Capítulo 1
Los bolsillos mágicos
No se si a todos y todas les ha pasado pero yo tenia una señorita mágica, o eran sus bolsillos, no lo se. Pero se, que lo se.
Era un día gris, el día en que la conocí, la señorita vino con su paraguas y pintor rosa, como la unta de su nariz que seria así por el frio, que se yo. El paraguas sacudió, y con un ¡pum! el agua y el trueno callo.
-Buenos días mis chiquitines. Soy Ofelia, su señorita suplente.-
Hasta el cielo se silencio para escuchar la voz de la señorita, era tan chiquita como la de campanita, ¿quizás por eso el sol se asomo? o quizás de chusmeti se conoció.
La señorita volaba por el salón. Primero a la derecha, después al frente junto a Laura y luego no se veía.
-¿Donde esta?- preguntaban Francisco y Tobías mientras se preparaban para hacer de las suyas pero de la nada ¡catapúmbate!
La señorita aparecía de debajo de las baldosas y todos corrían a hacer la tarea. Pero eso no impresionaba a nadie, todas las señoritas parecen tener ese superpoder, como la seño Emi y la seño Vicky que además, ella puede escribir tres pizarrones en cinco segundos cada que Joaquín se subía a las sillas o tiraba avioncitos en la clase. Como lo retábamos todos a Joaquín... es que sino, la tarea también la teníamos que hacer nosotros ¡y era un montón!
Esta no parece ser así, por suerte no tiene el superpoder de la seño Vicky pero... ¡que preguntona! para todo tiene que preguntar ¿por que? ya se parece a mi prima Marta, la muy preguntona nunca se queda conforme con ninguna respuesta. Esta señorita me recuerda a ella.
Pero el superpoder que tiene, y que todos nos quedamos maravillados fue en el segundo día, allí Mariana no tenia goma; perfecto para no copiar porque... ¿si te equivocas como haces para borrarlo? no se puede, fue muy buena estrategia pero de la nada, la seño Ofelia saco una goma y Mariana no tuvo otra que copiar.
Hasta ahí todo normal pero... cuando a Ramiro se le perdió el lápiz ella saco uno de su cabello, y luego como no quería estar con el cabello suelto, saco un broche de su bolsillo y se lo ato en la cabeza.
Todos nos quedamos con la boca abierta y en el recreo empezamos a chismear.
-¿Como es que saco tantas cosas si pareciera que los bolsillos están vacíos?- pregunta Josefa comiendo chicle.
-No lo se, ¿como tenia lo que necesitábamos en los bolsillos?- dice Mariana mirando a Josefa con cara de asco porque no le gustan los chicles.
-No se como pero... puede ser magia.- dice Bautista y todos nos echamos a reír.
Mientras pasa el día, observamos como la seño Ofelia saca de sus bolsillos, llaveros, llaves, sacapuntas, bolitas, papeles y hasta un juguete. ya nadie habla, nadie se ríe de Bautista porque todos pensamos lo mismo; la seño Ofelia tiene bolsillos mágicos.
Así vemos como durante dos semanas la seño Ofelia saca de sus delgados bolsillos azules todo tipo de cosas y como lo que le regalamos también entran como si fuera solo aire a sus bolsillos sin generar bultos.
La seño saca papeles, una cuchara, un globo, llaves, una galletita y hasta un alfajor. Una clase fue re divertida, era un experimento de ciencias donde teníamos que hacer la conducción de electricidad y la seño saca de sus bolsillos... ¡una papa! no saben el lio que se armo, lio fue hasta que la seño de nuevo saco el silencio de sus bolsillos, como siempre hacia cada que Ramiro no quería hacer caso.
Mas la recuerdo cuando fue su ultimo día, saco bolsitas de caramelo de sus bolsillos, así como besos y abrazos y en cambio se lleno los bolsillos de nuestros besos y abrazos y unas cuantas lagrimas. Tanto que cuando saludamos a la bandera para luego despedirnos de ella un poco mas, ¡nos habíamos quedado sin bandera!
Al final, la bandera también se había encariñado tanto con ella que se escondió en su bolsillo, entre todos tuvimos que sacarla y la seño, para que la bandera no la extrañe tanto, saco una campanita pintada con pintitas de nuestras lagrimas y la dejo en la puerta, cerca del mástil donde estaba la bandera. Así, todos nos quedamos con un poco de la seño, de su magia y ella, se quedo con un poco de nosotros, mas llena de magia que antes.