¿obra del destino?
La luz comenzó a filtrarse por mi ventana despertándome de a poco y yo sin muchos ánimos de hacerlo.
-Ah... Demonios... ¿Qué hora es?
Miré hacia el reloj que se encontraba sobre la mesita de noche al lado de mi cama y maldije un poco al notar que ya pasaban de las 10 me dispuse a dormir un rato más cubriendo mi rostro con las cobijas.
-¿Sabías que suenas como una vieja por las mañanas?
Escuché decir a la chica que descansaba a mi lado mientras se estiraba un poco y me dedicaba una dulce sonrisa.
-Si, yo también te amo...-Respondí con un pequeño tono de sarcasmo dejando escapar un pequeño bostezo-
-Oh vamos jajaja... No estarás molesta porque no te deje dormir anoche ¿verdad? – Se movió un poco de su lugar acercando más su cuerpo al mío-
-Claro que no -Deposité un suave beso sobre sus labios- ¿Sabías que te amo mucho?-
-¿Mmm? Alguien despertó muy dulce el día de hoy -Correspondió el beso con una dulce sonrisa acariciando mi mejilla- Yo también te amo mucho...
-¿Estarás siempre conmigo? - dije haciendo un pequeño puchero y acurrucándome contra ella-
-...yo siempre estaré aquí, incluso si no puedes verme -colocó su mano sobre mi pecho y se acercó para besarme.
Lo que comenzó como un beso suave comenzó a intensificarse y para cuando me di cuenta ya estaba sobre mi.
Sus labios bajaron lentamente hasta llegar a mi cuello, dejando un rastro de sus besos en el.
-No sabes cuánto te deseo ahora mismo... -Sentí una pequeña corriente eléctrica recorrer mi cuerpo al escuchar sus palabras- No estarás cansada...o ¿sí? Solo lo hicimos un par de veces anoche -Sonrió divertida-
-¿Quién está cansada? -Giré sobre nuestros cuerpos para quedar sobre ella y deshacerme de la poca distancia que quedaba entre nosotras con un beso -No me cansaré nunca de decirte lo mucho que amo Rouxi...-
-Lo sé cariño... ¿Qué te parece si te preparo el desayuno? -Se abrazó a mi cuello-
-Está bien... Pequeña gatita, te dejaré ir esta vez -besé su frente y me dispuse a levantarme-
Jamás podré encontrar las palabras correctas para describir la felicidad y la calma que me provocaba despertar al lado de la persona que amaba cada mañana.
Hacer nuestro día a día y sin importar cuan ocupado o agotador fuera nuestro día; contar los minutos para volver a casa, a sus brazos.
¿Creen en los encuentros predestinados?
Bueno, yo no era el tipo de persona que creyera en esas cosas, pero ella, sin duda ella hizo que mi vida diera un giro de 180°.
Nuestra historia está grabada en mi piel desde el primer día.
La conocí al mudarme a Nueva York, mi mejor amigo que vivía ahí en ese entonces me ayudó a conseguir un pequeño departamento en el cual quedarme mientras conseguía algo mejor, había pasado apenas una semana viviendo en Nueva York cuando la conocí a ella, a Rouxi...
-flash back-
-¿Estas jugando verdad Mad? Cuantas veces debo decirte que dejes de buscarme citas...-Le reclamé al chico del otro lado de la línea apagando el televisor frente a mi.
-Vamos Alex, ¿Cómo sabes que no te agradan si no les das una oportunidad? además recuerda que no todas tus citas han salido tan mal -dijo en un tono algo divertido-
-¿Cómo lo sé? ¿No han sido todas iguales hasta ahora? Solo quieren divertirse un rato, que las invite a beber, les compre cosas...y cuando se aburren, o encuentran a alguien mas, solo fingen que nunca pasó. Ese tipo de chicas solo quieren que...
-Que tengas sexo con ellas -Me interrumpió- sí, sí, suena tan mal y abrumador- Me recalcó con un poco de sarcasmo- en fin, te propongo algo...
-Olvídalo Mad, en serio, me estoy cansando de estos juegos de una noche -Suspiré a punto de colgar el teléfono-
-Bien, solo escucha, esta será la última, lo juro. Estoy organizando una pequeña reunión en un bar que se encuentra convenientemente cerca de tu departamento, será con unos viejos amigos, y sé que hay alguien que podría captar, aunque sea un poco tu atención, te juro que si no funciona...yo mismo te llevare a la tienda de mascotas a comprar a tu primer gato....
-Ja Ja Ja...que gracioso Mad -Caminé hacia la cocina y abrí el refrigerador, el cual para mi mala suerte estaba vacío- ahh...maldición...-Suspiré al caer en cuenta que tendría que salir a hacer las compras.
-¿Entonces? -Interrumpió mis pensamientos- ¿Iras? Por favor...por favor...di que si...-comenzó a suplicar-
-¡Bien! Maldición...si con eso dejarás de joderme de una vez por todas...supongo que yo... -
-¡Genial! Te mandaré la dirección ¡ahora mismo! -exclamó emocionado-
-Si si...haz lo que quieras. Ahora si me disculpas, debo salir a hacer unas cosas -Colgué antes de que pudiera responderme algo más.
-¿Porque debe ser todo esto tan molesto? -Tomé mi chaqueta, algo de dinero junto con mis llaves y me dispuse a salir.
-Mmm ¿Qué debería comprar? Últimamente paso mucho tiempo trabajando y me salto las comidas...tal vez algunas pastas y cosas enlatadas...
Caminé hacia el supermercado más cercano mientras hacia una lista mental de lo que compraría. Realmente hacer las compras no era algo que me emocionara tanto.
Una vez dentro tome un carrito y comencé a llenarlo con lo necesario; mientras debatía sobre que cereal llevar el sonido de mi teléfono me sacó de mis pensamientos, era un mensaje de Mad, enviándome la dirección de la reunión
-¿En serio debo hacer esto? ¿Es mucho pedir un poco de tranquilidad? -Guardé mi teléfono en el bolsillo decidida a ignorarlo un rato más.
Finalmente opté por las hojuelas cubiertas de miel. Era suficiente para sobrevivir una semana más.
Mientras esperaba mi turno en la fila, mi teléfono volvió a sonar, al notar que era una llamada simplemente lo ignoré pero él estaba siento muy insistente.
-¿Ahora que Mad? -pregunté un poco molesta-
-Solo quería advertirte que no vayas a pensar en una manera de escaparte de esto ¿ok?. Trabajas mucho, así que salir un poco no te hará daño. Te veré a las 9 ¿de acuerdo?
-Si, si, papá, lo que tu digas-
-¿Qué? Tu eres más vieja que yo, por si no lo recuerdas -Me reclamó un poco ofendido- encima de que me ofrezco a ayudarte...
-¿Quién siquiera pidió tu ayuda? -Me quejé comenzando a molestarme- Te quiero viejo...pero a veces eres muy irritante, ¿lo sabias?
-Pues perdón por hacer tu vida un poco interesante ehh...
-¿Interesante? Solo me buscas chicas para tener sexo con ellas, si yo quisiera hacer mi vida más interesante de ese modo ni siquiera necesitaría tu ayuda, yo misma puedo hacerlo-Reclamé molesta.
-¿Disculpa...? -Una señora que estaba detrás de mí me interrumpió- ¿Podrías avanzar? La fila se está retrasando...-me dijo un poco nerviosa-
-Ah...disculpe...-Moví el carrito hacia enfrente- Como sea...debo colgar, nos vemos más tarde, supongo -Me despedí mientras comenzaba a sacar las cosas de mi carrito para pasarlas a la cajera.
-Disculpe...señorita...-La señora se dirigió a mí nuevamente-¿Porque no contactas a alguien en internet para un encuentro así? hoy en día hay muchas....
-Woh Woh... ¿qué? -Seguramente el tono de mi rostro se volvió rojo, porque comencé a sentir un poco de calor- yo no estoy....
-Entiendo entiendo, es normal querer desahogar ciertos deseos a esa edad -Esta vez me sonrió haciendo que me pusiera más nerviosa-
-¡No no...! De qué habla yo ni siquiera...
-Oh, jovencita, no hay de qué avergonzarte, a tu edad yo...
-Woh...Woh...un momento por favor, no hace falta que me dé detalles...entiendo ¿ok? -Traté de finalizar aquella conversación lo antes posible.
Las personas que estaban cerca comenzaban a mirarnos haciéndome querer salir corriendo de aquel lugar.
-Solo...yo solo... ah, ¿olvídelo quiere? -Saqué el dinero de mi bolsillo y me acerque a la cajera- ¿Cuánto te debo?
-Yo creo que eres muy linda, no deberías preocuparte por conseguir a alguien con quien tener sexo ¿sabes? -me sonrió como si quisiera consolarme-
-¿Qué demonios...?
Al parecer la noticia de hoy sería acerca de la pobre chica que estaba necesitada de atención para calmar su deseo sexual
-Ahhh...solo dime cuanto te debo por favor.
Después de buscar donde enterrar mi vergüenza me dirigí a casa tan pronto como pude. Más tarde haría pagar a Mad por aquello.
-Tengo que trabajar en mi libro y necesito concentrarme....y pensar que debo arreglarme para la tonta reunión de Mad.
Crucé el umbral de mi puerta para dejar las compras y apenas cerré la puerta escuché un ruido fuerte en el pasillo
-¿Qué dem...?
Salí para comprobar y allí, a medio pasillo, se encontraba una chica de rodillas intentando juntar sus pertenencias y ponerlas dentro de una caja.
Me acerqué tan pronto como pude para ayudarla.
-¿Estás bien? Ese fue un gran golpe...-Me hinqué para ayudarla a recoger sus cosas-
-¿Eh...? Si, yo...estoy bien... gracias yo...-Nuestras miradas se encontraron.
Eran unos hermosos ojos color celeste los que tenía frente a mí acompañados de unas pestañas bastante largas...su cabello era un poco largo también, apenas le llegaba un poco más allá de los hombros...su piel era blanca y suave...una nariz pequeña...y unos labios carnosos...que lucían muy suaves...y ¿espera que?
-¿Disculpa...? -volvió a llamar mi atención-
-Ahh...yo...lo siento -Me levanté y le extendí la mano para ayudarla a incorporarse ¿Cuánto tiempo la había estado mirando?-
-Gracias... -me sonrió dulcemente, maldición nuevamente no pude evitar mirar sus labios...- Rouxi...
- ¿Ah...? -seguramente tenía una mirada de tonta porque ella comenzó a reírse-
-Mi nombre es Rouxi -Con su mano libre acomodó un pequeño mechón de su cabello detrás de su oreja.
-Yo...-no lo había notado hasta ahora, pero seguía sosteniendo su mano, la solté rápidamente- Mi nombre es Alex...es un placer Rouxi -Traté de parecer calmada, pero lo cierto es que...esos ojos celestes me miraban tan profundamente que mi mente se quedó en blanco- Yo eh... ¿necesitas ayuda con eso? Parece pesado...
-No te preocupes, no quisiera molestarte -Me volvió a sonreír mientras levantaba la caja-
-¡...ah! no es ninguna molestia en serio -Tomé la caja del otro extremo y asentí con la cabeza indicándole que podía soltarla.
Después de unos segundos ella accedió y me dejo cargar aquella caja...carajo...si estaba algo pesada, traté de disimular lo mejor que pude y comencé a caminar, me distraje tratando de adivinar que podría haber dentro, que ni siquiera noté que ella no me estaba siguiendo.
-emm... ¿Alex? -trató de llamar mi atención- ¡Alex...! -subió el volumen de su voz haciendo que volteara un poco confundida-
-¿Qué pasa? -la miré curiosa-
-Bueno...veras -Rascó su mejilla- en realidad me dirigía al piso de arriba -se rio levemente mientras me señalaba las escaleras que se encontraban al lado contrario de donde yo estaba.
- ¿ah...? Eh...si claro...yo no...-comencé a caminar de regreso hacia ella- ...que tonta...agh...ahora pensara que soy una idiota...-me maldije en voz baja-
-¿estarás bien? Debemos subir las escaleras y...
-Claro que estaré bien, tranquila, solo...camina delante de mí -le dije un poco apenada-
-jajaja...ok ok, lo tengo -me dijo divertida mientras comenzaba a subir las escaleras frente a mi-
-Serás idiota...-suspiré agitando suavemente mi cabeza.
Hasta ese momento no había notado lo corto que era su vestido, sus piernas eran largas...y delgadas...parecían tan suaves...Y ese vestido...¡no! ¡quiero decir...! ¡Solo termina de subir las tontas escaleras...! Me regañé nuevamente.
Sin darme cuenta ella se detuvo frente a mi provocando que chocara con ella
-¡ah! Lo siento mucho en serio...-tonta tonta...agh...-
-Vamos, no te preocupes-me dijo mientras buscaba sus llaves y abría la puerta- Puedes dejarla en el pasillo, más tarde me ocupare de ella-
-Claro...-Respiré un poco aliviada después de librarme del peso- Bueno...será mejor que me vaya ahora, estaba por prepararme algo de almorzar.
-¿Aún no almuerzas? Bueno déjame agradecerte por la ayuda, te invito a almorzar algo -Se hizo a un lado para dejarme pasar-
-No no...tranquila, no es para tanto, yo solo regresare ahora-
-Nada de eso, vamos -me tomó del brazo haciéndome caminar dentro de su apartamento- ignora todas las cajas a medio abrir jeje.
-¿Vas a mudarte? -pregunté curiosa-
-Si, llegue hace unos días, la verdad es que no he tenido tiempo de desempacar -respondió mientras buscaba algunas cosas en su alacena- ¿te apetece algo de pasta?
-Seguro, suena bien -le sonreí mientras me sentaba- y... ¿vives sola...?
-Así es, ¿Qué hay de ti? -Comenzó a prepararnos el almuerzo, casi parecía una princesa, tocando todo con cuidado y agilidad-
-Llegué hace una semana, un amigo mío me ayudó a encontrar este lugar-
-¿En serio? Yo vine buscando nuevos aires jaja y resultó que uno de mis amigos también vive en la ciudad -explicó- en lo personal no me gustan mucho las mudanzas ¿sabes? Si por mi fuera, todas mis cosas se quedarían dentro de las cajas -me guiño un ojo mientras se recargaba sobre la barra que dividía la cocina y el comedor-
-Te entiendo, en serio, es tan molesto tener que desempacar y ordenar todo. -Sonreí mientras servía el almuerzo.
-Espero que te guste...yo no...acostumbro cocinar mucho jajaja-admitió divertida-
-Seguro esta bueno -le dije mientras ella colocaba los platos frente a nosotras y se sentaba-
-En ese caso...comamos, ya pasa de medio día y muero de hambre-
Ni siquiera presté atención al reloj, solo platicamos de cosas al azar, era realmente divertida, y agradable, tal vez vivir en ese edificio no estaría tan mal después de todo.
-Gracias por el almuerzo, yo...Ya debería irme ahora, tengo algo de trabajo pendiente -suspiré tan solo de pensar lo atrasada que ya estaba-
-ah, está bien, gracias por la compañía, es muy agradable charlar contigo-me acompañó hasta la puerta- espero que podamos repetirlo.
-Seguro...sería un placer-sonreí un poco nerviosa-
-Bueno, si buscas algo de compañía, sabes dónde encontrarme jajaja -volvió a sonreír antes de despedirme y cerrar la puerta.
Para cuando entré a mi apartamento, fui consiente de lo atrasada que estaba con mi trabajo, debía comenzar ahora.
No me separé de la computadora en un largo largo rato, mi cuello dolía, pero no me permitiría mas distracciones sin antes lograr un buen avance.
Ahhhhh por fin...-exclamé cansada- Debes dejar de ser una adicta al trabajo Alex...-me reprendí en voz alta.
-Aún tengo algo de tiempo...-Apagué mi laptop y la dejé sobre el sofá- Tomaré una ducha.
Preparé la tina, puse algo de música y me dispuse a relajarme, y vaya que me relajé...cuando salí del baño miré el reloj...- ¿9:15? ¡Cuánto tiempo estuve ahí metida? Carajo...-Me apresuré a cambiarme y como era de imaginar, Mad ya estaba buscándome, el teléfono no dejaba de sonar-
-¿diga...?
-¡no! ¡No trates de poner alguna excusa! ¿Dónde estás? Dime que no lo olvidaste -me preguntó algo molesto, si algo no le agradaba a este tipo...era la gente impuntual, y yo...bueno, soy una de esas personas a veces-
-Cálmate ¿quieres? Solo tomaba una ducha saldré en 20...-mi teléfono permanecía entre mi hombro y mi mejilla, mientras trataba de buscar algo que ponerme-
-¡que sean 10! -Me advirtió- estaré esperando...y será mejor que te pongas algo lindo ¿ok? -esto último me lo dijo con un tono un tanto sugerente-
-si si, ya voy...dame unos minutos...-colgué-
-¿Qué se supone que debería usar? ...-trataba de combinar mis atuendos, pero nada me convencía.
-ahh...al demonio.
Me puse unos jeans azules, unas botas de piel negras, una blusa blanca algo escotada sin mangas y una chaqueta negra de piel...
-De algo a nada...pudo estar peor.
Me mire rápidamente al espejo, busqué mis llaves, tomé mi cartera y salí de mi departamento tan rápido como pude.
-Ahora bien... ¿Dónde carajos está el maldito bar? -revisé la dirección que Mad me había mandado pero no lograba entender nada-Genial lo que me faltaba -me quedé al pie de las escaleras tratando de adivinar como llegar -¿debería pedir un taxi? Pero si está cerca...no tiene caso...
-¿Alex?
-Mis pensamientos fueron interrumpidos por una voz familiar, voltee para encontrarme a la dueña de esa voz suave-
-Que coincidencia encontrarte nuevamente ¿vas a salir? -se acercó a mí dedicándome una linda sonrisa-
-Si yo...bueno...
¡Carajo! ¿Por qué se veía tan bien? Esta vez llevaba un lindo vestido de color negro, algo escotado y lo suficientemente corto para dejarme admirar sus piernas, su sacó descansaba sobre su antebrazo, dejando sus hombros al descubierto, a diferencia de esta mañana su cabello se encontraba recogido, dejándome apreciar mejor las facciones de su rostro.
- Y... ¿a dónde te diriges? -interrumpió mis pensamientos-
-Ah yo...bueno, me reuniré con un amigo en un bar cerca de aquí, pero...no se llegar.
-Déjame ver -estiró su mano y tomó mi teléfono.
Miró la pantalla unos segundos para después tomar mi mano- Vamos, puedo llevarte ya que aparentemente nos dirigimos al mismo lugar -Caminó alegremente sin soltar mi mano- La verdad es que voy un poco retrasada jajaja...
-¿ah...? -concéntrate carajo- gracias Rouxi...la verdad es que, yo también voy algo tarde -admití-
-Bueno aún no es tan tarde, relájate -trató de calmarme.
Era verdad, el lugar no era muy lejos, caminamos un par de cuadras y llegamos antes de lo que pensaba.
-Vaya...sí que estaba cerca -miré a mi alrededor- gracias por traerme...
-Tranquila, no es nada ¿entramos?
-Seguro...-me acerqué a la puerta y la abrí para que entrara-
-oh, que dulce eres -me sonrió mientras notaba como el tono de mi piel me traicionaba nuevamente volviéndose rojo-
-¡Con que ahí estabas! ¡Creí que no vendrías! -esa sin duda era la voz de Mad, me giré un momento para cerrar la puerta-
-¿De qué hablas viejo?...te dije que vendría ¿no...?
-Mad, lo siento mucho. Me estaba ocupando con las cosas de la mudanza y el tiempo paso tan rápido.
-¡Mi dulce Rouxi..!
-Espera... ¿Qué?-Con una expresión de confusión miré a Mad acercándose a Rouxi para abrazarla cariñosamente. Yo aun me encontraba parada junto a la puerta con cara de tonta. ¿Qué demonios estaba pasando aquí?
-¿Mmm? ¿Alex? ¡Tú también llegaste! -Deshizo su abrazo y se acercó a saludarme- ¡Estaba a punto de ir a buscarte sabes! -se colgó de mi cuello-
-Yo... -No entendía nada, estaba como tonta tratando de unir todo.
-Vaya...a esto llamo una gran coincidencia -Rouxi nos miraba un tanto sorprendida y a la vez alegre-
-Espera... ¿llegaron juntas? -Mad quien aún aprisionaba mi cuello entre su brazo me miro- Ohh...parece que me has ahorrado la presentación -sonrió divertido-
-¿Qué? No me digas que...-lo miré incrédula-
-Mi querida Rouxi, te presento a la tonta Alex -Me soltó y extendió su mano para que Rouxi se acercara-
-Vaya, vaya, jaja...parece obra del destino ¿no Alex?
-...un momento... ¿Qué demonios pasa aquí?
Y justo cuando creí que mi experiencia en el supermercado había sido ya lo suficiente vergonzosa...aquí estaba nuevamente con mi cara de tonta
Continuara...