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Quizás desearía no haberlo notado nunca.
¿Así dolería menos? ¿Sería mejor olvidar esas imágenes?
Jungkook solo escuchaba el bullicio que dejó atrás del resto. La fiesta para él tenía un fin.
Sus recuerdos fueron inevitablemente donde creyó fue más feliz y conoció el amor. En su época de universidad salió con varios chicos. Era un doncel hermoso y deseado, recibía diversas ofertas.
Su mejor amigo de personalidad chispeante, lo acompaño durante su vida universitaria, a quien conoció en el campus de humanidades. Ese día, ambos perdidos por encontrar su aula. Jimin un estudiante de periodismo y Jungkook de literatura.
Hasta que un día conoció a Kim Min-gyu, un hombre encantador que se encargó de perseguirlo hasta tener su aceptación... Algo digno de una novela romántica, de esas que tanto encantaban a Jungkook. Quizás eso contribuyó a la idealización que hizo de él.
Luego de graduarse se casaron y compartieron su vida. No tenían grandes lujos en un comienzo, pero lograron tener estabilidad. Su esposo trabajaba como asistente de producción en un programa de variedades y entrevistas. Estaba realmente desanimado después de salir de la universidad y no conseguir trabajo, pero gracias a qué Jungkook tenía contactos, lo consiguió. El tierno y bondadoso doncel no soportaba ver sufrir a quienes amaba.
Su trabajo en la biblioteca nacional de Seúl lo tenía pleno, sin mencionar que como una segunda ocupación él era Ian JK, gran escritor de los últimos tiempos en corea y algunos países fuera del continente. Era famoso por sus novelas románticas. Sus ganancias eran grandes y ahorro para darle la sorpresa del viaje que siempre quiso su esposo por Europa. Pronto organizaría todo como regalo de aniversario.
Se encontraban en la fiesta de celebración por los logros de Lee Ji Eun su prima, a quien amaba desde que era pequeña. Ella tenía una carrera en ascenso como cantante y fue quien le consiguió el trabajo a su marido... Tenía mucho que agradecer, le hizo un favor.
— Kook es extraño como se llevan tu marido y tu prima. No lo sé… no me da buena espina.
— Jimin lo que pasa es que nunca te agrado Ji Eun, es normal que se lleven bien. Trabajan juntos en ocasiones.
Jungkook desvía la vista hacia los dos mencionados y vio cómo su marido llevaba la mano para quitar un cabello de la frente de su ella. Está acción lo hizo dudar un segundo ¿Será posible? No, definitivamente no. Ellos no le harían eso.
— Bueno solo digo que es extraño. Me enferma un poco como la idólatra tu familia... Cuando tú conseguiste el trabajo como empleado público ni una sonrisa te dieron.
— No me importa eso, soy feliz por Ji Eun.
— Kook algún día te quitarás el filtro de amor y color de rosas. Verás cómo en realidad son las cosas.
— ¿Qué quieres decir Chim?
— Ji Eun brilla gracias a ti, tú escribes sus letras de las canciones. Se supone le entregan la melodía y ella debería crearlas... Pero cualquiera que conoce realmente a esta niña, se daría cuenta que no es capaz de escribir si quiera su nombre.
— Jimin, no digas eso. Te pido respeto para ella... Yo lo hago con gusto.
— No te menciona ni siquiera en la composición, toma todo el crédito. Hay Dios ¿Eres un ángel o un estúpido?
— No me trates así, ya basta. Si no estás cómodo te puedes ir.
— Lo haré, ya no soporto esta hipocresía. Me llamas si necesitas algo.
Jungkook quedó con un nudo en la garganta no le agradaba pelear con su amigo, pero estas peleas eran cada vez más frecuentes. La celebración continúo y se percató que su marido ni Ji Eun estaban en el salón. Comenzó con su búsqueda por diversos lugares.
Su madre incluso se burló y dijo— Ay Jungkook, deja respirar un poco a ese hombre, quizás está un poco aburrido... Y le apetece mirar otras caras a parte de la tuya.-Eso sí dolió...Quizás él también quería irse de ahí.
Adentrándose en los rincones de la casa familiar de los Jeon. Llegó a la sala de piano dónde solía tocar con su abuelo.
Escucho un murmullo, una risa...su corazón latiendo con anticipación. Su cabeza recordando las palabras de Jimin. Abrió un poco la puerta y observo…No lo podía creer.
Su prima estaba sobre su esposo. Ambos en la silla en el costado de la habitación. Ji Eun gimiendo y disfrutando, su marido con las manos en ambos glúteos de la mujer ayudando con los movimientos, besaba su cuello con devoción.
— ¡Ah Min-gyu más rápido! Esto es excitante, hay un montón de gente afuera… incluyendo a tu esposo.
— Silencio nos pueden escuchar ¡Ah mierda, esto es bueno!
Jungkook no soportando más abre la puerta por completo dejando a ambos amantes con sus rostros pálidos.
— Kook primo, yo- diablos... No quería esto, lo siento. - intentando cubrirse la chica.
— Amor espera.- Min-gyu rápidamente sube su ropa y deja a un lado a Ji Eun.
— Ustedes dos ¿Desde cuándo?-las lágrimas ni siquiera salían.
— Hace algunos meses, pero te prometo esto iba a terminar hoy. No podía seguir haciéndote daño... Solo nos dejamos llevar, trabajamos juntos mucho tiempo y tú...tú también, reconoce que no estás mucho en nuestro hogar.
Ji Eun molesta dice— ¿Disculpa? ¿Unos meses? Llevamos cerca de un año y medio Min-gyu y me prometiste que te divorciarías.
— Lo siento, hoy quería decirte la verdad Ji Eun… No puedo dejar a Jungkook, yo lo amo. Esto siempre fue un error.
— ¡Ja! No puedo creerlo. Eres un sínico... Me dejarías después de hacer el amor ¿Es enserio?
— ¡Basta los dos! Ustedes se pueden ir a la mierda y discutir sus problemas de pareja. Ji Eun no me lo esperaba de ti, yo siempre te apoye en todo, nunca más quiero verte en mi vida. Me duele esto, eras parte de mi familia.
Ji Eun tiritaba, nunca pensó que esto se daría así. Su plan siempre fue que Min-gyu tuviera el valor de divorciarse y luego ellos hacer su vida... Sin dañar su imagen.
—Y Min-gyu, te llegarán los papeles de divorcio.
—No Jungkook espera, debemos hablar. Solucionemos todo, te prometo que desde hoy me enfocare solo en ti… amor, dame una oportunidad.
— ¡Cállate! No te atrevas a hablarme, ahora entiendo muchas cosas. Las horas extra, las llamadas en horarios no laborales, los supuestos viajes de trabajo y sobre todo…ya ni siquiera dormías conmigo. Sobre nuestro hogar lo dejaré a tu nombre, no pediré nada. Hoy mismo me voy, pero a cambio me firmas pronto el divorcio. Si no haces esto... Iré al trabajo de los dos y les armare este escándalo.
Dijo esto último y se giró. Llegó a la sala nuevamente dónde todos los miraron con duda por su semblante. No bajaría la cabeza, como decía su abuelo “Con la cabeza en alto incluso en la agonía”.
— Me iré, sigan disfrutando.
— Es la celebración de tu prima, no seas mal agradecido. - la madre de Jungkook no notando el estado de ánimo de su hijo.
— Yo no le debo nada a Ji Eun. Además ella está muy entretenida cogiéndose a mi marido en la sala de piano… así que en lo único en lo que me sentía en deuda Min-gyu ya lo pago.
Se marchó dejando a la mayoría en silencio.
Perdido por los acontecimientos se dirige al rio Han para lograr encontrar calma, tiene deseos de llamar a Jimin, pero recuerda su discusión antes de que el rubio se fuera. Tenía razón, siempre la tuvo.
Mirando el paisaje que le da un poco de tranquilidad, saca su móvil y envía un mensaje a su abogado.
Necesito que redactes mi divorcio, la propiedad en común es solo nuestra casa… Que él se la quede, pero a cambio consigue que firme lo antes posible.
Recordaba una y otra vez los buenos momentos, era una tortura. Se contrastaba con el último año de su matrimonio, él sabía que algo no andaba bien. Min-gyu intentaba estar lo más alejado posible y como un idiota insistía e insistía… en realidad asumía parte de su culpa, su marido intento decirle en diversas ocasiones que innovaran un poco en la intimidad y que salieran a citas para evitar la monotonía.
Estaba tan enfocado en su objetivo de darle ese viaje por Europa que descuido su relación, aunque eso no le quita la culpa a Min-gyu de ser un maldito asqueroso… su prima, podría haber buscado a cualquier otra persona, pero ¿Por qué ella?
Ji Eun ¿Qué sentía por ella en estos momentos? Rabia, decepción y un profundo resentimiento. Siempre fue la favorita de la familia y eso no le molestaba en lo absoluto, ya que, también contribuía a mimarla.
Su amigo Jimin siempre le menciono que veía una profunda envidia en Ji Eun hacia él ¿Será todo esto producto de esa envidia? Todo parecía indicar que sí. Jungkook fue siempre un buen alumno, destacado y muy popular. Todos se veían atraídos por esa belleza tan angelical que desprendía el doncel, Ji Eun siempre hacía mención sobre las cosas negativas. Sus comentarios pasivo- agresivos como: “primo, deberías hacerte la rinoplastia”, “Quizás si sonríes menos esos dientes delanteros no se notaran”, “No seas ingenuo, solo te quieren por sexo… en realidad no destacas tanto y creen que eres una presa fácil” y todo esto terminaba con un “lo digo porque te quiero”…Que idiota fue no darse cuenta antes de las intenciones de esa mujer.
Lagrimas brotan por fin y el llanto le sigue, se siente traicionado y decepcionados. Su familia aún no se comunicaba con él después de lo ocurrido, seguramente Ji Eun está montando su papel de víctima.
En la lejanía un hombre lo observa y decide acercarse con un poco de duda.
—Oye ¿Te puedo ayudar en algo?
Jungkook intenta secar sus lágrimas y voltea. El hombre tras él usaba un gorro, capucha y una mascarilla ¿le quería asaltar?
—No tengo nada de valor, por favor no me haga daño.- Dice asustando, no pudiendo creer su mala suerte.
—Creo que estas confundido, no te hare daño. Solo salí a pasear y te encontré llorando.
—Oh, disculpe es que su apariencia…
— ¿Me veo sospechoso? Lo siento, no quisiera que nadie me reconociera.
—Umh.- Jungkook pensó que el hombre era extraño.
—Bueno dime ¿Te puedo ayudar en algo? ¿Quieres un chocolate caliente?
Jungkook asintió y espero al extraño.
—Toma aquí tienes, está haciendo frio.
—Gracias ¿Usted que hace aquí?
—Mmm, digamos que soy un novio prófugo.
—Ja muy gracioso.- Jungkook pensó que la voz grave de este hombre era la más sensual que había escuchado en su vida y el aroma que desprende es un perfume delicioso.
— ¿Y Usted? ¿Qué hace un doncel tan bello llorando?
—Vi como mi esposo estaba teniendo sexo con alguien de mi familia y se acabó todo.
Silencio.
—Es un maldito, ¿Por qué haría eso? Digo si en mis sueños tuviera un esposo como usted, no podría serle infiel jamás.- el hombre se sorprendió por sus palabras, no estaba intentando coquetear… esperaba no ser malinterpretado.
—Pues mi belleza no fue suficiente para mantener una relación y al parecer soy aburrido. Creo que hasta con los años me puse feo.
El hombre suspiro y se acercó un poco a Jungkook— Yo veo a un doncel que sufre por alguien que no merece sus preciosas lagrimas… No miento cuando digo que pese a la oscuridad noto tu belleza. Quizás fallaste en cosas en de relación, pero eso jamás justifica una infidelidad. Le faltaron huevos a tu marido para terminar.
Jungkook se sonrojo, la cercanía y las palabras de este misterioso hombre lo tenían hechizado.
— ¿Usted también vino a llorar?
—No, vine solo a pensar que hare con mi vida. Me siento perdido.
—Debe tomarse vacaciones, aléjese de todo un poco y quizás el silencio y la soledad le den alguna respuesta.
— ¿A dónde te irías tú?- Pregunto curioso el hombre.
—Me iría a Jeju, la vida ahí aun es pacífica y lejos de todo este bullicio.
—Jeju… me agrada su elección. Pensare seriamente en irme para allá.
Ambos se miran y sueltan carcajadas… la pena de sus corazones en ese instante desapareció, que mágico encontrarse con un extraño y sincerarse.
Luego de una hora el hombre miro su reloj y noto lo tarde que era— Es muy tarde ¿quieres que te acerque a algún lugar?
—Mmm no sé si sería muy inteligente subirme al auto de un desconocido, sin ofender.
—En eso tienes razón, entonces permíteme llevarte hasta que puedas tomar un taxi.
—Eso me parece bien, muchas gracias.
Se despidieron con sus manos. Jungkook ingreso al taxi, pero algo sintieron en su pecho… no querían alejarse la compañía del otro, les dio consuelo.
Jungkook en un impulso pide al chofer esperarlo un segundo, se baja y se lanza a los brazos de ese hombre y grata es su sorpresa cuando este lo estrecha con fuerza y escucha el sonido de su risa… su olor era cautivante.
—Gracias por este momento bello doncel, espero que encuentres la felicidad donde sea que vayas. Mereces encontrar alguien que te idolatre.
—Gracias por el chocolate y la plática, hombre de voz atractiva. Espero que encuentres tu camino y tranquilidad. Recuerda estas palabras “con la frente en alto incluso en la agonía” siéntete orgulloso de lo que sea que escojas.
Luego de eso cada uno tomo su camino llevándose el recuerdo de un agradable extraño… Nunca preguntaron sus nombres.