❝Destroy Us❞│Zʜᴀᴅᴏɴɪᴄ│AU

Summary

Meses de extensas investigaciones, largas jornadas de trabajo con pocos minutos de reposo, estresantes informes por llenar, dolores de cabeza por soportar al equipo, ¿y para qué? Sencillo: fracasar. El plan original fue aprehender al Suppression Squad ya habiendo descubierto su nueva localización; Zails se esmeró en cuidar los detalles hasta el cansancio y rectificar meticulosamente para que no hubiera ningún error, sabía que esos criminales eran hábiles e inteligentes. Al final, todo resultó en un asqueroso fiasco que dejó una tierna recompensa, bueno, más bien una CURIOSA y problemática recompensa. Ahora dos adolescentes incompatibles deberán hacerse cargo de cierta personita incapaz de valerse por sí misma, ¿qué puede salir mal? Ah, claro... ⟨⟨ Para salvar y disfrutar tu presente, debes destruir el futuro ⟩⟩.

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
16+

ཹꦿꦶPRÓLOGO◷᮫໋᭬݊

Muchos dicen que el futuro es lo mejor, un horizonte con los más brillantes propósitos y en el que los problemas mayores se reducen a unos simples. Un futuro normalmente propicia el éxito, la esperanza y la alegría, no por nada todo mundo desea uno muy ostentoso. El futuro reemplaza un pasado agridulce y renueva el presente fútil, esa línea temporal supone lo mejor de la vida. Pero esto es relativo, ambiguo, un mito...

Quizás, el futuro no es el más esperado, es injusto con muchos, por no decir con todos. En él nos enfrentamos a un nuevo camino del que nada asegura tener la tan pronunciada recompensa por la que suplicamos y luchamos en el pasado, y de la que nos perdimos en el presente.


No Zone estaba destruida por completo, lo que una vez fue la zona mejor equipada con tecnología y la encargada de controlar y supervisar a las demás dimensiones se convirtió en un montón de escombros nefastos; no fue Scourge, ni el Suppression Squad, tal vez un poco de culpa de Nega, pero al final el resultado fue inminente: la zona futurista cayó. Si el epicentro de cuidado dimensional estaba en ruinas, ¿entonces eso suponía una indiferencia ante las demás zonas? Debería ser que no, solo era una entre miles de más... Debería.

Prime Zone estaba luchando por sobrevivir y lograr conseguir más tiempo para proteger a su mundo, la tierra estaba colapsando y el verdadero apocalipsis ya había arrasado con más de la mitad de vida ahí, pero seguían, el equipo trabajaba en conjunto y luchaban con un coraje envidiable con tal de sobreponerse a su destino y demostrar que aún podían salvar su hogar, que existía esperanza, que podían...Podían vivir. Pero la zona Prime solo estaba siendo una más de las otras centenares que fueron devoradas por el parásito superdimensional.

La Resistencia de ese mundo ya había agotado sus recursos y fuerzas en tratar de controlar la amenaza, perdiendo en el transcurso a muchos amigos y compañeros salvando otras vidas inocentes, ¡incluso Eggman dejó de lado su villanía para intentar servir de apoyo! Las cosas nunca fueron tan críticas hasta el punto de tener que unir a los dos bandos: enemigos y héroes tratando de solucionar el embrollo que la zona responsable de evitarlo inicialmente no logró contener. Sonic pudo haber perdido el brazo derecho, una oreja y la visibilidad en el ojo izquierdo, pero nunca dejó de motivar al equipo, su sonrisa característica de jovilidad y esperanza era lo que mantenía de pie a los pobres mobians desmembrados y con prótesis mal hechas.

Pero él tampoco podía hacerse el fuerte y valiente todo el tiempo, tenía miedo, estaba asustado como todos cuando ya solo su continente era el único que quedaba con vida... ¿De qué había servido todo el esfuerzo entonces? Perdió a su hermanito Tails, perdió a Amy, a Knuckles, a Silver, y muchos otros amigos habían quedado desfigurados y con amputaciones que no eran agradables a la vista, perdió la fe, y perdió a Shadow... ¿Siquiera su sacrificio valió la pena? Según Eggman la “réplica” de Solaris llegaría en un tiempo máximo de unos cuarenta y cinco minutos. Era hora.

El tiempo en que se quedó con la Resistencia sirvió para festejar y disfrutar entre todos con juegos y risas, si iban a morir mínimo se llevarían un recuerdo de la última vez que estuvieron juntos. Ya luego de haberse inyectado felicidad y drenado su terror escondido se dirigió al pequeño búnker ajeno a la Resistencia, uno subterráneo y oculto del que pocos conocían (en realidad, solo él y Eggman lo sabían), así que habiendo introducido el código de acceso las pobres puertas se hicieron a un lado para que entrase.

Las paredes oxidadas y mohosas no le transmitieron una mínima sensación de comodidad, caso contrario, eran espeluznantes con el almizcle putrefacto y el hollín pegarse a sus zapatillas de forma desagradable, Sonic se obligó a tragarse su irritabilidad por cómo tenían el sitio, enderezando la espalda lo mejor que pudo y haciendo el esfuerzo porque sus músculos no se vieran tensos, pero no le funcionó muy bien, porque a cada paso su cuerpo temblaba de anticipación, no sabía cómo decir eso, cómo encarar a los únicos sobrevivientes de No Zone que no ayudaron en batalla para enfocarse en encontrar una solución. Sintió la lengua adormecerse media vez abrió otra puerta más sencilla, aquí el ambiente cambiaba considerablemente pues la pinta era mucho más hogareña y limpia a comparación con el exterior.

Sonic alzó su única oreja por escuchar el ruido de tornillos y tuercas caer y luego una leve explosión, se cohibió de inmediato, pero pronto su presencia fue descubierta primeramente por una silueta que solo la observó en el fondo del pequeño compartimiento, no lo saludó, tal y como se asomó a verlo así hizo su desaparición; Sonic no supo cómo reaccionar a ello, pero coincidió en que su pelaje se encrespó por una brisa de pánico. Sus luceros esmeralda se desviaron a la segunda figura que se consolidó en un erizo más alto que él y de complexión ancha, el porte pese a ser más robusto y fuerte también se notaba cansado, los hombros caídos y las púas hechas una maraña de suciedad y pelaje muerto, sin embargo, el solo atisbo a su imagen le revolvió el estómago con una dolorosa melancolía.

—Hola, ¿está todo-? —se detuvo porque escuchó un pequeño grito, demasiado agudo y estridente como para ser de un mayor, aunque, fue tan efímero que no hubo necesidad de disculparse por la interrupción pues el cían ni lo notó; claro que al hombre le resultaba un poco incómodo que el ya joven adulto le observará con tanta intensidad, sabía que Sonic lo extrañaba, pero no había necesidad de estas comparaciones, así que para regresarlo a la tierra luego de su delirio se quitó las gafas especiales, sus iris rojo sangre observando con impaciencia al chico—. ¿Algo que debas informarme, Maurice?

—¿Ah? ¡Ah! Sí, algo así, perdón... Yo-yo venía —el erizo azul no pudo decir lo siguiente con claridad, de hecho, no dijo nada más que enredos y vocablos patéticos; Zhadow suspiró profundo tomando por el hombro al jovencito, la reacción asustadiza del muchacho no fue muy agradable de ver.

—Está bien, sé lo que vienes a decirme, lo leí en las coordenadas —suspiró, tuvo que ejercer un poco de fuerza para con su agarre llevar al chico al laboratorio del que acababa de salir, el héroe no pudo evitar sentirse tan melancólico viendo todos los artefactos y el desorden natural de ese espacio, recordándole a cómo su hermanito lo tenía siempre de esa forma y él para que descansará y en algún descuido no se tropezara iba y lo ordenaba; sus ojos se cristalizaron ante esos recuerdos, pero la humedad en ellos se obligó a sí misma a endurecerse cuando el hombre le mostró un anillo dorado con energía celeste neón corriendo alrededor de ella—. Aquí tienes, el Warp Ring que te había mencionado.

—¿Cómo funciona? —preguntó curioso, un nerviosismo corroyendo su pecho y picando su garganta, si se aferraba a la esperanza, tal vez sus pensamientos dejarían de estar tan afectados con la histeria; disimuladamente respiró hondo, recibiendo con la palma sudada y temblorosa el pequeño anillo peculiar que le fue entregado, pasó saliva, ver el color azul rodear ese aro sabiendo cual era su origen alimentaron su perturbación.

—Solo hay una oportunidad, un tiro —empezó— la extracción fue bastante difícil de conseguir en su totalidad, pero ahora tenemos toda la potencia necesaria para que el anillo en vez de atravesar universos retroceda en el tiempo, justo antes de que el Virus eclosioné.

—Entonces —arrugó los labios en disgusto, bajando la cabeza con pena y remordimiento— lo hiciste... ¿C-cómo está? Desde hace semanas en que no lo he visto, supongo-

—No sobrevivirá por mucho tiempo —le cortó el adulto, su voz tan gélida y grave que intimidó al azul por el presunto significado de las palabras—, como nosotros, pero al menos será natural. Arrancar la energía vital de cualquier ser vivo siempre dejará secuelas a corto plazo, muchas de ellas afectan la calidad de vida terminando con el proceso antes de lo que se contempla.

—Deja de hablar así, por favor —pidió, la versión de No Zone de su difunto novio asintió despacio—, no es un experimento, no somos experimentos, ni siquiera Eggman lo hizo, ¿cómo es que no te importa él? ¿Cómo pudiste hacer algo tan... tan cruel?

—A veces hay que poner el bien común por sobre nuestras vidas, Sonic —la entonación hirió la fibra sensible del héroe, lo sabía, pero no quería darle la razón a este tipo—. Zonic estuvo de acuerdo, de igual manera, supo lo que era correcto.

—Así que sacrificar a tu esposo e hijo por el bien del mundo es lo correcto, ¿eh? —levantó sus iris verdes para toparse con los imperturbables rubíes seguir mirándolo, hizo una mueca de repulsión tanto para él como para sí mismo por haberse dejado convencer de esto, cuando no sirvió de nada más que sufrimiento y retardo del destino—. Sí, lo correcto...

—En efecto. Nosotros tenemos un Código de ética, pero un juramento inquebrantable: usaremos todos los medios necesarios para proteger el orden del multiverso —una de sus manos atrapó de nuevo el hombro del cobalto, apretándolo— y eso incluye a personas también. Pero no estamos para discutir eso, tenemos su poder ya incrustado en el anillo y eso es lo importante. Ahora, presta atención-

—¿Puedo verlo al menos? —interrumpió, su desfachatez irritó al policía, pero no lo expresó abiertamente.

—No, está en la habitación, normalmente dormido porque no tiene fuerzas para poder apoyar en el patrullaje y observación, así que le he dejado cumplir su capricho de cuidar al niño —Sonic frunció el entrecejo por la forma en que se expresaba de su homólogo el disque esposo y persona más importante (Shadow no fue el mejor novio, pero estaba seguro de que nunca, incluso en los desastres de ahora, hubiera usado esas expresiones tan ariscas); no obstante, la última parte le encendió una mecha de sorpresa que la manifestó inclinándose hacia el frente para con sus grandes ojos esmeralda ver ilusionado al Zone Cop.

—Espera, espera, ¿me estás diciendo qué...? ¿El niño nació, de verdad nació? —la última vez que vio a su gemelo dimensional fue antes de que se encerrara permanentemente en el búnker luego de haber agotado sus anillos para llegar a la Prime Zone y desde ahí buscar una solución al problema, a duras penas conociendo de su embarazo y que ya estaba en el último trimestre, claro que, cuando Zhadow tomó las riendas de la investigación técnica, nunca le fue contestada la pregunta sí por los experimentos o drenaje de energía el bebé sobrevivió.

—Sí, ahora escúchame, tenemos un único intento de arreglar este desastre. Ganaré tiempo para ti enfrentándome a esa cosa, debes de correr tan rápido como puedas creando una explosión sónica, cuando la tengas tienes que lanzar el anillo pensando en el año 3220 y en el día 160, te llevará automáticamente a la fecha de la primer etapa de eclosión de ''Géminis'', tu misión es ir a destruir el núcleo central y entregar esto —le dio una memoria USB— al equipo de ese tiempo, ellos sabrán qué hacer con el resto.

—¿Eso afectará el futuro?

—Definitivamente, los universos estarían a salvo-

—No, me refiero a nuestros futuros, el tuyo o el mío, ¿qué pasará con ellos? —Zhadow se calló por un rato, dudando si decir o no su conjetura de probabilidad, vio de soslayo la incertidumbre en los ojos verdes y exhaló profundo.

—Del tuyo no creo que cambié mucho, no es como si el monstruo hubiese emergido en tu mundo para iniciar —rascó su mejilla morena con algo de pena—, ocurrieron algunos hechos ahí que fueron decisivos para mí en ese entonces... Quizás, pueda que exista la posibilidad que nunca me casé con Zonic y nuestro hijo nazca, de que nunca hubiéramos seguido juntos, ni siquiera existirá —el mobian azul abrió la boca para protestar indignado, siendo frenado por el tono—, estoy dispuesto a pagar ese precio, ahora. ¿Harás lo que te digo?

Sonic entonces dejó de atisbar las memorias de su novio, podrían parecerse y todo (físicamente idénticos), pero ya podía dejar de ver a Shadow en este otro erizo, eran diferentes, o al menos quería creerlo, le iba a ser difícil que en tiempos oscuros su novio hubiera preferido salvar al mundo y exponerlo de forma que supiera no habría retorno. Sacudió la cabeza en desacuerdo y sus labios se fruncieron antes de soltarle una que otra verdad, pero ni siquiera pudo decírselas cuando ese pequeño compartimiento se revolcó salvajemente, una explosión en el laboratorio desató un mini terremoto que les hizo bajar la guardia de una manera imprevista.

—Auch... —se quejó quitando una estantería que le cayó encima; cuando su visión se enfocó pudo ver el brillo de una hoja contrastar con las llamas leves del fondo, estar a nada por perforar la garganta del homólogo de Shadow, mas antes de ayudarlo también distinguió la figura de un erizo débil y cansado ser quien sostenía el puñal dispuesto a encajárselo en el cuello—. ¿Zonic?

—Pasé años de mi vida dedicándome a mi trabajo, dejé mi juventud y aspiraciones por servir, maté mis ilusiones con tal de no entorpecer el destino de nadie —gruñó, su ira serpenteando con las palabras que ocultaron su decepción por escuchar a su marido hablar así, a veces no supo si fue bueno o malo estar escabulléndose para controlar a Zhadow e ir dándose cuenta de lo qué en verdad significaban para él; Zonic alejó la daga solo unos centímetros porque el bulto de mantas viejas que tenía cargando en el brazo izquierdo empezó a moverse con inquietud—. Para que vengas tú, y quieras matar lo único bueno que pude crear... —Sonic se asomó un poco cuando el otro erizo azul quitó la tela de la parte frontal, por supuesto, teniendo una vista parcial que fue suficiente para contemplar la pequeñez y ternura de un cachorro inquieto por la tensión del ambiente. Zhadow se levantó apartando de un golpe el cuchillo, atrajo a su esposo por el cuello de la camisa rota y no fue condescendiente en la agresividad frente al bebé.

—¿Qué sugieres entonces, eh? ¿Perder la oportunidad de acabar con Géminis? ¿Dejar que la destrucción de todos los universos sea incambiable? ¡¿Dejar a todos morir, convirtiéndote en un egoísta por querer salvar a alguien que ni siquiera puede hablar?!

—¡¿Yo soy el egoísta ahora?! Todo lo que siempre quise fue una vida normal, una familia —aclaró, sus ojos entrecerrándose para juzgarlo: una vez estuvieron con un brillo especial como cualquier gema, ahora en la insípida marea del verde apagado reinaba un resentimiento, odio, del que no creyó experimentar nunca—. Pero no me importas tú, dejaste de importarme cuando preferiste tenerme en un contenedor extrayendo mi energía apenas preocupándote si lograba sobrevivir o no —Zhadow no tuvo punto de defensa, así que soltó de a poco al erizo y dar pasos hacia atrás, aunque Zonic no se calló—, pero no te atrevas a pretender anular la existencia de mi hijo. Es más de lo que puedo soportar...

—¿Y qué harás, convaleciente? —preguntó con sarcasmo, una sonrisa de desprecio dibujándose en los labios que fue repulsiva para los otros dos erizos, nada más se escuchaban sus corazones latiendo con fuerza por el desagrado y desilusión—. ¿Qué pretendes hacer cuando apenas y puedes ponerte de pie y cuidar del niño? Qué, debo recordarte, si me hubieras dejado hacerle la extracción, no hubiéramos tenido que esperar hasta el último momento para terminar con el prototipo del Ring —aquello tocó una fibra sensible del ex comandante de No Zone, ahora él haciéndose para atrás y apuntarle con la pistola escondida de su pecho, quitó el seguro apuntándole a la cabeza.

—Forma de vida patética, ya cierra la boca —amenazó, teniendo que hacer movimientos suaves para arrullar a la criatura, pero incluso para él toda la tensión le hacían querer hacer lo mismo, que alguien lo consolará—. Fui un guardián del espacio-tiempo por años, ¿por qué no lo sería de mi hijo ahora? Eras mi sombra, y los seguirás siendo —vio el descontento del rojinegro, solo alimentando las ganas de disparar y huir, con tal, Sonic tenía el anillo y Zhadow había perdido mucha de su energía Chaos e inmortalidad desde que Géminis despertó—. Te lo advierto, si intentas quitármelo. Juro que te mataré.

—¡Basta! —gritó yendo a ponerse entre los dos, esto iba siendo demasiado—, ¡basta, basta! ¡No puedo más con esto, no lo soporto! ¿Acaso no estás escuchando lo que dices? ¿Qué no son esposos? —miró primero a Zhadow y luego a su semejante, ninguno compartió una chispa de disculpa o aceptación.

—El amor es subjetivo, Maurice —habló Zhadow— hay prioridades mucho más importantes que un ridículo sentimiento —tomó el brazo del héroe mobian para disponer a irse, siendo frenado cuando una bala láser rozó su oreja haciendo que un hilito rojo bajará de esa parte lastimada, Maurice se tensó viendo al oscuro apretar los puños con frustración acumulada—. No estorbes.

—Oblígame.

Sonic fue apartado de un simple golpe para dejar libre el camino hacia el de añil y el niño, gritó asustado por presentir ver algo horrible, pero en cambio solo observó la sutileza con que su otro yo se balanceaba de un lado a otro con rapidez y elegancia, Zhadow era fuerte y obstinado, pero Zonic anticipaba sus ataques con agilidad y cálculo, así que ambos estuvieron así hasta que el cobalto pudo abrir las puertas y escapar a la superficie; escuchó a Zhadow recriminarle que lo detuviera, pero esta vez no podía estar de su lado así que en cambio fue a alcanzar a su “gemelo” para entregarle el anillo, percatándose al mismo tiempo de cómo una masa negra y violenta estaba ya en el lugar, la Resistencia intentando acabarla pero fallando miserablemente.

El héroe, incapaz de ver cómo sus amigos restantes eran absorbidos por el monstruo devorador, decidió correr hasta quedar frente al erizo, luchando por no ver al frente y la oscuridad irse cerrando en un pequeño coágulo de espacio del que no quedaría por mucho tiempo.

—Zonic —llamó, sus orejas cayendo con pena y asco hacia sí mismo—, perdón, perdón, perdón... No hice nada por ayudarte y te abandoné, estaba tan concentrado en salvar a todos que no pude reconocer que ya no había esperanza, y dejé... Lo siento, lo siento, no hice nada sabiendo que la pasabas mal con tu niño —fue hasta acortar un poco del espacio personal, el otro viendo que no era una amenaza y sus palabras se sentían honestas pudo dejar que Sonic contemplara al crío, no había suficiente iluminación, pero Sonic casi juraba que tenía cierto parecido con su Silver... Sacudió la cabeza y fue a tomar una mano del chico, entregándole así el anillo y la memoria que le fue conferida—. Toma, yo crearé la explosión por ti, pero la decisión de a qué momento regresar, será tuya... Confío en ti.

El erizo azul asintió, conmovido porque luego de meses solo alguien le diera la oportunidad de decidir por él mismo. Entonces así fue, Sonic procuró correr con sus últimas fuerzas en el espacio que cada vez se reducía más por la absorción de la oscuridad, de fondo solo escuchaba gritos y los robots de Eggman ser pulverizados, la agonía de la Resistencia irse apagando y luego más choques de energía, pero no quería ver, mejor ocupó su paz mental en recrear un escenario donde corría con su novio para ver quién ganaba, sí, esto era una sola carrera que iba a encabezar para demostrarle lo rápido que podía ser a Shadow...Solo debían ser ellos dos.

—¡Maurice, sigue el plan, ve al año que te dije, recupera el anillo! —Zhadow tuvo que posponer la búsqueda de los erizos cuando fue su turno de ganar tiempo con insípidos golpes y colisión de energía ante esa abominación, pero tuvo una visión periférica de lo que hacían, y eso no le gustaba—. ¡Sonic! ¡Recupera el anillo, solo tenemos una oportunidad!

Sus gritos se enterraban en la destrucción, el adefesio fue expandiéndose a tal punto en que logró callarlo, poniendo fin a la pelea, la masa entonces avanzó para terminar de contaminar lo poco restante del mundo central; Zonic saltó a una distancia preocupante pero exacta, logrando ser suspendido por el remolino azul que fluía gracias al erizo que no paraba de correr en círculos; el pronóstico y esfuerzo de Zhadow valió la pena, pues lograron fusionar la energía de Sonic con la del ex comandante incrustada en el anillo. Zonic divagó un poco para luego apretar los dientes y lanzar el aro con un “tiempo específico”, aunque su mente ya desgastada era un amalgama desastrosa de recuerdos turbios y claros que no ayudaron a ver en qué tiempo específicamente lo estaba enviando.

Miró a su hijo, contemplando las delicadas y regordetas facciones, ahora no podía verlo pero estaba seguro de que sus ojitos brillantes de un precioso dorado lo verían esperanzado, y esas púas desalineadas de un adorable plata, era perfecto. Zonic besó la frente de su niño antes de acomodarlo y acercarse al portal para dejarlo en la base sólida que estaba del otro lado, el simple contacto con el vórtice le hizo contraerse por dolor al sentir la distorsión que emanaba el portal: el jugar con las líneas del tiempo tiene un costo, y alterar el pasado puede acarrear mucho más que una solución al futuro.

El niño dormía, no naturalmente sino porque antes de escapar del búnker tuvo que darle un poco de medicina para que pudiera descansar y no se alterará por el ajetreo, teniendo un leve llanto antes de dormirse tranquilo en los brazos de su padre. Así que, por una parte, fue bueno, no tuvo que ver el sufrimiento de su papá al abandonarlo.

Zonic jadeó con esfuerzo al solo poder dejarlo a tientas en lo que parecía un almacén abandonado, ahogó su grito cuando las ondas eléctricas lo obligaban a salir de ese mundo y estabilizar el orden, pero él nunca fue de los que accedían fácilmente... Guió las manos luego de dejar al cachorro del otro lado para tomar los bordes del portal, transmitiendo todas las ondas ajenas de su realidad a su propio cuerpo para que dejasen de corroer en el pasado, al menos, eso le daría la certeza de que no buscarían a su hijo y eliminarlo por ser una anomalía ajena al mundo.

Mientras la electricidad desgarraba cada parte de su cuerpo y lo desintegraba por quemaduras de alto grado junto al desmembramiento de apéndices inferiores; mientras Géminis se acercaba ya habiendo acabado con su esposo y con Maurice; mientras observaba en cámara lenta como la realidad de su presente se derretía en un abismo existencial; mientras moría, sólo pudo concentrarse en el pequeño y frágil cuerpecito de su hijo seguir dormidito, imperturbable, un poquito de baba infantil chorrear por su mejilla, pero fue la imagen más hermosa que pudo conservar.

Sonrió muy feliz, luego de meses encerrado en una cápsula de extracción y siendo olvidado con un hijo que temía perder, por fin el sentimiento de gratitud y alegría se enmarcó dolorosamente en su rostro que iba perdiendo forma, antes de que la conexión fuese insoportable y el Pasado y Futuro dejarán de verse, alcanzó a gritar con lo último de aire que almacenó en sus pulmones, una suave risa acompañada de lágrimas escasas perdiéndose junto a su dueño.

—¡Tienes que vivir, Zilver! ¡Tienes que vivir por nosotros! ¡Vive, Zilver!

Su voz se apagó, así como la vida misma cuando la inmensa oscuridad se cernió sobre ellos.

Si el futuro es grandioso... ¿Por qué es tan fácil apagarlo como a una llama? ¿Por qué es más fácil cortar y destruir la cosecha, que el esfuerzo que conlleva la siembra?