Chapter 1: Welcome to Seúl
1: Llegada a Seúl
El avión aterrizó suavemente en el Aeropuerto Internacional de Incheon. Sky tomó su bolso de mano y bajó del avión con pasos firmes, su expresión serena y su mirada analítica recorriendo cada detalle del lugar. A pesar de haber viajado incontables veces por el mundo debido a la empresa de su padre, esta vez era diferente. No era un viaje de placer ni un compromiso familiar; esta vez, estaba allí por su propia decisión.
Mientras caminaba hacia la salida, su largo cabello ondulado se deslizaba por su espalda con cada paso. Vestía con sencillez, sin marcas ostentosas ni accesorios llamativos. Sabía perfectamente que, aunque podía permitirse cualquier lujo, no quería atraer la atención innecesaria. Su objetivo en Seúl era claro: aprender todo lo posible sobre la industria musical y luego regresar a su país con un conocimiento más profundo del K-pop y la producción.
Después de recoger su equipaje, se dirigió a la salida, donde un chofer la esperaba con un cartel discreto con su nombre. Lo había contratado con anticipación para evitar cualquier inconveniente, pues, aunque hablaba coreano con fluidez, no quería perder tiempo lidiando con taxis o transporte público después de un vuelo tan largo.
—Bienvenida a Seúl, señorita Sky —saludó el hombre con una leve reverencia.
—Gracias —respondió ella con un acento casi perfecto, lo justo para no parecer completamente nativa, pero sin delatar su nacionalidad con facilidad.
El viaje hasta su nuevo hogar fue silencioso. Mientras el automóvil recorría la ciudad iluminada, Sky observó con calma los rascacielos, las calles ordenadas y la gente que aún caminaba por las aceras a pesar de la hora. Seúl tenía un ritmo vibrante, diferente a lo que estaba acostumbrada, pero no se dejó impresionar. Su mente estaba enfocada en su propósito.
Su apartamento estudio estaba ubicado en un exclusivo edificio en un barrio tranquilo. No era ostentoso, pero sí seguro y discreto, tal como lo había solicitado. El lobby tenía una decoración moderna y minimalista, y el conserje la recibió con cortesía antes de entregarle las llaves y mostrarle las instalaciones básicas.
Al entrar en su nuevo hogar, Sky recorrió el lugar con la mirada. Todo estaba en perfecto orden: una pequeña sala con muebles cómodos, una cocina equipada, un dormitorio con una gran ventana que ofrecía una vista panorámica de la ciudad y, lo más importante, un espacio con una mesa de trabajo y estantes vacíos listos para llenarse con partituras, cuadernos y libros.
Se dejó caer en el sofá con un suspiro, no por cansancio, sino para tomar un momento y asimilarlo. Ahora sí, su vida en Seúl comenzaba.
Primer día en Harmony Music
El primer día en la empresa de entretenimiento fue justo como lo había planeado: pasó desapercibida… hasta que no pudo hacerlo más.
Desde el momento en que entró al edificio de Harmony Music, la compañía donde trabajaría temporalmente como productora musical, sintió las miradas sobre ella. Era inevitable. Era extranjera, joven y con una apariencia que, sin querer, llamaba la atención. Aun así, caminó con seguridad hasta la recepción y presentó sus documentos.
La recepcionista la miró con curiosidad antes de indicarle la oficina del departamento de producción. Sky agradeció en coreano y se dirigió al ascensor.
En cuanto llegó, fue recibida por el director del área, un hombre de mediana edad que le explicó brevemente sus funciones.
—Tu trabajo aquí será ayudar en la producción de pistas, hacer arreglos cuando sea necesario y colaborar con los compositores y artistas en la creación de música. También podrías encargarte de la revisión de letras y sugerencias para melodías.
Sky asintió sin decir mucho. No necesitaba explicar que tenía conocimientos en composición y producción desde hacía años. Había aprendido de los mejores y, aunque no necesitaba demostrar nada a nadie, tenía claro que no haría un trabajo mediocre solo por mantenerse al margen.
Le asignaron un escritorio en un estudio compartido. El lugar estaba lleno de jóvenes productores, algunos ya reconocidos en la industria y otros aún en formación. Pronto comenzó a notar que la curiosidad hacia ella crecía.
—¿Has trabajado en la industria antes? —preguntó un productor después de un rato.
Sky se encogió de hombros con indiferencia.
—Un poco —respondió sin dar detalles.
Algunos insistieron en hacer más preguntas, pero su actitud reservada los desalentó. Pronto, cada quien volvió a su trabajo, y ella comenzó a explorar los archivos de la empresa, familiarizándose con el estilo musical que manejaban.
Pasaron los días y, aunque Sky intentó mantenerse en la sombra, su talento empezó a notarse. No solo tenía oído para la música, sino que su capacidad de encontrar errores en arreglos y mejorar pistas con rapidez impresionó a más de uno.
—¿Cómo es que entiendes tan bien la estructura musical del K-pop? —le preguntó uno de los productores veteranos después de que ella corrigiera una melodía con una precisión sorprendente.
Sky sonrió levemente.
—Solo escucho con atención —respondió sin revelar más.
Pero los rumores dentro de la empresa no tardaron en surgir. La joven extranjera no solo era talentosa, sino que además parecía saber mucho más de lo que decía. Algunos creían que debía tener conexiones importantes, otros pensaban que había trabajado en la industria antes, pero nadie tenía pruebas.
A pesar de la atención, Sky mantuvo su actitud fría e inexpresiva. No era grosera, pero tampoco se esforzaba por hacer amigos. Su único objetivo era aprender y, una vez cumplido, se marcharía sin mirar atrás.
Sin embargo, lo que no sabía era que su presencia en Harmony Music no pasaría desapercibida por mucho más tiempo. Había llamado la atención de personas que podrían hacer que su estancia en Seúl fuera mucho más complicada de lo que imaginaba.
Primera Mirada
Sky caminaba por los pasillos de Harmony Music con la misma serenidad con la que hacía todo en su vida. Su mundo giraba en torno a su trabajo, su música y el propósito con el que había llegado a Corea. Nada más importaba.
Llevaba un cuaderno en la mano, con algunas notas y ajustes para una nueva canción en la que estaba trabajando. Su largo cabello se movía suavemente con cada paso, su ropa era sencilla pero con un aire de elegancia natural. No buscaba llamar la atención, pero su sola presencia era suficiente para atraer miradas, aunque ella parecía completamente ajena a ello.
Jinhyun la vio por primera vez en uno de esos momentos.
Él iba camino al estudio, acompañado por un par de miembros de su grupo y uno de los managers. Alto, atractivo y con un aura de confianza que lo hacía destacar, era una de las estrellas más grandes de Harmony Music. Su grupo estaba en la cima de la industria, con miles de fans alrededor del mundo y una reputación impecable. Jinhyun lo sabía, y aunque no era insoportable con su fama, tenía la seguridad de alguien que sabía lo que valía.
Pero en cuanto la vio, su paso se desaceleró ligeramente.
Era extraño. En una empresa llena de idols, productores y compositores, todo el mundo intentaba destacar de alguna manera. Algunos se vestían llamativamente, otros exageraban su actitud para impresionar, pero ella… ella caminaba como si no hubiera nadie más en el edificio.
Su rostro era sereno, con una expresión distante, casi indiferente al mundo que la rodeaba. Era bonita, de eso no había duda, pero no parecía esforzarse en lo más mínimo por serlo. Su cabello larguísimo caía con ondas suaves, como si ni siquiera hubiera pensado en peinarlo con esmero, y su piel blanca tenía un brillo natural. Era pequeña, lo que contrastaba aún más con la seguridad con la que se movía.
—¿Quién es ella? —preguntó Jinhyun en voz baja, sin apartar la vista de la joven.
Uno de sus compañeros de grupo siguió su mirada y luego se encogió de hombros.
—Creo que es la nueva productora extranjera. He escuchado a algunos hablar de ella. Dicen que es talentosa, pero no socializa mucho.
Jinhyun arqueó una ceja.
—¿Extranjera?
—Sí. No sé de qué país, pero al parecer es muy reservada. Ni siquiera parece emocionada por estar aquí.
Jinhyun observó cómo Sky giraba en una esquina y desaparecía de su vista sin siquiera notar su presencia.
Interesante.
Estaba acostumbrado a que la gente lo reconociera de inmediato, a que al menos le lanzaran una mirada de curiosidad o admiración. Pero ella… nada. Ni siquiera una mínima reacción.
Su curiosidad se encendió como una chispa.
Desde ese día, sin proponérselo del todo, Jinhyun comenzó a notar más su presencia. No era intencional, simplemente parecía que cada vez que pasaba por los estudios o los pasillos de la empresa, sus ojos la encontraban sin buscarla.
Y cuanto más la observaba, más intrigado estaba.
Sky no encajaba en la dinámica de Harmony Music. No intentaba caerle bien a nadie, no se esforzaba por destacar ni por ser parte del mundo del entretenimiento. Simplemente existía en su propio espacio, completamente absorbida por su trabajo.
Para Jinhyun, eso era algo nuevo.
Y lo nuevo siempre era peligroso… porque era imposible de ignorar.
Cada día, la curiosidad de Jinhyun hacia Sky se volvía más palpable, tanto en sus preguntas indirectas como en las miradas furtivas que intentaba disimular. Sin embargo, Sky, que se había acostumbrado a los juegos de las empresas, pronto empezó a notar el exceso de atención que le prestaba Jinhyun. Aunque él intentaba mantener la compostura, los cuchicheos de los demás no pasaban desapercibidos para ella. Sky no era tonta; sabía perfectamente que algo se cocinaba detrás de esas observaciones tan insistentes.
Al principio, pensó que tal vez era sólo una coincidencia, que las conversaciones que Jinhyun iniciaba a su alrededor eran simplemente parte de su trabajo. Pero la realidad era que su interés había pasado de lo profesional a lo personal. Sky no podía ignorarlo. Se dio cuenta de que estaba siendo observada más de lo que le parecía adecuado. Cada mirada, cada palabra que Jinhyun le dirigía tenía un tono de investigación, de querer descubrir algo más profundo, algo que ella no estaba dispuesta a revelar.
A lo lejos, miraba cómo los demás se movían como piezas de un tablero, pero ella nunca permitiría que la incluyeran en ese tipo de intriga. Sabía que en el mundo corporativo, las personas eran capaces de hacer cualquier cosa para obtener ventaja, y ella no quería ser parte de eso. Aunque su fachada era inquebrantable, el conflicto interno comenzaba a hacer mella. ¿Debería confrontarlo? ¿O simplemente seguir el juego y esperar que su interés se desvaneciera? A medida que pasaban los días, la incomodidad crecía, pero también la determinación de no ceder ante ese tipo de manipulación.
Lo que Sky no sabía era que su presencia había atraído la atención de alguien más, alguien con intenciones mucho más profundas. Uno de los ejecutivos de la empresa, conocido por su astucia y por su capacidad para ver más allá de las sonrisas y promesas, había decidido investigar a Sky en secreto. Aunque su enfoque era sutil, la investigación fue exhaustiva. Ningún detalle quedó fuera de su alcance.
A través de fuentes discretas, comenzó a recabar información sobre el estatus de Sky: su formación académica, sus habilidades excepcionales, su reputación en la industria y, lo más intrigante, su capacidad para manejar situaciones complejas. A medida que la investigación avanzaba, el ejecutivo descubrió que Sky no era una persona común. Su potencial era vasto, pero había algo más profundo, algo en su historia que no encajaba en las narrativas habituales. Sus orígenes, las conexiones que aún mantenía, el misterio que la rodeaba… Todo apuntaba a que Sky podría ser mucho más que una simple pieza en el ajedrez corporativo.
Lo que más intrigaba al ejecutivo, sin embargo, era el hecho de que Sky parecía ser consciente de la atención que le prestaban, pero no mostraba ningún interés en aprovecharla. Este desconocimiento de su propio poder, esta indiferencia a las dinámicas del poder, podría ser tanto una bendición como una maldición para ella.
Mientras tanto, Sky continuaba sin saber que había una red de observación que la seguía de cerca, y su lucha interna crecía. ¿Debería tomar las riendas y jugar a su favor, como muchos lo harían en su lugar? ¿O seguiría siendo una pieza más, ignorante y alejada del juego que todos parecían estar jugando?