stargirl.
Antes de leer !
El contenido de esta historia ha sido escrito con el fin de entretener. Aborda contenido sexual +18, lenguaje vulgar y subido de tono.
Recuerda que esto es ficción y no tiene nada que ver nada con la vida real de los idols.
⋆ jisoo top, g!p ! jennie bottom.

“Mi posición no podía evitar que lo estuvieras golpeando fuerte.”

El ritmo frenético de sus embestidas me tenía viendo las estrellas, mi posición no podía evitar que lo estuviera golpeando fuerte, el choque de nuestras pieles era tan vigoroso que podía sentirla completamente dentro de mí. El mármol de la encimera se sentía frío contra mis pechos, mis pezones estaban erectos, la forma en cómo me tenía sometida bajo su mando sólo causaba más excitación en mí.
Mis uñas se aferraban al borde de la encimera delante de mí, siendo lo único que podía sostenerme. Pequeñas lágrimas recorrieron mi rostro sudoroso, pero no de tristeza, eso sería lo último que podría sentir en este momento. Mi mente nublada a causa del placer no me permitía pensar con claridad el hecho de que estaba siendo follada por la mejor amiga de mi novio, en su casa, en su cocina.
Mi espalda se arqueó cómo la de un gato al sentir sus embestidas golpeando fuerte en mi punto G. Sé que no debería llorar, pero joder, como me encanta sentir su gordo y venoso pene dentro de mí.
Me encanta estar siendo follada de manera ruda por Jisoo, porque hasta en eso, es incluso mucho mejor él.
Su agarre se intensificó en mi cintura, pareciera que conociera cada parte de mi cuerpo a la perfección, sabe dónde tocar, sabe cómo hacerme ver el cielo de manera caótica. Nuestros cuerpos encajaban a la perfección, cómo dos piezas de rompecabezas hechas perfectamente para completarse entre sí.
No podía emitir ninguna palabra, pero si le hacía saber con cada gemido y con cada maldición lo mucho que me encantaba cada uno de sus toques en mí.
Y ella, fascinada conmigo me complacía cómo nunca nadie lo había hecho, corriéndose dentro de mis paredes apretadas que al parecer no estaban dispuestas a ceder ante el vacío que dejó al separarse de mí.
Querían más, y yo también.

Narrador omnisciente.
Gimió. Gimió fuerte al sentir como la azabache abofeteaba su trasero rudamente con sus manos. El ardor no tardó en hacerse presente en esa zona del cuerpo y jadeó cuando sintió pequeños besos húmedos en el área recientemente golpeada.
Jisoo estaba arrodillada a sus espaldas mordiendo y chupando su trasero como si de un manjar si tratase. Los ruidos obscenos que salían de su boca enviaron una reacción a su palpitante centro que comenzó a gotear nuevamente en busca de un poco de atención.
—Oh Jennie, parece que estás húmeda otra vez. ¿Quieres que me haga cargo de eso? ¿O prefieres llamar a mi amigo?
—Ah Jisoo... No, te quiero a ti. —confiesa jadeante la morena.
—¿Me quieres a mí? —preguntó la azabache con burla.
—Te quiero a ti, te quiero a ti dentro de mí, por favor, te lo suplico. —jadeó suplicante.
—No siempre puedes tener lo que quieres, cariño.
—Por favor...
—Ahora no, quiero probarte, ¿Puedo?
—Oh s-sí, todo lo que quieras.
La azabache sonrió ladina ante esas palabras. Enredó su propio cabello en sus manos tratando de hacer un intento de coleta. Acercó su rostro a la intimidad de la castaña expuesta ante ella y restregó suavemente su nariz por su hendidura logrando escuchar los jadeos y suspiros de la castaña. Con sus manos tomó firme el trasero de la castaña tratando de inmovilizarla, suspiró al ver la cantidad de fluidos que se colaban por sus piernas apretadas y sin esperar más succionó su vagina logrando que la morena se removiera ante su acción.
—Joder... —gimió arrastrando sus dientes por su clítoris mordiendo levemente sin llegar a hacerle daño. Se movió por toda su cavidad succionando y lamiendo sin dejar ni un solo espacio sin atención. Con sus dedos, tomó sus pliegues y los abre ligeramente para después introducir su lengua en su vagina lentamente.
—Oh por Dios... —gime la castaña al sentir la pequeña introducción en su cuerpo.
Jisoo cierra los ojos y se permite disfrutar follar ese lindo y caliente coño húmedo y rosado con su boca. Su lengua se mueve en su interior de un lado a otro explorando a su antojo, la morena se remueve ante la sensación húmeda dentro de ella. Por su parte, Jisoo decide estimularla un poco más, así que sale de interior sintiendo su barbilla gotear ante los fluidos de la contraria sobre su rostro. Dirige su mano derecha a su intimidad y presiona levemente uno de sus dedos en su entrada.
—¿Quieres esto Jennie? —preguntó la azabache tanteando ligeramente su vagina con su mano.
—Sí Jisoo, lo quiero. —gimió ronco ante la voz firme de la mayor.
—A tus ordenes cariño.
La mayor, sin hacerla esperar más hunde lentamente su dedo en ella ganándose un gemido lleno de satisfacción por parte de la castaña. Al tenerlo dentro, espera uno segundos y comienza a moverlo de arriba abajo bombeando en su interior. Al sentirla un poco menos apretada, agrega otro dedo y la penetra más fuerte y rápido con ellos.
—Oh Jisoo, si así, joder.
La nombrada sonríe satisfecha y como pudo, agregó un tercer y último dedo a su intimidad logrando que la menor arqueara su espalda ante la introducción firme y certera en ella. Gime descontroladamente cuando la mayor bombea directo y al punto en su centro, moviendo y apretando su interior con sus dedos en ella. Con su otra mano, pellizca y retuerce su clítoris un poco fuerte viendo con la castaña se deja caer sobre el mesón de la cocina rendida tratando de mantener su peso sobre sus brazos para no dejarse caer completamente.
Un par de estocadas más y eso bastó para que la morena alcanzara su segundo orgasmo y se dejara caer sobre el mesón completamente satisfecha. Jisoo retira sus dedos de ella y la menor gime de frustración al sentir el vacío que dejó. Con su mano libre, toma por el hombro a la contraria y hace que gire sobre su cuerpo para que la mire directamente a los ojos, levanta sus dejos empapados con los fluidos de la otra y sonríe.
—Lámelos. —ordena con voz gruesa. La castaña asiente y abre la boca ligeramente recibiendo los dedos de la mayor lleno de su propio fluido, y los lame tal y como se lo indicó la azabache. Esto provoca que, de su parte, se produzcan sonidos obscenos y húmedos mientras lame sin dejar ningún espacio sin limpiar. Observa la mirada oscura y deseosa de la otra sobre ella y su acción, sonríe guiñándole un ojo y toma los dedos y empieza a follarse la boca con ellos.
—Maldita sea. —pronuncia la azabache al verla y solo puede imaginarse esa linda boquita alrededor de su pene haciendo lo mismo. Lleva su mano al cabello suelto y castaño de Jennie y lo empuña sobre su mano fuerte ganándose una mirada de reproche.
—Abajo. Ahora.
Ante esas palabras Jennie pasa saliva y hace lo que la mayor le pidió. Se sienta sobre sus piernas y sube la mirada quedando frente a frente ante el pene erecto y goteante de la mayor.
—¿Quieres hacer algo por mí, cariño?
—Sí, lo que pidas.
—Vamos corazón, sabes lo que quiero.
La menor asiente y se remoja los labios para tomar entre sus manos la polla de la azabache y lo aprieta sobre ellas logrando ver como una línea fina de semen gotea por su orificio, miró a la mayor y esta le dio un asentimiento seguro, para después acercar su boca al falo y presionar su boca en él.
—Jennie...
—¿Sí?
—Tómalo todo.
La menor aprieta sus piernas sintiendo como la humedad volvía a aparecer, gime suavemente y abre su boca introduciendo la polla de la mayor lentamente en ella.
Dios mío, es tan grande y suave.
Saliva ante la introducción en su boca y se aparte de ella para después volver a tomarla subiendo y bajando su cabeza alrededor de ella. Con su mano libre toma las bolas y las acaricia mientras su boca hace todo el trabajo. No llega a tomarla por completo debido al tamaño de su extensión, pero juega con ella al tomarla con su mano derecha y comenzar a masturbarla, mientras su boca la chupaba sin pudor y su mano izquierda masajeaba sus bolas.
La azabache estaba hecha un caos, su vista se nubló ante tal estimulación. Se sentía en el mismísimo cielo.
La menor siguió en su labor satisfecha al escuchar los constantes gemidos y maldiciones que lanzaba la mayor. Solo bastó un par de estimulaciones más para ver como el abdomen de esta se contrajo a su vista para después sentir ser llenada por completo en su boca.
—Jodida mierda, no sabes la vista tan caliente que tengo desde aquí. —murmuró la azabache mirándola a los ojos. Jennie se alejó de su miembro y aún con su vista fija en la mayor, tragó su eyaculación limpiándose con el dorso de su mano los restos que quedaron en la comisura de sus labios.
La mayor la toma del rostro, la levanta y sin pensarlo, la azabache se lanza a sus labios para fundirse en un apasionado y necesitado beso.
—Me encantas Jennie. Lástima que tengas dueño. —murmura la azabache cuando el beso se deshace.
—Eso se puede arreglar, Jisoo. —responde la morena de manera juguetona.
—¿Sí? ¿Y cómo? —pregunta la mayor con una sonrisa burlona en su rostro.
—Tengo mis métodos. —responde simple.
—Esperaré los resultados.
La castaña asiente y se aleja de la mayor para caminar débilmente hacia las escaleras que dirigen a la segunda planta.
—¿Qué haces viéndome el trasero? —cuestiona la menor al ver la para nada descarada mirada de la mayor sobre su cuerpo desnudo. —Jongin aún tardará un rato, ¿No quieres una segunda ronda? Porque yo me muero por tener tu polla dentro de mí otra vez. —ronronea guiñándole un ojo a la azabache de manera coqueta.
Jisoo no supo en qué momento llegó hasta la morena y la atrapó entre sus brazos mientras terminaban de subir las escaleras a pasos y besos torpes.
Definitivamente les esperaba una segunda ronda muy larga y caliente.

escrito por: © jensoour