Cálida Navidad +18 (✓) ~ HyunHo

Summary

HyunJin y MinHo llevan cinco años de relación. Alfa y Omega, destinados a estar juntos desde que sus caminos se encontraron en el hielo. Ganadores del oro tres veces consecutivas en el Grand Prix y en los Campeonatos Mundiales. A sus cortos 23 y 24 años, sienten el paso del tiempo sobre ellos y, con HyunJin lesionado, por primera vez se preguntan... ¿Qué será de ellos cuando su tiempo acabe? MinHo desea comenzar a forjar esa vida después del hielo. HyunJin siempre está dispuesto a aceptar todo lo que venga junto a su Alfa. El plan de MinHo era una romántica propuesta de matrimonio en medio de la pista donde se conocieron, con las decoraciones navideñas iluminando el rostro de HyunJin. Ninguno esperaba terminar teniendo relaciones sobre el hielo, logrando encontrar refugio del frío con el calor de sus cuerpos. . ~Historia 100% mía, no permito copias ni adaptaciones sin mi permiso. ~No busco dañar ni sexualizar la imagen de ningún idol, esto es ficción. ~Híbridos y Omegaverse. ~MinHo top, HyunJin Bottom.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo Único

HyunJin se removió con incomodidad en la amplia cama ante el extraño ruido en la habitación, sus párpados apretándose con fuerza mientras se aseguraba de quedarse boca abajo.


Frunció el ceño cuando el condenado ruido llego a sus oídos. Era la maldita puerta, estaba harto de ponerle aceite y esta se negaba a dejar ese irritante sonido.


¿Por qué mierda MinHo entraba y salía tanto?


Abrió un poco sus ojos, manteniendo el ceño fruncido cuando lo que parecía un globo de Santa Claus entró por la puerta y flotó hasta el techo. Se quedó quieto en su lugar, tratando de encontrar una explicación coherente a lo que estaba pasando.


Otro globo entró a la habitación, esta vez pudo ver la mano de MinHo soltándolo en cuanto cruzaba el marco de la puerta. Ahora era uno en forma de corazón.


Suspiró confundido, sentándose en la cama con pereza, sintiendo sus caderas doler. Claro, no tanto como sus pies vendados. También juró sentir una punzada en su rodilla, pero prefería ignorarlo antes de que MinHo lo obligara a dejar la pista por 5 meses más.


Bostezó mientras se abrazaba a la sabana. Recorrió la habitación con la mirada, encontrando el montón de pétalos de rosas en el piso, los globos en forma de corazones, Santas y árboles navideños flotando sobre su cabeza. Sus oídos captaron esa melodía que escuchaba todos los días.


Era la música de su programa corto para la temporada. El más esperado de la dupla de oro coreana.


Sonrió al entender, MinHo estaba por entregarle su regalo número 23 del mes, tuvo que cubrir su boca para no chillar de emoción. Se levantó en completo silencio, ignorando como MinHo seguía abriendo y cerrando la puerta para dejar entrar más globos a la habitación.


En menos de 5 minutos ya estaba peinando un poco su cabello y cubierto con uno de sus sencillos conjuntos de pijama. La nieve caía con lentitud fuera del departamento, el pequeño balcón de su habitación estaba cubierto por la blanca escarcha.


El clima en Rusia era demasiado frío, no le gustaba.


Con una sonrisa en sus labios sacó su regalo para MinHo de su escondite, sus ojos brillando al mirar la costosa cámara que tanto le había costado encontrar. Ahora por fin la tenía en sus manos para dársela a su Alfa.


Era miércoles 23 de diciembre, día donde los regalos grandes y costosos entraban en acción.


Habían creado esa pequeña tradición gracias a MinHo. Su Alfa hace un par de años consiguió un calendario de maquillaje para él y en lugar de dárselo completo, sacaba el regalo de cada día y se lo entregaba. Ahora era una costumbre, cada diciembre conseguían 31 regalos para el otro.


Por alguna razón el 26 siempre coincidían con juguetes sexuales que usaban esa misma noche.


HyunJin sintió una corriente eléctrica estremecer su sistema, volteó rápido su cabeza, llevando el lazo del regalo en su mano para encontrar el rostro sonriente de su novio. MinHo tenía esa mala maña de sorprenderlo cuando lo encontraba metido en sus pensamientos.


__ ¿Alguna vez me dejarás darte la sorpresa? __ HyunJin negó con una sonrisa, terminando de ponerle el lazo al regalo mientras MinHo lo jalaba a su regazo. Sus ojos azules notando la caja blanca junto a ellos en el piso.


__ No, te la pasas sorprendiéndome todo el año, debo desquitarme __ MinHo sonrió ante sus palabras, tomó sus mejillas para besarlo con adoración pura. Una de sus grandes manos encontrando su lugar dentro de los shorts del Omega.


__ ¿Podemos saltarnos el entrenamiento hoy? __ preguntó casi inocente, su tono de voz estremecía a HyunJin.


__ No __ habló serio, sus ojos brillando en una tonalidad más clara que antes. MinHo acarició sus rizos rojizos con cariño, sacándole un ronroneo al pequeño híbrido de hurón, aumentando su olor solo para darle más comodidad.


__ Hueles a celo, lo mejor es no ir __ murmuró preocupado, sintiendo a su puma quejarse y gruñir ante la idea de dejar su hogar.


__ Gatito __ la voz suave de HyunJin y ese apodo lo hicieron aceptar sin siquiera escuchar sus palabras __ Debemos ir, perdimos mucho tiempo de entrenamiento con mi recuperación. Prometimos ir por el siguiente oro sin importar nada __ MinHo asintió rendido, besando su esbelto cuello por la pura necesidad de marcarlo con su aroma. Una suave mordida en sus glándulas de olor basto para lograr que sacara las pequeñas orejas blancas.


__ Está bien. Ahora abre tu regalo y bajemos a desayunar __ el menor asintió, dándole un pequeño beso antes de acariciarle detrás de las orejas humanas, sonriendo victorioso al ver brotar sus oscuras orejas gatunas.


El menor se estiró para tomar la caja con su regalo, su pequeña cola abultando su pantalón de pijama. El Alfa lo ayudó a sacarla mientras él seguía concentrado en su regalo (Luchando con la cinta adhesiva), soltó una risita cuando sintió la cola de su Alfa rodearlo el muslo, en un gesto territorial.


__ ¡Ay no puedo creerlo! __ gritó con la emoción brotando de sus poros, sus pequeñas manos tomando los patines de la caja para olerlos __ ¡Amo el olor de los Italianos cuando son nuevos! __ la sonrisa en su rostro enamoró al Alfa otra vez, ambos se miraron a los ojos antes de que MinHo fuera atacado por los labios del menor. HyunJin repartió besos por todo su rostro sin dejar de agradecerle __ Ahora el tuyo __ se detuvo para alejarse de él en un parpadeo, MinHo hizo un pequeño puchero al no tener sus labios.


__ Está bien __ HyunJin beso su mejilla con cariño, sentado sobre las piernas de su Alfa sin querer moverse ni un poco __ Mierda, ¿Cuánto gastaste en esto? __ preguntó completamente asombrado, sujetando la cámara con algo de miedo a romperla mientras HyunJin seguía llenándolo de besos por todo el rostro.


__ No mucho __ respondió sin importancia, acariciando las orejas de MinHo mientras el mayor encendía la cámara para capturar su imagen. Ya le era costumbre, MinHo tenía imágenes suyas por montones, otra de sus manías era querer tomarle fotos en todo momento __ Feliz 23 de diciembre, Alfa.


__ Feliz 23 de diciembre, Jinnie __ el menor sonrió, sonrojado ante el apodo cariñoso __ Espero que me dejes grabarte con ella pronto __ otra corriente eléctrica recorrió el cuerpo del Omega, quién ocultó su rostro avergonzado cuando los pocos recuerdos de la noche anterior llenaron su mente.


__ Espero que esta vez sí me vea bonito.


__ Tú siempre te ves bonito __ murmuró entre los besos que el híbrido de hurón dejaba en sus labios.


¿Había algo mejor que esa burbuja de amor?


__ No es cierto, me veía horrible __ habló con el ceño fruncido, sus ojos brillando mientras evitaba la mirada de su novio. MinHo quiso sonreír con ternura por los intentos de ocultarle la verdad.


HyunJin era algo inseguro en cuanto a su atractivo sexual, de los gestos que hacía en el sexo, también de sus gemidos. Él lo odiaba todo gracias a las fotos que ese maldito paparazzi filtro a inicios de su relación.


Habían sexualizado tanto a su pequeño que inclusive comenzó a odiar lo que su Alfa amaba.


__ ¿Quieres verlo? __ HyunJin asintió, sonrojado mientras se levantaba estirando su cuerpo, sacudiendo un poco la pierna para soltarse del agarre de su cola __ Bien.


MinHo se levantó de un salto, tomando ambas cajas para dejarlas sobre la cama. HyunJin subió al colchón con facilidad, estirándose a tomar uno de los globos con forma de Santa Claus y posar junto a él para capturar una foto, su sonrisa maravillando a MinHo por completo.


HyunJin salió de la habitación mientras posteaba la foto, llevando en su mano la cinta que sujetaba el globo. Apenas puso el pie en el pasillo tomó otra foto junto a las decoraciones navideñas que habían usado ese año, casi corrió a la sala de estar para tomar otra junto al árbol de dos metros que tenían en la sala, al final terminó por atar al Santa Claus en una de las ramas.


No pudo ocultar su sonrisa de pura felicidad, la energía en su cuerpo exigiendo ser liberada mientras caminaba por el amplio espacio del apartamento. MinHo sonrió con su celular en mano al verlo saltar y hacer un perfecto Lutz de dos rotaciones sobre la alfombra.


__ No hagas eso sin calentar __ HyunJin sonrió inocente, moviéndose rápido hacia la cocina. Sus rizos rojizos brillaban ante la luz que entraba por el ventanal __ Mucho menos descalzo, podrías caerte.


__ Lo sé, Alfa aburrido __ se quejó mientras servía el desayuno ya preparado por MinHo. En minutos ya estaban los platos sobre la barra, mientras él luchaba con su falta de altura para bajar del estante las galletas que preparó la noche anterior.


__ No soy aburrido, solo quiero cuidarte __ murmuró contra su mejilla, abrazando al Omega para levantarlo, ayudándolo a tomar las galletas navideñas que había decidido preparar a las 10 pm.


Debía controlar mejor sus horarios de sueño, era agotador tener a un inquieto HyunJin en medio de la noche. Tampoco podía quejarse mucho, sabía en lo que se metía cuando se enamoró de un inquieto híbrido de hurón, con momentos de demasiada pereza y después de mucha energía.


Se sentaron apenas HyunJin sacó las galletas del envase, la cola de MinHo enredándose en su muslo por puro instinto. El mayor le entregó su celular junto a un par de audífonos, dejando un sonoro beso en su mejilla antes de enfrascarse a comer.


Avergonzado se colocó los audífonos, reproduciendo el video mientras hacía su mayor esfuerzo por no atorarse con la porción de comida en su boca


Sus gemidos eran fuertes y constantes, siempre gozaba el sexo con su Alfa, pero en ese vídeo sus quejas se escuchaban más ansiosos, mirando la pantalla entendió el porque. MinHo estaba enterrado en él, follándoselo como a un perro en celo y obteniendo el primer plano de su entrada tomándolo por completo. Era gracioso oír sus gemidos y el golpeteo de sus pieles siendo ahogado por la música de sus vecinos.


Una pobre pareja de ancianos que escuchaban villancicos rusos a todo volumen esas fechas. Incluso si eran las 12 PM, era muy extraña esa pareja.


Mordió su tostada sintiendo su piel picar bajo la intensa mirada de MinHo. Tuvo que apretar las piernas al ver en el vídeo, como su Alfa se movía más lento, mostrando como su verga se hacía más grande, sacándole más fuertes gemidos antes de correrse. No dejó el nudo dentro, pero sí lo lleno.


Grabó todo detalle de cómo su entrada apretaba desesperada su glande para recibir hasta la última gota del semen que el Alfa soltaba.


__ ¿Lo recuerdas? __ preguntó apenas pauso el video y le entregó el celular, negándose a ver la hora y media de grabación.


__ No __ respondió sin mirarla, tratando de seguir comiendo, recordaba aceptar grabar el video, pero nada más. Una sonrisa se dibujó en sus labios, 5 años juntos y MinHo todavía le pedía permiso para quitarle alguna prenda, era tan tierno.


__ Ayer te perdiste __ sonrojado hasta las orejas HyunJin asintió, observando a MinHo con sus orbes brillosos.


__ Mi celo está cerca, supongo que es normal __ murmuró sin dejar de mirarlo, sus azules ojos chocando con el intenso verde en los orbes contrarios.


__ No deberíamos ir a la pista, mucho menos mañana __ insistió después de unos minutos de silencio, pensando en cada una de las posibilidades, en todo lo que podría pasar con ambos solos en esa pista.


__ Sí debemos, tenemos que entrenar __ su ceño se frunció con rapidez, tomando un trozo de aguacate para llevarlo a su boca. Mirando su desayuno acorde a la dieta como si quisiera cambiarlo por otra cosa.


__ Bien __ soltó levantándose de su lugar, buscando el chocolate de HyunJin junto a un té supresor __ Lo haremos, pero debes tomar los supresores __ quiso reírse ante la mueca del menor, la forma en la que arrugaba la nariz causándole ternura __ Vas a tomarlos, no quiero una segunda demanda por agresión. Yakov no me salvará otra vez.


HyunJin asintió rendido, acercándose para engancharse al mayor como un koala. MinHo estaba tan acostumbrado que solo siguió preparando el té para ambos.


__ Ve a cambiarte __ pidió dejando un pequeño beso en su cuello, HyunJin notó que el mayor ya estaba listo __ Recuerda llevar todo, ayer te lastimaste mucho los pies __ le recordó dejando un beso en su mejilla. HyunJin ronroneo, dejando una lamida en su cuello antes de soltarse y salir de la cocina, dejando a su Alfa con una sonrisa en el rostro.


HyunJin terminaría volviéndolo loco.


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__ ¡Maldición! __ gruñó el pelirrojo con una mueca de dolor en su rostro. Su cabeza apoyada en el hielo mientras trataba de regular su respiración.


__ Giraste demasiado __ la voz de MinHo lo hizo suspirar, el mayor se acercó a él para levantarlo. La marca en su cuello logrando que sus corazones llevaran el mismo ritmo agitado.


__ Si no consigo hacerlo, Yakov va a quitarnos varios elementos __ MinHo suspiró al verlo bajar la cabeza, sus orejas asomándose entre su alborotado cabello.


__ Si los tendremos, estás cayendo mal por tus piernas temblorosas. También tengo miedo de elevarte demasiado y que termines con otra lesión, por eso solo logras pocas rotaciones __ HyunJin asintió cabizbajo, apoyando su espalda en el hielo. Llevo su pierna izquierda contra su torso, ejerciendo presión con sus manos para tratar de aliviar las punzadas de dolor __ Debemos descansar por hoy.


El menor negó con el ceño fruncido, apretando sus labios sin dejar de verlo.


__ Una última vez y nos iremos.


__ No, nos vamos ahora __ habló llenó de seriedad el mayor, sintiendo a su animal querer imponerse sobre el Omega.


__ No. Vamos a quedarnos y lo haremos otra vez __ la voz de HyunJin fue casi un gruñido. Sentado sobre el hielo, mirándolo desde abajo, con el ceño fruncido y otro gruñido contenido en su garganta, fue capaz de hacer que su Alfa bajara las orejas.


__ Solo una última vez, luego saldremos de aquí e iremos a cenar __ HyunJin asintió, cambiando su expresión por una de emoción. Se levantó con rapidez, como si su pierna izquierda no doliera, y se movió con elegancia sobre el hielo.


Nunca dejaba de sorprenderlo, HyunJin flotaba sobre el hielo y eso fue lo primero que lo atrajo a él.


Ambos se movieron al centro de la pista, tomando sus ya practicadas posiciones. Sus movimientos comenzaron con la música, conocían cada detalle de memoria, cada nota, cada paso de interpretación, cada elemento de dificultad, cada tramo del cuerpo ajeno.


Pero nada de eso aseguraba una buena caída, todo recaía en la técnica y el control corporal. Eso asustaba a MinHo, lo hacía desde que HyunJin terminó lesionado al caer mal después de lanzarlo.


Ambos pares de ojos conectaron, HyunJin se entregó en cuerpo y alma a MinHo. Lo hizo con cada movimiento de su cuerpo, amoldándose al Alfa y dejando que guiara la danza de su cuerpo, dejando que sujetara sus caderas y lo elevara por los aires.


MinHo lo lanzó como una muñeca trapo, tan entrenado en ello que sabía perfectamente qué hacer para que HyunJin aterrizara con gracia y belleza.


Haces que despegue como un trapo y aterrice como un cristal, hacen magia juntos.


El mayor sonrió en medio del programa, llevando a HyunJin en sus brazos mientras recordaba las palabras de BangChan, su entrenador cuando pasaban tiempo en Corea.


La pista estaba iluminada por varios adornos brillosos de Navidad, estos se reflejaban en los ojos de su Omega y necesito de toda su concentración para no estrellarse contra las barreras de la pista.


La sincronización en sus cuerpos era siempre la misma, sus mentes y corazones moviéndose al mismo ritmo, mientras fluían en ese hielo, en el hielo que los había unido.


Pudo ver la sonrisa de emoción de su Omega, HyunJin le sonreía orgulloso de ver que podían hacerlo.


La música terminó y ellos siguieron allí, con sus respiraciones agitadas y sus corazones descontrolados. Sonriendo como la primera vez que ganaron el oro, cuando MinHo le confesó que lo amaba en medio de los aplausos y gritos del público.


__ Te amo HyunJin __ él nombrado sonrió mirando sus ojos verdes. Lo beso con puro cariño en sus acciones, abrazándose a él con fuerza.


__ Eres demasiado lento, Lee, llevó esperando meses esas palabras __ podrían olvidar todo, menos las palabras que usaron en ese momento. Las mejillas rojas de MinHo y la indignación de HyunJin que había esperado demasiado esas palabras.


Volvieron a unir sus labios con cariño, soltando pequeñas risas en medio del beso.


__ Debemos irnos, prometiste que iríamos al centro comercial __ habló el menor sin querer separarse, mordiendo levemente el labio inferior de MinHo.


__ Lo sé, pero toma dos supresores antes.


__ Mi ginecóloga va a matarme por tu culpa __ se quejó él más bajo con un puchero, sabiendo que la mujer notaría los cambios en sus exámenes.


__ No si yo la mato primero por tocarte __ HyunJin soltó una risa ante los celos de su pareja, ambos deslizándose fuera de la pista.


__ MinHo, su trabajo es tocarme para asegurarse de que todo está bien __ le explicó mientras colocaba los protectores a sus patines, sintiendo sus feromonas algo descontroladas.


__ Lo sé, lo sé.


Su alfa era un celoso sin remedio, pero así lo amaba.


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MinHo sonrió mientras enfocaba el lente de la cámara, sus ojos fijos en la imagen de HyunJin posando frente a él, viéndose tan pequeño junto al gigante árbol de Navidad del centro comercial.


Las personas los veían con asombro y curiosidad, ambos agradecían la distancia que mantenían dándoles su espacio.


Más cuando algunos fans de la pareja de patinadores nativos, los odiaban por llevarse el oro y luego tener la osadía de meterse en Rusia a entrenar.


__ ¿Me veo bonito? __ preguntó apenas se acercó a su mayor, dándole esa mirada llena de emoción que hacía vibrar el corazón de MinHo.


__ Tú siempre te ves hermoso, HyunJin. Incluso cuando te levantas con rastros de saliva y mocos __ la mueca de indignación del chico lo hizo reír. Se acercó a él tomando su cintura, dejando que viera la foto mientras él lo envolvía con cariño __ Siempre te ves perfecto, incluso con mi semen manchando tu preciosa carita __ HyunJin le golpeó el pecho, su ceño fruncido con una mueca en sus labios.


__ Contrólate, hay niños aquí __ MinHo se alzó de hombros, despreocupado, dejándole pequeños besos por todo el rostro. Su Omega parecía olvidar que nadie allí hablaba su idioma.


__ Vamos, debo ir a recoger algo __ murmuró el mayor tomando su mano, HyunJin se dejó arrastrar con la condición de recibir un helado. Minutos después el menor esperaba paciente junto a MinHo, quien hablaba con la trabajadora del local de envíos.


Podía escuchar bastante bien las risitas tímidas y los obvios intentos de coqueteo de la mujer, no le importaba en lo más mínimo. Él confiaba completamente en MinHo, y su hurón estaba seguro de que nadie podría recibir a su Alfa tan bien como él.


__ Alfa __ llamo después de unos minutos, aburrido de estar allí. El mayor le dedicó una mirada de auxilio, notó en ese momento que la chica parecía no querer entregarle el paquete a MinHo, no hasta tener su número __ Él bebe tiene hambre otra vez, debemos irnos __ soltó con un puchero ganándose una mirada llena de asombro de la recepcionista.


Eso fue suficiente para que desistiera y le diera el paquete a su novio. HyunJin no era consciente de que en esa bolsa de envíos estaba su anillo de compromiso, diseñado específicamente para él. MinHo se había asegurado de ello y de que fuera lo más parecido posible al anillo que siempre deseó el menor.


__ Entonces… ¿El bebé tiene hambre? __ se miraron por unos segundos, ninguno pudo retener la risa apenas se alejaron lo suficiente de ese lugar.


__ Sí, yo tengo hambre, tú siempre dices que yo soy tu bebé __ MinHo negó con diversión al escucharlo, abrazando su pequeña cintura mientras dejaba un par de besos en su mejilla, ambos de pie bajo un muérdago.


__ ¿Debería darle leche al pequeño bebé? __ preguntó con burla, dándose cuenta de su error cuando HyunJin lo miró con hambre pura en sus rasgos. Sus ojos brillando con intensidad mostrando la presencia de su travieso hurón.


__ Si tengo hambre, pero tú y yo debemos rendir una prueba mañana, sin ella no podremos tomar un descanso tranquilo __ MinHo asintió, sabiendo que ese “descanso” solo duraría los días de su celo. HyunJin siempre se exigía demasiado, tanto que rozaba el límite de lo insano.


__ ¿Nada de sexo? __ preguntó con un puchero, haciéndole ojitos al menor tratando de convencerlo mientras mantenían abrazados frente a una de las decoraciones navideñas del lugar.


__ No Honnie, nada de sexo __ habló haciendo su mayor esfuerzo por no reírse de la cara de su novio. MinHo era un dramático.


El Alfa lo llevó a comer pollo frito, también intentaron ir al cine, pero la película navideña favorita de ambos no estaba en cartelera y decidieron irse. Terminaron en la sala de su apartamento, con HyunJin armando un improvisado nido lo suficientemente grande para ambos.


Pasada la media noche HyunJin dormitaba en su pecho, la tercera película reproduciéndose en la pantalla. MinHo sonrió, sus ojos se cerraban solos y apretó más el agarre de su cola en el muslo del menor mientras abrazaba más fuerte su cintura.


Terminaron dormidos con la calidez de sus cuerpos abrazándolos, las luces del árbol iluminando sus rostros, al igual que toda la casa.


El pelirrojo amaba la Navidad por las luces, le encantaba la idea de alejar la oscuridad de su apartamento con tantas luces de colores.


Despertó en medio de la madrugada, sintiéndose cómodo con la calidez de MinHo, un remolino de emociones instalándose en su vientre cuando abrió sus ojos. El cielo en sus orbes se humedeció al notar la mano de MinHo en ese lugar, sujetando su vientre bajo como si fuera su posesión más preciada.


“Será de manera inconsciente, pero lo hará. Tu puma sabe que su Omega está en su mejor momento para tener concebir y pedirá cachorros a su manera, pero no creo que tengan mucho problema, parece ser un Alfa respetuoso”


Lo sabía, pero nunca esperó verlo de esa manera y por primera vez le asustó algo relacionado con MinHo. Tardó minutos en procesarlo, pero al final sonrió, moviéndose hasta quedar sobre el cuerpo de su Alfa, usándolo de colchón.


__ Todavía no es momento Gatito, solo espera un poco __ murmuró contra el pecho de su Alfa, recibiendo un fuerte ronroneo como respuesta __ Buen Alfa, Te amo.


Volvió a dormirse, sintiendo que su vida era lo que siempre quiso, aunque nunca pudo explicarlo del todo.


Se dejó caer en brazos del sueño sintiendo esa extraña sensación en su pecho, como si la cosa más importante del mundo fuera a ocurrir ese día, pero solo lo ignoró para seguir durmiendo.


Luego podría encargarse del mundo, ahora lo único que deseaba era seguir junto a MinHo.


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HyunJin se movía con gracia sobre el hielo, una expresión de puro aburrimiento en su rostro mientras seguía deslizándose de forma suave y despreocupada, intentando calmar los temblores en sus piernas. Llevaba sus nuevos patines, quería amoldarlos de a poco, sin terminar con los pies hechos mierda y su piel carne viva.


__ ¿Yakov? __ volvió a preguntar con sus ojos fijos en el hielo. Poniendo toda su concentración en retener a su inquieto y acalorado Hurón.


__ Está atrapado en su casa. Te dije que no debíamos salir por la tormenta __ HyunJin suspiró, él en serio odiaba Rusia, estaba allí solo por su entrenamiento.


La voz de MinHo llegó casi lejana por la distancia, sentado sobre las gradas no dejaba de observar a su Omega con adoración y preocupación.


HyunJin estaba ocultando muy mal sus emociones.


El pelinegro suspiró cansado. Mirando con inquietud, cómo HyunJin tomaba velocidad para intentar otro salto. Su delgado cuerpo se deslizó por el hielo, no tomó su tiempo para hacer una estilizada entrada al salto, solo busco su posición y pateó al frente. Su cuerpo se elevó en el aire, rotando con sus manos pegadas al pecho. Una, dos, tres y medio, y terminó en el hielo, soltando una maldición por su fallido Axel de cuatro rotaciones.


MinHo se mantuvo en su lugar unos segundos, esperando que su obstinado Omega se levantara entre quejas, pero HyunJin no lo hizo, se quedó echado en el hielo.


__ ¿HyunJin? __ preguntó, con la preocupación aferrándose a sus palabras __ ¿Hwang? __ volvió a llamar al no obtener respuesta. Él nombrado se removió en su lugar, sus pequeñas orejas blancas moviéndose entre sus bucles rojizos.


Sus ojos brillando en ese intenso azul.


MinHo pasó saliva, los vellos de su nuca erizándose mientras entraba a la pista, lanzando los protectores de sus hojas lejos sin la mínima importancia. Estaba más concentrado en el intenso olor de su Omega.


El menor gimoteó al tenerlo cerca, su cuerpo removiéndose incómodo sobre la dura y fría superficie.


__ ¿Qué pasa Jinnie? __ lo observó con una sonrisa burlona, con su puma removiéndose inquieto por atender el celo de su Omega __ ¿Te sientes mal? __ HyunJin lo miró con leve molestia, sus ojos brillando mientras fruncía el ceño.


__ Estoy bien __ murmuró como pudo, dándose la vuelta para apoyar las rodillas en el suelo y levantarse, conteniendo su olor lo mejor que podía.


Arrepintiéndose por completo de negarse a tomar los supresores esa mañana.


__ Bien, sigamos entrenando entonces. No estoy aquí desde las 6 am por nada __ HyunJin asintió sin quejas, mirando fijamente al mayor. Tragándose el gemido que quiso dejar sus labios cuando esas grandes manos sujetaron su cintura __ Tus piernas están temblando __ señaló con la voz ronca, queriendo empujar al menor al borde. Seguro de follarlo en ese momento, agradeciendo esa maldita tormenta que les otorgaba toda la soledad deseada.


Sus ojos conectaron por cortos segundos, la súplica impresa en los orbes ajenos inflándole el pecho a su Alfa. Su Omega lo deseaba y eso le gustaba.


MinHo se acercó al reproductor de música, dejando a HyunJin en medio de la pista sosteniéndose débilmente. Confundido y caliente. HyunJin se preguntó, si MinHo estaba ignorando su estado, o verdaderamente no lo había notado.


__ Siento rara la pierna __ habló lo más alto que pudo, sus orejas sacudiéndose levemente mientras mantenía sus ojos fijos en la ancha espalda de su novio.


__ Debe ser la lesión, te has caído demasiado hoy __ MinHo dejó la música sonar, se acercó al menor para acariciarle el cuello de forma despreocupada, acariciando tan malditamente cerca de la marca que le sacó un escalofrío __ Se ve hermosa, ¿Cuándo fue la última vez que la renovamos?


__ Hace dos días.


MinHo sonrió al escucharlo, mirando cómo se inclinaba hacia su tacto. Se acercó a él con suavidad, gozando del anhelo en los ojos contrarios. Acarició su mentón, rozando su labio inferior mientras lo hacía levantar la cabeza, pudo sentir la calidez de su aliento acariciarle la mejilla, la alta temperatura de su cuerpo aumentando con el paso de los segundos.


__ Ve a descansar, voy a practicar mis saltos __ murmuró contra los gruesos labios contrarios, burlándose de la necesidad impresa en los brillosos zafiros fijos en él.


No se estaba burlando, lo estaba educando. Enseñándole a obedecer y aceptar cuando le pedía quedarse en casa.


El menor intentó protestar, apretando su ropa en un agarre débil del que se liberó sin dificultad. Sus pies comenzaron a moverse con experiencia sobre el hielo, manejando con simpleza las hojas de sus patines.


HyunJin obedeció, con la cabeza baja y sumiso. Conociendo a su Alfa y cada una de sus actitudes. Si era un buen chico, MinHo le quitaría ese maldito calor del cuerpo.


Intentó concentrarse en las decoraciones navideñas del lugar, en las miles de luces que brillaban en diferentes patrones, en las flores cubiertas de nieve falsa que adornaban las guirnaldas. Inclusive comenzó a tararear un extraño villancico ruso que había escuchado muchas veces.


Intentó todo con tal y no ver a su Alfa, para nadie era un secreto que la conexión entre ambos había comenzado netamente física. La química entre ambos siempre había sido explosiva, MinHo no podía apartar los ojos de su trasero por mucho, y él de sus muslos.


Escuchó el despegue y la perfecta caída de un salto, bajó la mirada sintiendo como una gota de sudor recorría el costado de su rostro. Un jadeo de pura necesidad dejó sus labios al verlo, MinHo dibuja con su cuerpo figuras amorfas, sus perfectos muslos tensos y su gran trasero gritándole que lo mirara. Su Alfa era perfecto, sus músculos, su gran tamaño, su olor, sus venosas manos.


Todo, MinHo lo tenía todo.


La primera ráfaga de dolor llegó, sacándole una maldición mientras se abrazaba a sí mismo tratando aminorar la sensación. Jadeó, sintiendo como su cuerpo se encendía en llamas, la imagen de MinHo mordiéndolo con fuerza invadiendo su mente mientras su erección se apretaba contra su ropa de entrenamiento.


Alfa, Alfa, Alfa, Alfa.


Solo podía pensar en MinHo.


El protagonista de sus sucios pensamientos se detuvo a unos metros, mirándolo con sus orbes inyectados en rojo por la presencia de su Puma.


Ya había hecho sufrir demasiado al pequeño.


Ubicó los protectores de sus patines en segundos, planeando quitárselos a HyunJin para llevarlo al baño y atender su calentura, y por lo menos encontrar una forma de volver a su apartamento.


__ Vamos Jinnie, intentemos calmarte con una ducha __ HyunJin levantó levemente la cabeza, manteniéndose inclinado hacia abajo. La verga de MinHo se sacudió ante el deseo impreso en los ojos azules del más bajo.


__ Dámelo __ murmuró entre sus cortos gemidos, la voz del pequeño Hurón estremeciendo cada lugar del cuerpo ajeno. Ese no era HyunJin, era su Hurón exigiendo.


MinHo ni siquiera tuvo tiempo de reaccionar. HyunJin lo atacó, se aferró a su cuello para besarlo, tomando sus labios como su dueño.


__ Dámelo __ volvió a hablar, con un tono más exigente. Se removió inquieto en sus brazos, negándose a que MinHo le abrazara la cintura, sus pequeñas manos colándose por el borde de su apretado pantalón.


__ ¿Qué haces HyunJin? __ preguntó atento, sus orbes fijos en cómo el menor se dejaba caer de rodillas frente a él. Sus ojos gritando lo que estaba por hacer.


MinHo se aferró a la pulcra barrera de la pista cuando el cálido aliento sobre su miembro lo hizo tensar. HyunJin era una jodida fogata en medio de todo el frío del lugar, irradiando tanta calidez que tuvo la necesidad de aferrarse a él para entrar en calor.


La primera lamida lo estremeció, sacudiendo su cuerpo mientras mantenía sus orbes fijos en la escena. HyunJin lamia su miembro por sobre la tela, aferrándose a sus muslos, sus ojos cerrados mientras una expresión de pura satisfacción se dibujaba en su rostro.


__ Aquí no __ murmuró con el poco control que le quedaba. HyunJin gruño haciéndolo tensar, tomó sus caderas para darle la vuelta y obligarlo a apoyarse contra la barrera de la pista. Sonrió mirándolo desde arriba con diversión y deseo en sus ojos __ Hurón desesperado.


HyunJin lo ignoró por completo, concentrado en bajarle toda capa de ropa, buscando tomar lo suyo. La primera lamida fue gloria pura, tuvo que cubrirse la boca para evitar que su jadeo se alzara por encima de la suave música, pero HyunJin nunca le dejaba nada fácil.


Le gustaba escuchar a su Alfa. Se esmeraba por hacerlo bien, solo para deleitarse con sus ruidos.


Sonrió como pudo cuando engulló la verga de su Alfa, un jadeo de pura necesidad atrapado en su garganta mientras abría bien la boca, recibiendo todo lo que podía, enterrándole las uñas en los gruesos y exquisitos muslos.


El cuerpo de MinHo se estremeció, dejándose hacer por las atenciones del Omega, tenso como una cuerda al sentir los pequeños caninos del chico rozar su sensible miembro.


__ Cuidado con lo que haces __ advirtió sintiendo todas las mordidas en su cuerpo picar como recordatorio de lo doloroso que sería. Con la burla centelleando en sus ojos HyunJin jugó con su glande, acariciando su uretra con la lengua mientras mostraba sus pequeños y filosos colmillos sobre la parte más sensible de la verga de su Alfa. MinHo arremetió contra su boca como castigo.


HyunJin gimoteó, sintiendo sus rodillas arder por la sobreexposición a la fría superficie. Una oleada de calor lo estremeció, apretó los párpados cuando más lubricante salió mojando la delgada tela deportiva de su pantalón. Una oleada de feromonas llegó al Alfa haciéndolo gruñir y tomarle el cabello con brusquedad.


__ Basta __ ordenó con voz ronca, jalando las hebras rojizas del Omega hasta que logró separarlo. HyunJin gruño molesto, tratando de acercarse otra vez.


__ Dámelo __ pidió como un niño mirando sus ojos. MinHo solo pudo sonreír con ternura al ver su puchero acompañado de sus pequeños caninos, que ya habían brotado por completo gracias al celo.


__ No, si la muerdes no podré follarte __ habló con una sonrisa, acercando su pulgar izquierdo a los abultados labios del menos, que no dudo ni un segundo antes de tomarlo en su boca __ Buen chico __ gruño entre dientes, arrugando el ceño por la humedad y calidez de su cavidad.


Se arrodilló frente a él con lentitud, mirando como sus pequeñas orejas se ocultaban entre su cabello, muestra de la sumisión que mostraba ante él. HyunJin gimoteó contra su dedo cuando cerró sus venosas manos como cadenas sobre su cintura.


__ Está frío __ chilló apenas su espalda tocó el hielo, MinHo soltó una risa ante sus palabras. Tomó sus piernas con firmeza, llevándolas sobre sus hombros con una sonrisa.


__ Algo debo hacer para bajarte la calentura __ el Omega protestó, chillando cuando dejó una larga lamida sobre su ropa, recorriendo el bulto que se alzaba en su entrepierna.


__ Dámelo __ volvió a exigir su Hurón sacándole una sonrisa al mayor, su miembro se sacudió ante los gemidos necesitados del menor y lo soltó con cuidado sobre el hielo, mirando cómo se retorcía con necesidad pura en sus rasgos.


Apretó su cintura con una sonrisa en sus labios. HyunJin jadeó, las manos de su Alfa le recorrieron el abdomen y las caderas, sus dedos tomando los bordes de su pantalón con lentitud tortuosa al bajarlos. Sintió alivió por unos segundos antes de soltar una maldición, el contacto de su piel expuesta contra el hielo le quemó y buscó por instinto refugiarse en los brazos ajenos.


MinHo lo alzó con rapidez, sosteniéndolo por sus pomposas nalgas mientras lo miraba con intensidad. HyunJin no soportaba tenerlo tan cerca y no tomarlo, unió sus labios es un beso puramente necesitado mientras se aferraba a sus hombros, luchando con el apretado pantalón que no lo dejaba acercarse a su Alfa.


Los patines terminaron chocando contra el hielo sin siquiera darse cuenta, su pantalón siguió el mismo destino apenas MinHo pudo dejarlos fuera de su camino, y agradeció en su cabeza que no le quitara los calcetines.


__ Tienes demasiado espíritu navideño __ se burló el mayor al darle el primer vistazo a la ropa interior de su Omega. HyunJin se sonrojó hasta las orejas, sintiendo la intensa mirada de MinHo en su rostro, sus largos dedos enganchados en el elástico de la braga roja y con muñecos de jengibre impresos en la tela.


__ Cállate __ gruñó avergonzado, atacando los labios del mayor con desesperación, sintiendo que cada toque lograba que el ardor en su cuerpo disminuyera. Lo necesitaba, anhelaba a MinHo de todas las formas posibles.


El Alfa lo empujó contra la barrera en un intento por encontrar una posición cómoda para ambos sin que terminará con el chico lloriqueando por el frío. El mayor bajó su pantalón hasta las rodillas, quitó su chaqueta a tirones para dejarla en el suelo y apoyar al Omega en esta, su rostro palideciendo al ver como HyunJin miraba extrañado entre la bruma de placer la pequeña cajita blanca que sobresalía del bolsillo.


__ ¿Qué es eso? __ preguntó con voz temblorosa, sus ojos fijos en MinHo mientras le daba lugar entre sus piernas, el lubricante de su entrada mojando la tela bajó su cuerpo. La cual no hacía mucho para evitar que el frío le escociera la espalda.


MinHo sonrió contra su mejilla, tomando una de sus piernas mientras se enterraba en él, deleitándose con el gemido de pura satisfacción que dejó su boca.


__ Cásate conmigo HyunJin __ habló contra los labios contrarios, su mano tomándolo desde la mejilla para que viera sus ojos. La expresión de HyunJin fue un poema, un gemido escapando de sus labios cuando el mayor comenzó a embestirlo.


__ ¡¿Qué dices?! __ preguntó entre fuertes gemidos, la saliva escapando de la comisura de sus labios mientras sus ojos se ponían en blanco por la intensidad de las sensaciones.


__ ¿Quieres casarte conmigo HyunJin? __ murmuró contra sus labios, teniendo compasión del Omega haciendo sus movimientos más lentos y menos profundos.


Sus miradas conectaron cargadas de emociones, sus cuerpos vibrando de pura necesidad, el lazo tenso como una cuerda mientras sus corazones imitaban el latir contrario.


Siguiendo el mismo ritmo que habían marcado la primera vez que MinHo le enterró los dientes en el cuello.


__ Estás loco, ¿Cómo me lo preguntas en un momento así? __ habló entre lágrimas, sus ojos brillando mientras apretaba los hombros ajenos en un intento por ignorar el miembro de su novio, moviéndose tan exquisitamente dentro de él.


__ Te lo estoy preguntando mientras tu anillo succiona mi verga, es perfecto. Después te daré el anillo __ HyunJin le dedicó una mirada de muerte antes de soltar una risita burlona, la emoción burbujeando en su pecho mientras asentía mandando una oleada de alivio por el cuerpo de su prometido.


__ Maldición. Si quiero casarme contigo idiota, estabas tardando en preguntar __ volvieron a unir sus labios, aferrándose al cuerpo contrario mientras la fuerte tormenta sacudía los ventanales del edificio.


No podía importarles menos, ellos estaban cálidos en ese lugar.


__ Te amo HyunJin, te amo tanto que no tienes la puta idea __ murmuró entre el desastroso beso, retomando sus embestidas para deleitarse con los gemidos del menor.


__ Yo te amo mucho más, más que a este puto hielo __ MinHo sintió su corazón estremecerse de emoción, esas palabras viniendo de HyunJin significaban más que cualquier otra cosa en el mundo __ Te amo tanto MinHo __ pudo sentir sus lágrimas en medio del beso. El Alfa devoró sus labios con pura necesidad y cariño, ninguno tenía puta idea de cómo equilibrar el tierno sentimiento de amor y el calor crudo del celo.


Los embates se hicieron más fuertes, MinHo parecía tenso con cada movimiento, sus ojos fijos en cómo sus cuerpos se unían, su mano apretando con fuerza la delicada piel del Omega.


__ Hazlo dentro __ rogó antes de gemir agudo, su punto siendo abusado una y otra vez __ Por favor, hazlo dentro __ MinHo lo miró inseguro, sus músculos cada vez más tensos mientras lo agarraba de las caderas para cambiar el ángulo de las embestidas.


__ No podemos, no es seguro.


__ Sí, lo es. Hazlo dentro y si sucede, tomaremos un descanso esta temporada __ los ojos de MinHo brillaron, la sonrisa que se dibujó en sus labios hizo sonrojar aún más al menor si eso era posible __ Aún estoy cuerdo __ aseguró con esfuerzo por las fuertes embestidas, MinHo parecía querer volverlo loco __ Hazlo dentro por favor.


La incertidumbre se dio entre ambos por largos segundos, las palabras perdiéndose en sus bocas por el intenso placer que no tenían planes de detener por muy importante que fuera la conversación.


HyunJin se corrió entre sus cuerpos con un fuerte gemido, enterrando sus uñas en la espalda del Alfa y dejando otro rastro de marcas rojizas tras su paso. Un gemido de sorpresa escapó de sus labios en el momento en que MinHo le dio vuelta. Chilló cuando la chaqueta se movió y su rostro chocó contra el hielo, sus brazos siendo inútiles para sostenerlo.


__ Lo haré dentro entonces. Voy a hacer que te corras tanto que tu semen se fundirá con el hielo de la maldita pista.


Sí, ellos tendrían una perfecta y cálida Navidad. No les importaba pasar Noche Buena, encerrados en esa pista.


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Aquí está mi historia para el JingleTales, espero les guste linduras y puedan apoyarme en este concurso.


Es la primera vez que participó en uno, así que espero que les guste la historia.


Que como saben, hago todo con las patas. Esta historia es una precuela a otra más larga llamada "Hojas de Cristal" donde se cuenta la historia de HyunJin y MinHo después de esta cálida navidad.


LadyArtemis