Teacher’s pet
La clase de Matemáticas nunca era la favorita de sus compañeros, por eso siempre se alegraban cuando el maestro faltaba o llegaba tarde, ese día en especial estaban muy felices, era la última clase de la semana y el maestro había faltado. Habían enviado de reemplazo al maestro de Ciencias, quien solo les entrego una guía y se sentó en su escritorio a esperar que pasara la hora.
El profesor Wade Wilson no era el más serio de los profesores, pero era el más respetado, todos los alumnos lo veían como un ejemplo a seguir al ser un soldado retirado y un caballero con buen humor. Pero MJ sabía que era mentira, probablemente toda una mentira, lo sabía por como miraba a su compañero de clases y mejor amigo, Peter Parker, de unos 18 años.
Y es que en parte lo entendía, Peter era un chico hermoso, con una mirada tierna y voz dulce, que alguien se quedara mirándolo era algo natural, pero el cómo lo hacía Wilson, como si quisiera devorárselo en ese momento, simplemente esa mirada era incómoda, más viniendo de un maestro.
Por supuesto espero que su amigo sintiera la misma incomodidad, pero claro que no sentía lo mismo, al voltear a verlo quiso sorprenderse por verlo morderse el labio con coquetería para Wilson. Miro nuevamente a su maestro, parecía tener un brillo en sus ojos difícil de describir y una de sus manos había bajado debajo del escritorio y la otra se apretaba con fuerza en un puño.
MJ no quiso imaginarse lo que pasaba debajo del escritorio agradeciendo que este tapara las piernas del maestro. Cuando las clases terminaron, todos se levantaron a dejar la guía completa sobre el escritorio de Wilson, cuando fue su turno y el de Peter, él se quedó mirando al profesor por unos segundos a los ojos. Siguiéndolo hacia la puerta noto como sus caderas se movieron mucho más de lo común y también le pareció escuchar un fuerte gruñido casi animal a sus espaldas, pero no se volteó para averiguar si había escuchado bien.
Mientras caminaban por las calles directo al trabajo de medio tiempo que tenían en un supermercado, MJ pudo ver como su amigo sonreía más de lo normal, a veces suspiraba como un tonto enamorado y se mordía la uña del dedo pulgar. Seguramente pensaba en Wilson, en Wilson y en como pecar a su lado, teniendo algo más que una relación maestro-estudiante.
—Ya dime, ¿Qué te traes con Wilson? — Peter alzo una de sus cejas por la pregunta. —Porque parece que te devora con la mirada y a ti te encanta. —
—Todo es por una buena razón. — Respondió y por su bien decidió no querer entender lo que significaba.
MJ caminaba por los pasillos de su escuela, era tarde y las clases ya habían terminado, pocos alumnos se quedaban tan tarde como ella, algunos a talleres, otros en detención y MJ a ayudar a maestros por puntos extras para exámenes o trabajos. Paso por una de las salas de su clase esperando que esta estuviera cerrada o vacía, pero escucho la voz de su amigo dentro, ocasionando que se detuviera en su lugar y ocultándose cerca para que nadie la viera.
—Mi amor, no te preocupes por las calificaciones, solo di que soy tuyo. — Dijo su amigo.
—Primero tendrás que aprobar este cuestionario, es para que no repruebes mi niño. — Se asustó un poco al escuchar la voz del profesor Wilson dentro.
—Si lo logro, ¿Prometes darme a tus hijos? — Casi grita al escuchar lo que había dicho su amigo, pero pudo calmarse
—Tu sí que estás loco cariño, pero creo que el loco soy yo al querer estar contigo. — MJ creyó que su maestro no solo estaba loco, sino que también estaba enfermo.
—¡Hey! No me digas loco. — Decidió irse, no quería interrumpir lo que sea que estaba pasando o que la vieran espiando.
Camino por los pasillos con rapidez, encontrándose con una pelirroja saliendo de otro salón y yéndose casi corriendo de su vista, MJ la conocía de vista, era la hija de la bibliotecaria, sabía que se quedaba hasta tarde ayudando a su mamá y esperándola a que terminara su trabajo. Se preocupó al verla irse así de rápido, por lo que la siguió por un rato hasta que la perdió de vista y no la encontró más.
Lo que ella no sabía era que Jean realmente si había estado esperando a que su madre terminara con su trabajo, sin embargo, cuando se aburrió salió de la biblioteca regresando a su salón de clases dispuesta a ver videos por su celular o leer libros en paz, a lo mejor hacer la tarea que le habían dejado ese día, sabía que su madre se demoraría mucho, además ella tenía una reunión con los maestros.
Sus planes se vieron estropeados cuando al llegar se encontró con el hijo del director Peter Lehnsherr besándose con el maestro de Historia, James Howlett, o Logan, como le decía el maestro de Ciencias. Se quedó quieta en la entrada, la puerta estaba un poco abierta donde podía ver perfectamente lo que pasaba dentro de la habitación.
Como el trasero de Peter era apretado y estrujado sobre el pantalón ajustado que llevaba ese día, como su cuello era devorado, mordido, succionado y lamido, como su amigo se movía y gemía sobre su maestro. Ambos se separaron unos centímetros donde Peter dejo de moverse y se quedó mirando a los ojos del adulto, llevo sus manos a las mejillas de este, acariciándolas y seguramente sintiendo la barba que Logan tenía.
—¿Me salvarías si estoy en peligro? — Escucho la voz de su amigo, pero no vio intención de responder en su maestro. —No lo harás, tienes una esposa y una hija, me amas, pero a ellos más. —
Peter se puso de pie separándose de su maestro quien bufaba mientras se manoseaba el entrecejo, Jean rápidamente se movió de su lugar alejándose de la puerta, pero no mucho para segur viendo lo que pasaba. Parecía que Peter saldría del salón , pero fue detenido por el fornido maestro de Historia, quien lo tomo del brazo y lo acerco a su cuerpo, empezando a besarlo nuevamente. Jean tuvo que irse cuando noto como el maestro le desabrochaba el pantalón a su compañero.
Las cosas no son sencillas cuando se es el hijo del director, tampoco cuando estás en una relación con un adulto, las cosas se ponían peor cuando ese adulto no solo es tu profesor, mejor amigo de la infancia de tu papá y enemigo de tu padre, no, las cosas se ponían peor cuando ese adulto estaba casado y tenía una hija de dieciocho, tu misma edad, que además es tu compañera de clases casi parte de tu familia debido a la cercanía de sus padres.
Sí, Peter Lehnsherr no tenía las cosas sencillas, menos en esa relación que tenía, donde la persona por la que vivía siempre le decía que era especial, pero ¿Qué tan especial podría ser si seguía siendo un secreto? Lo peor de eso, no le importaba ser tratado así con tal de estar a su lado y ser amado.
Sabía que su relación no duraría mucho, Logan nunca dejaría a su familia o perdería su amistad con su papá solo por él. Lo sabía por como le hablaba cada que terminaban de cometer su pecado, lo sabía por como besaba a su esposa frente de él cada que visitaban su casa, pero prefería no pensarlo, prefería imaginar que lo haría, que se quedaría a su lado después de cumplir la edad mínima para beber alcohol, solo consuelos para algo inevitable.
Para su tocayo, Peter Parker, las cosas podrían ir mejor, podrían, lo cierto es que él no se sentía feliz, ¿Wade le diría si se arrepentía de su relación clandestina? No, no lo haría, Wade lo amaba, lo sabía, lo miraba como un enamorado, sabía diferenciar esa mirada de una de deseo por tantas veces que lo habían mirado de esa manera. Y aun así, probablemente no huiría a su lado cuando terminara la escuela.
Se sentía enjaulado, amarrado a desearlo y quererlo por siempre, sin importar consecuencias, pero no recibiendo nada como recompensa, solo engaños de regreso, solo caricias a medias que se compartían con la maestra de Inglés, Vanessa Crlysle. Ella, tan bonita, tan femenina, ¿le estaba robando el amor de su maestro? Todo parecía indicar que sí, porque Wade no le había hablado en todo ese tiempo o le había volteado a ver.
—Si le prendo fuego a toda la escuela, ¿voltearía a verme? — Pregunto a MJ.
—No. — Su respuesta fue corta, pero sincera, ella solía hacer eso, Peter bufo rodando los ojos.
—Entonces no lo haré, no volveré a acercarme a él y lo empezaré a evitar. — Declaró cruzándose de brazos tratando de parecer seguro, pero por la mirada que su amiga le daba era claro que no lo logro. —¿Qué? — Michelle soltó un suspiro antes de empezar a hablar.
—Lo único que enciendes son sus cigarros, eres su mechero especial y créeme cuando te digo que simplemente te regalaría a un borracho cualquiera cuando tenga la oportunidad. — Peter volteo a mirar a otro lado. —Mandarás todo lo que dices a la mierda, si te llama desde prisión saldrás a su rescate, causarías todo un desastre por él, así quieras pensar que no caerías ante él, no lo lograrás. —
—Sí que sabes como levantar mi autoestima. — Murmuro con falso enfado, MJ solo decía la verdad, no puede recriminarla por hacerlo.
—¿De qué hablan? — Pregunto un peliplateado, el hijo del director.
—Hablamos de como el profesor Wilson me engaño todo este tiempo diciendo que era soltero. — Respondió Parker sorprendiendo a su amiga ¿De dónde sacó tanta confianza para decirle a un extraño la situación por la que pasaba?
—Vaya, entonces estamos en las mismas, solo que yo ya lo sabía. — Murmuro el peliplateado impactando aún más a MJ ¿Qué todos en esa escuela tenían sexo con los maestros?
—No me digas, ¿te llamo especial? — Preguntó con sorna en su voz.
—Cada maldito día desde que empezamos a pecar. — Respondió con una sonrisa, como si contara un chiste.
—Si son un secreto no deben ser tan especiales — Exclamo MJ con el ceño fruncido, no permitiría que su amigo siguiera siendo la mascota del profesor y si en el proceso ayudaba al otro lo consideraría un logro.
—Sí, ¿Qué mierda es eso? — Pregunto Jean entrando en la conversación sin pensarlo, nuevamente había estado escuchando y viendo todo a escondidas.
—¿¡Lo sabes!? — Exclamo Lehnsherr mirando asustado a la pelirroja.
—¿Saberlo? ¡Lo vi! La próxima vez cierra la maldita puerta. — Recrimino, aunque ella pudo alejarse de la sala desde el primer instante y aun así se quedó viendo.
—¿No han pensado que ellos se arrepienten de haber iniciado esa “relación”? — Cuestiono MJ volviendo al tema inicial y haciendo comillas en la última palabra
—¿Alguno de ustedes lo hace? — No respondieron a la pregunta de Jean. —Claro que no, ¿por qué lo harían? A penas y saben que es el amor, es su primer romance adulto siendo jóvenes. — Recriminó.
—Sé que soy joven, pero mi mente es muy madura. — Dijo Peter Parker mirando a otro lado.
—Pues que se jodan, nosotros somos especiales Parker, pero no para ellos. — Sonrió Lehnsherr abrazando del hombro a Peter, la pelirroja y MJ sonrieron, estaban orgullosas de sus amigos.
Así se cerró un pacto entre los jóvenes. Tras ese receso volvieron a sus clases, nuevamente Wilson enseñaba en el caso de Parker quien se decidió por sentarse en el asiento más alejado del profesor, cuando este le entrego la nueva guía que debían realizar Peter agradeció sin atreverse a observarlo, MJ sonrío ante eso ignorando completamente al maestro y tomando la mano de su amigo encima de la mesa.
Wilson hizo una mueca de disgusto antes de seguir su camino como maestro queriendo ignorar la escena, al menos eso le pareció ver a la chica, ella no dudó de que aquel simple gesto de amistad hubiera puesto mal a su profesor, se alegraba por eso.
—¿Ves? No volteo a verte y apuesto que nunca antes habías estado tan envuelto en llamas como ahora. —
Animar a su amigo se volvió su tarea principal durante toda la clase, se acercaba más a él en cada momento que lo veía, querer despegar su mirada de la mesa o la guía que realizaban, cualquier intención de mirar al profesor fue detenida por abrazos de su amiga o ligeros apretones de mano. Parker nunca había notado que la clase de Matemáticas era mucho más difícil de lo que pensaba, tal vez se debía a que Wilson solía darle los resultados de las preguntas de todos los exámenes, volviéndolo un poco tonto en cuestiones algebraicas.
Mientras Parker se sentía poco suertudo Lehnsherr podrá jurar que había sido bendecido por alguna especie de Dios en el cielo, su próxima clase con Howlett era hasta la próxima semana, podría relajarse el resto del día y de la semana esperando a que volviera a llegar el lunes, incluso para eso podría faltar a clases o saltarse la hora, era bueno que Historia sea una materia optativa, cambiarla se volvería fácil si lo hablaba con sus papás.
El resto de sus clases la paso al lado de Jean con quien compartía todas las clases generales y solo un par de las optativas, lamentablemente historia no era una de ellas, Jean asistía a clases de Música a la misma hora en la que él descubría que Imperio era mejor, si el Romano o el Griego, la verdad no encontraba la diferencia, su única razón para ingresar a clases tenía nombre y apellido.
—Eso es todo, pueden marcharse. — Hablo el profesor de Literatura a la par que el timbre para salir de clases sonaba.
Peter rápidamente se puso de pie tomando su mochila, no se había molestado en sacar algún cuaderno para tomar apuntes o fingir hacerlo, la clase era tediosa y aburrida, Jean la había vuelto entretenida contándole algunos chismes de los que se había enterado, no habían hablado en mucho tiempo, no desde que empezó su “relación” con Logan.
Espero a que su amiga guarda su cuaderno y libro en su mochila sorprendiéndose de encontrar apuntes de la clase escritos en el cuaderno de la pelirroja, ¿en qué momento había antojado todo eso? No lo sabía con certeza, pero estaba seguro de que luego tendría que pedírselos prestados, no podía darse el lujo de faltar a una clase y reprobar otra.
—Peter, el profesor Howlett quiere que vayas a la sala de profesores. — Escucho la voz de su hermana en la entrada de la sala, al voltearla la encontró mirándolo con burla. —¿Qué hiciste? —
—Nada importante Wanda, ahora voy. — Respondió con un tono de fastidio.
—Lo que digas, Pietro y yo nos adelantamos. —
Su hermana solía meterse en asuntos que no le importaban, chismosa como Jean, pero curiosamente le molestaba más viniendo de su parte. Ser el menor de gemelos siempre era una tortura, ser el menor de esos gemelos lo volvía una doble tortura, Peter estaba seguro de que sus hermanos gozaban de molestarlo y disfrutaban con demasía su sufrimiento.
Cuando Jean termino de guardar sus cosas, ambos se dirigieron a la oficina de maestros, ella no entraría, pero estaría afuera esperando a que saliera o en todo caso iría a su rescate. Acordaron media hora como tiempo límite poniendo un temporizador en sus celulares y finalmente Peter ingreso.
La maestra de Inglés, Vanessa, con su habitual sonrisa alegre y su amabilidad, le dijo que Logan lo esperaba en la última puerta. En el pasado, como unos sesenta años atrás, lo habían usado como cuarto de castigo, donde los profesores golpeaban a sus alumnos, pero para evitar que aquello molestara la tranquilidad de los demás educadores, esa habitación había sido silenciada.
Cuando su padre tomo el control de la escuela, que en su tiempo le perteneció a su bisabuelo, habían dejado de usar ese cuarto de castigo, dejándolo solo para reuniones privadas entre maestros y padres o, como en su caso, maestros y alumnos.
—¿Profesor Howlett? — Llamo a la puerta dando golpes a la puerta, esta fue abierta por el gran sujeto.
Peter lo recorrió con la mirada, recordando todo lo que le encantaba de Logan, su espalda ancha, su barba canosa, su cuello grueso, sus brazos grandes como troncos y su tonificado abdomen. Logan se tomaba el tiempo de ejercitarse como si aún fuera un soldado, el joven sabía que el adulto aún añoraba su tiempo de servicio, incluso parecía querer volver.
A Peter le había confesado que no le gustaba quedar mucho tiempo en lugar, se sentía oxidado cada que eso pasaba y por eso tendía a correr por el peligro, como prueba a eso estaba su relación con él. Nada más peligroso como una relación con el hijo menor de edad de tu mejor amigo.
—¿Me mando a llamar? — Preguntó mirando a los ojos a Logan, en ellos noto una chispa, un brillo inusual que antes lo hubiera puesto de rodillas, pero ahora solo le causaba una especie de ira.
—Entra. — Se hizo a un lado abriendo la puerta para que Peter ingresara.
—Lo siento, pero estoy con un poco de prisa, tengo una cita. — Mintió, solo llevaría a Jean a casa para ver películas y comer comida chatarra por horas, un buen plan.
—No era pregunta Lehnsherr, entra de una vez. — Gruño un poco al hablar y Peter se decidió por entrar.
Al hacerlo la puerta fue cerrada a sus espaldas, escucho como el profesor le puso el seguro a la puerta y se le acercó a su espalda. Sintió esas fuertes manos callosas sujetando su cintura y los labios malevos del adulto en su cuello, su punto débil.
—Logan…— Gimió el nombre retorciéndose.
—No sabes cuanto te extrañe. — Susurro con voz ronca en su oído, Peter no resistió dándose la vuelta, tomándolo del cuello y empezando a besarlo.
Las manos adultas lo tomaron de los muslos y lo acercaron al escritorio del cuarto, fue apoyado en este mientras abría más sus piernas para el maestro, sintiendo como este rozaba su miembro con el ajeno, causando fricción y enloqueciéndolo. Peter abrió más su boca, permitiendo que Logan devorara todo de él si pudiera darle su alma, también lo haría.
De pronto su celular sonó, habían pasado ya treinta minutos.
—Debo irme. — Murmuro Peter mientras se separaba de Logan y corría por su olvidada mochila que en algún punto había terminado olvidada en el piso.
—¿A dónde iras? — Cuestiono el de barba mientras detenía uno de sus brazos.
—Tengo una cita, ya te lo dije. — Recordó, intento apartar su brazo del adulto, pero fue apretado con más fuerza.
—¿No hablas, en serio, verdad? — Peter no respondió. —No tienes permitido salir con otros, Erik no aprobaría eso. —
—A Erik le encantara saber que estoy saliendo con alguien de mi edad y que no debe de preocuparse porque me traten como un perro. — Nuevamente, intento apartarse, pero fue en vano, el agarre en su brazo fue más duro. —Debo irme. — Repitió.
—Si sales por esa puerta lo nuestro se acaba Lehnsherr. — Amenazó mientras lo soltaba.
—Lo veo el lunes profesor. — Y sin más salió de la habitación, dejando a su antiguo amante solo.
A penas y logro dar unos cuantos pasos cuando fue abrazado por Jean, podía notar, por el fuerte abrazo que estaba preocupada y la verdad, él también lo estaba, pensó que volvería a caer ante Logan y sus besos.
Airosos, tomados de la mano y con hambre, salieron de la escuela, esas películas no se verían solas.
Dos días habían pasado desde entonces, nuevamente lunes y el profesor de Matemáticas había vuelto a faltar y Wilson seguía siendo el profesor de remplazo, Peter podía jurar que era un desdichado desde el momento en el que se fijó en el mayor, MJ se burlaría de eso si no estuviera sufriendo de un fuerte resfriado.
Habían salido el fin de semana siendo sorprendidos por la lluvia, habían jugado con el agua terminando empapados, Peter había salido bien librado, no se había enfermado como MJ, la había llamado en la mañana afuera de su casa para irse juntos a la escuela siendo respondido por una voz ronca y varios estornudos.
—¿Y MJ? — Preguntó Jean al verlo sin su amiga, había terminado su primera clase.
—Está resfriada, jugamos en la lluvia ¿Y Peter? — Pregunto, el peliplateado tampoco estaba con la pelirroja.
—Está tratando de convencer a su padre de cambiarlo de clases optativas, Historia por Música. —
—Espero lo logre, ojalá también pudiera hacer lo mismo. —
Odiaba su horario de clases, aunque en un principio lo había amado, su primera clase los lunes era Matemáticas, su segunda y tercera hora Ciencias, por último, la clase final era Inglés. En martes nuevamente tenía clases en la mañana Inglés, su última hora era Matemáticas, los miércoles tenía un optativo de Biología, el jueves de Química y el viernes nuevamente electivo de Física con una clase final de Matemáticas.
En el pasado se había vuelto obsesivo queriendo todas las clases posibles con Wilson entrando a todos los optativos que él daba, ahora eso le jugaba en contra, ahora no podría volver a cambiar de optativos, no tenía la suerte de Lehnsherr de ser hijo del director, tenía la suerte de Parker, querer y desear, pero resignarse a fallar.
Se quedó al lado de Jean hablando un poco hasta que el timbre sonó, Jean tenía su optativo en Música, la sala de clases más alejada a la de Ciencias. Así que se decido por acompañarla, primero a la oficina del director por Peter, quien ya había mandado un mensaje anunciando su logro, luego irían a Historia para anunciar el cambio de clases del peliplateado y finalmente los dejaría en Música.
Si todo salía bien perdería la primera hora de Ciencias que era la clase teórica y la clase donde coqueteaba más con Wilson, la segunda hora siempre era práctica, se uniría a un grupo cualquiera y se encargaría de terminar rápido para marcharse a su casa, inventaría una excusa para faltar a la clase de Vanessa, no quería verla aun si ella no tenía nada que ver con el problema.
Pero, aun si lo intentaba toda la semana, sabía que tarde o temprano sería llamado a la oficina del director por saltarse clases y llegar a tarde en otras. Podía intentarlo dejando un mes, sin embargo, no podía hacerlo cada día del año, podrían expulsaron.
Así que con mucho disgusto al día siguiente tuvo que volver a su rutina, esta vez siendo acompañado de MJ quien se encontraba mejor de salud. Fueron a la clase de Inglés donde la maestra con una sonrisa les anuncio que esa semana sería la última que daría por el resto del año, anuncio lo peor que pudo escuchar Peter de parte de la novia de su ex amante. Vanessa estaba embarazada.
—¿Cuántos meses tiene? — Se atrevió a preguntar Peter fingiendo felicidad.
—Son cuatro meses, normalmente no me dejarían tomar vacaciones antes, pero es que no solo es uno, ¡Son gemelos! — Anuncio causando felicidad en todos los alumnos, en todos menos Peter.
MJ tomo su mano por encima de la mesa mirándolo con pesar, pero Peter no quería su compasión, Peter estaba temblando de ira, miedo y tristeza, cuatro meses, Peter y Wade tenían una relación de dos años, no podía creerlo, no quería creerlo. ¿Cómo pudo ser tan estúpido? ¿Cómo pudo confiar en él?
—¿Pete? Estás llorando. — Escucho la voz de MJ y sintió una caricia en su hombro. —¿Quieres salir? —
No contesto, se quedó en silencio un rato más.
—Digámosle que te contagie el resfriado y te duele mucho la cabeza, ella nos creerá. — MJ intento ponerse de pie, pero fue detenido por su amigo.
—No es necesario, son lágrimas de felicidad. — MJ no le creyó, Peter no se creyó. —Estaré bien. —
Pero no fue verdad.
El resto de sus clases fueron en automático, apenas y noto cuando le toco clases con el culpable de sus lágrimas, apenas noto que estaba yendo solo al trabajo porque MJ se había vuelto a sentir muy mal como para trabajar. Apenas noto que era seguido.
—Pete. — Escucho a su espalda, al voltear se encontró con el futuro padre, sonriéndole con cariño, como siempre lo hacía. —¿Quieres un helado? —
—Tengo que trabajar. — Soltó en un hilo de voz temblando de ira por el cinismo de Wilson. —Debería ir a complacer a la madre de sus hijos, profesor. —
—Ah, ya te enteraste de eso. — Peter estaba seguro de que toda la escuela sabía. —No es lo que crees Pete, estaba borracho, no sabía lo que hacía y simplemente paso. — Mentiras, Peter, estaba harto de sus mentiras.
—¿Alguna vez me amaste Wade? — Pregunto sintiendo como sus ojos se llenaban de lágrimas.
—Pete… Nunca ame a otra persona tanto como te amo a ti, tienes que creerme, no me hubiera involucrado con Vanessa si no fuera porque estaba ebrio y los confundí, ambos se parecen mucho en la oscuridad. —
—Hay una cosa que ella tiene y yo no, estoy seguro de que te hubieras dado cuenta. —
Wade suspiro mientras se le acercaba y lo tomaba por los hombros, Peter no se movió, solo lo miro con las lágrimas en sus ojos borrando su vista, se sentía lo suficientemente débil como para poder alejarse.
—Pete nunca deje de pensar en ti. — No dijo nada, solo sonrió con cinismo. —Créeme, te amo, te amo, te amo, por favor Peter, créeme. — Rogó haciendo reír a Peter, una risa amarga y sin gracia.
—Recuerdo que fui yo quien te rogó, que me amaras, ¿Tú lo haces? — A inicios de su relación, cuando Wade aún no estaba convencido de involucrarse con Peter, este le rogó de rodillas, humillándose como nunca antes y curiosamente funciono siendo ese día la primera vez que se unieron. —No aprendí mierda alguna contigo, eres un pésimo profesor. —
—Pete por favor. — Wade subió sus manos a su mejilla. —Te prometo, te juro que no volverá a pasar otra vez, esos niños probablemente ni sean míos, seguro es un error, si lo son tú y yo los criaremos, me casaré contigo, por favor créeme, ámame ¿sí? —
—¿No me estás mintiendo? — Wade negó con la cabeza con rapidez creyendo tener una oportunidad. —Encárguese de su familia, profesor Wilson, debo ir a trabajar, hasta mañana. — Se alejó del profesor dispuesto a irse.
Y no fue detenido, no volteo atrás y siguió con su vida, quedando Wilson como un recuerdo borroso.
Jean y Michelle tenían razón, ellos eran especiales, no tenían que ser un secreto, nunca.