La luna y nosotros

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Summary

"talvez debí notar lo que trataste de decirme aquella noche" Alex es un chico que está atravesando su transición siendo el hijo de una de las mejores diseñadoras del mundo y por si no fuera poco tiene que mudarse a la otra punta del planeta. Eide n es el hijo de la mejor directora de cine del continente pero algo en su vida siempre estuvo mal o eso pensaba hasta que lo conoció a ÉL en un incidente en la banda de su colegio.

Genre
Romance/Other
Author
alex
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
13+

capitulo 1: el gran cambio

—Talves estas exagerando, no lo crees? —dijo karla al otro lado del teléfono.

—No, no estoy exagerando tengo todo el derecho a estar enojado. —respondi yo mientras seguia dando vueltas en mi muy innecesariamente grande habitación.

—dime una razon COHERENTE para que estes enojado—esta vez fue simon quien hablo.

—por si no te habias dado cuenta mi querido amigo simon, ME ESTAN OBLIGANDO A MUDARME AL OTRO LADO DEL MAPA.

—Yo me voy contigo y karla también, te acuerdas?

—osea si pero... Dios tu no me entiendes, karla dile algo.

—algo. —hablo karla con ese estupido tono burlon haciendo que simon soltara una carcajada.

—bien pues me voy a hacer mi drama solito, malos amigos.

—no te me mueras, byes se te quiere. —escuche a simon antes de darle al boton rojo para que la llamada finalizara.

Me tire a la cama de planchazo mientras soltaba un quejido demasiado exagerado provocando que mi hermana Keila se asomara un poco por la puerta de mi recamara y entraba como perro por su casa.

—y ti que te pasa dramático?

Escuche como dejaba una caja vacia a los pies de mi cama y se acostaba encima mio para molestarme y sobre todo para que le prestara atención.

—te voy a acusar con dani para que no te hable.— la aparte de encima mio cuando se distrajo.

Dani era nuestro hermano menor tenia 7 años pero cuando aplicaba la ley del hielo nadie se podia resistir a darle la razon y hacer lo que el quisiera y justamente hoy keila le habia prometido que no me iba a molestar porque (en palabras del niño) yo estaba muy sensible y tenia que tratar bien a sus hermanos menores.

En fin quiero mucho a ese niño, excepto cuando me hace comprarle dulces cuando sabe que estoy intentando ahorrar.

—ay pero que delicado.

—callate y salte de mi pieza, metiche.

—que le paso al princeso mimado ahora?

No conteste y me di la vuelta para darle la espalda y entendiera la indirecta de que quiero estar solo.

En vez de captar la indirecta volvio a subirseme encima y a jalar mi cabello.

Dios mio matame por favor.

—ya quitate keila.

—no hasta que me digas que te pasa.

—nadaaa.

Volvi a sacarmela de encima y sali de mi cuarto a por un poco de agua pero la carechimba segui y seguia jodiendo.

—no me mientas Alex.

—mejor ve a chatear con tu novio o algo.

—pues bien al cabo que ni queria saber.

Dicho eso se fue directo a su habitación y yo decidi seguir su ejemplo y simplemente subir a recostarme otro rato porque sentia que las piernas ya no me daban y como mi vision empezaba a tornarse cada vez mas borrosa.

...

Un mes despues

Dos horas de sueño más tarde (porque no tengo ni idea de porque me da sueño en el pupitre de madera más incómodo del mundo que en mi camita) timbraron para el descanso y no pude ser la persona más feliz.

Me encontré con Oliver y simon unos momentos después y se me fue la alegría al notar que seguían en lo mismo, que obsesión con pelear por cosas que deberían solo interesarme a mí, pero bueno dicen que los que pelean se aman.

― Alex, dile a Oliver que se equivoca y que tú eres el único que decide si se liga al capitán de básquet o no.

― no, mejor dile a simon que él es quien está equivocado y que te conviene más el chico del cine.

― de que me perdí?

― simon dice que estabas ligando con el Capi de baloncesto.

― ah?

― sí, pero Oliver dice que tú estás saliendo con el chico emo del cine.

― en primer lugar, los dos son unos chismosos y en segundo lugar como carajos saben eso o siquiera saben el contexto?

― esa no es la cuestión.

Me gritaron a la vez haciendo que ambos se sonrojaran, me siento muy indignado porque ellos hablan de los miles de rumores de internet y no hablan de lo obvio que es para todos que ellos dos se gustan, pero ninguno va a hacer algo al respecto.

― bueno dejemos hasta aquí el tema y vamos a comer, que me muero de hambre.

Intervino rápidamente Oliver, aún bastante nervioso.

― porque no le dices a simon que te dé su leche? así de seguro se te va el hambre en menos de nada.

Me burle recibiendo un golpe en la nuca como respuesta de simon, Oliver se veía como un primo hermano del tomate.

Llegamos rápido al comedor y mientras yo apartaba una de las materas con mesita del patio los chicos iban a comprarse algo de comer.

Cuando llegaron unos momentos después estaban hablando muy normal como si para nada hubiera insinuado algo sobre lo mucho que se gustaban en secreto pero bueno, que se le va a hacer.

― y llegaron los meseros.

Dijo riendo Oliver, ya más relajado por los comentarios anteriores me pasó un pastel (empanada) de pollo.

― no gracias oli.

Pronuncie casi en un susurro devolviéndole la empanada sin voltearlo a ver por la vergüenza porque a mí me da penita todo.

― ¿por qué no quieres?

― Oliver mejor déjalo estar.

Simon sabía que la comida a veces era un tema delicado para mí, después de todo él es mi mejor amigo desde hace años, incluso convenció a sus padres de que cuando acabara la secundaria lo inscribieran a la misma preparatoria que a mí y lo mismo paso cuando mi madre tuvo que venir a este país porque no podía prosperar en Latinoamérica. Que tontería.

― anda Alex, solo es un pastel, la misma miseria que siempre venden en la caseta de la escuela.

Por evitarme más problemas decidí simplemente aceptar la empanada sin decir más e intentar comer lo más que pudiese o sino bien podría regalársela a una de las muchas chicas que se la pasaban preguntándome idioteces.

―sabían que voy a unirme a la banda del colegio?

Comente al aire para desviar la atención a otra cosa que no sea comida porque si seguíamos discutiendo el tema juro por dios que me iba a dar algo y no voy a morirme en pleno patio escolar.

― wow Alex, saliendo de tu zona de confort eh?

― en realidad siempre me ha gustado las cosas relacionadas al arte y la música, entonces pensé que sería una buena forma de pasar el tiempo.

Oliver se unió a nuestro pequeño dúo de amigos hace una semana, el primer día de clase, entonces no conocía mucho sobre mis gustos, pero como me vio muy interesado en el básquet pensó que era de esos tipos que solo les interesan los deportes.

― bueno pues genial, verdad que si simon.

― aja.

Respondió secamente bille, tenía una mirada que no logre descifrar, iba a mencionar algo, pero justo en ese momento el timbre para volver a clases sonó, solo dan 20 pinches minutos de recreo, 20 NADA MÁS que gentes más tacañas.

Simon se fue sin decir más, siempre me molestó que a veces me evadiera cuando algo pasaba por su mente, pero sabía que en parte yo también era exactamente igual así que no me queje.

Quería ir por él y preguntarle que carajos le pasaba, pero en su lugar me despedí de Oliver y me fui rumbo al salón de mi siguiente clase pasando antes por mi taquilla para buscar mis libros tragándome la idea de ir a por mi mejor amigo.

Cuando llegue me encontré con Karla, que me iba a ayudar a entrar a la banda sin que yo me muriera de pena en el momento en el que me preguntaran que hacía por ahí.

― hola bitch.

Me dijo felizmente, esa era su manera de saludar, ya que su jefa de grupo era maestra de idiomas y como nos tenemos bastante confianza entre nosotros ya se volvió una especie de saludo cotidiano.

― hola, Foz.

Dije en broma, es una de esas bromas de amigos que surgen en burla a alguien que les cae mal, y esa era Daniela ella Iba en el mismo grupo que Karla, pero era pésima en el inglés y pronunciaba la palabra Fox como Foz.

― entonces, vas a entrar a la banda sí o no? Porque ya se lo mencioné a las demás y si tu Alex samuel Díaz dices que no te juro que me cuelgan así que más te vale decir que sí.

― claro que sí.

― bueno pues te veo al final de clases en la entrada y si no llegas te juro por dios que yo misma te voy a buscar a tu salón y te arrastro de las orejas, adiós te quiero mucho amigui.

Sin decir más Karla se despidió y se dirigió a su siguiente clase, ella siempre es así de pasivo agresiva, pero es muy chévere entonces cuando te acostumbras se vuelve cómico.

...

Tres horas más tarde tocaron el timbre para finalizar la jornada y digamos que cierta persona se quedó dormida en cierta clase muy importante y tuvo que quedarse a pedirle a alguien los apuntes para el examen de la siguiente clase (no diré quién soy) y cuando ya faltaba poco para llegar me encontré con simon, y el me detuvo agarrándome del brazo.

― Alex debo hablar contigo.

― tendrá que ser después , ahora debo ir a encontrarme con Karla, me puedes escribir o llamar luego te parece?

Y sin esperar a que respondiera me fui rápido a la entrada, no quería tener esa conversación con él porque sabía exactamente que iba a decirme y no estoy mentalmente preparado para eso, además voy 20 minutos tarde y lo más probable es que el ensayo ya valla a iniciar.

Cuando llegue allí Karla ya estaba esperando con Chaira y Saray, además de otras amigas que también estaban en la banda.

― Díaz dónde estabas?

Me dijo chaira bastante molesta por que ella es de las que tiene una paciencia muy mínima y su paciencia disminuye mucho más cuando tiene que aguantar a Daniela la cual estaba diciendo no sé qué tontería sobre un muchacho que le dio de su agua en educación física.

― perdón es que me dormí, la clase de la maestra de química es de lo más aburrida.

― vamos, en un menos de 5 minutos debe de empezar el ensayo y Alejandro estará ocupado.

Rápidamente me fui con las chicas, y a medio pasillo volví a ver a Simón, pero esta vez con Oliver que vivan los novios le dije en burla y como siempre recibí una mirada de advertencia de billem y otra perfecta actuación de un tomate por parte de Oliver.

Cuando llegamos había más chicos de la banda y aún lado el instructor Alejandro con quién tenían mucha confianza.

― Alejandro, Alex quiere unirse a la banda.

Dijo Karla siendo bastante directa como siempre, yo solo me limite a sonreír y asentir.

― genial, que instrumento quieres?

― tambor.

Dije felizmente, Alejandro sonrió y le dijo a Karla que al ser la mayor de percusión me asignará una caja y esas cosas, bendita seas karlita porque si fuera otra persona lo más seguro es que me moriría de pena.

Karla es redoblante y mayor de toda la percusión, conformada por cajas, redoblantes, platillos y bombos (fuerza karlita)

Chaira es platillos, Isabela es lira, Saray otra amiga es trompeta, Daniela también es de la banda y es corneta.

Siempre hacemos el chiste que es corneta por los cuernos que le puso su ex y dejando de lado eso es malísima tocando cualquier instrumento.

El ensayo de la noche dura una hora y media, de 18:30 a las 20:00, porque los de la jornada de la tarde salen a esa hora.

...

Después del ensayo llegué a mi casa cerca de las 20:30 y como siempre solo estaba mi hermana mayor y mi hermano menor.

Llene mi termo de agua y me fui directo a mi habitación dándole permiso a mi hermano para que comiera mi comida si quiere ya que hoy siento que me va a dar algo si muevo demasiado mi cuerpo.

Mis padres están separados y vivimos con mi mamá que llega cerca de las 21:00 en adelante o a veces está de viaje de negocios y nos deja la casa para nosotros tres por días realmente no entiendo para que se mudó a Londres si se la va a pasar viajando, pero bueno, que se le va a hacer.

Abrí mi teléfono y veo un mensaje de simon tanto por Instagram como por WhatsApp, decidí responder al último porque me queda más fácil acceder a whats porque tengo tantas contraseñas de aplicaciones que demoro bastante desbloqueando insta.

Simon 🖕👌 (si manda mensaje contestar en privado no quiero que me castiguen por una de sus estupideces)

Simon

¿Oye podemos hablar?

19:15 p.m.

Alex

¿Claro, puedo llamarte?

20:37 p.m.

Simon

yo te llamo

20:38 p.m.

Espere un poco y no tardo en aparecer en la pantalla del teléfono que me estaban llamando, tarde un poco en contestar, aún seguía algo nervioso por lo que me fuera a decir. Pero al final conteste.

En la llamada

¿Hola, Alex?

Si estoy acá

Yo este...

¿Qué pasa? ¿de qué querías hablar?

Yo estoy preocupado por ti.

¿Por mí?

Alex apenas tienes energía para mantenerte en pie por unas horas,

pero aun así decidiste entrar a la banda y sigues sin estar Alimentando

a tu cuerpo con algo que no sea agua por días y sé que en realidad es

tu vida y no me incumbe en nada, pero no quiero que a mi mejor

amigo le pase algo malo.

Simon, yo de verdad lamento que tengas que preocuparte por mí, pero sinceramente estoy bien y puedes estar tranquilo de que nada va pasarme.

Tienes que cuidarte más idiota.

Perdón por preocuparte.

Es mejor que hablemos de esto mañana con más calma,

de seguro tu madre ya llegó a casa y adivino que tú

hermano y hermana no se comieron tu comida y te van a regañar.

Es raro como me conoces tan bien.

Cuando te castiguen puedes llamarme y hablar de eso si quieres.

Gracias, adiós

Colgué antes de recibir una respuesta, de verdad ya no aguantaba escuchar cómo se preocupa por mi sin largarme a llorar.

Mi mamá ya había llegado y justo como lo predijo billem estaba enojada porque no me comí ni mi almuerzo ni mi cena.

Ay está será una noche larga.

...

Cuando volví a mi habitación (castigado) sentía que me hervía la sangre.

Mi madre me castigo por no comer y más encima meterme a la banda, Yo simplemente bajé la cabeza y cuando termino me dirigí rápido a mi cuarto.

Estaba dudando si llamar a bille o simplemente sucumbir a ese impulso de coger el bisturí que yacía en mi mesita de noche.

Recordé que lo que me dijo simon una vez “cuando pienses en... ya sabes esas cosas, recuerda que siempre estoy a menos de una llamada y a unas cuantas calles para hacerte cambiar de opinión y por favor no dudes en decirme nada”

Me dijo esas mismas palabras en una de mis muchas recaídas hace unos años cuando mi vida se iba a la mierda.

Pensé que lo mejor sería llamarle y evitar una reprimenda peor por parte de mi madre cuando notará los cortes en mi cuerpo, Siempre acostumbré a cortarme ya sea el abdomen o los nudillos, ya que jamás me importo mucho que mi madre me descubriera y como siempre camino por la casa sin camisa entonces no es un gran secreto para nadie.

Busque su contacto y dude un momento antes de marcar, con bille siempre me ponía a llorar o algo por el estilo y en un momento de miedo colgué y aparte el teléfono de mí y medio segundo después billem me estaba llamando por lo que decidí tragarme el miedo y contesté casi al instante.

Llamada

Simon?

Alex, estás bien? ¿Sucede algo?

Si este... mi madre ya llegó y fue

justo como lo dijiste

Quieres que valla para allá? O prefieres escaparte

y venir aquí? O sino yo puedo ir muy

sigilosamente y entre por tu ventana

Cómo Indiana Jones

Ven, por favor

Cómo Indiana Jones o como

una persona normal?

Solo ven rápido

Fue lo último que le dije antes de colgar y enrollarme entre mi colcha esponjosa y grande porque últimamente estaba haciendo mucho frio y yo siempre eh estado acostumbrado al calor de Colombia.

No me di cuenta de en qué momento de la llamada me puse a llorar, pero tenía las mejillas mojadas por las lágrimas. tampoco me di cuenta de en qué momento empezaron los golpes furiosos de mi madre en la puerta blanca con constelaciones de mi cuarto.

Me levanté cuidadosamente de mi cama, aun enrollado en la cobija con estampado de dálmatas y justo cuando abrí la puerta allí estaba ella, parada a unos centímetros de mi puerta, con esa cara de preocupación que solo ella sabe poner para chantajearme cuando me castiga y hacerme creer que yo me lo merezco completamente.

—Micaela porque no abres la puerta, estaba muy preocupada por ti hija.

Y si ahí va otra vez, desde que salí del closet como trans ella siempre se empeñó en hacer que esa “decisión” no tuviera ninguna validez en lo que a ella respecta y tampoco en ningún otro familiar cercano.

Me quedo en silencio otra vez y solo espero que ella se harté me molestarme y valla a hacer alguna otra cosa y parece que ella va a decir algo más, pero en eso momento tocan el timbre y se va rápido a la puerta.

Cuando abre allí de pie en la entrada estaba simon.

Alice no le dice nada sobre que estoy castigado solo lo deja entrar y ladea la cabeza en mi dirección con una sonrisa de preocupación completamente falsa porque tal parece que aparte de diseñadora también es una gran actriz que se empeña en alejar a todos mis conocidos.

Simon sube los tres pisos para llegar a mi habitación y apenas me ve con los ojos bastante rojos corre hacia mí.

Mi hermana mayor Keila agarra a mi hermanito Daniel y lo dirige a su habitación a tres puertas de la mía, le susurra algo y voltea a verme con esa cara de preocupación que hace que se me encoja el pecho hasta ser solo algo pequeño a comparación de su mirada la cual también refleja algo de decepción la cual, aunque los años pasen sigo sin comprender el por qué.

Cuando simon y yo estamos en mi cuarto completamente solos y con la puerta cerrada me abalanzó sobre él y comienzo a liberar todas las lágrimas acumuladas desde hace unas horas, el solo toma la sabana desacomodada de tengo encima y nos envuelve cómodamente a ambos y nos sentamos en mi enorme cama.

Después de unos minutos en silencio en los que siento que ya no me quedan más lagrimas porque me he quedado seco como uno de esos limones malucos que venden en los mercados.

El me hace una seña para ponerse de pie y yo lo suelto mientras observo como paso a paso se dirige hacia la puerta de mi cuarto, me susurra un “ya regreso” y cierra lentamente mi puerta sin dejarla cerrada completamente por lo que entra una línea de luz a la oscuridad de mi cuarto.

Un rato más tarde simon entra a mi habitación con unas cuantas golosinas y refrescos los cuales gran mayoría solo los va a consumir el en el transcurso de la noche.

Pasamos un tiempo discutiendo sobre que película o serie ver y al decidir ver unos cuantos capítulos de stranger thinks él va al gran closet de limpieza donde se suelen guardar colchones y sabanas y nos instalamos en una pequeña carpa de sabanas almohadas y por supuesto un colchón bastante delgado que encontró y pasamos allí toda la noche.

Cuando simon viene a mi casa siempre se queda a dormir porque según sus palabras prefiere soportar mis lloriqueos hasta por todo un año que estar con su queridísima familia y sobre todo prefiere quedarse aquí en fin de semana porque siempre van a visitar su familia materna y bille no tiene tanta paciencia con su familia.

Sus padres tampoco son una excelente familia funcional, pero al menos es un poco más llevadera que la mía.

Cuando mis padres se separaron hace 14 años, mis dos hermanos mayores se fueron con papá dejándome a mí y a mi hermana con mi madre.

La familia de simon consta de él, su hermano mayor y sus dos padres. Aunque sus padres pelean mucho siguen juntos por la decisión de ambas partes de que un divorcio es muy caro y Oliver y yo especulamos que simplemente ya están tan acostumbrados a tener que estar casados por obligación que no se imaginan lo aburrido que será después del divorcio.

Su hermano mayor es un poco emo, pero a veces es buena gente.

De repente vuelvo de mi pequeño trance de insomnio veo que el sol ya salió y está lo suficientemente arriba para concluir que son cerca de las 10 entonces me dispongo a ir al baño para lavarme y cambiarme de ropa.

Cuando vuelvo simon está hablando por teléfono. Imagine que serían sus padres o su hermano así que no le tome importancia.

—buenos días—dije apenas el colgó— que pasa? Tienes cara de fuchi.

—mis padres dicen que están tan preocupados por mí que hasta parece que ahora me aman, pero cuando les dije que estaba contigo me dijeron que si volvía hoy tendría que estar solo en casa hasta las 22:00 o más porque están donde mis tías víboras.

Dice el bastante seco, si así es mi mejor amigo, cuando es de mañana no quiere saber de nada ni de nadie hasta por lo menos las 7 de la mañana y hoy, aunque no sean las 7 a.m. está de malas por hablar con sus padres tan temprano según su concepto.

Yo suelo dormirme a las 7 o 8 de la mañana, básicamente cuando el cansancio me hace colapsar en mi cama o en cualquier otro lugar y a cualquier hora, pero esta vez no he dormido ni un poco en las últimas 24 horas o más.

Decido no responderle nada y simplemente comer un poco de palomitas que sobraron después del maratón de la madrugada y justo cuando iba a decir alguna tontería para pasar el rato escucho como Alice nos grita que bajemos a almorzar.

Hoy es de esos hermosos días dónde como hasta reventar o eso dice mi madre.

Son las 11 y algo, según el viejo reloj de la cocina que a mi madre no le da la gana de quitar porque según se lo dio su padre, el abuelo que ni ella ni nadie quiso jamás.

Mamá mando a preparar mi almuerzo más temprano porque sabe que tengo que ir a ensayar, además de que es mi desayuno-almuerzo porque siempre me levanto cerca de las 11 o más tarde.

—hola simon, hola Micaela.

Nos saluda alegremente mi mamá, y nos indica con un gesto de mano que pasemos al comedor a sentarnos y cuando los sirvientes nos sirven nuestros respectivos almuerzos Alice vuelve a abrir la boca para decir algún comentario lo suficientemente preocupada para crear su espectáculo de buena madre.

—mica, cariño vas a llegar tarde porque todavía no te has puesto la camisa del uniforme para tu ensayo, tengo entendido que es con jean y camibuso de gimnasia.

—me voy a llevar está camisa por debajo y encima la del instituto.

Respondo en murmullo y me dedico a seguir comiendo mi almuerzo sin prestar atención a la mirada que le da la doña a simon y simplemente ella comienza a darse la vuelta para volver a su recamara y no dirigirnos la palabra por el resto del día.

Keila y Daniel almuerzan más tarde porque tal parece que ahora tienen más ganas de ver la tele que de comer y Alice siempre prefiere almorzar de camino al trabajo y rara vez nos acompaña en la mesa a la hora de cualquier comida.

Al salir de casa son cerca de las doce en punto y voy acompañado de simon debido a que vive increíblemente cerca de la escuela y decidimos ir juntos.

Casi siempre voy a todos lados en moto o en mi skateboard, pero hoy prefiero no manejar por lo que tenemos que esperar a que mi mamá llame al chófer porque ella se reúsa a que use el transporte público en su papel de madre preocupada por el bienestar de su hijo.

Cuando llegamos a el instituto simonse despide de mi y se va con el chofer quien tiene instrucciones de su muy amable jefa de dejar a mi amigo en la puerta de su casa.

Yo por mi parte entro a él gran edificio y en la entrada esperando a el profe están casi todos los de la banda incluyendo a Karla y las demás.

—ALEEEEEX.

Oigo a Chaira gritarme mientras agita su mano para llamar mi atención desde una banca del parqueadero donde está con Karla, Saray, Isabela y Daniela por lo que me dirigí rápido a donde se encontraban ellas y las saludé con toda la alegría que pude conseguir (fue muy poca) y me senté al lado de Karla.

Transcurrieron unos 15 minutos mientras acababan de llegar y todos fuimos a cargar instrumentos.

El cuarto de la banda no era muy grande, las cajas las guardaban al lado de las liras en un pequeño pasillo con estantes, las liras estaban perfectamente alineadas contra la pared de los estantes porqué eran lo suficientemente altos para que entrarán ahí.

Mi caja estaba justo al lado de una lira en el estante inferior y cuando me agache para colocarle el cargador, el dueño de la lira de al lado me estampó el instrumento en la cara al sacarlo.

Dije una maldición en voz baja y por la pena me escapé lo más rápido que pude, pero antes de llegar muy lejos, el tipo me agarró del brazo impidiendo que avanzará más.

—oye lo siento, es que saque la lira muy a lo bruto, perdón por eso.

Parpadeé unas cuantas veces en shock, este chico era muy guapo y por un momento pensé que me iba a golpear por hacerle algún raspón a su lira, pero no fue así.

—está bien, perdón por chocar contigo.

El me dedicó una sonrisa que juro que podría hacer que me derritiera ahí mismo.

—me llamo eiden y tú precioso?

Me susurro al oído haciendo que suelte un brinco por lo cerca que estamos y por como su aliento caliente choco directamente en el lóbulo de mi oreja haciendo que sintiera como mi rostro se calentara de sobremanera.

—s-soy Alex.

—EIDEN DEJA EN PAZ AL POBRE CHICO Y MUEVE TU CULO AQUI!

Grito una chica a lo que eiden se limitó a guiñarme el ojo y susurrar en mi oído una despedida.

Estaba en shock mientras mis pobres neuronas procesaban todos los sucesos previos y mi cerebro estaba en modo no ay servicio hasta que Karla me gritó desde la puerta que me apurara para ir a formar.

—oye porque estás tan rojo?

Me preguntó Isabela cuando llegue con las chicas.

Por nada en especial solo porque un chico de liras súper guapo que por cierto se llama eiden creo que me coqueteo hace menos de una media hora y mi cerebro básicamente se acaba de ir de vacaciones y mis neuronas se quemaron por lo ardiente que esta mi rostro y para colmo no sé porque me parece tan atractivo. Pensó el poco cerebro que todavía funcionaba y todavía no me abandonaba.

Pero la pregunta quedó al aire. Y mi cabeza siguió dando vueltas por todo lo sucedido.