cierre. Habรญa sido un visitante habitual, pero esa vez algo en su expresiรณn indicaba que tenรญa otros motivos. Hablamos del pasado, de los Haitani, y del peso que cargaban por pertenecer a Bonten. Luego, con una calma casi inquietante, me propuso unirme.

Rechacรฉ la idea al principio. Todo en lo que habรญa trabajado, todo lo que habรญa construido, parecรญa incompatible con esa vida. Pero algo en sus palabras โ€”o quizรก algo en mรญ mismaโ€” me hizo cuestionar si realmente podรญa escapar de mi linaje, de mi historia. Sabรญa que tanto mis padres como los Haitani habรญan caminado siempre en esa delgada lรญnea entre la legalidad y el caos. Finalmente, aceptรฉ, bajo la condiciรณn de mantener un rol que se alineara con lo que ya era: una figura pรบblica, un enlace entre dos mundos.

En Bonten, me convertรญ en la estratega invisible. La Galerรญa Himawari, que para muchos era un refugio artรญstico, se transformรณ en una fachada perfecta para las operaciones de la organizaciรณn. A travรฉs de mis eventos, conectaba a polรญticos, empresarios y celebridades, facilitando el flujo de bienes, informaciรณn y dinero bajo el velo del arte.

Todo parecรญa controlado hasta que Haruchiyo Sanzu irrumpiรณ en mi vida. Durante nuestra juventud, apenas habรญamos cruzado palabras, pero ahora su presencia era ineludible. Al principio, chocรกbamos en todo. Sanzu tenรญa un don รบnico para exponer mis debilidades, para desafiarme de maneras que nadie mรกs se atrevรญa. Esa rivalidad pronto se transformรณ en algo mรกs: un vรญnculo inexplicable, incรณmodo y fascinante al mismo tiempo.

Al mirar atrรกs, entiendo cรณmo cada decisiรณn, cada encuentro, me trajo hasta aquรญ. He aprendido que la vida no se define por los momentos que elegimos, sino por aquellos que parecen elegirnos a nosotros. Mi infancia con los Haitani, la pรฉrdida de Himari, Sanzu y, finalmente, mi papel en Bonten. Todo encajaba con una precisiรณn que aรบn me cuesta comprender. A pesar de las dudas que persisten, sรฉ que este es mi lugar, aunque siga preguntรกndome si alguna vez tuve elecciรณn.




๐ŸŽ๐ŸŽ๐ŸŽ๐ŸŽ

ยกMuchas gracias por leer!

Espero que hayas disfrutado de este capรญtulo y que la historia te haya atrapado tanto como a mรญ al escribirla. Si te ha gustado, no olvides dejar un comentario, reacciรณn o un voto. Tu apoyo significa mucho y me inspira a seguir compartiendo mรกs de este mundo contigo.