Capítulo 1
〘 ¿QUIÉN ES JEON JUNGKOOK? / Dre4msCometrue 〙
Todos conocemos a alguien de toda la vida, aunque no hayamos hablando jamás con tal persona. Es quizás alguien que vive en la misma calle, el mismo barrio o quien siempre anda por donde tú sueles hacerlo habitualmente.
Desde la persona que cada mañana se encarga de sacar a pasear a su mascota por la misma calle, hasta el encargado de reponer los objetos en la tienda que siempre visitas. Nunca le diriges más de una mirada de reojo, pero podrías reconocerle de
inmediato. E incluso notarías su ausencia si un día de ellos no le encuentras donde suele estar.
Kim Taehyung conoce a muchas personas de esas. Una de ellas, es Jeon Jungkook.
Solo que, a diferencia de las demás personas, él no es igual a ellos. Es diferente.
¿En qué?
No puede responder de forma clara. Simplemente se siente diferente.
O quizás, simplemente no quiere admitir que de todas las personas que forman parte de los escenarios cotidianos de su vida, es a quien más atención le ha prestado. No demasiada, pero si la suficiente como para notarlo con más fuerza que otras personas.
¿La razón? Puede que la descubra, pero a su debido tiempo.
¿Quién es Jeon Jungkook?
Una respuesta rápida y simple, es que se trata de una persona que siempre ha estado cerca. Desde la misma guardería, pasando por el mismo jardín de infantes, hasta la misma escuela primaria.
Y nos detenemos aquí para poder dar detalles antes de pasar a la etapa donde se crea una rotura en la historia, un cambio en lo rutinario.
Taehyung es sobrino de la directora de una guardería privada que se encuentra entre un barrio humilde y otro con familias de clase media-alta, a incluso personas millonarias. No es algo raro de ver en una ciudad dual. Al ser privada, la cuota era costosa, por lo que solo se encontraban los hijos y las hijas de personas que forman parte del lado enriquecido de la ciudad. Si alguien de los barrios humildes era parte, sería por una excepción que solo se daba por casualidad. En este caso, Kim era parte de esa excepción.
Podría decirse que tuvo mucha suerte desde su nacimiento. Siendo hijo de una mujer de bajos recursos, engañada por un hombre adinerado que no quiso reconocerlo como su hijo debido a la diferencia de estatus. En un ataque de curiosidad, la hermana del hombre quiso conocerlo cuando nació, lo cual le fue permitido por su madre al creer que solo
recibiría más rechazo de su parte, pero que dejarían de molestarlos si su pequeño conseguía tocar una pequeña fibra de sus corazones adinerados y egoístas.
Resultó tocar mucho más allá del corazón de su tía paternal. Taehyung era la viva imagen del que biológicamente sería su abuelo paterno que ya no se encuentra entre los vivos, y la mujer adoraba con su alma a su querido padre. Viendo al hombre reflejado de alguna manera en el pequeño Taehyung, junto con la ternura e inocencia en aquellos ojos que a penas mantenía abiertos, no pudo evitar amarlo.
Prometió entonces, cuidarlo y amarlo como su sobrino aunque su hermano no quisiera reconocerlo o darle su apellido. Ayudó económicamente a la mujer para las necesidades del niño, e incluso, aunque la madre del mismo se negaba a recibir demasiado de su parte, ofreció que fuera cuidado en su guardería sin costo alguno para que la madre del pequeño pudiera trabajar.
Shin Yujin de 28 años en el nacimiento de su sobrino, siempre quiso ayudarlo en todo lo permitido por la madre del mismo. Iba a visitarlo con regularidad y disfrutaba de cuidarlo. Al principio, Kim Jiwon,
madre de Taehyung, desconfío de sus intenciones para con su hijo y temía que pudiera hacerle daño de alguna forma o que quisiera alejarlo de su lado, pero con el tiempo pudo darse cuenta de que su cariño por su hijo era genuino. No se volvieron muy unidas en un principio, pero con cada día la confianza entre ambas aumentaba.
Al cumplir los dos años, Jiwon accedió a que su hijo asistiera a una guardería luego de recibir una oferta de trabajo que requería de muchas horas. Yujin fue feliz de poder tener a su sobrino en su lugar de trabajo y poder pasar a verlo cuando tuviera sus descansos, y advirtió a todos los empleados encargados de los niños que tuviera especial trato y cuidado con su sobrino. Gracias a esto, Taehyung estuvo muy a gusto los años en guardería.
Aunque aún no era del todo consciente de las personas que lo cuidaron todo ese tiempo, o de los niños con los que jugaba y convivía ocho horas diarias, si recordaba a Jeon Jungkook como uno de los niños con los que pasaba sus días. Nunca interactuaron mucho, o no recuerda hacerlo.
Pero lo recuerda a él.
A sus cinco años, siendo un niño saludable y a gusto con su vida humilde, un ambiente amoroso y sin preocuparse por la ausencia de un padre, Taehyung era feliz.
Era ajeno a las discusiones de su madre con su tía sobre su futuro académico. Su madre quiso enviarlo a la misma escuela primaria a la que ella asistió y que se encontraba en su barrio, y con esto poder llevarlo a la misma e ir a recogerlo. Pero Yujin ofreció llevarlo a una que se encontraba cerca de su zona residencial, en la cual se pagaban cuotas para que el establecimiento y la educación fueran de mejor calidad y aseguraba de que siempre tendrían clases sin importar las cuestiones que podrían causar la falta de las mismas; como profesores enfermos, cancelación de clases por falta de recursos básicos como agua, calefacción o aire acondicionado.
Jiwon no quería que su hijo conviviera con personas de alta clase que pudieran ser crueles con él al enterarse de que vivía en un barrio humilde sin lujos, o que se hiciera la idea de una vida que ella no podía brindarle. Siempre intentó criarlo como ella ha sido criada; con lo justo para el día a día, con los valores de agradecer por cada pequeña cosa o día de
alimento, consciente de que para lograr grandes cosas debería de esforzarse, y que pudiera sentir la euforia de haberse ganado con el propio esfuerzo las cosas.
Temía que fuera corrompido por el tipo de persona que era su bastardo padre y la mayoría de su familia que solo se encargaron de denigrarlos por venir de donde vienen y de lo poco que poseen. No quería que fuera como ellos.
Yujin le aseguró que la ayudaría con los gastos de toda su educación desde primaria hasta la universidad, solo lo justo y necesario. Su sobrino iba a tener que estudiar mucho y ganarse sus propios méritos, pero lo haría en las mejores condiciones posibles. Ella estaba segura de que su sobrino no se convertiría en el tipo de persona que su madre teme, y que nunca olvidaría de donde viene y quién es.
Las discusiones sobre ese tema fueron muchas, y finalmente, Jiwon accedió luego de que Yujin le convenciera de que la educación era de las cosas más importantes para el futuro y la vida de su hijo.
Fue así como a sus seis años, terminó asistiendo a la escuela primaria dentro del barrio más adinerado de
la ciudad. El primer día de clases fue el más difícil para todos, e incluso mucho más para el mismo Taehyung. Tenía que hacer un viaje largo hacia su escuela cada mañana, donde no se encontraría ninguno de sus amigos que viven en su barrio y visita cada día para jugar. Aún no es consciente de la diferencia de estatus o de lo que es la discriminación de los niños en base a cosas como la vestimenta o calidad de los útiles a su disposición, pero tiene la sensación de que va a pasar por momentos difíciles.
Jiwon fue con él al primer día de clases junto con Yujin porque no iba a perderse un día tan importante para su pequeño. Tomó fotos e incluso grabó videos dándole ánimos, y se tomó todo el tiempo del viaje para hablarle sobre algunas cosas que podría ayudarlo a soportar cualquier cosa que le esperara una vez que cruzara el gran portón de su escuela.
—Quizás aún no sepas lo que es la discriminación o conozcas lo crueles que pueden ser las personas... —dijo mientras acariciaba con cariño el cabello de su pequeño, que apoyaba su cabeza sobre su pecho disfrutando de los últimos minutos junto a su madre antes de pasar muchas horas sin verla—. Pero, créeme que por más cruel que puedan llegar a ser las palabras, no son ni un cuarto de ciertas.
Independientemente de lo material, cada persona es igual de importante, valiosa y merece respeto.
El pequeño Taehyung levanta la mirada lo suficientemente para encontrarse con sus ojos, y deja notar su confusión.
—¿Incluso las personas malas? —pregunta inocente.
—Lo bueno y lo malo son cosas demasiado abstractas. Las personas, lo son incluso más. Quien merezca de tu compasión, respeto y cariño, tendrás que decidirlo tú en base a tu experiencia de vida.
—¿Cómo sé que personas son mejores que otras?
—Nadie es mejor que nadie, Amor.
—La señora Jung dice que hay que tratar mejor a las personas lindas y con dinero. Que a ella le gustan mucho de esos.
—Tratar bien a una persona por cómo se ve o por cuánto dinero tenga, es algo que no está bien. No es correcto, y jamás debes de hacerlo.
—¿Entonces? Si se ven bien, ¿No hay que tratarlos
bien?
La mujer niega suave.
—No importa si alguien es muy lindo o muy feo; si no tiene dinero o si tiene muchísimo. Lo que define si son buenas personas o no, es el cómo trata a los demás sin importar todo lo anterior. No yo tengo mucho dinero, ¿Crees que por eso está bien que me traten mal?
—No. Tu eres buena.
—La tía Yujin tiene mucho dinero, ¿Crees que ella merece que la traten mal?
—No. La tía es buena.
—¿Lo ves? Las personas son buenas o malas sin importar cosas como su nivel económico, o si son lindas o feas. Si eres bueno con los demás, mereces que sean buenos contigo.
—Y si me porto mal, se portarán mal conmigo —dedujo comprendiendo lo que su madre quiso decirle.
—Exacto. Eres muy inteligente.
—Si soy inteligente, ¿Me tienen que tratar bien?
—Si eres inteligente o no tanto, eso tampoco importa.
—¿Por qué no?
—Porque la cantidad de conocimiento sobre distintos temas no define que tipo de persona eres. Yo no soy tan inteligente como la tía Yujin, pero sigo siendo una buena persona como ella, ¿Cierto?
—Si, Mamá.
Aquella charla, fue más importante de lo que cualquiera pudo imaginar. Ese tipo de conversaciones son clave para que los niños puedan saber interpretar y seleccionar el tipo de persona que quieren ser, y con las que quieren relacionarse. Pueden darles fortaleza para afrontar distintas situaciones, o causarles inseguridades y miedos. Los adultos no tienen idea de lo mucho que influyen cada una de sus palabras en los más pequeños, quienes están descubriendo el mundo y aprendiendo lo que es el bien y el mal.
Taehyung aprendió algo muy importante ese día. Tuvo la ayuda suficiente para elegir el tipo de persona en el que quería convertirse, y las que quería a su lado. Quería personas igual de buenas que su madre y su tía, sin importar que tanto tuvieran o cómo se vieran.
Su primer día de escuela primaria fue bastante extraño. No fue del todo malo, pero tampoco ocurrieron muchas cosas buenas. Ubicó su aula fácilmente y allí se encontró con ya varios niños que eligieron el asiento que iban a utilizar durante todo ese semestre. Se acercó a tomar asiento en el primer lugar que vio libre, y caminó por delante de los asientos del frente para poder ir donde se encontraban los asientos a un lado de la ventana. Solo el segundo al frente estaba disponible en esa fila, y le pareció un buen lugar. Durante el camino, sus ojos se encontraron con otros que se le hicieron familiares por un momento.
En el asiento del frente, justo en medio, se encontraba ese niño que pudo reconocer de asistir a la misma guardería que él. Esos ojos grandes y brillantes, junto a ese rostro peculiar, no era algo que podría pasar por alto.
No supo si también fue reconocido porque el niño Jeon no hizo gesto alguno o le dijo algo cuando cruzaron miradas y pasó frente a él. Taehyung tampoco lo hizo por el simpleme hecho de que no veía razón para ponerse a hablar con él en ese momento, y mucho menos se animaría a intentar ser su amigo cuando algunos niños y niñas comenzaron a acercarse a él de un momento a otro hasta rodearlo.
Eso fue muy curioso. Kim se preguntaba en que momento pudo hacer varios amigos en tan poco tiempo el primer día. Aunque la curiosidad no le duró demasiado, porque de inmediato se puso a analizar al resto de los niños a su alrededor. Habían más niñas que niños en una primera instancia, y todas llevaban algún adorno en el cabello; vinchas, moños o peinados atados con ligas coloridas. Notó también que los zapatos de ellas, en su mayoría poseían brillos. Luego observó la de los niños, los cuales eran mucho más simples de color negro o blanco.
Observó sus zapatos velcros negros nuevos, regalo de su madre esa mañana antes de salir de casa. Sonrió porque le hacía feliz el tener zapatos nuevos
en su primer día, y porque sabía que su madre habrá trabajado mucho para poder pagarlos. Por esa razón, iba a cuidarlos como un tesoro, e incluso iba a pedirle a ella que le dejara lavarlos él solito cuando se ensucien.
La primer clase comenzó cuando uno de sus profesores ingresó al aula saludando a todos y pidiendo que tomaran asiento. En medio de la explicación de cuáles serían las materias a ver, los profesores que darían cada una y otras explicaciones reglamentarias de la institución aún demasiado complicadas para niños de seis años, Taehyung desvío un mirada un momento hacia cierto niño de ojos grandes y muy negros. Miró por solo unos segundos a Jeon, quien no parecía estar prestando atención a lo que el adulto estaba comentando, sino que se encontraba muy ocupado garabateando su cuaderno.
Ahora que lo pensaba, no recordaba como sonaba su voz. No recordaba escucharlo hablar, y eso le hizo tener ganas de escucharlo.
¿Ser su amigo? No fue una opción para él. Lo cual era raro, porque Taehyung disfrutaba de hacer nuevos
amigos. Pero esta vez era distinto, porque ahora estaba lejos de casa, y sabia que las personas de este lado de la ciudad eran mucho más complicadas que en su pequeño barrio donde ya conocía a la mayoría de los infantes.
Algo le dijo ese día, que debería de descubrir primero si sus compañeros eran buenas o malas personas. Si incluso luego de saber que no es de este lado de la ciudad, seguirían queriendo ser sus amigos. Jeon Jungkook no tenía por qué ser la excepción.
Ese primer día, no hizo amigos. Nadie se acercó a hablarle, y él tampoco se acercó a nadie. Los recreos se los pasó conociendo mejor las instalaciones, y el almuerzo lo disfrutó en su pupitre mientras pensaba en el nuevo capítulo que vería de su serie de televisión favorita al regresar a casa. Las ocho horas de clase se pasaron rápido a pesar de todo.
〘 ¿QUIÉN ES JEON JUNGKOOK? / Dre4msCometrue 〙
El tiempo pasa rápido tanto para alguien pequeño como para un adulto. Nadie es ajeno al paso del tiempo, y de lo mucho que puede pasar en un año o
en tan solo un mes. También, de las cosas que no han pasado.
En tres años de primaria, Taehyung a hecho un par de amigos; un niño de nombre Jisung, y una niña de nombre Kyujin. La forma en la que conoció a ambos es algo que siempre va a recordar por la simple razón de que ninguna fue un momento muy agradable para ambos. También, había una cosa en común en ambos casos: Jeon Jungkook estuvo involucrado en ambos.
Comenzando con Jisung, a quien conoció el primer día de su segundo año de primaria porque era uno de los nuevos niños del grupo anterior inicial que continuó en la escuela. El pequeño Yang Jisung era educado y amable con quienes se acercaban a hablarle, incluso con aquellos que soltaban comentarios burlones acerca de su sobrepeso.
En un intento por alejar a las personas que se acercaron solo para preguntarle si sus padres eran iguales de obesos, Taehyung no pudo seguir escuchando todo sin hacer nada, por lo que se acercó a él para presentarse y alejar a los otros niños malos.
—Buenos días —saludó colocándose justo frente a
él, con una enorme sonrisa—. Mi nombre es Kim Taehyung.
Antes de que Jisung pudiera decir algo, la voz de uno de los niños que conocía del año anterior lo interrumpió.
—El pobre quiere hacerse amigo del gordo —soltó con un tono burlón, luego hizo un sonido de asco—. Entre tontos se llevan bien.
Pero Taehyung no le hizo caso alguno. Estaba acostumbrado a escuchar ese tipo de comentarios de parte del grupo al que el niño era parte. Había aprendido que sus palabras no tenían poder alguno sobre su persona, por el simple hecho de que venían de alguien que era mala persona. En su lugar, simplemente llevó ambas manos a las mejillas del niño nuevo para apretujarlas un poco, llamando la atención del mismo y de los demás alrededor.
Con una dulce sonrisa y pura sinceridad, se animó a decir:
—Eres tierno.
Jisung solo de quedó sorprendido y algo
avergonzado ante el halago tan bonito, el primero que le decían desde que llegó. Los otros niños simplemente comenzaron a decirle todo tipo de cosas a las que tampoco le dio importancia.
—Oh, Jungkook —dijo uno de ellos de pronto.
Taehyung volteó donde el niño miraba, y se encontró a solo un metro de Jeon, quien lo estaba mirando fijo y en completo silencio. Aquellos grandes y bonitos ojos se movieron desde los suyos, a sus manos que aún sostenían el rostro del niño nuevo. Luego simplemente continuó avanzando hacia su asiento, llevando consigo a todos los niños y niñas que formaban parte de su grupo de amigos.
Si se preguntaban por qué no ha surgido una amistad entre Kim y Jeon, la razón es bastante más simple de lo que pueden imaginarse. El grupo de Jungkook era malo, y según Taehyung, entonces él también lo era. Solo tardaron un par se semanas en descubrir que vivía del lado pobre de la ciudad, y las burlas no se hicieron de esperar. Aunque nunca recibió burlas o comentarios directos de Jeon, si lo recibió de los niños que decían ser sus amigos, además de que el mismo Jeon tampoco hizo algo al respecto para que aquellas burlas se detuvieran.
Para Taehyung, Jeon era una persona igual de mala si era amigo de niños tan malos. Con eso en mente, nunca se le cruzó la idea de intentar ser amigos. De hecho, nunca hablaron directamente en todo el tiempo que compartieron como compañeros de aula. De vez en cuando simplemente cruzaban miradas, pero no mucho más que ello. El rostro de Jungkook era imperturbable la mayoría del tiempo.
Así pasó otro año.
En el tercero de primaria, fue que conoció a Bae Kyujin. No eran compañeros, y de hecho ella era un año mayor que él, pero fue durante un evento deportivo que se realizó en la escuela que pudo hablar con ella por primera vez. A ella le llamó la atención el llavero que Taehyung llevaba colgando en su mochila deportiva, ya que era un personaje de una serie de la que ambos eran muy fanáticos, y así comenzaron a hablar a gusto. Siguieron hablando incluso cuando las actividades comenzaron, y se sentaron juntos a hablar mientras observaban a los estudiantes competir.
—¿Vas a participar de alguna actividad? —preguntó él.
Ella asintió.
—¿Y tú?
—No. Yo no soy muy bueno para los deportes —admitió algo apenado—. ¿Qué harás?
—Correré. Aunque me dijeron que no debería de hacerlo...Pero me gusta.
—¿Por qué no deberías?
Antes de que pudiera responder, una de sus compañeras de curso se acercó para avisarle que su profesor de física pidió que vayan a calentar antes de que llegue su turno para correr. Se despidieron con un movimiento de mano y prometieron saludarse en los recesos en los que se cruzaran. Taehyung se quedó sentado en el pasto a un lado de las canchas de atletismo, y se quedó observando con atención como el grupo a continuación se colocaba en la pista. Ahora tocaba carrera de cien metros donde alguno de sus compañeros iba a competir contra niños de otros cursos y años.
Quien correría representando a su aula era nada más
ni nada menos que Jeon Jungkook.
A pesar de verlo como una posible mala persona debido a sus amistades, Kim no podía negar que le causaba algo de curiosidad aquellas otras cosas que conformaban al niño Jeon. Sabía sobre él lo que todo el mundo, cosas superficiales como que su familia es muy adinerada; es bueno en casi todas las materias exceptuando inglés, es excelente en deportes y a las niñas les gusta mucho. Siempre recibe regalos de alguna de ellas, y para San Valentin recibe chocolates sin falta de al menos cada una de las niñas del curso. No sonríe mucho y tampoco es de muchas palabras, pero siempre está rodeado de personas. Los profesores lo tienen como un favorito, e incluso los directivos de la escuela tienen cuidado a la hora de tratar temas en los que se vea envuelto el pequeño Jeon.
Sabe de Jeon lo que éste deja ver de sí mismo. Y eso solo causa mucha más curiosidad en el pequeño Taehyung, que quiere confirmar o refutar su propia teoría de que es un niño malo. No quiere juzgar a alguien mal y luego arrepentirse, por lo que el no saber si es bueno o malo a pesar de las personas con las que se junta, le causa mucha molestia.
¿Quién es Jeon Jungkook?
Quiere saberlo. Pero no quiere preguntarle directamente o acercarse solo porque quiere saber que cosas le permite ver de él. Quiere descubrirlo por su cuenta, sin quererlo. Desea que la vida le otorgue la oportunidad de descubrir cosas suyas que no quiere mostrar a los demás. Ya sean buenas o malas, no le importa.
Quiere encontrar aquellas cosas que conforman a Jeon, pero no quiere buscarlo porque entonces siente que no será auténtico. Solo dejará que la vida misma se encargue de mostrar la verdadera cara de Jungkook.
Lo dejará a la suerte. Puede que consiga la respuesta que quiere, o puede que jamás la encuentre.
—¡En sus posiciones!
Aquél grito lo saca de sus pensamientos y lo hace volver a fijar su mirada sobre la línea de salida. Más específicamente, en la figura de Jeon en posición para comenzar a correr. Está justo en medio de los demás niños que compiten contra él, y a pesar de tener el mismo uniforme que todos, hay algo que lo
hace más notorio que los otros niños. Aún no puede descubrir el qué.
El silbato suena dando inicio a la carrera masculina de cien metros. La primer vuelta van todos muy iguales, exceptuando a los dos niños más pequeños de primer año, ya que desde primero a sexto todos participan sin importar la edad. No es una competencia como tal sino una actividad, pero para los niños competitivos es tan real como una maratón importante. Obviamente, uno de esos niños con alma competitiva es Jeon, quien en la segunda vuelta comienza a avanzar incluso más rápido que los niños de sexto año que deberían de tener una mejor condición física y mucha ventaja por sobre los demás.
Simplemente Jungkook no parece tener intenciones de salir en otra posición que no sea primero. Sabe que no hay premio alguno, más que su propio orgullo. Es entonces que Taehyung se da cuenta de algo. Sus ojos brillan porque siente que ha descubierto algo que puede no ser muy importante o secreto, pero que le hace sentir que ha avanzado un paso en su meta.
¿Quién es Jeon Jungkook?
Jeon Jungkook es competitivo. Mucho.
Recuerda la vez en la que quedó segundo en la tabla de calificaciones mensuales del mes pasado, luego de haber sido el primero cada mes desde el primer año, y luego pudo escucharlo negarse a salir con sus amigos porque debía de estudiar para recuperar su puesto. Recuperó su primer puesto y hasta la fecha no ha dejado que nadie más vuelva a tomarlo desde entonces.
Otra ocasión que puede recordar es cuando pudo escuchar como apostaron dinero en juego de cartas durante la hora del almuerzo. También era bueno en juegos de mesa, por lo que nadie quería apostar contra él muy seguido y cuando lo hacían siempre acababan siendo derrotados por Jeon con facilidad. Solo una vez, un niño de un grado más alto se unió a las apuestas y le ganó dos de tres partidas. Taehyung recuerda la expresión en su rostro y pudo notar el disgusto en su mirada.
Jungkook redobló las apuestas y pidió otro juego de tres rondas donde el ganador se llevaría lo anterior más el triple del premio. El niño un año mayor se rió de él pero de todas formas aceptó totalmente
convencido de que iba a ganar nuevamente, pero para su sorpresa, perdió las tres partidas y tuvo que entregar su almuerzo como pago también. Se fue echando humo por las orejas, y ahora en el rostro de Jungkook solo podía verse la satisfacción por la victoria.
Resultaba aterrador para quien fuera su contrincante. Pero para Taehyung, era algo muy curioso. Alguien competitivo posee una gran determinación para conseguir lo que quiere, y dependiendo de qué sea, puede ser de mucha ayuda o algo peligroso. Eso con exactitud aún no podía saberlo debido a su corta edad y falta de experiencia en la vida, pero se daría cuenta de ello con el tiempo y con ayuda de su familia.
Jungkook cruzó la meta primero, con una considerable ventaja con los otros niños. Se detuvo para recuperarse quedando muy cerca de donde Taehyung se encontraba sentado, por lo que dejó a la vista su expresión de satisfacción por su victoria. Una pequeña sonrisa adornó sus labios como nunca antes había visto, y el pequeño Kim no pudo evitar abrir la boca sorprendido por lo que logró captar. Y supo que no era algo que otros pudieran ver, porque a penas Jeon escuchó que alguien se acercaba donde
él, volvió a colocar su expresión imperturbable de siempre. Aún así, mientras escuchaba las felicitaciones de sus amigos y profesor, sus ojos volviendo a encontrarse con los suyos como también era habitual.
Era realmente curioso ese simple gesto que siempre pasaba desapercibido por todos excepto por ellos. Cuando sus miradas se encontraban, ninguno apartaba la mirada rápidamente o fingía que estaba observando otra cosa. Simplemente se miraban en completo silencio durante algunos pocos segundos antes de que algo obligara a alguno de los dos a apartar la mirada.
A veces, Taehyung creía que la forma en la que era observado por el otro era igual a la suya. Como si Jungkook también se preguntara quién era, o que cosas ocultaba. El pensamiento de que el otro tenía los mismos pensamientos con él, era extraño. Le causaba una extraña sensación.
Pero eso no era posible. No había forma de que tuviera algo en especial que llamara la atención de Jeon lo suficiente como para tener tantas preguntas y curiosidad sobre su persona. Simplemente no era algo posible. Quizás solamente quería demostrar
que no le causaba nada ser observado tan atentamente por él.
El contacto visual se rompió cuando Jungkook les dijo algo a sus amigos y se alejó de ellos para comenzar a caminar en dirección a la zona de césped en donde Taehyung se encontraba. Pero éste no le prestó mucha atención porque la figura de Kyujin colocándose en la línea de salida donde anteriormente se encontraban sus compañeros. Era el turno de las niñas de competir, lo cual lo emocionó porque ella se veía muy entusiasmada por competir. La vio charlar con su profesor y su expresión no era del todo alegre mientras el hombre le hablaba negando con la cabeza un par de veces. No pudo evitar preocuparse un poco.
En medio de sus pensamientos acerca de lo que podría estar sucediendo con su nueva amiga, no prestó atención al hecho de que Jeon había caminado por su lado para ir en busca de su botella de agua la cual se encontraba dentro de su mochila que descansaba a solo dos metros detrás suyo.
Las competidoras se colocaron en posiciones en la línea de salida, y Kyujin también. Aquello lo hizo suspirar aliviado porque significaba que nada malo
ocurría. Viéndola posicionarse, se le ocurrió darle algo de ánimos. Colocó ambas manos alrededor de su boca para gritar:
—¡Ánimo, Kyujin!
Ella pudo escucharlo y volteó a verlo por un momento, agradeciendo con una sonrisa por tal gesto. Taehyung le sonrió de vuelta y se acomodó mejor para observar la carrera. A su lado, Jungkook permaneció de pie con una botella de agua en sus manos, y no le quitó la vista de encima por unos segundos antes de mirar al mismo lugar.
El silbato volvió a escucharse dando inicio a la segunda carrera de atletismo. Todas las niñas comenzaron a correr manteniendo un ritmo constante y sin mucha diferencia de distancia de una a otra incluso entre la mayor de ellas y la menor. Al parecer ninguna de ellas estaba compitiendo como tal, sino que simplemente buscaban completar las vueltas correspondientes. Pero, antes de comenzar con la segunda vuelta, una de ellas comenzó a disminuir notablemente, llamando la atención de todos los que estaban atentos a la carrera.
Kyujin se detuvo poco a poco hasta que ya no pudo avanzar, y llevó sus manos a su pecho y garganta comenzando a toser con dificultad. De inmediato todos los presentes se dieron cuenta de que algo malo le estaba ocurriendo, y el primero en ir a asistirle fue el profesor que antes hablaba con ella. Taehyung no pudo evitar asustarse al no saber que era lo que estaba ocurriendo con ella, y solo pudo congelarse en su lugar sin saber de que manera poder ayudarla. Pero a su lado, había alguien que al parecer si sabía que era lo que le ocurría.
—¿Dónde están sus cosas? —preguntó Jungkook a Taehyung, logrando sacarlo de su trance y hacer que lo mirara—. Rápido.
Por suerte, su reaccionar fue rápido y pudo recordar el lugar donde Kyujin fue con su compañera para dejar sus cosas antes de ir a la pista. Apuntó en aquella dirección.
—Su mochila es la celeste —recordó.
Tan rápido como lo fue en la posta de atletismo, corrió hacia donde se encontraba sus pertenencias. Cuando llegó a ellas buscó dentro de la mochila que se le indicó antes, y al encontrar lo que buscaba
volvió a correr donde la niña estaba siendo llevada camino a la enfermería, y le entregó el pequeño objeto a ella para que lo utilizara las veces que le fueran necesarias para recuperarse. Tarda alrededor de un minuto en recuperarse por completo luego de utilizar su inhalador, y agradece a Jungkook por su ayuda. Éste solo asiente sin darle mayor importancia, y luego se aleja cuando la niña es llevada de todas formas hacia al enfermería para ser revisada.
Taehyung solo puede observar todo en silencio y con sorpresa. Está realmente sorprendido y asombrado por la rapidez con la que Jungkook actuó. También reconoce el hecho de que supiera lo que le estaba ocurriendo y que era lo que necesitaba para que estuviera fuera de peligro. Solo puede observarlo a la distancia mientras es felicitado por los adultos y sus amigos, pensando en algo en específico.
¿Quién es Jeon Jungkook?
Es alguien competitivo.
¿Es bueno?
La balanza se inclina más hacia aquella respuesta.
Pero, aún no puede asegurar nada. Necesita mucho más tiempo y muchas más pruebas para confirmarlo o desmentirlo.
En verdad, quiere descubrir más acerca de él.
〘 ¿QUIÉN ES JEON JUNGKOOK? / Dre4msCometrue 〙
El último año de primaria ocurrió algo que Taehyung recordará toda su vida. Obviamente tiene que ver con ese niño con el que a compartido cada una de sus aulas los seis años que conforman la primaria. Quizás para algunos no sea algo importante, pero fue crucial para que finalmente pudiera agregar más peso a uno de los lados de la balanza.
Comencemos por el principio. Una tarde en la que bajó del auto de su tía con prisa porque esa mañana hubo muchísimo tráfico y estaba llegando tarde a su clase de matemáticas, de la cual ese día tenía un examen para el que había estudiado mucho. No quería llegar tarde y que la profesora no le permitiera realizar luego de tanto haber estudiado. Se bajó luego de dar un rápido beso en la mejilla de su favorita y única tía, y corrió llevando la mochila a penas colgando de uno de sus hombros.
Llegó dos minutos tarde, pero pudo realizar el examen. No tuvo tiempo ni siquiera para buscar con la mirada a cierto pelinegro de ojos llamativos con el que cruzaba miradas cada día, solo buscó sentarse y comenzar con el examen una vez que su profesora le diera la hoja con el correspondiente examen para el que tanto se preparó.
Fueron los sesenta minutos más lentos del semestre. Los tiempos de exámenes siempre alcanzaban de igual forma. Pero por suerte, era habitual que la hora siguiente a la del examen sea libre. Podían pasarla de la forma en la que querían, pero sin abandonar el aula más que para ir al baño en lo que la profesora corregía. Taehyung lo pasaba con Jisung, quien se había convertido en un gran amigo todos estos años, y demostró ser una buena persona. Intentaban hablar normalmente de las cosas que solían charlar, pero era algo difícil el mantener una conversación normal con un tono de voz bajo cuando al lado de Yang se encontraba el asiento de Jeon, y por ende ahora ese lugar estaba minado de todos los amigos de Jungkook, y algunas chicas que simplemente lo atacan de preguntar intentando hacer que les prestara completa atención. Así no podían conversar a gusto, y pedirles
que se callen solo lograría hacer que comenzaran a molestarlos nuevamente.
Era mejor aguantarse y elevar un poco la voz, así al menos estarían en paz sin la atención de personas indeseadas.
—¿Alguna vez has visitado la isla de Jeju? —pregunta Jisung.
Taehyung niega.
—Nunca hemos ido de vacaciones.
—¿En serio? —se muestra sorprendido.
—Ir de vacaciones es costoso. Preferimos gastar el dinero en otras cosas importantes —dice recordando las palabras de su madre—. Aunque mi tía Yujin quiso llevarme una vez a Japón, pero mamá no me ha hecho mi pasaporte aún. Tampoco le gusta que vaya tan lejos sin ella.
—Bueno, yo nunca he ido a Japón.
—Me gustaría probar la comida de allá. Dicen que es muy deliciosa.
—Quizás podríamos ir a algún restaurante de comida Japonesa aquí —sugirió cuando la idea le vino de repente.
—¡Es una buena idea! —aceptó de inmediato—. Entonces, cuando mamá me de mi mesada podemos ir.
—De acuerdo —aceptó sin problema—. Por cierto, Tae ¿Crees que te fue bien en el examen?
—Estudié mucho y pude responder todas las preguntas. Creo que sí, ¿Y a ti?
—No creo que me haya ido mal. Solo se me complicaron las últimas dos preguntas.
—¿Quieres que repasemos para asegurarnos?
—Buena idea.
Dicho esto, Taehyung tomó su mochila y la colocó sobre el pupitre que ambos estaban utilizando para hablar frente a frente. Antes de abrir el cierre principal, hubo algo que llamó su atención e hizo que detuviera todos sus movimientos. Jisung notó
como su expresión cambió a preocupación y no pudo evitar sentir lo mismo.
—¿Tae? ¿Qué sucede?
—No está...
—¿No está? ¿Qué?
—Mi llavero del personaje principal de 'El equipo justicia' —soltó con pesar, revisando los demás cierres y dentro de la misma mochila y sus bolsillos—. Mamá me lo obsequió hace unos años. Es muy valioso para mí.
—¿Se habrá caído de camino aquí?
—No lo sé...
—¿Crees que nos dejen salir a buscarlo?
Taehyung negó.
—No lo harán. Tendré que buscarlo a la salida...Aunque es probable que ya no lo encuentre.
—No pienses de esa forma. Seguro que lo
encontraremos —animó.
Pero él no estaba tan convencido de ello. Ha perdido varias cosas incluso en su propia casa, ¿Cómo creer que va a encontrar algo que se le habrá perdido fuera? Era imposible que pudiera encontrarlo habiendo pasado tanto tiempo. Seguramente alguien lo encontró y se lo quedó.
—No estés triste —pidió Jisung acercando una de sus manos hacia el cabello castaño oscuro del pequeño Kim—. Tae triste no es lindo de ver.
Sintiendo ese gesto y palabras algo muy amable de su parte, le sonrió de vuelta y asintió un par de veces. Respondió luego de dejar de sentir las caricias en su cabello.
—Si. No ayuda que esté triste, ¿Cierto?
—Eso. Aún falta mucho para que nos vayamos a casa, y no puedes estar triste tanto tiempo.
—Mejor repasemos —dijo al recordar lo que iban a hacer antes de darse cuenta de que perdió algo—. Mamá no se enojará, pero a mi sí me pondrá triste ya no tenerlo.
—Para tu cumpleaños te regalaré uno —ofreció.
—No tienes qué. Pero muchas gracias, Jisung-shi.
—Los regalos no se rechazan. Maleducado —dijo en broma.
—Seré muchas cosas, pero jamás un maleducado —se defendió siguiéndole el juego—. Mi mamá me crió bien. Soy un niño educado y bonito, según las señoras de mi calle.
—Seguro te confundieron con otro niño.
—¡Oye! —soltó falsamente ofendido—. Tú eres un niño malvado.
Así continuaron bromeando y jugando mientras preparaban sus cosas para repasar un poco antes de recibir su nota al final de la hora. Metidos en su mundo. Sin preocuparse por su objeto favorito perdido, Taehyung no se dio cuenta de que estaba siendo observado y escuchado por el niño más famoso de su aula y escuela. Quien lo vio ponerse triste, luego sonreír bonito y luego reír junto a ese niño que no se le despega desde que se conocieron.
Kim Taehyung puede colocar distintas expresiones en poco tiempo. Algo, que él definitivamente no lograría hacer tan fácilmente. Aquella era otra diferencia que había notado en ambos, la cual solo evidenciaba lo distintos que eran el uno del otro.
¿Cómo poder ser amigos de esa forma? Imposible.
Las horas fueron pasando hasta que la última finalizó. Todos habían recibido ya sus notas hace varias horas, y la mayoría logró aprobar con notas bastante altas. Los pocos que desaprobaron estuvieron cerca de hacerlo pero no les alcanzó para lograrlo, pero aún así no se veían del todo desanimados porque sabían que no eran las notas finales que iban a permitirles egresar. También como ya no era una sorpresa, Jeon Jungkook recibió la nota máxima y perfecta. Aunque no parecía darle mucha importancia al hecho, ya estaba acostumbrado a ser el primero en todo lo que respecta a la clase.
Taehyung sacó un 89/100. Estaba feliz con su nota, aunque le hubiera gustado sacar más de 95 para estar orgulloso de si mismo y de su arduo estudio. Aún así, sabía que su madre iba a estar contenta de
que le esté yendo bien en todas las materias. Aunque debía de poner mucha atención en geografía porque a penas y estaba aprobando los exámenes de esa materia. La cosa es que no le gustaba la misma, y le costaba mucho más que otras materias en seguir el hilo de los temas vistos.
Ese día debía de quedarse unos minutos más dentro del aula porque su tía llegaría algo tarde a recogerlo. Ella le dijo que se quedara en el aula y viera por la ventana hasta que su vehículo se estacione en la entrada, porque fuera hacía algo de frío y no quería que se quedara parado en la entrada esperándola. Él obedeció, y le explicó la situación a Jisung antes de despedirse de él.
—¡Nos vemos el lunes! —saludó el anterior nombrado antes de salir del aula.
Taehyung se quedó solo en el aula, ya que todos estaban siendo recibidos por sus familiares en la entrada de la escuela. Observaba por la ventana en espera de su tía, y pasó unos diez minutos de esa forma pensando en la forma de decirle a su madre que perdió su llavero. Por momentos apartaba la vista de la ventana para observar sus propias manos, en un intento por distraerse un poco.
El sonido de la puerta corrediza del aula abrirse de golpe lo hizo pegar un pequeño salto y voltear a ver en esa dirección. Al hacerlo se encontró con la figura de Jeon, quien llevaba su mochila colgando de uno de sus hombros y una mano dentro del bolsillo del abrigo que traía puesto. Se miraron el uno al otro en silencio durante unos cinco segundos antes de que el pelinegro se acercara a él hasta quedar frente a frente. Taehyung lo miró curioso, y antes de poder preguntar que era lo que quería, lo vio sacar un objeto de su bolsillo y lo posicionó frente a sus ojos.
Sus ojos se abrieron en sorpresa al darse cuenta de que se trataba de su llavero.
—Lo encontré en la entrada —informó Jeon—. Es tuyo, ¿Cierto?
Kim se puso se pie y sostuvo con ambas manos el pequeño objeto. Sonrió, asintió varias veces en respuesta a su pregunta, y luego lo miró nuevamente. Tuvo el impulso de abrazarlo, pero luego recordó que no tenían la confianza suficiente para eso y se contuvo.
—Muchas gracias, Jungkook. En verdad.
Este solo asintió, y volvió a guardar su mano dentro de su bolsillo. Parecía tener ganas de decir algo, pero luego pareció arrepentirse. Simplemente se quedó mirándolo como acostumbraba a hacerlo, mientras Taehyung volvía a colocar el llavero con mucho cuidado donde antes se encontraba. Al finalizar observó nuevamente hacia fuera, y se dio cuenta de que ya se encontraba su tía esperando por él.
—Vinieron por mí —avisó antes de voltear a ver a Jeon una vez más.
Queriendo que supiera una vez más lo agradecido que estaba con él, se animó a sostener una de las manos que el otro tenía libre y se acercó hasta quedar cerca del rostro contrario. Tal gesto tomó por sorpresa a Jungkook, que dejó ver su sorpresa en su rostro ante el gesto y no se animó a decir algo al respecto. Kim le estaba sonriendo tal y como lo vio hacerlo por la mañana. Pero esta vez pudo verlo con mayor claridad, y pudo notar un brillo bonito en sus ojos.
—En verdad, muchas gracias. Es un regalo de mi mamá al que le tengo mucho aprecio, y ya me había
hecho la idea de que lo había perdido —dijo siendo sincero con sus sentimientos en ese momento—. Cuando necesites algo, no dudes en pedírmelo, ¿De acuerdo?
Sus últimas palabras hicieron eco en Jeon, quien le miró con un poco más de intensidad.
—¿Lo que sea?
—Claro.
—Lo recordaré.
Soltó la mano contraria antes de tomar su mochila, y lo saludó antes de correr fuera del aula, dejándolo allí solo. Jungkook apoyó la mano que anteriormente estaba siendo sostenida por su compañero contra su pecho, y su mirada permaneció fijo en la ventana, justo en el vehículo que se había estacionado en la entrada y que sabía que venía a buscar a su compañero. Solo se quedó observando en esa dirección hasta que vio el mismo alejarse.
Su curiosidad también iba en aumento.
Mientras tanto, Taehyung dentro del vehículo de su
tía no podía quitar la sonrisa de su rostro. Aquello llamó la atención de la mujer, que antes de preguntarle que era lo que ocurrió para tenerlo tan contento, recordó que debía de entregarle algo. Así que en el primer semáforo en el que se detuvo, estiró su mano hasta la guantera para tomar un pequeño objeto y voltear hacia los asientos traseros para entregárselo.
—Por cierto, Cariño. Encontré esto en el piso del auto ahí atrás cuando llegué a mi trabajo —dijo, y sonrió cuando él miró el pequeño objeto—. Se ve que con las prisas se salió. Fíjate si no está roto o puede que se salga nuevamente.
El pequeño Taehyung se quedó totalmente confundido y tardó unos segundos en estirar una de sus manos para sostener el llavero que supuestamente se le perdió en la mañana. No dijo nada incluso cuando el vehículo volvió a avanzar, y en cambio revisó su mochila para verificar que no había sido un sueño el que Jeon le haya entregado el mismo diciendo que se lo encontró en la entrada. Ahora poseía dos, y estaba realmente confundido sobre cuál sería el verdadero.
Puede que ninguno. También es una posibilidad, ya que su tía podría haberle comprado otro si se ha dado cuenta de que lo perdió, ¿Pero cómo pudo notarlo antes que él?
Entonces solo quedaba la posibilidad de que a alguien más se le haya perdido el mismo llavero que él en la entrada de la escuela, Jeon lo encontró y cómo lo ha visto en su mochila supuso que se trataba del suyo. Eso tenía mucho más sentido.
Puede que nunca sepa lo que realmente ocurrió.
〘 ¿QUIÉN ES JEON JUNGKOOK? / Dre4msCometrue 〙