Las Cuerdas De La Obsesión [#2]

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Summary

SEGUNDO LIBRO Aaron después de haber salido de la cárcel pensó que ya no tendría ningún otro desafío que enfrentar. Sin embargo, le tocaba ver con sus propios ojos la realidad de lo que ahora su pequeño hermano se había convertido. ¿Podrán seguir jalando de las cuerdas para autodestruirse a sí mismos? ¿O lucharán contra todo para lograr lo que realmente quieren? Lo peligroso está en la maldad disfrazada de inocencia como su mismo nombre lo dice. Ángel le demostrará al Psicópata la razón del porqué a veces no debes confíar demasiado. Si intentas jugar con él, te aseguro que siempre perderás porque un manipulador siempre sabe cómo mover los hilos a su favor. Y su pequeño hermano, lo sabe mejor que nadie. El infierno los envolverá de nuevo y los conflictos seguirán siendo una barrera más a todo lo que siempre han deseado. ⚠️ Advertencia ⚠️ Este libro contiene incesto y maltrato intrafamiliar. Si no es de tu agrado no lo leas, y si lo haces que sea bajo tu propia responsabilidad. Te advierto que no confíes en nadie, ni en mí. Los monstruos andan sueltos y les gusta jugar un poco. NO JUZGUES UNA HISTORIA POR SU PORTADA. LÉELA. Prohibida la copia total o parcial de este libro. Es original y completamente de mi autoría. Por favor respetar, y muchas gracias. TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS © Obra registrada en Safe Creative bajo el código: 2312286506335

Status
Ongoing
Chapters
13
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1 | Títere

Ángel



Siempre me pregunté el como hubiese sido mi vida si hubiera tenido una familia funcional. Quizás mi vida sería diferente en este momento, o tal vez no... Nunca lo sabré. Me acomodé los guantes y me agaché de cuclillas. La distancia en la que estoy me permite observar todo a mi alrededor. Desde este punto puedo asimilar un poco mejor la situación. Sin embargo, y aún queriendo no estar en este momento haciendo esto, me preguntaba una y otra vez, el como es que terminé de esta manera.


La culpabilidad se adueñaba de mi ser y me hacen tener la inestabilidad que justo ahora poseo. Pese a toda la sensación de desamparo que hay a mi alrededor, el control de obtener todo estaba siendo más que claro cada vez que lo pensaba. Me levanté cuando escuché algunas pisadas en mi dirección, di varios pasos adelante y cerré mis ojos unos segundos para poder concentrarme, lo cual conseguí al instante. Mis pies comenzaron a avanzar tan rápido hasta empezar a correr justo en el momento en el que escuchaba un disparo proveniente de algún lugar.


El sudor en mi frente me indica lo agitado que estoy y aún así, no detuve mis pasos. Seguí corriendo, poco después aparecieron tres hombres en mi campo de visión con aquellas armas que tanto empiezo a odiar.


Detuve mis pasos con brusquedad, mi respiración estaba tan agitada que ni siquiera podía llegar a regularla de la misma forma en que siempre lo hacía. Lo había aprendido, pero cada que estaba en esta situación parecía que me olvidaba de todo, como si mi cerebro aún no lo entendiera. Me quité la cadena de la muñeca y la arrastré por el suelo mientras que los veía acercándose con tanta lentitud hacia a mí.


Mi corazón no dejaba de latir con aquella desesperación que solo me desestabiliza un poco y que, aún con todo lo que sé, me hace sentir algún tipo de debilidad que no puedo cambiar. Un grito salió desde lo más profundo de mi garganta cuando sentí el primer disparo impactando en mi brazo. Miré al hombre, quien me sonreía con malicia y toda la oscuridad empezaba a rodearme de repente, como cada noche, como cada vez que era herido por sus propias armas; Por sus inventos y creaciones desproporcionadas.


Me toqué el brazo mientras veo la sangre resbalar por este. Quizás la maldad habitaba mucho más en mí que en cualquier persona normal. Pero, este dolor se clava tan dentro como pequeños trozos de vidrio desgarrando tu piel. El fuego crecía cada vez que se avivaba de forma enferma y, cuánto más dudaba de lo que quería, seguía siendo arrastrado a lo más profundo para olvidar quien soy. Las cadenas atando mis muñecas eran la prueba de ello.


Si me pierdo en este camino, solo espero en algún momento volver a aquella felicidad que dejé atrás. Si olvido mi nombre puede que el control de su creación ya haya acabado conmigo mucho antes de que se den cuenta. Si tan solo cambio para convertirme en lo que creaste, nunca dudes que seguiré intentando regresar. Somos ataduras de por vida que nos han roto una y otra vez para destruirnos mutuamente, dudando así, de lo que significamos.


Sé con certeza que en este momento la maldad de mis ojos es real, y que ellos eran solo el punto de partida para seguir con mi iniciación, pero, cada vez que lo hacía, mi mundo terminaba rompiéndose y mi ser lloraba por esto. Aunque el dolor llamaba a mi puerta, en este momento ya no importaba.


Levanté la mirada y ladeé una sonrisa. Tiré de mi cadena y la llevé al cuello del hombre que está más cerca de mí. Lo lancé al piso y terminé de darle una patada en toda la cara hasta ver la sangre goteando por su nariz. Le quité su arma y comencé a correr mientras que los disparos se hicieron presentes y mis ganas de destrozar también lo hicieron.


Soy el fuego.


La debilidad.


La grieta imperfecta.


El dolor en tus ojos.


Soy el paraíso, y al mismo tiempo el infierno.


Soy lo que quieras que sea.


Caí al suelo cuando sentí algo rodeando mi cuello, cayendo hacia atrás, soltando el arma y un jadeo sorpresivo. Llevé mis manos a la cadena e intenté quitarla, más no pude hacerlo. Me arrastraban y me di vuelta solo para ver cómo este hombre sonríe con esa mirada diabólica en sus ojos.


—Si no lo haces no podrás salir de esta simulación que creé para ti, Cari.


—Perra —La cadena se presionó más en mi cuello y traté de soltar algún grito, más este fue callado cuando algo atravesó mi hombro.


—Esto no está funcionando en ti, Cari. Eso significa que eres demasiado débil.


Mi cuello fue liberado y me giré boca abajo mientras que toso un poco. Ella no está en el mismo lugar, sé que está detrás de aquel cristal que nos separa. Su gran laboratorio experimental "Proto-Realidad" lo empezaba a odiar más de lo que debería. Ya no era un sótano lúgubre, tampoco la asociación de consecuencias. Aquel lugar me había llevado hasta sus conjuntos y proyectos. Yo era su plan de reserva para lo que quiere.


Me convertí en su invento fallido.


—No soy débil.


—Demuéstralo.


Cómo pude me puse de pie a pesar de que la sangre goteaba sobre este piso blanco. Mi respiración está afectando hasta los latidos acelerados de mi pequeño corazón.


Yo solo me quedé observando en algún lugar, pese a no poder verla, sabía que estaba detrás viéndome, así que me acerqué al cristal y ladeé una sonrisa.


—No seré lo que quieres —Podía imaginar su mirada y hasta la forma tan aterradora que tiene de sonreír mientras que intentas revelarte contra sus decisiones —. No vas a hacerme un monstruo para tus fines.


—Eso no está en discusión, Cari. Si no haces lo que quiero, temo decirte que esto se convertirá en un infierno para ti. Puedes rendirte ante mí y aceptarlo o, seguiré rompiéndote hasta que logres entenderlo. Coloquen el collar eléctrico en su cuello.


—¡No! —Di varios pasos hacia atrás, pero fue imposible porque me tomaron de los brazos. A pesar de mis intentos por no permitirlo, lograron ponermelo. Caí de rodillas al suelo y levanté la mirada. Mis manos temblaban ligeramente.


—Vamos, Cari, demuéstrale a mamá que no eres un invento fallido.


—No seré tu títere —La descarga eléctrica que sentí recorrió cada parte de mi cuerpo, tirándome hacia atrás en el piso y soltando muchos gritos desde lo más profundo de mi garganta. Otra de esta misma me hizo apretar los dientes con fuerza hasta el punto de sentir que los rompería. Los latidos en mi corazón se hicieron dolorosos y las lágrimas aparecieron.


—Hazlo.


—Te dije que...


Otra descarga se encargó de hacerme doler todo y de sentir como mi nariz empezaba a sangrar.


—Haré esto hasta que lo hagas. Suelten a la víctima —Como pude me arrastré hasta colocarme en un rincón de aquel lugar —. Hazlo, Cari, prometo que todo será mejor para ti después de esto.


—Creer en tu palabra es como lanzarse de un acantilado.


—Denle el arma y salgan.


Y, desde este momento pude darme cuenta de muchas cosas. Pude sentir como la rotura de toda mi vida estaba siendo quebrada sin contemplación. La sangre era el precio alto y la venganza lo era del mismo modo porque, una vez que hice contacto con la oscuridad, no pude encontrar la salida de regreso. Así que, aunque intentara hacerlo, ya no podía y no había marcha atrás para lo que terminaría siendo.


Puedes romperme una y otra vez, pero, recuerda que algún día va a tocarte y lo voy a disfrutar.









¿Qué les ha parecido este comienzo?