Y En El Silencio. . . Tú

Summary

Miguel pierde la audición definitivamente tan solo 3 años después de cumplir su sueño de ser músico, ocho años después se le da la oportunidad de viajar a San Fransokio en búsqueda de una cura a su condición pero sin saber que ese viaje podría cambiar su vida para siempre y la vida de un joven inventor interesado en su caso.

Genre
Lgbtq
Author
Karen16165
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Prologo

Miguel Rivera, todos en el pueblo ya sabían quien era el más allá de ser el hijo de los zapateros del pueblo. Ahora tenía más títulos desde que descubrió el engaño de Ernesto de la Cruz y se convirtió en el músico más joven en Santa Cecilia.

Era un héroe familiar y su historia, aunque no todos le creyeron, era bastante interesante de contar y escuchar. La zapatería Rivera se convirtió en un destino turístico no solo por las canciones que se exhibían justo afuera por la vitrina junto con la mistica guitarra del original Hector Rivera , sino por las interpretaciones que el mismo Miguel junto a sus primos hacían de las canciones al menos una vez cada tanto cuando venía un gran grupo de turistas.

Con un par de canciones nuevas escritas por este último, ¿Quién diría que Miguel "abuelió" todo de Hector? su gusto por la música, el talento para componer y para meterse en problemas de vez en cuando.

Siempre fue un buen muchacho, ayudaba a cuidar de su hermanita, ayudaba con el negocio familiar a la vez que el tenía su propio "grupo" musical aunque en realidad era la banda que tenía con sus primos, era muy querido en el pueblo y sobre todo todos estaban de acuerdo con que si seguía por ese camino seguramente cuando tenga la edad que tuvo Ernesto al momento de irse de Santa Cecilia era muy probable que su música ya se estuviera escuchando por todo México. Por ahora se conformaba con los videos que subía a internet.

Todo iba de maravilla, no había nada mejor que quisiera ahora que la música es parte de su vida sin la necesidad de esconderse en un oscuro y pequeño ático lejos de los demás, tenía una hermanita nueva, el verdadero legado de Héctor continuará por años, era una nueva paz en la vida de Miguel.

Así, pasaron tres años desde la ultima vez que fue a la tierra de los muertos, ahora era un jovencito de 15 años aunque si a cualquiera le preguntabas de todos modos no dejaba de ser el mismo de antes, estaba alegremente terminando de escribir en un cuaderno una nueva canción que planeaba usarla para hacer el primer "amanecer espectacular" de Santa Cecilia, si De la Cruz le robó las canciones a su tatara abuelo ¿Quién decia que el no podía robarle la idea de la fiesta que hacía para el día de muertos? por más que quiera negarlo, esa idea era genial y otros músicos aceptaron a ayudarlo con eso. 

- ¡Perfecto! - exclamó al terminar la ultima estrofa - ¿No es genial Dante? - decía mientras acariciaba a su perro fiel.

Ya tenía la letra de la canción lista, ahora solo faltaba ver como sonaba ya acompañado de su fiel guitarra. Sus dedos ya conocen las cuerdas, el ya tiene en mente que notas tocar, las ha tocado mil veces. Cuenta mentalmente: uno, dos, tres.

Entra. Suena.

Pero algo. . .no suena, más bien, sonaba muy raro.

Frunce el ceño ligeramente estando bastante confundido por este echo. Mira el clavijero, toca otra cuerda, sigue tocando ¿Estará desafinada? No, el mismo la afinó en la mañana justamente para tener todo listo. Lo dejó pasar, probablemente solo estaba cansado por estar sentado en el patio todo el día escribiendo y de todos modos su abuela le gritó para que entrara a comer.

Por un par de dias siguió de lo más normal, claro que a veces como que se distraía pero era algo muy común, después de todo estudia y al mismo tiempo ayudaba en la zapateria.

Después finalmente tuvo tiempo de volver a su guitarra, ya tenía en la mente la melodia perfecta y pudo escribir las partituras que sonaban bien en su mente. Esta vez le pidió a un Mariachi de la plaza que si lo ayudaba a afinar a su guitarra solo por si acaso porque aún no olvidaba lo que pasó la vez anterior y quería confirmar de que realmente era la afinación el problema.

Pero al tocar pasó algo mucho más extraño que la vez anterior. . .escuchaba el sonido de la guitarra como si estuviera lejos.

Veía al mariachi y el solo le dijo que sonaba bien lo que tocaba, solo sacudió la cabeza levemente y siguió tocando con una sonrisa intentando disimular. El mariachi tuvo que irse después pero Miguel siguió prácticando como si nada estuviera pasando por más raro que le pareciera escuchar la guitarra de esa manera. Dejo de tocar un momento para descansar y prestaba atención a su alrededor, varios sonidos todavía sonaban iguales, uno que otro se escuchaba muy bajo pero pensó que era por estar en la calle y el echo de que estaba en una plaza pública donde hay muchas personas.

Hace poco salió de una gripe ¿no? en toda esa semana infernal se sintió muy mal, tal vez aún no salía del todo de eso y necesitaba descansar más.

Aún así necesitaba confirmarlo.

Al día siguiente espero a la madrugada para salirse de su casa con su guitarra dentro de su estuche golgando de su espalda, caminó hasta llegar al cementerio del pueblo. De noche, solo, todo en silencio más que por los grillos, se fue hasta lo más profundo solo por si acaso. Ya una vez se aseguró de que no había absolutamente nadie más sacó su guitarra del estuche y se prepara para poder tocarla.

Toca una nota, escucha el eco débil. Toca otra, algo le falta.

¿El volumen? ¿El tono?

¿Él?

Se queda quieto.

Toca una tercera nota.

Y por un segundo, le parece que el sonido se apaga... antes de llegar a él.

Toca otra nota. Espera. Nada. O casi nada. Como si el sonido viniera desde lejos.

Se obliga a tocar una tercera. Fuerte. Rápida.

El sonido no llega como antes.

Su corazón late más rápido. Mira la guitarra. Gira el clavijero. Afina. Toca otra vez.

Igual.

- No, no, no - murmura intentando mantener la calma.

Mira la guitarra detenidamente, como si fuera ella la que está fallando. Se prepara para poder escuchar la siguiente nota con atención, tanta como le era posible, la toca.

El sonido está, pero no está a la vez.

Mira alrededor buscando a alguien, desea con toda su alma que alguien más se acerque, que lo regañe por tocar a esas horas en ese lugar, alguien que si escuche su guitarra y le diga que el no está loco o minimo que está imaginando cosas.

Pero está solo.

Y la música...empieza a dejar de sonar igual.

Intento decirle a sus padres lo que sucedia pero no le creían. Después de todo el seguía escuchándolos con normalidad ¿No? Creyeron que Miguel solo llamaba la atención, después de todo deben aceptar que antes no fueron los mejores en apoyar a Miguel y desde que nació Coco la atención hacia el fue mucho menor.

Unicamente se preocuparon realmente cuando Miguel estando a solo una habitación de distancia no escuchó a su hermanita coco que lloraba porque se había caído mientras corría, al principio lo regañaron creyendo que era a propósito pero Rosa abogó por el diciendo que conocía a su primo y el no dejaría para nada que algo le pasara a Coquito, mucho menos la dejaría llorando a su suerte.

Llevaron a Miguel con varios doctores pero ninguno les daba una razón para que el estuviera perdiendo la audición. Cómo último recurso entre toda la familia cooperó para llevarlo con un doctor particular en la ciudad más cercana al pueblo pero ni siquiera el pudo hacer nada, solamente pudo pronosticar que era inevitable la realidad de que Miguel se quedaría sordo completamente.

Al principio Miguel estaba completamente destrozado, su sueño técnicamente se estaba alejando cada día más y más de el. Se encerró en su habitación por días y en la escuela ya no sabían que excusa dar para sus ausencias. Algunos dicen que esa depresión aceleró la perdida de su oído porque para cuando el invierno llegó. . .ni siquiera podía escuchar a una mosca. Su prima Rosa se cansó de todos el drama que su primo hacía.

Claro que era terrible que su primo se quedara sordo, eso no lo negará.

Pero más terrible era verlo hundirse en la tristeza por completo, así que tuvo un plan. Batalló bastante pero logro que Miguel la siguiera afuera de su habitación, caminaron hasta la habitación de ella dónde sacó su bocina, Miguel no entendía porque su prima quien ya sabía de sobra lo que el padecía le enseñaba esa cosa que ni siquiera podía escuchar si estaba transmitiendo una canción o no. Rosa solo tomo su mano y la acercó al artefacto, después puso una de las canciones favoritas de Miguel y arriesgándose a que sus tíos y padres la regañen subió el volumen con tal de hacer que la bocina pudiera vibrar, le tomo algo de tiempo asimilar exactamente que melodía estaba sonando pero. . .en cuánto la reconoció no pudo evitar emocionarse y empezar a lagrimear un poco, después Rosa le acercó una de sus partituras y la tomo para leerla, por supuesto que recordaba como sonaba cada nota y eso solo hizo que llorara más.

Tal vez ya no sería como antes, pero al menos sabe que la música no se fue de el completamente en cuanto aún pueda sentirla vibrar y aún pueda recordar cada nota.

Aun así jamás se daría por vencido en buscar una solución a su condición.

Así pasaron los siguientes años en esta nueva normalidad.

Toda la familia aprendió lenguaje de señas al mismo tiempo que Miguel para que pudiera comunicarse con facilidad. Fue un proceso duro para todos pero al final solo reforzaron aún más el principio de los Rivera:

"Solo importa la familia, la familia está para apoyarse"

Miguel no dejo la escuela, tuvo muchos problemas y necesito de muchas clases particulares para repasar cosas que no lograba aprender pero al final supo manejar el leer los labios y así finalmente saber que era lo que sus profesores decían. Uno que otro profesor tuvo que aprender señas básicas para entender cuando Miguel necesitaba cosas básicas como permiso para ir al baño, cuando necesitaba ayuda o simplemente participar en clases.

Y pobre de aquel que se oponía porque definitivamente mamá Elena estaría enterada y furiosa.

Miguel no perdió su gusto por la música, siempre estaba presente en las presentaciones del pueblo y cuando tenía tiempo libre simplemente tomaba prestado la bocina de su prima, lo encendía sintiendo sus vibraciones desde la palma de sus manos hasta su cuerpo entero. Aun así jamás perdió la esperanza de volver a oír algún día.

.


.


.

El tiempo paso muy pronto y Miguel cumplió los 23 años, ese dia en particular estaba muy emocionado, tomo su computadora y corrió a ver a su familia que, si su olfato no fallaba, seguramente ya estaban desayunando. Claro que entrar corriendo con una gran  sonrisa con su laptop abierta en sus manos dejaba ver qué tenía muy buenas noticias.

- Miguel ¿Que pasa?

Pregunto su mamá mirándolo directamente, ella fue la primera en muchas veces intentar comunicarse en lenguaje de señas con su hijo, pero en cuanto el aprendió a leer los labios le insistió a la mayoría que ya no era necesario, a no ser que estuvieran bastante lejos como para distinguir el movimiento de sus labios. Que el tuviera que estar en silencio todo el tiempo no significaba que debía arrastrar a su familia al mismo destino a su perspectiva.

Miguel vio a su mamá y a su familia y solamente les enseño la pantalla de la computadora con un correo abierto.

Pero el problema era que el correo estaba en inglés y su mamá solamente miraba confundida, Miguel rodó los ojos ante su propia distracción ¡Claro que su familia no sabe ingles!

- [ Recibí un correo mamá, es de un hombre brillante que podría ayudarme ]

Le dijo en señas mientras cerraba la pantalla de la computadora, pero esa respuesta no respondió las dudas de sus padres exactamente.

- Miguel, explícate - dijo su papá.

- [ Para esto insistí en las clases de inglés particulares papá, debo ir a San Fransokio ]

Sus padres se miraron preocupados mientras que a su abuela no le hizo ninguna gracia.

- ¿Y para que quieres irte hasta allá? - pregunto con molestai  - muy apenas tenemos dinero para que vayas.

Miguel se apresuró a explicar antes de que cualquiera pudiera negarle ir.

- [ Mi boleto de avión ya está cubierto ]

- Ora ¿Cómo ven a su chamaco? Cada día siento que sale con más locuras mientras crece.

- Miguel - hablo su mamá - no es cuestión de si hay dinero para el avión o no ¿Porque quieres irte allá con tanta urgencia?

Miguel suspiró y pensó en las palabras correctas para contarle a su familia todo lo que estuvo haciendo a sus espaldas.

- [ Hay un hombre que inventó un robot de alta tecnología que actúa como un médico pero mucho mejor, estuve enviando correos como loco hasta que me respondió. ]

Miro a su familia ahora con una expresión entre preocupada y esperanzada, ese robot podría ser su salvación pero a la vez teme que le diga lo mismo que los demás médicos que ha visto hasta ahora: "No hay razones físicas para que tus oídos no funcionen"

- [ Mamá, papá, tal vez ese robot finalmente diga que es lo que tengo y si es la misma respuesta, al menos el señor Hamada podría inventar algo para que pueda volver a oír ]

Sus padres solamente se miraron mutuamente.

Nadie más que ellos han anhelado por una cura para la condición de su hijo, han deseado que Miguel pudiera perseguir su sueño de ser músico de nuevo y no solamente seguir componiendo letras para sus primos.

Pero a la vez saben que si Miguel se ilusiona demasiado podría terminar deprimido de nuevo. ¿Cómo saben que ese tal Hamada es de confiar? ¿Como saber que no quieren sacar ventaja de su pobre hijo desesperado?

Sin embargo. . .

Ver la carita ilusionada de Miguel mientras los mira esperando una respuesta hacia que fuera muy difícil decirle que no.

Al final accedieron con una condición: Si no hay nada que hacer o las respuestas son iguales como en México, Miguel regresaría sin protestar.

Así empezaron a ayudarlo a preparar todo para irse.


.


.


.


.


Mientras tanto en San Fransokio en un hogar que también funcionaba como cafeteria estaban dos hermanos cada quien en lo suyo. Pero el menor no pudo evitar notar que el robot de su hermano estaba descargando información de la computadora, no era raro tomando en cuenta que se actualiza cada tanto, sin embargo, su hermano parecía muy concentrado frente al espejo moviendo sus manos al aire de forma rara.

- Tadashi ¿Que haces? - finalmente le pregunto el menor mientras dejaba su propia tarea de lado - no me digas que ya finalmente enloqueciste.

- Tadashi práctica lo que comúnmente llamamos "lenguaje de señas" - contestó el robot primero.

- ¿Que? ¿Para que?

- Tendremos un invitado Hiro - dijo Tadashi mientras volteaba a verlo - un chico de México se enteró de Baymax por las noticias sobre el y quiere que lo ayude.

Hiro solamente quedó muy extrañado, sabía perfectamente que el propósito original de Baymax era ayudar a las personas y que el corazon de Tadashi le impedía rechazar a cualquiera que lo necesitara pero no esperaba que llegara a estás alturas.

- ¿Y porque es tan especial? ¿No hay hospitales en México? - pregunto Hiro.

No quería ser grosero, simplemente no comprendía porque alguien se tomaría la molestia de viajar tan lejos solamente para un chequeo hecho por Baymax. No tenía sentido, aunque le alegraba ver que Baymax tenía buena fama fuera del país.

- Bueno, en resumen, a lo que Miguel me explico el estaba perfectamente sano pero después cuando tenía quince años su sentido del oído simplemente desapareció y quedó sordo desde entonces, los médicos no encuentran una razón para eso y quiere saber si Baymax es capaz de descubrir que pasa.

- No lo sé Tadashi ¿Porque le tomas mucha molestia? Ni siquieras eres doctor y aunque Baymax ha tenido actualizaciones sorprendentes no hay nada que garantice que puedas ayudarlo realmente.

Tadashi solamente suspiró y miró a Hiro, claro que entendía el riesgo de terminar decepcionando a una persona sin querer y que tal vez no podrá ser de mucha ayuda haciendo que el chico viniera en vano pero. . .

- Es de tu edad. . .es solo un año menor que tú y. . .bueno, no pude evitar pensar que si algo te pasara yo también buscaria cualquier opción para ayudarte a mejorar y ¿Tu mismo no jugaste al superheroe para descubrir quien causó el incendio en la universidad que me dejo en coma por dias? Sé con completa seguridad que tu harías lo mismo por mi.

Hiro solo apartó la mirada, debia admitir que su hermano tiene un buen punto, haría lo mismo si eso le pasara a Tadashi y el haría lo mismo si se tratara de el mismo. A veces odia que su hermano sea tan buena persona, pero supone que solo es el lado paternal que siempre ha tenido desde que tiene memoria, seguramente por estar cuidandolo desde que era adolescente.

- ¿Y donde planeas que se quede cuando venga? - preguntó curioso.

- Planeaba que se quedara aquí - mencionó mientras empezaba a guardar las cosas que trajo para arreglar y configurar a Baymax.

Hiro casi se cae cuando escucho eso ¿En serio Tadashi planeaba que un completo desconocido se quedara en la casa? 

- No hablarás en serio - dijo Hiro riendo nerviosamente rezando por que fuera una broma.

- ¿Que tiene de malo? calculo que solamente se quedara un día o dos y será mientras consigue otro lado por si necesita quedarse más tiempo.

- Pero. . .¡no tenemos espacio!

- Que se quede del lado de mi habitación, de todos modos sabes que vivo con Honey en un departamento.

- ¡Tadashi! - Hiro se acercó y se puso frente a el - No me siento comodo con que un desconocido se quede aqui, no sabemos ni siquiera si realmente es quien dice ser.

- Hiro no soy idiota, obviamente primero comprobé que fuera una persona real y que no fuera alguien más peligroso ¿Crees que permitiría que cualquiera se acerque a Baymax con tanta facilidad? ¿Te recuerdo lo que pasó la ultima vez que alguien intentó replicarlo?

Hiro solo sacudió la cabeza intentando olvidar el incidente de los esqueletos roboticos que aterrorizaron la ciudad, eso no iba al tema. Tadashi solamente le dió una palmada en los hombros y lo miró como seguramente lo hubiera heho su padre si siguiera con vida, esa mirada que dice "me preocupo mucho por ti".

- Hiro deja de darle excusas al asunto, además, jamás me gustó que realmente nunca conviviste con nadie de tu misma edad, deberías aprovechar esta oportunidad antes de que seas un señor amargado de por vida.

Hiro volvió a rodar sus ojos, muchas veces antes Tadashi intentó que Hiro tuviera al menos una experiencia como niño normal pero realmente nunca le vió el proposito ¿Para que? El se lleva muy bien con los amigos de Tadashi.

Al final aceptó muy de mala gana y Tadashi le dejó de tarea que con Baymax aprendiera al menos un poco de lenguaje de señas, aunque era más probable que terminara usando a Baymax como traductor ante cualquier cosa.

Ahora. . .solo era esperar que le esperaria a ambos.