CAPĂTULO ĂNICO
El bar estaba repleto, el aire cargado de risas, el tintineo de vasos y el zumbido de las conversaciones. Shadow, vestido con su uniforme de mesero una camisa negra que abrazaba su torso y pantalones que resaltaban cada lĂnea de sus piernas, se movĂa entre las mesas con una bandeja en la mano, su rostro era una mĂĄscara de profesionalismo, pero por dentro, su corazĂłn latĂa con una mezcla de nervios y anticipaciĂłn. No podĂa dejar que nadie lo notara, especialmente Rouge que estaba en la barra bebiendo un cĂłctel y lanzĂĄndole miradas cargadas de diversiĂłn.
âShadow, cielo, ÂżquĂ© tal si me traes algo mĂĄs... picante esta noche? âdijo Rouge, girando la sombrilla de su bebida con un guiño.
Shadow puso los ojos en blanco, esbozando una sonrisa sarcĂĄstica.
âSigue soñando, Rouge. âPero su mente estaba en Sonic.
El mafioso mĂĄs temido de la ciudad, un erizo azul con una sonrisa que podĂa derretir o destruir. Shadow le debĂa dinero o eso era lo que decĂan en realidad, era solo una excusa, un juego que ambos jugaban pero nadie mĂĄs lo sabĂa ni siquiera Rouge.
La noche seguĂa su curso. Shadow servĂa tragos, esquivaba comentarios subidos de tono y fingĂa indiferencia. Hasta que la puerta se abriĂł con un golpe teatral. Sonic entrĂł, seguido por Scourge, cuya chaqueta negra con llamas en las mangas destilaba arrogancia, y Knuckles, con guantes blancos que parecĂan listos para destrozar. Los clientes bajaron la voz, intimidados.
Sonic con su chaqueta de cuero negra y una sonrisa peligrosa escaneĂł el lugar hasta que sus ojos verdes se clavaron en Shadow. Este sintiĂł un cosquilleo en la nuca, pero siguiĂł limpiando la barra, fingiendo que no le afectaba.
âMira quiĂ©n estĂĄ trabajando como si no me debiera nada âdijo Sonic.
AcercĂĄndose a la barra con pasos lentos, casi felinos. Se apoyĂł en la madera, su rostro a centĂmetros del de Shadow
â. ÂżCĂłmo va esa deuda, pequeño? ÂżNecesitas un recordatorio?
Shadow apretĂł los dientes, sintiendo un calor traicionero subir por sus mejillas. La voz de Sonic era baja, burlona, cargada de una intimidad que solo ellos entendĂan.
âEstoy trabajando en ello ârespondiĂł, cortante, aunque sus ojos dejaron ver complicidad. Rouge arqueĂł una ceja, pero no dijo nada.
Sonic soltĂł una risa suave, inclinĂĄndose mĂĄs cerca.
âTrabajando, Âżeh? Me gusta cuando te pones tan... diligente. âSus dedos rozaron la mano de Shadow sobre la barra, un toque fugaz que lo hizo retroceder, sonrojado.
âDĂ©jame hacer mi trabajo, Sonic âespetĂł, girĂĄndose para atender a otro cliente pero la presencia de Sonic era imposible de ignorar.
Durante el resto de la noche, se quedĂł en una mesa en la esquina, bebiendo whisky con Scourge y Knuckles, pero sin apartar la vista de Shadow cada mirada era un recordatorio de su âdeudaâ, un juego psicolĂłgico que ambos disfrutaban, aunque Shadow fingiera lo contrario.
Cuando el turno acabĂł, el bar estaba casi vacĂo. Rouge se fue tras un âno te metas en problemasâ, y Shadow, tras limpiar, se quitĂł el delantal, dispuesto a salir por la puerta trasera. No llegĂł lejos.
Una mano lo sujetĂł del brazo y lo empujĂł contra la pared del callejĂłn oscuro.
âÂżA dĂłnde crees que vas? âLa voz de Sonic era un susurro cargado de promesas, su cuerpo tan cerca que Shadow podĂa sentir su calor. La farola parpadeante apenas iluminaba el rostro de Sonic, pero sus ojos brillaban con una mezcla de diversiĂłn y deseo.
âSonic, no tengo el dinero ahora âdijo Shadow, siguiendo el guion de su juego, aunque su voz temblĂł con una anticipaciĂłn que no podĂa ocultar.
Sonic riĂł, inclinĂĄndose hasta que sus labios rozaron la oreja de Shadow.
âNo quiero tu dinero esta noche, Shadow. Tienes dos opciones pagas... opagas. âSus dedos trazaron una lĂnea lenta por el pecho de Shadow, haciĂ©ndolo estremecer
â. Y ya sabes cuĂĄl vas a elegir.
Shadow tragó duro, su orgullo fingido luchando contra el deseo que Sonic siempre despertaba en él.
âBien âmurmurĂł, su voz apenas audibleâ. Pero no aquĂ.
Sonic sonriĂł, triunfal, y lo soltĂł.
âBuen chico. Vamos.
El hotel era un lugar de lujo decadente, con luces tenues y un aire de secretos. Sonic empujĂł a Shadow dentro de una suite, cerrando la puerta con un clic que resonĂł como el inicio de algo inevitable sobre la cama habĂa una caja roja con un lazo negro. Shadow la mirĂł, su corazĂłn latiendo con una mezcla de vergĂŒenza y emociĂłn.
âĂbrela âordenĂł Sonic.
SentĂĄndose en un sillĂłn con una copa de vino, sus piernas cruzadas y una sonrisa que prometĂa problemas con manos temblorosas, Shadow abriĂł la caja. Dentro habĂa un traje de conejo rojo, indecentemente ajustado un corsĂ© brillante, orejas falsas, una cola esponjosa y medias de red que dejaban poco a la imaginaciĂłn. Su rostro se encendiĂł, aunque no era la primera vez que Sonic le hacĂa ponerse algo asĂ.
âNo voy a ponerme esto âespetĂł, siguiendo el juego, aunque ambos sabĂan que lo harĂa.
âÂżQuieres que la deuda crezca? âpreguntĂł Sonic, su voz baja y cargada de amenaza fingida.
â.PĂłntelo, Shadow y modela para mĂ.
Shadow apretĂł los puños, fingiendo humillaciĂłn, y se metiĂł al baño.Se cambiĂł, sintiendo el corsĂ© apretar su cintura y las medias adherirse a sus piernas como una segunda piel. Al salir el traje marcaba cada curva de su cuerpo, dejĂĄndolo expuesto de una forma que lo hacĂa sentir vulnerable y extrañamente poderoso bajo la mirada de Sonic.
Este lo mirĂł de arriba abajo, sus ojos brillando con deseo.
âGĂrate âordenĂł, y Shadow obedeciĂł, sintiendo la mirada de Sonic como un peso fĂsico.
â.Perfecto. Ahora, ven aquĂ.
Shadow dio un paso, luego otro, hasta que estuvo frente a Sonic. Antes de que pudiera reaccionar, Sonic lo jalĂł hacia su regazo, sus manos firmes en sus caderas. Shadow jadeĂł, fingiendo resistencia, pero Sonic lo sujetĂł con fuerza.
âNo tan rĂĄpido âmurmurĂł Sonic, sus labios rozando el cuello de Shadow, enviando escalofrĂos por su columna
â.Esto es parte del trato.
Shadow quiso hablar, pero los labios de Sonic lo silenciaron con un beso profundo, urgente. Eran cålidos, su lengua explorando con suavidad, mientras Shadow se aferraba a sus hombros, perdido en el momento. Las manos de Sonic recorrieron el corsé, deteniéndose en la pelusa de su pecho, acariciåndola antes de bajar a los muslos, donde las medias amplificaban cada roce. Shadow suspiró, rendido al deseo.
Sonic lo empujó hacia la cama con un movimiento fluido, quitåndose la chaqueta y la camisa en segundos, dejando a la vista un torso definido que hizo que Shadow tragara duro. Sonic trepó sobre él, sus manos abriendo las piernas de Shadow con una facilidad que lo hizo sonrojarse.
âTe ves tan bien asĂ âsusurrĂł Sonic.
Sus dedos deslizåndose por el borde del corsé, bajåndolo lo suficiente para exponer el pecho de Shadow sus labios encontraron un pezón, lamiendo y mordiendo con una precisión que arrancó un gemido agudo.
â. Tan vulnerable.Tan mĂo.
El erizo de betas rojas se retorció bajo el erizo cobalto, su cuerpo respondiendo a cada toque mientras el corsé rojo apretaba su cintura y las medias de red rozaban su piel sensible. Sonic deslizó una mano entre las piernas de shadow, rozando su erección a través del traje, y este arqueó la espalda, jadeando.
âMĂrate, todo sonrojado y temblando âsusurrĂł el erizo cobalto.
Su voz un ronroneo mientras apartaba la tela del traje, liberando al erizo de betas rojas
â. ÂżEsto es lo que quieres, verdad? Que te haga olvidar todo ese orgullo tuyo.
âCĂĄllate âjadeĂł shadow, su voz quebrĂĄndose mientras los dedos del erizo cobalto apretaban suavemente su miembro moviĂ©ndose en cĂrculos lentos que lo hacĂan estremecer
â. Solo... hazlo.
El erizo cobalto riĂł.
âNo tan rĂĄpido. Quiero oĂrte suplicar. â
Su boca reemplazĂł sus dedos, envolviendo la punta del miembro, lamiendo con precisiĂłn, saboreando la humedad salada. El erizo de betas rojas gritĂł, sus manos enredĂĄndose en las pĂșas azules mientras el erizo cobalto succionaba despacio, explorando cada centĂmetro con una dedicaciĂłn que lo llevaba al borde.
âEres... un maldito... âgimiĂł shadow, incapaz de terminar la frase mientras el erizo cobalto intensificaba sus movimientos, alternando entre succiones lentas y rĂĄpidas.
âÂżUn maldito quĂ©? âpreguntĂł el erizo cobalto, levantando la vista con una sonrisa depredadoraâ.Vamos, dilo. Quiero escuchar cuĂĄnto lo estĂĄs disfrutando.
El erizo de betas rojas apretĂł los dientes, su rostro ardiendo de vergĂŒenza y placer.
âSolo sigue... âmascullĂł, su voz temblorosa, y sonic riĂł, volviendo a lamer, llevĂĄndolo al lĂmite hasta que su cuerpo temblĂł.
âBuen chico âmurmurĂł sonic contra su piel, su voz vibrando contra Ă©lâ. Pero aĂșn no hemos terminado.
Se detuvo justo cuando el erizo de betas rojas estaba a punto de romperse, dejĂĄndolo jadeante y frustrado.
âÂżPor quĂ©... te detienes? âgruñó shadow, sus ojos rojos brillando con una mezcla de furia y desesperaciĂłn.
âPorque quiero verte deshacerte completamente ârespondiĂł Sonic con una sonrisa peligrosa.
Mientras se desabrochaba los pantalones. Lo girĂł con un movimiento rĂĄpido, colocĂĄndolo boca abajo con las caderas elevadas.El frasco se abriĂł sus dedos lubricados se deslizaron hacia la entrada del erizo de betas rojas, rozando la piel tensa y sensible que palpitaba bajo su toque.
âRelĂĄjate âsusurrĂł sonic, un dedo entrando con cuidado, explorando la calidez apretada
âSabes que te gusta esto, Âżverdad? Sentirme asĂ, tomando el control.
El erizo de betas rojas gimiĂł, el estiramiento inicial dando paso a un placer que lo hacĂa apretar las sĂĄbanas.
âNo seas tan... presumido âjadeĂł, pero su cuerpo lo traicionĂł, arqueĂĄndose cuando un segundo dedo se uniĂł, abriĂ©ndolo con paciencia.
âPresumido, Âżeh? âdijo el erizo cobalto, inclinĂĄndose para morder suavemente su oreja.
â.Entonces dime, Âżpor quĂ© estĂĄs temblando? ÂżPor quĂ© estĂĄs tan duro para mĂ? âUn tercer dedo entrĂł, presionando un punto que lo hizo gritar, su miembro palpitando contra las sĂĄbanas.
âÂĄMaldita sea, solo hazlo! âsuplicĂł shadow con voz rota.
El erizo cobalto riĂł, retirando los dedos.
âEsa es la actitud âdijo, para posicionarse. EntrĂł en Ă©l lentamente, dejĂĄndolo sentir cada centĂmetro, el calor y la plenitud abrumadora.
El erizo de betas rojas jadeĂł, sus manos aferrando las sĂĄbanas mientras el erizo cobalto se hundĂa en Ă©l, las medias de red rozando contra su piel con cada movimiento.
âTan apretado... tan perfecto âgruñó sonic, comenzando a moverse, sus embestidas profundas y medidas al principio, pero ganando velocidad
â. Dime cuĂĄnto lo quieres.
El erizo de betas rojas apretĂł los dientes, pero un gemido escapĂł de sus labios cuando el erizo cobalto encontro ese punto que lo hizo ver estrellas.
âSigue... no pares... âjadeĂł, su voz entrecortada mientras el placer lo consumĂa.
âÂżNo parar? âpreguntĂł el erizo cobalto, su ritmo implacable, sus manos aferrando las caderas del erizo de betas rojas
â.Quiero que todo este maldito hotel sepa a quĂen le perteneces.
El erizo de betas rojas negĂł con la cabeza, pero otro golpe preciso lo hizo ceder.
âÂĄSonic! âgritĂł, su visiĂłn nublĂĄndose mientras el placer lo llevaba al borde. El erizo cobalto deslizĂł una mano para acariciar su erecciĂłn, sincronizando sus movimientos con sus embestidas, cada roce llevĂĄndolo mĂĄs cerca del abismo.
âAsĂ me gusta âsusurrĂł el erizo cobalto, con voz ronca.
Shadow se rompió con un grito, el orgasmo atravesåndolo, intenso y devastador, su cuerpo temblando bajo Sonic.Este lo siguió poco después, un gemido igual escapando de sus labios mientras se derramaba dentro de él, colapsando sobre su espalda.
Por un momento, solo se escucharon sus respiraciones entrecortadas. Sonic se apartĂł con cuidado, ajustĂĄndose la ropa con una calma que contrastaba con el caos que habĂan desatado. Shadow, aĂșn temblando, se girĂł en la cama, el traje desarreglado, su cuerpo marcado por el calor de Sonic.
Sonic lo mirĂł, su sonrisa ahora mĂĄs suave, menos depredadora. Se inclinĂł, besando a Shadow en la frente con una ternura que contrastaba con la intensidad de minutos antes.
âLa deuda estĂĄ saldada âdijo, guiñåndole un ojoâ. Hasta la prĂłxima, amor.
Shadow rodó los ojos, pero una sonrisa pequeña se formó en sus labios mientras se acomodaba contra las almohadas.
âEres un idiota âmurmurĂł, pero no habĂa veneno en su voz.
Sonic riĂł, sentĂĄndose a su lado y pasĂĄndole una mano por sus pĂșas.
âY tĂș sigues cayendo en el juego, Âżeh? ârespondiĂł Sonic, su tono cargado de afecto.
Porque eso era lo que nadie mĂĄs sabĂa laâdeudaâno era mĂĄs que una excusa, un ritual que ambos habĂan creado para avivar la chispa de su relaciĂłn. Shadow y Sonic eran pareja, llevaban meses juntos, y este juego de poder, estas noches de intensidad, eran su forma de mantener las cosas interesantes. Nadie, ni siquiera Rouge, conocĂa la verdad detrĂĄs de las miradas y las provocaciones.
âAlgĂșn dĂa te harĂ© pagar a tĂ âdijo Shadow, aunque el brillo en sus ojos dejaba claro que estaba mĂĄs que conforme con su dinĂĄmica.
Sonic se inclinĂł, robĂĄndole un beso lento, lleno de promesas.
âEstoy contando con ello.
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Buenas noches, pecadores y pecadoras
Como les prometĂ el dĂa de ayer para celebrar el logro del otro fanfic, les traigo este con los papeles invertidos
Espero que lo disfruten y atentos porque este fin de semana se vienen sorpresitas... ÂĄjajajaja!