1. Don't you play me for a fool
Lo vio, lo vio todo, vio como lo toco, como lo beso, como beso la marca en su cuello, como entro con el a ese hotel, vio como después de dos horas salió con el, los siguió, vio como lo besaba en el pórtico de su casa. Lo vio todo. Se rompió.
Quería llorar, quería gritar ¿Cuánto tiempo lo había tomado por tonto? ¿Cuánto tiempo se había estado acostando con su asistente Yugyeom? ¿Cuánto tiempo se burló de su relación?
No, hoy no regresaría a casa, debía pensar las cosas con la cabeza fría, si el imaginaba que iba a llorar por el, imagino mal. Si el creía que le vería la cara más tiempo se equivocaba. Ahora que sabía la verdad seria hora de su venganza. Sonó su celular. Era el.
—Amor, ¿dónde estás?— le dijo con esa dulzura que ahora sabía que era fingida. Debía mantenerse sereno.
—Hola Kookie, bebé, hoy no llegaré a dormir. Vine con mi mamá al hotel así que estaremos en el spa y luego queremos tener una noche de pelis— mintió, claro que iría al resort del que era heredero pero no vería a su madre, su familia aún no debía saber nada, lo dejaría en la calle pero aún no debía hacer nada, todo a su tiempo.
—Amor, por qué no me dijiste nada antes, no hubiera salido de la oficina y los hubiera llevado a comer algo— dijo el idiota, “si claro mentiroso asqueroso” pensó Namjoon, “cuando llegue el momento te despediré cómo el inepto que eres”
—Bueno conejito, me esperan, debo cortar, besitos— dijo mientras cortaba la llamada sin esperar que el alfa le responda.
Lo primero que haría sería cambiar de look, se había reprimido de mucho al casarse con Jungkook, él le prometió el oro y el moro, ahora podía ver qué solo fue por el dinero que él tenía, Jungkook tenía a alguien más.
Hace más de un año que no tenía sexo con el, fue un Omega correcto, gracias a los Dioses no lo había marcado y no habían tenido hijos. Ahora entendía todo. Si el quería Jugar Namjoon le enseñaría como.
—Buenas tardes, quiero agendar una cita con Jackson Wang por favor. Habla Kim Namjoon— dijo el.
La señorita en la línea dijo que lo atenderían en el momento, Jackson era un gran amigo suyo, era un delta casado con un alfa llamado Mark, eran muy guapos y una pareja que se amaba mucho a pesar de los prejuicios de la sociedad.
Al llegar al lugar donde agendo a Jackson, este le abrazo con muchísima fuerza, no se veían desde que el lo maquillo en su boda, hace más de tres años. Antes de conocerlo Namjoon fue un Omega rebelde, independiente, a favor de la lucha por los derechos del Omega que al casarse con Jungkook fue sometido a el.
—¿Qué paso mi amor? ¿Ya por fin te hartaste de ese desgraciado y te unirás a nosotros?— le dijo Jackson en broma sin saber que el Omega empezaría a llorar.
—Jackie, ese maldito me engaño.
—¿Qué la rata hizo qué?— dijo sin creer lo que escuchaba.
—Lo seguí en la mañana, en la mañana— hipo —Él no se dio cuenta y lo vi con ese Omega, hasta lo marco, Jackie, lo marco— dijo llorando al fin, sin soltarse de su gran amigo.
—Ese hijo de pe... ¿Qué harás al respecto Nam?— dijo el delta intrigado.
—Primero, quiero un cambio de look, conviérteme en el Namjoon que alguna vez fui— pidió el Omega aún llorando.
—Te verás aún mejor Namjoonie— le dijo el delta, a el nunca le agrado Jungkook.
—Mañana contactaré a un abogado, iniciaré el divorcio, tome algunas fotos de lo que hizo, lo dejaré en la calle mientras eso pasa jugaré su mismo juego. Le enseñare a jugar Jackie— dijo el Omega decidido mientras se erguia y secaba sus lágrimas.