Compromiso de amor o de odio

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Summary

Larissa Antonov siempre había sabido que su vida no era como la de los demás. Hija de un poderoso mafioso ruso, había crecido rodeada de lujos, pero también de peligros. El día después de su cumpleaños, número 18 Larissa recibió una noticia que cambiaría su vida para siempre. Un hombre mayor escocés llegó con una carta donde su padre la había prometido en matrimonio con su nieto. No creía que su padre que tanto la amaba llegaría hacer eso, sin embargo la carta tenía el nombre de otra persona Dante Ferrara ese era el verdadero nombre padre. Larissa se sintió traicionada y confundida. Toda su vida había sido una mentira, y ahora se enfrentaba a una decisión imposible. Si aceptaba el matrimonio, podría asegurar la seguridad y el bienestar de su familia, pero si se negaba, pondría en peligro a todos los que amaba. Porque una de las cláusulas decía que si se niega tendrían que matar a un miembro de la familia. Así que ahora ella tiene que tomar la decisión sacrificar su felicidad a cambio de su familia o ser feliz y sacrificar a alguien que amaba. Aviso este es el segundo libro tienes que leer primero Eres mi venganza y mi perdición para entender este.

Status
Complete
Chapters
78
Rating
4.8 5 reviews
Age Rating
18+

La fiesta



(Días antes de la llegada del señor Bernard Dunne)

Larissa

Estoy en el cuarto de entrenamiento; mañana es mi cumpleaños, mañana seré mayor de edad. ¡Qué emoción! Veo mi reflejo en la mesa de cristal donde pongo todas mis armas. Este es mi rostro de mujer adulta.

Tengo en mi mano un M16. Me pongo los auriculares porque en espacio cerrado es muy ruidoso. También me pongo mis lentes. Me pongo en posición, pongo el arma bien en mi hombro para no lastimarme. Respiró dos veces, apuntó a mi objetivo y presionó el gatillo. Las balas comienzan a salir.

Dejó de disparar y bajó el arma. Me encanta disparar; me siento tan empoderada, tan fuerte, me encanta la adrenalina. Me quito los auriculares.

—Recuérdame, no meterme contigo. —Escuchó la voz de mi hermano Dimitry. Volteo hacia atrás y lo veo observando junto a la puerta.

—Pues solo no me hagas enojar y no pasará nada —le digo, dándole una enorme sonrisa.

—Pero eso es lo divertido, hacerte enojar —me responde y sé que intenta hacerme enojar, pero lo ignoro—. Bueno, como sea, ¿estás lista para llevarte a un lugar especial mañana?

—Claro que lo estoy, tienes más de un año diciéndome eso —le confirmó.

—Sí, pero mañana ponte algo lindo y, por lo menos, mañana no pongas tu cara de culo que siempre sueles traer —se burla y yo pongo mi cara de molesta—. Ándale, a esa cara me refiero, ja, ja, ja.

Se burla de mí y al hacer eso solo es como retarme; con una de mis manos tomo un cuchillo de la mesa y en un movimiento rápido lo lanzo contra él, clavándolo a un lado de su cabeza en la pared. Al verlo, deja de reírse.

—Ja, ja, ja, ¿no que tenías mucha risa? —digo riéndome de felicidad al ver su cara.

—Pudiste haberme matado —aclaró, molesto.

—A un recordatorio, mañana no pongas esa cara de culo. —Veo cómo el enojo se le pasa al ver cómo le regresó el mismo comentario que me dijo a mí.

—Está bien, hermanita. —Noto que toma el cuchillo en sus manos y rápidamente lo lanza, clavándolo cerca de mi pie en el piso—. Mañana a las ocho no llegues tarde o nos iremos sin ti.

Veo cómo sale por la puerta; me encanta esa actitud que tiene mi hermano. Es fácil enojarlo.

Dejo el arma en la mesa y las demás cosas. Salgo de ahí hacia mi habitación, tomo una ducha rápida y me acuesto en la cama; ya quiero que sea mañana. Cierro mis ojos, el sueño se apodera de mí.

—Feliz cumpleaños —escuchó en unísono y rápidamente despierto. Veo a mi madre, mi padre, mis hermanos y mi hermana.

Me echan confeti y no era de esperarse; mis hermanos rápidamente toman el confeti y me lo echan en la cara para que me entre a la boca.

—Hey, no le hagas eso a tu hermana —dice mi madre muy molesta. Mis hermanos dejan de hacer eso.

Veo que me acercan un pequeño pastel con unas velas que tienen el número dieciocho. Sopló la vela, como pidiendo un deseo. Veo cómo todos dejan cajas de regalos en mi cama.

—Te dejamos, hija, prepárate para esta noche, que tus hermanos te llevarán a un lugar —me dice mi madre.

—Yo no estoy del todo convencido de que vayas —añade mi padre.

—Estaremos bien, padres; nosotros cuidaremos de ella —agregó mi hermano Dimitry. Él es más serio que Garald.

—Está bien, confío en que cuidarán bien de su hermana —aceptó mi padre y veo cómo todos se comienzan a salir por la puerta.

Rápidamente, me siento en la cama y tomo uno de los regalos; leo la nota: es de mi madre. Lo abro y veo un lindo vestido negro de fiesta elegante y muy ajustado. Tomo, el siguiente es de mi padre; veo que es una linda arma que tiene grabado mi nombre. El siguiente es de mi hermano Dimitry; veo que son unos lindos zapatos muy hermosos. Por último, el de mi hermano Garald, que son unos lindos aretes grandes.

Estoy tan feliz por ver todas las cosas; sé que lo más probable es que se pusieron de acuerdo. Porque todos son muy similares. Pero no importa, esta noche me divertiré.

[***]

Ya es tarde, veo el reloj: son las 7:30 pm; tan solo faltan treinta minutos para irme con mis hermanos al lugar secreto que no me han querido decir.

Me di un baño con unas sales de olor a rosas. Me he puesto todos los regalos que me dieron; el vestido es muy hermoso, me queda perfecto a mi cuerpo, tiene unas lindas mangas, me llega un poco arriba de mi rodilla, pero me encanta. Me veo en el espejo, me doy los últimos toques a mi maquillaje y me pinto los labios con color vino oscuro. Veo el reloj: tan solo faltan cinco minutos. Tomo mi arma y la meto en mi bolso.

Salgo de la habitación, bajo las escaleras y veo que todos están ahí esperándome; mis hermanos están muy bien vestidos. Tan solo porque me he criado con ellos, sé quién es quién, porque la verdad, como son gemelos, no cualquiera los distingue.

—Te ves hermosa, hija —dice mi madre y veo que quiere llorar.

—No llores, madre —le respondió y la tomó de las manos.

—Es que ya no eres mi pequeña, ya eres toda una mujer —declaró mi madre casi llorando.

—Siempre seré tu pequeña mamá —le digo y la abrazo. Volteo a ver a mi padre, que me mira de pies a cabeza. Me separo de mi madre y me acerco a él. —¿Pasa algo, papá?

—Nada, hija, te ves muy hermosa. Pero díganme quién escogió ese vestido, tan… —No termina la palabra.

—Tan provocativo —terminó la frase y me ve a los ojos.

—Pues para no decirlo más feo, sí, quien lo escogió así. No saldrás así —mencionó mi padre.

—Amor, déjala y, además, no está enseñando nada y va a ir con sus hermanos; no pasa nada —me defiende mi madre, tranquilizando a mi padre.

—Está bien. Dimitry y Garald, cuiden muy bien de su hermana, que nadie se pase de listo y, si eso pasa, que no le queden ganas de volver a tocar a nadie —expresó mi padre.

—Claro que sí, padre —dice Garald.

—Bien, entonces vámonos —dijo Dimitry. Le doy un beso a mi madre y uno a mi padre. Comienzo a caminar; primero mis hermanos vienen detrás de mí.

Llegamos a la entrada y mi hermano Garald sube al asiento del conductor, mi hermano Dimitry al asiento del copiloto y yo a los asientos de atrás.

El auto se pone en marcha, pasan veinte minutos que vamos en el auto, veo que Garald estaciona el auto hacia un lado de la calle.

—¿Qué pasa? —les preguntó a ambos.

—Hermanita, te vamos a llevar a un lugar donde, si nuestros padres se enteran de que te llevamos ahí, nos golpearán —dijo Dimitry.

—Pues ¿a dónde me llevan? —curioseó, algo entusiasmada y asustada.

—Solo promete que no les dirás a nuestros padres —menciona Garald.

—También tú, Garald, pues, ¿qué tan malo es? —Los veo a ambos que se miran con miradas extrañas—. Bueno, está bien, les prometo que no les diré nada a nuestros padres.

—Bien, entonces sigamos, ya casi llegamos —dice Garald. Pone en marcha de nuevo el auto y en menos de dos minutos paramos en un club o antro, no sé lo que sea. Pero se llama “Hasta el último suspiro”, pues no sé qué sea, pero me llama la atención.

Veo cómo mis dos hermanos bajan del auto; Garald me abre la puerta y me ayuda a bajar. Tomo a Garald del brazo y a Dimitry también. Nos acercamos a la puesta y en la entrada está un enorme hombre de piel oscura. Veo que mis hermanos le hacen una seña con la cara y el hombre de inmediato nos deja entrar.

Vamos caminando por un corredor medio iluminado; veo parejas besándose. Nos seguimos acercando hasta llegar a una enorme sala donde se escucha música; veo a muchos bailar en el centro. A una orilla está el bar y de la otra orilla opuesta está el DJ.

Pero veo dos escaleras enormes que suben al segundo piso.

—¿Qué hay arriba? —le pregunté a mis hermanos.

—Arriba es donde se encuentra mucha más diversión —responde Dimitry.

—Cállate, Dimitry. Verás, hermanita, si ves que cada escalera está iluminada con un color. La del lado derecho está iluminada de rosa para las mujeres; arriba encontrarás hombres dispuestos a dar placer y la de la izquierda está iluminada de azul para los hombres, donde encontrarán mujeres —me explica Garald.

—¿Pero no pasa nada si una mujer sube al lado azul? —le pregunté y los dos me miran sorprendidos—. Hey, no soy lo que piensan; a mí me gustan los hombres.

—Bueno, como sea, hermanita, no pasa nada; aquí respetan las preferencias de cada persona —me dice mi hermano Garald. Seguimos caminando hasta llegar al bar. Veo que el barman se acerca a mis hermanos; no escucho lo que le dicen, pero después veo que mezcla muchas bebidas en tres vasos.

Cuando termina, se los entrega a mi hermano; Dimitry se voltea hacia mí con un vaso en la mano y me lo da.

—Ten, hermanita, tómate esto, te ayudará a divertirte más —me ofrece y veo cómo ambos comienzan a beber de su vaso. Yo hago lo mismo y le doy un trago a mi vaso. Esa bebida sabe muy extraña y es muy fuerte. Siento cómo me arde el esófago. Pero veo que mis hermanos no hacen ningún gesto. Así que si ellos pueden, yo también puedo. Le doy otro trago hasta terminármelo.

—Hey, tranquila —me dice Garald—. Despacio o se te subirá rápido.

—Pues vine a divertirme, hermano, pero díganme cómo se llama esta bebida —le digo.

—Creo que no es buena idea que te tomes otro porque es puro tequila —añade Dimitry con su típica voz de mandón.

—Déjala que se divierta. Se llama Paloma —me contestó Garald. Me acerco al bar y el barman me mira algo raro con una mirada picarona.

—¿En qué te puedo ayudar, preciosa? —Eso me molesta porque me dice preciosa.

—¿Me puedes dar otra bebida de nombre la Paloma? —Veo que me mira muy atentamente y después mira a mis hermanos.

—Dale lo que pida —dice mi hermano Dimitry. El barman solo asiente con la cabeza y se pone manos a la obra. Me prepara otra bebida y me la tomo. Me vuelve a dar otra. Siento mi cabeza un poco mareada. Veo a todos lados buscando a mis hermanos y veo a Dimitry hablando con una chica rubia y a Garald sentado en una orilla, solo tomando.

Me salgo del bar. Siento muchas ganas de orinar. Pero no sé dónde está el baño. Voy sola, sin rumbo, buscando el baño. Quizá el baño esté en la parte de arriba. Subo las escaleras del lado izquierdo.

Abro la puerta y voy por un corredor un poco oscuro. Llego hasta donde está una pequeña sala con música a todo volumen; veo en el centro muchas mujeres bailando en un tubo. No les presto mucha atención y comienzo a caminar y veo en la esquina una puerta; tiene el letrero de baño.

Entro de inmediato y hago mis necesidades. Minutos después salgo de nuevo a la sala. Me voy acercando al pasillo para salir, pero escucho una canción que me encanta. Comienzo a cantarla.

“Cross Your Mind”

Perdida estoy, yo te lo juro.

Me vuelvo loca, todo lo que no es bueno para mí, sí.

Me paso el tiempo preguntando si de verdad ella te hace feliz.

Cuando está en tus brazos

Si no es así, ven dímelo, que muero por saber.

Que tú me piensas, ¿tú de verdad piensas en mí?

Cuando te hace el amor, no hay pasión.

No te lo hace como yo.

Dime, solo dime.

¿Tú de verdad piensas en mí?

Cuando te toca y te besa así, no me puedes mentir.

Dime, solo dime.

¿Tú de verdad piensas en mí?

Oh, oh-oh, oh, oh.

Solo canto la parte que me sé. Pero eso me motiva a acercarme a las chicas que están en el centro bailando en el tubo. Comenzó a moverme muy sensualmente, tocándome el cuerpo y bailando en el tubo.

Escucho que termina la canción, escucho chiflidos. Me bajo del lugar y comienzo a caminar hacia la salida.

—Hey, ¿a dónde vas, hermosa? —Escucho la voz de un hombre a mis espaldas. Volteo hacia él y veo que es un hombre unos centímetros más grande que yo.

Veo atentamente su rostro; es un hombre de piel blanca y es pelirrojo, tiene los ojos café dorados y tiene barba.

Siento como los estragos del alcohol hacen efecto, porque estoy muy con la guardia baja. Ese hombre, en un rápido movimiento, me jala a él pegándome a su cuerpo; siento su mano tocando mi trasero.

Eso me hace reaccionar rápido; le doy con mi rodilla en su parte delicada. Veo cómo se dobla, lo empujó un poco y lo golpeó en la cara.

—No vuelvas a tocarme —le advierto completamente enojada. Salgo de ahí lo más rápido que puedo. Bajo las escaleras llegó al primer piso y buscó a mis hermanos, pero no los encontró por ningún lado.

Pero necesito aire fresco. Tomo mi bolso, salgo del lugar hacia afuera, veo al guardia de la entrada que solo me mira de reojo, pero no me dice nada.

Necesito caminar un poco; comienzo a caminar por la calle sin rumbo y me siento totalmente mareada. Después de unos minutos caminando, decido pasarme a otra calle. Veo el semáforo en rojo y en eso me detengo en seco al ver unas luces que se acercan a mí muy rápidamente…