❒ Prólogo ❒
En las relaciones amorosas se gana y se pierde, lo más difícil es cuando hay hijos de por medio. ¿Con quién se va el niño?
Liliana Heeler había pasado por esa situación a sus seis años de edad, pero al final se quedó con su padre y no se arrepentía de nada. Viajaban por el mundo descubriendo nuevos lugares o al menos eso fue hasta sus nueve años de edad.
Su padre había conocido una linda mujer en Japón y al seguir en contacto se enamoraron, decidiendo así salir, pensar en el matrimonio y vivir juntos.... pero para Liliana no había ningún problema, viviría en Japón y estaba emocionada hasta que conoció él hijo de la mujer, en ese momento sabía que nada sería fácil.
Scaramouche Raiden, él era mayor que ella por tres años y desde la primera vez no se dirigieron la palabra. Ambos padres sabían que esto sería demasiado difícil, pero esto apenas comenzaba.
- ¿Ya estás lista? -pregunto su padre tocando la puerta de la habitación-
- Sip -despues de acomodarse los zapatos abrió la puerta recibiendo a su padre- ¿Ella es buena?
- Claro que sí, te va a caer bien tranquila
- Bueno... vayamos
- Solo trata de hablar en inglés, tu aún no sabes mucho japonés y ella no sabe español
- Oh...lo entiendo
Claro, Liliana era latina y su principal idioma era el español, aunque a sus cuatro años fue que empezó hablar inglés por su padre.
Ambos tomaron un taxi y se dirigieron al restaurante que habían quedado, él hombre tomo la mano de su hija para después caminar buscando con la mirada a El. Cuando la encontró con una leve sonrisa se dirigió hacía ella, él ya sabía de su hijo pero su hija no sabía que también tendría un hermanastro.
Apenas llegaron a la mesa las miradas entre los dos niños eran completamente tensas, mientras los adultos hablaban ellos dos se miraban mal y parecía una de esas guerras de miradas, viendo quién miraba peor.
Tal vez, sería muy difícil convivir con ambos niños en casa.
