Prologo
"¿Como había llegado ahí?" se preguntaba, estaba dentro de un consultorio medico sentado frente un escritorio de madera, no conocía de maderas, ni de decoración de interiores, pero el escritorio parecía bastante ordinario, supuso que era parte del amueblado general del hospital donde estaba y no el gusto del doctor, esperaba que fuera así, ya que se le pagaba muy bien a los médicos de ese hospital, es decir, el jamás en su vida o al meno no con su actual, podría pagar una consulta en ese lugar.
El medico señalaba en la pantalla de su ordenador varios puntos explicando cada uno, dando su opinión profesional pero no entendía ni escuchaba, solo miraba como el medico movía los labios y salía sonido de ellos, era como si hablara en otro idioma, uno que desconocía por completo y aunque pareciera que lo entendía por que asentía con la cabeza y lo miraba, seguía sin comprender las palabras del hombre frente a él.
—Y llegando a este punto, es peligroso —eso sí lo entendió.
Entonces recordó que en algún momento el pensó lo mismo, incluso su , al que le decían galleta dijo lo mismo en algún momento de la situación y ahora se encontraba ahí, pero, ¿cómo había llegado ahí?, ¿cómo había llegado al punto sin retorno?, por que retroceder era peligroso, muy peligroso pero estaba seguro que era mejor retroceder que avanzar.
Mientras divagaba y trataba de respirar, porque sentía su pecho paralizado, se percato de que el medico lo miraba esperando respuesta y su acompañante también, parpadeo varias veces, paso saliva y jalo aire.
—Voy al sanitario —sentencio parándose como impulsado por un resorte, sin escuchar nada de lo que decían salió del consultorio y fue a los sanitarios, se encerró en un cubículo, necesitaba pensar, necesitaba saber en que punto perdió, pensar y saber si era mejor retroceder o avanzar; lo que fuera que decidiera cambiaria su vida, cerro sus ojos y se fue 10 meses atrás.
Jeshua Salazar quería volver a donde todo esto comenzó.