Palabra de ayuno
¿Quién se asusta ante un amanecer que no comprende la oscuridad?
Tus labios me ruegan que me quede alojado entre tus dientes,
lastima a la bestia que abandonó su fe
¿Dónde están los pecados que tanto temía?
¿Quién es responsable de mi caída?
Tengo perdidas que no se alojan en un corazón derretido
Por donde vaya el demonio, alejarme es mi mandato
¿Será mi angustia buscando un responsable?
Espero que mis ancestros comprendan,
aunque no se si me escuchan,
está la tierra tan profunda que no escuchó sus gritos,
suplican que no ceda a la culpa
Vida de mártir, dame dolor,
que me entierren una estaca en el hígado,
olvida mi mortalidad, dame razones para orar,
que sean los demonios y no los ángeles que me teman
¿Cuántos caminos son los correctos o solo hay uno?
No quiero obedecer, a un rey que castiga y fulmina por pensar en los demás
No es mi bandera ver el fuego que se alimenta de inocentes,
entre ellos mi alma errante
Necesito el altar que llegue a Babel, Haifa o Medina,
¿cuán lejos es si voy en bicicleta?
¿Cuántas naciones deben arder por mi curiosidad?
Mi compromiso, mi juramento,
no valen si no tengo coraje
Vida de mártir, regresa a mi,
necesito una razón por padecer la ira divina
Si en las alturas ven mi sacrificio, de seguro en el paraiso me esperan las respuestas
Quizás no es mi destino tener una meta,
en mundos ajenos donde hasta los asesinos tienen una recompensa
¿Por qué debería tener una razón? ¿Por qué es Su voluntad que me pregunte tanto?
Estoy confundido, le temo a lo incierto, y ¿si las piedras en el camino son el amor que busque?
¿Estaré ciego desde el día que entre en sus aguas?
¿Por que naci hombre, por que soy mujer, por que quiero devorar la sonrisa de una semilla?
Vida de mártir, hazme el amor,
que tus besos me entreguen al designio de millones que esperan un milagro
Vida de mártir, no te anhelo,
solo dime que nada es cierto y nadie me quiere lastimar