Siempre Primitiva #2 "Herederos"

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Summary

Siempre somos los malos en una historia, pero hasta las personas más crueles tienen sentimientos positivos por alguien a quien han llegado a amar. Esto aún no ha terminado, que la guerra por los territorios siga en pie, que el amor siga sobreviviendo y que los secretos al fin salgan a la luz.

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18+

Prólogo

Álvaro Rossel

Día del secuestro de Álvaro Rossel

—Lo siento jefe me ofrecieron mucho dinero por usted —me apunta con el arma— baje del auto, lo esperan, yo volveré con los guardias y aquí nada pasó.

Mierda, estoy muerto.

—No me gustan los traidores, cuando pueda pondré una bala en tu cabeza

—Jefe son dólares, no pesos

—Acuérdate de mí, cuando sientas que vas a volver a respirar tranquilo

Abrí la puerta del auto y todo estaba rodeado de hombres apuntando en mi dirección, espero salir de esta chingadera rápido

We have Álvaro Rossel (Tenemos a Álvaro Rossel)

Ese hombre tenía entre los veinte o treinta, hablaba por el teléfono, lo único que entendí es mi nombre.

—Si no hablan en español, no podré contestar así me torturen nunca diré nada porque no entiendo ni una pendejada

—¿No hablas inglés? —habla un hombre que me está apuntando— ¿No eres un jefe?

Ruedo los ojos, pero alguien se aproxima, se pone detrás de mí y amarra mis manos, aprieta mis muñecas.

—Lo soy, pero no soy bueno con tantos idiomas que se cruzan con la mafia, tampoco es que me he dedicado a estudiarlos

Me empujan mientras varias armas me apuntan, un auto se estaciona delante de nosotros, un hombre impone fuerza, sé que ni siquiera puedo huir, así que cedo. Dentro del auto me colocan una tela negra en la cabeza, este viaje durará mucho.

El auto comienza a moverse. Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, ...


Rossel si algo te llega a pasar, cuenta así sabré cuantos kilómetros lejos estás.

¿Crees que me secuestraran? – preguntó

Lo creo, si

Niño, escucha...

Solo has lo que te digo Rossel

Bien


Veintidós, veintitrés, veinticuatro, veinticinco, veintiséis, veintisiete, veintiocho, ....

⧗⧖⧗

588, conté hasta que el auto se detuvo, se suponía que habíamos llegado, se supone que entraríamos en un lugar, pero me equivoqué, casi tropiezo con algo, no había sentido el piso.

—¿Me quieres muerto? – pregunto – eso pasara si no me guías porque tengo una tela sucia en la cabeza

Tomaron mi brazo y me guiaron, escalones, eran escalones, ¿hacia abajo?, es subterráneo, esto tomará mucho tiempo, sobre todo para que alguien logre encontrarme, di un suspiro, mientras dejaba que me guiaran, hasta que al fin se acabaron los escalones.

—¿Hemos bajado al infierno?, quiero decir que, si es así, deberías ir primero

—Eres bueno riendo

—Soy bueno en muchas cosas —dije en tono burlón— mi esposa te lo puede decir

—¿La que está muerta o la cocinera? —me quedé en silencio, la burla se había ido

Una puerta se abrió, o al menos eso escuche, me empujaron hacia adentro, escuche otros pasos entrar, quitaron con fuerza la tela de mi cabeza, parpadeé unas cuantas veces, para enfocarme en el hombre que tenía delante de mí.

Caminé a zancadas hacia él, termine estrechándolo contra la pared, tome su playera en mis manos haciendo presión

—¿Cuántos más? —pregunte molesto— ¿¡Cuántos más están en mi casa!? —alce la voz

—Tienes agallas jefe Rossel, aún atado tienes carácter es eso o es que nos metimos con la cocinera

—Cierra esa boca asquerosa que tienes, no te atrevas a hablar de ella, mucho menos de mi familia

—¿Eso incluye a Angma? —tenía una sonrisa burlona— ¿Has pensado que es un traidor?

—No, no lo es —asegure

—¿Cómo estás tan seguro?

—La familia no se traiciona, al menos en la mía no somos así y por si no lo sabes, él ahora es mi familia.

—Aléjenlo de mí —miro detrás de mí.

Unos hombres tomaron mi hombros y brazos haciéndome retroceder.

—No se para que me quieren, ¿pero tu jefe sabe que si me pasa algo Angma quedará a cargo? si yo desaparezco él será el nuevo jefe.

—Eso no es verdad —tenía el entrecejo fruncido

—¿Crees que no pensé en esta parte? —pregunté riendo— tengo un documento firmado por el niño, era una emergencia, pero él tomara el cargo como jefe en Los Latín Kings si algo me pasa

—¡Deja de mentir! —alzó la voz

—Que humor —yo seguía riendo—. No te miento, vamos, empieza, ¿me torturan?, no tengo nada que perder, el niño cuidara de mi hija, de Bruno e incluso de Luna ¡Haz lo que quieras conmigo! No tengo nada que perder

—Hay gente infiltrada en tu casa —soltó y no temí, pues ya lo sabía, él me vio aún más furioso, porque yo no había sorprendido—. ¿lo sabías? —preguntó

—Oh —hice una mueca como si pensara la situación— si —volví al tono burlón—. El niño lo sabe, es más, así como tú tienes infiltrados en mi casa, él tiene dentro de cada bloque un hombre confianza

Abrió los ojos como sorprendido

—Eso es mentira —ahora nervioso

—Piensa lo que quieras —miré a mi alrededor, vi un colchón en una esquina— ¿es mi cama? —pregunté irónico— al menos hubieras pedido algo decente, estaré mucho tiempo aquí

—¡Cierra la boca Rossel! —alzó la voz

—¡A mí no me hables así! —hable en el mismo tono—. Cuida tus palabras conmigo, hijo de la gran chingada, porque después de que me encuentren no seré bueno contigo

—No volverás a ver la luz del sol – amenazó

—Tomaré unas vacaciones ¿ya puedo sentarme? —no espere respuesta y me senté de golpe en ese colchón sucio— hubieran limpiado, son unos asquerosos

—Será un placer torturarte —tenía una mirada seria— acabaré contigo

—Oh si, como digas —rodé los ojos— más les vale traer comida, no pienso morir de hambre

—Eres un hijo de puta

—¿Hablas de ti o de mí? —pregunte riendo— vete ya, dile a tu jefe que haga otro plan, aunque ese niño tiene todos los puntos cubiertos —me encogí de hombros— ahora déjenme dormir, que empiezan mis vacaciones

Me recosté en ese colchón sucio, mire el techo sin moverme, no sin antes oír que salían de la habitación, esto tomará tiempo y tal vez conlleve a mucho dolor, pero como le dije, todo está cubierto al menos hasta que el niño no quiera irse de la mansión.

─── ✄ ───

Día en que Angma dejó la mansión

Habían pasado algunos días o no sé si un mes, sin luz es imposible saber, traían alguna comida que otra, no era la mejor, pero tampoco era algo que pudiera desechar teniendo tanta hambre.

¿Lo más extraño?, no me habían tocado, era como si estuvieran esperando algo, vaya que lo hicieron. Lanzaban la comida y se iban, así era, una rutina, que no sabía que iba a cambiar hasta hoy.

Los ojos me pesaban, sentía el cuerpo cansado, era normal no había comido, ni dormido bien, esperaba estar en casa ver a mi familia, ver a Luna, aunque muy en el fondo sabía que no podría volver a verlos.

—¡ARRIBA ROSSEL! —gritaron

Es la misma voz que la de ese tipo, ahora que rayos quiere

—Dime, que chingados quieres y vete —dije firme

—Angma se ha ido de tu mansión —noté la burla en su tono de voz

Abrí los ojos de golpe y me senté en el colchón mirándolo

—A ningún mafioso le gustan las mentiras

Le sostuve la mirada y él tenía una sonrisa burlona en los labios

—¿Quién está mintiendo, jefe Rossel?

—Eso no es verdad —titubee

No, no podía ser, él no pudo dejar a mi hija sola, en medio de esta guerra, no pudo dejar la mansión, no pudo dejar a mi familia así, ¿se fue?, porque se fue, ¿qué pasó? Y como si hubiera estado pensando en voz alta, él contestó.

—Tu hija es la culpable —arrugue la frente en su dirección— no me mires así, no tengo la culpa que tu hija se ande besando con guardias

Mi mirada cambió a intranquilidad

—Mi hija no es así, ¿crees que no sé cómo la eduque?

No Irene no es así, ella no jugaría con sus sentimientos, menos con los de los demás,

—¿Estaban tan desesperados que le tendieron una trampa a mi hija?

Él sonrió ladino

—Debería aplaudirte

—Él lo sabrá, tal vez esté herido ahora, pero lo sabrá

—Seguro que lo sabrá, pero será demasiado tarde

—No lo conoces —dije retándolo

—¿Tú sí? —mantuvo la sonrisa burlona

—Más que tú, si —asegure

—¿Qué tal si traigo a tu hija contigo? —todo en mi gritaba qué debía golpear a ese sujeto, pero no lo hice— he oído que tiene bonito cuerpo —apreté los dientes— los demás podrían divertirse con ella.

Me puse en pie al instante. Ya no tenía ataduras ni en las manos, ni en los pies, vivía como alguien pobre aquí.

—Hazlo —su sonrisa desaparecía— vamos, ve a traerla aquí —él me miró confundido— haz que él te encuentre, dale un motivo para volver

—Le tomará tiempo volver, ni siquiera sabe dónde estamos...

Solté una carcajada

—Angma no solo es reconocido como un hombre malo en el bajo mundo, es el mayor conocido del Comando Especial Fénix

Ahí estaba, volvía a tener en mis manos la situación

—Eso ni siquiera es verdad

—¿Sabes cómo se llama Nevinny? —pregunté, recuperando mi postura— ¿Sabes su nombre real? —volví a preguntar él me miró confundido— Angma lo sabe —abrió los ojos desmesurados—. No solo eso, lo llama por su nombre real, conoce a todo el CEF

Ese comando siempre influía miedo, pues eran hombres peligrosos juntándose por una sola misión, ninguno sabe porque el nombre, solo se conoce que Fénix es resurrección, es Comando Especial Fénix el C.E.F

—¿No es eso posible? —sonaba alarmado

—Tengo un yerno peligroso —su posición era débil, yo lo sabía— ¿qué te puedo decir? —me encogí de hombros— ¿Crees que no sé porque no me han hecho nada hasta ahora? —pregunte altivo— Le tienen miedo, ¡todos aquí —mire a los demás hombres— le tienen miedo a Angma! Son unos cobardes, vamos ¡Trae a mi hija aquí! ¡Terminaras en mi sótano, igual que todos los hombres y mujeres que le han hecho desde el mínimo hasta el máximo daño a mi hija! ¡VAMOS, VE A TRAERLA! —sonreí orgulloso cuando no obtuve respuesta— Ves que no puedes, estás esperando que él esté lejos para tocarlos, para entrar en mi mansión —varios hombres me apuntaron— no puedes tocar a nadie en esa mansión porque Angma aun no sale de México

Eso era Angma aun no sale de mi país. Esperaba también que pudieran evitar que se vayan, esperaba que mi hija sea buena comunicándose con él y viceversa, los he visto, tienen algo entre ellos, no se dejarán ir así de fácil, no lo harán.

Dos hombres se pusieron detrás de mí y otros dos delante de mí, pusieron la misma tela negra, sentí el arma en mi nuca y los hombres que estaban delante de mí, tomaron mis brazos, uno de cada lado.

Camine, aunque no veía nada, esta vez no había escalones, era todo liso, camine hasta que me detuvieron de golpe, escuche como una puerta se abría, sacaron la tela, mientras veía un poco más con claridad.

Había una puerta abierta delante de mí, dos hombres me empujaron con mucha fuerza qué terminé dentro de esa habitación, la cerraron, abrieron una pequeña ventanilla que se ubicaba en el centro de la puerta, el mismo hombre que me amenazó estaba ahí.

—Pasado mañana Rossel, te tendré conmigo pasado mañana, te torture...

Me acerque a la ventanilla

—Depende no tengo citas con personas como tú, has pensado en bañarte, apestas

La mirada de querer matarme apareció

—Vas a morir – cerró esa ventanilla

Golpee la puerta con fuerza

—¡Ey, ven aquí! ¡Aún no termino de hablar contigo!

De pronto sentí que alguien estaba detrás de mí. Entre la euforia no, note que había más personas

—¿Álvaro? —preguntó.

Esa voz, yo conocía esa voz. Giré despacio tal vez era un sueño.

—Miguel —él abrió los ojos como platos— Miguel Almeida —afirmé mis palabras, noté que detrás de él se escondía alguien— ¿Helena? —ella salió despacio detrás de Miguel, volví a mirar a Miguel— ¿tu esposa está viva?

Oh santa mierda, más le vale al niño volver o si no, si estaremos en problemas.