Ophelia [Yoonmin] ✔

Summary

Eran mediados de los años cincuenta, una época en la que las sombras de la posguerra convivían con los albores de un mundo que buscaba redefinirse. Min Yoongi, un joven músico de talento innegable y ambiciones crecientes, se encontraba en la sala de música de la Universidad. Había reservado el espacio con la intención de trabajar en su proyecto de clase, un concierto experimental que esperaba le otorgara reconocimiento entre sus compañeros y profesores. Sin embargo, aquel día, el destino parecía haberle preparado algo muy distinto.

Genre
Drama
Author
GeniusJB
Status
Complete
Chapters
32
Rating
n/a
Age Rating
16+

Ophelia.

Eran mediados de los años cincuenta, una época en la que las sombras de la posguerra convivían con los albores de un mundo que buscaba redefinirse. Min Yoongi, un joven músico de talento innegable y ambiciones crecientes, se encontraba en la sala de música de la Universidad. Había reservado el espacio con la intención de trabajar en su proyecto de clase, un concierto experimental que esperaba le otorgara reconocimiento entre sus compañeros y profesores. Sin embargo, aquel día, el destino parecía haberle preparado algo muy distinto.

La escuela estaba envuelta en un silencio solemne. Apenas se escuchaba el eco lejano de sus propios pasos sobre el suelo de madera pulida, como si el lugar entero estuviera conteniendo la respiración. Fue entonces cuando una melodía sutil y etérea irrumpió en aquel vacío. Al principio, fue solo un susurro, una línea melódica que parecía surgir del aire mismo, pero pronto se hizo más clara, aunque seguía siendo imposible identificar su origen.

Era un sonido que desafiaba la lógica: fino y cristalino, con una cadencia hipnótica. Min Yoongi, quien poseía un conocimiento casi enciclopédico sobre instrumentos musicales, supo de inmediato que aquello no correspondía a nada que hubiese escuchado antes. Recordaba el timbre de una flauta, pero no lo era. La textura del sonido parecía surgir de un rincón olvidado del tiempo, como un artefacto antiguo despertando de un largo sueño.

Intrigado y completamente absorto, comenzó a seguir aquella música. Sus pies lo llevaban con paso medido por los pasillos, mientras su mente se perdía en especulaciones sobre la fuente de aquel fenómeno. Finalmente, llegó hasta una ventana al final del corredor. La luz de la tarde se filtraba a través del cristal, envolviendo el lugar en un resplandor dorado. Giró el rostro hacia el vidrio, y fue entonces cuando lo vio.

Al otro lado de la ventana, un chico tocaba un instrumento que Min Yoongi no pudo reconocer. Su postura era delicada, casi ceremonial, como si cada movimiento estuviera cargado de un significado más profundo. El instrumento, del cual no lograba distinguir detalles específicos, parecía brillar tenuemente, como si poseyera una esencia propia.

—¿Hola? —preguntó Yoongi, rompiendo el hechizo momentáneo con una voz que intentaba mantenerse firme.

El chico alzó la mirada, deteniendo su melodía. Una pausa cargada de misterio flotó entre ellos antes de que él respondiera, casi en un susurro.

—Hola.

Había algo en su voz que resonaba de manera extraña, como si proviniera de un lugar más allá de lo tangible.

—¿Quién eres? —inquirió Yoongi, incapaz de ocultar la mezcla de desconcierto y fascinación que sentía.

El desconocido sonrió con suavidad, una sonrisa que parecía contener secretos antiguos.

—Soy Park Jimin.

Yoongi se acercó más al cristal, y la luz permitió que apreciara con claridad el rostro del joven. Era una visión que desafiaba cualquier descripción terrenal. Su piel parecía reflejar la luz de una forma que la hacía casi irreal, y sus ojos, profundos y expresivos, brillaban con una intensidad que parecía contener universos enteros.

Por un instante, Min Yoongi olvidó todo: la escuela, su proyecto, incluso la extrañeza de aquel encuentro. Solo existían él y aquel chico que, con una sola mirada, había transformado la realidad en algo mucho más vasto y enigmático.